ACTIVIDAD: Investigación de Patologías Fúngicas en
Vaccinium corymbosum (Arándano).
I. Oídium (Causado por Erysiphe vaccinii / Microsphaera
vaccinii)
El Oídio, también conocido como "cenicilla" o "polvillo", es una
enfermedad fúngica que afecta las partes aéreas de la planta, siendo
su síntoma más característico la
aparición de una capa superficial.
Síntomas
Hojas y Brotes: La infección comienza
generalmente con manchas cloróticas
(amarillentas) en el haz (cara superior)
de las hojas, mientras que en el envés
se observa el signo más distintivo: una
pulverulencia blanquecina o grisácea,
que es el micelio y las esporas del
hongo.
Progresión: Si no se controla, este
polvillo se extiende y puede cubrir completamente el haz de la hoja,
los brotes tiernos e incluso los frutos.
Daños al Cultivo de Arándano
Reducción de la Capacidad Fotosintética: La capa blanca del
hongo obstruye las estomas y disminuye la superficie foliar
disponible, afectando gravemente la capacidad de la planta para
realizar la fotosíntesis.
Pérdida de Calidad y Rendimiento: La menor producción de energía se
traduce en frutos de menor calibre y con menor concentración de
azúcares (menos dulces), lo que impacta la calidad para el mercado.
Debilitamiento y Defoliación: En infecciones severas, el oídio debilita
los brotes nuevos y puede causar la defoliación prematura de las
hojas, afectando el vigor general de la planta para las siguientes
temporadas.
II. Alternaria (Causada por Alternaria spp., como Alternaria
tenuissima)
La Alternariosis es una enfermedad favorecida
por condiciones de estrés en la planta y se
manifiesta principalmente como necrosis y
podredumbre.
Síntomas
Hojas: Se observan manchas necróticas
oscuras, a menudo circulares o irregulares,
que pueden estar rodeadas de un halo
amarillento (clorótico). Estas lesiones debilitan la hoja y pueden llevar
a su caída.
Tallos: Puede causar el secado de tallos jóvenes o brotes.
Frutos: En frutos, la infección provoca la aparición de manchas
rojizas que se transforman en lesiones oscuras. El hongo puede
desarrollar micelio, causando el ablandamiento y la posterior
podredumbre del fruto.
Daños al Cultivo de Arándano
Disminución del Vigor y Rendimiento: La pérdida de follaje y la
afectación de los tallos reducen la capacidad vegetativa de la planta,
impactando directamente en el potencial de rendimiento.
Pérdida de Calidad del Fruto: El daño directo sobre los frutos
(manchas y podredumbre) los vuelve invendibles, resultando en una
reducción significativa del valor comercial de la cosecha.
III. Botritis o Moho Gris (Causada por Botrytis cinerea)
La Botritis, o Moho Gris, es quizás la enfermedad más crítica, ya que
es altamente destructiva tanto en el campo como en la postcosecha,
siendo favorecida por alta humedad y
temperaturas moderadas.
Síntomas
Signo Distintivo: La aparición de un moho
grisáceo y algodonoso (las esporas del hongo)
sobre los tejidos afectados, especialmente
flores y frutos.
Flores: Las flores infectadas se necrosan y se
cubren del moho gris, causando el tizón de la
flor.
Frutos: Los frutos desarrollan una pudrición
blanda que luego se vuelve correosa. Los
frutos afectados se cubren de moho, se deshidratan y terminan por
momificarse.
Otros Tejidos: Puede causar manchas de color café en hojas y
sarmientos.
Daños al Cultivo de Arándano
Pérdida Directa de Cosecha (Aborto Floral): La infección en la
fase de floración es devastadora, ya que el hongo destruye la flor
antes de que pueda cuajar, causando el aborto floral y la pérdida total
del fruto en ese racimo.
Pudrición en Postcosecha: Botrytis cinerea es notoria por su
capacidad para infectar frutos en el campo de forma latente (sin
mostrar síntomas visibles). Estos frutos, aparentemente sanos,
desarrollan la pudrición durante el almacenamiento, el transporte o
una vez que llegan al consumidor. Este es el daño económico más
grave, ya que compromete la integridad de las exportaciones.
Riesgo Económico Elevado: Debido a su alta incidencia en
condiciones climáticas favorables (humedad) y su capacidad de
causar pérdidas que pueden superar el 65% del rendimiento, la
Botritis requiere un manejo preventivo constante y riguroso.