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Prevención de la obesidad en adolescentes

El documento aborda la creciente problemática de la obesidad en estudiantes de secundaria en el Colegio San Agustín Tetsuo, destacando que esta condición afecta la salud física y mental, y está relacionada con factores como la alimentación y el sedentarismo. Se evidencia una falta de educación nutricional y hábitos saludables entre los jóvenes, lo que contribuye al aumento de casos de sobrepeso y obesidad, y se propone la necesidad de implementar estrategias educativas para mejorar el conocimiento y las prácticas alimentarias. La investigación busca identificar áreas de mejora y proponer acciones efectivas para prevenir la obesidad en esta población.
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Prevención de la obesidad en adolescentes

El documento aborda la creciente problemática de la obesidad en estudiantes de secundaria en el Colegio San Agustín Tetsuo, destacando que esta condición afecta la salud física y mental, y está relacionada con factores como la alimentación y el sedentarismo. Se evidencia una falta de educación nutricional y hábitos saludables entre los jóvenes, lo que contribuye al aumento de casos de sobrepeso y obesidad, y se propone la necesidad de implementar estrategias educativas para mejorar el conocimiento y las prácticas alimentarias. La investigación busca identificar áreas de mejora y proponer acciones efectivas para prevenir la obesidad en esta población.
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Conocimientos y prácticas sobre la prevención de la obesidad en

estudiantes de nivel secundario del Colegio San Agustín Tetsuo en


Los Olivos, 2025

Huancas-Ballona SK., Morón-Sánchez V.


I. Introducción

1.1. Planteamiento del problema

La obesidad es un problema crónico que se caracteriza por una acumulación


excesiva y anormal de grasa corporal que afecta la salud física y mental (1). A su
vez, se considera como un factor de riesgo de numerosas enfermedades, tales
como los trastornos renales, varios de los cuales tienen origen infeccioso o
inflamatorio (2), siendo relacionada con muchas causas, entre las que se
encuentran la alimentación, estilo de vida y causas tanto socioeconómicas como
demográficas (3). Un alto IMC es un claro indicador de la existencia de la obesidad
y se relaciona gravemente con el padecimiento de múltiples comorbilidades (4).
Este trastorno de carácter sistémico puede llegar a afectar a personas de cualquier
edad, condición étnica, clase social, etc. En la población adulta de ambos sexos, se
diagnostica la obesidad cuando el IMC tiene un valor igual o superior a 30 kg/m². De
acuerdo con la severidad que presente la obesidad, puede ser clasificada como
leve, moderada, y mórbida (5). Dicha cantidad excesiva de grasa corporal puede
suponer de esta forma un riesgo elevado para la salud (6).

Así mismo, los factores ambientales también afectan directamente en la aparición e


intensidad de la enfermedad, siendo una tendencia en aumento de forma
continuada durante los últimos 30 años en todo el mundo (7). Las tasas altas de
obesidad mundial han suscitado cada vez una mayor atención y esfuerzo continuo
por parte de las comunidades médicas, incrementando la percepción de que
representa un tema de salud pública a escala mundial (8). Aunque existen
iniciativas para controlar la obesidad, es ineludible reflexionar en base a la
necesidad de realizar mayores esfuerzos para prevenirla (9). Ante esto, la OMS
propone como estrategia de salud para abordar estas enfermedades el uso de
medicamentos, así como la promoción de estilos de vida saludables (10). No
obstante, sigue siendo un importante problema para la salud pública, ya que
conlleva una serie de complicaciones como enfermedades cardiovasculares,
diabetes de tipo 2, algunos tipos de cáncer, etcétera (11). Estudios recientes han
demostrado que existen en gran medida varios de los factores que propician su
aumento, siendo los cambios de hábitos alimentarios y el sedentarismo (12).
En consecuencia, se manifiesta un aumento sostenido en los índices de obesidad
de la población infantil-juvenil, sin las intervenciones pertinentes, se estima que la
mayoría de estos niños proseguirán con este sobrepeso a la adolescencia (13). El
exceso de peso en la infancia tiene importantes consecuencias para la salud (14).
De este modo, en el caso de los niños con obesidad, se debe valorar el riesgo de
complicaciones cardiometabólicas tomando la presión arterial y determinando los
niveles de la glucosa, la insulina y el perfil lipídico completo (15), debido a su
conexión con múltiples enfermedades, tales como la diabetes mellitus de tipo 2, la
hipertensión arterial y el síndrome metabólico, representando un importante factor
de riesgo a edades jóvenes (16). Esto ha llevado a que muchos países sitúen la
problemática de la obesidad infantil en su propia agenda, incluyendo acciones que
intentan disminuir la brecha respecto del sobrepeso infantil en niños y adolescentes
(17). En base a esto, la obesidad infantil surge como una situación multifactorial que
sigue en aumento y que se prevé que, en este quinquenio, será mayor que la de los
casos de bajo peso en la niñez y la adolescencia (18).

A nivel internacional, durante el año 2022, el 16 % de la población mundial adulta;


de 18 años o más tiene obesidad (19). Este dilema de la salud pública afecta de
forma notable, ya que el 57 % de la población mundial vive en países donde el
exceso de peso y la obesidad producen más muertes que la insuficiencia ponderal
(20). Según datos del Observatorio Mundial de la Obesidad, la prevalencia total en
el año 2018 fue del 21,3 %, siendo esta más alta en el caso de las mujeres con una
prevalencia del 22,5 % frente a una prevalencia del 14,4 % en los hombres (21). En
2016, se refería que existían más de 650 millones de adultos obesos en el mundo;
esta cifra se había triplicado desde 1980 (22). Para América Latina, también se
refieren cifras muy preocupantes, ya que 32% de los adultos en Brasil, 39,8% en
Chile, 37,1% en Argentina y un impactante 62,8% en Ecuador (6). A su vez, China
es la nación que presenta el número más elevado de adultos con obesidad, siendo
su cantidad de 402 millones de adultos aproximadamente, continuando en India con
180 millones y EEUU con 172 millones (23).

La Organización Mundial de la Salud (OMS) registró que 41 millones de niños


menores de cinco años y 340 millones de niños/niñas y adolescentes entre cinco y
19 años sufrían de sobrepeso (24). En general, se estima que más de 107 millones
de niños en todo el mundo padecen de obesidad, y que la población pediátrica es
superior al 20 % en países de altos ingresos (25). En el caso de los Estados Unidos,
el porcentaje de niños y adolescentes que exhiben obesidad es del 19,3 %;
mientras que en Europa los porcentajes se manifiestan entre el 9 % y el 13 % (26).
La obesidad infantil continúa siendo uno de los grandes problemas de salud pública
en la Región Europea, donde se documentaron tasas de sobrepeso hasta del 43 %
y tasas de obesidad hasta del 20 % en niños de entre seis a nueve años (27). Para
el grupo comprendido entre los 10 y 19 años la prevalencia de obesidad presenta
una variabilidad elevada entre países, con la obesidad infantil en un nivel de un
6,1 %, en el caso colombiano, y un 14,4 % en el caso argentino (28). Además, el
aumento de la obesidad infantil está muy ligado a la permanencia de la misma en la
vida adulta y puede alcanzar tasas de hasta un 80 % de los casos (29).

A nivel nacional, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la


Agricultura (FAO) destaca que un 50% de la población peruana se encuentra con
sobrepeso (30). La obesidad en la población peruana ha tenido importantes
incrementos, registrando sólo un 9 % en 1975, pasando al 13,8 % en hombres y de
23,3 % en mujeres en el año 2010; y de 2013 a 2014 el índice de personas adultas
de 30 a 59 años pasó a ser 23,8 % (31). Según un estudio en Trujillo, entre 319
adultos analizados, se constató que el 61,1 % (195 participantes) de ellos tenían
obesidad abdominal (32). En Ayacucho, el IMC reveló que el 25 % de la gente tenía
sobrepeso y el 2.08 % de la población tenía obesidad; el 80 % de la gente con
obesidad y el 70 % con sobrepeso indicaron no hacer nunca actividad física (33). De
igual forma, 8 de cada 10 mujeres peruanas en edad fértil están afectadas de
obesidad central, donde un porcentaje de 5,31 % las representa (34). En relación a
esto, la edad y el estilo de vida explicaron el 23,6 % de la variabilidad del IMC en
profesionales de la salud de una región andina del Perú; observando que más del
50 % de estos profesionales presentaban sobrepeso u obesidad (35).

En el país, la prevalencia de la obesidad en jóvenes alcanza una cifra que consiste


en el 33,2% (36). En relación a esto, un estudio dirigido a estudiantes universitarios
de Lima demostró que el 22% de los participantes poseían un índice de cintura-talla
(ICT) elevado y gran distribución de grasa abdominal (37). Asimismo, la prevalencia
de exceso de peso en la población infantil se caracterizó por un aumento gradual
entre el año 2017 y el año 2021; de 8% para el año 2017 a un 9,6% para el 2021
(38). En ese mismo año, Moquegua ocupó el tercer lugar a nivel nacional en cuanto
a la proporción de niños menores de cinco años con exceso de peso, indicando una
prevalencia de 11,6% en sobrepeso y 3,8% en obesidad (39). Por otro lado, una
investigación en Lima Metropolitana revela que, entre 6 y 12 años, la obesidad
alcanzó al 24% de los niños (40). Además, se indica que cada año entre el 9 y el
10% de los niños menores de tres años que acuden a consultas pediátricas son
diagnosticados con exceso de peso (41).
La Organización Mundial de la Salud refiere que 1 de cada 8 personas tenía
obesidad, de los cuales 2500 millones tenían sobrepeso y 890 millones tenía
obesidad esto en un rango de edad de 18 años a más; en cuanto a niños menores
de 5 años, 37 millones tienen sobrepeso lo cual eran propensos a desarrollar
Enfermedades No Transmisibles (ENT), enfermedades Cardiovasculares y Diabetes
tipo 2, lo cual afectaba la calidad de vida y el rendimiento en la escuela, estos datos
y cifras fueron en el año 2022, donde lo más relevante fue el número de casos de
obesidad en el mundo que se han duplicado entre el periodo 1990 y 2022. Por lo
cual los países miembros de la OMS respaldaron los objetivos de nutrición
propuestos por la Asamblea de la Salud, los cuales buscan evitar el incremento del
sobrepeso infantil y detener el aumento de la diabetes y la obesidad para 2025.
También reconocieron la necesidad de tomar medidas urgentes a nivel global para
enfrentar el impacto generalizado y perjudicial de la doble carga de la malnutrición.
(1).

La prevalencia de la obesidad en los niños de 5 a 19 años supera el 20% en varios


países del Pacífico, el Mediterráneo Oriental, el Caribe y las Américas. En cuanto a
los adultos, las tasas de obesidad aumentan más rápidamente en los países de
ingresos medianos, especialmente en Asia Sudoriental y África. Se estima que, para
el año 2025, uno de cada cinco adultos sufrirá de obesidad, y actualmente, todos
los países se encuentran lejos de cumplir las metas establecidas para combatirla.
Además, la mayoría de la población mundial reside en países donde el sobrepeso y
la obesidad causan más muertes entre los adultos que la insuficiencia ponderal (2).

La obesidad se ha consolidado como una de las principales preocupaciones de


salud pública en el Perú en los últimos años. Estudios recientes indican que para
2025, se estima que el 30% de la población peruana será obesa, mientras que el
73% presentará un índice de masa corporal elevado. El incremento en las cifras de
obesidad no solo afecta a la población adulta, sino que también impacta
significativamente en la población estudiantil. La falta de educación nutricional y
hábitos saludables entre los estudiantes contribuye al aumento de casos de
sobrepeso y obesidad, lo que representa un desafío para su bienestar y desarrollo
académico. Este estudio tiene como objetivo analizar el conocimiento y las prácticas
alimentarias de los estudiantes peruanos en relación con la prevención de la
obesidad, con el fin de identificar áreas de mejora y proponer estrategias efectivas
para abordar esta problemática. (3)

En el Perú ha mostrado una tendencia al alza en los últimos años. Según datos del
Seguro Social de Salud (EsSalud), en el período 2023-2024, los diagnósticos de
sobrepeso y obesidad aumentaron en 43,513 casos, pasando de 427,185 en 2023 a
470,698 en 2024. Este incremento es especialmente preocupante en niños menores
de 11 años, donde se registró un aumento de más de 1,200 casos en solo un año.
La obesidad infantil y juvenil está asociada a múltiples factores, incluyendo hábitos
alimentarios inadecuados, sedentarismo y falta de educación nutricional. La
ausencia de políticas públicas efectivas y programas educativos en las escuelas ha
contribuido a que muchos estudiantes carecen del conocimiento necesario para
adoptar prácticas alimentarias saludables. Esta situación no solo afecta la salud
física de los estudiantes, sino que también impacta negativamente en su
rendimiento académico y calidad de vida. Es urgente implementar estrategias
integrales que aborden la educación nutricional y promuevan hábitos saludables
desde temprana edad, con el objetivo de revertir la creciente tasa de obesidad y
garantizar un futuro más saludable para las próximas generaciones. (4)

Una investigación realizada en Santa Cruz (Bolivia, 2024), sus conclusiones


resultan relevantes. Se identificó que el 59.2% de los alumnos tenían
un nivel bajo de conocimiento en cuanto a alimentación saludable. Las áreas más
comprometidas fueron la frecuencia y cantidad en el consumo de alimentos, donde
predomina la desinformación. Estos resultados ponen en evidencia la importancia
de reforzar la educación nutricional dentro del entorno escolar (5).

La investigación tuvo como propósito analizar la relación entre el grado de


conocimiento y las actitudes frente a la alimentación saludable en estudiantes de la
I.E. 2078 Nuestra Señora De Lourdes, ubicada en Los Olivos. Los resultados
mostraron que la mayoría de los adolescentes contaban con un conocimiento
intermedio y mantenían actitudes favorables respecto a una alimentación sana.
Asimismo, se evidenció una correlación significativa, indicando que un mayor nivel
de conocimiento se asocia con actitudes más positivas hacia una alimentación
saludable (6).

De los datos precedentes nos demuestran que existe la problemática de los pocos
conocimientos y los cuidados nutricionales, que existe un problema de la obesidad y
sobrepeso, en la cual nos conduce a plantearnos la investigación que, por esos
índices y estadísticas alarmantes, ya que evidencian cómo la obesidad y el
sobrepeso se han convertido en un problema de salud pública a nivel mundial y
nacional, afectando no solo a adultos, sino también a niños y adolescentes. El
incremento constante de casos, la falta de educación nutricional, y el impacto
negativo en la calidad de vida y el rendimiento académico de los estudiantes, hacen
evidente la urgencia de actuar. Analizar el nivel de conocimiento y las prácticas
alimentarias en escolares no solo permite identificar las debilidades actuales, sino
también plantear estrategias concretas para fomentar hábitos saludables desde
temprana edad. Considero que, a través de la educación y la prevención, se pueden
generar cambios significativos que contribuyan a mejorar la salud y el bienestar de
las futuras generaciones.

ANTECEDENTES INTERNACIONALES:

Hernández -Mariano et al. (2023) México, analizaron la asociación entre factores


sociodemográficos y el estilo de vida con la obesidad abdominal en adolescentes de
15 a 18 años en Hidalgo. La muestra no probabilística estuvo compuesta por 172
adolescentes. Los resultados mostraron que el 22.5% de los participantes
presentaba obesidad abdominal. Se identificaron factores asociados como el sexo
femenino, la educación secundaria o inferior de los padres y un estilo de vida global
desfavorable, con una razón de probabilidades ajustada de 5.69 (p=0.01) para los
adolescentes con un estilo de vida menos saludable. Este estudio destaca la
importancia de los factores sociodemográficos y el estilo de vida en la prevalencia
de la obesidad abdominal en adolescentes mexicanos.
Rodríguez y Yupanqui (2023) Colombia, un estudio realizado por Rodríguez
Ordinola y Yupanqui Reyes en 2023 en la Institución Educativa “Antenor Orrego
Espinoza” en el distrito de Laredo, Trujillo, tuvo como objetivo determinar los
factores asociados con el estado nutricional en adolescentes de 12 a 17 años. La
muestra estuvo conformada por 189 estudiantes. Los resultados mostraron que el
72.3% de los varones y el 82.1% de las mujeres tenían un índice de masa corporal
(IMC) normal. Sin embargo, el estudio no encontró una relación significativa entre
los hábitos alimentarios, la actividad física y los ingresos económicos con el estado
nutricional. Este hallazgo sugiere que otros factores no considerados en el estudio
podrían influir en el estado nutricional de los adolescentes colombianos (7)
González y Torres (2023) Ecuador, se evaluaron los conocimientos y prácticas del
adulto sobre estrategias de prevención de obesidad en los cantones Biblián y Déleg
en el año 2022. Se realizó un estudio correlacional, transversal, con un enfoque
cuantitativo. Muestra de 246 participantes para los cantones Biblián y Déleg
pertenecientes a la provincia del Cañar. donde el 62,2% fueron mujeres, 44,7%
casados, 50,4% instrucción secundaria, 31,3% amas de casa y 80,9% familia
compuesta. El 46,7% presentan sobrepeso y el 10,2% de los participantes
presentan obesidad grado 1, un 98,8% no tienen conocimientos de estrategias y
medidas preventivas de obesidad en los antecedentes heredofamiliares, el 38,62%
no realizan ningún tipo de ejercicio, los alimentos que consumen en mayor porción
las leguminosas y carnes con un 58,1% y en relación con la comida chatarra con un
41,1%. Existe una correlación significativa entre sexo con actividad física; ingesta de
comida chatarra con estado civil, instrucción y ocupación; también entre el estado
nutricional e ingesta de comida chatarra, perímetro abdominal y presión arterial. Se
determinó que la población no tiene conocimiento suficiente sobre estrategias,
medidas preventivas frente a la obesidad y el riesgo a desarrollar una enfermedad
crónica latente.

ANTECEDENTES NACIONALES:
Severino y Zulueta (2022), en un estudio realizado en una institución educativa
pública en el distrito de José Leonardo Ortiz, Perú, durante el año 2022 tuvo como
objetivo determinar los factores asociados a la obesidad en escolares. La
investigación utilizó una muestra no probabilística por conveniencia, conformada
por
134 escolares de nivel secundaria. Los resultados revelaron que el 38.06% de los
estudiantes presentaba obesidad, el 14.17% tenía sobrepeso, el 32.84% presentaba
un peso normal, y el 14.93% se encontraba en condición de delgadez. Entre los
factores asociados a la obesidad se identificaron principalmente una alimentación
inadecuada (p=0.021), el sedentarismo (p=0.003), y los antecedentes familiares de
obesidad o factores genéticos (p=0.057). El estudio concluye que la obesidad en
adolescentes sigue siendo un problema relevante de salud pública, influido por el
estilo de vida y hábitos familiares, lo cual requiere intervenciones preventivas desde
edades tempranas.
Quispe (2023), en una institución pública de Ica tuvo como objetivo determinar los
factores que influyen en la prevalencia de sobrepeso y obesidad en adolescentes.
La investigación se llevó a cabo con una muestra censal compuesta por 106
estudiantes de tercero, cuarto y quinto año de secundaria. Los resultados del
estudio evidenciaron que el 23.6% de los estudiantes presentaban sobrepeso y el
16% obesidad. Entre los factores más significativos asociados al exceso de peso se
identificaron: la edad (siendo los de 15 años los más afectados), el nivel de
instrucción de los padres o tutores (siendo menor la prevalencia cuando los padres
tenían educación secundaria o superior), los hábitos alimenticios (mejor
alimentación se relaciona con menor obesidad), el tiempo frente a pantallas (más de
dos horas al día incrementa el riesgo), y el nivel de actividad física (la obesidad fue
más frecuente en quienes realizaban poca o moderada actividad). Este estudio
concluye que el sobrepeso y la obesidad en adolescentes están influenciados por
múltiples factores tanto individuales como familiares, lo que resalta la necesidad de
intervenciones integrales para prevenir esta problemática desde el entorno
educativo y familiar.
Carranza (2023), en un estudio realizado en un colegio I.E. 2091 Mariscal Andrés
Avelino Cáceres - Los Olivos, 2023, se tuvo como objetivo determinar los factores
asociados al sobrepeso y obesidad en adolescentes de dicha institución educativa.
La investigación adoptó un diseño cuantitativo, descriptivo, no experimental y
transversal, con una muestra de 100 adolescentes. Los resultados revelaron que el
82% de los estudiantes presentaba un estilo de vida bajo, mientras que el 18% tenía
un estilo de vida medio. Además, se encontró una correlación positiva moderada
entre el estilo de vida y los factores asociados al sobrepeso y obesidad, con un
coeficiente de correlación de 0.746. La conclusión del estudio destaca que el estilo
de vida es un factor predominante asociado al sobrepeso y obesidad en la población
estudiada.

BASES TEÓRICAS:
La adolescencia es una etapa crítica, ya que durante esta se consolidan hábitos
alimentarios y estilos de vida que pueden persistir en la edad adulta. Los factores
que inciden en la obesidad en adolescentes incluyen el consumo excesivo de
calorías, el sedentarismo, el estrés, la presión social y la desinformación
nutricional. El conocimiento nutricional se refiere al grado de información que posee
una persona sobre los alimentos, sus componentes, sus beneficios y efectos en el
cuerpo. Este conocimiento incluye aspectos como la identificación de grupos
alimenticios, porciones adecuadas, frecuencia de consumo y comprensión de
etiquetas nutricionales (7).

FACTORES QUE INFLUYEN EN LA OBESIDAD EN ADOLESCENTES 1.

Factores Dietéticos y Hábitos Alimentarios: La alimentación inadecuada es uno de


los factores más relevantes que contribuye al desarrollo de la obesidad. Dietas
altas en calorías, grasas saturadas, azúcares y alimentos ultra procesados son
comunes entre los adolescentes, lo que aumenta el riesgo de sobrepeso. La
educación nutricional deficiente en las escuelas y hogares contribuye
significativamente a este patrón alimentario.

2. Estilo de Vida y Actividad Física: El sedentarismo es otro factor clave. El tiempo


excesivo frente a pantallas (televisión, videojuegos, teléfonos móviles) está
vinculado con un mayor riesgo de obesidad, ya que fomenta el comportamiento
sedentario y reduce la práctica de actividades físicas. La falta de ejercicio regular
contribuye al desequilibrio entre el consumo calórico y el gasto energético.

3. Factores Sociodemográficos: La familia juega un papel crucial en los hábitos


alimentarios y el estilo de vida de los adolescentes. Estudios han demostrado que la
educación de los padres, su nivel socioeconómico y su estilo de vida influyen
significativamente en la prevalencia de la obesidad en sus hijos. Los adolescentes
cuyos padres tienen un nivel educativo bajo o viven en entornos con pocos recursos
tienen más probabilidades de adoptar hábitos alimentarios no saludables. (4)

Factores Psicosociales: El acoso escolar relacionado con la obesidad y la presión


social pueden afectar la salud mental de los adolescentes obesos, lo que puede
generar un ciclo vicioso de estrés y hábitos alimentarios poco saludables. La
autoestima baja y la ansiedad son comunes en los jóvenes con sobrepeso, lo que
puede llevarlos a buscar consuelo en la comida.

CONSECUENCIAS DE LA OBESIDAD EN LOS ESTUDIANTES Las


consecuencias de la obesidad son diversas y afectan varios aspectos de la vida de
los adolescentes:
1. Salud Física: Los adolescentes obesos tienen un mayor riesgo de desarrollar
enfermedades no transmisibles como diabetes tipo 2, hipertensión, enfermedades
cardiovasculares y dislipidemia. Además, pueden experimentar problemas en las
articulaciones debido al exceso de peso y tener una menor esperanza de vida. 2.
Salud Emocional y Psicológica: El estigma asociado a la obesidad puede generar
sentimientos de vergüenza, ansiedad y depresión. La presión social y el bullying
pueden dañar la autoestima de los adolescentes obesos, lo que contribuye a su
aislamiento social y emocional.
3. Rendimiento Académico: La obesidad está asociada con un peor rendimiento
académico. Los adolescentes obesos pueden experimentar dificultades para
concentrarse, fatiga y problemas de motivación, lo que afecta su rendimiento en la
escuela.
4. Costos Económicos: A largo plazo, la obesidad genera costos elevados para el
sistema de salud debido al tratamiento de las enfermedades relacionadas con esta
condición. En el contexto escolar, también puede aumentar el ausentismo y la
necesidad de apoyo psicológico, lo que representa un gasto adicional para las
instituciones educativas.

CONSECUENCIAS DE LA OBESIDAD EN ESTUDIANTES DEL COLEGIO SAN


AGUSTÍN TETSUO, LOS OLIVOS (2025)
En el contexto específico del Colegio San Agustín Tetsuo en Los Olivos, los
estudiantes se enfrentan a los mismos desafíos que otros jóvenes en el país y la
región. La falta de educación nutricional, la prevalencia de una dieta no equilibrada,
y los hábitos sedentarios son factores determinantes en la obesidad juvenil. A nivel
académico y social, la obesidad impacta negativamente en el rendimiento escolar y
en las interacciones sociales de los estudiantes.

ESTRATEGIAS PARA MEJORAR EL CONOCIMIENTO Y LAS


PRÁCTICAS SOBRE LA NUTRICIÓN
1. Implementación de Programas Educativos: Es necesario que las autoridades
educativas implementen programas de educación nutricional que promuevan una
dieta equilibrada, el consumo de frutas y verduras, y la reducción de alimentos ultra
procesados.
2. Fomentar el Deporte Escolar: Incentivar la práctica de deportes y actividades
físicas tanto dentro como fuera del aula es fundamental para mejorar el bienestar
físico y mental de los estudiantes.
3. Fortalecer la Colaboración con las Familias: Las escuelas deben trabajar de
manera más estrecha con los padres para educarlos en hábitos alimentarios
saludables y en la importancia de un estilo de vida activo para prevenir la obesidad.

Pregunta de Investigación:
¿Cuál es la relación entre conocimientos y prácticas sobre la
prevención de la obesidad en estudiantes de nivel secundario del
Colegio San Agustín Tetsuo en Los Olivos, 2025?

1.1. Objetivo General:


Analizar los conocimientos y prácticas sobre la prevención de la obesidad en
estudiantes de nivel secundario del Colegio San Agustín Tetsuo en Los Olivos
durante el año 2025.

Objetivos Específicos:
1. Determinar el nivel de conocimiento de los estudiantes sobre la prevención de
la obesidad en estudiantes de nivel secundario del Colegio San Agustín
Tetsuo en Los Olivos durante el año 2025.

2. Identificar las prácticas de prevención de la obesidad en estudiantes de nivel


secundario del Colegio San Agustín Tetsuo en Los Olivos durante el año
2025.

3. Relacionar conocimientos y prácticas en la prevención de la la prevención de


la obesidad en estudiantes de nivel secundario del Colegio San Agustín
Tetsuo en Los Olivos durante el año 2025.
1.2. Hipótesis:
Existe una relación significativa entre el nivel de conocimientos y las prácticas sobre
la prevención de la obesidad con la prevalencia de sobrepeso u obesidad en los
estudiantes del Colegio San Agustín Tetsuo en Los Olivos, 2025.

1.3. JUSTIFICACIÓN:
1.3.1 Valor teórico:
La presente investigación aportará al cuerpo teórico existente sobre la prevención
de la obesidad en adolescentes al centrarse en la relación entre el nivel de
conocimiento nutricional y las prácticas preventivas dentro de un entorno escolar
específico. A nivel internacional, diversos estudios han confirmado que los
adolescentes que poseen mayor información sobre nutrición tienden a adoptar
conductas alimentarias más saludables. Este estudio contribuye al desarrollo de
futuras investigaciones al ofrecer una base empírica sobre la correlación entre
conocimientos y prácticas saludables, lo que permitirá a otros investigadores replicar
o profundizar el análisis en diferentes contextos educativos. Además, al emplear un
diseño metodológico riguroso y un enfoque correlacional, se establecen
fundamentos sólidos para estudios longitudinales o intervenciones educativas que
busquen modificar conductas relacionadas con el sobrepeso y la obesidad en
escolares.
1.3.2. Valor práctico
Desde una perspectiva práctica, esta investigación busca ofrecer información
relevante que permita diseñar e implementar programas de intervención nutricional
dentro del entorno educativo del Colegio San Agustín Tetsuo. Identificar los niveles
de conocimiento y las prácticas actuales de los estudiantes permitirá no solo
detectar falencias, sino también proponer estrategias educativas que fomenten
hábitos saludables, tales como rutinas de actividad física y alimentación balanceada.
Estos resultados pueden ser útiles para sugerir a directores, docentes y
profesionales de la salud escolar, quienes podrán aplicar medidas más efectivas y
contextualizadas. Además, los resultados pueden ser replicables en otras
instituciones educativas con características similares, ampliando así su utilidad y
aplicabilidad en el ámbito educativo local.
1.3.3 Relevancia social

La obesidad infantil y adolescente es una preocupación creciente de salud pública


en el Perú, especialmente en distritos urbanos como Los Olivos, donde predominan
estilos de vida sedentarios y dietas poco saludables. Esta investigación tiene
relevancia social porque busca mejorar el bienestar físico, emocional y académico
de los estudiantes, fomentando hábitos alimentarios adecuados y una cultura de
autocuidado. Además, al identificar brechas de conocimiento y prácticas
inadecuadas, se promueve la equidad en salud y se pueden orientar mejor los
recursos hacia las poblaciones escolares más vulnerables. Sus resultados pueden
servir de base para futuras intervenciones que involucren a la comunidad educativa,
las familias y las autoridades locales, generando entornos escolares más saludables
y sostenibles.

1.3.4 Valor metodológico


Metodológicamente, esta investigación adopta un enfoque cuantitativo, no
experimental, de tipo descriptivo y correlacional, lo que permite analizar de manera
objetiva la relación entre el conocimiento, las prácticas preventivas y la prevalencia
de obesidad en los adolescentes. El uso de encuestas estructuradas y análisis
estadístico facilita la obtención de datos confiables y válidos para describir el
fenómeno estudiado. Además, al centrarse en una muestra específica del Colegio
San Agustín Tetsuo, se permite una exploración contextualizada, lo cual mejora la
comprensión del entorno educativo y social en el que se manifiestan los hábitos
alimentarios de los estudiantes. Esta aproximación metodológica garantiza una base
sólida para sustentar futuras investigaciones o intervenciones en el ámbito escolar.

2. Materiales y Métodos

2.1. Diseño

Nuestra investigación tiene un nivel básico, ya que tiene como finalidad ampliar el
conocimiento teórico sobre la relación entre los conocimientos y las prácticas en la
prevención de la obesidad en estudiantes de secundaria, tiene un enfoque
cuantitativo y nuestro diseño es no experimental, ya que solo observamos la relación
entre conocimientos y prácticas existentes en la prevención de la obesidad en
adolescentes, es de tipo correlacional, ya que busca ver si existe o no existe relación
entre las variables, con una temporalidad transversal, porque se aplicarán encuestas
a los estudiantes en el año 2025, sin medir cambios en el tiempo.

2.1.1. Cuantitativo

Es un enfoque cuantitativo, ya que busca medir de forma objetiva las variables


involucradas, como el nivel de conocimiento y las prácticas preventivas sobre la
obesidad, mediante instrumentos estructurados como encuestas. Este enfoque
permite establecer relaciones estadísticas y patrones de comportamiento entre los
estudiantes, facilitando la identificación de correlaciones significativas entre las
variables.

2.1.2. Correlacional

En este caso específico, el diseño correlacional se emplea para analizar la relación


entre el nivel de conocimientos nutricionales y las prácticas preventivas de la
obesidad entre los estudiantes. Así, se busca determinar si un mayor conocimiento
se vincula con mejores prácticas alimentarias y de salud.

2.1.3. Transversal
El diseño de investigación es de tipo transversal, ya que la recolección de datos se
realizará en un solo momento en el tiempo, durante el año 2025. Este tipo de diseño
permite obtener una visión instantánea de la relación entre las variables de estudio,
el nivel de conocimientos y las prácticas sobre la prevención de la obesidad sin
intervenir ni modificar las condiciones del entorno o del comportamiento de los
estudiantes.

3. Población:

La población de estudio está conformada por los estudiantes del nivel secundario
del Colegio San Agustín Tetsuo, ubicado en el distrito de Los Olivos, Lima – Perú,
durante el año 2025. Esta población incluye adolescentes matriculados en los cinco
grados de secundaria, cuyas edades oscilan entre los 12 y 17 años. La investigación
se dirigirá a esta población con el fin de recolectar información relevante sobre sus
conocimientos y prácticas relacionadas con la prevención de la obesidad.

[Link]ísticas sociodemográficas y culturales:

Edad: Entre 12 y 17 años, etapa correspondiente a la adolescencia media y


tardía, periodo en el cual los jóvenes experimentan importantes cambios
físicos, emocionales y sociales que influyen en sus hábitos alimentarios y su
percepción de la salud.

Sexo: Se incluirán tanto estudiantes de sexo masculino como femenino,


permitiendo analizar posibles diferencias de género en relación con los
conocimientos y prácticas sobre prevención de la obesidad.

Nivel educativo: Todos los participantes cursan estudios secundarios (de


primero a quinto de secundaria), lo cual implica cierto nivel de alfabetización y
capacidad para comprender y responder cuestionarios estructurados.
Condición socioeconómica: La mayoría de los estudiantes provienen de
familias de clase media y media-baja, características comunes en el distrito
de Los Olivos. Estas condiciones pueden influir en el acceso a alimentos
saludables, actividades recreativas y servicios de salud.

Contexto familiar y cultural: Muchos estudiantes viven en hogares


nucleares o extendidos, donde las decisiones alimentarias dependen
principalmente de los padres o tutores. Además, el entorno cultural limeño y
urbano está influenciado por el consumo de alimentos procesados, publicidad
de comida rápida y estilos de vida sedentarios, factores que impactan
directamente en la alimentación y salud de los adolescentes.

Acceso a servicios educativos y de salud: El colegio cuenta con


orientación escolar y en algunos casos con campañas de salud promovidas
por la municipalidad o entidades externas, aunque no siempre de manera
continua. El conocimiento sobre prevención de obesidad puede ser limitado
debido a la escasa implementación de programas nutricionales escolares
formales.

5. Muestreo:
Se trabajará con todos los estudiantes de nivel secundario

6. Criterios

6.1. Criterio de inclusión:

1. Estudiantes matriculados en el nivel secundario del Colegio San Agustín


Tetsuo en el año 2025.

2. Estudiantes que acepten participar voluntariamente en el estudio mediante la


firma del asentimiento informado y con autorización del apoderado
(consentimiento informado).

3. Estudiantes presentes en el momento de la recolección de datos (encuesta).

4. Estudiantes que comprendan el idioma español y puedan interpretar


adecuadamente las preguntas del instrumento.

6.2. Criterio de exclusión:

1. Estudiantes con diagnóstico médico previo de trastornos alimentarios


(anorexia, bulimia) u otras condiciones que alteren significativamente sus
hábitos alimenticios, según lo informado por la institución o sus padres.

2. Estudiantes que se rehúsan a participar o no entreguen el


consentimiento/asentimiento informado debidamente firmado.

3. Estudiantes que no completen la encuesta en su totalidad o presenten


respuestas incompletas o inconsistentes.

4. Estudiantes con dificultades cognitivas o del lenguaje que impidan una


adecuada comprensión y respuesta de la encuesta.

traer encuestas para instrumento

operacionalización

aspectos éticos

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