OSO
Ursidae
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Osos
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N
Eoceno-Reciente
Taxonomía
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Subfilo: Vertebrata
Clase: Mammalia
Subclase: Theria
Infraclase: Placentalia
Orden: Carnivora
Suborden: Caniformia
Infraorden: Arctoidea
Superfamilia: Ursoidea
Familia: Ursidae
G. Fischer de Waldheim, 1817
Géneros
Véase el texto
[editar datos en Wikidata]
Duración: 10 segundos.0:10osos Dibujo de
1808 guardado en la biblioteca del Museo Nacional de Historia Natural de París.
Los osos o úrsidos (Ursidae) son una familia de mamíferos omnívoros.[1] Son
animales de gran tamaño, generalmente omnívoros, ya que, a pesar de su
temible dentadura, comen frutos, raíces e insectos, además de carne. Con sus
pesados cuerpos y sus poderosas mandíbulas, los osos se encuentran entre los
mayores carnívoros que viven en la Tierra.
Mientras que el oso polar es principalmente carnívoro, debido a la escasez de
otras fuentes de alimento, y se alimenta casi únicamente de carne (focas), [2]
el panda gigante se alimenta casi por completo de bambú. Las seis especies
restantes son omnívoras con dietas variadas. Con excepción de los individuos
que cortejan y las madres con crías, los osos suelen ser animales solitarios.
Pueden ser diurnos o nocturnos y tienen un excelente olfato. A pesar de su
complexión pesada y su forma de andar torpe, son corredores, escaladores y
nadadores expertos. Los osos utilizan refugios, como cuevas y troncos, como
guaridas; la mayoría de las especies ocupan sus guaridas en invierno durante
un largo período de hibernación, de hasta cien días.
Aunque solo existen ocho especies de osos, están muy extendidos y aparecen
en una amplia variedad de hábitats en todo el hemisferio norte y parcialmente
en el hemisferio sur. Los osos se encuentran en los continentes de América del
Norte, América del Sur, Europa y Asia. Las características comunes de los osos
modernos son cuerpos grandes con patas robustas, hocicos largos, orejas
pequeñas y redondeadas, pelo desgreñado, patas con cinco garras no
retráctiles y colas cortas. Aunque los osos son considerados plantígrados, solo
las patas posteriores son plantígradas; las anteriores son digitígradas.[3] Un
macho de oso polar pesa en promedio 500 kg y alcanza una talla de hasta
130 cm a la altura de la cruz.[4] Se mueven con un caminar pesado, apoyando
toda la planta de los pies (son, por lo tanto, animales plantígrados).
Los osos han sido cazados desde tiempos prehistóricos por su carne y su piel;
se han utilizado para ser hostigados y otras formas de entretenimiento, como
hacerles bailar. Con su poderosa presencia física, juegan un papel destacado
en las artes, la mitología y otros aspectos culturales de varias sociedades
humanas. En los tiempos modernos, los osos se han visto presionados por la
invasión de sus hábitats y el comercio ilegal de partes de osos, incluido el
mercado asiático de osos biliares. La UICN enumera seis especies de osos
como vulnerables o en peligro de extinción, e incluso las especies menos
preocupantes, como el oso pardo, están en riesgo de extinción en ciertos
países. La caza furtiva y el comercio internacional de estas poblaciones más
amenazadas están prohibidos, pero aún persisten.
Etimología
La palabra española oso proviene del latín ursus, que a su vez proviene
del protoindoeuropeo *h₂ŕ̥tḱos "oso".[5] De este vocablo indoeuropeo proviene
también el griego ἄρκτος (árktos), de donde derivan como cultismos los
términos ártico y antártico o los taxones Arctoidea y Helarctos.[6]
Características
Los osos se caracterizan por su cabeza de gran tamaño, orejas pequeñas,
redondeadas y erectas, ojos pequeños, un cuerpo pesado, robusto y una cola
corta. Las patas son cortas y poderosas, con cinco dedos provistos de uñas
fuertes y recurvadas garras. Son plantígrados (como los humanos, apoyan toda
la planta del pie al caminar) y pueden desplazarse cortas distancias erguidos
sobre las patas traseras. Cuando lo necesitan, pueden ser sorprendentemente
ágiles y cuidadosos en sus movimientos. Poseen una gran fuerza física: se sabe
que un oso negro de apenas 54 kg puede voltear una roca de entre 140 y 147
kg con una pata delantera fácilmente. [7] Su sentido del oído y la vista no son
buenos, pero poseen un olfato excelente. La hibernación, esto es la capacidad
de permanecer semidormidos durante la época del año en la que el clima es
desfavorable, es un fenómeno común, al menos entre las especies de Ursus.
Los osos actuales miden entre 1 y 2,8 m de longitud total y tienen una masa de
entre 27 y 780 kg (existen registros de machos de oso polar de alrededor de
una tonelada). El macho suele ser un 20 % más grande que la hembra. El
pelaje es largo y espeso, y generalmente de un solo color, a menudo marrón,
negro o blanco. Como excepciones, el oso de anteojos tiene un par de círculos
de pelo blanco rodeando los ojos, y el oso panda tiene un patrón de coloración
blanco y negro bien definido.
En cuanto a la dentición, los incisivos no se encuentran especializados,
los caninos son elongados, los primeros tres premolares se encuentran
reducidos o ausentes y los molares poseen una corona ancha y baja
especialmente apta para una alimentación omnívora. Justamente, los úrsidos
actuales son omnívoros: se alimentan de pequeños vertebrados, invertebrados,
huevos, frutos y otros vegetales. Sin embargo, hay dos especies con
alimentación muy especializada: Melursus ursinus (oso perezoso de la India),
que consume casi exclusivamente hormigas y termitas, y Ursus maritimus (oso
polar), la única especie estrictamente carnívora, que se alimenta básicamente
de focas y morsas. Los osos sienten predilección por comer miel, por lo que es
muy frecuente verlos asaltando panales de abejas.
Los úrsidos se distribuyen por Eurasia y América del Norte, en las montañas
Atlas del norte de África y en los Andes de América del Sur (oso de anteojos
solamente), ocupando un rango de hábitats que abarca desde los hielos árticos
hasta las selvas tropicales. Incluyen tres géneros actuales y ocho especies que
según Hall (1981) pueden ubicarse en tres subfamilias actuales: la de
los Tremarctinae, con el género Tremarctos (oso de anteojos); la de los Ursinae,
con Ursus (oso negro, gris, polar, malayo, perezoso, pardo, etc.) y la de
los Ailuropodinae, con Ailuropoda (oso panda).
La familia Ursidae (con excepción de los extintos Agriotheriinae, cuyo registro
es muy fragmentario y más antiguo que el de las otras subfamilias) se registra
desde el Mioceno medio hasta la actualidad en Europa, desde el Mioceno tardío
hasta la actualidad en América del Norte, desde el Plioceno medio hasta la
actualidad en Asia, desde el Pleistoceno temprano hasta la actualidad en
América del Sur, solo en el Plioceno en el sur de África, y en la actualidad en el
norte de África.
Los Ursidae son menos diversos (en cuanto a número de especies) en el
presente que en el pasado. Esto es especialmente cierto para los tremarctinos,
ya que diez especies vivieron entre el Mioceno tardío y el Pleistoceno tardío en
América, y en la actualidad solo una, el oso de anteojos.
Actualmente más de 250 investigadores de todo el mundo llevan a cabo
estudios sobre la dieta, uso del hábitat, distribución geográfica, genética,
interacción con el hombre, etc. de los osos. El objetivo final de la mayoría de
los estudios es la conservación y el manejo de las poblaciones.
Distribución y hábitat
Los osos existentes se encuentran en sesenta países principalmente en
el hemisferio norte y se concentran en Asia, América del Norte y Europa. Una
excepción es el oso de anteojos; originaria de América del Sur, habita la región
andina.[8] El rango del oso malayo se extiende por debajo del ecuador en
el sudeste asiático. El oso del Atlas, una subespecie del oso pardo, se
distribuyó en el norte de África desde Marruecos hasta Libia, pero
se extinguió alrededor de la década de 1870.[9]
La especie más extendida es el oso pardo, que se encuentra desde Europa
occidental hacia el este a través de Asia hasta las áreas occidentales
de América del Norte. El oso negro americano está restringido a América del
Norte y el oso polar está restringido al Mar Ártico. Todas las especies restantes
de osos son asiáticas.[10] Viven en una variedad de hábitats como bosques
tropicales de tierras bajas, bosques de coníferas y de hoja
ancha, praderas, estepas, pastizales montanos, laderas de pedregal
alpino, tundra ártica y, en el caso del oso polar, témpanos de hielo. [10][11] Los
osos pueden cavar sus guaridas en las laderas o usar cuevas, troncos huecos y
vegetación densa como refugio.[11]
En Europa
El oso pardo europeo (Ursus arctos arctos) se extiende desde la península
ibérica hasta Rusia.
El oso pardo de los Apeninos (Ursus arctos marsicanus) es una subespecie
del oso pardo (Ursus arctos) endémico de Italia, donde cálculos recientes
estiman existe una población entre los 55 y los 85 ejemplares. [12]
El oso pardo cantábrico u oso pardo ibérico (Ursus arctos pyrenaicus) es una
población de osos pardos euroasiáticos (Ursus arctos arctos) que viven en
la cordillera Cantábrica de España.
En América
Actualmente viven en el continente americano cuatro especies de osos, y como
se dijo previamente, hay registros fósiles que certifican una diversidad mayor
en el pasado. Los osos de América se agrupan en las
subfamilias Ursinae y Tremarctinae.
El oso de anteojos es la única especie viviente del género Tremarctos, los
cuales poseen una distribución exclusivamente americana.[13] Única especie
viviente de la subfamilia Tremarctinae y único úrsido autóctono actual de
Sudamérica, se distribuye en la cordillera de los Andes, actualmente desde la
región andina alta (o "fría") del oeste de Venezuela hasta el norte argentino.[14]
Los Ursinae se encuentran también en otros continentes (Eurasia y África del
norte). Todas las subespecies del oso negro americano (Ursus americanos) y la
mayor parte de las del oso pardo (Ursus arctos) habitan en América del Norte,
pasando desde Canadá hasta México.
Subespecies de Oso pardo en América del Norte
El oso pardo de Alaska (Ursus arctos alascensis) se encuentra en Alaska.
El oso grizzly de California (Ursus arctos californicus) es
una subespecie extinta.
El oso pardo de la Isla Dall (Ursus arctos dalli) es una subespecie extinta
que se encontraba en Alaska.[15]
El oso pardo peninsular (Ursus arctos gyas) se encuentra en Alaska.[16]
El oso grizzly (Ursus arctos horribilis) es una de las subespecies del oso
pardo (Ursus arctos) más grandes del planeta, que suele vivir en las
tierras altas del territorio norteamericano.
El oso Kodiak (Ursus arctos middendorffi) habita en las costas del sur
de Alaska e islas adyacentes, como la isla de Kodiak. Es uno de los
mayores osos pardos y uno de los carnívoros terrestres más grandes,
junto con el oso polar (Ursus maritimus), que lo iguala en tamaño.[17][13]
El oso grizzly mexicano (Ursus arctos nelsoni) es
una subespecie extinta que habitaba los territorios del norte y centro
de México, en particular, los pastizales templados y los bosques de pino
de montaña. Su gama anterior accesible desde Arizona a Nuevo
México y México.
El oso pardo Sitka (Ursus arctos sitkensis) se encuentra en Alaska.[18]
El oso pardo Stickeen (Ursus arctos stikeenensis) se encuentra en
la Columbia Británica (el Canadá).
El oso pardo de Ungava (Ursus arctos ungavaesis) es una
población extinta que habitó los bosques del norte
de Quebec y Labrador hasta principios del siglo XX.[19][20]
En Asia
El oso tibetano (Ursus thibetanus) se distribuye por los bosques asiáticos del
oeste de Afganistán y Pakistán, norte de la India, Nepal, Bután, Birmania,
noroeste de China, algunas zonas de Japón y en Taiwán.
El panda gigante (Ailuropoda melanoleuca) es nativo de China central, y habita
en regiones montañosas de Sichuan hasta una altura de 3500 m s. n. m.
El oso malayo (Helarctos malayanus) habita los bosques tropicales del
sureste asiático en el centro-oeste de Birmania, Indochina, Malaca y Sumatra, y
en Borneo encontramos una subespecie endémica.
El oso bezudo u oso labiado (Melursus ursinus) habita praderas y bosques de
llanura de la India. Su hábitat se distribuía por Nepal, Bangladés, Sri Lanka y
posiblemente Bután.
Subespecies de Oso pardo en Asia
El oso de Kamchatka (Ursus arctos beringianus) es propia de la península
rusa de Kamchatka y de algunas islas cercanas.
El oso pardo de Siberia oriental (Ursus arctos collaris), es una subespecie
cuyo hábitat se extiende a lo largo del río Yenisei, el río Lena,
las montañas Altái, llegando hasta el norte de Mongolia y los Montes
Stanovoi por el sur de su área de distribución. [21]
El oso del Gobi (Ursus arctos gobiensis) vive en el desierto del
Gobi de Mongolia.[22]
El oso pardo del Himalaya (Ursus arctos isabellinus) está presente en las
laderas del Himalaya y Karakorum.[23]
El oso pardo del Ussuri (Ursus arctos lasiotus) se encuentran en Asia:
la Isla de Sajalín, el Óblast de Amur, las Islas Shantar, las
islas Iturup y Kunashir (ambas en las Islas Kuriles), el noreste de
la China, la Península de Corea y Hokkaido (el Japón).[24][21]
El oso de Bergman (Ursus arctos piscator) es una supuesta y
probablemente extinta subespecie de oso pardo que vivió en
la península de Kamchatka. El oso fue identificado y nombrado por el
zoólogo sueco Sten Bergman en 1920.[25]
El oso tibetano (Ursus arctos pruinosus) se encuentra en el Tíbet.
El oso pardo sirio (Ursus arctos syriacus) es la subespecie más pequeña
de oso pardo. Ha sido exterminado de lo que hoy
son Israel, Jordania y Palestina, y sobrevive en Turquía, Irak e Irán de
forma confirmada. En 2004 por primera vez en décadas, se registraron
huellas de oso en la nieve de los montes Anti-Líbano (en Siria),
confirmándose el registro en [Link] Turquía habita en los bosques
mediterráneos, caducos y de coníferas, mientras que en Irán se
encuentra en dos enclaves: el centro de los Montes Elburz y los Montes
Zagros.
En África
El oso del Atlas (Ursus arctos crowtheri) es una subespecie extinta de oso
pardo, que habitaba en la cordillera del Atlas, desde Túnez a Marruecos. Era el
único úrsido presente en tiempos recientes en África.[13]
Comportamiento y ecología
Los osos pardos y negros americanos son generalmente diurnos, lo que
significa que están activos en su mayor parte durante el día, aunque pueden
alimentarse sustancialmente por la noche. [26] Otras especies pueden ser
nocturnas, activas durante la noche, aunque las hembras de osos bezudos con
cachorros pueden alimentarse más durante el día para evitar la competencia
de conespecíficos y depredadores nocturnos. [27] Los osos son
abrumadoramente solitarios y se los considera los más asociales de todos los
carnívoros. Las únicas veces que se encuentran osos en grupos son las madres
con crías u ocasionales generosidades estacionales de alimentos ricos (como
los salmones).[28][29] Pueden ocurrir peleas entre machos y los más adultos
suelen tener cicatrices extensas, lo que sugiere que mantener el dominio
puede ser intenso.[30] Con su agudo sentido del olfato, los osos pueden localizar
cadáveres a varios kilómetros de distancia. Utilizan el olfato para localizar otros
alimentos, encontrar compañeros, evitar rivales y reconocer a sus cachorros. [31]
Alimentación
La mayoría de los osos son omnívoros oportunistas y consumen más materia
vegetal que animal. Comen cualquier cosa,
desde hojas, raíces y bayas hasta insectos, carroña, carne fresca y pescado, y
tienen sistemas digestivos y dientes adaptados a esa dieta.[32] En los extremos
se encuentran el panda gigante casi en su totalidad herbívoro y el oso polar, en
su mayoría carnívoros. Sin embargo, todos los osos se alimentan de cualquier
fuente de alimento que esté disponible estacionalmente. [33] Por ejemplo,
los osos negros asiáticos en Taiwán consumen grandes cantidades
de bellotas cuando son más comunes y cambian a ungulados en otras épocas
del año.[34]
Cuando buscan plantas, los osos eligen comerlas en la etapa en que son más
nutritivas y digeribles, por lo general evitando hierbas, juncos y hojas más
viejas.[35][33] Por lo tanto, en las áreas templadas más septentrionales, el
ramoneo y el pastoreo son más comunes a principios de la primavera y luego
se vuelven más restringidos.[36] Saber cuándo las plantas están maduras para
comer es un comportamiento aprendido.[33] Las bayas se pueden buscar en los
arbustos o en las copas de los árboles, y los osos intentan maximizar el número
de bayas consumidas en comparación con el follaje. [36] En otoño algunas
especies de osos se alimentan de grandes cantidades de frutas fermentadas
naturalmente, lo que afecta a su comportamiento. [37] Los osos más pequeños
trepan a los árboles para obtener frutos, como bellotas. [38] Estos frutos pueden
ser muy importantes para la dieta de estas especies, y la falta de frutos
pueden resultar en movimientos de largo alcance por parte de los osos que
buscan fuentes alternativas de alimento.[39] Los osos pardos, con sus poderosas
habilidades para excavar, comúnmente comen raíces. [36]
La dieta del panda es más del 99% de bambú,[40] de 30 especies diferentes. Sus
fuertes mandíbulas están adaptadas para aplastar los duros tallos de estas
plantas, aunque prefieren comer las hojas más nutritivas. [41][42]
Las bromelias pueden constituir hasta el 50% de la dieta del oso de anteojos,
que también tiene mandíbulas fuertes para abrirlas de un mordisco. [43] El oso
perezoso, aunque no tan especializado como los osos polares y el panda, ha
perdido varios dientes frontales que suelen verse en los osos y ha desarrollado
una lengua larga y succionadora para alimentarse de las hormigas, termitas y
otros insectos excavadores que prefieren. En determinadas épocas del año,
estos insectos pueden constituir el 90% de su dieta. [44] Algunas especies
pueden asaltar los nidos de avispas y abejas en busca de miel e insectos
inmaduros, a pesar de las picaduras de los adultos. [45] Los osos malayos usan
sus largas lenguas para lamer insectos y miel. [46]
Los peces son una fuente importante de alimento para algunas especies, y los
osos pardos en particular se reúnen en grandes cantidades en los recorridos
del salmón. Por lo general, un oso se sumerge en el agua y agarra un pez con
sus mandíbulas o patas delanteras. Las partes preferidas para comer son el
cerebro y los huevos. Los pequeños mamíferos excavadores como
los roedores pueden ser desenterrados y comidos.[47][36]
El oso pardo y ambas especies de osos negros a veces
atrapan ungulados grandes, como ciervos y bóvidos, principalmente los
jóvenes y débiles.[34][48][47] Estos animales pueden ser apresados y emboscados,
aunque las crías que se esconden pueden quedar rígidas y abalanzarse sobre
ellas. [65] [78] El oso polar se alimenta principalmente de focas, acechándolas
desde el hielo o entrando en sus guaridas. Se alimentan principalmente de
grasa altamente digestible.[49][47] Las presas de grandes mamíferos suelen ser
asesinadas por un mordisco en la cabeza o el cuello, o (en el caso de las crías)
simplemente inmovilizadas y mutiladas. [36][50] El comportamiento depredador en
los osos suele ser enseñado por la madre a las crías. [47]
Los osos son carroñeros prolíficos y cleptoparásitos, robando escondites de
comida de roedores y cadáveres de otros depredadores. [35][51] Para las especies
que hibernan, el aumento de peso es importante ya que proporciona alimento
durante el letargo invernal. Un oso pardo puede comer 41 kg (90 lb) de comida
y ganar de 2 a 3 kg (4 a 7 lb) de grasa un día antes de entrar en su guarida. [52]
Comunicación
Los osos producen una serie de sonidos vocales y no vocales. Los chasquidos
de la lengua, los gruñidos o los bufidos se pueden hacer en situaciones
cordiales, como entre madres y cachorros o entre parejas, mientras que cuando
están estresadas se hacen gemidos, resoplidos, bufidos o soplos de aire. Los
ladridos se producen en momentos de alarma, excitación o para delatar la
posición del animal. Los sonidos de advertencia incluyen chasquidos de
mandíbulas y chasquidos de labios, mientras que en los encuentros agresivos
se hacen chasquidos de dientes, bramidos, gruñidos, rugidos y pulsaciones. Los
cachorros pueden chillar, aullar, balar o gritar cuando están angustiados y
ronronear con un zumbido como el de un motor cuando se sienten cómodos o
cuando están amamantando.[53][54][55][56][57][58]
Los osos a veces se comunican con exhibiciones visuales como estar de pie, lo
que exagera el tamaño del individuo. Las marcas en el pecho de algunas
especies pueden agregarse a esta exhibición intimidante. Mirar fijamente es un
acto agresivo y las marcas faciales de los osos de anteojos y los pandas
gigantes pueden ayudar a llamar la atención sobre los ojos durante los
encuentros agonísticos.[59] Los individuos pueden acercarse entre sí caminando
con las piernas rígidas y la cabeza gacha. La dominancia entre osos se afirma
haciendo una orientación frontal, mostrando los caninos, la torsión del hocico y
el estiramiento del cuello. Un subordinado puede responder con una
orientación lateral, girando y bajando la cabeza y sentándose o recostándose.
[60][61]
Los osos pueden marcar el territorio frotándose contra árboles y otros objetos
que pueden servir para difundir su olor. Esto suele ir acompañado de arañar y
morder el objeto. La corteza puede esparcirse para llamar la atención sobre el
poste de señalización.[62] Se sabe que los pandas marcan objetos con orina y
una sustancia cerosa de sus glándulas anales. [63] Los osos polares dejan tras de
sí su olor en sus huellas, lo que permite a los individuos seguir un rastro unos a
otros en la vasta naturaleza ártica. [64]