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Normativa de rampas para minusválidos

La normativa sobre rampas para personas con discapacidad establece requisitos de pendiente, longitud y ancho para garantizar su accesibilidad. Se especifica que la pendiente máxima varía según la longitud de la rampa y la altura a salvar, y se deben incluir pasamanos y superficies antideslizantes. Además, se enfatiza la importancia de espacios de maniobra y la necesidad de cumplir con normativas locales específicas en el diseño y construcción de rampas.
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Normativa de rampas para minusválidos

La normativa sobre rampas para personas con discapacidad establece requisitos de pendiente, longitud y ancho para garantizar su accesibilidad. Se especifica que la pendiente máxima varía según la longitud de la rampa y la altura a salvar, y se deben incluir pasamanos y superficies antideslizantes. Además, se enfatiza la importancia de espacios de maniobra y la necesidad de cumplir con normativas locales específicas en el diseño y construcción de rampas.
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Normativa de rampas para minusválidos: Pendiente máxima y más

¿Qué dice la normativa sobre las rampas para minusválidos?

Las rampas son algunas de las soluciones más utilizadas para salvar pequeños desniveles
verticales. Las encontramos en locales comerciales, comunidades de propietarios, espacios
públicos, casas particulares… A la hora de instalar una rampa, pero, debemos tener en
cuenta una serie de factores fundamentales para que sea accesible.

En este artículo te explicamos esta normativa y cómo debe ser la pendiente máxima.

Rampas para personas con discapacidad

Lo más importante si queremos instalar una rampa, es tener en cuenta aspectos como la
pendiente, la longitud máxima, el ancho libre y las dimensiones de la misma.

El reglamento estipula que en el acceso a edificios la anchura libre mínima de paso debe ser
de 1,20 m y la longitud máxima de cada tramo de 9 m. Por otra parte, si la rampa debe ser
instalada en lugares peatonales, debemos contar con una anchura libre mínima de paso de
1,80 m y la longitud máxima de cada tramo de 10 m.

La pendiente varia teniendo en cuenta la longitud de la rampa. En acceso a edificios se


admiten rampas con recorridos de 3 m con una elevación de pendiente menor a 10%. Con
recorridos de 3 a 6 m debe haber una pendiente menor al 8% y un 6% en el resto de los
casos.
En normativas para lugares peatonales, la pendiente máxima en tramos de hasta 1,5 m es de
un 12%, en tramos de hasta 3 m una pendiente de 10% en tramos de hasta 3 m y de 8% en
tramos de hasta 10 m.

Para evitar el resbalamiento de las sillas de ruedas, es importante que la pendiente


transversal sea igual o inferior al 2% y que el suelo sea antideslizante.

La normativa también determina que la rampa debe disponer de pasamanos continuos en


todo el tramo de la misma. Deben colocarse a ambos lados y a una altura comprendida
entre 90 y 105 cm el más alto y otro entre 70 y 85 cm.

Además, las zonas de embarque y desembarque de la rampa deben permitir que la persona
en silla de ruedas pueda realizar un giro de 360º y estar exentas de cualquier obstáculo.

Cómo calcular la pendiente de una rampa para minusválidos

La pendiente de una rampa se suele expresar en un porcentaje como resultado de la altura


que se quiere salvar y la distancia de tramo en el plano horizontal, multiplicado por 100.

Pendiente (%) = (h/d) x 100

Teniendo en cuenta esta fórmula, si una rampa hace un metro de altura con una distancia
horizontal de 10 metros tendrá una pendiente del 10%. De esta manera, si disponemos de la
altura a salvar, podemos determinar fácilmente las medidas y la pendiente necesaria en cada
caso.

En Válida sin barreras disponemos del modelo de rampa FACILITAS, ideal para superar
esos pequeños desniveles que encontramos en cualquier edificio público o privado.

Si te ha parecido interesante este artículo y quieres saber más sobre normativa accesible, te
recomendamos la siguiente noticia: Aplicación del CTE en escaleras, barandillas y rampas.
¿Cómo diseñar y calcular una rampa?

Ya conocemos que desde sus diferentes posibilidades de diseño una rampa permite –sin
olvidar la noción de promenade architecturale– superar las barreras físicas en los ámbitos
urbanos y arquitectónicos.

Aunque básicamente se conforma por una superficie continua que salva una diferencia de
altura, con un determinado grado de pendiente, es necesario señalar una serie de
especificaciones constructivas, y como sabemos, la normativa mínima relativa al diseño de
rampas varía en cada localidad. Las siguientes precisiones pretenden auxiliar y determinar
las dimensiones adecuadas para rampas generales cómodas y eficientes para todos, a partir
de consideraciones de accesibilidad universal.

¿Hasta qué punto se puede variar la pendiente de una rampa? ¿cómo determinar su ancho y
espacios de maniobra? ¿qué consideraciones existen para los pasamanos? Revisa algunos
ejemplos de cálculo y diseño para diferentes rampas, a continuación.

¿Cómo se calcula la pendiente de una rampa?

La pendiente se puede expresar en porcentaje, como resultado de la relación entre la altura


a salvar (h) y la distancia del tramo en el plano horizontal (d) multiplicado por 100.
Pendiente en porcentaje = (h/d) x 100
A partir de esta expresión, podemos despejar para conocer los valores de cada término. Una
rampa existente de 1 metro de altura con una distancia horizontal de 10 metros, tendrá una
pendiente de 10%.

En este sentido, conociendo la altura a salvar en nuestro proyecto, podemos revisar


recomendaciones para una pendiente acorde a las necesidades requeridas.
Ejemplo esquemático para rampa en exteriores

La pendiente máxima recomendada para rampas exteriores se puede establecer en relación


a la altura a salvar y en función de la longitud de los tramos. Tomando como base
promedios y consideraciones de diferentes países -tanto de normativa como de manuales de
iberoamérica- una pendiente de entre 12-10% puede por ejemplo utilizarse sólo para muy
pequeñas alturas, como un escalón de hasta 20 centímetros. A medida que las alturas
requieren mayores esfuerzos, las pendientes se comienzan a reducir para alcanzar valores
recomendables de un 8% hasta alturas de 50 centímetros; 6% hasta 100 centímetros;
5% hasta 150 centímetros; y 4% para mayores.

En relación a la longitud de la rampa, para recorridos cortos -hasta 1,5 metros- la pendiente
debe ser inferior a 12%. Para recorridos de hasta 3 metros debe ser inferior a 10%, y en
tramos de hasta 9 metros inferiores a 8%, tomando siempre las anteriores consideraciones
respecto a la altura.

Las rampas no deben presentar una longitud excesiva sin descansos -máximo 9 metros de
longitud de tramo-, debido a los esfuerzos requeridos para subir sin ayuda en silla de ruedas
o para transportar un peso.
Ejemplo de cálculo de distancia necesaria (d)

Como ejemplo, para salvar una altura de 54 centímetros, vamos a utilizar en este caso una
pendiente de 6%, dando como resultado un desarrollo en el plano horizontal necesario de 9
metros.

6 = (0.54m / d) x 100
d = 0.54m / 0.06

d = 9 metros

Ejemplo esquemático para rampa en interiores

De misma forma, los porcentajes para las pendientes de rampas interiores proponen 10%
sólo para salvar muy pequeñas alturas, como un escalón de hasta 30 centímetros.
Nuevamente, a medida que las alturas requieren mayores esfuerzos, las pendientes se
reducen para alcanzar, por ejemplo, un 8% para alturas que van hasta los 75 centímetros;
6% para hasta 150 centímetros; y 5% para mayores.

Respecto a la longitud de las rampas, para recorridos cortos -hasta 3 metros-, la


pendiente debería ser menor de 10%. Para recorridos intermedios -entre 3 y 6 metros- la
pendiente inferior a 8%, y para recorridos de entre 6 y 9 metros la pendiente debe de ser
menor a 6%. Siempre considerando las anteriores recomendaciones respecto a la altura.
Ejemplo de cálculo de distancia necesaria (d)

Para salvar una altura de 90 centímetros, vamos a utilizar una pendiente de 6%, dando
como resultado 15 metros en el desarrollo horizontal.

6 = (0.9m / d) x 100
d = 0.9m / 0.06

d = 15 metros

Preguntas frecuentes

¿Qué forma debe tener la rampa?

Los tramos de las rampas deben ser siempre rectos, las rampas curvas complican el
desplazamiento de una persona en silla de ruedas; haciendo referencia a esto, la pendiente
transversal de una rampa tampoco debe superar el 2%, evitando así cualquier deslizamiento
lateral. Además, se debe tener en cuenta que con cada cambio de dirección, debe existir un
plano horizontal de como mínimo 150 cm de diámetro – medida que permite el giro 360°
de una silla de ruedas.

Las rampas deben presentar en sus extremos, otro plano horizontal de mínimo 150 cm de
diámetro, que no presente ningún obstáculo ni esté invadido por el barrido de puertas; una
persona en silla de ruedas no puede realizar las maniobras de apertura estando sobre la
pendiente de la rampa.
¿Qué consideraciones existen para los pasamanos?

Las rampas deben presentar pasamanos continuos -sin interrupciones- en toda su longitud,
en ambos lados, y con diferentes alturas, idealmente una entre 65-75 cm y otra entre 90-100
cm. Además, es necesario que los pasamanos se extiendan en sus extremos más de 30
centímetros para que cualquiera pueda alcanzarlo desde el tramo plano horizontal. Deben
construirse fijos y con material liso que no admita una variación importante de temperatura
(imagina un pasamanos expuesto al sol durante todo el día o en zonas congeladas).

Dejando de lado el pasamanos, no hay que olvidar también un elemento de protección en el


perímetro de la rampa para evitar cualquier accidente en los bordes libres, tanto por el
deslizamiento de sillas de rueda, carros de bebé, bastones o para advertir a personas con
capacidad visual reducida.

¿Cómo determinar el ancho de una rampa?

Dependiendo de las normativas locales, encontramos recomendaciones que van desde


un ancho libre entre pasamanos de mínimo 120 centímetros, medida que permite
cómodamente el paso de una silla de ruedas y posibilita que cualquiera pueda sujetarse de
ambos lados, y un ancho libre mínimo de 180 centímetros para espacios públicos. En los
casos de que se requiera un ancho de rampa que supere los 180 centímetros, sería
adecuado colocar un pasamanos intermedio que cumpla con los requisitos anteriores.

Es importante considerar en la determinación del ancho de una rampa, los espacios de


maniobra tanto de una persona con silla de ruedas como con carros de bebé, principalmente
en función de los descansos intermedios.

¿Qué materiales puedo utilizar para construir una rampa?

Fuera cualquier el material de la estructura, la terminación de la rampa debe materializarse


con una superficie dura antideslizante, tanto como para cuando esté seca o mojada.

Además, en el inicio y el final de la rampa se debe colocar una superficie de pavimento


horizontal podotáctil, con diferente color –y de todo el ancho de la rampa– para servir de
advertencia a personas con capacidad visual reducida. Este mismo tipo de prevención debe
advertir el perímetro de los bajo rampas abiertos, hasta una altura de mínimo dos
metros libres de paso.

Aclaramos que lo presentado en este artículo es información auxiliar para el diseño de una
rampa. Todas las consideraciones para la construcción de una rampa deben considerar
siempre las características específicas de cada proyecto y deberán ser elaboradas luego de
evaluar la normativa local y según las decisiones tomadas por arquitectos y/o profesionales
del área.

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