Cáncer
Cérvico-Uterino
¿Qué es el cáncer
Cérvico-uterino?
Es el cáncer que surge en el cuello del útero (cérvix), la
parte inferior del útero que conecta con la vagina. Casi
todos los casos de cáncer cérvico-uterino son causados
por una infección persistente de alto riesgo por el virus
del papiloma humano (VPH).
Es uno de los cánceres más comunes en mujeres a nivel
mundial y afecta sobre todo a mujeres jóvenes-adultas.
Cuando las células anormales proliferan en el cuello
uterino pueden formar tumores que, de no tratarse,
invaden tejidos cercanos y diseminan a otros órganos.
Prevención primaria
El cáncer cervicouterino se previene principalmente con la vacuna
contra el VPH, aplicada a niñas antes del inicio de su vida sexual. Esta
protege contra los tipos 16 y 18 del virus y reduce significativamente el
riesgo de cáncer. También ayudan el uso del preservativo, evitar el
tabaquismo y mantener un buen sistema inmune.
Prevención secundaria
Tamizaje con papanicolaou
Desde los 25 hasta los 64 años, cada 3 años si es normal
y, cuando sea posible, con prueba de VPH.
En 2024 se inició una campaña masiva para aplicar más
de un millón de dosis de la vacuna contra el VPH a niñas
y adolescentes de hasta 16 años.
La OMS recomienda realizar tamizaje con prueba de VPH
o citología al menos a los 35 y 45 años para detectar
lesiones precancerosas.
Detección oportuna
El cáncer cervicouterino puede prevenirse mediante la
combinación de vacunación y detección temprana. El
Papanicolaou permite identificar células precancerosas y
debe realizarse desde los 25 años cada tres años. La prueba
del VPH es más sensible y se recomienda a partir de los 30
años. En caso de resultados anormales, se realiza una
colposcopia con posible biopsia. Las mujeres con factores de
riesgo requieren controles más frecuentes.
Datos en méxico
El cáncer cervicouterino es una de las principales
causas de muerte por cáncer en mujeres
mexicanas, ocupando el segundo lugar después
del de mama. En 2023, la tasa de mortalidad fue
de 9.5 por cada 100,000 mujeres, con alrededor de
13,000 casos nuevos y 4,000 defunciones anuales.
Gracias a la vacunación contra el VPH y al tamizaje
oportuno, estas cifras han disminuido, y México
busca alcanzar una cobertura del 95% para reducir
aún más la incidencia y mortalidad.