Fundamentos del Diseño
Muchos piensan en el diseño como en
algún tipo de esfuerzo dedicado a embellecer la
apariencia exterior de las cosas. Ciertamente, el
solo embellecimiento es una parte del diseño.
pero el diseño es mucho más que eso.
Miremos en nuestro derredor. El diseño no
es sólo adorno. La silla bien diseñada no sólo
posee una apariencia exterior agradable, sino
que se mantiene firme sobre el piso y da un con-
fort adecuado a quien se siente en ella. Además,
debe ser segura y bastante duradera, puede ser
producida a un coste comparativamente econó-
mico, puede ser embalada y despachada en for-
ma adecuada y, desde luego, debe cumplir una
función específica, sea para trabajar, para des-
cansar, para comer o para otras actividades
El diseño es un proceso de creación visual
con un propósito. A diferencia de la pintura y de
a escultura, que son la realización de las visio-
nes personales y los sueños de un artista, el
diseño cubre exigencias prácticas. Una unidad
de diseño gráfico debe ser colocada frente a los
ojos del público y transportar un mensaje prefi-
¡ado. Un producto industrial debe cubrir las
necesidades de un consumidor.
En pocas palabras, un buen diseño es la
mejor expresión visual de la esencia de "algo",
ya sea esto un mensaje o un producto. Para ha-
cerlo fiel y eficazmente, el diseñador debe bus-
car la mejor forma posible para que ese "algo"
sea conformado, fabricado, distribuido, usado y
relacionado con su ambiente. Su creación no
debe ser sólo estética sino también funcional,
mientras refleja o guía el gusto de su época.
E l lenguaje visual
El diseño es práctico. El diseñador es un
hombre práctico. Pero antes de que esté pre-
parado para enfrentarse con problemas prácti-
cos, debe dominar un lenguaje visual.
Este lenguaje visual es la base de la crea-
ción del diseño. Dejando aparte el aspecto fun-
cional del diseño, existen principios, reglas o
conceptos, en lo que se refiere a la organización
visual, que pueden importar a un diseñador. Un
diseñador puede trabajar sin un conocimiento
consciente d e ninguno d e tales principios, reglas
o conceptos, porque su gusto personal y su sen-
sibilidad a las relaciones visuales son mucho
más importantes, pero una prolija comprensión
de ellos habrá de aumentar en forma definida su
capacidad para la organización visual.
E n e l programa de estudios del primer año,
en toda escuela de arte y en todo departamento
artistico universitario, y fuera de los campos de
especialización que los estudiantes puedan pro-
seguir después, siempre existe un curso varia-
blemente denominado Diseño Básico, Diseño
Fundamental, Diseño Bidimensional, etcétera,
que se refiere a la gramática de este lenguaje
visual.
Interpretando el lenguaje visual
Hay numerosas formas de interpretar el
lenguaje visual. A diferencia del lenguaje habla-
d o o escrito, cuyas leyes gramaticales están más
o menos establecidas, el lenguaje visual carece
de leyes obvias. Cada teórico del diseño puede
poseer un conjunto de descubrimientos distintos
por completo.
Mis propias interpretaciones, tal como se
desarrollan en este libro, pueden parecer bas-
tantes rígidas y escesivamente simplificadas.
Los lectores descubrirán en seguida que mis
teorías tienen mucha relación con un pensa-
miento sistemático y muy poca con la emoción y
la intuición. Esto se debe a que prefiero enfren-
tar a los principios en términos precisos y con-
cretos, con una máxima objetividad y una míni-
ma ambiguedad.
No debemos olvidar que el diseñador es
una persona que resuelve problemas. Los pro-
blemas que debe encarar l e son siempre dados.
Esto supone que él no puede alterar ninguno de
los problemas, sino que debe encontrar las solu-
ciones apropiadas. Ciertamente, una solución
inspirada podrá ser conseguida d e forma intuiti-
va, pero en casi todos los casos el diseñador
deberá confiar en su mente inquisitiva, la que
explora todas las situaciones visuales posibles.
dentro de las exigencias de los problemas es- ción y dirección. Está limitado por líneas.
Define
pecíficos. los limites extremos de un volumen (fig. 1c).
d) Volumen. El recorrido de un plano en
movimiento (en una dirección distinta a la suya
Elementos de diseño
intrínseca) se convierte en un volumen. Tiene
una posición en el espacio y está limitado por
Mi teoría comienza con una lista de los planos. E n un diseño bidimensional, el volumen
elementos del diseño. Esta lista es necesaria
e s ilusorio (fig. 1d).
porque los elementos formarán la base de todas
nuestras futuras discusiones.
En realidad, los elementos están muy rela-
cionados entre sí y no pueden ser fácilmente
separados en nuestra experiencia visual general.
Tomados por separado, pueden parecer bastan-
te abstractos, pero reunidos determinan la
apariencia definitiva y el contenido d e un diseño.
Se distinguen cuatro grupos de elementos:
8 ) Elementos conceptuales.
b ) Elementos visuales.
c) Elementos de relación.
d) Elementos prácticos.
Elementos conceptuales
Los elementos conceptuales no son visi-
bles. No existen de hecho, sino que parecen
estar presentes. Por ejemplo, creemos que hay
un punto en el ángulo de cierta forma, que
hay una línea en el contorno de un objeto,
que hay planos que envuelven un volumen y
que un volumen ocupa u n espacio. Estos pun-
tos, líneas, planos y volúmenes no están real-
mente alli; si lo están, ya no son conceptuales.
a ) Punto. Un punto indica posición. No
tiene largo ni ancho. No ocupa una zona del
espacio. E s el principio y e l fin de una línea, y e s
donde dos líneas s e encuentran o s e cruzan (fi-
gura 1a).
b) Línea. Cuando un punto se mueve, su
recorrido se transforma en una línea. L a línea
siene largo, pero no ancho. Tiene posición y
dirección. Está limitada por puntos. Forma los
bordes de un plano (fig. 1b).
c ) Plano. El recorrido de una línea en
movimiento (en una dirección distinta a l a suya
ntrínseca) s e convierte en un plano. Un plano
dene largo y ancho, pero no grosor. Tiene posi-
Elementos visuales
Cuando dibujamos un objeto en un papel,
empleamos una línea visible para representar
una linea conceptua!. L linea visible tiene no
sólo largo, sino también ancho. Su color y su tex-
tura quedan determinados por los materiales
que usamos y por l a forma e n que los usamos.
Así, cuando los elementos conceptuales se
hacen visibles, tienen forma, medida, color y
textura. Los elementos visuales forman la parte
más prominente de un diseño, porque son lo que
realmente vemos.
a) Forma. Todo lo que pueda ser visto
posee una forma que aporta la identificación
principal en nuestra percepción (fig. 2a).
b) Medida. Todas las formas tienen un
tamaño. El tamaño e s realativo s i l o describimos
e n términos de magnitud y de pequeñez, pero
asimismo es físicamente mensurable (fig. 2b).
c) Color. Una forma se distingue de sus
cercanías por medio del color. El color se utiliza
en su sentido amplio, comprendiendo no sólo
los del espectro solar sino asimismo los neutros
(blanco, negro, los grises intermedios) y asimis-
mo sus variaciones tonales y cromáticas
(fig. 2c).
d) Textura. La textura se refiere a las cer-
canías en la superficie de una forma. Puede ser
plana o decorada, suave o rugosa, y puede
atraer tanto al sentido del tacto como a la vista
(fig. 2d).
Elementos de relación
Este grupo de elementos gobierna la ubi-
cación y la interrelación de las formas en un
11
diseño. Algunos pueden ser percibidos, como la
dirección y la posición; otros pueden ser senti-
dos, como el espacio y la gravedad.
a) Dirección. La dirección de una forma
depende de como está relacionada con el obser-
vador, con el marco que la contiene o con otras
formas cercanas (fig. 3a).
b) Posición. La posición de una forma es
juzgada por su relación respecto al cuadro o la
estructura (véase capítulo 4) del diseño (fig. 3b).
c) Espacio. Las formas de cualquier tama-
ño, por pequeñas que sean, ocupan un espacio.
d) Gravedad. La sensación de gravedad
no es visual sino psicológica. Tal como somos
atraidos por la gravedad de la Tierra, tenemos
tendencia a atribuir pesantez o liviandad, esta-
bilidad o inestabilidad, a formas, o grupos de
formas, individuales (fig. 3d).
Elementos prácticos
Los elementos prácticos subyacen el con-
tenido y el alcance de un diseño. Están más allá
del alcance de este libro, pero quisiera mencio-
narlos aquí:
a) Representación. Cuando una forma ha
sido derivada de la naturaleza, o del mundo
hecho por el ser humano, es representativa. La
representación puede ser realista, estilizada o
semiabstracta.
b) Significado. El significado se hace pre-
sente cuando el diseño transporta un mensaje.
c) Función, La función se hace presente
cuando un diseño debe servir un determinado
propósito.
La referencia al marco
Los mancionados elementos existen nor-
malmente dentro de limites que denominamos
"referencia al marco". Esta referencia señala los
limites exteriores d e un diseño y define la zona
dentro de la cual funcionan juntos los elementos
12
creadas y los espacios que se han dejado en
blanco. La reforencia al marco no supone nece-
sariamente un marco real. En ese caso, el marco
debe ser considerado como parte integral del
diseño. Los elementos visuales del marco visible
no deben ser descuidados. Si no existe un marco
real, los bordos de un cartel, o las páginas de
una revista o las diversas superficies de un
paquete se convierten en referencias al marco
para los diseños respectivos.
E l marco de un diseño puede ser de cual-
quier forma, aunque habitualmente es rectan-
gular. La forma básica de una hoja impresa es la
referencia al marco para al diseño que ella
contiene.
E l plano de la imagen
Dentro de la referencia al marco está el
plano de la imagen. El plano de la imagen es en
realidad la superficie plana del papel lo de otro
material) en el que el diseño ha sido creado.
Las formas son directamente pintadas o
impresas en ese plano de la imagen, pero pue-
den parecer situadas arriba, debajo u oblicuas
con él, debido a ilusiones espaciales, que serân
plenamente tratadas e n e l capítulo 12.
Forma y estructura
Todos los elementos visuales constituyen
lo que generalmente llamamos "forma"
, que es
e l objetivo primario en nuestra actual investiga-
ción sobre el lenguaje visual. La forma, en este
sentido, no es sólo una forma que se ve, sino
una figura de tamaño, color y textura determi-
nados.
La manera en que una forma es creada,
construida u organizada junto a otras formas. es
a menudo gobernada por cierta disciplina a la
que denominamos "estructura". La estructura
que incluye a los elementos de relación es asi-
mismo esencial para nuestros estudios.
Tanto la forma como la estructura serán
prolijamente tratadas en los otros capítulos.
2 . Forma
L a forma y los elementos conceptuales
Como fuera señalado, los elementos con-
ceptuales no son visibles. Así, e l punto, l a línea o
el plano, cuando son visibles, se convierten en
forma. Un punto sobre el papel, por pequeño
que sea, debe tener una figura, un tamaño, un
color y una textura si se quiere que sea visto.
También debe señalarse lo mismo de una línea o
de un plano. En un diseño bidimensional, el
volumen e s imaginario.
Los puntos, líneas o planos visibles son
formas en un verdadero sentido, aunque formas
tales como puntos o líneas son simplemente
denominados puntos o líneas e n l a práctica.
La forma como punto
Una forma es reconocida como un punto
porque es pequeña.
La pequeñez, desde luego, e s relativa. Una
forma puede parecer bastante grande cuando
está contenida dentro de un marco pequeño,
pero la misma forma puede parecer muy peque-
ña si es colocada dentro de un marco mucho
mayor (fig. 4).
L a forma más común de un punto e s l a de
un círculo simple, compacto, carente de ángulos
y de dirección. Sin embargo, un punto puede ser
cuadrado, triangular, oval o incluso de una for-
m a irregular (fig. 5).
Por lo tanto, las características principales
de un punto son: a) su tamaño debe ser com-
parativamente pequeño, y b) su forma debe ser
simple.
L a forma como línea
Una forma es reconocida como línea por
dos razones: a) su ancho es extremadamente
estrecho; b) su longitud es prominente.
Una línea, por lo general, transmite la sen-
sación de delgadez. La delgadez, igual que l a
pequeñez, es relativa. La relación entre l a longi-
tud y el ancho de una forma puede convertirla
e n una línea, pero no existe para esto un criterio
absoluto.
En una línea deben ser considerados tres
aspectos separados:
La forma total. Se refiere a s u apariencia
general, que puede ser descrita como recta, cur-
va, quebrada, irregular o trazada a mano (fi-
gura 6a).
El cuerpo. Como una línea tiene un ancho,
su cuerpo queda contenido entre ambos bordes.
Las formas de estos bordes y la relación entre
ambos determinan la forma del cuerpo. Habi-
tualmente, los bordes son lisos y paralelos, pero
a veces pueden ocasionar que el cuerpo de la lí-
nea parezca afilado, nudoso, vacilante o irre-
gular (fig. 6b).
Las extremidades. Éstas pueden carecer
de importancia si la línea es muy delgada. Pero
si la línea es ancha, la forma de sus extremos
puede convertirse en prominente. Pueden ser
cuadrados, redondos, puntiagudos o de cual-
quier otra forma simple (fig. 6c).
Los puntos dispuestos e n una hilera pue-
den dar la sensación d e una línea. Pero en este
caso l a línea es conceptual y n o visual, porque lo
que vemos es todavía una serie de puntos
(fig. 6d).
La forma como plano
En una superficie bidimensional, todas las
formas lisas que comúnmente no sean reconoci-
das como puntos o líneas son planos.
Una forma plana está limitada por líneas
conceptuales que constituyen los bordes de la
forma. Las características de estas líneas con-
ceptuales, y sus interrelaciones, determinan la
figura de la forma plana.
Las formas planas tienen una variedad de
figuras, que pueden ser clasificadas como sigue:
a) Geométricas, construidas matemática-
mente (fig. 7a).
b) Orgánicas, rodeadas por curvas libres,
que sugieren fluidez y desarrollo (fig. 7b).
c) Rectilineas, limitadas por líneas rectas
que no están relacionadas matemáticamente
entre si (fig. 7c).
d ) Irregulares, limitadas por líneas rectas
y curvas que no están relacionadas matemática-
mente entre s í (fig. 7d).
scritas, caligráficas o creadas a zona cercana a la forma o "figura". En casos
mano alzada (fig. 7e). ambiguos, la relación entre figura y fondo pue-
f) Accidentales, determinadas por el efec- de ser reversible. Esto será tratado en el capí-
to de procesos o materiales especiales, u obteni- tulo 12.
das accidentalmente (fig. 7f).
Las formas planas pueden ser sugeridas
por medio del dibujo. En este caso, debe consi-
L a forma y la distribución del color
derarse el grosor de las líneas. Los puntos dis-
puestos en una fila pueden asimismo sugerir
una forma plana.
Los puntos o líneas, agrupados en forma
densa y regular, pueden sugerir asimismo for-
mas planas. Se convierten en la textura del
plano.
L a forma como volumen
L a forma como volumen es completamen-
te ilusoria y exige una especial situación espa-
cial. Una discusión completa sobre ello se
encontrará en el capítulo 12.
Formas positivas y negativas
Por regla general, a la forma se la ve como
ocupante de un espacio, pero también puede ser
vista como un espacio blanco, rodeado de un
espacio ocupado.
Cuando se la percibe como ocupante de
u n espacio, la llamamos forma "positiva". Cuan-
do se la percibe como un espacio en blanco,
rodeado por un espacio ocupado, la llamamos
forma "negativa" (fig. 8).
En el diseño en blanco y negro, tendemos
a considerar al negro como ocupado y al blanco
como vacío. Así, una forma negra es reconocida
como positiva y una forma blanca como negati-
va. Pero tales formas no corresponden siempre
a la realidad. Especialmente cuando las formas
se penetran o interfieren entre sí (véase en este
capítulo la sección sobre interrelación de las
formas) ya no e s fácil separar lo que e s positivo
y lo que es negativo.
La forma, sea positiva o negativa, es men-
cionada comúnmente como la "figura", que está
sobre un "fondo". Aquí el "fondo" designa a la
Sin cambiar ninguno de los elementos en
u n diseño, la distribución de colores dentro de
un esquema definido de colores puede adoptar
una gran escala de variaciones. Pongamos un
ejemplo muy simple. Supongamos que tenemos
una forma que existe dentro de un marco y que
podemos usar sólo blanco y negro. Se pueden
obtener cuatro formas diferentes en la distribu-
ción del color:
a) Forma blanca sobre fondo blanco
(fig. 9a).
b) Forma blanca sobre fondo negro
(fig. 9b).
(fig. 9c).
c) Forma negra sobre fondo blanco
d Forma negra sobre fondo negro
(fig. 9d). En el caso a), el diseño es totalmente blan-
co y la forma desaparece. En el b) tenemos una
forma negativa. En el c) tenemos una forma
positiva. En el d) el diseño es totalmente negro,
y la forma desaparece, igual que en el a). Desde
luego, podemos tener la forma dibujada en
negro dentro del a), y dibujada en blanco dentro
del d) (fig. 10).
Si aumenta la complejidad del diseño,
aumentan asimismo las diferentes posibilidades
para la distribución del color. Para ilustrarlo nue-
vamente tenemos dos círculos que se cruzan
entre sí dentro de un marco. En el ejemplo
anterior teníamos solamente dos zonas defini-
das donde distribuir nuestros colores. Ahora
tenemos cuatro zonas. Utilizando todavía blanco
y negro, podemos presentar dieciséis variantes
distintas en lugar de cuatro (fig. 11).
Interrelación d e formas
Las formas pueden encontrarse entre sí de
diferentes maneras. Hemos demostrado que Efectos espaciales en interrelaciones de
cuando una forma se superpone a otra, los formas
resultados no son tan simples como podíamos
haber creído.
El distanciamiento, e l toque, la superposi-
Ahora elegimos dos círculos y vemos có-
ción, la penetración, l a unión, la sustracción, la
m o pueden ser reunidos. Escogemos dos cír- intersección o la coincidencia d e formas:
cada
culos de la misma medida para evitar complica-
clase d e interrelación produce diferentes efectos
ciones innecesarias. Pueden distinguirse ocho
espaciales.
maneras diferentes para su interrelación: En e l distanciamiento, ambas formas pue-
a) Distanciamiento. Ambas formas que- den parecer equidistantes del ojo, o una más
dan separadas entre sí, aunque puedan estar cercana y otra más lejana.
muy cercanas (fig. 12a).
En el toque, la situación espacial d e ambas
b) Toque. Si acercamos ambas formas,
formas es asimismo flexible, como en el distan-
comienzan a tocarse. El espacio que las mante-
ciamiento. El color desempeña un papel impor-
nía separadas en a) queda así anulado (fig. 12b).
tante para determinar la situación espacial.
c) Superposición. Si acercamos aún más En la superposición, es obvio que una for-
ambas formas, una s e cruza sobre la otra y pare-
ma está delante o encima de la otra.
ce estar por encima, cubriendo una porción de l a
En la penetración, la situación espacial es
que queda debajo (fig. 12c). un poco vaga, pero con la manipulación de
d ) Penetración. Igual
que en c), pero
colores e s posible colocar una forma sobre la
ambas formas parecen transparentes. No hay otra.
una relación obvia de arriba y debajo entre ellas,
y los contornos de ambas formas siguen siendo
enteramente visibles (fig. 12d).
e ) Unión. Igual que e n c), pero ambas for-
mas quedan reunidas y se convierten en una for-
ma nueva y mayor. Ambas formas pierden una
parte de su contorno cuando están unidas (fi-
gura 12e).
f) Sustracción. Cuando una forma invisible
se cruza sobre otra visible, e l resultado e s una
sustracción. La porción de l a forma visible que
queda cubierta por la invisible se convierte asi-
mismo en invisible. La sustracción puede ser
considerada como la superposición de una for-
ma negativa sobre una positiva (fig. 12f).
En la unión, las formas aparecen habitual-
mente como equidistantes del ojo, porque se
convierten en una forma nueva.
E n la sustracción, igual que en l a penetra-
ción, nos enfrentamos a una forma nueva. Nin-
guna variación espacial es posible.
En la coincidencia, solamente tenemos
una forma si las dos anteriores son idénticas en
figura, tamaño y dirección. S i una e s más peque-
ña en tamaño, o diferente de l a otra en figura, en
dirección o en ambas cosas, n o habrá una coin-
cidencia real y s e producirán la superposición, la
penetración, la unión, la sustracción o la inter-
sección, con los posibles efectos espaciales ya
mencionados.
g ) Intersección. Igual que en d), pero sola-
mente es visible la porción en que ambas formas
s e cruzan entre sí. Como resultado de l a inter-
sección, surge una forma nueva y más pequeña.
Puede no recordarnos las formas originales con
las que fue creada (fig. 12g).
h) Coincidencia. Si acercamos aún más
ambas formas, habrán de coincidir. Los dos cír-
culos se convierten en uno (fig. 12h).
Las diversas clases de interrelaciones
deben siempre ser exploradas cuando s e organi-
zan formas dentro d e u n diseño.