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Cuidados de Enfermería en Neonatos Prematuros

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UNIVERSIDAD NACIONAL DANIEL ALCIDES CARRIÓN

FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD

ESCUELA DE FORMACIÓN PROFESIONAL DE ENFERMERÍA

TRABAJO ACADEMICO
(INFORME)

“CASO CLÍNICO”

AUTOR (ES):
OLIVEROS SANTIAGO, Grey Annette
PONCE ARZAPALO, Noemi

ASESOR:
Mg. ESTRELLA URETA, William

Cerro de Pasco, Perú – 2025

1
ÍNDICE
A) Introducción...................................................................................................3

B) Objetivos.......................................................................................................5

C) Justificación...................................................................................................7

D) Fundamento o marco teóricos......................................................................8

1. Definición y conceptos..............................................................................8

2. Diagnósticos médicos...............................................................................8

3. Etiología..................................................................................................10

4. Epidemiología..........................................................................................11

5. Cuadro clínico / sintomatológico / síndromes..........................................12

6. Fisiopatología..........................................................................................13

7. Exámenes auxiliares / exámenes de laboratorio / medios de

diagnóstico................................................................................................16

8. Tratamiento médico.................................................................................17

9. Cuidados de enfermería..........................................................................19

10. Complicaciones.....................................................................................21

11. Bases teóricas desde la enfermería......................................................22

E) Conclusiones...............................................................................................24

F) Sugerencias................................................................................................25

G) Bibliografía..................................................................................................26

H) Anexos........................................................................................................29

2
INTRODUCCIÓN
El período neonatal, especialmente en los recién nacidos prematuros,

constituye una etapa crítica en la que los sistemas orgánicos se encuentran en

pleno proceso de maduración y adaptación extrauterina. Entre las

complicaciones más frecuentes en este grupo se encuentran los trastornos

respiratorios, siendo el síndrome de dificultad respiratoria del prematuro (SDR)

una de las principales causas de morbilidad y mortalidad neonatal. La inmadurez

pulmonar y el déficit de surfactante dificultan el intercambio gaseoso adecuado,

lo que exige una vigilancia estrecha y cuidados de enfermería especializados

orientados a mantener la oxigenación y prevenir complicaciones asociadas.

El presente informe aborda el caso de Valentina, una recién nacida

prematura de 30 semanas de gestación con diagnóstico de dificultad respiratoria

leve, internada en unidad neonatal bajo oxigenoterapia y alimentación por sonda

orogástrica. A través de la aplicación del Proceso de Atención de Enfermería

(PAE) se realiza la valoración integral del neonato utilizando los patrones

funcionales de Marjory Gordon, con el fin de identificar los diagnósticos

prioritarios, establecer objetivos de cuidado, planificar intervenciones basadas

en la taxonomía NANDA–NIC–NOC y evaluar la respuesta al tratamiento.

Este caso permite evidenciar la importancia del rol de enfermería en la

atención neonatal, destacando la intervención oportuna para el mantenimiento

de la función respiratoria, la optimización del estado nutricional y el

acompañamiento emocional de la familia, elementos fundamentales para

favorecer la evolución clínica y el desarrollo integral del recién nacido prematuro.

3
OBJETIVOS

OBJETIVO GENERAL:

• Brindar cuidados de enfermería integrales y especializados al neonato

prematuro con síndrome de dificultad respiratoria leve, orientados a

mantener una adecuada oxigenación, promover la maduración de los

reflejos respiratorios y de succión, asegurar un estado nutricional óptimo

y favorecer la participación activa de la familia en el proceso de

recuperación.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS:

• Monitorizar de forma continua los signos vitales y la saturación de oxígeno

para detectar precozmente alteraciones en el patrón respiratorio.

• Aplicar y mantener medidas de oxigenoterapia segura, garantizando la

correcta colocación y flujo de oxígeno según indicación médica.

• Prevenir complicaciones respiratorias y aspiración mediante técnicas

adecuadas de posicionamiento y manejo durante la alimentación por

sonda orogástrica.

• Favorecer la ganancia ponderal del neonato mediante un plan de

alimentación individualizado y tolerado según su nivel de madurez

digestiva.

• Estimular el desarrollo neurosensorial y la maduración de reflejos

(succión, deglución, respiración) mediante cuidados de estimulación

temprana apropiados.

• Educar y orientar a la madre y familia sobre los cuidados básicos, signos

de alarma y participación en la recuperación del recién nacido.

4
• Evaluar la efectividad de las intervenciones de enfermería mediante la

evolución clínica, la estabilidad respiratoria y la respuesta familiar al

proceso de cuidado.

5
JUSTIFICACIÓN

El cuidado de enfermería en el neonato prematuro constituye un

componente esencial dentro del manejo integral del recién nacido con

síndrome de dificultad respiratoria, dado que la inmadurez pulmonar, la

inestabilidad térmica y la dificultad para la alimentación representan

riesgos potenciales para su supervivencia y desarrollo. En este contexto,

la actuación oportuna y sistematizada del profesional de enfermería

permite garantizar la adecuada oxigenación tisular, prevenir

complicaciones derivadas de la inmadurez fisiológica y promover la

adaptación del neonato al entorno extrauterino (4).

El caso clínico de Valentina, prematura de 30 semanas con signos

de dificultad respiratoria leve, evidencia la necesidad de aplicar el Proceso

de Atención de Enfermería (PAE) como herramienta metodológica que

orienta la valoración, planificación, ejecución y evaluación de los

cuidados. Este enfoque facilita la toma de decisiones fundamentadas en

la evidencia científica y la personalización del cuidado, asegurando un

abordaje integral que contemple tanto las necesidades fisiológicas del

neonato como el acompañamiento emocional de la madre (4).

La aplicación del PAE en la atención neonatal no solo contribuye a

la mejora del estado clínico del paciente, sino que también fortalece la

relación terapéutica y la educación familiar, factores determinantes para

el pronóstico y la continuidad del cuidado tras el alta hospitalaria (4).

6
FUNDAMENTO TEÓRICO O MARCO TEÓRICO

1. DEFINICIÓN O CONCEPTO DE LA

PATOLOGÍA/TRASTORNO/ENFERMEDAD:

El síndrome de dificultad respiratoria neonatal (SDR), también

conocido como enfermedad de membrana hialina, es un trastorno

predominante en recién nacidos prematuros cuyos pulmones se

encuentran fisiológicamente inmaduros y presentan deficiencia de

surfactante pulmonar (12).

Cuando un neonato carece de suficiente surfactante una mezcla de

lípidos y proteínas secretada por los neumocitos tipo II del pulmón fetal,

los alvéolos tienden a colapsarse (atelectasia), lo que ocasiona una

disminución de la distensibilidad pulmonar, un aumento de la tensión

superficial, y una alteración del intercambio gaseoso (shunt

intrapulmonar). Esto da lugar a hipoxemia, taquipnea, retracciones

intercostales, quejido respiratorio y, en los casos más graves, uso de

ventilación mecánica (8).

La incidencia del SDR es mayor cuanto menor es la edad

gestacional del recién nacido; por ejemplo, en fetos con ≤ 30 semanas, el

riesgo es considerablemente elevado dado que la producción de

surfactante normalmente aumenta tras las 24-28 semanas de gestación

(10).

2. DIAGNÓSTICO MÉDICO:

En base al perfil clínico de la recién nacida prematura de 30

semanas de gestación, con peso de 1 350 g al nacer y actualmente 1 410

g, que presenta signos de dificultad respiratoria (frecuencia respiratoria de

7
56 rpm, aleteo nasal, tiraje intercostal discreto, saturaciones de oxígeno

de 93–95 % con oxigenoterapia, episodios de desaturación con SpO₂ <

88 % durante la alimentación, cianosis peribucal ligera durante el

esfuerzo), se establece el siguiente diagnóstico médico:

Síndrome de dificultad respiratoria neonatal (SDR) leve-moderado en

neonato prematuro, secundario a inmadurez pulmonar y probable déficit

de surfactante, manifestado clínicamente por taquipnea, retracciones,

aleteo nasal, episodios de desaturación, y necesidad de oxigenoterapia

suplementaria (7).

Este diagnóstico se fundamenta en los siguientes aspectos clínicos

y de laboratorio/imagen que se asocian típicamente al SDR:

• Edad gestacional de 30 semanas: un factor de riesgo significativo para

SDR, debido a inmadurez estructural del parénquima pulmonar y

producción insuficiente de surfactante (11).

• Presentación temprana de dificultad respiratoria: la paciente ya

presenta signos de esfuerzo respiratorio (aleteo, tiraje) y

oxigenoterapia. Esto es coherente con la presentación habitual de

SDR en prematuros (11).

• Necesidad de oxigenoterapia para mantener saturaciones entre 93–

95%, y episodios de desaturación muestran que el intercambio

gaseoso está comprometido. En SDR se observa hipoxemia y

aumento del trabajo respiratorio (11).

• Cianosis peribucal durante el esfuerzo respiratorio sugiere que la

oxigenación se encuentra al límite durante dichos episodios,

característica de insuficiencia respiratoria neonatal (11).

8
• Dada la descripción no se informa de signos de infección o

complicaciones mayores, lo que orienta el diagnóstico hacia la

inmadurez pulmonar como causa principal, más que neumonía o

sepsis (11).

3. ETIOLOGÍA:

La etiología del diagnóstico de Síndrome de dificultad respiratoria

neonatal (SDR) en el contexto de este neonato de 30 semanas de

gestación se fundamenta en los siguientes factores clave:

• La prematuridad (30 semanas de gestación) determina una marcada

inmadurez del árbol respiratorio, tanto en la estructura alveolar como

funcionalmente, lo que limita la capacidad de ventilación y del

intercambio gaseoso adecuado (9).

• Asociado a lo anterior, existe una producción insuficiente de

surfactante pulmonar por parte de los neumocitos tipo II, lo cual

incrementa la tensión superficial alveolar, favorece el colapso alveolar

(atelectasia) y desencadena un patrón de hipoxemia e hipercarbia que

caracteriza la SDR (9).

• Además, la ruptura prematura de membranas y necesidad de cesárea

de emergencia por sufrimiento fetal agudo constituyen eventos

perinatales que pueden agravar la adaptación respiratoria del neonato,

incrementando el riesgo de insuficiencia pulmonar secundaria a

inmadurez (9).

• La necesidad de oxigenoterapia al nacimiento y la aparición de signos

como aleteo nasal, tiraje intercostal y episodios de desaturación son

manifestaciones clínicas que apuntan a una etiología directamente

9
ligada a la falla del desarrollo pulmonar y del mecanismo de

intercambio gaseoso, más que a una causa infecciosa primigenia (9).

La etiología del cuadro clínico de Valentina se centra en la

combinación de inmadurez pulmonar por prematuridad, deficiencia de

surfactante y eventos perinatales de riesgo, que en conjunto han

provocado el deterioro del intercambio gaseoso y la aparición de signos

de dificultad respiratoria (9).

4. EPIDEMIOLOGÍA:

El Síndrome de dificultad respiratoria neonatal (SDR) representa

una de las principales causas de morbilidad en los recién nacidos

prematuros. Por ejemplo, un estudio de la población de EE. UU. (2005-

2006) encontró una incidencia global de 6.4 por cada 1 000 nacidos vivos

para SDR, con una distribución bimodal según la edad gestacional: 26.6

% de los casos ocurrieron en menores de 32 semanas de gestación y 15.3

% en ≥39 semanas (13).

Para el contexto del caso clínico una recién nacida de 30 semanas

de gestación este dato es relevante, ya que la incidencia aumenta

considerablemente a medida que disminuye la edad gestacional. Estudios

adicionales muestran que la tasa de SDR puede aproximarse al 10-11 %

en neonatos prematuros con bajo peso al nacer en los primeros 7 días de

vida (13).

Relevancia para el caso: Dado que la paciente tiene 30 semanas

de gestación (es decir, está dentro del rango de mayor riesgo), la

epidemiología apoya plenamente la probabilidad de SDR, lo que justifica

10
la vigilancia intensiva, el control respiratorio y las intervenciones de

enfermería especializadas (13).

5. CUADRO CLÍNICO / SINTOMATOLOGÍA / SÍNDROMES:

Relación con el
Manifestaciones Fundamento
Categoría Caso Clínico
Clínicas Específicas Fisiopatológico
(Valentina)
Inmadurez pulmonar
Taquipnea (> 60 rpm),
con déficit de FR 56 rpm, aleteo
Signos aleteo nasal, tiraje
surfactante → colapso nasal y tiraje
respiratorios intercostal y
alveolar → aumento intercostal discreto
iniciales subcostal, quejido
del esfuerzo presentes.
espiratorio.
respiratorio.
Episodios de
Cianosis, Disminución del
Alteraciones desaturación (< 88
desaturación, intercambio gaseoso
en la %) y cianosis
hipoxemia (SpO₂ < 90 alveolar y aumento de
oxigenación peribucal durante
%). la tensión superficial.
el esfuerzo.
Movimientos
Fatigabilidad, Hipoxia tisular leve-
Compromiso activos, llanto
hipotonía, llanto débil, moderada y esfuerzo
general débil, episodios de
hipo. respiratorio sostenido.
hipo.
Inmadurez
Signos de Succión y
Succión débil, reflejo neurológica y
adaptación deglución en
de deglución coordinación
neonatal proceso de
inmaduro. respiración–succión–
deficiente maduración.
deglución alterada.
Dificultad respiratoria
persistente, a Colapso alveolar y
Síndrome Requiere 1.5 L/min
menudo con disminución de la
respiratorio de oxígeno por
necesidad de distensibilidad
progresivo cánula nasal.
oxigenoterapia o pulmonar.
CPAP.
Cianosis peribucal
Cianosis central, Déficit de oxigenación
Síndrome de y episodios de
irritabilidad, alteración y acidosis respiratoria
hipoxemia desaturación
del tono muscular. secundaria.
evidentes.
Retracciones
Síndrome de torácicas, taquipnea, Presenta patrón
dificultad ruidos respiratorios Déficit de surfactante respiratorio
respiratoria disminuidos, y alveolos colapsados. ineficaz y esfuerzo
del prematuro necesidad de soporte aumentado.
ventilatorio.

11
No reportado, pero
Hipoxemia
Síndrome con riesgo latente
prolongada → Hipoventilación
metabólico por
acidosis metabólica alveolar prolongada.
secundario desaturaciones
leve.
repetidas.

6. FISIOPATOLOGÍA:

En este caso clínico, la condición de Valentina está

directamente relacionada con su prematuridad (30 semanas). A

esta edad gestacional, varios sistemas corporales aún no han

completado su maduración, especialmente el pulmonar, el sistema

nervioso que regula la respiración y el mecanismo de succión,

deglución necesaria para una alimentación segura. Esta inmadurez

explica la dificultad respiratoria leve, los episodios de desaturación

durante la alimentación y la necesidad de sonda orogástrica y

oxigenoterapia (1).

• Inmadurez pulmonar y déficit de surfactante: El surfactante

pulmonar es una sustancia que se produce en los alvéolos y

tiene la función de mantenerlos abiertos para permitir el

intercambio de oxígeno. (3) Su producción se vuelve suficiente

recién después de las 34 semanas de gestación. En Valentina,

al nacer a las 30 semanas, existe un déficit relativo de

surfactante, lo que provoca que los alvéolos tiendan a

colapsarse con cada respiración. Esto obliga a los pulmones a

realizar un esfuerzo extra para expandirse, generando

taquipnea, tiraje intercostal y aleteo nasal. Debido a esta menor

eficiencia pulmonar para ingresar oxígeno y eliminar dióxido de

12
carbono, se presentan episodios de desaturación y cianosis

peribucal.

• Mayor trabajo respiratorio y fatiga muscular: Además del

bajo surfactante, el tórax del prematuro es más blando y flexible,

y los músculos respiratorios, especialmente el diafragma,

todavía son débiles (7). Esto significa que la recién nacida

necesita realizar un esfuerzo mayor para mantener la ventilación

adecuada, lo cual consume energía rápidamente. Cuando la

bebé se fatiga, la respiración se vuelve menos efectiva, el

intercambio de gases disminuye y los niveles de oxígeno caen.

Esta es la razón por la cual Valentina requiere oxigenoterapia

suplementaria, para mantener saturaciones estables mientras

su sistema respiratorio continúa madurando.

• Inmadurez del centro respiratorio: El control de la respiración

se realiza en el tronco encefálico. En los prematuros, este centro

aún es inmaduro, lo que provoca respiraciones irregulares y, en

ocasiones, pequeñas pausas respiratorias. (10) Durante

actividades que requieren más coordinación, como alimentarse,

el cuerpo no logra adaptar el ritmo respiratorio al esfuerzo,

generando desaturación. Esto explica por qué Valentina

presentó episodios de SpO₂ < 88% durante la alimentación,

pues su sistema nervioso aún no coordina correctamente las

funciones vitales implicadas.

• Inmadurez del reflejo succión–deglución–respiración: El

movimiento coordinado entre succionar, tragar y respirar se

13
desarrolla adecuadamente entre las 34 y 36 semanas de

gestación. (Como Valentina es de 30 semanas, este reflejo aún

está en formación. Durante los intentos de succión, la bebé

puede interrumpir la respiración por momentos, lo que lleva a

desaturación, hipo y coloración azulada alrededor de la boca.

Debido a esta inmadurez, la alimentación por succión directa no

es segura todavía y existe riesgo de aspiración de leche hacia

los pulmones, por lo que se utiliza sonda orogástrica de manera

temporal (6).

• Baja reserva energética y ganancia de peso lenta: Los

prematuros tienen muy poca grasa corporal y bajo

almacenamiento de glucógeno, lo que significa que se cansan

con facilidad y disponen de poca energía para realizar funciones

básicas como respirar y alimentarse (11). Además, debido al

esfuerzo respiratorio constante, su gasto calórico es mayor. Esto

se observa en Valentina como ganancia de peso lenta (8 g/día).

Por ello, la alimentación debe ser fraccionada, progresiva y con

leche materna, que es más fácilmente aprovechada y contribuye

a la maduración del intestino y del sistema inmunológico.

7. EXÁMENES AUXILIARES / EXÁMENES DE LABORATORIO / MEDIOS

DE DIAGNÓSTICO:

En Valentina, recién nacida prematura de 30 semanas, los

exámenes auxiliares se orientan a controlar la función respiratoria,

detectar de manera temprana complicaciones propias de la prematuridad

14
y asegurar un soporte nutricional adecuado que acompañe su proceso de

crecimiento y maduración.

• Gasometría arterial o capilar: Este examen permite evaluar de forma

precisa la oxigenación, la ventilación y el equilibrio ácido–base, lo que

es fundamental para determinar si el soporte respiratorio que recibe la

bebé es el adecuado. La interpretación de la gasometría orienta

decisiones como ajustar el flujo de oxígeno, evitando tanto la hipoxia

como la hiperoxia, esta última asociada a complicaciones como

retinopatía del prematuro (9).

• Monitorización continua con oximetría de pulso: La oximetría

permite vigilar de manera continua la saturación de oxígeno (SpO₂). En

Valentina es en especial importante porque identifica rápidamente las

desaturaciones que aparecen durante la alimentación o el sueño, lo que

facilita una intervención inmediata del personal de enfermería para

prevenir eventos de hipoxemia y mantener una oxigenación estable (10).

• Radiografía de tórax: La radiografía torácica permite observar la

expansión pulmonar y valorar si existe patrón compatible con dificultad

respiratoria del prematuro. Además, ayuda a descartar causas

asociadas, como atelectasias, infección pulmonar o neumotórax. La

imagen radiológica es clave para definir o ajustar el plan terapéutico y

confirmar la evolución clínica (10).

• Glicemia capilar: Este control es necesario debido a que los

prematuros presentan bajas reservas de glucógeno, lo que los vuelve

susceptibles a hipoglucemia. La monitorización periódica de la glicemia

permite asegurar una estabilidad metabólica, especialmente durante la

15
alimentación y en situaciones de mayor demanda energética,

contribuyendo al adecuado funcionamiento neurológico y respiratorio

(7).

8. TRATAMIENTO MÉDICO:

El tratamiento médico en recién nacidos prematuros de 30

semanas se orienta a mantener una adecuada función respiratoria,

asegurar una nutrición óptima, favorecer la ganancia de peso y prevenir

infecciones, considerando que varios sistemas fisiológicos se encuentran

aún en maduración. Todo el manejo requiere monitoreo continuo y ajuste

según la tolerancia y evolución clínica (7).

• Soporte respiratorio: Se administra oxigenoterapia suplementaria

mediante cánula nasal de bajo flujo para mantener saturaciones

estables dentro del rango recomendado. El objetivo es evitar tanto la

hipoxemia, que puede causar daño neurológico, como la hiperoxia, la

cual está relacionada con retinopatía del prematuro. En casos de

dificultad respiratoria persistente, se puede utilizar CPAP nasal para

mejorar la expansión alveolar y disminuir el esfuerzo respiratorio (9).

• Control térmico: La temperatura corporal se mantiene mediante

incubadora en ambiente térmico neutro, con el fin de evitar el gasto

energético en termorregulación. Esto contribuye a la estabilidad

cardiorrespiratoria y favorece una mejor ganancia de peso (13).

• Manejo nutricional: Debido a que el reflejo de succión–deglución–

respiración aún no está completamente desarrollado, la alimentación

se administra por sonda orogástrica, de forma progresiva y fraccionada.

La leche materna es la principal opción de alimentación por su

16
contenido inmunológico, digestibilidad y protección intestinal. En

algunos casos, se utilizan fortificadores para aumentar el aporte

energético y proteico (11).

• Método Madre Canguro: Cuando la estabilidad respiratoria lo permite,

se indica el contacto piel a piel. Este método mejora la oxigenación,

regula la temperatura corporal, estabiliza la frecuencia cardíaca y

respiratoria, y fortalece el vínculo emocional con la madre (13).

• Prevención y control de infecciones: Debido a la inmadurez

inmunológica, se deben aplicar medidas rigurosas de higiene y

vigilancia clínica. Ante signos de infección (cambios en hemograma,

PCR elevada o compromiso sistémico), se inicia antibioticoterapia

empírica, ajustada posteriormente según cultivos y antibiograma para

evitar sepsis neonatal (9).

• Suplementación: Según la evolución y edad postnatal, pueden

administrarse: Hierro para prevenir anemia del prematuro. Vitamina D

para favorecer la mineralización ósea y la maduración inmunológica

(11).

9. CUIDADOS DE ENFERMERÍA:

Los cuidados de enfermería en Valentina se orientan a mantener

una respiración eficaz, prevenir complicaciones asociadas a la

prematuridad y fortalecer el vínculo madre-hija. La enfermera cumple un

rol directo en la vigilancia clínica, intervención oportuna y

acompañamiento familiar (8).

• Rol de la enfermera en el soporte respiratorio:

17
La enfermera realiza monitorización continua de la frecuencia y

patrón respiratorio, saturación de oxígeno y signos de fatiga como

tiraje intercostal o cianosis (12).

Verifica la colocación de la cánula nasal y actúa de inmediato ante

desaturaciones, suspendiendo la alimentación y brindando

estimulación suave para recuperar la ventilación eficaz (12).

El mantenimiento de la temperatura en incubadora es una labor

esencial, ya que la termorregulación deficiente en prematuros puede

generar estrés metabólico y mayor consumo de oxígeno (5).

La enfermera controla la temperatura axilar regularmente y reduce la

exposición corporal durante los procedimientos (12).

La alimentación por sonda orogástrica se administra de forma

fraccionada y controlada. La enfermera evalúa la tolerancia revisando

residuos gástricos y signos de reflujo, posiciona a la bebé en

semifowler y suspende la toma si ocurre desaturación (4).

Además, estimula progresivamente el reflejo de succión mediante

contacto oral suave (11).

La enfermera aplica lavado de manos riguroso, técnica estéril

en dispositivos y vigilancia continua de signos tempranos de infección

como hipoactividad, inestabilidad térmica o cambios respiratorios (12).

Su intervención es clave para evitar sepsis neonatal, una complicación

frecuente en prematuros (5).

El Método Madre Canguro es promovido y guiado por la

enfermera, ya que reduce episodios de apnea, estabiliza signos vitales

y mejora el desarrollo neurológico.

18
La enfermera orienta a la madre sobre contacto piel a piel, contención

y manejo emocional del recién nacido prematuro.

La enfermera brinda información clara sobre la condición de la

bebé, validando el temor y ansiedad materna (7).

Enseña la técnica de extracción y conservación de la leche materna y

refuerza la participación como parte del cuidado (9).

10. FORMULAR DIAGNÓSTICOS DE ENFERMERÍA DE ACUERDO CON

SU CASO:

• Deterioro del intercambio gaseoso (00030): Relacionado con

inmadurez pulmonar y producción insuficiente de surfactante,

evidenciado por desaturación y cianosis peribucal.

• Patrón respiratorio ineficaz (00032): Relacionado con fatiga muscular

respiratoria, evidenciado por FR aumentada, tiraje intercostal y aleteo

nasal.

• Riesgo de aspiración (00039): Relacionado con inmadurez del reflejo

succión–deglución–respiración.

• Nutrición desequilibrada: inferior a las necesidades corporales

(00002): Relacionado con incapacidad para alimentación oral efectiva,

evidenciado por ganancia de peso lenta y uso de sonda orogástrica.

• Termorregulación ineficaz (00007): Relacionado con inmadurez del

centro de control térmico, evidenciado por necesidad de incubadora.

• Riesgo de infección (00004): Relacionado con sistema inmunológico

inmaduro y presencia de dispositivos invasivos.

19
• Ansiedad de los padres (00146): Relacionado con hospitalización y

estado clínico inestable de la recién nacida, evidenciado por

preocupación y necesidad continua de información.

11. COMPLICACIONES:

En Valentina, por su prematuridad (30 semanas), inmadurez respiratoria

y dificultades en la alimentación, existen complicaciones que deben

vigilarse de manera constante.

• Respiratorias: Puede presentarse apnea del prematuro (pausas

respiratorias), atelectasias por déficit de surfactante y, si el soporte de

oxígeno se prolonga, existe riesgo de desarrollar displasia

broncopulmonar. También puede ocurrir neumonía debido al sistema

inmunológico inmaduro y al riesgo de aspiración durante la

alimentación.

• Metabólicas y nutricionales: La baja reserva energética la

predispone a hipoglucemia, ganancia de peso lenta y posible anemia

del prematuro. Esto puede afectar su crecimiento y recuperación.

• Infecciosas: El sistema inmunológico inmaduro y la presencia de

sonda y cánula nasal aumentan el riesgo de sepsis neonatal. También

existe riesgo de enterocolitis necrotizante, una complicación intestinal

grave en prematuros.

• Neurológicas y oculares: Debido a la fragilidad vascular y la

necesidad de oxigenoterapia, puede presentarse retinopatía del

prematuro y hemorragia intraventricular. A largo plazo, pueden

observarse retrasos en el desarrollo si la estimulación es insuficiente.

20
• En relación con el vínculo materno: La separación inicial y la

hospitalización pueden afectar el apego, por lo que el contacto piel a

piel es esencial cuando la condición clínica lo permite.

12. BASES TEÓRICAS DESDE LA ENFERMERÍA:

En Valentina, por su prematuridad (30 semanas), inmadurez

respiratoria y dificultades en la alimentación, existen complicaciones que

deben vigilarse de manera constante.

• Respiratorias: Puede presentarse apnea del prematuro (pausas

respiratorias), atelectasias por déficit de surfactante y, si el soporte de

oxígeno se prolonga, existe riesgo de desarrollar displasia

broncopulmonar. También puede ocurrir neumonía debido al sistema

inmunológico inmaduro y al riesgo de aspiración durante la

alimentación (5)

• Metabólicas y nutricionales: La baja reserva energética la predispone

a hipoglucemia, ganancia de peso lenta y posible anemia del

prematuro. Esto puede afectar su crecimiento y recuperación (4)

• Infecciosas: El sistema inmunológico inmaduro y la presencia de

sonda y cánula nasal aumentan el riesgo de sepsis neonatal. También

existe riesgo de enterocolitis necrotizante, una complicación intestinal

grave en prematuros.

• Neurológicas y oculares: Debido a la fragilidad vascular y la

necesidad de oxigenoterapia, puede presentarse retinopatía del

prematuro y hemorragia intraventricular. A largo plazo, pueden

observarse retrasos en el desarrollo si la estimulación es insuficiente.

21
• En relación con el vínculo materno: La separación inicial y la

hospitalización pueden afectar el apego, por lo que el contacto piel a

piel es esencial cuando la condición clínica lo permite.

22
CONCLUSIONES

Valentina, recién nacida prematura de 30 semanas, presenta inmadurez

pulmonar, neurológica y gastrointestinal, lo cual explica la dificultad respiratoria

leve, los episodios de desaturación durante la alimentación y la necesidad de

soporte con oxígeno y sonda orogástrica. Su ganancia de peso lenta refleja el

elevado gasto energético que implica mantener la respiración y la

termorregulación en un organismo aún en desarrollo.

Los cuidados de enfermería son fundamentales para mantener la

estabilidad respiratoria, asegurar una alimentación segura, prevenir infecciones

y favorecer el crecimiento. La vigilancia continua, el control térmico, la

administración adecuada de leche materna y el manejo cuidadoso de

dispositivos son acciones esenciales para evitar complicaciones graves como

apnea, sepsis neonatal, retinopatía del prematuro y retraso en el desarrollo.

El acompañamiento y orientación a la madre son parte importante del

cuidado, ya que fortalecen el vínculo afectivo y promueven su participación en la

recuperación y bienestar de su hija.

23
SUGERENCIAS

• Continuar con la monitorización constante de la saturación de oxígeno,

frecuencia respiratoria y signos de fatiga, ajustando el soporte respiratorio

según la evolución clínica.

• Mantener la alimentación con leche materna por sonda de forma

progresiva, vigilando tolerancia y promoviendo el desarrollo del reflejo de

succión de manera gradual.

• Conservar la temperatura estable mediante el uso de incubadora y

mínima exposición durante los procedimientos para evitar gasto

energético innecesario.

• Reforzar el contacto piel a piel mediante el Método Madre Canguro

cuando la condición respiratoria lo permita, favoreciendo la estabilidad

fisiológica y el vínculo afectivo.

• Aplicar rigurosamente las medidas de prevención de infecciones, como

lavado de manos y manejo aséptico de dispositivos.

• Brindar apoyo emocional y educación continua a la madre, explicando con

claridad cada procedimiento para disminuir la ansiedad y fortalecer su

participación en el cuidado.

24
BIBLIOGRAFÍAS

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ANEXOS

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