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Actividad física y condición física en jóvenes

El estudio analiza los niveles de actividad física y condición física en estudiantes de octavo básico y primero medio en Talca, Chile, revelando que más del 80% de los adolescentes tienen actividad física insuficiente. Se encontraron diferencias significativas en la actividad física y condición física entre sexos y cursos, con mejores resultados en hombres y en estudiantes de primero medio. Concluye que un mayor número de horas de educación física está asociado a niveles más altos de actividad física y mejor condición física.

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Actividad física y condición física en jóvenes

El estudio analiza los niveles de actividad física y condición física en estudiantes de octavo básico y primero medio en Talca, Chile, revelando que más del 80% de los adolescentes tienen actividad física insuficiente. Se encontraron diferencias significativas en la actividad física y condición física entre sexos y cursos, con mejores resultados en hombres y en estudiantes de primero medio. Concluye que un mayor número de horas de educación física está asociado a niveles más altos de actividad física y mejor condición física.

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RevChiREAF

REVISTA CHILENA DE
REHABILITACIÓN Y ACTIVIDAD FÍSICA

ISSN 2735-7287
DOI: 10.32457/reaf2.2301
Vol 3 No1 2023 Recibido: 09 de octubre de 2023 / Aceptado: 11 de diciembre de 2023

Niveles de actividad física y condición


física en jóvenes y adolescentes respecto
al sexo y horas de educación física
Levels of physical activity and physical fitness in young people and
adolescents with respect to sex and hours of physical education

Mario Becerra Aravena1 ; Eugenio Merellano-Navarro2* ;


Felipe Hermosilla Palma3

*Autor de Correspondencia: Campus San Miguel, Avenida San Miguel 3605, Facultad de
Ciencias de la Educación, Escuela de Educación Física. Correo: emerellano@[Link]

Resumen
Entre las causas de la prevalencia de obesidad y sobrepeso de la población se encuentra la
falta de actividad física. Según datos de la OMS, más del 80% de los adolescentes del mundo
tiene un nivel insuficiente de actividad física. Objetivo: Analizar y comparar los niveles de
actividad física, condición física e IMC de estudiantes de octavo básico y primero medio de
un colegio de la ciudad de Talca. Método: Se evaluaron 136 estudiantes de 13,6 años de
edad promedio, para los cuales se establecieron datos sociodemográficos, niveles de actividad
física y condición física por medio de evaluaciones y test de autoreporte. Resultados: No se
encontraron diferencias significativas en IMC entre hombres y mujeres (22,3±2,7 vs. 21,2 ±

1 Colegio De La Salle, Talca. Departamento de Educación Física. [Link]@[Link]


2 Departamento de Ciencias de la Actividad Física, Universidad Católica del Maule, Chile. emerellano@[Link]
3 Facultad de Educación, Universidad Autónoma de Chile, sede Talca. [Link]@[Link]

1
Becerra Aravena, Mario, et. al.

4,8, p=0,17). Hubo un promedio bajo de 2,51±0,65 de actividad física; las mujeres
presentaron una puntuación inferior (2,32±0,63) en comparación a los hombres
(2,72±0,60) (p<0,000). En condición física, respecto a los sexos, se encontraron
diferencias significativas en todas las variables evaluadas, siendo mayor en hombres.
En base a las diferencias en horas de educación física se aprecian puntajes inferior de
actividad física en estudiantes de octavo básico (2,57±0,67) en comparación a primero
medio (2,47±0,64). Respecto a condición física se presentan diferencias estadísticas
entre los cursos, siendo los estudiantes de primero medio los que presentan mejores
resultados (p<0,05). Conclusiones: A más horas de Educación Física a la semana,
mayores niveles de actividad física. Los resultados indican que los estudiantes de
primero medio muestran una mejor condición física que estudiantes de octavo básico.
Palabras claves: Estudiante, Educación física, Salud, Obesidad, Escuela.

Abstract
Among the causes of the prevalence of obesity and overweight in the population is
the lack of physical activity. According to WHO data, more than 80% of adolescents
in the world have an insufficient level of physical activity. Objective: To analyze and
compare the levels of physical activity, physical condition and BMI of eighth grade and
first middle school students of a school in the city of Talca. Methods: We evaluated
136 students with an average age of 13.6 years old. Sociodemographic data were
established, physical activity and physical condition levels were evaluated by means of
evaluations and self-report tests. Results: No significant differences were found in BMI
between males and females (22.3±2.7 vs. 21.2±4.8, p=0.17). There was a low mean of
4.48±1.1 of physical activity, women presented a lower score (4.14±1.09) compared
to men (4.85±1.05) (p<0.001). In physical condition with respect to sexes, significant
differences were found in all the variables evaluated, being higher in men, based on the
differences in hours of physical education, lower scores of physical activity were seen
in students of eighth grade (4.42±1.09), compared to first middle school (4.6±1.17)
with respect to physical condition, statistical differences were found between courses,
being students of first middle school those who presented better results (p<0.05).
Conclusions: The more hours of Physical Education per week, the higher the levels of
physical activity. The results indicate that students in first year show a better physical
condition than students in eighth grade.
Keys Words: Student, Physical education, Health, Obesity, School.

Introducción

La Obesidad se ha convertido en un problema de salud a nivel mundial, alcanzando niveles


preocupantes, casi triplicándose desde 1975 en todo el mundo (OMS, 2021). Según la
Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2021, el 39% de las personas adultas de 18

2
Niveles de actividad física y condición física en jóvenes y adolescentes respecto al sexo y horas de educación física

o más años presentaban sobrepeso y el 13% obesidad. En el mismo periodo, más de 340
millones de niños y adolescentes de 5 a 19 años presentaban esta condición, lo cual supone
una proyección no muy positiva en cuanto a hábitos y estilos de vida saludables para la vida
adulta de esta misma población.

La obesidad es un grave problema de salud pública, siendo considerada como un


factor de riesgo importante para enfermedades no transmisibles, que son las de mayor
carga de morbimortalidad en el mundo (Malo-Serrano, Castillo y Pajita, 2017). Un IMC
elevado se relaciona con problemas metabólicos, como resistencia a la insulina, aumento
del colesterol y triglicéridos. El sobrepeso y la obesidad aumentan el riesgo para problemas
cardiovasculares como coronariopatías y accidente cerebrovascular. El riesgo de diabetes
mellitus de tipo 2 aumenta proporcionalmente con la elevación del IMC. Igualmente, un
IMC elevado también aumenta el riesgo para algunos cánceres y patologías osteoarticulares
(Ezzati, López, Rodgers y Murray, 2004).

Entre las causas de la obesidad y sobrepeso de la población se encuentra la falta de


actividad física Según datos de la OMS, más del 80% de los adolescentes del mundo tiene
un nivel insuficiente de actividad física (OMS, 2022). La inactividad física es reconocida
por este organismo como una de las principales causas de muerte por enfermedades no
transmisibles (ENT) en todo el mundo, convirtiéndose en el cuarto factor de riesgo más
importante, afectando negativamente la calidad de vida y prolongación (OMS, 2022).

Según las directrices de la OMS, que recomienda la cantidad de actividad física que
favorece a salud de la población (menor de 18 años), se sugiere realizar al menos 60 min
de actividad física aeróbica de moderada a vigorosa intensidad, cada día (OMS, 2022).
No obstante, en el mundo, tres de cada cuatro adolescentes (de 11 a 17 años) no siguen
actualmente las recomendaciones mundiales en relación con la actividad física establecida
por la OMS (Organización Panamericana de la Salud, 2019). Indicadores similares se
presentan en el contexto chileno, donde diferentes estudios indican que el 78,5 % de los
escolares no cumplen estas recomendaciones de la OMS (Cortinez-ORyan & Aguilar-
Farías, 2016; MINDEP, 2021. Merellano-Navarro & Almonacid-Fierro, 2022).

La participación regular en actividades físicas tiene numerosos beneficios para


esta población (OMS, 2022). Se ha demostrado que la actividad física mejora la salud
cardiovascular, reduce el riesgo de enfermedades asociadas a esta en el futuro, contribuye
a la prevención y control del sobrepeso y la obesidad, problemas de salud que emergen en
un número creciente de jóvenes y adolescentes. La práctica de actividades físicas también
se ha asociado con mejoras en el estado de ánimo y la salud mental, disminuyendo los
niveles de estrés y ansiedad en esta etapa de la vida. Además, la actividad física fomenta el

3
Becerra Aravena, Mario, et. al.

desarrollo de habilidades motoras y cognitivas, así como la adquisición de hábitos de vida


saludables que pueden mantenerse a lo largo del tiempo (OMS, 2022).

Los beneficios de la actividad física en la condición física son acumulativos y dependen


de la periodización, regularidad y la intensidad de la actividad realizada (Becerra, Reigal,
Hernández-Mendo, y Martín-Tamayo, 2013). La relación entre la actividad física y la
condición física ha sido ampliamente estudiada, generando insumos que fundamentan
intervenciones en hábitos saludables (Ortega, Ruiz, y Castillo, 2013; Nazar-Carter et al.,
2022). Según Smith y colaboradores (2019), la actividad física regular tiene efectos positivos
significativos en varios aspectos de la condición física, como la fuerza muscular, la resistencia
cardiovascular, la flexibilidad y la composición corporal.

Los resultados del último informe que muestra los hallazgos del estudio nacional de
Educación Física de estudiantes de 8° Básico (13 y 14 años) revela bajos niveles de resistencia
cardiovascular, así como debilidad muscular y falta de flexibilidad (Agencia de Calidad de
la Educación, 2018). Estos resultados son alarmantes y resaltan la importancia de promover
la actividad física regular y el desarrollo de habilidades motoras en los jóvenes para mejorar
su salud y bienestar a largo plazo, por medio de la implementación de estrategias efectivas
en el ámbito educativo y comunitario (Agencia de Calidad de la Educación, 2018). Por
otro lado, existen diversos estudios chilenos con resultados similares que, a través de
metodologías transversales, han caracterizado a los estudiantes escolares chilenos por
medio del levantamiento de datos de condición física y hábitos saludables de actividad
física y estados nutricionales, generando insumos que sustentan futuras intervenciones de
hábitos saludables contextualizadas a la realidad chilena (Rodríguez, Barraza, Hinojosa,
et alt, 2022; Olivares, García y Merellano-Navarro, 2017; Godoy, Fuentes, Farías, et alt,
2023; Méndez-Venegas, O., y Merellano-Navarro, E. 2021).

Asumiendo los malos indicadores de hábitos saludables de la población escolar


chilena y con el fin de abordar y mejorar la salud de la población, el Gobierno de Chile
ha intensificado sus esfuerzos para mejorar las condiciones de vida y fortalecer las
políticas públicas relacionadas con los hábitos saludables en los estudiantes. El Ministerio
de Educación define y designa a la asignatura de “Educación Física” como responsable
de enseñar, promover y crear oportunidades saludables a través de la actividad física,
el ejercicio y el deporte. En 2013 se introdujo el concepto de “Salud” en el nombre de
la asignatura (MINEDUC, 2012) y se aumentaron las horas de clase en el primer ciclo
básico. Sin embargo, a menudo los objetivos y propósitos curriculares de la asignatura
no se cumplen debido a problemas de gestión del tiempo durante las clases (Fernández
Revelles, 2008), lo que resulta en una actividad física efectiva limitada en cada sesión (solo
20 minutos) (Ruiz-Heredia, 2014). Esto se refleja en los bajos resultados del último SIMCE

4
Niveles de actividad física y condición física en jóvenes y adolescentes respecto al sexo y horas de educación física

de Educación Física (Agencia de Calidad de la Educación, 2015), que indican un bajo nivel
de condición física en los estudiantes de octavo básico. Por otro lado, existen iniciativas
locales de cada establecimiento escolar de dotar con más horas de Educación Física a sus
estudiantes, debido a que, según la opinión de distintas instituciones como, por ejemplo,
la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2022), Ministerio de Salud (MINDEP, 2021),
estas son insuficientes.

Un estudio analizó el impacto que podría tener el aumento de horas de la asignatura


de educación física en los niveles de actividad física y condición física. El 78,5 % de los
niños señalan que realizar al menos cuatro horas semanales de la clase de educación física
ejerce un efecto positivo, tanto en la condición física como en factores de composición
corporal, produciendo que aumente los niveles de AF de moderada a vigorosa intensidad
(Ramírez, Bettancourt & Bastías, 2021). No obstante, aún es incipiente la evidencia del real
impacto que tiene esta medida.

En este sentido, es necesario desarrollar y actualizar datos de condición física y actividad


física en contextos regionales, generando información, datos actualizados e insumos que
permitan a profesores y profesionales de la actividad física poder diseñar e intervenir en
beneficio de la salud de los escolares. Los resultados de este estudios responden al llamado
de la última versión de la Global Matrix 4.0 (Huang et al., 2022) y al plan mundial de
actividad física (Organización Panamericana de la Salud, 2019), los cuales señalan que es
necesario desarrollar investigaciones y datos contextualizados en edades escolares. Además,
estos datos aportan y propician la generación de acciones concretas para revertir los niveles
de actividad física y mejora de la condición física de estudiantes Por medio de este estudio,
se pretende analizar y comparar los niveles de actividad física, condición física e índice de
masa corporal IMC en estudiantes de octavo básico y primero medio de un colegio de la
ciudad de Talca, los cuales presentan como principal característica la diferencia de horas
semanales de la asignatura de Educación Física y Salud.

Metodología

Participantes

Corresponde a un estudio descriptivo de corte transversal y de medición única, no


experimental, de variables cuantitativas. La población estuvo compuesta por estudiantes de
un colegio de la ciudad de Talca, séptima región de Chile, con una matrícula total de 1155

5
Becerra Aravena, Mario, et. al.

estudiantes de preescolar hasta enseñanza media. En el año de ejecución del estudio (2023),
los cursos evaluados tuvieron una matrícula de 163 estudiantes. La muestra fue de tipo
no probabilista, elegida de manera no aleatoria y por conveniencia, conformada por una
población total de estudiantes escolarizados en los niveles de octavo y primero medio que
cumplieron los siguientes criterios de inclusión: i) contar con una edad entre 13 a 15 años
en el momento de la recopilación de información; ii) asistir y ser parte de la presentación y
entrega de información del estudio; iii) contar con el asentimiento informado y concurrir el
día correspondiente a cada evaluación. Se consideró como criterio de exclusión a personas
el que tuvieran algún tipo de lesión que les imposibilitara realizar los test físicos, así como
su ausencia el día de la aplicación.

Se obtuvo una muestra final de 136 estudiantes (70 mujeres y 66 hombres). La


participación fue voluntaria; los apoderados o tutores fueron orientados a través de la
participación en una reunión en el establecimiento educacional. La elección de los cursos
evaluados fue, por sus diferentes horas y por sus cercanías de rangos etarios, designada a la
asignatura de Educación física, teniendo octavo año 4 horas y primero medio solo 2 horas
de Educación Física a la semana.

Para acceder a la muestra, durante el primer semestre de 2023 se desarrolló una


presentación y solicitud de investigación al equipo directivo del establecimiento por medio
de una reunión. Posteriormente, se realizó la misma reunión con los estudiantes de octavo
básico y primero medio. Posteriormente se informó a los padres de la metodología y el
propósito del estudio, mediante carta formal remitida por cada profesor jefe, además
del envío del consentimiento y asentimiento informado. Para participar en el estudio
los estudiantes tenían que entregar el consentimiento firmado por sus padres, madres o
tutores y asistir al centro el día de las evaluaciones. En diferentes jornadas planificadas
por cada curso se respondió la batería de cuestionarios con instrumentos de información
sociodemográfica, niveles de actividad física y condición física, además de evaluaciones
físicas para medir los niveles de condición física validados para esta población.

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Niveles de actividad física y condición física en jóvenes y adolescentes respecto al sexo y horas de educación física

Instrumentos

Cuestionarios

Información sociodemográfica: Con el objetivo de caracterizar a la muestra, se les solicitó a los


estudiantes responder una encuesta sociodemográfica referente a información de variables
como:

Edad cronológica - sexo (mujer/ hombre) - nivel educativo de padres, tiempo de uso
de redes sociales, principales actividades en tiempos libres, medios de transporte al colegio,
entre otros.

Actividad Física autoreportada: Physical Activity Questionnaire for Adolescents (PAQ-A).


Este instrumento fue diseñado para evaluar la actividad física de jóvenes, corresponde a
un autoreporte que valora la actividad física realizada en los últimos siete días durante
el tiempo libre, en las clases de educación física, en los diferentes horarios de escuela y
durante el fin de semana (Rodríguez et al., 2020). Está basado en la validación a través
de un estudio realizado por acelerometría (de acuerdo al análisis de curva ROC= 0,68;
p<0,001), el cual define el valor 2,75 como el punto de corte entre los grupos de adolescentes
activos e inactivos (Benítez et al., 2016). La investigación (Martínez et al., 2009) realizó un
análisis de la fiabilidad del cuestionario PAQ-A, con los resultados de la medición objetiva
de la actividad física mediante acelerómetro Caltrac (r= 0,33). Además, se utilizaron la
consistencia interna del cuestionario a través de la prueba de Cronbah (a= 0,77 a 0,84)
en este grupo etario; se obtuvo la prueba de Cronbah (a= 0,77 a 0,84). De las diferentes
preguntas, se realizó un promedio de las actividades presentadas en el primer ítem, sumado
al promedio del segundo ítem, correspondiente desde la pregunta 2 a la 7. Su puntuación
final se obtuvo a partir de la media aritmética de 8 de los 9 ítems, pues el último valora si
el participante estuvo enfermo durante la última semana.

Condición física Autopercibida: International Fitness Scale (IFIS). Es un cuestionario de


autopercepción, validado originalmente en adolescentes europeos (Ortega et al., 2011) Esta
escala se ha utilizado en diversos contextos para caracterizar el estado de condición física de
distintas poblaciones. Está compuesto por 5 ítems, con escala tipo Likert, correspondientes
a las dimensiones de la condición física: condición física general, percepción de la condición
física cardiorrespiratoria, percepción de fuerza muscular, velocidad-agilidad y flexibilidad.
Las posibilidades de respuesta son: muy malo, malo, aceptable, buena y muy buena. La
valoración de cada ítem es de 1 a 5. Estudios anteriores han mostrado coeficientes de

7
Becerra Aravena, Mario, et. al.

fiabilidad aceptables en niños españoles de 9 a 12 años (Español-Moya y Ramírez-Velez,


2014) y en Chile (Rufino, García y Merellano, 2017).

Pruebas Físicas

Medidas Antropométricas:

Peso: Se utilizó una báscula electrónica marca SECA, modelo 769, con una precisión de 1
kg. El peso se registró en kilos hasta los 100 gramos más próximos. Se utilizó como criterio
de calificación el propuesto por la OMS (2014) en que se utiliza la desviación estándar.

Talla: Fue evaluada en cm mediante un estadímetro marca SECA, modelo 220,


registrada en centímetros hasta el 5 más próximo. Una vez obtenida ambas mediciones se
procedió a calcular el índice de masa corporal (IMC) de acuerdo a la fórmula peso/talla2
(kg/mts2), así como también se utilizó el criterio de calificación del diagnóstico nutricional
según IMCZ-score (OMS, 2010).

Condición Física

La fuerza de prensión manual (HG) se evaluó con un test de prensión manual, utilizando
un dinamómetro Takei Physical Fitness Test, TKK 5001, GRIP-A (España-Romero et al.,
2010). Los sujetos realizaron la prueba dos veces con cada mano y se consideró la suma de
los mejores resultados obtenidos por cada mano izquierda y derecha (en kilogramos). Cada
sujeto ejerció presión de forma gradual manteniendo al menos 3 segundos, realizando el
test con la mano derecha y, a continuación, con la izquierda. Cada estudiante realizó tres
intentos con cada mano, colocando el brazo completamente extendido y formando un
ángulo de 30º con respecto al tronco. Se registró la puntuación máxima en kilogramos (kg)
de cada mano y se utilizó la puntuación media de la mano izquierda y derecha para los
análisis.

La potencia y fuerza del tren inferior fueron evaluadas mediante un salto contra
movimiento (CMJ), en el que cada estudiante ubicó sus manos en la cadera y separó los pies
para luego realizar un salto vertical de máximo esfuerzo. Todos los niños y niñas fueron
instruidos para flexionar las rodillas una vez realizaran contacto con el suelo. Fueron 3
intentos en total, considerando su promedio para los análisis. La evaluación se realizó con

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Niveles de actividad física y condición física en jóvenes y adolescentes respecto al sexo y horas de educación física

una plataforma de contacto Chronojump (Chronojump Boscosystem, Barcelona, Spain)


(Pueo et al., 2020).

Para medir la fuerza isométrica en squat 160º (Hornillos, 2000) se empleó la


dinamometría isométrica según la propuesta de Hornillos (2000). La única diferencia
estuvo en la unión del extremo inferior de la célula de carga a un dinamómetro lumbar
Takei T.K.K. 5102.

El test de velocidad y agilidad se evaluó mediante la prueba T-test (Badenhors, 1998),


la cual permite medir qué tan rápido se puede cambiar de dirección y con precisión.
El recorrido a completar respetó las directrices marcadas por (Sassi et al., 2009) en test
T. El tiempo empleado en completar el recorrido se registró mediante dos fotocélulas
(Chronojump Boscosystem, Barcelona, Spain), las que fueron ubicadas a 2 metros de
distancia para medir el tiempo empleado en desarrollar el recorrido. Cada estudiante inició
la carrera a 2 metros de la primera fotocélula y, a la indicación del evaluador, corrió a su
máximo esfuerzo. Todos los participantes completaron un total de 3 intentos, considerando
su promedio para los análisis.

Análisis estadístico

Se realizó un análisis estadístico a través del software IBM SPSS® 24. Las diferentes
características de la muestra, en sexo y cursos, se obtuvieron a través de un análisis
descriptivo, utilizando medias ± desviación estándar para las variables continuas y
distribución de frecuencia para las variables categóricas. Para determinar la normalidad de
la muestra se aplicó la prueba de Kolmogorov-Smirnov. Adicionalmente, se analizaron los
niveles de actividad física y de los componentes de la condición física mediante la prueba
T de Student.

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Becerra Aravena, Mario, et. al.

Resultados:

Tabla 1. Características de la Muestra


Variable Todos (n=136) Mujer (n=70) Hombre (n=66) P
Edad (edad) 13,6 ± 0,561 13,5 ± 0,52 13,7 ± 0,57 0,03
Peso (kg) 58,3 ± 11,1 56 ± 8 60,5 ± 13,1 0,04
Talla (m) 1,62 ± 0,07 1,58 ± 0,05 1,66 ± 0,06 0,00
Talla Sentado (cm) 125,4 ± 12,7 125,2 ± 3,05 127,7 ± 3,7 0,00
IMC 22,3 ± 2,7 21,2 ± 4,8 0,17
Uso de redes sociales (hrs) 3,57 ± 1,7 3,82 ± 1,7 3,31 ± 1,7 0,10
Curso
Octavo Básico 55 (40.4) 32 (45,7) 23(34,8) 0,68
Primero Medio 81 (59,5) 38 (54,3) 43 (65,2)
¿Tienes celular?
Si 135 (99,3) 70 (100) 65 (98,5)
Transporte al Colegio
Motorizado 126 (92,6) 65(92,9) 61(92,4) 0,90
Caminando 10 (7,4) 5(7,1) 5(7,6)

Para caracterizar a la muestra se consideraron diferentes variables sociodemográficas.


Se encontró una diferencia significativa en la edad, siendo ligeramente mayor en los hombres
(13,7 ± 0,57 años) en comparación con las mujeres (13,5 ± 0,52 años; p=0,03). En cuanto
al peso, existe una diferencia significativa en los hombres, teniendo un peso promedio
mayor (60,5 ± 13,1 kg) en comparación con las mujeres (56 ± 8 kg; p=0,04). Asimismo, se
encontró una diferencia significativa en la talla, donde los hombres presentaron una altura
promedio mayor (1,66 ± 0,06 m) que las mujeres (1,58 ± 0,05 m; p< 0,001). Además,
se observaron diferencias significativas en la talla al estar sentado, siendo mayor en los
hombres (127,7±3,7 cm) en comparación con las mujeres (125,2 ± 3,05 cm; p<0,001). No
se encontraron diferencias significativas en el índice de masa corporal (IMC) entre hombres
y mujeres (22,3 ± 2,7 vs. 21,2 ± 4,8, respectivamente; p=0,17). En cuanto al uso de redes
sociales, no se encontraron diferencias significativas en el tiempo dedicado a ellas entre
hombres y mujeres (3,31 ± 1,7 horas vs. 3,82 ± 1,7 horas; p=0,10).

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Niveles de actividad física y condición física en jóvenes y adolescentes respecto al sexo y horas de educación física

Tabla 2. Actividad Física y Condición Física según el sexo


Todos Hombre p
Variable Mujer (n=70)
(n=136) (n=66)
PAQ-A 2,51 ± 0,65 2,32 ± 0,63 2,72 ± 0,60 0,00
Handgrip Derecha 26,1 ± 7,6 21,7 ± 4,4 30,1 ± 7,7 0,00
Handgrip Izquierda 24,3 ± 7,8 19,9 ± 5,4 28,2 ± 7,5 0,00
Lumbar 81,9 ± 27 66,6 ± 20,5 95,7 ± 24,8 0,00
CMJ 23,7 ± 6,6 19,2 ± 4,1 27,7 ± 5,9 0,00
Agilidad 2,8 ± 1,38 2,4 ± 0,4 3,2 ± 1,7 0,00
Condición Física General
Muy mala 2 (1,5) 2 (2,9) 0(0)
Mala 13 (9,6) 7(10,0) 6(9,1)
Aceptable 48 (35,3) 27(38,6) 21(31,8) 0,013
Buena 53 (39) 31(44,3) 22(33,3)
Muy buena 20 (14,7) 3(4,3) 17(25,8)
Condición Física Cardiorrespiratoria
Muy mala 1(0,7) 1(1,4) 0(0)
Mala 27(19,9) 17(24,3) 10(15,2)
Aceptable 53 (39) 33(47,1) 20(30,3) 0,001
Buena 35(25,7) 14(20,0) 21(31,8)
Muy buena 20(14,7) 5(7,1) 15(22,7)
Fuerza
Muy mala 6 (4,4) 4(5,7) 2(3,0)
Mala 18(13,2) 12(17,1) 6(9,1)
Aceptable 52(38,2) 35(50,0) 17(25,8) 0,000
Buena 48(35,3) 18(25,7) 30(45,5)
Muy buena 12(8,88) 1(1,4) 11(16,7)
Agilidad/Velocidad
Muy mala 5(3,7) 4(5,7) 1(5,7)
Mala 16(11,8) 12(17,1) 4(6,1)
Aceptable 44(32,4) 27(38,6) 17(25,8) 0,000
Buena 41(30,1) 17(24,3) 24(36,4)
Muy buena 30(22,1) 10(14,3) 20(30,3)
Flexibilidad
Muy mala 11(8,1) 4(5,7) 4(10,6)
Mala 34(25,0) 16(22,9) 18(27,3)
Aceptable 50(36,8) 24(34,3) 26(39,4) 0,038
Buena 28(20,6) 16(22,9) 12(18,2)
Muy buena 13(9,6) 10(14,3) 3(4,5)
CMJ= salto vertical

11
Becerra Aravena, Mario, et. al.

En cuanto a la actividad física medida por el cuestionario PAQ-A, se encontró una


puntuación promedio de 4,48 ± 1,1 en el grupo general, siendo las mujeres las que
presentaron una puntuación ligeramente más baja (2,51±0,65) en comparación con los
hombres (2,72 ±0,60)respectivamente, estadísticamente significativa (p<0,000). En cuanto
a la fuerza de agarre, tanto en la mano derecha como en la izquierda, se encuentró una
diferencia significativa entre hombres (Derecha: 30,1±7,7; Izquierda: 28,2±7,5) y mujeres
(Derecha: 21,7±4,4; Izquierda: 19,9±5,4), mostrando valores más altos en hombres
(p<0,001). Similarmente, en fuerza lumbar, se encontraron diferencias significativas entre
hombres y mujeres. Los hombres presentaron una media de 95,7 ± 24,8, indicando una
mayor condición física lumbar en comparación con las mujeres que tuvieron una media de
66,6 ± 20,5.

La capacidad de salto vertical, medida por el salto de contra movimiento (CMJ),


también mostró diferencias significativas entre géneros. Los hombres presentaron una media
de 27,7 ± 5,9, indicando una mayor capacidad de salto en comparación con las mujeres
que obtuvieron una media de 19,2 ± 4,1. En términos de agilidad, medida en segundos, se
demostró que los hombres (3,2 ± 1,7) tuvieron un mejor rendimiento en comparación con
las mujeres (2,4 ± 0,4).

En relación a los resultados del IFIS, todos los ítems de condición física presentan
una asociación significativa en función del género. En el grupo de hombres, en condición
física general, ninguno de los estudiantes clasificó como “muy mala”, mientras que en el
grupo de mujeres se encontraron dos casos (p=0,013). En términos de condición física
cardiorrespiratoria, también se encontraron diferencias entre género, siendo las mujeres con
mayor concentración de respuestas en las categorías “muy mala” y “mala” en comparación
con los hombres (p=0,001), caso que se repite con la fuerza, agilidad flexibilidad.

12
Niveles de actividad física y condición física en jóvenes y adolescentes respecto al sexo y horas de educación física

Tabla 3. Actividad Física y Condición Física según el curso


OCTAVO BÁSICO PRIMERO MEDIO
Variable p
(4 horas) (n=88) (2 horas) (n=94)
PAQ-A 2,57 ± 0,67 2,47 ± 0,64 0,375
Handgrip Derecha 21,6 ± 5,00 29,9 ± 7,49 0,000
Handgrip Izquierda 19,7 ± 6,38 28,1 ± 6,91 0,000
Lumbar 75,3 ± 26,8 87,6 ± 26,3 0,021
CMJ 21,9 ± 6,39 25,1 ± 6,66 0,015
Agilidad 2,56 ± 0,54 3,08 ± 1,81 0,046
Condición Física General
Muy mala 0 (0,0) 2 (2,5)
Mala 2 (3,7) 11(13,6)
Aceptable 24(44,4) 23(28,4) 0,117
Buena 24(44,4) 29(35,8)
Muy buena 4(7,4) 16(19,8)
Condición Física Cardiorrespiratoria
Muy mala 0 (0,0) 1(1,2)
Mala 11(20,4) 15(18,5)
Aceptable 22(40,7) 31(38,3) 0.752
Buena 14(25,9) 21(25,9)
Muy buena 7(13,0) 13(16,0)
Fuerza
Muy mala 1(1,9) 5(6,2)
Mala 6(11,1) 12(14,8)
Aceptable 25(46,3) 26(32,1) 0.449
Buena 20(37,0) 28(34,6)
Muy buena 2(3,7) 10(12,3)
Agilidad/Velocidad
Muy mala 4(5,7) 1(5,7)
Mala 12(17,1) 4(6,1)
Aceptable 27(38,6) 17(25,8) 0.582
Buena 17(24,3) 24(36,4)
Muy buena 10(14,3) 20(30,3)
Flexibilidad
Muy mala 1(1,9) 4(4,9)
Mala 8(14,8) 8(9,9)
Aceptable 21(38,9) 23(28,4) 0.360
Buena 12(22,2) 28(34,6)
Muy buena 12(22,2) 18(22,2)
CMJ=Salto vertical.

13
Becerra Aravena, Mario, et. al.

La tabla 3 presenta los resultados de los niveles de actividad física y de condición física
en dos grupos de estudiantes: el octavo básico con 4 horas de Educación Física y el primero
medio con 2 horas de Educación Física. Se aprecia puntajes más bajos de actividad física
en los estudiantes de octavo básico (2,57±0,67) en comparación a los de primero medio
(2,47±0,64); no obstante, esta diferencia no fue estadísticamente significativa (p=0,375). Los
resultados de fuerza de prensión manual, fuerza lumbar, salto vertical y agilidad, presentan
diferencias estadísticas entre los cursos evaluados, siendo los estudiantes de primero medio
los que presentan mejores resultados (p<0,05).

En cuanto a la condición física general, medida por IFIS, no se encontraron asociaciones


significativas entre los grupos, aunque se mostró un mayor porcentaje de estudiantes con
una condición física aceptable y buena en primero medio en comparación con el octavo
básico.

Discusión

El objetivo de este estudio fue analizar, comparar, y asociar los diferentes niveles de
actividad física y condición física en escolares de la región del Maule. Los resultados
arrojan bajos niveles de actividad física en los estudiantes (2,51±0,65), asemejándose con
estudios que utilizan el mismo instrumento en esta población (Solís, M. V., et alt, 2021).
Además, de manera específica, se observan mayores niveles de actividad física en hombres
(2,72±0,60) en comparación con las mujeres (2,32±0,63), consolidando los patrones y
niveles de actividad física en ambos sexos según los datos presentados por la OMS (2022)
y a nivel nacional por medio de la encuesta nacional de hábitos de actividad física y deporte
(MINDEP, 2021). Esta diferencias entre géneros puede ser respaldada por los resultados de
patrones y preferencias a los cuales puedan estar influenciados y delimitados por la cultura,
la historia y la propia sociedad actual que interpreta y define de forma distinta y, además,
por gustos e intereses propios de la etapa del desarrollo que se encuentran, tal cual como
lo explican Hernando, Á., Oliva, A., y Pertegal, M. Á. en 2013, en su estudio denominado
“Diferencias de género en los estilos de vida de los adolescentes”.

En relación a la composición corporal de los escolares, se observa solo 18,38% de


escolares con sobrepeso y/u obesidad. Resultado distinto a lo presentado por la OMS,
donde la prevalencia es mayor al 31,3% de sobrepeso y 14,7% de obesidad. Al igual que
en la actividad física, se observan diferencias no estadísticas en el IMC entre hombres y
mujeres, siendo las mujeres (22,3±2,7) las que poseen mayor IMC. Lo anterior, concuerda

14
Niveles de actividad física y condición física en jóvenes y adolescentes respecto al sexo y horas de educación física

por lo expresado diferentes estudios como el de Silva, Collipal, Martínez, et alt. (2008),
donde generalmente se observa una mayor prevalencia de IMC en mujeres. Esto puede
deberse a los cambios en los estilos de vida, especialmente la modificación de las conductas
alimentarias y de actividad física (Oliva-Peña, et alt, 2016).

Es importante destacar que el 99,3% de los estudiantes cuenta con un celular móvil,
permitiéndoles, según lo que se observa, un alto promedio de horas de uso de redes sociales
al día (3,82±1,7 en mujeres v/s 3,31±1,7 en hombres). Estos niveles son alarmantes por
la cantidad de horas diarias que destinan a esta actividad, respaldando lo presentado por
Las Heras, J., en 2012, haciendo mención y a considerar por padres o adultos los impactos
positivos y/o negativos que puede generar según lo presentado por Arab, LE, y Díaz, GA
en 2015. En este contexto, los niños y adolescentes deben limitar el tiempo que dedican a
actividades sedentarias, especialmente el tiempo de ocio que pasan delante de una pantalla
(OMS, 2022). Según el desarrollo de actividades que realizan los estudiantes durante sus
tiempos libres, tanto mujeres como hombres optan principalmente por descansar, existiendo
diferencias mínimas entre géneros, con un 41,4% de las mujeres y un 37,9% de los hombres
dedicando tiempo a descansar, seguido por estudiar y jugar respectivamente.

En relación a la opción de transporte hacia y desde la escuela, los resultados


muestran que la gran mayoría de los estudiantes utilizan transporte motorizado para ir
al colegio (92,6%). Según Ruiz-Ariza, A, y compañía (2015), el desarrollo o realización
de más de 15 minutos de transporte activo al día contribuye a mejorar la salud física y
psicológica en la adolescencia. Es importante considerar los diferentes factores a los que
se puede relacionar, estudios como el de Villa González, E. en 2011 y Molina-García, J. y
compañía, en 2016, presentan y analizan factores personales y ambientales asociados con
el desplazamiento activo al colegio de los escolares españoles, destacando las barreras
ambientales, de seguridad del entorno urbano, distancia al centro escolar, la conexión y el
acceso en cruces y vías, características sociodemográficas, como las barreras que en mayor
medida condicionan este.

Los resultados sobre la condición física muestran que la fuerza de tren superior e
inferior presenta valores superiores en hombres (30,1±7,7; 28,1±6,91; 95,7±24,8) con
respecto a las mujeres (21,7±4,4; 19,9±5,4; 66,6±20,5). Resultado esperable, debido a
que la masa muscular está condicionada por una mayor producción de testosterona en
hombres, lo que brinda una ventaja en términos de fuerza, debiéndose principalmente
a factores biológicos y hormonales, confirmando a la vez una variedad de estudios en
los cuales se implementaron similares instrumentos de evaluación como en Chaparro et
al., (2016); Pacheco-Herrera, J. D., Ramírez-Vélez, R., & Correa-Bautista, J. E. (2016).

15
Becerra Aravena, Mario, et. al.

Estos resultados al compararlos con estudios similares características concuerdan en sus


resultados.

En los otros indicadores de condición física los hombres también presentan valores
promedio más altos en medias de fuerza, capacidad de salto, agilidad y fuerza lumbar.
Respaldando información presentada en una variedad de estudios en base al mismo tipo de
instrumentos de evaluación de la condición física, como Ramos Valverde y compañía, en
2010, en su estudio denominado “Diferencias de sexo en imagen corporal, control de peso
e Índice de Masa Corporal de los adolescentes españoles” o, en Chile, el desarrollado por
Duno y Acosta, en 2019.

Respecto a la comparación de las variables considerando las diferencias de cargas


horarias (2 horas v/s 4 horas), se aprecia una leve mejoría en los niveles de actividad física
en estudiantes de octavo básico, los cuales cuentan con cuatros horas de la asignatura
(2,57±0,67) respecto a los estudiantes de primero medio, los que cuentan solamente con
dos horas (2,47±0,64), esta diferencia no fue estadísticamente significativa. Lo anterior,
coincide con los resultados encontrados en un estudio similar realizado por Ramírez,
Bettancourt y Bastías (2021), donde se evaluaron similares grupos etarios, variables y
horas destinadas a la asignatura, concluyendo que el peso, VO2máx y el nivel de actividad
física moderado y moderada - vigorosa, se ven modificados positivamente al realizar
cuatro horas. Lo cual sugiere que la actividad física no está directamente relacionada a
los tiempos otorgados a la asignatura, sino a la variedad de actividades que realizan los
estudiantes durante tiempos libres y/o posteriores a la jornada académica tal como lo
sugieren Carrillo, V. J. B. y asociados en 2017, los que analizan principalmente actividades
sedentarias y actividad física en diferentes segmentos horarios del día, destacando que “los
chicos mostraron mayor actividad vigorosa en el segmento horario ‘Tarde 1’ (de 16:01 a
18:30 horas)”. Por su parte, apoyando esta idea, un estudio de campo estandarizado con
425 escolares participantes, con una media de edad 7 años, constató que dos horas de
actividad física extra a la semana mejoraron significativamente la composición corporal,
en comparación con el grupo control a los seis meses. (Lazaar, Aucouturier, Ratel, Rance,
Meyer y Duché, 2007)

A la vez, se observan mayores niveles de condición física según las variables evaluadas:
Fuerza de presión manual: Handgrip Derecha (21,6±5,00) (29,9±7,49); Handgrip Izquierda
(19,7±6,38) (28,1±6,91); Lumbar (75,3±26,8) (87,6±26,3); Salto vertical (21,9±6,39)
(25,1±6,66); Agilidad (2,56±0,54) (3,08±1,81) y condición física autoreportada,
estableciendo y definiendo mayores niveles de condición física en estudiantes que cuentan
solamente con dos horas de educación física, y esto es principalmente por los cambios
producto del crecimiento y en función de la edad tal cual lo explican Gallego, F. L., a través

16
Niveles de actividad física y condición física en jóvenes y adolescentes respecto al sexo y horas de educación física

de su revisión bibliográfica desarrollada en 2016, en donde se presenta un incremento en


las cualidad físicas, principalmente la fuerza según la edad.

Es importante considerar la relevancia, enfoque y efectividad que se otorga en los


diferentes niveles, cursos y unidades, al desarrollo del contenido de condición física en la
asignatura. Tal como lo presentan Secchi, J. D. y compañía, en 2016, donde se enfocan en
abordar temáticas relacionadas con entender el concepto de condición física y su evolución;
por qué evaluar los niveles de condición física en la escuela y qué tipo de evaluación e
instrumentos son los más adecuados para la evaluación de la condición física. En base a
esto, Ortiz en 2012 estudia y hace referencia a la medición de la “calidad” de la EF, que
está por ahora distante de ser lograda, además plantea que el sistema mide solo una parte
de los aprendizajes considerados fundamentales, lo que tendría, como efecto no esperado,
una reducción de la noción de calidad educativa.

Una variedad de estudios destacan la importancia de cantidad de horas que se le


otorgan a la asignatura de Educación física y cómo el aumentar las horas de práctica resulta
beneficioso para subir los niveles de actividad física y parámetros de condición física
de los estudiantes, haciendo mención a la vez a la eficacia y calidad de la asignatura de
educación física, destacando un volumen horario suficientemente amplio y profesionales
adecuadamente formados (García, M. et al, 2017). Es relevante otorgar, propiciar y asegurar
la práctica y desarrollo de actividades deportivas para cumplir con las recomendaciones
establecidas, partiendo desde el aumento de las horas de práctica de Educación Física
en los establecimientos educacionales, complementado con talleres extraprogramáticos y
espacios que cada uno pueda establecer. Ante lo cual, el Ministerio de Educación propenderá
impulsar a más tardar, durante el año 2023, el aumento de la cantidad de horas de la
asignatura de Educación Física de dos a cuatro horas semanales para todos los niveles de
educación sin excepción, tanto en establecimientos públicos, particulares subvencionados
y privados. (Proyecto de Ley aumento de horas de educación física, proyecto de ley N°
20.370 (2022).

Conclusiones

De acuerdo al estudio realizado se puede concluir que a más horas de Educación Física
a la semana, más actividad física realizada por los estudiantes. Sin embargo, las diferencias
no fueron estadísticamente significativas. El alto comportamiento sedentario y el bajo
porcentaje de transporte activo pueden afectar esta relación.

17
Becerra Aravena, Mario, et. al.

En relación a los componentes de la condición física, los resultados indican que los
estudiantes de primero medio muestran una mejor condición física en fuerza de agarre y
lumbar, capacidad de salto vertical y agilidad, en comparación con los de octavo básico. Lo
cual indica diferencias estadísticamente significativas entre los cursos. No obstante, estas
diferencias pueden estar dadas por la maduración y crecimiento de los estudiantes.

Los resultados muestran diferencias de sexo en diversas medidas antropométricas y de


condición física, así como variaciones en la condición física según la edad. La mayoría de
los estudiantes presentan niveles aceptables o buenas condiciones físicas en las diferentes
categorías evaluadas, aunque existen algunas diferencias entre los grupos de octavo básico y
primero medio. Estos hallazgos ofrecen información valiosa sobre la condición física de los
estudiantes y pueden servir como base para futuros estudios y programas de intervención
en salud y actividad física.

Limitaciones

La utilización de instrumentos subjetivos de actividad física pueden sobreestimar los


niveles de actividad física real de los escolares. No obstante, el instrumento utilizado es
ampliamente utilizado y validado en esta población. Por otro lado, se sugiere que en futuros
estudios se aumente la muestra, abarcando con la misma metodología otros establecimientos
educacionales de la región.

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