144 CALEIDOSCOPIO: Pensar la historia del cine
Éste es el punto de partida que ha de plantearse toda histo-
ria, incluso las que tienen un carácter divulgativo o las que
se dirigen, en primera instancia, a un público no especiali-
zado, como es el caso del libro de Valeria Camporesi. Ya en
su título la autoramuestra esta reflexión de partida porque
la obra no se titula, por ejemplo, “Historia del cine” sino
Pensar la historia del cine, apelando a esa voluntad de
reflexión que conlleva la elección de unas películas con-
cretas para explicar algunos de los asuntos más destacados
de una manifestación cultural de una cierta longevidad
(cuenta ya con más de cien años de existencia) y extensión
(puesto que hay prácticas e industrias cinematográficas en
todo el mundo).
Camporesi realiza un recorrido sintético en el que muestra
las claves del cine a través de un breve corpus de pelí-
culas representativas. La elección responde a que, según
la autora, “se han querido traer a primer término su valor
como fuentes para repensar el devenir de la presencia y el
significado del cine en las sociedades que lo han producido
y disfrutado” ya que “la inclusión del cine en el sistema
de las artes no puede no pasar por una esmerada atención
hacia las condiciones socioindustriales en las que ha es-
tado, y está inmerso” (pág. 15). Esto es, al escribir sobre
la historia del cine hay que estar atentos para evitar caer
en el error, señalado en su momento por Jenaro Talens y
Santos Zunzunegui (1998: 34), de “confundir esa historia
con la historia de las películas (o de los autores), dejando
de lado el carácter complejo y multifacético del fenómeno
Pensar la historia del cine, Valeria Campo- cinematográfico; un fenómeno que no se agota sin proce-
resi, Cátedra, Madrid, 2014, 212 pp. der a convocar los factores económicos y sociológicos, sin
duda, pero también los que afectan a su dimensión lingüís-
ISSN: 2174-8454 - Vol. 8 (otoño 2014), pp. 144-145
El estudio de la historia del cine supone algo más que la tica y cultural, en el amplio sentido de la palabra”.
relación de fechas, épocas y películas según determinados
criterios impuestos por el culto cinéfilo que se basan en El libro de Camporesi está estructurado en diez unidades
el carácter meramente mitológico del fenómeno cinema- temáticas que guardan un orden cronológico para plantear
tográfico. Es una característica que se da en la mayor par- algunos de los asuntos más importantes de la historia del
te de las manifestaciones de la cultura popular del siglo cine: las primeras películas, el uso del montaje, el surrea-
XX (también en la música rock, por ejemplo), al reducir lismo, el cine clásico de Hollywood, el neorrealismo ita-
la expresividad de los medios a la merca capacidad de liano, el cine japonés de los años 50, la nouvelle vague, el
generación de un pasado nostálgico. Así pues, elaborar nuevo cine latinoamericano, la crisis del cine de los años
una historia del cine supone plantearse aspectos como los 70 y los nuevos cines en el tránsito al siglo XXI. Además,
mecanismos de producción y distribución o los contextos el recorrido se realiza a partir de los textos con el análi-
de las distintas películas y movimientos para entender el sis de diez películas: cintas de los hermanos Lumière y
diálogo que van suscitando los textos más allá de esa expe- de Edison, Intolerancia (D.W. Griffith, 1916), La edad de
riencia de evocación de recuerdos personales. oro (Luis Buñuel, 1930), Ciudadano Kane (Orson Welles,
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1941), Ladrón de bicicletas (Vittorio de Sica, 1948), Ras- pectáculo cinematográfico en un contexto cultural y unos
homon (Akira Kurosawa, 1950), Al final de la escapada hábitos de consumo muy diferentes de los de principios del
(Jean-Luc Godard, 1959), La hora de los hornos (Fer- siglo XX, cuando el cine emergió como el gran generador
nando Solanas y Octavio Getino, 1968), El espíritu de la de imaginarios y, en última instancia, de evocaciones nos-
colmena (Víctor Erice, 1973) y Eyes Wide Shut (Stanley tálgicas refrendadas en la visión historiográfica y cinefílica
Kubrick, 1999). Cada capítulo se completa con un breve de carácter mítico. El libro no se conforma, así pues, con la
apéndice formado por fragmentos de textos históricos de revisión de las lecturas tradicionales de los textos, sino que
autores como Maxim Gorky, D.W. Griffith, S.M. Eisens- propone interpretaciones que nos remiten sin cesar al valor
tein, Walter Ruttmann, André Bazin, Ingmar Bergman o del cine para el estudio de nuestra sociedad.
Glauber Rocha.
Las diferentes líneas que deja abiertas el libro de Valeria
Pese a que esta estructura podría llevar a pensar en un ma- Camporesi se indican también en la apertura geográfica al
nual de urgencia, Pensar la historia del cine constituye estudiarse la cinematografía de países como España, Ja-
una magnífica introducción al cine que señala los pun- pón, Argentina, Italia o Francia, renunciando así al canon
tos más conflictivos para provocar el debate en el lector. unívoco que representa la visión hollywoodiense. En de-
Para empezar, los análisis fílmicos se abren a un diálogo finitiva, Pensar la historia del cine es una obra que cons-
con más películas que actúan como contrapesos. Así, al tituye una magnífica iniciación al cine al tiempo que le
estudiar Intolerancia, Camporesi menciona las obras de ofrece al lector especializado claves novedosas de algunas
Kuleshov, Eisenstein o Vertov. Del mismo modo, la obra de las películas más conocidas. En sus páginas, la autora
de Welles conduce a autores como Chaplin, John Ford o consigue conjugar las distintas exigencias de los lectores
Buster Keaton, lo que supone que el lector tenga una pers- interesados en una obra de este tipo que no deja de presen-
pectiva muy amplia de la historia del cine, sin verse some- tar temas de reflexión oportunos para analizar el pasado y
tido a un bombardeo de nombres y referencias. A lo largo el presente del hecho cinematográfico.
de esta historia del cine que plantea Camporesi asistimos
también a la construcción de la sintaxis y semántica fílmi-
cas, la institucionalización del modelo de Hollywood y la Referencia bibliográfica
crisis de un lenguaje emparentada con la decadencia de ese
esquema industrial hegemónico. TALENS, Jenaro y ZUNZUNEGUI, Santos (1998): “In-
troducción: por una ‘verdadera’ historia del cine”, en
Un caso especialmente interesante lo constituye el último Historia general del cine, Volumen I. Los orígenes del
capítulo, dedicado a la crisis del cine, estudiada desde la cine, Madrid: Cátedra, pp. 9-38.
lectura de Eyes Wide Shut. Más allá de las valoraciones
ISSN: 2174-8454 - Vol. 8 (otoño 2014), pp. 144-145
que pueda merecer la obra de Stanley Kubrick, la película
le sirve a la autora para reflexionar sobre la crisis del es- Manuel de la Fuente