Orígenes de los primeros americanos
Orígenes de los primeros americanos
Los lejanos antepasados de los primeros seres humanos que llegaron a América provenían
del Nordeste de Asia, y después de atravesar lo que actualmente se conoce como Beringia,
se desplazaron por el Oeste de Canadá y de Estados Unidos. Muy probablemente estos
primeros americanos entraron por lo que hoy es Alaska franqueando el puente de tierra
sumergido en la actualidad bajo el mar de Bering, aunque también es posible que hayan
cruzado cortas distancias por mar utilizando embarcaciones simples, o que lo hayan hecho
sobre el hielo invernal. El puente de tierra aparecía cada vez que el nivel mundial del mar
disminuía 48m a causa de la retención de las precipitaciones sobre la tierra en forma de
hielo glacial que se acumulaba en las regiones polares y montañosas del Mundo. En su
extensión máxima, cuando el nivel del mar descendía cerca de 100m por debajo del actual,
el puente de tierra de Bering se extendía desde el cabo Navarín, al Sur de la
desembocadura del Rio Anadyr en el oeste de Siberia, y después de bordear, hacia el
Suroeste, las islas Pribilof, alcanzaba la Alaska continental cerca de la punta de la península
de Alaska al Sur de la desembocadura del río Yukón. En esas épocas, el puente se
extendía hacia el Norte, cerca de 500km allende al estrecho de Bering
Hasta hace poco, se postulaba la existencia de un hipotético pasillo libre de hielo, situado al
Este de las Rocosas, que habría permitido a los primitivos habitantes del continente pasar
de Beringia a la región subglacial de América. Se supone que estos primeros pobladores
eran cazadores que perseguían grandes herbívoros por las Grandes Llanuras Centrales de
Estados Unidos. El elemento principal de esta suposición está dado por el hecho de que en
general se reconoce que la manifestación cultural más temprana en Norteamérica es la
tecnología Clovis, fácilmente identificable por las puntas de proyectiles acanaladas muy
elaboradas usadas para cazar mamut y bisones entre el 11200 y el 10900 a.P
Desde 1927, año en que se confirmó que las puntas acanaladas estaban asociadas con la
extinción del bisonte en el sitio de Folsom, Nuevo México, se comenzó a desarrollar un
modelo según el cual los primeros americanos eran cazadores, especializados en la caza
mayor, que poseían una tecnología análoga a la del Paleolítico Superior. Excavaciones
subsiguientes en unos doce sitios en las Grandes Llanuras y en el sudeste de Arizona
confirmaron la presencia de puntas de proyectiles Clovis acanaladas que evidentemente
habían sido empleadas para dar muerte a mamuts
Las Grandes llanuras constituyen desde hace mucho tiempo un vasto ecosistema de
praderas que, desde el Pleistoceno, suministran pastos en abundancia a las manadas de
herbívoros. En consecuencia, los ocupantes prehistóricos de las Llanuras hallaron una base
económica en la caza de estos grandes herbívoros. Al Este del Rio mississipi se han
encontrado varios sitios que incluyen puntas acanaladas, fechados entre el 11000 y el
13000 a.p . Sin embargo, este modelo plantea problemas importantes, Por un lado, los sitios
Clovis no son los más antiguos del continente y por el otro el complejo Clovis no aparece en
el sur de Panamá. Además, los datos actuales indican que la tecnología Clovis se originó al
Este de las Grandes llanuras y que los puntos donde se acumulan los restos de mamuts
son los sitios donde los cazadores venidos del este encontraban y aniquilaban a los
animales sedientos y cansados, que se agrupaban en los abrevaderos cuando hacia el
11000 ap, se destacó la última gran sequia del pleistoceno. Como veremos más adelante
las pruebas relativas a los sitios del Pleistoceno en América del sur han llevado a la materia
de los arqueólogos a abandonar el popular modelo Clovis, como teoría inicial de
poblamiento del continente
Para llevar a cabo esta proeza, los esquimales usaron una tecnología altamente
especializada para cazar mamíferos marinos, caribús y bueyes almizcleros. También habían
desarrollado una técnica para elaborar indumentarias especiales, con objeto de mantener el
calor del cuerpo, así como viviendas convenientemente aisladas. En efecto, al igual que las
poblaciones indígenas de las Grandes Llanuras que cazaban búfalos a caballo, los
esquimales fueron los últimos cazadores especializados en animales de fauna mayor y a
menudo sirven como modelo de como pude haber sido el estilo de vida durante el
Paleolítico Superior Temprano
Las fuertes similitudes genéticas, lingüísticas y culturales presentes en toda Beringia han
sido explicadas por medio de un modelo según el cual los esquimales fueron los últimos
inmigrantes, mientras que los dené representan la penúltima inmigración. Tanto desde el
punto de vista genético como lingüístico, todos los otros amerindios, que viven más al Sur,
están más lejanamente emparentados con los asiáticos del Nordeste, de modo que se los
considera descendientes de inmigrantes más tempranos que, se supone, atravesaron el
corredor libre de hielo al final de la última glaciación
Todos estos informes son preliminares y se esperan descripciones más detalladas. Pero los
indicios de que hace 250000 años aproximadamente había ya en Siberia central
poblaciones dotadas de tecnología del Paleolítico Medio o Inferior, arroja dudas sobre la
hipótesis de una ocupación inicial de hace tan sólo 20000 años
Se sabe desde hace mucho que el Homo erectus con una tecnología del Paleolítico inferior,
se encontraba ya en el Norte de China hace entre 250000 y 500000 años. Recientemente,
este marco temporal se ha extendido a un millón de años. En Japón se están excavando
varios sitios del Paleolítico Medio en Honshu. Los arqueólogos y geólogos de ese país
creen que el periodo en algunos de estos sitios corresponde al Pleistoceno Medio, quizás
de unos 200000 años de edad. Algunos arqueólogos japoneses de talante más conservador
han aceptado recientemente la existencia de un sitio fechado en 500000 años a.p. Una vez
más, se trata de informes preliminares. Sin embargo, en la región general que dio a luz a los
primeros americanos existe evidencia ciertamente suficiente como para poner en duda la
suposición básica según la cual la ocupación inicial de Beringia se produjo solo después del
115.000 ap
Como queda señalado a partir del estudio de dientes Turner llegó a la conclusión de que los
primeros americanos provenían desde el norte de China. Pero, aunque dicha conclusión
está bien fundada, es evidente que estos hombres alcanzaron Beringia mucho antes del
115000 ap. La presencia de hombres en Japón, en el Norte de China e incluso en el Norte
de Siberia central hace más de 200000 años, significa que estos pudieron haberse hallado
en cualquier parte del Nordeste asiático durante el último periodo interglaciar, cuando el
clima era más cálido que en la actualidad. Si ya en éste periodo los hombres se habían
adaptado al nordeste del continente asiático y a las islas japonesas, es posible suponer que
también pudieron haber estado en condiciones de atravesar el puente de tierra de Bering,
ya fuera caminando, ya sea bajeando la costa con embarcaciones simples, cada vez que el
nivel del mar descendía unos 48 m, hecho que se produjo en repetidas oportunidades
durante el Pleistoceno, inclusive hace 70000 años aproximadamente. Así, pues, si la
entrada inicial sobre el puente de tierra de Bering se produjo hace 70000 años, estos
hombres tienen que haberse hallado en un estadio Homo Sapiens en transición tardío, pero
que no era aun totalmente moderno
Es muy probable que los seres humanos hayan penetrado por primera vez en lo que hoy es
América Latina a lo largo de la costa de la Baja California. A comienzos de la última
glaciación, las cordilleras del Oeste de Norteamérica, hasta la extremidad sur de la Sierra
Nevada, en el Sur de California, estaban cubiertas de hielo glacial; exceptuando la brecha
del rio Columbia, los hombres se habían confinado en el Oeste del sistema montañoso
formado por la Cordillera de las Cascadas y la Sierra Nevada. Sur ante el periodo de la
última glaciación, algunos aventureros pudieron haberse abierto paso hacia la cuenca del
columbia y la llanura del rio Snake, y otros pudieron haber cruzado por el Sur de las Sierras
hasta el desierto de Mojave, pero es muy probable que la mayoría haya permanecido a lo
largo de la costa del Pacifico y en los valles de los ríos más pequeños, dentro de los
ecosistemas productivos tradicionales que durante mucho tiempo habían ocupado sus
antecesores. Lamentablemente, la mayoría de los sitios coteros que datan de la última
glaciación están hoy sumergidos en la plataforma continental
Meighan señala que los primeros californianos, que dependían principalmente de los
recursos marinos y cuyos descendientes desarrollaron más tarde múltiples adaptaciones
marítimas, recogían crustáceos y pescaban en estanques de marea o en estuarios poco
profundos, con redes, arpones o nasas. En cuanto a las embarcaciones que habrían
utilizado, es posible que fueran simples canoas o balsas de tule desde las que se
zambullirían para atrapar o desde las que pescarían con sedal
La punta tiene forma de “cola de pescado”, y se han encontrado varios ejemplares de ella
aislados más al Sur en Centroamérica. Sin embargo, sólo en Sudamérica se localiza en
contextos fechados. Dado que el datado como más antiguo (11000 ap) se haya en la cueva
de Fell, cerca del estrecho de Magallanes, y que este tipo de puntas aparece poco tiempo
después en la provincia de Buenos Aires, en las pampas argentinas, parece más razonable
concluir que esta forma distintiva se desarrolló en la Patagonia austral como parte de una
adaptación local para la caza de caballos, y que más tarde, cuando éstos se extinguieron,
se difundió hacia el Norte
Aunque en los yacimientos más antiguos encontró una punta bifacial, la mayoría de los
artefactos desenterrados son lascas mono-faciales retocadas
Las poblaciones en expansión hacia el Este, desde la región del Darien de Panamá y
Colombia, muy pronto se encontraron sin las densas selvas tropicales y tuvieron que
adaptarse a los bosques semiáridos de árboles espinosos del Nordeste colombiano y del
Noroeste venezolano, al norte del límite septentrional de los Andes. El rio pedregal contiene
una serie de terrazas bajas, así como también superficies viejas más elevadas con buenas
exposiciones
En las zonas montañosas del Ecuador, la historia es diferente. La region que rodea Ilaló, al
Este de quito, contiene en abundancia cantidades de obsidiana de excelelnte calidad que
atrajeron a los hombres cuando menos alrededor del 11000 ap
El valle de Ayacucho en el Sur de Perú, sugiere que una forma de punta similar pudo haber
sido transferida con facilidad a un material más duro cuando los lasqueadores,
familiarizados con el retoque marginal simple, experimentaron con el retoque en todos los
bordes sobre ambos lados, para crear una punta que sería más eficaz que las puntas de
hueso o cornamenta de ciervo para penetrar corambres gruesas.
Las vegas es interpretada como una tradición temprana de selva tropical que incluyó algo
de horticultura y que dio origen, después del 5300 a.p, a la cultura cerámica temprana de
Valdivia con una agricultura intensiva, una extendida tecnología pesquera y un
ceremonialismo más desarrollado
En el sur de Brasil las puntas cola de pescado en general aparecen asociadas con sitios
mas recientes, aunque algunas puntas con pedúnculo pueden remontarse al 7000 u 8000
a.p. De hecho, la única evidencia reportada de caza de grandes animales en las áreas de
sabana/llano de Rio Grande do Sul son huesos modificados de perezosos terrestres, uno de
los cuales proporcionó una fecha del 12770 + 220 a.p
Más tarde, entre el 11000 y el 85000 a.p. Los hombres que ocuparon esta región de
sabana/llano a lo largo del Uruguay se dedicaron a la caza de ciervos y a la recolección de
frutas picadas. Estos cazadores-recolectores usaron puntas lasqueadas bifacialmente y con
pedúnculo, cuchillos bifaciales y una variedad de raspadores sobre lascas, así como
también piedras para moler y yunques de piedra
Las conchas de caracoles de tierra gigantes constituyen los restos animales más
abundantes, pero la presencia de huesos de tapir, de ciervo, de pecarí, de monos, de
pequeños roedores, de tortugas y de peces indica una economía recolectora y cazadora
diversificada
La calota puede o no datar del Pleistoceno, puesto que se sabe de poblaciones con
importantes protuberancias frontales en otras partes de América procedentes de contextos
holocénicos. La calota es significativa no tanto porque puede ser muy vieja sino porque
sugiere que una forma de transición del Homo Sapiens primitivo podría haber estado
presente en América al igual que en el Este de Asia y en Australia.
La etnia charrúa
Cultura material
La piedra y el cuero fueron los elementos básicos con que confeccionaron un instrumental
necesario para proveer la subsistencia, y que sirvió para las actividades bélicas
En época precolombina sus armas consisten en flechas de punta de piedra. Los arcos
fueron simples y parece que predominantemente cortos. Otra arma utilizada a distancia fue
la honda
Las boleadores fueron armas arrojadizas formadas por bolas de piedra pulida aseguradas al
extremo de guias de cuero trenzado o retorcido
Las lanzas generalmente llamadas chuzas aumentaron su tamaño para adaptarse al uso del
jinete. La lanza pasó entonces a ser el arma por excelencia de los indios, al punto que los
guerreros serían desde su adopción sistemáticamente llamados “indios de lanza”
# El valor asignado al hierro queda reflejado también en la apreciación hecha por Saldanha
respecto a que, ya casi a fines del siglo XVIII, las flechas eran usadas solamente en
ocasiones de pelea, poco se sirven de ellas para cazar y la razón de ello debe ser que como
tolo que es de hierro les cuesta conseguir y luego trabajarlo para hacer las puntas de las
saetas, las reservan como instrumentos de su mayor seguridad
Respecto a la vivienda aborigen, como lo demostró Petit Muñoz, la primitiva fue construida
con esteras de forma cuadrada, de techo plano y tambien sin techar, lo que asimila esta
choza al “paravientos” patagonico. Solo con la difusion del ganado y la consiguiente
posibilidad de contar con cueros de buen tamaño en abundancia, construyeron con ese
material chozas de techo redondeado y forma alargada o circular, aunque a juzgar por lo
establecido en algunas fuentes de época tardía nunca se abandonó completamente el
primer sistema. Estas viviendas parecen haber sido de poca altura y pequeña capacidad
llevaban los indigenas el cabello largo y enmarañado. Aparte de Sepp que dijo haber visto
entre las mujeres yaro collares de huesos y tambien brazaletes que habló de tocados de
plumas de ñandú no indican fuentes el uso de adornos originales
El mando tenía, por lo tanto, una significacion exclusivamente guerrera; en este sentido,
Cabrer mencionó para los minuanes una subdivision del mismo: un jefezuelko por cada 15 o
20 guerreros; un cacique por tolderia, quien comandaba a unos 50 hombres y un cacique
general cuando las operaciones exigían la unión de varios grupos
Sabian simular ataques y huidas, asi como preparar emboscadas, pero dificilmente
explotaban la ventaja ni persiguen al enemigo que se retiraba derrotada
Sistema ideológico
En lo que tiene que ver con las ideas religiosas de los indigenas y el conocimiento que las
mismas se puede obtener de algunas de las principales fuentes, es preciso aludir al
prejuicio racionalista
“Suponian la existencia de un espirito malefico al que atribuian sus desgracias,
enfermedades o desastres al que llamaban gualiche”
La etnia chaná
Caral está ubicado en la costa del área norcentral del Perú, a 182 km al norte de Lima,
Perú, y a 23 km del litoral, en la parte inicial del sector medio del valle de Supe, a 350
msnm,
La ciudad se encuentra sobre una terraza aluvial, 25 m por encima del fondo del Vallé, en
un medio desértico, cubierta de arena, rodeada de cerros y poblada por achupaLLas, que
proliferan y se llenan de flores rojas durante los meses de invierno. La ciudad se yergue
entre el cielo y la tierra. Abajo queda el río, la vegetación colorida y el bullicio de la vida
humana cotidiana. Las excavaciones arqueológicas vienen haciendo resurgir la obra
humana milenaria del fondo del paisaje natural.
El asentamiento urbano ocupa un área de 65 11acon una zona central de arquitectura
monumental, residencial y no residencial. El núcleo de la ciudad está compuesto por 32
estructuras arquitectónicas monumentales. Hacia el valle, en el borde de la terraza aluvial,
se percibe la aglomeración de los pequeños recintos de un extenso sector residencial,
alejado del centro público. Caral está entre los dieciocho asentamientos urbanos que hemos
identificado en el valle de Supe, y es uno de los cinco asentamientos más extensos, de
similar magnitud, que se construyeron en un radio de 10 kilómetros cuadrados
Las excavaciones emprendidas allí pur Feldrnan, ese mismo año, proporcionaron
evidencias para sustentar que el sitio, era mucho más antiguo de lo que se había estimado
y que la carencia de cerámica se debía justamente a esa gran antigüedad más que a
diferencias funcionales. A partir de estos resultados Áspero dejó de ser considerado como
un sitio acerámico y fue calificado como precerámico, con fechados radiocarbónicos que
retrocedían su ubicación hasta el tercer milenio antes de Cristo
Los Andes Centrales durante el Arcaico Tardío (3000-1600 años a.C.): niveles de desarrollo
diferentes Hacia los 3000 años a.C. las diversas sociedades asentadas en los Andes
Centrales, con sus respectivas culturas e idiomas, mostraban, además diferentes niveles de
desarrollo:
2. En el área sur, las aldeas de pescadores costeros y los grupos agricolas o pastoriles de
los valles y territorios altoandinos, si bien sedentarios, vivían en pequeñas agrupaciones de
parentesco y continuaban con un sistema de autosubsistencia. Ellos compartían todavía
una formación social de nivel neolítico.
3. En el área norcentral, en cambio, en el territorio comprendido entre los ríos Santa, Supe y
las zonas aledañas de las vertientes occidentales u orientales hubo un desarrollo mayor y
más armonioso entre las sociedades de la costa, la sierra y la selva andina que en las áreas
del norte y del sur; y se generó, más tempranamente que en aquellas, una red de
intercambio cultural interregional sostenido. Esta activación fue alcanzada por el avance
tecnológico en las ramas de la producción agrícola en el interior, como pesquera en el
litoral, que creó condiciones para cierta especialización ocupacional y una organización
social más compleja. Cabe destacar los aportes de la sierra en la agricultura de irrigación
por medio de canales, así como la habilitación de pequeñas terrazas, según atestigua la
evidencia de La Galgada. En la costa, la innovación de las redes de algodón para una
pesca de consumo mayor.
Economía
La sociedad de Supe quedó así diferenciada socialmente entre los productores, pescadores
y agricultores, y las élites, comerciantes y conductores de los asentamientos; distinción que
fue acentuándose en relación con el prestigio alcanzado por algunos miembros de las élites,
Estos dejaron de producir directamente para su sustento y se dedicaron a actividades
especializadas, como la intensificación del intercambio hasta largas distancias; la
observación astronómica para la medición del tiempo y la elaboración del calendario; la
experimentación y aplicación de conocimientos de aritmética y geometría en las
construcciones arquitectónicas destinadas a actos públicos; y la celebración de ritos y
ofrendas propiciatorias, que garantizaran la reproducción de las condiciones materiales
necesarias para la vida de la población. A cambio de estos servicios recibirían partes
significativas de la producción excedente. Con esta base económica y el prestigio social se
fue formando un gobierno centralizado que ejerció el poder político e ideológico no sólo en
el valle y litoral de Supe sino, también, entre los pobladores de los valles de Fortaleza y
Pativílca y cuyo prestigio alcanzaría a los habitantes de las áreas central y norte del Perú.
Poder e ideología
CIUDAD SAGRADA
Caral habría sido el asiento capital de este primer gobierno estatal Su traza urbana revela
complejidad en el uso del espacio, en el diseño arquitectónico y en la labor constructiva.
Presenta seis volúmenes piramidales mayores, además de otras construcciones
monumentales menores de cinco diferentes tamaños, todos ellos con su particular grupo de
estructuras auxiliares; así como conjuntos residenciales, igualmente, de variada dimensión,
tecnología, material constructivo y ubicación dentro de la ciudad. La pirámide mayor mide
160 m por 150 m y 18 m de altura.
En general, es posible identificar dos grandes espacios o mitades: uno alto, donde se
encuentran los volúmenes arquitectónicos más destacados; y otro bajo, con las estructuras
de menor tamaño, donde resalta, sin embargo, la construcción del anfiteatro. Distinción
simbólica con significado social, político-religioso y de género, femenino-masculino. Esta
dualidad espacial reflejaría la organización social dual, que imbricaría todas las actividades
políticas y religiosas de las sociedades andinas, y que se convertirían en un aspecto
"estructural", tradicional de éstas
cultura
Para poder poner al hombre andino en su contexto biológico, debemos compararlo con
mamíferos como los camélidos sudamericanos, que son considerados animales con
adaptación genética al ambiente de altura. Una marca genética que posee muchos
animales de altura consiste en tener una hemoglobina que une al oxígeno más fuertemente
que aquella de los animales de nivel de mar, lo que se conoce como “alta afinidad”. Una
segunda propiedad de los animales de altura es la de no experimentar un aumento de
glóbulos rojos como lo hacen los animales oriundos del nivel del mar. El ser humano, ya sea
de nivel del mar o nativo de la altura, carece de estas dos propiedades características de los
animales genéticamente adaptados. Estos estudios comparativos y otros de genética de
poblaciones indican que el hombre de altura debe pagar un tributo mayor que los animales
con adaptación genotípica
Hay que decir que, hasta ahora, los arqueólogos no se han interesado por esta faceta de la
historia del hombre en este continente, a pesar de que ésta ha desempeñado y
desempeñan un papel importante, sino decisivo, en la fisiología y también en muchos
aspectos de su cultura. Éste es un tema que se deberá estudiar en el futuro de forma más
sistemática
Cuando hacia el año 10000 a.n.e, se produjo la transición del Pleistoceno al Holoceno, el
hombre tuvo que enfrentarse a la crisis climática, que se transformó para él en una crisis
cultural. No se debe olvidar que los cazadores-recolectores que llegaron a América eran los
herederos de aquellos cazadores del Viejo Mundo que durante millones de años se habían
enfrentado a los fenómenos glaciares y que, como respuesta, habían creado una cultura
que les permitió vivir en condiciones normales en ese medio. La crisis climática significaba
la desaparición de ese mundo y con él la imperiosa necesidad de modificar los mecanismos
culturales para adaptarse al cambio
No hay aún suficientes estudios para poder saber a ciencia cierta cuáles fueron las rutas
que siguieron los primeros grupos de humanos cuando se encontraron por primera vez en la
parte meridional de América, después de haber superado el istmo centroamericano.
Nosotros, a la luz de las evidencias actuales, hemos propuesto varias teorías que no son
excluyentes
Unos grupos sin duda debieron tomar la ruta oriental, que los llevó a la que hoy es la gran
área amazónica. Sin esta entrada no se podría explicar la evolución temprana de esa parte
del continente. Y aunque aun no se haya dilucidado hay indicios cada vez más claros de
que durante el máximo repunte glaciar existía un corredor de sabanas que se extendía
prácticamente desde la parte meridional de los Estados Unidos, es decir, desde Florida,
Siguiendo hacia el Sur, es posible que la zona costera se haya podido utilizar hasta lo que
es hoy el límite entre el Ecuador y el Perú y, posiblemente, la parte extrema septentrional
del Perú. Pero sólo hasta allí, pues los desiertos costeros peruanos, interrumpidos por los
oasis de los ríos, no eran los ambientes ideales para permitir el paso longitudinal de los
grupos de cazadores-recolectores
De modo que todo hace pensar que la mejor ruta para el paso de las hordas de estos
cazadores-recolectores haya sido la de los valles de altura media, que son justamente los
de los ríos Cauca y Magdalena y que corren en sentido Norte-Sur
A partir de ahí, no habría ningún problema en seguir los otros valles interandinos de alturas
similares y, de esta manera, desplazarse a lo largo de la cordillera andina hasta el extremo
sur del continente. En dichos valles el hombre pudo encontrar las manadas de camélidos y
cérvidos que constituyeron la base inicial de su economía, que sin duda fue ampliada con
algunos animales menores y con la recolección de plantas. Muy a menudo se olvida que las
plantas han jugado un papel muy importante en la alimentación humana prácticamente
desde lo orígenes
Hay que decir que no cuenta con toda la información geológica necesaria para poder seguir
a lo largo de la cadena andina este fenómeno que condicionó la bajada de estos grupos
humanos
Pero al margen de estos datos concretos, la mayoría de los especialistas están de acuerdo
en que durante la última glaciación la cota de nieve en los Andes centrales estuvo en un
promedio de 600-800 m por debajo de la actual y esto, insistimos, tiene una fuerte
implicación para el hombre, ya que significa que las cordilleras bajas estuvieron también en
gran parte cubiertas de glaciares. Esto no quiere decir necesariamente que toda la puna
estuvo afectada por la glaciación, ya que no es completamente plana, pero las crestas si lo
estuvieron y desde allí bajaban las corrientes de agua del deshielo
Es importante señalar que los hielos que fueron una barreara para el hombre en sentido
altitudinal, lo que se traduce en términos muy generales en los movimientos de oriente a
occidente, no lo fueron para los longitudinales, es decir, para los desplazamientos humanos
en sentido Norte-Sur
De todo este cuadro se desprende que hubo un territorio muy amplio, que estaba por debajo
de los límites altitudinales que hemos mencionado, en el que el hombre pudo vivir y
desarrollar sus actividades diarias durante los últimos 20000 años. Pero cuando se llegó a
la crisis climática que marcó el fin del pleistoceno y los preludios del Holoceno, al retroceder
los glaciares al hombre se le abrió la posibilidad de penetrar en las tierras de altura
Los efectos de la altura los debió sentir el hombre desde el primer momento en que entró en
contacto con ella, pero es posible que su mismo modo de vida lo mitigara inicialmente.
Pues, como cazador-recolector nómada, estaba obligado a buscar su sustento en una fauna
que aun no conocía bien y, además, en un medio nuevo, de modo que retrasaría su subida
a la altura. El mismo hecho de no sentirse bien tuvo que crearle una sensación de temor,
que muy probablemente se atribuyó a fenómenos sobrenaturales
Frente a la presión de estos expertos cazadores (los humanos) que muy rápidamente
comenzaron a diezmarlos, los camélidos se vieron en la necesidad de crear mecanismos de
defensa y el más lógico fue el de buscar refugio en aquellas zonas que les ofrecían cierta
seguridad. Y como ellos por su propia fisiología no tenían dificultades para vivir en la altura
y siendo además la única alternativa que les quedaba, se aventuraron y obligaron al hombre
a seguirlos
La distancia entre el istmo de Panamá hasta la zona centroandina les debió llevar a los
primeros llegados a este continente unos cien años Y si se tiene en cuenta que el promedio
de vida del hombre en esos tiempos, por lo que se sabe oscilaba entre los 20 y los 40 años,
es decir un promedio de supervivencia de unos 30 años de edad, esto significa que el viaje
se habría realizado en el transcurso de tres generaciones
Finalmente, podemos analizar cuál es el tributo que debe pagar el hombre andino a su
medio ambiente enrarecido en oxígeno. Estudios llevados a cabo en el Perú mostraron que
elnativo de altura puede padecer de una dolencia llamada enfermedad de monge o mal de
montaña. Esta enfermedad se caracteriza por el aumento excesivo de glóbulos rojos y por
síntomas que afectan principalmente al sistema nervioso y que incapacita al enfermo para
vivir en la altura
Creemos que esta breve revisión sobre los problemas de adaptación a la altura del hombre
andino pueda ayudar a valorar el problema de salud y de rendimiento en el trabajo, que
significa tener poblaciones sometidas a la vida urbana e industrial, en un ambiente donde el
combustible biológico, que es fuente de la energía vital, se encuentra disminuido en la
atmósfera que se respira. Este problema andino, sin duda, se extenderá a las poblaciones
de altura de Asia cuando se urbanicen
Actualmente, de lo único que estamos seguros es que el inicio del poblamiento humano de
América: 1. Es un evento finipleistoceno (aunque algunos lo retrotraen a 50.000 años o más
y otros a apenas 12.000 años). 2. Los primeros en llegar ya eran Homo sapiens sapiens
(aunque se discute la filiación a poblaciones-razas). 3. Su subsistencia estaba basada en la
apropiación de alimentos ( caza, pesca, recolección de vegetales algas o moluscos y
carroñeo en proporciones muy variables). Más allá de estas afirmaciones compartidas se
abre un tremendo campo de discrepancias quizás porque hasta hace poco la discusión
giraba en torno a la antigüedad de la presencia humana en América, mientras que ahora la
pregunta se ha diversificado y queremos saber cómo era su modo de vida, desde su
subsistencia a sus enfermedades o modos de movilidad. Una de las preguntas más
comunes y polémicas es aquella referida a “de dónde venían”. Aunque la abrumadora
mayoría de las evidencias apunta a un origen asiático y un “ingreso” por Bering, existe una
sana disposición a estudiar alternativas que presentan mucho menos evidencia. Por otra
parte, ya nadie defiende la idea de una colonización intencional; la idea de las “rutas” como
flechas en el mapa son apenas una sobresimplificación para referirse al vector resultante de
la fisión de grupos y dispersión más o menos azarosa hacia terrenos deshabitados. Entre
las hipótesis alternativas a Bering, por ejemplo, encontramos la de una migración
transatlántica (Stanford & Bradley, 2013) y aunque se han descartado ideas excéntricas (ej.
poblamiento transpacífico, por la Antártida o extraterrestre, que no tienen ningún respaldo,
ni de datos ni de argumentos lógicos) se ha hecho un espacio cada vez más respetable en
círculos académicos la idea de una ruta o avance costero
Sin embargo, el aporte de disciplinas como la geología, la genética, los isótopos estables o
distintos enfoques paleoambientales, ha sido esencial para apuntalar la idea de una “ruta”
costera bordeando el Pacífico desde Beringia.
Esta nueva visión ha llevado a cuestionar la homogeneidad de “lo Clovis”, reconociendo una
amplia diversidad incluso entre grupos que de alguna manera comparten una punta de
proyectil similar y un modo de vida en que la caza de grandes presas tuvo cierta importancia
PROBLEMA
La prehistoria del Uruguay nos ha sido presentada como habiendo transcurrido a lo largo de
un periodo homogéneo en el que humanos, animales, flora y medioambiente se
mantuvieron siempre invariables. Esa prehistoria está compuesta por imágenes congeladas
en el tiempo. Son como fotos trucadas de un pasado que nunca existió como nos lo fue
enseñado
En esa prehistoria que los uruguayos nos hemos creado, nunca ocurrieron cambios. O
mejor dicho, nunca pudieron ocurrir. Asegurándonos así la estabilidad, el mantenimiento y la
permanencia de nuestros prejuiciados y erróneos conceptos sobre nuestra prehistoria
Los europeos no colonizaron esta tierra, la conquistaron. Colonizar implica ocupar un área
en forma exitosa, no solo desde un punto de vista militar, sino también desde lo económico
y social
En realidad, es solo muy entrado en el siglo 19 cuando este país finalmente se europeiza o
sea, se colonizó
Obtuvo entonces una relativa independencia política para relaciones con las instituciones
similares creadas a veces tras extensas conspiraciones, en las que se movían hacia arriba
o abajo, a la derecha o izquierda de accidentes geográficos poco conocidos y peor
demarcados, imaginarias líneas que se denominan fronteras. Señalamos y recordamos que
entonces y aún hoy, las comunidades indígenas del continente siguen rigiéndose por
normas sociales y culturales, por administración y uso de territorios que no coinciden con
las invisibles líneas políticas trazadas en los mapas que dividen las naciones americanas
Es recién en el siglo 19 que termina la conquista del Uruguay. Cuando los campos
estuvieron alambrados, la posesión de la tierra fue adjudicada plena y totalmente a los
descendientes de los primeros viajeros transatlánticos y a los que ocuparon militarmente
este territorio. Allí recién surge el Uruguay nación de acuerdo a los nuevos modelos
europeos, creado a través de un moderno chaleco legal constitucional, de una restrictiva y
discriminatoria legislación, y de una nueva remendada y caótica estructura social
Cambios climáticos
En el sur y en el oeste del territorio los ríos que aún corren, recogieron aguas en lejanas
cuencas con características climáticas y medioambientales muy diversas a la de este
territorio. Ello se tradujo en prolongados y a veces violentos períodos de inundaciones. Y su
inseparable contrapartida de sequías que redujeron los volúmenes de muchos cauces,
hasta comprometer la posibilidad de mantener en ellos la flora y fauna. Estos cambios
imprevistos dificultaron la existencia de asentamientos humanos extensos o continuos
El clima en estos miles de año varió también en forma muy significativa. el territorio soportó
temperaturas que promediaron cuatro grados más que en la actualidad. A veces
acrecentando los rigores de la extrema sequía que desertizó más de una vez el noroeste del
territorio. Otras veces concentrando abundantes precipitaciones dentro de reducidos
ambientes, que convirtieron extensas áreas del territorio en una floresta de tipo atlántico
Significativos cambios a nivel mundial afectaron todavía más esta situación, al trasladarse
los centros de formación de los frentes cálidos y fríos, los que se desplazaron en el
continente sudamericano a miles de kilómetros de sus actuales ubicaciones, imponiendo a
nuestro territorio condiciones meteorológicas y direcciones de los vientos predominantes
muy diferentes a los actuales
Lo que a su vez implicó que no siempre tuvimos cuatro estaciones ene el año, ni éstas
fueran definibles y predecibles
Es irreal pero es también fantasioso pretender recrear actividades humanas sin conocer
realmente el marco espacial y temporal en las que éstas se produjeron. Sin embargo
nuestros pasados fueron imaginados y texturizados así
Lo que nos fue enseñado es una imaginaria puesta en escena, donde se utilizaba el marco
geográfico del Uruguay actual, despellejado apenas de ciudades, carreteras, represas,
puentes, líneas de electricidad, ganado y descendientes europeos. esa puesta en escena es
un grave y profundo error en el actual estado del conocimiento. Impone la desinformación
como herramienta de poder cultural.
Esto a su vez permitía a nuestros estrictos interrogadores evitar cuestionarse acerca del rol
que nos impone el haber hecho desaparecer toda memoria cultural del esos habitantes. Y el
planteo de nuestra atávica culpabilidad de los genocidios, queda facilitado y oculto al
proponer como natural los enfrentamientos entre culturas distintas. Al aceptar como una
única respuesta la supuesta atribuida superioridad de los europeos sobre los aborígenes. Al
aceptar que los genocidios depuraron naturalmente nuestro presente
Estos conceptos nos fueron impuestos a través de maniqueas concepciones
político-ideológicas, generadas poco después de nuestro surgimiento como nación
independiente. Conceptos que permitían allanar y reducir la compleja transformación
cultural, política y social de América a una simple división, por un lado productivos seres
provenientes de otro continente que ofrecían la única forma de civilización viable, y por otro
lado desagradecidos y extraviados indígenas que se negaban a aceptar tal magnitud
Visiones totalitarias que continúan siendo mantenidas hoy en dia, por equívocos burócratas
y posmodernistas a ultranza que apuntan a manipular el patrimonio nacional, como si fuese
de su peculiar posesión y particular mérito
Nuestro pasado nos fue escamoteado primero por la utilización acrítica de ideologías
europeizantes que determinaron los valores culturales que debíamos imitar. Y también por
la acción iluminada de otros que se afanaron en la malsana coacción de identificarnos con
lo europeo, como única imagen posible de cultura y civilización
Más tarde, tanto las acciones y las acciones políticas e ideológicas de nuestros gobernantes
y del sistema nos colocó en la absurda situación de que los uruguayos hemos tomado como
nuestro modelo de país, el no ser americanos en América. Construimos un país que se jacta
en este continente indigena de ser plagio europeo. Es así como nos sentimos orgullosos
cuando se identificó al uruguay como la “Suiza de América” y a montevideo sitiado, como la
“Nueva Troya” en América
3 periodos
El primer periodo (el indigena) está encuadrado desde el ingreso de las primeras
comunidades colonizadoras indígenas hasta su desestructuración y consecuente
desaparición alrededor del 1720. Al finalizar este periodo ya no es más posible con las
herramientas de la historia recuperar indicadores que nos permitan reconstruir aquellas
culturas o sus modos de vida. Y resulta absolutamente imposible recuperar la interpretación
émica sobre las acciones en él ocurridas
Linda Manzanilla
Uno de los fenómenos más notables es el desarrollo, a fines del segundo milenio a.n.e, de
una nítida jerarquización de los sitios en los diversos territorios ocupados. Esta
jerarquización espacial conduce al surgimiento de asentamientos mayores rodeados por
una constelación de pueblos y de aldeas satélites. Los conjuntos de arquitectura pública
observados están hechos de tierra apisonada, a veces mezclada con piedra y adobe. En el
marco de un trazado planificado se nota la presencia de montículos bajos y de plataformas
Hacia el 1000-900 a.n.e, las estructuras públicas asociadas con esculturas monumentales
se multiplican. El desarrollo de sistemas de control del agua, de acueductos y de canales de
drenaje refleja una particular maestria en diversas tecnicas hidraulicas
Para concluir, debemos poner ahora el acento sobre la estrecha relación que existió, en el
vasto territorio de la Mesoamérica antigua, entre el intercambio de bienes y la circulación de
la información. Los datos arqueológicos ofrecen testimonio de la existencia de redes
estructuradas de comercio y de intercambios interregionales que han permitido el
transporte, a veces muy lejos de su lugar de origen, de productos tales como la obsidiana,
el pedernal, el cuarzo, la amatista, el onix, el jade, entre otros
Valle de Puebla-Tlaxcala
La fase de Tezoquipan (400-100 a.n.e) de Tlaxcala evidencia una mayor nucleacion de los
sitios y el surgimiento de 20 villas con unos elementos arquitectónicos antes atribuidos al
horizonte clásico: montículos grandes con plazas abiertas y arquitectura dispuesta en tres
lados de ellas; recubrimiento con estuco pintado; existencia de calles; aparición de juegos
de pelota
Valle de Oaxaca
La fase Rosario (700-500 a.n.e.) constituye lo que Flannery y Marcus consideran el final del
periodo Aldeano Temprano en el valle de Oaxaca. EL surgimiento de Monte Albán I es
indicador de un cambio en el patrón de asentamiento y en la organización sociopolítica, ya
que constituye un nuevo fenómeno de concentración demográfica, a una escala no vista
anteriormente y un centro administrativo para todo el valle
Hacia 500 a.n.e. La población del valle estaba constituida por una serie de sociedades
autónomas, cada una con una aldea grande y sus villorrios dependientes. La más grande de
estas sociedades es la de San José Mogote, cabeza de una organización con 18 a 20
villorrios. En este sitio Flannery y Marcus ya han reconocido elementos zapotecos,
particularmente en la escritura jeroglífica
El periodo que Winter llama de regionalización (850 a 500 a.n.e) posterior al desarrollo
olmeca, está caracterizado por redes interregionales de intercambio, donde se mueven:
obsidiana, jadeita, piedras verdes, cerámica con engobe blanco; en éste existe, además, un
aumento demográfico y diferenciación cultural, fenómenos que preparan el camino para el
surgimiento de ciudades y de la sociedad compleja
Estamos frente a un nuevo nivel de complejidad social. Mientras que las comunidades
aldeanas de tiempos anteriores no tenían más de 200 habitantes, los primeros centros
urbanos rebasaron las 2000 personas. El desarrollo de la escritura es otro indicador. Se
conmemoran eventos históricos y celebraciones rituales, y comienzan los registros de
genealogías de individuos importantes. En la jerarquía de asentamientos existen varios
tipos de sitios, a cuya cabeza se encuentran los centros urbanos con áreas residenciales
extensas, que se convierten en capitales políticas y en centros religiosos.
Los primeros centros urbanos presentan una gran diferenciación social interna, basada no
solamente en el acceso a bienes específicos, sino fundamentada en el oficio. Para el centro
de México, es interesante observar que la pirámide social está dominada por el sacerdocio,
mientras que en áreas como el valle de Oaxaca o los centros mayas la cima la ocupa el
gobernante y su familia
El sacerdocio tiene en sus manos no solo las actividades de culto, sino probablemente
también la organización de la producción y distribución de muchos bienes, así como el
control de intercambio a la larga distancia; ésta es una diferencia notable entre los
horizontes Clásico y Postclásico. La religión politeista del Clásico parece estar dominada
por el dios de la lluvia y del trueno, además de un antiguo dios del fuego y de una diosa de
la fertilidad de la tierra, que provienen del horizonte Formativo.
Teotihuacan
El Estado Zapoteco
El desarrollo urbano de Monte Albán. Monte Alban llegó a cubrir un área de 6.5km
cuadrados y tuvo una población de 25.000 personas aproximadamente
Del 500 al 200 a.n.e, este centro urbano comenzo a concentrar la mitad de la población del
valle en las terrazas habitacionales de las laderas del cerro, se observan para entonces tres
áreas densamente pobladas, hecho que ha sugerido la existencia de tres barrios, quizá
relacionados con los tres ramales del valle
Durante esta fase se erigen más de 300 lápidas de danzantes, que podrían ser cautivos de
guerra, muertos, mutilados o enfermos
Para monte Albán II (200 a.n.e a 100) se abandonan varios centros del somonte. Ésta fue la
única fase en la que Monte Albán emprendió campañas fuera del valle, como lo demuestra
el puesto militar cerca de Cuicatlán. Monte Albán se extiende al cerro vecino de El Gallo y
se construyen también los grandes muros defensivos del sitio, que se extienden al Norte,
Noroeste y Oeste de la parte central.
Monte Alban III es la fase de mayor población y construcción arquitectónica. Las colinas de
Arzompa y Monte Albán Chico fueron ocupadas por primera vez. Durante la subfase IIIa la
hace su aparición el tablero de doble escapulario, marcador arquitectónico zapoteca
Durante Monte Albán IIIb (400-600 a.n.e), la capital cuenta con 30000 personas, como
respuesta a un aumento demográfico masivo en la porción central del valle. Se han
localizado catorce sectores que podrían haber funcionado como barrios. En el sector norte
de la Gran Plaza se construye un gran complejo arquitectónico de carácter palaciego, con
áreas columnadas y un patio hundido
La fase Monte Albán IV (600-900ne) representa la declinación del gran centro zapoteca: se
abandona la plaza principal y la ocupación se confina al sector interior de la muralla.
Durante este periodo el sitio mas grande del valle Jalieza, capital regional con 16.000
habitantes, declina. El colapso de Monte Albán ha sido atribuido al hecho de que, sin la
presencia de Teotihuacan, existía una razón menos para mantener una población tan
grande en una cima productiva. Elementos importantes eran las nubes, de las que los
zapotecas mismos se consideraban descendientes
El ritual funerario fue particularmente importante en Oaxaca. EL uso de urnas funerarios se
puede observar tanto en el valle como en la Mixteca
El surgimiento de Tula
La primera fase de ocupación de Tula es la fase Prado (700-800) en la que un grupo del
Norte u Oeste se estableció en Tula junto con la población local; su cerámica es
Coyotlatelco, pero más semejante a los materiales del Clásico Tardío de Querétaro,
Guanajuato y Michoacán
Durante la fase Corral (800-900 a.n.e) se observa la primera ocupación sustancial de Tula,
particularmente en Tula Chico; todo complejo Coyotlatelco se encuentra integrado. El final
de esta fase es crítico en cuanto a que preludia la aparición de Tula como un Estado
poderoso.
Durante el desarrollo del Estado tolteca (900-1150 n.e), se hicieron modificaciones radicales
en la traza de la ciudad. Los asentamientos se ubican ahora en el valle aluvial, en las
márgenes de los ríos Tula y Salado y en las zonas de calizas. La zona urbana cubre ahora
13km cuadrados y se construye un nuevo recinto con pirámides, templos, juegos de pelota y
palacios. Se abandona Tula Chico y estos cambios han sido relacionados con la pugna de
Tezcatlipoca con Quetzalcóatl y la subsecuente huida de este último
Del 1000 al 12000 [Link] el periodo de apogeo y máxima expansión del imperio tolteca. La
ciudad cubre 16km a la redonda e incluye, según Mastache y Cobean, áreas de culto,
administración, intercambio, reunión, residencia, producción y circulación.
La religión
Se puede concebir al gobernante de Tula también como sacerdote dedicado al culto sea de
Quetzalcóatl, o de Tezcatlipoca. La presencia del culto a Quetzalcoatl, ha sido atribuida al
componente nonoalca
EJE 2
Factor geográfico
Entre los condicionamientos geográficos, el clima ha servido para establecer dos tipos
clásicos de colonias: las de poblamiento y las de explotación. Las primeras surgieron de
asentamientos llevados a cabo en zonas de clima templado y latitudes medias, con
producción agrícola igual o similar a la de Europa, hecho que no favoreció el desarrollo de
los intercambios comerciales con ésta, los colonos emigraron hacia ellas huyendo casi
siempre de las persecuciones religiosas o políticas en su país de origen, o bien de la
pobreza y la falta de horizontes, generalmente en grupos formados por familias completas.
El propósito de estos emigrantes no era el de enriquecerse rápidamente, sino el de poseer
tierras, hacerlas productivas y vivir en paz y a su manera
De ello se infiere que el clima no determina por sí solo una forma específica de
colonización, ni es un único factor geográfico digno de tenerse en cuenta
Uno de los factores geográficos menos tenidos en cuenta ha sido el de la distancia, que en
verdad es poco relevante si se considera en unidades de longitud
En cambio es importantísima si se mide siguiendo los caminos del Atlántico, es decir las
rutas de navegación a vela, que no seguían las líneas más cortas, sino la dirección de los
vientos favorables y los rumbos de navegación más rápidas
El factor humano
En estos casos hubo de llevarse mano de obra desde otros lugares, ya que los aborígenes
no eran suficientes en número, ni se plegaban con facilidad al trabajo organizado de tipo
europeo, ni rendían lo suficiente bajo un régimen de trabajo forzoso
El factor cronológico
Si las colonizaciones ibéricas del siglo XVI fueron de carácter medieval pobladoras y
evangelizadoras, además de típicamente mediterráneas, las que otras naciones iniciarán a
partir del siglo XVII iban a caracterizarse por su modernidad, sus fines exclusivamente
capitalistas y comerciales y su falta de interés por la evangelización.
Modelo hispánico
Lo típico, evangelizar, conseguir especias, imponer la religión, robar todo lo que sea oro y
plata sino, perlas
Modelo portugues
Mientras que Castilla se hallaba ocupada con las últimas fases de su Reconquista
peninsular, Portugal, que finalizó antes la suya, quedó libre para continuar su cruzada
antimusulmana en la orilla meridional del estrecho de Gibraltar, iniciada con la conquista de
Ceuta en 1415. Desde entonces, Portugal volcó en Marruecos una desproporcionada
cantidad de recursos, que se mostraron incapaces de neutralizar el apoyo del imperio turco
a la resistencia local, la batalla de Alcazarquivir sería el postrer episodio de un intento
fracasado por completo
De forma también paralela, en tanto que los castellanos conquistaban las islas Canarias, los
portugueses se instalaron pacíficamente en las Madeira y Azores a medida que iban siendo
descubiertas, en 1418-1420 y 1427-1452, respectivamente. Se ha pretendido oponer la
actitud conquistadora y violenta de los castellanos a la más laboriosa y pacífica de los
lusitanos, como reflejo de conceptos y mentalidades.
La expansión europea
Como es de suponer, aparecen también muy rápidamente las nuevas técnicas artesanales
del hilado y del tejido en los talleres de los artesanos urbanos o rurales e incluso en las
manufacturas para las operaciones de aviamiento, es decir, según que el artesano trabaja
para el comerciante que le financia. Al mismo tiempo vuelven a florecer y se perfeccionan
las viejas tradiciones artesanales del trabajo del cuero, del metal, de la piedra, de la madera
y de las construcciones navales. Por último, el aumento de las cantidades producida permite
el desarrollo del comercio y, en particular, de las técnicas comerciales, ámbito en el que
Venecia, célebre ya por las técnicas de construcción náutica de su arsenal, hace gala de un
genio innovador
El número de seres humanos aumenta también, gracias a la mejora de la agricultura en
superficies más amplias obtenidas por roturación. Hacia 1350, occidente alcanza su
población óptica, habida cuenta del estado de las técnicas
Los hombres se alimentan mejor y, por consiguiente, son más fuertes. Por otra parte,
dominan mejor la fuerza animal y la energía del agua y del viento. El sistema cristiano e
imperial, la organización feudal y señorial moderada por la Iglesia, el espacio que las
Cruzadas ofrecen a los individuos turbulentos y la relativa paz que reina en Europa,
concurren a incrementar el número y el bienestar de los seres humanos.
La evolución del comercio marítimo pasa por dos etapas. Durante el largo tiempo los
espacios maritimos costeros de Europa están aislados unos de otros bien a causa del
retraso técnico de la navegacion, bien como resultado del avance musulmán que,
extendiéndose por toda la península Ibérica y el Sur de Italia, separa el Mediterráneo
occidental a la vez del Atlántico y del Mediterráneo oriental.
De 1350 a 1500. Esta magnífica expansión económica fue seguida entre 1350 y 1450 por
una base b cuyas causas son diversas. Las malas cosechas se vuelven cada vez más
frecuentes a partir de 1315, dando lugar a periodos de escasez o de hambre por lo menos
regionales. En el siglo XIV la demografía se estancó. También actores como La guerra de
los Cien Años y la pandemia de la Peste Negra, fueron otros factores que influyeron en el
desarrollo de la expansión del ser humano
Hombres de gran ánimo, marinos y soldados, proporcionó el pequeño reino portugues para
la épica empresa de subyugar gran parte del Oriente, más allá de la India gangética. Los
Vasco da Gama, Cabral, alburquerque, caballero y león de los mares como lo llamó el sha
de Persia; Camoens, aventurero y cantor de gloriosas hazañas, y cientos más de igual
temple iniciaron el camino de la expansión europea, al mismo tiempo que sus hermanos
castellanos emprendieron el suyo por la vía marítima de occidente, descubren un Nuevo
Mundo, lo cartografiaban, conquistabann y colonizaban. Y todo esto lo realizó una gran
generación desorbitada, marinera y conquistadora, constituida por gente joven, de entre 20
y 30 años (Cortés y Alvarado entre otros).
La movediza frontera hispano-árabe fue el escenario guerrero ideal para que las capas
populares peninsulares mediante el esfuerzo bélico ascendieran en la jerarquía social de la
época. Los éxitos militares legitimaban el ascenso de los de abajo, quienes podían
mediante la guerra adquirir rango, riquezas e incluso títulos de nobleza o cuando menos
alcanzar la distinción de hidalgos para sí y para sus descendientes
De este modo el servicio de la Corona y la guerra fueron los caminos favoritos para lograr el
éxito, y numerosos plebeyos ascendieron por uno u otro medio a la categoría de hidalgo.
Como leales vasallos y nobles caballeros que procuraban además de combatir a los indios
para ganar tierras y riquezas, en efecto, pero también para liberarlos, así lo estimaban ellos,
de las garras de Satanás. Cortes sostenía que estaba pugnando contra los barbaros por el
aumento de la fe cristiana.
Hay que considerar que nunca se han expresado con mayor simpleza y verdad los móviles
de una doble acción: codicia y religiosidad.
Cada soldado aporta sus armas y matalotaje y todo lo que puede llevar consigo; no hay
fondo o masa común de la expedición, pues cada quien conserva lo suyo, aunque para esta
empresa los soldados compran dos navíos. A la hora del reparto, recibe más el que más
aportó. Y el que combate a caballo obtendrá más que el simple peón y más aún que este el
escopetero y el ballestero
Asimismo la apreciación de los méritos de cada soldado, que es tarea del capitán de la
hueste, influirá en la mayor o menor recompensa, en la distribución del botín una vez
apartado el quinto real o impuesto a pagar al rey, contribución que será vigilada por un
veedor elegido entre los propios soldados. Los socios sabían el costo y los trabajos por
adelantado, pero ignoraban la ganancia específica que obtendrían.
Agricultura y ganadería
En cuanto a las armas y los bastimentos, se sabe por fray francisco Aguilar como abusaban
los propios funcionarios reales, aumentando excesivamente los precios de las herramientas,
de la ropa, del aceite y el vinagre, amén del tocino y el queso. El ganado mostrenco se
multiplico prodigiosamente, así como los perros. Pereyra escribe que sin el ganado de las
islas y, sobre todo, sin los caballos, puercos, cabras, ovejas y gallinas no se hubiera dado
un paso en el continente. fueron, por consiguiente, estos primeros estancieros de ganado,
seguidos pronto por los cultivadores de caña y productores de azúcar, los que hicieron
factible la empresa aventurera sobre la base económica señalada.
Otro factor que ayudó al desarrollo de la agricultura y la ganadería fue la presencia de los
reales de minas, en torno a estos se fomentó la producción agrícola y ganadera, para
atender a las necesidades del personal que laboraba en ellos. Por supuesto, si la
explotación minera se encontraba en terrenos no propicios de producción, se establecían en
un lugar adecuado lo más próximo posible a las minas.
La encomienda y hacienda
La encomienda no otorgaba la tierra en propiedad absoluta, sino solo los beneficios del
trabajo de los indios a favor del encomendero, quien a su vez estaba comprometido a darles
protección, enseñanza religiosa y educación. Posteriormente el Estado convalidó este
reparto, que quedó legalizado como encomienda. La Corona actuó de manera decisiva para
evitar el florecimiento de un sistema señorial en las Indias, suponiendo que la propia
España ya había combatido con firmeza. El Estado consolidó firmemente el pleno dominio
civil y político sobre los territorios indianos y sus habitantes. Toda tierra disponible fue
considerada como regalía de la Corona.
Expansión evangélica
La configuración del Estado-Iglesia español a partir de los Reyes Católicos iba a construir
en América un freno a los apetitos desbocados y codiciosos de los españoles según el
consenso consagrado. Pero los dos elementos importantes donde la corriente de los
egoísmos individuales hallaba su muro de contención: La Corona española y la iglesia
católica.
En las primeras etapas se intercambiaron víveres por objetos de metal, hachas y anzuelos
en particular y otros pocos objetos europeos. Sobre esta base, las relaciones eran
visualizadas por los indios como un resultado natural del ejercicio de reciprocidad y no veían
en este puñado de extranjeros un peligro especial porque los intercambios formaban parte
de las prácticas usuales entre distintas parcialidades. No fue sino más adelante, cuando
comenzaron a percibir que los españoles no estaban dispuestos a mantener este tipo de
relaciones simétricas y desequilibrando las relaciones de reciprocidad. A la superposición
de esfuerzos para cumplir con las demandas coloniales se sumaba la continua sangría de
mujeres que alteraba el equilibrio del trabajo familiar y de las opciones matrimoniales de los
linajes
Durante su interinato, Irala había logrado un adecuado equilibrio en las relaciones con los
guaraníes, tolerando, a la vez, los abusos cometidos en las entradas contra los que
negaban sus servicios.
Al regreso de la expedición de 1544, en la que se ve obligado a participar en la búsqueda
del Paititi por la presión de Irala y sus amigos, se produce un motín y se exige que Alvar
Nuñez Cabeza de Vaca respeta esas normas de cogobierno. Ante su negativa, Alvar Nuñez
fue apresado y enjuiciado. Permaneció en prisión casi un año y luego le mandaron a
España. Con esto Irala recuperó el poder que emanaba de sus compañeros de Asunción,
que fue refrendado por una Cédula Real de 1552 y notificado en 1554. Pero, al año
siguiente, recibió una expresa prohibición de emprender nuevas conquistas, orden que sólo
cumplió a medias
Ese mismo año, tras el fallecimiento de Irala, el campo paraguayo quedó una vez más en
manos del faccionalismo hasta que, en 1567, Juan Ortiz fue designado gobernador del Río
de la Plata. En sus capitulaciones figuró la obligación de repoblar Buenos Aires, fundar un
puerto en la ciudad de Asunción entre otros.
La conquista de Chile
El verdadero conquistador de Chile fue Pedro de Valdivia, quien inició su empresa en 1540.
En 1541, después de una larga travesía por tierra cruzando el desierto, llegó Valdivia al
Mapocho y fundó la ciudad de Santiago del Nuevo Extremo. Valdivia logró organizar la vida
en Chile sometiendo a los indios de los diversos grupos étnicos. En los valles transversales
del llamado Norte Chico habitaban los diaguitas chilenos, y al igual que sus pares
trascordilleranos, posiblemente hablaban kakano. Los valles centrales donde se fundó
Santiago, estaban habitados por picunches y los del Sur por los araucanos, ambos de
lengua mapuche.
Para conquistar este extremo territorio, Pedro de Valdivia envió expediciones hasta el
estrecho de Magallanes y al mismo tiempo comenzó las primeras fundaciones. En 1544
ordenó a Juan Bohobón la fundación de La Serena en uno de los valles transversales del
Norte Chico y desde 1549 trató de apoderarse del sector austral instalando fuertes y
ciudades en Concepción.
Con la llegada del gobernador Hurtado de Mendoza en 1557, hijo del virrey del Perú, volvió
a imponerse el poder real en los nuevos territorios. La contraofensiva no se ejerció sólo
contra la anarquía que bullía en el seno de la sociedad dominante, sino que intentó
recuperar el dominio sobre el terreno perdido, repoblando Concepción y dudando Osorno y
Cañete. La virulencia de la guerra con los araucanos hizo de Concepción la ciudad más
importante de Chile en determinado momento. Incluso se instaló allí el gobierno y una
Audiencia que sultó inoperante para contener los embates de los aborígenes
A partir de 1572, el Rey comenzó a aceptar que se enviaran socorros financieros desde el
Perú
Desde ese momento los aportes estatales fueron más frecuentes, culminando en la
formación de un ejército profesional cuyos recursos salían de las cajas reales
Los diversos conflictos surgidos entre Castilla y Portugal en la década de 1470, antes y
después de que Isabel y Fernando accedieran al trono en 1474, se resolvieron a través del
Tratado de Alcáçovas, firmado el 4 de septiembre de 1479 y ratificado por los Reyes
Católicos en Toledo en 1480 12. En el Tratado, las partes acordaron trazar una línea de
demarcación en las Islas Canarias y la concesión de todas las tierras al sur de las mismas a
Portugal. Como compensación, Portugal acordó reconocer el dominio castellano sobre las
Canarias y la legitimidad de la sucesión al trono de los Reyes Católicos.
La línea imaginaria atravesaría las Islas Canarias y separaría áreas de influencia que ya
eran conocidas. Así pues, en Alcáçovas se trazó una línea de demarcación que usaba
técnicas establecidas que seguían la lógica portulana, que entrañaba concebir y organizar el
espacio en el mar entre costas e islas conocidas.
En su intento por asegurar los derechos exclusivos sobre los nuevos territorios una vez
retornado Colón, en marzo de 1493, los Reyes Católicos captaron el apoyo del Papa
Alejandro VI. A los pocos meses, el Papa ya había concedido un total de cinco bulas que
otorgaban a los españoles una serie de derechos sobre las Indias (las llamadas bulas
alejandrinas). Inter caetera, la primera bula, fechada el 3 de mayo de 1493, les otorgaba las
islas y tierras descubiertas y por descubrir navegando hacia el oeste hacia las Indias
Esto garantizaba a los Reyes Católicos la propiedad sobre todas las tierras descubiertas y
por descubrir, así como el monopolio sobre la navegación en el Atlántico al oeste de la línea
de demarcación, mientras que adjudicaba a los portugueses el dominio sobre el mar al este
de la línea, hasta la costa africana, con excepción de las Islas Canarias.
En este sentido, las bulas suponían un claro cambio respecto de las concesiones previas
dadas a los portugueses varias décadas atrás. Mientras que Romanus Pontifex (1455) de
Nicolás V había otorgado derechos casi exclusivos a los portugueses para navegar usque
ad Indos, las nuevas bulas dividían el Atlántico entre las dos potencias. Además, Dudum
siquidem otorgaba a Castilla amplios derechos sobre las Indias. Las relaciones de poder
entre las dos Coronas parecían haber dado un vuelco, pero la forma en la que el Papa
actuó fue bastante tradicional. Hay muchas evidencias de que los fundamentos del trazado
de la línea de demarcación se formaron a partir de las observaciones prácticas de los
exploradores, y no a partir de la medida precisa de la longitud, una tarea imposible por
aquel entonces, ni del trazado de una línea imaginaria a través de espacios desconocidos.
Tratado de Tordesillas
A la luz de los nuevos acontecimientos, el Rey Juan II de Portugal tomó conciencia de que
el Tratado de Alcáçovas había sido quebrantado e intentó negociar un nuevo acuerdo
directamente con los Reyes Católicos. Comenzaron así las negociaciones que finalmente
desembocaron en los Tratados de Tordesillas. Los intereses de ambas partes eran claros. El
Rey portugués tenía razones para el recelo debido a su tensa relación con el Papa, y debido
también a los estrechos lazos entre éste y los Reyes Católicos. Alejandro VI estaba
fuertemente en deuda con ellos, y confiaba en su protección para materializar sus propios
propósitos políticos en el Reino de Nápoles. Por otro lado, Portugal era responsable de
asegurar la vía marítima hacia el este a través de la costa africana, de cuya importancia dan
cuenta los planes por parte de los Reyes Católicos de abrir una ruta que les llevase a India
a través del Atlántico El 26 de septiembre de 1493, solamente unos pocos meses después
de haber vuelto a Europa, Colón emprendió una nueva expedición con una flota de
diecisiete barcos y una orden de los monarcas de enviarles de vuelta un mapa tan pronto
como fuera posible. Castilla estaba entonces en mejor posición que nunca, dado que los
castellanos creían que habían encontrado un camino hacia Asia sin tener que cruzar la línea
trazada en el Tratado de Alcáçovas, y al mismo tiempo se veían claramente favorecidos por
los términos de Dudum siquidem. A pesar de estas razones, por otra parte temían un nuevo
conflicto militar con Portugal
El 7 de junio de 1494 se firmaron dos tratados en Tordesillas. Uno de los dos28 era el
famoso Tratado de Tordesillas, bajo el que las partes acordaron establecer una línea de
demarcación en el Atlántico que modificaba los trazados estipulados en acuerdos previos,
tales como el Tratado de Alcáçovas (1479), y en varias bulas papales concedidas
previamente a los reyes portugueses y a los monarcas españoles en 1493. La línea de
demarcación era definida como una “rraya o linea derecha de polo a polo, conviene a saber,
del polo Artico al polo Antartico, que es de norte a sul”29. El acuerdo estipulaba que esta
línea sería trazada “de derecha, como dicho es, a trescientas e setenta leguas de las Yslas
del Cabo Verde, hasia la parte del poniente, por grados o por otra manera, como mejor y
mas presto se pueda dar […]”. Todo territorio ya descubierto o que “de aqui en adelante se
hallare e descubriere” debería pertenecer al rey correspondiente. Por tanto, todas las islas y
tierras por descubrir al oeste de la mencionada línea pertenecerían a la Corona de Castilla,
y aquellas al oeste a la Corona portuguesa. Al final, el tratado básicamente había movido la
línea 270 leguas al oeste de la posición explicitada en las anteriores bulas papales, y la
nueva línea se había medido desde un punto fijo (no dos, como en las bulas), trazada de
forma recta de norte a sur
Lisboa: Poco tiempo antes, el 25 de septiembre de 1513, Vasco Núñez de Balboa había
descubierto el oceano pacífico, que llamó Mar del Sur, más allá de las fragosas serranías
del Darien que actualmente limitan las repúblicas de Colombia y Panamá. La búsqueda de
un paso interoceánico que debía unir al Mar atlántico a espaldas de Castilla del Oro, es
decir de la región del istmo de Panamá, movilizó febrilmente a las coronas de Castilla y
Portugal. Entre las pruebas de este viaje se atribuye el siguiente testimonio del piloto Juan
Carvalho, que acompañaba a Fernando de Magallanes en su viaje de circunnavegación,
formulado el 11 de enero de 1520, navegando a la vista de las playas uruguayas después
de fun aguacero, según refiere Antonio de Herrera
Los expedicionarios dispusieron de 430 barcos. Entre otros tantos pilotos sólo Juan de
Lisboa y Pedro Alfonso superiores guiaron sus navíos por el rumbo Conveniente. La
triunfante armada regresó a Portugal. Llegando a Lisboa el 21 de noviembre de 1513,
Según Gaspar Correa, después de esta travesía es que Juan de Lisboa se dirigió a Brasil,
descubriendo el cabo de Santa María
En 1516 realizó un viaje a la India y desde 1521 a 1525 hay evidencias de que realizó otros.
La armada entró en el estuario del Río de la Plata y navegó 60 leguas en dirección noreste,
avistando su costa sur
La armada no prosiguió el viaje para el sur, porque los temporales de la estación invernal no
le permitieron, obligándolo a regresar rumbo al noroeste. Tanto el impreso como el
manuscrito alemán refieren que los expedicionarios navegaron más o menos unas 60
leguas luego de doblar el cabo aludido (Punta del Este), es decir hasta aproximadamente la
actual ciudad de Colonia divisando “También del otro lado la tierra”, por lo cual llegaron a
avistar la costa Argentina. Un violento temporal en pleno invierno les impidió seguir más
adelante.
El historiador Enrique de Gandía afirma que esta expedición portuguesa de 1514 llegó hasta
una altura que puede situarse en las actuales costas de Patagonia. En agudo estudio sobre
el tema, el Coronel Rolando Trías ha demostrado su error en estos términos “según el
documento alemán el cabo donde comenzaba el golfo se encontraba a 40° de latitud sur,
mientras el punto de la costa norte que limita el río de la Plata se halla en Punta del Este.
Recordemos también que en el siglo XVI, si bien nuestro planeta se consideraba esférico,
no se había llegado a una noción exacta de sus valores dimensionales y el módulo
corrientemente usado y aceptado tanto en España como en Portugal era de 17.5 Leguas al
grado.
A partir del momento en que llegó a Castilla la noticia del hazañoso descubrimiento de
Núñez de Balboa. España procuró el ansiado paso o canal interoceánico que aseguraría
una ruta marítima directa a las islas de la Especiería, confiando a Juan Diaz de Solis la
empresa de “inspeccionar las tierras que encontrase… por las espaldas de Castilla de oro, e
de alí en adelante, en una extensión de 1600 leguas y mas si pudieras” de acuerdo a las
estipulaciones concertadas en la capitulación real del 24 de noviembre de 1514 en la villa
de Mansilla.
Junto a Solís, que reemplazará como piloto mayor de España a Américo Vespucio, fallecido
el 22 de febrero de 1512, parten el 8 de octubre de 1515 de Bonanza.
Este sería el primer hombre blanco que habitara nuestras tierras. Once años de su vida, los
mejores de su juventud, pasó entre los indígenas de las riberas del Plata, hasta el momento
en que un oscuro episodio, luego de embarcarse como intérprete de la armada de Caboto
rumbo al Alto Paraná, quedó en tierras de los chandules.
Solis tomó su cargo con desgracia, por el cabo o frente a San Agustin mil veces
mencionado pasó al lado meridional del que se cree continente, al otro lado del círculo
equinoccial, pues hemos dicho que el tal cabo toca el grado séptimo del Antártico. Anduvo
seiscientas leguas y encontró que el cabo de San Agustín se ensancha tanto hacia el
Mediodía, al otro lado del equinoccial, que llegó más allá del grado treinta del antártico.
Estos cual astutas zorras parecía que les hacían señales de paz pero en su interior se
lisonjeaban de un buen convite y cuando vieron de lejos a los huéspedes, comenzaron a
relamerse cual rufianes.
Una vez muertos y cortados en trozos, en la misma playa viendo sus compañeros el
horrendo espectáculo desde el mar, los aderezaron para el festín; los demás espantados de
aquel atroz ejemplo no se atrevieron a desembarcar y pensaron en vengar a su capitán y
compañeros y abandonaron aquellas playas crueles
Cargaron las naves de troncos coccíneos que dijimos se llaman en italiano vecino, y brasil
en español, clase de madera a propósito para pintar las lanas; los demás regresaron a su
patria.
Estas cosas que escribió brevemente, me las han contado en cartas; que otra cosa hayan
hecho alguna vez lo sabremos más particularmente.
El regreso de las carabelas tuvo como jefe a Francisco de Torres, cuñado de Solís, siendo
una de ellas confiada al piloto Diego García.
Navegaron a lo largo de la costa hasta el Cabo de Santa María, que está en 34° y ⅔ y
anduvimos por el oeste noroeste cuidando de hallar pasaje y nos encontramos metidos en
un río de agua dulce, grande, al que se puso nombre de Río de San Cristóbal. Este río está
en 34° y en él estuvieron hasta el 2 de febrero de 1520
Afirma José Toribio Medina que era español, nacido en Fregenal, en Extremadura.
Seguimos textualmente al historiador chileno en la relación de alguno de sus datos
biográficos:
“El 14 de abril de 1514 partía de Sevilla como piloto mayor de la flotilla de 22 naves que
componían la expedición de Pedrarias Dávila al Darién”.
Durante el viaje de Magallanes, en la revuelta ocurrida en San Julián se mantuvo fiel al jefe
de la armada confiandole éste la misión de explorar la costa que se extendía hacia el sur, en
cuya oportunidad descubrió el río de Santa Cruz. Su nave naufragó unas dos leguas
adelante.
Prosiguiendo la continuidad narrativa de los hechos, visto y comprobado que la vía del río
Uruguay se tornaba impracticable, la armada de Magallanes reanudó viaje, luego de
reconocer la costa occidental del estuario salió nuevamente al Atlántico haciendo proa al
puerto de San Julián en su designio de cumplir “la aventura más audaz de la humanidad”
El 7 de septiembre de 1522, llegarán a Sevilla por aguas del Guadalquivir solo dieciocho
hombres en la nave “Victoria”. En la hora del triunfo “de la proeza inmortal”, faltará el gran
ausente, Magallanes
Cristobal Jaques
que hizo:
1 Que las distancia se 700 leguas, que con arreglo a la carta de Zúñiga adjudicó Jaques al
trayecto de costa comprendida entre Pernambuco y el “Río Maravilloso” que exploró,
coincide con la que Lopez de Gomora y Diego García asignan al litoral que va desde el
cabo de San Agustín hasta el río de la Plata
3 Que dejó abandonados a su suerte a los nueve náufragos de Solís que vivían en el puerto
de los Patos
4 Que por la difusión de la noticia de que el río de Solís y el Paraná era la vía de acceso a
una montaña o sierra situada en el interior del continente americano, rica en oro y plata el
rio de Solís sería llamado definitivamente río de la Plata
El ataque del pirata David al puerto de Buenos Aires en marzo de 1607, que ocasionó la
perdida de un barco y el robo de miles de pesos, impulso a Hernando Arias de Saavedra a
efectuar una explotación a la que él llama Banda de los charrúas, con el propósito de
levantar una población en el paraje de Montevideo para que, según sus propias palabras,
“de allí se nos pueda dar aviso por mar y tierra si se descubrieran algunas velas de
enemigos que es más cierto el venir por aquella Banda que por esta otra”
Llegan las carretas precursoras
De Buenos Aires había llegado a Santa Fe, desde donde partió con 70 soldados hacia el
Uruguay, a través del territorio entrerriano por tierras aún desconocidas por el hombre
blanco, habiendo encontrado ganado vacuno a más de 10 leguas de su estancia de La
Cruz, situada en lugar frontero de Santa Fé
Se utilizaron para esa travesía 20 carretas y canoas para cruzar el río Uruguay, que según
Hernandarias eran bajeles que usaban los naturales para pasarlo.
Dado que Santa Fe estaba situada casi en el mismo paralelo que el Salto Chico del
Uruguay es probable que el cruce del Uruguay se haya efectuado por algún paso de esa
zona.
En cuanto a las veinte carretas de esta expedición, son las primeras que comienzan a
transitar por nuestro territorio, muchos años antes que abrieran las sendas del progreso,
conduciendo los frutos de la tierra y vinculando pueblos, en la batalla pacífica contra el
aislamiento de las distintas regiones del país
A cargo de sus capitanes dejó Hernandarias a los soldados de su expedición para que
siguieran su derrota por la costa oriental del Uruguay rumbo a cierto paraje fronterizo del
puerto de Buenos Aires y con dos de estos soldados regresó a Santa Fé
Luego el gobernador prosiguió su reconocimiento por la costa norte del Río de la Plata con
el cuidado “de descubrir puertos de mar para poner espías para questa ciudad (Buenos
Aires) pudiese tener por ellas aviso de los corsarios” cuya presencia se había hecho notar el
año anterior y con el deseo de castigar a los indígenas, por las causales que ya referimos
Encontrado el trayecto del camino numerosos ríos y arroyos que volcaban sus aguas en el
Plata, llegó Hernandarias al Santa Lucía el 13 de diciembre de 1607, econtrándolo.
En este puerto, que bautizaron de Santa Lucía, por haber llegado en su día, los
expedicionarios recobraron a un español cautivo de los indígenas, quien les dio noticia de
que eran unos trescientos y que habían huido al tener conocimiento de su próxima llegada
Los indígenas con los cuales combatieron los expedicionarios de Hernandarias en el Salto
del río Uruguay, creemos que fueron charrúas.
Hernandarias consideró la tierra “Muy próspera y de mucho provecho” estimando que sería
de conveniencia el envío de castellanos solteros, familiarizados con la actividad agrícola y la
crianza de ganado, para que formaran aquí sus hogares con los hijos de los conquistadores
establecidos en Asunción, quienes como dote seguramente les darían “suma de ganados”.
Años después, en 1616, la ubicación estratégica de la isla de San Gabriel, “como punto
avanzado de defensa de Buenos Aires”, impulsó a Hernandarias, nuevamente acuciado por
las peligrosas incursiones de los corsarios, a realizar un viaje para instalar en ella una
atalaya.
“No puede haber duda, en efecto, que una fortificación militar habría asentado el dominio
castellano y permitido poblarse, a su amparo, las tierras comarcanas, anulando la
factibilidad de una colonización extraña”. Pero habiéndose embarcado con cincuenta
hombres, Hernandarias quedó disuadido de sus intenciones al considerar que por la
vastedad del río podían llegar los corsarios a Buenos Aires sin ser vistos “a tiempo de que
se pueda dar aviso”
En relación con este episodio, es evidente que al gran gobernante criollo solo le interesaba
la protección del puerto de Buenos Aires, y no el poblamiento de nuestro territorio.
El 8 de diciembre de 1679 partía desde Santos con cinco embarcaciones: dos charrúas, una
zumaca y una fragatilla, embarcaciones menores que eran de propiedad del rey de Portugal
y la nave capitana “Santa Veríssima”, al mando de Antonio ernándes Poderoso.
Al efecto se resolvió sacar de dos tercios que residían en aquella ciudad y de la guarnición
de Setubal hasta 200 infantes. Para completar los restantes se había ordenado a los
gobernadores de la frontera que los enviaran de sus presidios a Oporto, donde serían
recogidos por las embarcaciones.
Creía el abad que a partir del mes de octubre y parte de noviembre podrían efectuar su viaje
hacia Río de Janeiro
Se temía que con la llegada de dos navíos de registro que fueron a cargo del capitán Tomas
Milutí y con la gente, armas y municiones que habían llevado, el gobernador de Buenos
Aires José de Garro intentaría desalojar a los portugueses y detener a los dos barcos
lusitanos con los galeones que disponía. Se había ordenado para enero de 1681 el envío de
dichas embarcaciones portuguesas con nuevo auxilio de gente y armas
En realidad los refuerzos enviados por España y Portugal, fueron traídos. El socorro lusitano
llegó a San Gabriel el 19 de septiembre de 1680 en un navío enviado por el gobernador de
Río de Janeiro Joao Tavarez y al mando del capitán Joa Gomes. Los navíos de registro de
Juan Tomas de Militi, arribaron más tarde aún: el 25 de febrero de 1681.
Retomando los sucesos del Plata, después que Garro tomara conocimiento de la llegada de
Lobo a San Gabriel, envió a buscar el barco del alférez Manuel de Ojeda, fondeando en San
Juan, al que encontraron el 26 de enero. Las parrillas enviadas por tierra reconocieron a
San Gabriel. A su regreso el dia 28, sobre el mediodía, escucharán 12 o 14 cañonazos que
Ojeda Juzgó “serían brindis y regocijos” a los cuales ya nos referimos
Una comisión de vecinos de Buenos Aires, días después, se trasladó a San Gabriel para
formalizar el requerimiento de desalojo intimado por Garro a Manuel Lobo. El día 10, luego
de regresar tierra firme, Lobo recibió a Gomez Jurado en la nave capitana y al dia siguiente
a los vecinos porteños a quienes verbalmente y por escrito les expuso que consideraba
estar en tierras de Portugal y que sin la orden de su príncipe no abandonaría el lugar,
dejando librada a su decisión cualquier ajuste de derechos
Este es el nombre que le diera el fundador y el que debe perdurar, ajustado a la verdad
histórica en relación a este primer establecimiento portugués en nuestro territorio. Cabe
agregar que también le dan esa denominación primigenia, el maestro de campo Antonio de
Vera Muxica, en la certificación dirigida al gobernador José de Garro de fecha 7 de agosto
de 1680 y el príncipe regente de Portugal en correspondencia que envía a Manuel Lobo el
16 de octubre de dicho año
En la correspondencia de Lobo ya citada, esta daba cuenta al Rey con exacta visión del
futuro que en su caso pronto se tornaría irrealizable, de que por vía de Oporto creía
conveniente debieran venir algunas familias de agricultores de entre Duero y Miño, como
así también de la provincia de Alentejo, providencia de gran importancia para el sustento de
la población portuguesa, porque por orden de los castellanos se habían apartado los
venados única carne fresca de que podían disponer.
La fortaleza estaba situada en lo alto de una loma que era la espina dorsal de la península
de San Gabriel. Su forma de cuadrilátero no estaba acabada por el lado del Oeste, pero
ofrecía al enemigo su frente oriental con dos baluartes unidos por una cortina de dos varas
de ancho y otro tanto de alto, de tierra apisonada y armazón de ramas. Esta continuaba
hasta llegar al mar por ambos lados, con fuerte y alta escala de madera de Brasil,
entretejida de tal suerte que sus puntas salientes ofenden al atacante. Corría además por
todo el frente de la fortificación un foso de altura y ancho de un estado, medida equivalente
a la altura de un hombre. Solamente daba paso por un puente levadizo y una poterna en la
estaca del norte
Viéndose perdido, el valeroso teniente Bartolomé Sanchez Jara se bajó del caballo y se
lanzó por la parte de afuera del baluarte en cuya punta se hizo la defensa. En compañía de
Naper de Lencastre, se abrieron paso a punta de espada, por entre más de mil indios a pie
y a caballo buscando refugio en la iglesia. El capitán Manuel del Aguila, junto con ocho o
diez hombres que tenía en el puesto a su cargo, fue muerto por los indios cuando pretendía
refugiarse en una cano, que quedó encallada con el peso de la gente.
Y como maestre general de campo ordenó reservar la casa del gobernador, que estaba
protegida por una estacada. Allí se encontraba Lobo moribundo, siendo defendida su vida
hasta el último instante por un valiente capitán. En lamentable estado físico Lobo se levantó
del lecho en que agonizaba y apoyado en un criado, que le asistía, cayó exánime en tierra,
junto a sus enemigos. La llegada de Vera Muxica, evitó el saqueo de su alojamiento. El
reconocimiento de su valor, le hizo gracia y donación de sus bienes.