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Regulación de Agua Potable y Saneamiento

El documento aborda la importancia de una regulación efectiva en los servicios de agua potable y saneamiento, destacando su papel en la protección de los derechos de los usuarios y la mejora de la calidad del servicio. Se enfatiza la necesidad de un regulador independiente que garantice decisiones objetivas y transparentes, así como la mitigación de fallas de mercado en un contexto de monopolios naturales. Además, se subraya la importancia de cumplir con las obligaciones de servicio público y promover la eficiencia y la innovación en la prestación de estos servicios esenciales.

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Regulación de Agua Potable y Saneamiento

El documento aborda la importancia de una regulación efectiva en los servicios de agua potable y saneamiento, destacando su papel en la protección de los derechos de los usuarios y la mejora de la calidad del servicio. Se enfatiza la necesidad de un regulador independiente que garantice decisiones objetivas y transparentes, así como la mitigación de fallas de mercado en un contexto de monopolios naturales. Además, se subraya la importancia de cumplir con las obligaciones de servicio público y promover la eficiencia y la innovación en la prestación de estos servicios esenciales.

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LA REGULACION DE LOS SERVICIOS DE AGUA POTABLE Y

SANEAMIENTO

1.- INTROUCCION
Un adecuado ambiente regulatorio es esencial en los países modernos para facilitar el
armonioso desarrollo de los negocios, protegiendo el medioambiente y los distintos
aspectos de la vida en sociedad. Los reguladores cumplen un rol fundamental para
incentivar la innovación e impulsar el desarrollo, la productividad y el crecimiento.1
Una buena regulación es vital si se pretende que la economía funcione eficientemente,
alcanzando al mismo tiempo importantes objetivos sociales y mediombientales, como los
establecidos por la Agenda 2030 de la ONU (2015), a la cual la Argentina ha adherido en
todos sus términos, poniendo además al agua y el saneamiento como prioridades para
disminuir la pobreza en nuestro país, en consonancia con el reconocimiento del derecho
humano al agua y el saneamiento de la Asamblea General de las Naciones Unidas (2010).
Una buena regulación ayuda a los países a ser más saludables, más felices, más limpios,
más prósperos y seguros, generando soluciones innovadoras a los problemas que se
presentan, sirviendo al interés de todos los ciudadanos.1
Para esto es importante el desarrollo de una política regulatoria que cubra el rol y las
funciones de las agencias reguladoras, de modo de generar la confianza general en que la
decisiones regulatorias son tomadas en forma objetiva, imparcial y consistentes en el
tiempo, sin conflictos de interés ni influencias indebidas.1 Se define como política
regulatoria al proceso por el cual el Gobierno, habiendo identificado un objetivo político,
decide la utilización de la regulación como un instrumento de política y procede a diseñar
y a adoptar la regulación a través de un proceso de decisión basado en evidencias.2
En el caso de los servicios públicos prestados en régimen monopólico, como es el caso
del agua potable y el saneamiento, la regulación es esencial para asegurar la calidad y la
expansión de los servicios y la protección de los derechos de los usuarios y del
medioambiente, corrigiendo las fallas del mercado. El regulador provee incentivos a
través de la estructura tarifaria y el benchmarking, para influenciar el desempeño del
prestador de agua y saneamiento y, en última instancia, el comportamiento del mercado.3
La regulación viene a controlar el poder de mercado que tiene la entidad prestadora de
servicios por la vía de crear un organismo —el regulador—, que tendrá como función
incentivarla para que produzca tal y como lo haría en competencia, esto es, en forma
eficiente. De no ser así, la inexistencia de un regulador permitirá al prestador ejercer el
poder de mercado sobre los usuarios de cara a extraer rentas económicas de los mismos
a cambio de servicios de mala calidad y a un precio superior al que debería estarse
cobrando; es decir, una regulación ineficaz es equivalente a un impuesto al usuario,
pagado directamente al prestador.4
Uno de los principios básicos de una buena regulación es la independencia del regulador.
Las decisiones del regulador deben ser objetivas, imparciales, consistentes y basadas en
el conocimiento experto de la materia regulada.1 Las acciones del regulador deben basarse
en los principios de competencia, profesionalismo, imparcialidad, rendición de cuentas y

1
OECD - (2014) The governance of Regulators.
2
OECD - (2012) Recommendations for Regulation.
3
PURC - (2002) Strategic Considerations for Improving Water Sector Performance.
4
CEPAL - (2012) HDomas_Jouravlev_Lineamientos de Políticas Públicas para AP&S.

1
transparencias.5 La transparencia y la rendición de cuentas son vitales para asegurar la
independencia del regulador, garantizando su adecuado comportamiento y su buen
desempeño. Contribuye además a aumentar la confianza de los usuarios y otros
interesados.1
Finalmente es necesaria la mayor claridad y sencillez acerca de las fuentes y los niveles
de financiamiento del regulador, para proteger su independencia y su objetividad. La
transparencia en las fuentes de financiamiento aumenta la confianza en la eficiencia y la
efectividad del regulador.1
La recuperación de los costos de la regulación a través de cargos directos en la tarifa es
una de las prácticas más frecuentes. En el caso de que los servicios regulados beneficien
solo a un sector de la población, es usual la implementación de mecanismos donde los
costos de la regulación sean incorporados al costo de la prestación de los servicios,
siempre salvaguardando el principio de la independencia del regulador. Es importante
tener en cuenta esta cuestión al momento de considerar una eventual alternativa del
financiamiento directo del regulador por parte del Tesoro Nacional, cuando los servicios
regulados son de carácter regional y no nacional, pues se generaría una inequidad
territorial.
Por ejemplo en los casos de los reguladores de servicios públicos italianos (AEEGSI,
AGCOM y ART), los reguladores peruanos de energía y comunicaciones (Osinergmin y
Osiptel), el regulador turco de energía (EMRA) y el regulador portugués de agua,
saneamiento y residuos sólidos (ERSAR), solo para mencionar algunos casos
interncionales, a pesar de que los servicios son en su mayoría de alcance nacional, los
cargos de regulación son recolectados directamente por el regulador, sin pasar por el
Tesoro Nacional. Los cargos suelen ser o bien un porcentaje de la facturación o del
ingreso, o basados en el nivel de actividad.6

2.- NECESIDAD DE LA REGULACION


Los mercados que presentan fallas deben estar sujetos a una intervención externa que
permita la mitigación de dichas fallas, en defensa del interés público. Esta intervención
asume una relevancia mayor cuando se trata de servicios de infraestructura que prestan
un servicio colectivo de naturaleza esencial a los ciudadanos. Estas actividades se
desarrollan mediante una estructura en red y requieren el derecho de uso de
infraestructuras de propiedad del Estado, para la prestación de un servicio público (public
utilities), por lo tanto, no pueden funcionar con solo una auto-regulación o incluso sin
regulación. Las fallas de mercado forman parte de la naturaleza misma de los servicios
públicos de agua potable y saneamiento (SAS), que son el ejemplo clásico de servicios
de interés general que requieren una regulación pública.
La ausencia de una regulación pública independiente deja a los usuarios de los servicios
a la merced del prestador monopólico y a la infraestructura existente desprotegida,
perjudicando la calidad del servicio actual y comprometiendo el servicio a las futuras
generaciones. Además, en el caso particular del AMBA, los 4 millones de personas sin
servicio de agua potable y los 6 millones sin servicio sanitario quedan sin nadie que se
vele para que los servicios les lleguen en tiempos razonables y a un costo financiable.

5
IWA - (2015) - The Lisbon Charter.
6
OECD - (2016) Being an Independent Regulator.

2
Estas industrias son consideradas monopolios naturales porque los costos de producción
son menores con un solo prestador, para una determinada demanda. Aún sin considerar
aspectos de calidad, al tratarse de monopolios naturales, en ausencia de regulación los
usuarios son doblemente perjudicados al consumir menos y pagar más.
Por otra parte, la entrada de nuevos prestadores en el mercado de los SAS se encuentra
sumamente condicionada. En la práctica las economías de escala asociadas al monopolio
natural conducen a que cada mercado local apenas soporte una única entidad gestora,
reduciéndose de esta forma la posibilidad de competencia y, por consiguiente, la ausencia
de la auto-regulación que caracteriza a los mercados en competencia.
Los SAS poseen además economías de alcance (scope economies), lo que dificulta aún
más la presencia de la competencia en estos mercados. Las economías de alcance suceden
cuando una entidad gestora desempeña dos actividades distintas, que podrían ser
efectuadas por dos operadores independientes, verificándose en esta situación una
reducción de costos de prestación de ambas actividades. Generalmente las sinergias
manifestadas por la concentración de recursos humanos, equipamiento e instalaciones,
conducen a un costo inferior en presencia de un solo operador. Por ejemplo, un servicio
de agua potable (AP) revela economías de escala si, además de proveer AP, fuera
simultáneamente responsable de la prestación de servicios de saneamiento de aguas
residuales (AR). Esta es la razón principal por la que en la mayoría de los países los
servicios de AP y AR son prestados por una misma entidad gestora. Otros servicios que
se suelen agregar son el de aguas pluviales y residuos urbanos. De la misma forma esto
sirve para la integración vertical, o sea la prestación por el mismo operador de todas las
fases de la cadena productiva del servicio, incluyendo producción, transporte y
distribución de AP y la recolección, transporte, tratamiento y vertido de las AR. En varios
países, p.e. Alemania, Portugal, Colombia, etc., se agregan varios servicios a un mismo
prestador, dando origen a las multi-utilities. Esto último sucede frecuentemente en las
provincias argentinas.
Debido a la presencia de costos fijos elevados, las SAS evidencian también economías de
densidad creciente dignas de mención. El concepto de economías de densidad tiene que
ver con el uso parcial de infraestructuras diseñadas para el servicio en períodos de punta,
que se deben amortizar aún cuando la producción sea menor por disminución de la
demanda en el resto del tiempo, cargando un costo de amortización a una menor
producción.
Las SAS están impregnadas de problemas de información, ya sea de riesgo moral (moral
hazard) como de selección adversa (adverse selection). El primero se refiere a variable
endógenas de la entidad regulada, a las cuales los interesados externos (stakeholders) no
tienen acceso, o sea la información escondida (hidden information), como la distorsión
de los costos y su respectiva asignación. P.e. la asignación de horas a una determinada
tarea o la adquisición de mercaderías a costos excesivos. Lo segundo sucede cuando la
prestadora tiene más información de la que tiene el regulador y los demás interesados
sobre variables exógenas, o sea cuando conoce mejor el mercado que el regulador. Los
agentes exteriores a las entidades gestoras tienen restricciones de información sobre la
calidad de le sus servicios y productos o su desempeño y sus resultados y, sobre todo,
sobre el value for money (valor por el dinero aportado) involucrado. Esta información
incompleta e imperfecta, puede conducir a abusos por parte de las prestadoras
monopólicas y a la desconfianza de los usuarios respecto al precio que están pagando, a
la calidad del agua que reciben o al grado de contaminación que producen los efluentes
volcados a los cuerpos receptores.

3
La estructura de costos de las SAS está fuertemente influenciada por los factores de
contexto que caracterizan el ambiente operacional e institucional en que actúan. Estos
factores son de naturaleza cambiante, tanto en su intensidad como en su duración en el
tiempo. Dada la influencia y la especificidad del ambiente operacional de cada prestador,
se hace difícil establecer criterios técnicos, políticos, sociales y económicos de carácter
general y permanente, haciéndose imprescindible el control externo y la permanente
adaptación de las reglas que realizan los reguladores.
La prestación de servicios de AP y AR son servicios de interés general o, más
rigurosamente, Servicios de Interés Económico General (SIEG). Los servicios de interés
general son aquellos que satisfacen las necesidades básicas de la generalidad de los
ciudadanos, sean éstas económicas, sociales o culturales, y cuya existencia es esencial
para la vida, la salud y la participación social de los ciudadanos. Los SIEG son
fundamentales en la promoción de la cohesión económica y social, tanto para el bienestar
de la población como por el papel relevante que desempañan en todos los sectores de la
economía. Por consiguiente, deben obedecer a un conjunto de obligaciones de servicio
público, tales como la universalidad, la equidad, la accesibilidad, la continuidad y la
adaptabilidad, así como a la adopción de reglas de buena conducta, entre las que
sobresalen la transparencia de gestión, del sistema tarifario y del financiamiento,
requisitos fundamentales de toda prestadora de SAS en cualquier sociedad. Pero las
obligaciones de servicio público son frecuentemente contradictorias, existiendo así la
necesidad de una regulación externa que compatibilice los principios relativos a la
“eficiencia económica” con los de la “eficiencia social¨. El rol protagónico del regulador
en el diseño, la aplicación y la gestión de la tarifa social en el AMBA, es un claro ejemplo
de esto último.

3.- OBJETIVOS DE LA REGULACION


a) Protección de los intereses de los usuarios en cuanto a las obligaciones de servicio
público.
Considerando la naturaleza esencial de los SAS y su contribución a la cohesión
socioeconómica de la sociedad, la protección de los usuarios, además de ser estrictamente
necesaria, comporta diversos requisitos, los que son vulgarmente llamados obligaciones
o principios generales del servicio público. Entre estos requisitos, que son frecuentes en
la generalidad de los servicios de infraestructura, se destacan la universalidad, la
continuidad, la calidad del servicio, la equidad, la accesibilidad, la protección de la salud,
la seguridad de los bienes y servicios, la transparencia, la posibilidad de elección de los
proveedores y de los servicios, la opción de diferentes formas de pago, la
representatividad y la participación de los usuarios en las decisiones y la existencia de
mecanismos de conciliación y resolución de conflictos. La satisfacción adecuada de estas
obligaciones constituye uno de los principales objetivos de la regulación.
Las obligaciones de servicio público, aunque no posean una clasificación uniforme en
términos internacionales para los SAS, se apoyan en una base común, variando en
intensidad y en la forma de su aplicación en cada país. Por ejemplo, la obligación de
prestación universal de los SAS implica que todos los potenciales usuarios tengan acceso
al servicio de distribución de AP y de drenaje de AR en condiciones de precio y calidad
de servicio adecuados, independientemente de su localización geográfica o de sus
características sociales. La obligación de servicio universal incluye la cobertura territorial
completa y un cuidado especial para con determinados grupos de usuarios (p.e. personas
con discapacidades, ancianos, etc.), garantizando las condiciones de accesibilidad

4
adecuadas a sus necesidades particulares. Independientemente de los modelos adoptados
para su respectiva implementación, que varían de país en país o de prestador en prestador,
el objetivo último será naturalmente la universalidad de los SAS. Cada país encuadra
legal e institucionalmente este principio de forma diversa. Hay países donde la obligación
de servicio público universal está inequívocamente consagrado en la legislación principal,
en otros en la legislación secundaria y en otros no son mencionados por la ley. La
regulación tiene aquí un papel fundamental, dado que la prosecución de las obligaciones
de servicio público debe ser regulada, teniendo en consideración no solo su garantía sino
también la medida en que la misma debe ser conseguida, en particular el esfuerzo
necesario y sus consecuencias en el desempaño económico de los SAS, en su estabilidad
y sostenibilidad. La acción regulatoria se hace necesaria si la universalidad se va a
conseguir mediante subsidios o subsidios cruzados que se podrían traducir en mensajes
equivocados enviados al mercado, provocando desperdicios e ineficiencias que se
pretenden evitar. Por otra parte, los prestadores podrían manifestar su voluntad de no
servir a determinados usuarios porque su inclusión traería aparejados costos muy
elevados. Es claro que estos son problemas de naturaleza regulatoria.
Así como la obligación de universalización de los SAS, en mayor o menor medida, todas
las obligaciones de servicio público deben ser adaptadas a las circunstancias de cada SAS,
siendo esta una de las tareas más demandantes de la regulación.

b) Promoción de la eficiencia y la innovación.


La promoción de la eficiencia y la innovación debe ser una de las finalidades primordiales
de las entidades reguladoras. Solo así los intereses de los usuarios estarán adecuadamente
protegidos. Sin embargo, es necesario señalar que los objetivos de maximización de la
eficiencia (económica) pueden colisionar con algunas obligaciones de servicio público, o
bien con algunos intereses conexos. Para el regulador, y en pro del interés público, el
mercado debe funcionar, a la vez que las cuestiones sociales deben ser garantizadas a
aquellos que tienen derechos. Por ejemplo, las provisiones gratuitas o las trifas políticas
conducen a consumos elevados y a desperdicios que serán pagados por todos los usuarios
o, más grave aún, por todos los contribuyentes. Sobre todo en los SAS, los principios de
usuario/pagador y contaminador/pagador constituyen pilares fundamentales del su
prestación.
La eficiencia corresponde a la relación entre los factores de producción y los resultados
observados y sus valores óptimos. Es un concepto esencialmente estático y mide cuántos
insumos son necesarios para la producción de una unidad de producto o servicio en un
determinado instante del tiempo. Se diferencia de la eficiencia dinámica asociada a la
innovación y al cambio de tecnología de producción a lo largo del tiempo, que permite ir
ahorrando factores de producción para un mismo producto, también llamada
productividad. El objetivo del regulador es el de incentivar el aumento de la productividad
en el largo plazo.

c) Asegurar la estabilidad, la sostenibilidad y la robustez de los SAS.


La regulación debe promover la estabilidad del sector del agua, buscando su
desenvolvimiento gradual y equilibrado, diligenciado para que sea al mismo tiempo
versátil y robusto en la confrontación con eventuales adversidades.

5
Una de las contribuciones fundamentales para el cumplimiento de este objetivo es el auto-
financiamiento de los SAS. Si los principios de utilizador/pagador y de
contaminador/pagador fueran implementados, donde los usuarios pagan el costo eficiente
del servicio, incluyendo tanto los costos de operación como los costos de capital, gran
parte de los problemas estarían resueltos. En estas condiciones, los prestadores tienen
estabilidad en su propio funcionamiento, pudiendo realizar las inversiones necesarias,
sobre todo las más urgentes, desarrollando una gestión adecuada, sin presiones externas
ni la búsqueda de resultados inmediatos. En este ámbito la regulación es fundamental,
actuando como contención de las demandas de corto plazo, permitiendo encaminar los
recursos en base a decisiones socialmente justas y técnicamente adecuadas, aún a costa
del descontento de algunos sectores y eventualmente de otros intereses externos.
Conviene aclarar que la satisfacción de las obligaciones de servicio público no restringe
estos principios, permitiendo además que determinados grupos de usuarios, más
carenciados, puedan recibir algún tipo de asistencia que no los aparte del usufructo de
estos servicios esenciales.
Para un determinado horizonte temporal, la regulación tiene funciones relevantes para
garantizar la sostenibilidad y la robustez de las SAS. Es necesario que los objetivos de
eficiencia económica y las obligaciones de servicio público, antes señalados, sean
perseguidos con una visión integrada y de largo plazo. Los SAS no deben ser
racionalizados y gestionados teniendo en cuenta lo inmediato ni el corto plazo, sino más
bien en base a los ciclos de vida de las infraestructuras, que son muy superiores.
Cada vez más, en los SAS, la función del regulador es también la de sustituir el mercado,
buscando que existan incentivos similares a los vigentes cuando existe competencia en el
mercado. Por esta razón se recurre cada vez más a la regulación por comparación
(yardstick competition) y a las potencialidades del benchmarking, buscando sustituir la
competencia en el mercado por la competencia por comparación, mediante la generación
de un ambiente de competencia virtual.

4.- MODELOS DE ORGANIZACIÓN DEL SECTOR


a) Modelo inglés
El modelo inglés nace con la privatización de los SAS en 1989 en Inglaterra y Gales. Este
modelo consiste en la prestación de los SAS por empresas privadas, las que son a su vez
propietarias de los activos, incluyendo las infraestructuras físicas. Las empresas son
controladas y reguladas por el Estado, a través de una entidad reguladora independiente.
En este modelo existe una separación inequívoca entre el Estado, el regulador, los
prestadores y los usuarios. La escala de la gestión de los SAS presupone además una
escala supra-municipal (regional), que para los servicios de AP sigue la geografía
marcada por los antiguos prestadores públicos, mientras que para los servicios de
saneamiento lo hace según las cuencas hidrográficas. Nacieron así diez empresas de
servicios conjuntos de AP y AR y, en sus áreas subsistieron 14 empresas que solo operan
AP.
El éxito del sistema inglés está asociado al protagonismo y a la eficacia de la regulación,
como así también en la capacidad que ésta tiene de mantenerse independiente tanto del
gobierno como de los prestadores y de otros interesados.
La regulación tiene como misión defender y proteger a los usuarios (tarifas y calidad del
servicio), garantizando al mismo tiempo la sostenibilidad de los prestadores, tratando de

6
sustituir al mercado mediante la adopción de mecanismos de competencia por
comparación (benchmrking) que son muy importantes para estas finalidades.
Además de Inglaterra y Gales, otros países han intentado seguir este modelo de
organización, p.e. Chile, Suecia y la República Checa.

b) Modelo francés
En el modelo francés la gestión de los SAS es atribuida a empresas privadas, a través de
concursos públicos que, mediante un contrato (en general de concesión o de
arrendamiento), se hacen responsables de un conjunto de obligaciones y adquieren una
serie de derechos. La propiedad de la infraestructura de los SAS se mantiene siempre en
manos del sector público. La competencia para el acceso al mercado y la calidad de la
redacción del contrato constituyen los elementos clave para su éxito.
Este modelo, originado en Francia en el siglo XVIII, se expandió rápidamente a otros
países mediterráneos, como España y Portugal, constituyendo hoy la modalidad más
común de introducción del sector privado en la gestión de los SAS, en particular cuando
el poder concedente lo detentan los municipios.
Un contrato correctamente redactado provee una división adecuada de los riesgos y
permite una monitorización eficaz, protegiendo adecuadamente a los diferentes actores
ante eventuales adversidades. La regulación es sobretodo “por el contrato”, aunque cada
vez más los países que siguen este modelo crean entidades reguladoras dedicadas a los
SAS, para supervisar la calidad del servicio y dirimir los conflictos que se presentan ante
circunstancias no previstas en el contrato. De hecho, es imposible redactar contratos
completos que prevean todos los escenarios futuros. Este problema se acentúa con la
duración del contrato.
Aquí las funciones de los diversos actores no son tan claras como en el modelo inglés,
existiendo una frontera tenue entre el concedente y el concesionario en lo que respecta a
algunas obligaciones de servicio público, penalizando a los usuarios. Los representantes
del gobierno asumen en general un protagonismo excesivo y, a veces, perjudican el
modelo.
Las limitaciones del modelo francés asociadas a la contratación pública y, en particular
los de las asociaciones público-privadas (PPP), que en la práctica conducen al
incumplimiento de los contratos, generando desequilibrios económico-financieros, no
han impedido la proliferación de este modelo en todo el mundo.
La privatización de los servicios del AMBA de 2013, realizado mediante un contrato de
concesión, con los activos permaneciendo en propiedad del Estado, tomó estos elementos
del sistema francés. Sin embargo la creación de un organismo regulador (ETOSS) y la
fijación de tarifas mediante el sistema de precio tope, se inspiraron en el modelo inglés.

c) Modelo del prestador público


En este modelo la titularidad de la gestión y la propiedad de los activos pertenecen al
sector público. El Estado, en sus diferentes niveles (centra, regional o municipal), se auto-
regula por intervención directa en el mercado, maximizando de esta forma el bienestar
social. Nótese que el éxito de este modelo en algunos países, no es ajeno a la privatización
jurídico-formal de los SAS, donde existe una agilización de los procedimientos a través

7
de una clara fuga hacia el derecho privado. La constitución en SA de AySA, luego de la
salida del prestador privado (AASA), es un claro ejemplo de esta tendencia.
El éxito de este modelo solo ha ocurrido cuando no existen fallas del Estado, lo que solo
sucede en países desarrollados. En estos países la regulación social contribuye en modo
relevante al éxito, como se verifica cuando la auto-regulación es llevada a cabo por las
asociaciones del sector (Alemania, Holanda). Aún así se reconoce la importancia de la
regulación de los servicios monopólicos de infraestructura, en virtud de sus ciclos de vida
muy prolongados, frente a la tentación de políticas de corto plazo, por lo que tienden a
ser regulados por entidades reguladoras independientes (Escocia, Australia).
En el modelo de entidad gestora pública, la gestión de los SAS es frecuentemente llevada
a cabo de forma opaca y poco transparente, tratando de evitar la responsabilidad por
eventuales ineficiencias y una reducida productividad. Sin embargo, el modelo de gestión
pública es dominante en el contexto mundial.
Una regulación fuerte e independiente puede contribuir a mejorar la transparencia en la
gestión, particularmente con la implementación adecuada de herramientas como el
benchmarking y la contabilidad regulatoria, a la vez que protege los intereses de los
usuarios presentes, mediando en los conflictos que se presentan a diario, y futuros
mediante la preservación y el cuidado de la infraestructura con la que se prestan los
servicios.

d) Otros modelos
Corresponde mencionar que, si bien la clasificación antes presentada sea universalmente
aceptada en el sector de los SAS, existen muchas situaciones intermedias o variantes,
relativas sobre todo al modelo francés. En este modelo, se privilegia la modalidad de
contratación pública del tipo PPP, pudiendo corresponder al caso tradicional de PPP de
tipo puramente contractual, o sea de contratos de concesión o arrendamiento (affermage)
o bien de tipo joint-venture, según exista o no inversión por parte del socio privado, para
la gestión de determinados aspectos de los SAS (p.e. Berlín, en Alemania).
Es cada vez más frecuente la utilización del esquema PPP para la ejecución de
determinados elementos de la cadena de valor de los SAS, especialmente cuando se trata
de plantas potabilizadoras o depuradoras o eventualmente sistemas de almacenamiento y
transporte. Una adecuada regulación de estos contratos es un factor fundamental para el
éxito de los mismos.

5.- ALGUNOS EJEMPLOS DE REGULACION DE LOS SAS


a) Inglaterra y Gales
Estructura del mercado: las prestadoras de SAS en Inglaterra y Gales son mixtas (mayoría
accionaria privada). Algunas se han fusionado en los últimos años, resultando en diez
grandes empresas prestadoras de servicios (EPS) de AP y AR y 13 EPS de solo AP.
Modelo de regulación: el modelo regulatorio se ha demostrado eficaz, basando su
accionar en un benchmarking a nivel internacional. El esquema regulatorio se apoya en
tres reguladores independientes (un regulador económico (OFWAT), un regulador de la
calidad del agua (DWI) y un regulador ambiental (EA)), alcanzando al conjunto de todas
las Entidades Prestadoras de Servicios (EPS). Estos tres organismos reguladores son
complementados con otras reparticiones con funciones regulatorias, como la Autoridad

8
de la Competencia (DEFRA) y el Consejo de los Usuarios. En cuanto al regulador
económico (OFWAT) tiene responsabilidades sobre la protección de los intereses de los
usuarios, la garantía de viabilidad financiera de las EPS, la promoción de la eficiencia
económica y la introducción de la competencia; el Drinking Water Inspectorate (DWI)
controla y regula de la calidad del agua y la Environmental Agency (EA), en sus funciones
de regulador ambiental, entiende en cuestiones ligadas al uso del recurso y al vuelco de
efluentes y disposición de lodos.

b) Escocia
Estructura del mercado: en toda Escocia los SAS son prestados por un solo operador
perteneciente al sector público, la Scottish Water. Los servicios son integrados
verticalmente, teniendo a su cargo, la misma EPS, todas las etapas de la cadena
productiva, desde la captación hasta la descarga final. La participación del sector privado
está comenzando a desarrollarse, a partir de contratos de gestión de estaciones de
tratamiento.
Modelo de regulación: el modelo regulatorio escocés tiene características similares al de
Inglaterra y Gales, con la participación de tres reguladores independientes: un regulador
económico, uno para la calidad del agua y un tercero ambiental. A su vez tienen injerencia
otras entidades con funciones regulatorias como la Autoridad de la Competencia y la
Asociación de Defensa de los Usuarios. En cuanto al regulador económico, la Comisión
de la Industria del Agua (Water Industry Commission for Scotland – WICS), tiene
responsabilidades sobre la protección de los intereses de los usuarios, la eficiencia
económica de la EPS, su viabilidad financiera y la introducción de la competencia. El
nivel tarifario se determina mediante la técnica de precio tope (price-cup) por períodos
de cuatro años.

c) Chile
Estructura del mercado: los SAS son prestados por empresas privadas con capital mixto,
pues el Estado (CORFO) conserva parte de las acciones de las empresas mayores. Hasta
2001 la privatización incluyó la propiedad de los activos. A partir de entonces el modelo
mudó hacia la concesión de servicios. En el primer grupo se encuentran las cuatro
empresas mayores (Aguas Andinas, ESVAL, ESSAL y ESBIO). En las áreas rurales la
situación es mixta, existiendo tanto operadores privados como públicos. Hay 52
operadores de AP y 50 de AR. Los servicios están integrados verticalmente.
Modelo de regulación: los operadores urbanos se encuentran bajo el control de la SISS
(Superintendencia de Servicios Sanitarios), una agencia gubernamental autónoma y
descentralizada, sectorial y de alcance nacional. La SISS tiene como principales
responsabilidades el desarrollo y la supervisión del cumplimiento de las normas técnicas
para la concepción, construcción y operación de los SAS, otorgando las licencias de
concesión; regula las tarifas en períodos de cinco años; interviene en la resolución de
disputas entre las EPS y los usuarios; aplica sanciones y multas a las EPS de acuerdo con
la ley y controla las descargas de las EPS y de las industrias (RILES). El sistema de
regulación económica basado en la técnica de “empresa modelo”, fue adoptado en Chile
para todos los servicios públicos. Este sistema es un tipo particular de benchmarking
donde se utiliza como patrón de comparación una empresa teórica, diseñada por el
regulador, capaz de proveer los servicios a la demanda proyectada, en condiciones
óptimas de eficiencia técnica y económica.

9
d) Colombia
Estructura del mercado: los SAS son gestionados mayoritariamente por prestadores
públicos y la propiedad de los activos es pública. Hay 2.886 prestadores de AP y 1.071
de AR. La presencia de prestadores privados es mínima. Los SAS son caracterizados por
la integración vertical y horizontal de los servicios. Algunas EPS públicas, como la
EAAB, han contratado externamente la gestión de algunas de las etapas de la cadena
productiva. En contadas excepciones (p.e. EPM en Medellín), las EPS prestan además
otros servicios.
Modelo de regulación: en Colombia existe un ente regulador independiente (Comisión
de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico – CRA), sectorial y de alcance
nacional, dedicado a las cuestiones de regulación económica, calidad del servicio y
obligaciones de servicio público de las EPS, y que tiene también funciones de regulación
de los servicios de residuos urbanos. La CRA es una unidad administrativa especial,
dependiente del Ministerio del Ambiente, con independencia técnica, administrativa y
patrimonial, pero sin personería jurídica. La regulación económica desarrollada por la
CRA se basa en la regulación por comparación, donde los niveles tarifarios están
determinados en base a las EPS del sector que emplean las mejores prácticas. Para la
determinación de las mejores prácticas, la CRA utiliza una técnica de benchmarking de
frontera no paramétrica, llamada data envelopment analysis (DEA).

e) Estados Unidos
Los EUA tienen una organización política federal, donde cada Estado determina su
estructura de mercado y su modelo de regulación. Veamos algunos ejemplos:
e) 1. California:
Estructura del mercado: los SAS en California son prestados fundamentalmente por
operadores públicos, dentro de las más variadas formas institucionales. Hay 138
operadores de AP y 10 de AR. Conjuntamente con un gran porcentaje de operadores
locales, también se verifica la existencia de EPS privadas supramunicipales que gestionan
los SAS en forma integrada, como la California Water Services Company. Normalmente
la participación privada se limita a la gestión, sin alcanzar a la propiedad.
Modelo de regulación: el ente regulador en California es una agencia multisectorial
(California Public Utilities Commission – CPUC) de alcance estadual. Además de los
SAS, la CPUC regula a los prestadores de servicios de telecomunicaciones, electricidad,
gas natural, ferrocarriles y transporte de pasajeros. Tiene por principal misión asegurar
que los usuarios tengan un servicio público seguro, confiable y a precios razonables,
protegiéndolos contra fraudes y promoviendo la salud de la economía de California. La
CPUC tiene independencia orgánica y está capacitada para la emisión de normas y la
aplicación de multas y sanciones, en caso de faltas graves como por ejemplo fallas en la
calidad del agua. El regulador rinde cuentas al parlamento y busca la transparencia y la
participación de los stakeholders en sus decisiones. El método de regulación económica
es el de tasa de retorno, sobre el presupuesto de un plan de desarrollo acordado. Las
revisiones tarifarias son cada tres años.

e) 2. Florida

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Estructura del mercado: los SAS en Florida son prestados mayoritariamente por
operadores públicos. Sin embargo se constata una paulatina proliferación de operadores
privados que se limitan a la gestión, permaneciendo la propiedad en manos del Estado.
Hay 197 operadores privados de AP y 148 de AR. Como en California, a pesar de la gran
mayoría de operadores públicos locales, hay algunos prestadores supramunicipales como
la Aqua Utilities Florida, Inc. Y también algunos operadores de solo parte de los sistemas
como la Crooked Lake Park Sewerage Company, que solo presta servicios de AR.
Modelo de regulación: la regulación en el Estado de Florida la realiza una agencia
independiente multisectorial (Florida Public Service Commission – FPSC), responsable
por la regulación económica y la salvaguarde de la calidad de los servicios de electricidad,
gas, telecomunicaciones y SAS. Entre sus atribuciones está la determinación de las tarifas
para los SAS, la supervisión de la competencia en el sector y el monitoreo de la seguridad
y confiabilidad de los servicios. El método de regulación económica es el de tasa de
retorno y el período de revisión tarifaria es de un año. La FPSC aplica técnicas de
benchmarking de Indicadores de Desempeño (ID) para la evaluación de la calidad del
servicio.

e) 3. Wisconsin
Estructura del mercado: los SAS son gestionado principalmente por prestadores públicos.
Hay 586 prestadores de AP y 15 de AR. Pese a la gran preponderancia de servicios
públicos de carácter municipal, hay también algunos prestadores privados integrados
como la Bayfield Water & Sewage y algunos que prestan servicios solo en una parte del
ciclo, como la Medford Water Works, que solo presta servicios de AP.
Modelo de regulación: en Wisconsin existe un ente regulador multisectorial
independiente (Wisconsin Public Service Commission – WSPC), con funciones de
regulación económica, de calidad del servicio y de las obligaciones de servicio público.
Regula además los servicios públicos de electricidad, gas natural y telefonía. Las EPS
están obligadas a reportar sus actividades al regulador, quien publica toda la información
relativa a tarifas e información de benchmarking, en base a un conjunto de Indicadores
de Desempeño, en su sitio web. El regulador promueve además auditorías periódicas,
para verificar la información anual que recibe de las EPS. La regulación económica se
realiza en base a la metodología de tasa de retorno.

f) Perú
Estructura del mercado: los SAS son prestados por entidades públicas, con la sola
excepción de Tumbes. Hay 50 prestadores de AP y AR. En las áreas urbanas los SAS son
prestados por un solo operador en forma integral. Dichas EPS están también integradas
horizontalmente, prestando servicio a varias poblaciones dentro de su área de influencia.
En las áreas rurales los servicios son prestados por “juntas” o bien por los propios
municipios.
Modelo de regulación: el regulador peruano es la SUNASS (Superintendencia Nacional
de Servicios de Saneamiento – SUNASS), de alcance nacional. Regula los servicios de
las áreas urbanas, que alcanzan al 60% de la población. Es una entidad independiente
tanto orgánica como financiera y funcionalmente y tiene como principales
responsabilidades el estudio, desarrollo y supervisión de las normas técnicas para la
concepción, construcción y operación de los sistemas de los SAS. Regula las tarifas,

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controla la calidad de los servicios, aplica sanciones y multas por servicios fuera de
norma, resuelve los conflictos entre prestadores y usuarios y controla las descargas de las
EPS y de las industrias. La SUNASS estableció un sistema de benchmarking para el
monitoreo de las EPS reguladas y recientemente ha iniciado el estudio de la aplicación de
técnicas de frontera (DEA) para el diseño de incentivos tarifarios.

g) Portugal
Estructura del mercado: tanto la propiedad como la gestión de los SAS están
mayoritariamente en manos del sector público, con un 20% de la población urbana servida
por EPS del sector privado. Hay 523 operadores de AP y 314 de AR. Los servicios han
sido desintegrados verticalmente en servicios en “alta” y en “baja”, tanto para el AP como
para el AR, siendo prestados por EPS diferentes. La integración horizontal de los
servicios en “baja” es reducida, existiendo 300 EPS para 11 millones de habitantes. La
mayoría de las EPS que operan en baja prestan ambos servicios de AP y AR. Hay muy
pocas EPS que prestan solo servicios de AP. Algunas EPS prestan también servicios de
residuos sólidos urbanos.
Modelo de regulación: en Portugal existe un ente regulador (Entidade Reguladora dos
Serviços de Águas e Resíduos - ERSAR), con funciones regulatorias de los SAS tanto
municipales como multi-municipales y los servicios de residuos sólidos urbanos. Sus
funciones son la defensa de los derechos de los usuarios y la salvaguarda de la viabilidad
económica y la sostenibilidad de los sistemas regulados. Fiscaliza y controla además la
calidad del agua para bebida en todos los municipios del país. Como principal método
regulatorio de la calidad del servicio, el ERASAR adoptó una variante del benchmarking
llamada sunshine regulation, que consiste en la publicación anual de los resultados
comparados del desempeño de las EPS, en base a un conjunto de Indicadores de
Desempeño. El ERSAR no regula tarifas.

h) Uruguay
Estructura del mercado: los SAS son prestados casi totalmente por el sector público,
quedando solo una EPS mixta que presta servicios en el departamento de Maldonado. Los
servicios de AR de Montevideo son prestados por el municipio. El resto de los servicios
en todo el país son prestados por Obras Sanitarias del Estado.
Modelo de regulación: en Uruguay hay un ente regulador multisectorial independiente
(Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua – URSEA) con funciones
regulatorias de los SAS y la energía (electricidad, gas y combustibles). Sus principales
objetivos son la defensa de los intereses de los usuarios, el control del cumplimiento de
la normativa vigente, controla que los servicios sean prestados con calidad y confiabilidad
y a un precio razonable. Tiene también la función de control de la calidad del agua para
consumo humano en todo el territorio nacional, con la potestad de imponer sanciones
cuando las EPS no cumplen con los valores mínimos exigidos. La regulación económica
se realiza en base a la metodología de tasa de retorno.

i) Brasil
Como en el caso de los Estados Unidos, Brasil es un país federal y cada estado escoge la
estructura de mercado y el modelo de regulación que más le conviene. En general los

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estados brasileños han adoptado el modelo de reguladores multisectoriales y la revisión
tarifaria por tasa de retorno, como en USA. Veamos algunos ejemplos:

i) 1. Brasilia
Estructura del mercado: En el Distrito Federal de Brasil hay un solo prestador público
para los SAS, la CAESB, que presta ambos servicios en forma integrada.
Modelo regulatorio: en Brasilia hay un ente regulador (Agencia Reguladora de Aguas e
Saneamento do Distrito Federal – ADASA), cuyas finalidades básicas son regular,
controlar y fiscaliza la calidad y cantidad de los recursos hídricos de dominio distrital, así
como los SAS del Distrito Federal. El Distrito Federal tiene atribuciones de Estado y
Municipio, razón por la cual ADAS es regulador tanto del recurso como de los servicios.
ADASA es una entidad dotada de independencia orgánica y funcional. Sus objetivos son
lograr el uso sostenible del recurso y una gestión de los SAS de alta calidad. Para regular
la calidad del servicio, ADASA desarrolló un sistema de benchmarking basado en un
conjunto de Indicadores de Desempeño. En cuanto a la regulación económica, adoptó la
metodología de precio tope, con un período de revisión tarifaria de tres años.

i) 2. San Pablo
Estructura del mercado: En el Estado de San Pablo, hay un prestador principal, la
SABESP, que presta los servicios de AP y AR en la metrópolis de San Pablo y en 365 de
un total de 645 municipios, sirviendo al 60% de la población del Estado de San Pablo. Es
una Sociedad Anónima de propiedad del Estado de San Pablo. Tiene la particularidad de
que cotiza sus acciones en las bolsas de San Pablo y de Nueva York.
Modelo regulatorio: el ente regulador es la ARSESP (Agência Reguladora de Saneamento
e Energía do Estado de Sāo Paulo). Es una agencia multisectorial, que regula los SAS y
los servicios de distribución de gas y de energía eléctrica en el estado de San Pablo. Los
pequeños prestadores municipales son regulados por convenio. Algunos municipios se
auto-regulan. La creación de la ARSESP se inserta en el contexto de la modernización de
la política pública del sector de agua y saneamiento, marcada por la aprobación de dos
importantes marcos legales: la Ley 11.107 del 6 de abril de 2005, que dispone las normas
legales de la contratación de consorcios públicos y la Ley 11.445 del 5 de enero de 2007,
que establece las directrices nacionales para los SAS. Las competencias de la ARSESP
alcanzan la regulación, control y fiscalización, en el ámbito del Estado de San Pablo, los
SAS de titularidad estatal, preservando las competencias y prerrogativas municipales.
Incluye la regulación de las tarifas como así también la atención de los reclamos de los
usuarios, protegiendo sus intereses y sus derechos.

i) 3. Ceará
Estructura del mercado: los SAS son prestados por el sector público, destacándose la
empresa estatal CAGECE, que presta el servicio de AP a cerca de 4,7 millones de
habitantes. Hay 22 EPS integradas de SAS en todo el Estado. Hay una proporción muy
baja de la población conectada al servicio de drenaje de AR.
Modelo regulatorio: en Ceará hay un ente regulador multisectorial (Agência Regulatoria
de Serviços Públicos Delegados – ARCE) dotada de independencia orgánica, financiera
y funcional, con el principal objetivo de promover la eficiencia económica y técnica de

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los servicios públicos regulados que son gas natural, transportes intermunicipales, energía
eléctrica y SAS, proporcionando a los usuarios condiciones de regularidad, continuidad
y universalidad adecuadas. La ARCE también actúa en la resolución de conflictos entre
las EPS y los usuarios. La calidad del servicio es evaluada mediante un sistema de
benchmarking, basado en un conjunto de Indicadores de Desempeño. En cuanto a la
regulación económica, utiliza el sistema de tasa de retorno para el período de un año.

i) 4. Río de Janeiro
Estructura del mercado: los SAS son gestionado mayormente por el sector público,
destacándose la empresa estatal CEDAE, que presta servicios a 13 millones de habitantes.
La participación del sector privado se limita a ocho municipios, a través de las empresas
Águas de Juturnaíba (1% de la población) y Prolagos (2% de la población). En total son
17 EPS en todo el estado.
Modelo regulatorio: en Río de Janeiro hay un ente regulador multisectorial independiente
(Agência Reguladora de Energía e Saneamento Básico – AGENERSA) que tiene la
función de monitorear, controlar y fiscalizar los contratos de concesión de los servicios
públicos de gas y de SAS en la Región de los Lagos. Sus principales objetivos son la
universalización y la modernización de los servicios, fiscalizando el cumplimiento de
normas, plazos, deberes y derechos establecidos en los contratos, buscando el equilibrio
económico-financiero de los contratos de concesión, corregir fallas o problemas en la
prestación de los servicios, mediar en los conflictos entre EPS y usuarios, defender los
intereses de los usuarios y preservar la razonabilidad de las tarifas. A nivel económico la
regulación la hace con el sistema de tasa de retorno.

j) Argentina
A semejanza de los principales países desarrollados del mundo occidental, la creación de
organismos de regulación y control en la Argentina ha sido consecuencia de la puesta en
práctica de los derechos ciudadanos (art. 42 de la Constitución Nacional, art. 75 de la CP
y Ley 8835 y art. 46 y conc. de la ley 8836) en el uso de los servicios públicos, ya sean
estos oficiales, permisionados o concesionados tanto a prestadores públicos como
privados.
Como en los casos de los Estados Unidos y Brasil, la estructura federal de gobierno en
Argentina hace que cada Provincia decida el tipo de estructura de mercado y el modelo
regulatorio que prefiere adoptar. Veamos algunos ejemplos:

j) 1. Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA)


Estructura del mercado: los SAS son prestados por una sola empresa (Agua y
Saneamientos Argentinos SA – AySA). AySA es una Sociedad Anónima de propiedad
mayormente del Estado Nacional (90%) que provee los servicios de AP y AR a la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires y a 24 partidos del AMBA, mediante un Contrato de
Concesión firmado por el Estado Nacional. Subsisten algunos pequeños prestadores en el
área de la concesión, llamados “prestadores desvinculados”. que prestan servicios a un
pequeño número de habitantes. La titularidad que otorga la mayoría accionaria la ejerce
el Estado Nacional, a través de la Secretaría de Infraestructura Hidráulica y Saneamiento
de la Nación.

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Modelo Regulatorio: el modelo regulatorio vigente en el AMBA se compone de una
Autoridad de Aplicación: la Secretaría de Infraestructura Hidráulica y Saneamiento de la
Nación y dos Organismos Reguladores Tripartitos: el Ente Regulador de Agua y
Saneamiento (ERAS) y la Agencia de Planificación (APLA). Son tripartitos en cuanto
sus respectivos directorios se compone con representantes de las tres jurisdicciones
involucradas: la Nación, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la Provincia de Buenos
Aires. El ERAS ejerce el control de la prestación de los SAS en el AMBA, reportando a
la Autoridad de Aplicación. Realiza y publica ejercicios anuales de benchmarking, en
base a un conjunto de Indicadores de Desempeño e interviene en las revisiones tarifarias
informando a la Autoridad de Aplicación. También atiende los reclamos de los usuarios,
buscando defender sus intereses. La APLA, por su parte, controla los planes de desarrollo
de infraestructura, financiados por el Estado Nacional y Organismos Multilaterales de
Crédito, reportando también a la Autoridad de Aplicación. Los Organismos Reguladores
se financian mediante una tasa de servicio incluida en la factura que reciben los usuarios.

j) 2. Provincia de Santa Fe
Estructura del mercado: el prestador principal de los SAS en la Provincia de Santa Fe es
Aguas Santafesinas (ASSA), que es una empresa estatal constituida bajo de forma de
Sociedad Anónima, y cuyo objeto es el de proveer los servicios de AP y AR en quince
ciudades de la Provincia de Santa Fe: Rosario, Santa Fe, Rafaela, Villa Gobernador
Gálvez, San Lorenzo, Rufino, Cañada de Gómez, Firmat, Casilda, Funes, Capitán
Bermúdez, Granadero Baigorria, Gálvez, Esperanza y Reconquista. A través del
Acueducto Centro Oeste, 12 nuevas ciudades son abastecidas por ASSA como proveedor
mayorista. La empresa se rige por la Ley de Sociedades Comerciales, cuyo mayor
accionista es el Estado de la Provincia de Santa Fe con el 51% del capital social, luego le
siguen los Municipios que forman parte de la concesión con el 39%, y el 10% restante
corresponden a los empleados de la sociedad a través del Programa de Propiedad
Participada. En el resto de la Provincia los SAS son prestados por Cooperativas (124),
Comunas (197) y Municipalidades (24).
Modelo regulatorio: la regulación y el control de los SAS en la Provincia de Santa Fe es
ejercida por el Ente Regulador de Servicios Sanitarios (ENRESS) y comprende todo el
territorio de la provincia de Santa Fe. También atiende y asesora a todos los ciudadanos
de la Provincia, cuenten o no con los servicios citados. El ENRESS dicta normas
regulatorias; aprueba los Planes de Mejora y Desarrollo de la infraestructura presentado
por las EPS y controla su ejecución; atiende los reclamos de los usuarios; aprueba los
cuadros tarifarios; controla la calidad del AP y de los vertidos de AR, como así también
los distintos parámetros de calidad de los servicios, ejerciendo la potestad sancionatoria
de acuerdo a la Ley. También asesora a las Autoridades competentes en materias de su
especialidad. El ENRESS se financia con una tasa retributiva (2,6%) incluida en la factura
de los usuarios de los prestadores regulados.

j) 3. Provincia de Córdoba
Estructura del mercado: Los servicios de AP de la Ciudad de Córdoba, hasta los límites
del ejido municipal, es la empresa Aguas Cordobesas SAS, empresa privada que presta
los servicios mediante un contrato de concesión de servicios. Los servicios de
saneamiento son prestados por la propia Municipalidad de la Ciudad de Córdoba. En el
resto de la provincia, los SAS son prestados por los municipios o por cooperativas.

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Modelo regulatorio: la regulación de los SAS es ejercida por un ente regulador (Ente
Regulador de Servicios Públicos - ERSeP) multisectorial que, además de los SAS, regula
los servicios de energía eléctrica, transporte interurbano de pasajeros, concesiones
edilicias y la red de accesos a Córdoba. Quedan excluidos de la órbita del ERSeP los
servicios públicos de carácter nacional o municipal. El ERSeP recibe y tramita los
reclamos de los usuarios de dichos servicios públicos, tanto en su sede central de Córdoba
capital, como en los Centros de Atención de Usuarios situados en las terminales de
ómnibus de Córdoba Capital, Río Cuarto, Villa María, San Francisco, Villa Dolores y
Villa Carlos Paz. El ERSeP se financia con el aporte del 1,2% de la facturación de los
prestadores regulados.

j) 4. Provincia de Catamarca
Estructura del mercado: Mediante te Decreto Acuerdo Nº 472/08 el Estado Provincial
dispuso la constitución de la Sociedad Anónima con Participación Estatal Mayoritaria,
Aguas de Catamarca S.A.P.E.M., que desde el 1° de Abril 2008 se ha hecho cargo de la
prestación de los Servicios Públicos de AP y AR en los Departamentos Capital, Fray
Mamerto Esquiú y Valle Viejo, ubicados en el Valle Central de la Provincia de
Catamarca. En el resto de la Provincia los servicios son prestados por cooperativas o por
los propios municipios.

Modelo regulatorio: la regulación de los SAS en la Provincia de Catamarca es ejercida


por un ente regulador (Ente Regulador de Servicio Públicos y Otras Concesiones -
[Link].) multisectorial, que además de los SAS supervisa y regula los servicios de
Energía Eléctrica concesionados, controlando la prestación de los servicios y el
cumplimiento de las obligaciones fijadas en los contratos de concesión. Sus
responsabilidades alcanzan la aprobación de los cuadros tarifarios y la atención de los
reclamos de los usuarios.

j) 5. Provincia de Corrientes
Estructura del mercado: desde el 1º de septiembre de 1991 Aguas de Corrientes S.A.,
empresa de capital privado, gestiona la concesión integral de los servicios de AP y AR,
no sólo de la Capital de Corrientes sino también de doce localidades del interior de la
provincia: Saladas, Goya, Mercedes, Esquina, Paso de los Libres, Curuzú Cuatiá, Santo
Tomé, Monte Caseros, Bella Vista, Empedrado, Santa Lucía y Yapeyú; y provee AP
mediante acueducto a la localidad de San Luis del Palmar.

Modelo regulatorio: por el Decreto Provincial Nº 5121/1990 (del 1/10/1990), se asignó a


la Administración de Obras Sanitarias de Corrientes (A.O.S.C.) las funciones de Ente
Regulador (ERAOSC) de la prestación de los servicios públicos de AP y AR en la
Provincia de Corrientes, con el ejercicio del poder de policía emergente de las leyes 3573
y 3979 y su actuación como órgano de contralor de las concesiones otorgadas o que se
otorguen en la provincia en materia vinculada con la prestación de los SAS. Se financia
mediante un canon, correspondiente a 3.000.000 m3 de AP.

j) 6. Provincia de Jujuy
Estructrua del mercado: en la provincia de Jujuy los SAS son prestados por la empresa
Agua Potable de Jujuy S.E. Es una empresa estatal que busca la universalidad del acceso

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al servicio de agua potable y saneamiento para todos los jujeños, promoviendo el uso
racional del agua, el equilibrio social y ambiental, brindando soluciones y propiciando la
mejora constante para optimizar los niveles de prestación y eficiencia en la producción
agua potable y saneamiento.

Modelo regulatorio: En la provincia de Jujuy la regulación de los servicios públicos está


a cargo de la Superintendencia de Servicios Públicos y Otras Concesiones (SUSEPU), un
ente multisectorial que tiene por función la regulación, control y fiscalización de los
servicios públicos de generación eléctrica, transporte de energía eléctrica, distribución
eléctrica concentrada y de sistemas eléctricos aislados, como así también el de captación,
potabilización, transporte y distribución de agua potable y de recolección, tratamiento y
disposición de desagües cloacales, conjuntamente con la regulación de los recursos
hídricos y el riego.

j) 7. Provincia de La Rioja
Estructura del mercado: la empresa Aguas Riojanas SAPEM es una empresa estatal que
provee los SAS a las localidades de La Rioja Capital, Olta, Chamical y Chilecito, en la
Provincia de La Rioja.
Modelo regulatorio: como ente regulador se ha creado, en el ámbito de la Secretaría de
Hacienda, el Ente Único de Control de Privatizaciones (EUCOP), con carácter
multisectorial, que supervisa y regula todas las privatizaciones realizadas y a realizarse
por parte del Ejecutivo Provincial.

j) 8. Provincia de Misiones
Estructura del mercado: la empresa Servicios de Aguas de Misiones S.A., presta los SAS
en las localidades de Posadas y Garupá, en la Provincia de Misiones. Es una empresa
privada cuya estructura accionaria está compuesta en un 45% por URBASER, un 45%
por Urbaser Argentina y el 10% restante por ex empleados de APOS. En el resto de la
provincia prestan servicio unas 70 cooperativas.
Modelo regulatorio: en la provincia de Misiones la regulación de los SAS es ejercida por
el Ente Provincial Regulador de Aguas y Cloacas (EPRAC). Es un organismo autónomo
y autárquico cuyas funciones y facultades son las de hacer cumplir la legislación vigente,
su reglamentación y disposiciones complementarias, controlando la correcta prestación
de los servicios y velando por el cumplimiento de las obligaciones fijadas en los Contratos
de Concesión. Además, ejercer las funciones de Inspección y Policía del Servicio Público
de agua potable y cloacas de jurisdicción provincial, vigilando tanto la extracción del
agua cruda como el vertido de efluentes cloacales previo tratamiento. Reglamentar el
procedimiento para la aplicación de las sanciones, asegurando el Principio del Debido
Proceso. Publicar la información y dar el asesoramiento que sea de utilidad para
Prestadores de Servicios y Usuarios. También, atender los reclamos del Usuario en lo
atinente a la prestación del servicio. Verificar que el equipamiento del Prestador de
Servicios, los procedimientos de trabajos empleados, los materiales que se incorporen a
las obras y los ensayos que se efectúen, cumplan con los requisitos y las especificaciones
técnicas contenidas en los Contratos de Concesión y disposiciones o normas emanadas
del EPRAC.

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j) 9. Provincia de Mendoza
Estructura del mercado: Aguas Mendocinas SAPEM es una empresa mixta que presta los
SAS a la mayoría de la población en toda la provincia de Mendoza.
Modelo regulatorio: el control, la regulación y la defensa de los derechos de los usuarios
de los SAS de Mendoza lo realiza el Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS),
dependiente de la Secretaría de Servicios Públicos de la Provincia. Entre las funciones
del EPAS se encuentran: dictar las normas reglamentarias de carácter técnico a las cuales
deberá ajustarse el desarrollo de la infraestructura, la prestación de los servicios de
provisión de agua potable, de saneamiento y la protección de la calidad del agua; controlar
la ejecución de los planes y programas de inversión de los operadores del sistema;
controlar el régimen de explotación propuesto por los operadores, en particular el régimen
tarifario; definir las áreas de prestación del servicio que corresponda a los operadores;
proponer al Poder Ejecutivo, las tarifas de los servicios, como también las bases para su
revisión; establecer y aplicar los procedimientos de control de los servicios; resolver en
única instancia los conflictos que surgiesen entre los usuarios, los operadores del servicio
y terceros.

j) 10. Provincia de Salta


Estructura del mercado: la Compañía Salteña de Agua y Saneamiento S.A. - AGUAS
DEL NORTE (CoSAySa) es una empresa de propiedad mayoritaria del gobierno
provincial (90% de las acciones) que presta los SAS en toda la provincia, abasteciendo a
92 localidades y 8 parajes.
Modelo regulatorio: el Ente Regulador de Servicios Públicos (EnReSP) es un regulador
multisectorial, cuya misión es controlar, regular y fiscalizar la prestación de los servicios
públicos de energía eléctrica y agua potable en todo el territorio provincial, procurando
la satisfacción de los usuarios. Entre sus funciones se encuentran las de otorgar licencias,
controlar la prestación de los servicios, regular las tarifas y atender los reclamos de los
usuarios. Se financia con el 2% de la facturación de los prestadores.

j) 11. Provincia de Santiago del Estero


Estructura del mercado: Aguas de Santiago S.A forma parte de un grupo de capitales
nacionales, Sagua S.A, que opera desde 1991 en el área de servicios ambientales y tiene
a su cargo la concesión de los SAS en once localidades de la provincia de Santiago del
Estero. El 90% del capital accionario corresponde a Sagua S.A, en tanto que el 10%
restante forma parte del Programa de Propiedad Participada y corresponde a los
empleados de la empresa. Las localidades en las que Aguas de Santiago presta servicios
son Capital, La Banda, Clodomira, Termas de Río Hondo, Añatuya, Quimilí, Tintina, El
Simbolar, Suncho Corral, La Cañada y Los Quiroga.

Modelo regulatorio: las funciones regulatorias están a cargo del Ente Regulador de los
Servicios de Aguas y Cloacas de Santiago del Estero (ERSAC). Este organismo se
financia con un porcentajes de la facturación del concesionario del servicio.

j) 12. Provincia de Tucumán

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Estructura del mercado: El 1 de enero de 2004, con la participación mayoritaria del
Gobierno de Tucumán, se conformó una sociedad con el sindicato de trabajadores de la
empresa, para administrar SAS de la provincia. A tal efecto, se conformó la Sociedad de
Aguas de Tucumán (SAT) con la forma de una Sociedad Anónima con Participación
Estatal Mayoritaria (SAPEM). SAT-SAPEM presta los SAS en los distritos de Aguilares,
Alberdi, Banda Río Salá, Bella Vista, Concepción, Lules, Monteros, San Miguel de
Tucumán, Simoca, Tafí del Valle, Tafí Viejo, Villa Mariano Moreno y Yerba Buena.

Modelo regulatorio: el Ente Único de Control y Regulación de los Servicios Públicos de


Tucumán (ERSEPT) es una entidad multisectorial autárquica del Estado Provincial que
se vincula con el Poder Ejecutivo a través del Ministerio de Desarrollo Productivo. El
ERSEPT tiene competencia en todo el ámbito de la Provincia de Tucumán, en el control
y regulación de la distribución y comercialización de energía; la generación eléctrica
aislada e interconectada de jurisdicción provincial, cuando estén aplicadas parcial o
totalmente al servicio público; el transporte y la generación de energía eléctrica
encuadrada en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), en aquellos aspectos en los que
la Provincia tenga responsabilidades concurrentes; la captación, potabilización,
transporte, distribución y comercialización de agua potable; la colección, tratamiento y
disposición de efluentes cloacales y su comercialización, inclusive los efluentes
industriales que el régimen vigente permite se viertan al sistema cloacal. Su principal
función es la de proteger adecuadamente los derechos de los usuarios, del concedente
provincial y de los prestadores de los servicios públicos, resguardando el interés de la
comunidad, la promoción de la competencia y el cuidado del medio ambiente.

Bibliografia:
CEPAL - (2012) H. Domas, Jouravlev. Lineamientos de Políticas Públicas para AP&S.
IWA - (2015) - The Lisbon Charter.
OECD - (2012) Recommendations for Regulation.
OECD - (2014) The governance of Regulators.
OECD - (2016) Being an Independent Regulator.
PURC - (2002) Strategic Considerations for Improving Water Sector Performance.
Rui Cunha Marques et al.: A regulaçāo dos serviços de abastecimiento de água e de
saneamento de águas residuais. Uma perpectiva internacional. ERSAR. 2011.
Páginas web de reguladores y prestadores argentinos.

Ing. Alejo Molinari


Buenos Aires, Mayo de 2018.

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