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Fin de semana de estudio y sorpresas

James busca un descanso de Regulus tras una semana emocionalmente agotadora, pero su fin de semana se convierte en un maratón de estudio para una competencia escolar. A pesar de las tensiones y rivalidades entre amigos, logran ganar la competencia de historia, lo que provoca celebraciones y risas. Sin embargo, la dinámica entre los personajes se complica con la llegada de Regulus, quien necesita a James para asuntos de la planilla escolar.

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Fin de semana de estudio y sorpresas

James busca un descanso de Regulus tras una semana emocionalmente agotadora, pero su fin de semana se convierte en un maratón de estudio para una competencia escolar. A pesar de las tensiones y rivalidades entre amigos, logran ganar la competencia de historia, lo que provoca celebraciones y risas. Sin embargo, la dinámica entre los personajes se complica con la llegada de Regulus, quien necesita a James para asuntos de la planilla escolar.

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WTF ¿desde cuándo tengo novio?

James necesita un descanso, específicamente, de Regulus. Una semana


completa interactuando con el muchacho lo drenó emocionalmente, haciéndolo
pasar de recibir sus usuales comentarios de odio a un extraño coqueteo (que, para
colmo, fue fingido, ¿eso contará entonces como comentario de odio?). Necesitaba
descansar, y que mejor manera de hacerlo que saliendo con sus amigos,
centrando su mente en sus chistes malos y no en aquellos ojos verdes que le
robaban la cordura.

O al menos, así pensaba que sería su fin de semana.

 Marlene, ¿por qué estamos estudiando? preguntó Peter, con el libro de


historia abierto en las piernas.

James pensaba lo mismo. Cuando su amiga los había invitado a él, Sirius y Peter
a pasar la tarde en su casa, esperaba ver películas y jugar algún pequeño partido
de futbol, no repasar sobre la independencia mexicana.

 Binns hará otro de sus concursos-repasos raros. Y nosotros tenemos que ganar
declaró la rubia con una gran sonrisa.

 ¿Por qué? Lily, Mary, Dorcas y Remus siempre lo hacen se quejó Wormtail.

 ¡Justamente! ¡No nos vamos a dejar humillar por esa bola de mataditos! Sirius
alzó una ceja, indicándole con la mirada que no se creía su excusa barata. Las
orejas de Marlene se sonrojaron. Aunque, también puede que yo haya…
apostado con Dorcas…

 No mames suspiró el Black, apoyando su frente en la palma de su mano.

 ¡¿Qué?!
 Ya valiste verga. Cass nunca pierde se burló James. No era un conocimiento
adquirido por sus últimos días juntos, era algo que toda la escuela sabía. ¿Qué
fue lo que apostaron?

Marlene intentó ocultar sus orejas con su cabello, pero el rubor ya había subido
también a sus mejillas.

 ¿Marls…?

 Yo…puede que…no sé…haya apostado que, si ganábamos la competencia de


Binns, ella tendría una cita conmigo explicó la rubia, ocultándose detrás de su
libro.

La habitación se llenó de silencio durante uno, dos, tres segundos…

Después Sirius rompió a reír a carcajadas.

 ¡No es gracioso!

 ¡Claro que lo es! ¿No era más fácil invitarla directamente a salir?

 Supongo… ¡¿pero qué tal si me rechazaba?! Así al menos no me humillaba


tanto.

 Lesbiana. La más lesbiana.

 ¡Ya cállate! gritó, lanzándole una almohada al rostro. Sirius, como el dramático
que era, cayó de espaldas, soltando exagerados gemidos de dolor que los hicieron
reír.
 ¡Se acabó! ¡Moriré! dramatizó el Black, cubriéndose el rostro con la almohada
y retorciéndose en su lugar. Prongs, dile a Moony que lo amo, y que tendrá la
suerte de ser atormentado por mi hasta el fin de los tiempos.

James rodó los ojos, pero su sonrisa divertida era imposible de ocultar. Tomó una
foto de su mejor amigo en el suelo, con Peter observándolo aburrido desde su
lugar y Marlene levantándole el dedo medio.

(19:24 pm) El cuernudo 🦌⚽:


Por fin nos deshicimos de él 🙏

(19:25 pm) Moonyyyyy <3🌙:


JAJAJAJAJA
Ni te hagas ilusiones Prongs, es como una cucaracha, nunca muere 😞

(19:25 pm) El cuernudo 🦌⚽:

[…]

Fue así como lo que parecía iba a ser un divertido y relajante fin de semana se
transformó en los días más miserables de su vida. Estudiaron hasta altas horas de
la madrugada, haciendo presentaciones de Power Point y preguntándose
mutuamente lo que creían podía aparecer en el concurso. La clase de Binns era
durante la primera hora, y ellos fueron los primeros en llegar, aprovechando
aquellos minutos extras para seguir repasando.
 Entonces, el 10 de Febrero de 1821, Iturbide y Guerrero se besaron en
Acatempan para poder sellar su tregua leyó Marlene desde sus apuntes.

 ¿No fue un abrazo? Ya sabes, “el abrazo de Actempan” la intentó corregir
James, pero la chica ya estaba negando con la cabeza.

 Eso es lo que el gobierno quiere hacerte creer. Ellos son como Emily Dickinson
y Susan Gilbert, pero en gay tercermundista. ¡Nadie me hará cambiar de opinión!

Ya habían tenido esta conversación varias veces, y tenía razón, nadie pudo
hacerla cambiar de opinión. Después de leer vagamente sobre ellos en su libro de
texto, tomó la tarea de demostrar que en realidad tenían un amorío, lo que la llevó
incluso a leer algunas de las cartas que se enviaban. Ahora era una experta en el
tema, por primera vez, dudaba que Dorcas fuera a ganarle.

Continuaron repasando hasta que el salón comenzó a llenarse con el resto de sus
compañeros (estudiar frente a ellos sería arruinar su reputación), y cuando el
profesor Binns un hombre de pantalones de vestir y camisas polo tan anciano
que probablemente vivió mitad de los sucesos históricos que enseñaba anunció
que era el momento para que los equipos se prepararan, ellos ya estaban listos.

La competencia era sencilla, Binns lanzaba una pregunta, y el primer equipo en


tocar su campana tenía la oportunidad de responder; por cada respuesta correcta
obtenían un dulce, y el equipo con más dulces era el ganador de un punto extra en
el examen.

El maestro se acercó al frasco de cristal repleto de pequeños papelitos con


preguntas, tomando uno al azar y leyendo su contenido en voz alta.

 ¿Cuál es el apodo dado a Juan José Martinez Amaro?

Sirius hizo sonar su campana. Binns le dedicó una mirada cansada, dándole la
palabra de mala gana.
 ¡”El Pípila”!

Todos los alumnos giraron a verlo con sorpresa, incluso el profesor revisó dos
veces la respuesta en el papel, observando al Black con incredulidad.

 Eso…es correcto. Felicidades le dijo mientras le entregaba su dulce.

Todos los miembros de la mesa celebraron, como si aquel caramelo barato de


cajeta fuera el mayor premio que hubieran recibido en su vida.

Así fue como continuó la competencia, con ellos intentando responder la mayoría
de las preguntas de manera correcta, y el equipo de Dorcas, Mary, Lily y Remus
intentando seguirles el paso. El resto de mesas parecía estar más interesados en
la pequeña rivalidad que había surgido antes de intentar ganar, riendo con las
tonterías que hacían cada vez que recibían un dulce.

Finalmente, y con ambos equipos empatados, llegó la última pregunta.

 Nombren a tres miembros del ejército realista que Hidalgo intentó reclutar al
comienzo de la lucha.

La campana que sonó fue la del otro equipo.

 Ignacio Allende, Juan Aldama y… dudó Mary, moviendo la rodilla de arriba


abajo con ansiedad. ¿Vicente Guerrero?

Los ojos de Marlene se iluminaron, irguiéndose en su lugar con cierta esperanza.

 Lo siento, la respuesta fue incorrecta sonrió tímidamente el maestro.


¿Alguien sabe la respuesta? se dirigió al salón, pero su mirada estaba fija en la
mesa de Marlene, orgulloso al verla tocar su campana. ¿Señorita McKinnon?
 ¡Fue Agustín de Iturbide! Pero él no aceptó porque no quería arriesgar sus
riquezas.

 ¡Correcto! Muchas felicidades.

La mesa rompió en vítores, celebrando con gritos y abrazos como si hubieran


ganado el mundial de futbol. Antes de salir del salón, Binns los llamó para que
pudieran firmar el contrato de los puntos extras, felicitándolos con una inmensa
sorpresa; si Marlene no estuviera tan feliz, probablemente se habría ofendido.

 ¿Qué clase sigue? preguntó Peter intentando abrir un dulce.

 Creo que biología, pero tengo que revisar aclaró la rubia todavía con su gran
sonrisa. A penas había sacado su celular para entrar a su horario de clases,
cuando alguien la tomó del brazo, arrinconándola contra la pared.

 ¿Cómo hiciste eso? le preguntó Dorcas con brusquedad.

El rostro de Marlene se volvió completamente rojo.

 ¿Qu-qué cosa?

James, Sirius y Peter veían la escena desde sus lugares, sin interferir, pero
atentos a cualquier detalle.

 ¡Ganar! ¡Es imposible! ¡Tú y tus amigos son unos flojos medio mensos que
apenas pueden pasar los exámenes!

 ¡Oye! No digas eso en frente de Wormy la reprendió James, acercándose a


Peter para taparle las orejas. Tiene sentimientos muy frágiles.
El rubio lo apartó de un manotazo, murmurando una maldición que no logró
entender por el dulce en su boca.

 Como sea Dorcas rodó los ojos, devolviendo su atención a la chica. ¿Qué
fue lo que hicieron? ¿Robar las respuestas? ¿Ritual…?

 Oye Sirius se acercó a la morena, llamando su atención con un ligero toque


en su hombro, si esto es por los dulces, puedes llevártelos, sólo porfa no mates
a mi lesbiana dijo, tendiéndole la bolsa de “Farmacias Guadalajara” que Binns
les había dado para que guardaran su premio.

Dorcas vio los dulces y luego a Marlene, como si estuviera debatiendo su decisión.
Al final simplemente resopló, caminando lejos de ellos sin soltar el brazo de la
rubia, llevándola por lo tanto con ella a su destino. Los amigos observaron todavía
estáticos en su lugar como se alejaban, en un silencio que Sirius no tardó mucho
en romper.

 Bueno, lo intentamos se encogió de hombros, metiendo una paleta de corazón


a su boca y entrando al salón de Sprout. Sus dos amigos fueron detrás de él.

 ¿Crees que estará bien? preguntó Peter mientras jugueteaba con sus dedos.

 Obviamente respondió Padfoot con simpleza, dejándose caer en su asiento


frente a Remus.

Si el castaño notó su presencia, no se inmutó. Permaneció con la vista en su libro,


intentando ocultar su rostro con su cabello. James sabía que Remus se tomaba
sus lecturas muy en serio, así sean escolares o sólo por diversión, cuando tenía la
nariz metida entre las páginas no había nadie que pudiera distraerlo; bueno, a
excepción de Sirius, que ya se había girado en su asiento para intentar llamar su
atención.

 Moony lo llamó, picándole la frente con su dedo. Remus no lo miró. Moony,
Moons, Moonybean, Moonypie, MoonMoon, Moonage Daydream, Moon…
 ¿Qué quieres, Sirius? finalmente se rindió el muchacho, recargándose en su
silla para evitar que su amigo continuara pinchándole cada extremo de la cara.
Padfoot sonrió orgulloso.

 Tengo algo para ti declaró orgulloso, metiendo la mano en la bolsa de su


sudadera y dejando caer dos chocolates Carlos V y dos chocolates “Bocadín”.
Remus lo miró sorprendido. Es una parte de mi humilde premio: tus dulces
favoritos.

 Cuando tenía siete años.

 Da igual. Todavía te gustan, ¿no?

Remus resopló con cansancio, sin embargo, todos notaron como arrastraba
lentamente los chocolates hacia él. La sonrisa de Sirius se volvió mucho más
brillante.

 Gracias murmuró el castaño con un ligero sonrojo en sus mejillas, volviendo a


ocultar su cara con el libro.

Sirius y Remus se conocieron ya hace varios años, cuando todavía eran


estudiantes de primaria. Recuerda que en ese entonces su grupo de amigos era
sólo un trío que se había puesto de acuerdo para pasar juntos el verano en un
campamento, pero mientras James y Peter llegaron al lugar en la camioneta de los
Potter, Sirius tomó el camión por exigencia de sus padres; fue ahí donde conoció a
Remus, y aunque al principio no se llevaron muy bien por la personalidad del
castaño y un incidente con una bola de papel, compartir cabaña terminó por
unirlos, a los cuatro, de hecho. Después transfirieron a Remus a Hogwarts cuando
tenían nueve años, y no pasó mucho tiempo para que el grupo se volviera
inseparable, para que formaran a “Los Merodeadores”.

Casi no hablan de ello, pero últimamente James ha logrado notar una extraña
tensión creciendo entre Sirius y Remus. Sirius se molesta cada vez que Remus
prefiere pasar tiempo con Lily, Mary y Marlene, mientras que Remus se molesta
cada que Sirius tiene una “nueva conquista” (que es algo muy seguido). James ha
intentado ser un mediador entre ambos, pero su pequeño conflicto de interés ya
ha durado meses, y le aterra que esos celos puedan terminar con su amistad.

Sus amigos eran lo más importante para él, ¿qué pasaría si su grupo de amigos
se rompía?, ¿tendría que decidir un lado?, ¿elegir entre Sirius y Remus como si
fueran una pareja divorciada peleando por un hijo?, ¿y si…?

Para su suerte, en ese instante la profesora Sprout entró al salón, interrumpiendo


sus cavilaciones. Tardó alrededor de cinco minutos en lograr poner en silencio a
todos, y cuando finalmente se sentó en su escritorio lista para pasar asistencia, la
puerta del salón se abrió de golpe. James dirigió su mirada a la entrada,
frunciendo el entrecejo al encontrar a Regulus ahí parado, intentando lucir firme,
pero fallando completamente por no poder ocultar su respiración acelerada.

 Disculpe, profesora habló el muchacho evitando los ojos del todo el salón.
¿Podría prestarme a James Potter, por favor? Lo necesitamos para organizar unos
temas de la planilla.

Sprout giró a verlo, y James intentó esbozar su mejor sonrisa confiada, ocultando
todas sus dudas. ¿Organizar unos temas de la planilla? Ya habían cumplido con el
evento de recaudación y él no opinaba sobre sus propuestas, ¿qué es lo que
querrán?

 Puedes llevártelo le aseguró la maestra antes de dirigirse al moreno, pero


tendrás que entregarme todos los apuntes y tareas que hagamos en esta clase
para mañana, ¿entendido?

James asintió, recogiendo sus cosas y saliendo detrás de Regulus del salón, sin
mirar atrás hacia sus amigos; le dio pena.

El menor no caminaba por los pasillos, corría, iba tan rápido que a pesar de su
buena condición se le dificultaba seguirle el paso.

 ¡Oye, no vayas tan rápido!


 Cállate y camina, imbécil.

Ah bueno. Que amable.

Llegaron a la sala de maestros, con James intentando esquivar la puerta que


empujó Regulus al entrar primero. El salón tenía un refrigerador, una barra con un
lavaplatos y una cafetera, y una gran mesa en el centro, donde ahora se sentaban
todos los miembros de la planilla verde (y Marlene, que miraba embobada a
Dorcas desde su lugar). James tomó asiento junto a Regulus, y recién su trasero
tocó la silla, sus compañeros comenzaron a sofocarlos con preguntas.

 ¿Tienen idea de lo que provocaron?

 ¡Pero que guardadito se lo tenían!

 ¿Cuándo pasó eso?

 ¿Por qué no lo dijeron antes?

 ¿Podemos ser los padrinos de bodas?

James retrocedió, mirando a Regulus en búsqueda de apoyo; él ni siquiera le


devolvió la mirada, continuaba cruzado de brazos como un niño berrinchudo.
Genial, tendría que lidiar con estos locos solo.

 ¿De qué están hablando? preguntó con el tono de voz más seguro que pudo
reunir.

Todos los presentes se miraron entre sí, como si la información que ellos conocían
era tan obvia que sólo un estúpido podría no saberlo; si, James era el estúpido.
 ¿No viste lo que publicó “Parejitas Hogwarts” en Instagram? cuestionó
Dorcas. Potter apretó los labios para evitar soltar una risa por el nombre tan
ridículo de la cuenta; en su lugar, negó con la cabeza, aumentando la frustración
de la chica. Dios mío. Es que…

 ¡Yo se la quiero enseñar! se levantó Marlene, sacando su celular entretanto se


acercaba a su amigo.

 Oye, ¿tú no tienes que estar en clase?

 Es Sprout, casi siempre me las pinto explicó la rubia con un despreocupado


movimiento de mano, para después cambiar por completo su expresión a una
emocionada. ¡La encontré!

Estuvo a punto de estamparle el teléfono en la cara, tal vez hubiera sido necesario
para que su cerebro lograra procesar la información. Tenía de frente una fotografía
de él y Regulus en el recreo que se encerraron en un salón y estuvieron a punto
de besarse; justamente, la imagen capturaba ese momento, y por el ángulo
parecía que sus labios sí se habían tocado. Su rostro completo se enrojeció.

 ¡¿De dónde sacaste eso?!

 Ya te lo dijeron, está en Instagram, probablemente la mayoría de la escuela ya


la vio.

James le arrebató el celular, haciendo distintos zooms a la foto, como si así


pudiera parecer menos incriminatoria. No funcionó, en todas parecía que se
estaba besando con él.

Con Regulus.
 ¿Qué vamos a hacer ahora? preguntó al aire, luciendo como un cachorro
perdido. Si antes había una posibilidad de que creyeran que no éramos novios,
ahora se jodió. Estoy jodido.

 Oye, bájale dos rayitas a tu indignación que todo esto es tu culpa murmuró
Regulus con un volumen lo suficientemente alto para ser escuchado. James giró a
verlo con rapidez, aumentando con sobremanera su enojo.

 ¡¿Mi culpa?! ¡Tú fuiste quien empezó con tu pequeña “actuación” frente a Lily!

 ¡Pero tú fuiste quien se me declaró!

 ¡Qué parte de que me equivoqué no entiendes, cabrón!

 ¡La parte en la que estás tan imbécil que ni siquiera sirves para declarártele a la
persona correcta!

Si las miradas mataran, ambos estarían ya cinco metros bajo tierra. Sus ojos
echaban chispas por la intensidad de sus miradas, y el odio era tan fuerte que
había vuelto el ambiente pesado; sus amigos los miraban con incomodidad desde
su sitio, balanceándose de un pie a otros o fingiendo estar muy concentrados con
la mosca que pasaba volando a su lado. Finalmente, su pequeña pelea de
miradas fue interrumpida por Evan, quien carraspeó la garganta para hacerse
notar.

 ¿Al menos ya leyeron los comentarios de la publicación?

James lo observó confundido, pero Regulus no perdió tiempo. Encendió su celular


con una velocidad cómica, entrando a Instagram y soltando una clara maldición al
entrar al apartado de “comentarios” en su post juntos; todos se acercaron a él para
leer sobre su hombro.

@r0sa.melan0: OMG ESTÁN SALIENDO???


@j4l4m3._.esta: LOS QUE PELEAN SE AMAN, YO SE LOS DIJEEEE
@l0l_kmal: Hay gays, hay voto para la planilla
@tu.mama_13: Lo que dijo la de arriba
@quesadillasconfrijoles456: wtf en qué momento las elecciones se transformaron
en un bl? (también voy a votar por los gays)
@puchaina_fantástica: VIVA EL AMOR HOMOSEXUAL #Jegulus4Ever

 ¿”Jegulus4Ever”? ¡Que mamada! exclamó Regulus con el entrecejo fruncido.


James soltó una risotada que contenía la mezcla perfecta entre incredulidad y
burla.

 Oh, tú sabes todo sobre mamadas, ¿no es así, Black?

Regulus le dedicó otra mirada asesina, pero antes de que pudieran volver a
ensimismarse en otra pelea, Barty soltó un extraño grito de sorpresa, aplaudiendo
una vez y mirando a sus amigos con la boca abierta.

 ¡Tengo una idea! anunció con la voz un tono más agudo por la emoción.
Algunos asintieron con la cabeza para que continuara. Aunque la foto no les
guste, a la gente sí. Son chismosos, les llama la atención cualquier drama que
tenga que ver con romance.

 ¿A dónde quieres llegar? preguntó Regulus con cierta brusquedad. Barty


sonrió con suficiencia.

 Si tú y James fingen ser novios por un tiempo, podrían atraer más atención a
nuestra planilla, y así tal vez podamos ganar.

Los ojos de Dorcas se llenaron de un brillo ambicioso, pero Regulus ya estaba


negando con la cabeza, y por primera vez James estaba de acuerdo con él.
 Por supuesto que no declaró el Black. No voy a dejar que me vean con éste
lo señaló sin vergüenza con su pulgar. Todavía tengo un poco dignidad.

James abrió la boca en una gran “O”, completamente indignado.

 “Éste” tiene nombre.

 ¿Te pregunté?

 ¡Cállense los dos! exclamó Dorcas colocándose en medio, todavía con ese
peligroso brillo en sus ojos y una sonrisa que no le gustaba. Por primera vez,
Barty tiene razón. ¡La idea es perfecta!

 ¡Claro que no! gritaron al mismo tiempo.

 ¡Claro que sí! asintió la morena, caminando a su alrededor para dejar salir
algo de su emoción. ¡Piénsenlo! Sólo con una foto de ustedes dos besándose
atrajimos la atención de gran parte de la escuela, ¿qué lograremos si se les ve
todo el tiempo como novios?

 Pero…pero… tartamudeó Regulus, soltando un fuerte gemido frustrado


cuando pareció quedarse sin contraargumentos. ¡Dorcas! cubrió su rostro con
sus manos.

La chica no se inmutó, de hecho, pareció erguir más su postura, adquiriendo un


aire de dictadora controladora. De reojo, James pudo notar como Marlene se
sonrojó.

 No vamos a perder declaró, recordándole a todos su instinto competitivo. Y


ustedes no van a morirse si fingen por unas semanas que se quieren, es más, ni
siquiera tendrían que hacerlo todo el tiempo, cuando estén solos pueden volver a
intentar matarse todo lo que quieran.
Regulus miró a su amiga todavía con las manos en el rostro, pero revelando sus
ojos a través de sus dedos. Dorcas se acercó a él hasta apoyar sus manos en el
reposabrazos de la silla, encarcelando al muchacho bajo su mirada de póker.

 Tú me debes un favor le recordó en voz baja. Y él te debe uno a ti esta


vez, señaló a James.

Regulus giró a verlo, pasando sus ojos por todo su cuerpo, como si lo estuviera
analizando a profundidad. James esbozó una sonrisa nerviosa, provocando que el
menor rodara los ojos.

 Bien casi escupió. Dorcas se alejó de él con una sonrisa victoriosa,


permitiéndole al chico sentarse mejor en su lugar. Pero será bajo mis
condiciones.

 Por supuesto, tú y James tendrán mucho tiempo para ponerse de acuerdo


asintió la morena, dejando unas palmadas amistosas en el hombro de su amigo
y dirigiéndose a la puerta, tomando en el camino la mano de Marlene. Si me
disculpan, todavía tengo unos…asuntos pendientes el tono de su sonrisa
cambió, provocando que las orejas de Marlene volvieran a sonrojarse mientras era
jalada fuera de la sala de maestro.

James reprimió una risa. Definitivamente iba a ahogar con preguntas a su amiga
cuando saliera de esto.

Estaba tan ensimismado en sus pensamientos, que cuando giró a ver al resto de
personas en el salón, ya no había nadie más, todos salieron sin que pudiera darse
cuenta. Sólo estaban él y Regulus, que observaba su regazo con la mirada
perdida, como si acabara de recibir la peor noticia de su vida.

 Por favor, no puede ser tan malo rompió James el silencio, sintiéndose
nuevamente ofendido por la reacción del Black. Regulus simplemente giró a verlo
con los ojos entrecerrados.
 Habla por ti, Potter respondió, empujando con un fuerte chirrido la silla hacia
atrás y levantándose, decidido a irse.

James no fue atrás de él, no era necesario; en el momento en que el pie del
menor estuvo a punto de salir al pasillo, resopló, girando su cuerpo hacia él para
enfrentarlo nuevamente.

 ¿Estás ocupado hoy en la tarde?

James lo miró sorprendido, repitiendo las palabras en su mente para poder


asimilarlas, para poder creer que en serio la pregunta había salido de sus labios.

 ¿Por qué?

 Porque si vamos a hacer esto, necesitamos establecer unas reglas, y no


podemos tener esa conversación en la escuela el menor esbozó una extraña
mueca, como si la idea lo pusiera nervioso. ¿Entonces? ¿Hoy en la tarde?

 No puedo, tengo entrenamiento de fútbol esbozó una sonrisa apenada.


¿Pero qué hay de mañana, saliendo de la escuela?

 Está bien para mí.

 Bien.

 Bien.

Ambos se sumergieron en un incómodo silencio, mirando a cualquier lado excepto


el uno al otro. James sentía que debía decir algo más, las palabras se estaban
asentando en su boca, luchando por poder salir; al final, él tampoco puso mucha
resistencia.
 Tú… comenzó a hablar en voz baja, pero logrando llamar la atención del otro
chico. ¿En serio quieres hacer esto?

Regulus parpadeó lentamente.

 ¿Tú no?

 La verdad, me da igual se encogió de hombros. Pero no quisiera hacerlo si


tú te sientes incómodo.

Regulus abrió un poco los ojos, luciendo bastante sorprendido. Sin embargo,
aquella ligera muestra de sentimientos fue ocultada con rapidez, regresando de
nuevo a aquella odiosa expresión burlesca que amaba dedicarle.

 Wow, ¿James Potter preocupándose por alguien que no es él mismo? Creo que
estoy soñando se pavoneó, cruzándose de brazos y apoyando su costado en el
marco de la puerta. El moreno rodó los ojos.

 Pues a diferencia de ti, yo no soy un monstruo insensible.

Esperaba que el comentario lo hiciera enojar, pero sucedió todo lo contrario. El


chico soltó una pequeña risa, llevando una mano a su boca para poder ocultarla y
doblándose ligeramente en su sitio. Su estómago se removió de forma extraña.

 Te creo asintió entre risas, alzando la cabeza para verlo con una pequeña
sonrisa.

Era la primera sonrisa real que le dedicaba en mucho tiempo, y de inmediato su


corazón se sobresaltó, como si intentara salir de su pecho para poder tomarla y
grabarla para siempre en su mente. Él mismo se perdió en esa sonrisa, sintiendo
como sus mejillas se enrojecían y sus ojos brillaban con pura adoración. Ante su
silencio, poco a poco Regulus regresó a su expresión neutral, ladeando la cabeza
con confusión; todo el interior de James se lamentó ante la pérdida.
 ¿Estás bien? le preguntó el menor, caminando de nuevo hacia él.

La cercanía y el reciente colapso que había sufrido su corazón no le permitió


pensar bien, no le permitió medir sus palabras, no le permitió controlarse y muy
tarde se dio cuenta que dijo:

 Te ves lindo cuando sonríes.

Decir que el rostro completo de Regulus se enrojeció es quedarse corto.

[…]

(9:17 am) Padfoot (loml) 🔥:


WTF?!
JAMES FLEAMONT POTTER
QUÉ SIGNIFCA ESTO???????
(9:18 am) El cola de gusano 🐀:
Lol probablemente la mayoría de la escuela ya la vio
#Jegulus4Ever

(9:19 am) Padfoot (loml) 🔥:

@ El cuernudo 🦌⚽ EXPLÍCATE MALDITA ZORRA ROBA HERMANOS

(9:20 am) El cuernudo 🦌⚽:


No es lo que parece
O sea
No nos besamos tlj 😭
Ahí parece pero no pasó
Nada más me dejó con las ganas

(9:21 am) Padfoot (loml) 🔥:


QUEEEEEEEE

(9:21 am) El cola de gusano 🐀:

(9:21 am) Moonyyyyy <3🌙:

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