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DESIGUALDAD

El documento explora cómo la desigualdad social y las diferencias de estatus generan dolor social, afectando la cooperación y la confianza entre individuos. Se discuten los efectos de la oxitocina en la predisposición a confiar y cómo la exclusión social puede provocar dolor similar al físico. Además, se destaca la importancia de la empatía y la cooperación en sociedades más igualitarias para mejorar la calidad de vida y las relaciones sociales.

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DESIGUALDAD

El documento explora cómo la desigualdad social y las diferencias de estatus generan dolor social, afectando la cooperación y la confianza entre individuos. Se discuten los efectos de la oxitocina en la predisposición a confiar y cómo la exclusión social puede provocar dolor similar al físico. Además, se destaca la importancia de la empatía y la cooperación en sociedades más igualitarias para mejorar la calidad de vida y las relaciones sociales.

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= [ ae pesountoso 7 La clase social y Jas diferencias de estatus causan formas de dolor social wv \ oe F similares. La ix icia, La desigualdad y la no cooperaciéa son formas IGUALDAD Y SOSTENIBILIDAD € | de exclusiéii Gé Hani demostrado'T6s efectos de sex ‘ « virnos en el capitulo Vit con los nifios indios, Z i en experi y con los estudiantes afcoamericenos some: € p tidos a tests de capacidad) ponen de manifiesto el'dolor social que pro €@ voca la exclusién. Ese otro dolor social que a veces lleva a la violencia EL pus ere com més jugastes gana) jpitulo x), cuando alguien se siente decepcionado, humillado o expuesto Pepatne de coshe etadouniderse — g al oprobio, forms parie del mismo panorama. ” eooperac e fa con nauroiias Bapejo € “ge nos 9 D € demas, y estd claro que las estructuras sociales que generan relaciones furante la préxima generaci6n, es previsible que una buena paite € basadas en le desigualdad, la inferioridad y le exclusion nos causan gra- de las politicas gubernamentales se dediquen aprevenir el calentamiento © ves daiios. Si comprendemos esto, tal vez podamos entender por qué global o, al menos, a paliar sus consecuencies, En los paises ricos, las emi. & las sociedades desiguales son tan disfuncionales, tal vez también empe- siones de carbono per cépita son entre dos y-cinco veces més altas que €, cemos a creer que iina sociedad més humanizada puede ser infinitamente la media mundial, Pero recortar lasemisiones a la mitad o nles cuatro g smés‘préctica quintes part fras mundiales son ya demasiado eleve- das, y hay que'tener en cuenta que los paisés pobres crecerdn, ; a SOSTENIBILIDAD Y CALIDAD DE VIDA & 7 Deside que en t980 de hizo pablico el infortne Brandt, ha aumeittado con- siderablemente el niimero de los que demandaa que la sostenibilidad social y la. ambiental vayaide la mano. Es une suerte que, justo cuando ¢ cubieito que el medio ambiente eaté aaturado de emisioner anius, aos enterdramos también de que el crecimiento econé: thundo desarralledo ya no sirve como medidor de la satud, ef bienestar o la felicidad. Ademés, ahorn sabemos que hay maneras de id. de que éstos «Pero si no precisamos consu 2s serin las consecuencias de ‘consumir menos? Si hacemos las reducciones necesarias en la e1 deididxido de carbono, étendremos que red es sompatible con nugsia calical de vida actual mientras realizan una aéci6n, la actividad eléctrica que se desencadena en estas neuronas especializadas sf es detectable en los misculos. Se ha wentaclo que nuestra capacidad de empatia se debe a procesos sirai- res de interiotizaci6n. Poy ejemplo, algunas personas se estremecen caando ven que se le hace daiio a alguien en un contexto de ficcién, por gjemplo una pelicula, Reaccionamos camo si nos estuviese ocurriendo a nosotros, ‘sie potencial de empatizar estrechamente con los demas, aunque es ato, ve activa y-desasrolla también durante la primersdnfancia. LA OXITOCINA ¥ LA CONFIANZA. Otro ejemplo de cémo se adapia nuestra bislogia a'la naturaleza de les relaciones sociales tiene que ver con una hormona llamada oxitocina y. con sus efectos en nuestra predisposicién:a confiar en los demés, En el capitulo rv vimos que la desconfianza esta més extendida entre los indi- viduos de las sociedades mas desiguales, La confianza es, claro eatd, un iigrediente limportante en cualqufer sociedad, pero se vuelve esencial en is sociedades modernas del mundo desarrollado, donde existe un alto rido de interdepeidencia. ne Bu muchas especies, Ia oxitocina-afecta ¢ los vinculos afectivos entre madce e hijo y entre las-perejas, Sy produccién se estimula con las rela. ciones sexuales y en el parto, y es le responsable dé Ia secreciéa de leche durante la lactaincia. Sin embargo, en algisias especies dé mamt- eros, inchuidos los humanos, también interyiene en la interaecién social ‘general y en les relaciones entre las personas... ‘Los efectos de'la oxitocina en la predisposicién de los individuos a. confine ch los dems fueron [Link] un éxperimento bésada en un: “juego dé confianza.S*® Los resultados demosiraron,que los individuos alos que se les admainistes oxitosina estabin ma®-dispulestos 2 eonfiar en sa pareja: Bn otros experimentos similares se descubri6 que los efectos de Jn oxitocina funciona ¢n ambos sentidos! pot iina parte; la recepcién de esti hormona hace més confiads’ alas persoiias, y pok otve, el hecho de sentirse digno de conifianize conduce a iberar-oxitocinn. Estos efectos se probaron incluso cuando los tinigos inidicios de confianza o desconfanza muiue. érani decisiones numéricas comunicadas por ordenador. NIsTRa Heneneta soutat| ELPLACER DE COOPERAR ¥ BL. DOLOK DESENTIRSE BXCLUIDO \ | | J Otros experimentos han demostrado que la sensacién de cooperar esti: ula los centros de recompensa,del cerebro. La experiencia de la co peracién mutua, incluso en ausencia de contacto directo 0 de comunieaciérl real, estimula los centros de recompensa. Por lo que sabemos hasta ahord, las redes neuronales de recompensa sirvén Pra estimular la reciproct dad y resistir la Weatacion de actuar de forma egoisa. con la recompense por la cooperacién, los experimentos con escéneses cerebrales han demostrado que el dolor que provoca la exclusién social afecta a las mismas areas del cerebro que el dolor fisico. Naomi Bisen. berger, psicbloga de ucta, programé un juegs de bélsbol por ordena- dor entre valuntarios, cada iuno de ellos contra otros dos jugadores virhiales2* BI juego estaba programado de manera que, transcurtido un tiempa, Jos dos participantes virtuales empezaban a pasarse la bola enire ellos dejando de lado al voluntario: Los escdneses mostraron que las dreas cerebrales que se activaron durante esta experiencia de excin- sidn eran las mismas que seaccionan [Link] fisico. Se ha descubierto cen varias especies cle monos que esas mismas Areas cerebrales intervie- nen en las relaciones de-proteccién de madres a hijes ‘De alguna forma, siempre se han intnido que existen éstas conexio- snes, Cuando hablamos de “herir los sentimientos de alguien” o de tener 1 éoraxén roio” estamos reconociendo la relaci6n entre el dolor fisica y el “dolor social” causada por Ia ruptura de vineulos estrechos. Los ppsicblogos evolutivos han demostrado que la tendencia a exciuir a las personas que no [Link] un recurso poderaso para mantener estin- dares de cooperacién altos ¥ al ignal que el juego “et altimatam demos- traba que las personas estén dispuestas a castigaré un repactidor mezquino, rechazando sy oferta aun a expensas de calirellas perjudicadas, tam. bign esiainos pred'spuestos a excluir & quieneé no caoperan, Bi dolor social es, por supuesto,.[Link] el rechazo, y lo 0 placer ~del que ya henios hablado~ de sentirnés valorados 0 a la satis: faccién que fos produce percibir que [Link]és aprecian lo que hemos hecho por ellos. Los poderes de inclusin'y 2xclesién son signos de aes dra necesidad de integraraos socialmente'y también, sin duda, una de “Jas Fazones de que la amistad y la cooperaciGn séan tan beneficioses para Jasdlud (capitulo va. Zaelanto de la calidad de las celaciones sociales en la etapa adulta. “Tan importantes son estos procesos que pocemos ver la paternidad como un sistema de res ai 2 experiencias adiver- sas de los progenitozes durante su etapa adulta, Muchas veces, cuando Ihablamos de lo que significa ser padres o se juzge que alguien no sabe ser padre o madre, lo que estamos diciendo es que le forma en que alg. ‘nos padres tratan a sus hijos s6lo sirve en realidad para transmitirles sus jperiencias negativas. Aunque, por lo general, se tratatle un proceso 0, en el que el padre o'la madre simplemente pil vos, estin deprimicios o hartos, en ocasiones la trasmision de estas expe- iencias negativas implica una cierta reflexi6n. Recientemente hubo'un juicio en el que salié a la luz que tres mujeres habian incitado a sus nifios pequedior a que se peleeraa, animéndolos 2 darse bof una patada al hermano de tno de ellos cuando ya habi La-abuela de Jos nifios no mosiré remordimiento alguno {ue era una forma de que se curtieran para hacer frente ala vida. ceatucios han demostrado que las conclictas de la infencia tienden . Por ejemp! snén més probabllidades de ser violentos més insistia en fuchos ope: ald 0 de abusos adelante. ‘Sea como sea, los efectos dé lai primeras expériencies son deradocos. "Los nifios que han padecids estrés precoz, o cuyas madres estaban estre~ sadat' durante el embarazo, tienen mas probabilidades de sufrir, en su ‘modiana y tercera edad, dolencias celacionadas con el estrés, como enfét- medades coronarias, diabetes y derrames cerebrales, "Todo esto hace quie algunios de los efectos de les cx cias de renta en determinadas’sociedades puedan no ser pasajeros, La’ acusada desigualded implica que también habré més familias estres demos Ip. e77os perjuciciales de esa patologéa en ol desetal ing aay aaVeTadades deban alrontar los padres, mayor seré el do nifios crecerén en wn entorno menos empatie aunque estarén mejor preparados para hacer frente a los antngonismos sociales. ‘Muchos de los ‘problemas derivadios dele’ desigualdad estén nados con Ia pugna adulta por el estatus social. Perd'tambiéi hemos fos niflos que haa sido objeto de, “ obeervas encontrado otros problemas que afectan especificamente = los | como la delincuencia juvenil, las dificultades de integraci6n, el rendimiento escolar, la obesidad y la mortalidad infantiles y los endba- razos de adoiescontes. Son problemas que muy bien pueden ser el reflejo del estrés que supone vivie en sociedades con altos indices de desigual- dad, y de como éstos han afectado al circulo familiar condicionando las relaciones sociales. La desigualded estd asociada a datos negativos etl” muchos terrenos porque produce una degradacién de las relaciones fami liares y sociales, Una de las razones por las que'paises como Suacia, Finlandia y Norega salen tan bien parados en el indice de UNICEF sobre ‘bienestar [Link] que sus sistemas de proteccién social han logrado mantener bajas las tasas de pobreza relativa entre las familias. “ NEURONAS ESPEJO ¥ EMPATIA Si consideramos le busqueda de la igualdad'como un prop6sito fuera dde nuestro aleance, algo asi como intentar:introducir un pie grande fon un zupato pequeio, no esteremos sino reconociendo af fracuso de nnuestco potential como serés humans: Si fuésomoa consciented de hues teas necesidades y debilidades; comprobariamos que unwsodindad menos carte los problemas sotiaies'y de salud, sim- sociedad més igusltazi eg, si se nos permite seguir zapato de horma més edecanda al tamafio de nuestras Gesigual red plemente p: con el simil, necesidades. “Las neurons espejo son 1un-ejemplo sorprendente de hasta qué punto nuestra condicién de serés sociales tiene un Fundamento biolégico. Cuando vemos & alguien hacer algo, las neuronss ospajo de nuestro cerebro se sctivan para genetar una accién idéntica.® Es probable que hayamos io este mecanismo para aprender por imitacion: Asi, le obser waccidn no basta pare que la reproduzeamos con pleno are que asf soz us preciso ‘cabo est misma aecién jgual no vale la mero dosarr vacion de condcimiente de lo que esa acci6n significa que el cerebro actiie como si estuviese llevan ‘en-una reacci6n simpética. Es decir, para hiacer’ ny necesitamos interiorizarlo, “Auadu, generalmente, no hay signos visibles de los procesos inter ‘de identificacin que nos permiten ponernos en el lugar de otro: eh enema NRA eaaeen e & AR AASRE OSS BOER he ee | el estat integracién social propia de las comunidades igualitarias se debe en «te af sentimiento de satisfacciéa que experimentamos cuando somos capaces de ayudar a los demés. Esto a menudo se ve como una 30 cazadior-recolector y de evitar el riesgo de ser pros: las cosas que los dems apreviaban, Hoysen dia, prepa- ‘buena cena, contar chistes o satisfacer las necesidades ajenas de forma, Son cosas que nos hacen séntirnos valorados: Esta specialmente evidente en los padres- es la que, mucho antes permitié a los seres humanos beneficiarse de la divist6n del tra bajo y. dela especializacién en el seno de grupos. de individuos interdependientes. Asi pues, los sares humanos han desar: | volverse en organizaciones sociales de diferente naturaleza. Bn un extremo ‘estén las jerarquias de dominancia, que -tienen que ver con la lucha por Tos individuos nbcesitan ser autosuficientes y ven alos otos como rivales. En el otro extremo estén las estrategias de ia y cooperaci6n: la seguridad de caida persona depende calidad de sus relaciones con Igs demas, y el sentido de la propiz proviene menos del estatus que de la contribucién personal al bien- estar comin, Las estrategias afiliativaé no buscan el interés propio: depen- den de la rectprocidad y de la capacidad de empatia para establecer vigculos emecionales. “En Ta prdctica, claro est4, Dios y Mammon coexisten en todas las socie- dades, y el territotio de cada uno varia dependiendo del sistemia econd- mico y de Jas diferencias individuales. EXPERIENCIATEMPRANA ~ ntas son les Formas de relacién a las que han tenido que adap” log procesos necesarios para ello empie= Tan tarse los seree humanos, muy pronto. Crecer, una sociédad donde hay que estar preparadd para tratar a los demés con desconfianza, vigilar tus espaldas y huchar por dquello a lo que aspiras requiere destrezas diferentes a las necesa~/ rlas en una sociedad que funciona a base de empatfa, reciprocidad y cooperaciéa. Los psicélogos mantienen que los primeros afios de vida de unnifio afectan al des que sera cuando se convierta en adulto. E encontramos numerosos ejemplos de la capacidad de adaptacié reates entoros, Ba los humanos, las respuestas al estrés y todo aque. lo que da forma a nuestros zasgos mentalés y emocionales pasan por una suerte de sintonizaci6n o programacién, un proceso que comienza dentro del dtero y continiia durante-la primera infancia. Los nivele de estrés que exper ‘una mujer durante su embarazo afecta al desarrollo del feto, porque las hormonas del estrés atraviesan la barrer placentaria e influyen decisivamente en los niveles de estrés del beb: y en'su crecimiento. ‘También os importante el control de los niveles de estrés durante la [Link] calidad de los-c ‘emocionales y el grado de conflicto afectan a las hormonas del estrés y al desarrollo cognitivo y emocional del nifio, Aunque aiin no se han iden- tifleado en res humanos, es posible que los pesiodos especialmente sen sibles durante la primera infancia puedan generar procesos “epige! en los que las primeras experiencias activan determinados genes 0 a ran el dasaeroilo posteri no. Se ha comprobado que el com- portamiento de las ratas madres duravte la lactancia puede afectar en istinto sentido la expresiOn genética de sus erfas, que deben adaptarse aun éntorno marcado por experiericias-distintas Afios atvds, habia una fuerte teridencia & considerar “defectnoscs” alos nitios que habfan sufrido esteés duranté sus primeros afigs dé vida. Pero fs evidenté qu el nif usa esas pate vivir en uina sociedad en la que'tenemos-que arres vigilar nuésteas espaidas y luchar por todo es muy distinto det que nos ‘procura cfecer én una sociedad en la que ~por situarnos en el ciones con Jos demas, Los pueden ser més Sgre- ,-Menios Empaticos y probablemente mAs capaces para hacer frente que los demas miembros acepten su superioridad, Esta es tierra fértil para el desarrollo y la expresion de formas de superioridad que incluyen él ptejuicio Gsscendente, le discriminaci6o y el esnobismo. Y cuanto més dogradados nos sentimos ante Ips de a si a Fecuperar parte de esa autoestima afirmando nuestra superioridad sobre SITES probablemente la huente dela “reac idm icieleta” que mencionamos en el capitulo xn. ‘Aunque a menudo se piensa que Is bisqueda de un estatus ¢s un r2sg0 esencialmente masculino, no olvidemos que sirve en grat medida para cexplicar la preferencia de las hembras por loi machos de alto estates. Como dijo Henry Kissinger, “el podet es! altodisiaéo més poderoso”. Fe ee etal age unter y permanente, en la escala temporal de la prehistoria y Ia historia de ja huménidad soa las actuales sociédades desiguales las que constitu- yen le excepcién. Duranté el got de auestra existencia como seres hhumangs hemos vivido, casi exclusivamente, en sociedades altamente igualiterias. Durante los Gltimos dos millones de aftos, es decir, casi todo al tiempo que levamos siendo“anat6micarientte modernos”-es decir, desde que tenemos nuestro aspecto actial-, hemos vivido en grupos de ‘cazadiores-récolectares "05 Las modemnas sociedades desiguales sof. ag extendieron con el. Gesarrallo de Ja agrivultura. Los rasgos de Gomportamiento que han seleccionado las Sociedades jerdrquicas sin duda soa muy diferentes de los que hubieren surgido de unas socie- dades mas igualitarias. i Los estudlios. mas recientés sobre las sociedades cazadoras-recolecto- ‘as sugieren que'sus condiciones iqualitarias no se rebian aun brote evo- lutive de generosidad, y que no s6la se garantizaban mediante el reparto de comnida y el intercamnbio de regelos, sing también con esiralegias zon: tradominaciéns*es lo que se ha descrite como “teparto vigilant $69 individuos stentos a comiprobar que recibian su parte. Las estrate- ‘gitside contradominaci6n fiincionaban casi como alianzas de todos con- tra quien supusiera tia amenaza a la autonomfa y la igualdad éntre los individuos. Se ha apuntado también que estas estrategias pueden haberse devarrollado como sina'formsampliada y desascollada de las alienzas, descritas pdt los primatilogos, entre dos o tres aitimales para Gepozér al macho domiinante: Las invéstigaciones sobre las sociedades recolee-. tofas sugieren que las estrategias de contradominacién incluyen desde. \ provocar y ridiculizar al infractor de las condiciones iguaitarias hasta | sjercer el ostravismo y fa violencia contra é. Us factor importante del | comportamiento de estas sociedades es que demuestran que el afin de riqueza y pode? de los individuos, su egoisimo en suma, ppede ser fre- nado 0 reconvertido en formes de expresién menos daainas socielmente, “Tenemos una serie de rasgos psicolégicos que fueron seleccionados para ayudarnos a funcionar en las sociedades igualiterias. Entre ellos estaba, probablemente, nuestro fuerte sentido de lo que es 0 no justo, que ayude ala gente a llegar a acuercios para compartir los recursos sin necesidad de enfrentamientos. Nuestro sentido de la justicie, presente hasta en los niflos, a menudo parece tan fuerte que uno se pregunta cémo se toleran los sistemas sociales no iguaitarios. De modo similar, el sentimiento de “estar en deuda” que experimentamos cuando ris hacen un regelo ~hoy recoriveido como universal-, también sirve para fomentay la reciproci- dad y prevenir el egoismo, pues estimula ins relaciones de amistad. Ade- ims, hiy indicios de que tenemos uns tendencis natural 2 castigar al Infractos, inchiso cuando eso nos supone us coste personal, como vimios W hablar de los juegoo-experimentos econdmicos, Otro rasgo que tal vez sea importante eg nuestro sentido de identi dad'comtin y de interdependencia con aquellos con los give compart mos comida y otros recursos [Link] de igualdad; la tendencia a considerar a est08 congéneres como parte del “nosotros”, mediante Ja empatfa y el sentido de identidad. En diversas insttuciones religio- sas y organizaciones politicas, la aecién de compartir se ha utilizado para generar seatimientos de hermandad, y cuando decimos que una sociedad tiene un sistema familiar “extondido" © “nuclear” estamos raciaade referencia a su capaciced para compartir los recursos. & medi dos, del siglo x1%, Alexis de Tocqueville estaba convencido de que las diferencias en el nivel de vida entre las personas supoafan wa barrera infranquiezble para la empatia.*® Como vimos eel capitulo 1¥, Toc: queville pensaba que las grandes diferencias de las condiciones mate- fialés impedian a la nobleza francesa conmoverse ante los suftimientos [Link] campesinos, y también explicaban por qué los amos eran indi- ferentes al sufsimiento de sus esclavos. También pensaba que fa solide vida comunitaria de los blaneas, de Ia que fue testigo durante su visita #4 Estados Unidos eu.1930, era un reflejo de lo que 61 Hamaba “igual- dad de eondiciones* ee PARRA anne as 2aen ay urs WERENGHA Soca, vitales ¢ iraportantes. La raz6n de que uns personas puedan ser para ‘owas su paraiso o su infierno radica en el potencial que tenemos para sentarnog como nuestros peores eneinigos y también para-ser nn ema cardiovascular coneluyeron que “los conflictos y tensiones cor jonas son con mucho los acontecimientos més estresantes d aria en términos de bienestar emocional e corto y largo plaz 50 de las exigencias del trabajo, los problemas de dinero idad dle nuestras relaciones con los demés Jo para él bienestar, sino también pare I purvivencia y In reproduccién de la especie. La inteaccidn soci st parte, ha ejercido una gran influencia en ta evolucién del cere fo humane, : Un indicio de esto que decimos es la estrecha relaci6n, apuntada por primera ves por el primatélogo Robin Dumay, entre el tamafio normal 1 grupo de cada especie de primates (ya sean tolitarios 0 vayan en pare- jas 0 en manada) y la proporcién del neocértex en su cerebr6.%% Cuanto, mayor ea el tamafio del grupo, mayor proporcién de neocdrtex parece’ x el cerebro para permitir la vida social del individuo. Nuestros antopasados del Paleclitico solian vivir en comunidades mnds grandes que Jos otros primates, y la superficie del neot6rtex en sus cerebros era mayor ela de los primates, Puesto que su crecimiento fue clave para el agran- damiento del cerebro humano, esta relacién sugiere qe nos volvimos eligentes en respuesta a nuestras necesidades sociales. seres humarios de todas las culturas les preocups la interaccion lo que oteas persones pueden haber dicho, lo que pueden pen- : son amables 0 groseras..., por qué, én suma, se comportan como {to hacen, [Link]'sus motivaciories y-qué actitud se debe tener ante ellas. ‘Todos esos proceso’ sociales dependen de la adquisici6n de un unto bisico de destrezas [Link] la capacidad de identi : le emplear un lengnaje, de discriminar las pect cra, NUESTRA DOBLE MERENCIA, ‘Las formas diferentes de organizacién social proporcionan entornos selec: tivos tarnbign diferentes, Los rasgos que son fuente de @ pueden no serlo en otro, Para poder responder a esta variedad de situa: nes, los seres humenos han desacrollado herramnientas méntales equi- ‘padas para funcionar tanto en situaciones de dominacién jerérqpuica como relaciones de mayor igualdad, Las estrategias Ae dominancie y de filia- forman parte de nuestra esteuctuéa psicologica mas profunda. A tra: de ellas sabemos hacer y conservar amigos o competir por el estatus, y también decidimos qué estrategia es la adecuada [Link] caso. Las estrategias de dominncia son casi con seguridad de origen prelius ‘mano, No habrian resultado apropiadas para la vida en las sociedacles, predominantemente igualitarias, de cazadoves-zecolectores en la Edad de Pieera. En Jas jerarquins de dominancia prehumanas no sélo desarto- amos [Link] mos ayudarian a obtener y manteder un estatus, sino que aprendgmos a sacar el maximo rendimiento. posible de un estatus pobre. El peligro, en especial para los machos de algunas especies, &s que un estatus social bajo resulta un callej6n sin salida desde el punto de ~ vista eyolutivo, Para evitar esto, viene bien tener cierta capacidad para asumir siesgos y también un cierto don para el opo1 nek Para competir por el estatus de forma eficas hace + motivacién para alcanzar un estatts elevado o sentir aversion por el esta des de eada aceptable'y qué no lo es, de se forman de nosoteos y, por supuests, de hacer amigos ¥ resolver cor flicos, que son las capacidades basicas , gl desarolla del cere: bro como un drgano capaz de gestionar nuestra intéracci6n con Jos demés ‘mos discernir entre a bleniente y los ‘que no. En muchas espécies, le supervivencia depende a menudo de saber cudndo conviere desafiar a un animal dominante para arrebatacle su rarigo y cudndo es aconsejable urindividuo de eualauier grupo, alcancar un estatus dominante pasa por en retireda, Para iensiones en situaciones que, en otras especies, pueden ser motivo de con- flicto, Como afrma De Waal, “el sexo es el aglutinante social de los bono- os"#"? suluciona conflictos, es sefial de amistad, proposciona calma en situaciones estresantes y apacigua los conflictos generados por la esce- sez de recursos, El momento de comer, aparentemente, coincide con el pico de su actividad sexual. Incluso antes de que la comida Ilegue al recinto en que habitan, los bonobos machos tienen execciones, y machos y hembras se inciten a mantener relaciones sexuales, Otros tipos de onllictos, que no tienen que ver con la comida, se resuelven de igual sociedades més igual las unas en las otras hay menos violen Hace alrededor de seis o siete millones de aios, la que procedemos se separé de aquella que condujo 2 dos especies de ‘simios diferentes: chimpancés y bonobos {0 chimipancés enanos). Nues- srae relaciones genétices con las dos son idénticas, y sin embaigo hay importantes diferencias en su comportamiento social, que ilestran cla ramente maneras opuestas de resolver el problema hobhesiano del con- ficto potencial provocado por la escasex de recursos. Los grupos de chimpancés estén dirigidos por un macho dominante que debe su posici6n bésicamenté ala superioridad que le confieren su tamatio, su fuerza y su capacidad para format alianzas, ef las que a menudo se incluye el apoyo de las hembras. Zn cualquier especie, fas jerarquies de dominaci6n estén determinadas por el orden de acceso alos escasos recur- sos, que‘inclayen ~en lo gue concierne a los machos~ el apareamiento y la reproduccién. Las claifcaciones jerarquicas ie éstablecen y mantienen ‘mediante continuos enfrentamientos y demostraciones de fuerza. En pale- bras de los primat6logos Frans de Waal y Frans Lanting yl castigo es menos duro (capitulo Ja rama evolutiva de manera, “Aunque en Jos humanos Ie actividad sexual no es un preliminar de} acto de comer, éste es una de las méximas expresiones de sociabilidad, ‘ya adopte Ia fortia de comida familias, con amigos, o de fiesta o ban ‘quete, y hasta tiene el simbolismo religioso de la coraunin donde se corn: parten el pan y el vino. Resuai‘enda las diferencias de comportamiento. entre chimpancés y ‘bonobos, De Waal y Lanting afirm de los conceptos gemelos de sexo y poder, el chimpancé tiene apetito del segundo, el bonobe lo tiene claramente del primero. El chimpancé cesuelve las rivelidades sexuale: mediante el poder, ol boniabo resuelve los conflictos de poder mediante el sexo” vyez por e60 2 los bonobos, como demuest/an las inv gaciones, se les dan mejor que a los chimpancés las tareas que requie Los chiinpancés practican elaborados rituales mediante los que un lua hace ver a otros su estatus, Entre Jos machos adultos, indi es comin que mientras uno de ellos se revuelea literalmente por ren colaboraciéa. i + | “elsuelo, graftendo y resoplanito, el otro permanezca erguido sobre 'As‘ pues, équé eslo que marcala diferencia? Pyes, sorprendentements se ha descubierto que hay una seccién del ADW muy importante en |: dos patas haciendo una demostracién levemente intimidatoria de quin esti por encima de quién regulecién del comportamiento social, sexual y parental, y-que os dile rente en loa chimpancés los bonobos"? Hasta ciexto punto resulta recon forlante saber que, al menos en esta seccidn del ADN, Jos humangs ener: gn patron més si far al del bonobo [Link] chinipansé, y por tents iro ancestro comiin mostrase més inclinacié[Link] “Los bonobos, porsu pacie, actéan de manera muy distints. No s6lo son riencs frecuentes los conflictos entre grupos de oondbes vecinos que los chimpancés, sino que-los onobos ~a diferencia dé los chim- ppancés tienen un alto grado de igualded sexual: Las hembras son ten importantes como los machos; de hecho, suelen ser los primeros en comer. Estos “simios carifiosos y generosos”, como se les denomnine. en o¢asio~ clones sexuales frecuentes y bastante promiscuas en cuanto alas combinaciones de sexo y edad, y practican Ia masturbacién miulya Entre los bonobos, él sexo ha evohicionado de tal manera que no s6l0 cumple funciones reproduetivas, sino que también sirve para liberi EL CEREBRO SOCIAL Elhecho dé que podamos estar de acuerdo con Sartre en que “el infiera » son los demés? y, simulténeamente, reconocer que los aos pueden st saseee maaaneee mos > eneroraranaas Oo o.9 ¢ mr An enna mantener la paz. Para evitar “la guerra de todos contra todos"; Ja vidi social y econémica se basaba en sistemas de intercambio de regalos, reparto de comida y en un alto grado de igualdad. Esto servie para mini animosidad y mantener buenas relaciones, Las formas dé inter implicaban expresiones directas de interés personal, tales ue, se considerabaa socialmente inacep- s y estaban fuera de la ley, : verdad fundamental: que los sistas ‘ea tealidad sistemas de rela- EXPERIMENTOS FCONGMICOS ‘La teorfa econdmica ha trabajado tradicionalniente can el supuesto de ue en el comportamiento humano hay gos de En el “Juego azar, pero conservan su anonimato y'né llegan a conocerse: e hace entrega de und suma determinada'de dinero a mado “el que propone”, y Ste Ia divide a su antojo responde", que sélo tiene que hacer una cosai aceptar 0 rechazar la oferta, Si la rechaza, los dos jugadoris se Guedan sin nada, ppero si la acepta cada uno se queda con él dinero tal como|lo,ha repa do el proponente. juego se juega una tinica vez, dé modo que no tiene sentido reche- ‘oferta para forzar al que propane a subitla le veo siguiente, pues ‘no habré vez siguiente, De acuerdo con esto; los “respondedores” inte- restdos deberfan aceptar cualquier oferta, por ridieula que Sea, y 108 *pro- ponentes” interesados deberian ofrecer la eantidaa minima posible de’ Jy como apunte Sahlins, tenien otras formes dé « puede llegar al go%%.*7 Es decir, a expensas de perjudicarnos # nosotros rmismos, tendemos a repartira pattes iguales,o casi, con personas @ las que no conocemos y con las que nunca volveremos a interactuar, Los “respondedores” tienden a rechazar las ofertas que estén por debajo del:20%, Una oferta réchazada equivale a dinero que el cespondedor ‘decide perder con objeto de castigar af proponente e imp. ® y desempefia in papel importante a ia hora de reforzar el los individuos se aprovechen los unos'de los otros, ‘Aunque las conchusiones que se,extraen del juego del ultimdum no tie- nea que ver-con los niveles de desigualdad en cada'sociedad, si son de las personas. Son también expresion de lo que los individuos consideran una manera de tratar'a log otros, incluso cuando no hay contacto directo entre ellos y ban de asumir el coste de su generosidad. La tendenc en nuestras sociedades, CHIMPANCES ¥ BONOKOS ‘Alguaos primates-no himanos son més jerdrquicos que otros, Exami- nando sus diferentes 5 s, 8 menudo da la impresién de e el grado de conflicto, la calidad de las relaciones sociales y las rela Jos sexos'son expresiones de su jerarquia, Los seres huma: ciones 2 ‘nos no estin, por supuesto; confinados capacidad de adiptaci6n nos permite vivic ert e diferentes, qué pueden sér muy igualitarias pero'también muy jecdirqui- casPero algunos de los efectos de la [Link] otros aspectos de auestros sistemas sociales siguen siendo visibles, aunque los patronies de comportamients estan determinados por la cultura antes que por el 6. Las sociedades menos jerrquicas estén menos dominedas por el iaacho, de manera que, como vimos-en el capitulo iV; la situacién de las mujeres es mejor. De manesa similar, Ins relaciones socieles en las un finico sistema social. Nuestra ructuras sociales muy al, como las jerar- imente en meca- vincalo entre tos seres humanos. La esteatifica quias del estatus en los animales, se basa fiindamen nismos de poder y coercién, en el acceso de los privlegiados a los recursos, dejando de lado las necesidades del préjimo. En'su expresion ani los poderosos tienen fa razéa y los débiles comen los tiltimos, ‘[Link] es practicamente le forma opuesta de relacion. La araistad se basa en la reciprocidad, en comp: las obligaciones sociales, enls cooperacién y en el reconocimiento de les necesidades de cada uno. Los regalos son simbolos de amistad porque demuestraz que quien [os da [Link] los recibe no compiten por el acceso a los recursos bisicos, sino que reconocen las necesidades de caca uno. Las acertadas pala- bras de Masshall Sablins, antcop6logo social, que abren este capitulo con- densan todo lo dicho” "' Compartir la comida y la mesa tienien el mismo y €8 asf porque el alimento constituye la mas bisice smpos de escesez, Ia lucha por la ‘eaordineriamente desirucliva desde ida tieae el potencial de ser cl punto de vista de la convivencia, {AMIGO.0 ENEMIGO? Bl estatus social y la amistad son tan trascendentales para los séres huma- nos porque reflejan maneras diférentes de edfrentarnos al que tal vez ih de la vida social y pi ‘compartén Jes mismas necesidades, pueden llegar a convertizse ex peores rivales, que compiten por casi todo ~comida, refugio, empareja- donde cobijarse 0 anider-, en sim, por todas las nece- es'y vitales. Asi los conflictos animales suelen darse entre miembros de la misma especie, y no con otras. Un babuino con ua esta- ipo debe poner mis empelio en mantenetse lejos del por los miembros domjnantes de su especie. Estos signos de rivalidad pueden observasse por doquier: basta ver a los péjaras en el comedero de un jardin 0 [Link] perros peledndose, o una pelea de gallos; en todos Pyecolectoras, sabemos que nuestros antecesores no vi Los seres hnmanos se enfrentan a idénticos problemas. En el siglo xv ‘Thomas Hobbes senté Jas bases de su filosofia politica en los conflictos causados por la escasez de recursos: puesto que todes tenemos las mis- mas necesidades, la competencia por unos recursos ye de por sf eseasos nos lleva a un estado de conflicto continuo, @ la lucha permanente de “todos contra todos". Hobbes crefa que, debido a este riesgo de con: fiicto permangnte, fa tarea fundamental de los gobiemos debe consist simplemente, en mantener la paz. Opinaba que, sin la mano firme de los gobernantes; Ia vida “en estado natural” seria “soitaria, pobre, des- agradable, embritecida y corta Pero Hobbes pasaba por alto una parte importante de la historie, Ade- mas de su potencial para el conflicio, los seres humanos poseen también ima capacidad tinice para convertitse en la mejor fuente de cooperacién. aprendivaje, amor y ayuda para los demés miembros de la especie, Mien- trad que Ins ostcas.o los castores no pueden hacer mucho para ayudar 2 ‘un miembro de su especie que-haya resultado herido, Jos seces humanos podemos aniliar a otro, y no sélo es; paesto que la mayorfa de nues- teas capacidades son aprendidas, dependemos delos demas para su adqul- sici6n. De igual modo, nuestra capacidad dinica para la especislizacién y fl repacto de trabajo implice qie tenemos un pétencial incomparable para beneficiamos de la cooperaci6n, Asi que, ademis'de ser los peores vales de nosotros mism6s, también tenentos el potencial para ser la mayor fuente de segutided y consuelo de nuestros congéneres. ‘Hlomos centrado nuestra atencién en Je amistad y ol es que determinan silos individuod son tivales 0 fuen- les de seguridad, cooperacién y apoyo, y porque la calidad de jempre ha sido crucial para el bienéstar de los ind en sui conjunto, Tan importantes son estes dimensiones que gl hecho d social bajo estan entée las princi Comin RotaaTmente a Tos Habitantes de los paises ricos. ‘Auinque Hobbes tiene razén on cuanto al peligro que entrada la com; petencie constants entre las personas, st idea del comportamilenta de les antes de que se desarrollaran les primeraé formes de got no con capacidid [Link] Ia paz no es mity acertada, Hoy, que cono: cemos més aceren de cémo funcionaban Ins sociedades cazadoras: ‘en perinanente BOMSHKRH BERRA Re RB AR A 2adeongenn & “can. therefore conclude that the primates indeed sosiat animals.” nin Craik ct Pes 6 Sees ‘3 (Par at, eaotay qe os prima tine so ama soiled ‘Algunos pueden seguir siendo reacis a aceptar los datos tal eomo se pre- sentan. Desde el punto de vista de fre paises nds desiguales, parece des- concertante y dificil el hecho de que algunos paises aparentemente similares puedan ser tan diferentes en cuanto a desigualdad se rellere. La creencia de gue el principio que gobierna la vida de los seres humanos es el interés pro pio esta muy extendida. La eficiencia de la econ senta como prueba fehaciente de que la avaricia principales motivaciones humans, wo se habla de I ‘como una consecnencia de la dic los propios deseos sin romper las reglas. La utlidad de un humana més commpasiva y generosa resulta, por el contsario, bastante més dificil de admit. Parte de este escepticismo puede contrarrestarse com un conccimiento més profundo de cdmo nos perjudica atodos, en tanto que seres huma- ‘nos, la desigualdad; y de que tenemos capacidad para ser de otra manere Necesitamos comprender que wa mayor grado de igualdad hard posible” ‘que emerja una naturaleza humania més sociable, y para ello no hey que esperar a ninguna alteracion genética ! LAS DOS CARAS DE LA MONEDA En las investigaciones realizadas para éate libro, el extatus social y Ig ami tad han aparecido juntos cablemeate como tna pareja de opuestos. En primer lugar, estén vinculados como determinantes de Como vimos en al capitulo Vi, [Link] Jpacién en la vida sosial contribuyen a mejorar la selud, mien- srencias de estatus y l& desigualdad la perjudicen. En el capitufoV vimos que conforme aumenta ln desigualdad, la sociabilt dad —m ata, de confianza en los demés y ea nivel de violencia disininuye. Ambos fact denuevo « inidos én la tendencia de los individaos elegir's sus amigos entce sus ignales sociales, puesto que las i « estatus o de riqueza crean ‘una brecha social entre las personas, mayor, cuante mas profundas sean [Link]. #:dQué puede relacionar el éstatns social y le amistad en ast rentes? La explicacion es sencilla: representan dos formas opucsias de an ile xIV .d puede ser uno més en un conjunto de NUESTRA HERENCIA SOCIAL problemas sociales relacionados con la desigualdad ha Sido testada ~inj cialmente con muertes de causa especifica, como vimos al princi mada en dos entornos diferentes, los 1, En cuarto lugar, aan cuando no haba razunes para ello, se empez6 a considerar la posibilidad de que la de igualdad afectara a la salud mediante procesos psicosociales relaciona- Los rgelos hacen amigos 9 las antigos hac regales. dos con las diferencias de clase; que estos efectos son poderosos | : ‘Marshall Satin, irman sus vinculos (demostrados en capitulos anteriores) con la cal Eeonointa deta Edad de Pledve les y con Jn variedad de los comportami tos humanos. Es muy dificil explicar les grandes diferencias que existen 2 sociedades y otras en el plano de los problemas asociados con un esta tus social bajo sin aceptar antes que la desiguaidad es, ent esencia, un denominador comin y une fuerza altamente perjudici MIRAR ANTES DE SALTAR id ante Ia desigualdad siempre ha Gesavevencias ctuciales entre In izquierda y la darecka p ~ pocos eslarén'en contra de'tina sociedad mas amable, con menos vio- lencia, mejor salud-mental, una vida comunitaria mas intense, etcétera is desigualdad conduce ‘una sociedad mejor, la pregunta es sla gente cree que I igualdad es pos ble. Nuestro andlisis no ha comparado, claro est; las sociedades en que vivinos con‘otras imaginarias ¢ iguilitarins; no estamos hablando aqui de vitoptas ni de la capacidad hurnana pera alcancar la perfers Jo gue hemos visto proviene de comparaciones entté sociedlades reales, sivetivas, Nos hemos limitado a observar las las economfas mai y prbsperas del mundo, todas las cuales tienen instituciones dem: ertad de expresiéa. No cabe duda de que los seres httmanes pus: Estamos convencidos de qu de nuestros descubrimientos se corresponden ton las estructuras inst- tucionales de la democracia de mercado inés de lo que mnuche gente ee ee & € € ce perspectivas econémicas, el estatas social y Ia ambiciOn, en detriments: de Ins consideraciones roménticas, que sf valorari més los individuos de socledades mas igualitaries." | AUDOROMBO SUSTITUYE ALA AUTOCRITICA ¥ ALA MODESTIA Al comparar Japon con Estados Unidos, es decir, el pais més igualita rio con uno de los menos igualitarios entre las demagracias de mer- cado ricas (yer grafico 213), los estuclios han revelado un fuerte contraste entre ambos paises respecto a.cémo los indiyiduos se ven a si mis- mos y se presentan ante Jos demés. Los japoneses siempre escogen una manera més modesta y autocritica de presentarse a si mismos, que con- trasta vivamente con el vanidoso autoensalzamiento al que tienden, tanto-los-estadounidenses. Mientras éstos suelen atribuir frecuente- ‘mente sus éxitos individuales a sus pecoias cuadidades antes que a los Tactores externos, los japoneses hacen justo lo contrario.” Mis de veinte ‘estdios realizados en Jap6n han fracasado a la hora de encontrar patzo~ nes similares a los de Estados Unidos. Ea Japdn la gente tiende a res- tar importanciea sus éxitos, coma si furan cofsecuencia de Ia suerte antes qué del buen juicio, mientras sugierer: que sus fracasos 808, pra: bablemente, atribuibles a su falta de capacidad. Este mismo patcén de comporiamiento se encontré también’éa Taiwan y China. Para no perdernos en In tetminologie psicol6gica, to mejor serd consi lerar estos patrones como diferericias en las prioridades de los individuos para mantener Iazos sociales y construise wna imagen de if mismos. Puesto que la desigualdad estimula la competencia ensre diferentes estat aunventa Ia amenaza Socioevaluativa, se’han desarrollado estrategiae de ‘ilSBombe y [Link] [Link] ser In primera victima eis designees sug ida de Tos demas parece quo-nbs endurecemos, pero interiorme {C080 BESKTUALDAD br 440 UA IL LIBERTAD, IGUALDAD Y FRATERNIDAD Las proclamas de “libertad, igualdad y fraternidad” acufiadas durante Ja Revolucion Francesa demuestran hasta qué punto se remontan en la. historia las cuestiones que hemos discutido. Este eslogan de la revolucién enaltecia aquellos aspectos de las relaciones sociales que debian tener [Link] si se queria crear una sociedad mejor y optienizar la cali- dad de la vide de las personas. Libertad significaba no someterse a la nobleza feudal ni'a la aristocra- cia terrateniente. Era liberarse del yugo de la inferioridad, De manera similar, fraternidad veflejaba un deseo de mayor reciproci- dad en Ins relaciones sociales. En el fondo, son iad mismas cuestiones que planteamos cuando hablamos de comunidad, de'cohesi6n social y de soli- daridad. Su impdrtancia para el bienestar del ser humano’se ha demos. trado repetidamente en estudios qui ilustran los beneficios para la salud [Link] y de ia participacién activa en fa vida comunitaria. Eltérmino igualded completaba el trio como edadicién previa para que los otros dos se cumpliesen. La desigualdad, cuando es muy acusada, xno sélo genera problemas asociados a Ins diferencias sociales y a prejuicios que éstas Hevan aparejados; también, como se verd en ct tulos posteriores, debilta Ia vida comunitaria, xeduce la onfianaa e incre: menta la violencia. individuos estaba gsimilado a la comunidad a individ simi m Ja que pertenocian, y esa identidad se asentaba sobre el conocimiento real del préjimo' |) enteiiitfa digperso en el anonimato de la sociedad de rasas. Las caras familiares han sido reemplazadas por ium flujo constante te exireios Asi se pone constantemente en cuestién quignes somos, es decis, nues | tra propia identidad \ Ellproblemase hace evidente incluso en la dificultad que tenemos para distinguir entee el concepto de estima ajena -la que puedan o no tener- nod los demés~'y la autoestime. Nuestra vulnefabilidada la “amensza socioevaluative’, unida a Jos datos que da Twenge sobre al aumento en los niveles de ansiedad y narcisismo, sugiere que ~en comparacién con modelos de sociedad anteriores nos hemos vuelto altamente insegu- +08, obsesiondos con la impresidn que damos a los demés, preocupados potas los demés puedan encontramos poco attactives, 0 aburridos, 0 «_estipidos, 0 Jo que sea, y que estamos tratando de “promocionat” nues- / waimagen constantemente, ¥ en el niclea de riuestras interacciones con los demés esta auesira preocupacién por los juicios sociales y Jas eva- | _llaciones que puedian hacérnos: écémo nos puntuarén?, hemos ofrecido tuna buena imagen? Esta vulnerabilidad forma parte de la patologia psi- |, ‘oldsice moderna y e halle [Link] consumismo, \,. Por otra parte; es bien sabido que estos problemas se presentan con especial agudeza en los adolescentes, La percepcién que tienen de si mis- mos os atin difusa y en el colegio tienen que ccacicnarse con muchos individuos e-su misma circunstancis, No resulta sorprendente que, por tanto, Ia presiéa del grupo pase a ser tan determinante en’su vida, ni que tantos de ellos estén insatisfechos éon su aspecto fisico o'terminen por sitcumbics la depresién y a la attolesi6r: LA DESIGUALDAD AUMENTA'LA ANSIEDAD DE SER SOCIALMENTE VALORADOS Aunque el eumento dle la aasiedad que provoca la necesidad de ser valo- sados socialmente es anterior a] aumento de'la desigualdad, no es difi- cil comprender cémo han podido influir en ellos el alza de la desigualdad ¥ las diferencias de estatus social::Antes que pertenecer a esferas dis: tintas; lo que el estatus'y Je'riqueza' suponen para los individuos -pasat /” mo La SBSIGUALOAD SE nave NO LA HEL ‘ge toner un trabajo sin cualificar-y mal pagado a disfrutar de éxito labo-, hral, dinero y protagonismo social~ afecta no sélo a 1a imagen que tie- en de-si mismos, sino. también a-cSmo los ven los demés, incluidos la I familia y los amigos, Nuestra necesidad de sentirnos valorados y cape: ges hace que busquemos ls aprobaciOn de los demas y que « menudo ‘ceaccionemos con ira ante las criticas més 0 menos implicitas. El esta- tus social Jleva, aparejados potentes mensajes de superiorided o inferio- ridad, y la movilidad social [Link] ver como’una sefal de aptitud. De hecho, ef una entrevista de trabajo, cualquier discriminacién por edad, ‘sexo, raza o religion esta prohibida; por tanto, es tarea del entrevista- dor seleccionar a los aspirantes nica y exclusivamente por su apti- tud... fempre que consiga, claro esté, no dejaree influir por euestiones de gériera, color de la piel, etcétera, Cuanto, més alto es e|-estatus social de una persona, més influye In desigualdad en la ansiedad que le provoca ser valorada, Bn lugar de acep- tarnos mutuamente sobre la base de nuestra humanidad comin, como harfamos en un entorno més igualitario, Ja posiciéa social pasa a ser un ‘asgo fundamental de la identidad personal, y entce extrafios se convierte a menudo en el rasgo-dominante, Como afirmé Ralph Waldo Emerson, ‘ei fildsofo estadounidenise del siglo x0x:Es bien cierto que, enlainmensa escala de Ia humanidad, cada hombre lleva escrita la indicacién exacta Ge su rango en los ojos, y siempre estas aprendiendo « lecrla”° Do echo, hay expesimentgs psicol6gicos que sugieren que hacemos jul cios sobre el estatus de una persona # los pocos minutos de haberla cono- ido.” Asi las cosas, uo es de extrafiar que las primeres impresiones cuienten macho, y que todos experimentemos ansiedad ante la valora- cién social de los demas. Si las desigualdades ccécen, de manere-que algunas personas pare- cen contar para casi todo y otras para casi nada, entonces la valora ids del Jugar que ocupa cada‘uuno adquiere mayor relevancia. Uni desigualdad mayor vendré probablemenie acompafiada de una mayor Zompetencis por el estatus, y-ésla, a su vez, de una mayor ansieded + -provoeada por las expectativas ante la valoraci6n social. No se trate s6lo de-que cada vez nos preocupe més nuestra propia condiclét, sino que también atenderemos més al estatus social cuando valoremos a los dentés Hay sondeos que indican-que, [Link] hora de buscar pareja, los indivi- dduas de los pafses con mayor desigualdad aplican criterios ale como las Penaas aan se GD DD DDI DIOP G ASB Tw ew www ee ww ew we al, Un estatus més alto tiene casi siempre connotaciones de ser mejor ‘en algo, superior al resto del entoino, mas préspero y més capez. Si no queremos sentimos pequefios, iacapaces, despreciados o inferiores no es que sea esencial evitar la pertenencia a un estatus secial bajo, pero cuanto nis arviba estemos en le escale social, més facil nos regultard sentimnos congullosos, dignos y seguros, Si es asf, las compncaciones saciales nos rmosivaréis desde un éngulo més positive, ya ue wate de comparur nigi- quer, auestta educacidn, el lugar de residencia, las vaca‘ ols igdicador de éxito, a No s6lo los publicistas juegan con nuestra susceptibilidad ante las com- paraciones sociales, sabedores de que tendemos a comprar cosas que re cen nuestro modo de vida, sino que, como veremos en el capitulo x, algunas de las principales causas de violencia en auestras sociedades tienen que ver con el desprestigio, el desprecio o ia humillacién social, razones por Jas cuales la proclividad a las reacciones violentas es mayor en las soc dades mas desiguales. Sin ser plenamente conscientes de ello, cuando los publicistas juegan con auestro miedo a ser infravalorados, quizé estéx™ uyendo a aumentar el nivel de violencia en la sociedad. }ornas Sheff, profesor emérito dé Sociologia en la Universidad de Calilornia, Santa Barbara, afirmé que ls vergiienza és la emocién socia por excelencia:"” Coincidia casi exactamente con Dickenson y Kemeny cuando descubrieron que los estimulos con mayor probabilidad de sumentar los niveleg hormonaies de estrés exari “las amenazas socioe valuativas”, Con “vérgtienza” Scheff designaba'la. gama ‘de emociones que tiene que ver con sentirse tonto, estipido, ridiculo, distinto, incom: petente, toxpe, frégil, vulnerable e inseguro. La vergtienza’ y su con wario, 1 orgull, esta enttaizedos en los, procesds por los cules interiorizamos e6mo imaginamos que not ven'los demés, Scheff ams ala vergilenzz la emocién social por excelencia porque é3ta ~y su con trario, el orgullo~ proporciona una retroalimentacién sozioevaluative gue nos periaite vernos ~o al thenos eso credmos~ con los ojos de los demés. El orgullo es el [Link] vergilenza el dolor por medio de los cuales n08 socializamos, de manera que, ya desde'nivios, aprendemos & comporiarnos de forma socialmente aceptable. Claro que esto n0 ter- ‘ina en la infancia: nuestro miedo a la vergiienza continga siendo la base de nuestra sumisién a las reglas sociales duranie'toda nuestra vida. ‘Muchias personas, antes que infringic, aunque sea-leveniente, cualquier (cou La oesicuatoun se Mrs wy La IRL norma socialmente aceptada, desearian que se las tragase-la tierra, tal es la vergitenza que semejante transgresion les hace pasar. ‘Aunque el estudio de Dickerson y Kemeny demuestra que la exposi- cidn a amenezas socioevaiuativas es lo que mas eleva el nivel hormo- nal del estrés, es0 no basta para determinar la frecuencia con que los individuos experimentan esas fuentes de ansiedad, {Son parte de In vida dissia o resultan sOlo ocastonales? Las investig muestran-que un stats social bajo, Ia falta de amigos ¥ dilicil son los marcadores mas importantes de estrés psicosocial en les sociedades modemas. Helen Lewis, una psicosnalista que he estudiado las emociones relacionadas con la vergitenza, aficma haber obsérvado Frecuentes indicadores de vergiienza o incomodidad en sus pacientes tal vee algo parecido a io que [Link] momento incomodo de inseguridad- cada vex que éitos reian: azorados 0 manifestnban una conducta dubitativa, al tiempo que su forma de hablar sugeria wn ligero nerviosismo."® DELA COMUNIDAD A LA SOCIEDAD DE MASAS €Por qué en el tiltimo medio sigio ha aumentado ian drésticamente la ansiedad social, tal como revelan los estudios de Twenge sobre el aumento de egos ansiosos,frfigles y narcisistas? 2Po: qué la evaluacién social es percibide como una grave amenaza por los individuos? Una explicacion plausible puede estar en la desaparizién de las viejas formas de vida comunitaria. Antes una persona crecia, generalmente, rodeada de un niimezo limitado de otras personas que la Conocian y a [Link] cono- cia, Aunque la movilidad geografica no ha dejaqo de aumentar durante varias generaciones, en el iltimo medio siglo esta progresi6n se ha nce- lerado. Al comienzo de ste periodo ain era normal que los indivichios en zonas rurales y urbanas por igual~ nunca hubjesen viajado macho mig alla de los limites de su ciudad o de su pueblo nafal. Hermanos y heraianas, padres y abuelos tenclian a seguir viviendo cerca de los ott03, 'y las comuaidades estaban hechas de personas que en su mayor parte ‘se conocian de toda la vida. Pero ahore, cuando es hab abandoné el higar donde naci6 y crecié, el conocimiento de los veci- ‘nod Suele ser superficial o inexistante. Blsentido de fa identidad de los que ia gente ~t jal autoestima 0 al estatus social~, en las que otros podlfan juzgar nega- tivamente el rendimiento del sujeto ~en especial cuando ese rendimiento era incontrolable para el propio syjeto-, provocaban unas alteraciones Ge cortisol mayores y mis fiables que los estimulos que no Hevaban aparejado ese tipo de amenazas”, De hecho, sugerian que "los seves huma- nos manifiestan un impulso natural a preservar su identidad social y estin alerta dae posibles amengzas a su estima social y a su estatus?)Las amenazas socioevaluativas eran las que'con més fiabilidad provocaban una pérdida de autoestima en la persona objeto del expasimento,fsobre todo si esas emenazas implicaban ls posibilidad de una comparacion sail negiliva, como sacar peor ptiatién que off, o que sw Actua cia hiewe grabada, haciendo posible un examen posterior. Las respuestas de mayor elevacién de los indices de cortisol aparecfan cuando se com: binaba una ameriaza socioevaluativa con una tarea en la que el'part panle no podia evitar su iracaso, por ejemplo porque le tarea era imposible ‘0 porque no disponia de tiempo suficiente para realizerla, 6 simplemente porque se le decia que Jo estaba haciendo mal, independientemente €e si era verdad o no. El descubrimiento de que las ameiiazas socioevaluativas son [Link]- mulds estresanies que més no’ afectan encaja bien con los datos que hablan de un aumento dé'la ansiedad acompatiada de una defensa nar- ‘Giista, de una imagen insegura de uno mismo, Como afirman Dicker- Son y Kemeny, el “ser social” que tratamos de defender “es un reflejo. de suestra estima y de sitestro estatus, y se basa en gtan medida éa la percepci6n que los demés tienén de nuestra vali Cts linea completamente distinta de investigaciba sobre Ia salud corro- bora j completa este panorama. Uno dé los avances recientes mas impor- tantes es el reconocimiento del estrés psicolégico como un factor detecminante para Ia salud en los paises ricos. En el capftulo Vt explica- remos con qué frecuencia afecta el estrés prolongado a nuestro cuerpo, influendo en rmuchos sistemas fsiél6gicos, entre ellos el inmuine y el car~ diovascular. Pero lo que nos importa en este capintlo es que las fuentes de esteés mas poderosas, que afectan a la salud, pertenecen a tres situa- ciones sociales bien clecas: estatus social bajo, falta de amigos y esirés en Ins primeras etapas de la vide. Las tees ban. s0s esbidiios fiables, que som extraordinariamente perjudiciales para la salud y acoitan la longevidad: ee emestrado, en numero ‘como ts oesiouatoao 6 ETE RYO LAILL La imterpretacién més plausible, con mucho, de por qué estos facto- es son los principales indicadores de estrés en las sociedades moder- has es que afectan, o reflejan, el grado de gratificacién que nos prodce no nuestra relaciéa con los demés. Las inseguridades cuyo origen en situaciones de estrés tempranas guardan cierlas similitudes con Tus que’ causa el tener un estatus social bajo, y as dos pueden exacer- parse mutwamente. La amistad ejerce un efecto protector, porque en compe de amigos nos sentimos més a gusto y mas seguros. Los ami- gos puccien hacer que nos sintarnos apreciados, ya que valozan nuestra compafia, disiruten con nuestra conversacién y, en suma, les guste- ‘mos. Si, por el contrario, carecemos de amigos y seatimos que los demés ‘nos eviten, entonces mny pocos somos fo suficientemente fuertes como para no caer en is inseguricad, enol convencimiento de que somos abu- fridos y poco atractivos pare los demés; que nos consideran ~o e80 pensamios~ estipidos o socialmente ineptos. ORGULLO; VERGOENZA ¥ ESTATUS EL psicoanalista’ ‘Alfred: Adler dijo: “Ser humano significa sentirse infe- rior”. Pero tal vez deberia haber dicho que Ja condicién de’ ser humano ‘significa un alto grado ce vulnerabilidad, una propensién diffeilmente controlable a considerag que los demés nos consideran inferiores, Nues- ia indefensién ante esta clase de sentimientos explica los efectos que tiene un estatus social alto 0 bajo en la confianze en uno mismo. Nos importa, y mucho; [Link] ven los demas. Por supuesto, es posible pertenecer a la. clase alta y ser, a ls vez, una persona inseguray 0, por el contrario, pertenecer a una clase’social baja y téner’plena confianze en ‘uno mismo, pero, ea general, cuanto més alto se-esté en la escals social mis parece ayudamos el mindo walejar la sensacibn de inseguridad. Si, como generiimente ocurre, vemos Ia jerarquia social como una espe- ie de rémking de las capacidades de la especie humana, entonces los Sigos externos cle éxito 0 fracaso (trabajo, ingresos, éducacién, vivienda, ‘coche y ropa}.son los que marcan las diferencigs. jorar el estatus social porque desempefia una funcién impor tants ea la definicién de nnestta valia y en la consideraci6n de, los demas: “2 Tener Exile es précticamente sindnimo de subir peldafios en la escala SSSR ARaRAME « a a cd € ¢ € € @, € € e APA OS ARS Con los afios, muchos investigadores que habian centrado su. trabajo sobre la autoestima en el estudio de las difereitcias individuales y en ua momento concrelo en lugar de estudiar las tendencias de la. pobla- cidn a lo largo del tiempo- empezaron a detectar dos categorias de personas que obteaian puntuaciones muy altas. En una de estas cate~ gorias, fa auloestima alta iba asociada a valores positivos tales conto la lad, Ia confianza, la capacidad para encajar las eriticas, la facili- ara hacer amistades, etcétera, Pero, ademés de estos valores posi- tivos, las investigaciones evidenciaron que, con bestanterfrecuencie, se manifestaba un segundo grupo de personas que obtenian buenos resul- tados en los medidores de autoestima. Eran individuos que mostraban, tendencia ela violencia y al racisio, insensibles a las necesidades de los demas y con malas relaciones personales. Latares se centré entonces en desarrollar une serie de test peicalé- ssicos que distinguieran entre personas con autoestima saludable y agque- las con eutoestima enfermiza, El grupo saludable compastié un sentido de la confianza bien aseniado, con una [Link] rezonablemente precisa de sus puntos fuertes en diferentes situacisnes ;- une. capacidad pare zeco- nocer sus debilidades. El otro grupo mostraba una actitud bisicamente defensiva y una negacién de-sus debilidades, una suerte de autocon- yencimiento y un affén por ofrecer una visi6n positiva de si mismos ronte a amenazas potencicles a su autosstima, Su autoestima era ~y es- por tanto, fedgil, eso hace que reaccione muy mal auite jas eriticas, Las personas con una antoestima alta, pero insegurd, tienden a ser insen- sibles en lo que respecta alos demis y, por el contrario, miestran una preocupacién excesiva por si mismas, por el éxito personal y por su imagen y su apariencia snte los demés. Esta autoestima enfermiza a menuclo reeibe el nombre de “egocentrismo amenazado”, “autcestins. segura” o-*nexcisiamo". Durante el corto periodo de tiempo del que se dispone de datos para comparar tendencias en ¢l naccisiamo-sin que se confundan con las de Ie. autoestima real; Twenge ha moatrado un aumento del primero. Encontré.que, en 2006, dos terceras partes de los univérsitarios estadounidenses svperaban Jn media de los indi- cos cle narcisismo en 1982. En Ja actualidad es um hecho comtinmente aceptado que, lejos de haber aumentado la autoéstima genuina, lo que” se ha prodhcido es un qumento del nascisisme'inseguro, en espécial chive lof jovenes. 2: ‘cowo La nestcuaLnao 38 METE Mo La EL AMENAZAS A LA IDENTIDAD SOCIAL Subemos, pues, que no es cierto que fa autoestima [Link] para- lelamente a Ios niveles de-ansiedad. A estas alturas parece claro que al incremento de Ia ansiedad ha venido acompafiado de un narci- sismo al alza, y que ambos tienen rafces comunes. Los dos estin cat sados por un aumento de lo que ha dado en lamarse *amenaza social evaluativa”. En la actualidad existen indicadores fiables de las p: pales fuentes de estrés en las sociedades modernas. Vivir con niveles altos de estrés es algo que se reconoce como dahino para la salud; los investigadores han dedicado mucho tiempo a tratar de comprender cémo responde el cuerpo al estrés y también a averiguar cuiles son las principales fuentes-de estrés en la sociedad. Una gran parte de las investigaciones se ha centrado en uns hormona llamada cortisol, que puede medirse fécilmente en la saliva y en la sangre. El cerebro es el. encargade de liberarla y sirye, para prepararnos fisioldgicamente ante posibles amenazas y [Link] emergencia. En los Laboratorio se han realizade numercsos experimentos para medir Jos niveles de cortisol en ia saliva mientras las personas voluntarias que se sometfan este experimento eran expusstas a alguna sitnacién o actividad supues- tamente estresante. Experimentos distintos han empleado diferentes estimulos estresanies: algunos han pedido a [Link] que resol vieran una serie de problemas matematicos ~eri ocasisnes en piiblico, pare despnés comparardos resultados con los de los demés~; otros los hasi expuesto a soriidos fuertes 0 les han pedido, que relataran por escrito alguna experiencia desagradable, o los han lilmado mientras Uevaban @ cabo uaa tarea, Pussto que en estos experimentos se han empteado diferentes estimulos estresantes, Sally Dickerson y Margaret Kemeny, psicdlogas de la Uniyersidad de California en Las Angeles, lleigeron ala conclusién de que podfan usar los resultados para evaluar qué tipo. de estimulos eran mas efectivos para aumentar los niveles [Link] én-una persons." : Dickerson y Kemeny recopilaron los resultados de 208 informes, ya publicados, de experimentos en los qué se habian medida los niveles de cortisol en personas expuestas aun desencadenante de estiés expe imental, Clasifigaron los diferentes desencadenantes empleados y des- cubrieron que"‘las tareas que incluian une emenaza socioeval yr lo que atin resulta més llamativo, a finales de la década de 1980 al nif estadounidense medio era mis ansioso que los pacientes psiquiée tricos infantiles de la década de 1950. Estos datos se obtuvieron aplicando medicores estindares de ansiedad a muestras de poblaci6n. Bl argumento de qué en la actualidad somos mis conscientes de la ansiedad no es suficiente como explicacion. Esta tendencia al alza también encaja con lo que se ha producido en enfer- medades relacionadas con la ansiedad, como fa depresién. La depre- ad estia intimamente conectadas: las personas que sulren len padecer también la otra y los psiquiatras muy frecuente- mente tratan ambas de forme similar: En la astualidad existe wn gran rndimer> rleeviudios que muestran un aumento sustancial de les tasas de depresisn en-los paises desarrollados. En algunos de estos estudios se observan los cambios ocurridos en le ltima mitad del siglo xx, compa rando la experiencia de und generaci6n con otra, sin caer en la trampa de considerar que tener més conciencia de lo que significa la depresién puede ennducir a que haya més casos documentados. comparan las tasas en muestras de individuos representativos de la pob » cidn y nacides en dlstintos afics. En Gran Bretafa, por ejemplo, el esti Los esi Tados ha experimentado tin austento s: dad y depresisn. Entre los adolescentes, este fendmeno se icompata de tin-aumento de los problemas de ‘conducta, como la de! el consumo de alcohol y de crogas."*4 Hay que decir que, en estos esti- dios, se ovaluaban hombres y mujeres de todas las clases sociales y de tipologia familiar diversa.*! : niveleé de ansiedad antes de poner de mat ‘igualdad, Sin embargo, no estamos sugiriendo que este incremento se deba a un aumento previo de ta desigualdad. Esa posibilidad puede |. descartérse. porque el aumento en los niveles dé ansiedad y depresién oe parece empezar mucho aiites que el crecimifento de la desigualdad, fend- ‘meno qe, en miichos paises se produjo en el-tltimo cuarto del siglo xx: {Bs posible, ‘no’ obstante, que Jas tendericias af alza de Ia ensiedad’y: ‘de séciedades en su‘conjunto: Pero detengémonos un instai (Con La DERICUALDAD HE MaTE Ho LA He depresién en las décadas de 1970.y 1990 se viesen agravadas pot e! incremento de los niveles de desigualdad} AUTOESTINA E INSEGURIDAD SOCIAL “Tras estas tenidencias ascendentes de las patologies psicolégices subyace ‘un factor clave, que en principio se identificé como un aumento de le autoestima: Cuando secomparan en el tempo, de manera muy simt. lar a como se muestren las tendencias de la ansiedad en el grifico 3.1, las medidas estindares de la autoestima también desarrollan una ten dencia claramente alcista a largo plazo. Parece como si, con el paso del tiempo, y a pesar del aumento dé los niveles de ansiedad, los indi- viduos también adquiriesen una vision més positiva de su propia per- sonalidad. Por ejemplo, mostraban mayor tendencia a afirmar que se. sentian orgallosos de sf mismos; también a estar de actirtlo con afir- maciones del tipo “soy una persona de valia”, y parecfan haber dejado de lado dudas y sentimientos de que eran “inttiles” 0 “nada pos vos", Twenge alirma que-en la détada de 1950 sélo el 12% delos ado- lescontes esixoa di acuerdo con la afirmacién “soy una persona importante”, pero @ finales de la década de 1980 esta proporcién habia cl 80%, ocurrido? Que la gente se hubiese vuelto més segura de echo de que también estaba mis azisiosa y deprimida, La respuesta ituacién de ereciente ansiedad provocada pot una excesiva preocupacién por ema aos ven los demés y qué piensan de nosotros; se genera asi wna reaccién de reluerzo de nuestca propia segutidad, como medio precisamente de com . Esta actitud defensiva implica una'suerte de aunque es fruto de la inseguridad, se confunde faci mat Parece que estemios ante una serie de probl generalos en los datos acumulados desde que, en 1980, sé produjo ese supuesto crecl ziento de la autoestima, Estosdatos son reveladores de lo que realmente ha ocuraido. ascendido has egocentrismo mente con la auto mas diffeiles de identificar, sobre todo-si hablamos de tendenc! BRARAAHRORHROERSEE EAN Sse eee &

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