REPRODUCCION ASISTIDA
La reproducción asistida abarca diversas técnicas para ayudar a parejas con
infertilidad a lograr un embarazo. Los procesos incluyen la manipulación de óvulos y
espermatozoides, como la inseminación artificial y la fertilización in vitro, así como
técnicas más avanzadas como la inyección intracitoplasmática de espermatozoides y el
diagnóstico genético preimplantacional.
PROCESOS DE REPRODUCCIÓN ASISTIDA
Inseminación artificial:
Involucra la introducción de espermatozoides en el útero de la mujer para aumentar
las posibilidades de fecundación.
Fecundación in vitro (FIV):
Se extraen óvulos de la mujer y se fertilizan en laboratorio con espermatozoides, y los
embriones resultantes se transfieren al útero.
Inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI):
Se inyecta un espermatozoide directamente en un óvulo para fertilizarlo, utilizada
cuando la fertilización natural es difícil.
Diagnóstico genético preimplantacional (DGP):
Se realiza una prueba genética en los embriones antes de la transferencia para detectar
enfermedades genéticas.
Donación de óvulos o esperma:
Se utiliza cuando la pareja no puede aportar óvulos o espermatozoides de calidad, o
tiene problemas genéticos que requieren el uso de donantes.
Subrogación:
Una mujer gestacional lleva a término un embarazo con un óvulo y espermatozoide
de la pareja, o se utiliza el óvulo y espermatozoide de un donante.
TIPOS DE ESTRATEGIAS EN REPRODUCCIÓN ASISTIDA
Técnicas de baja complejidad: Inseminación artificial, coito programado,
congelación de semen.
Técnicas de alta complejidad: Fecundación in vitro, inyección intracitoplasmática de
espermatozoides, diagnóstico genético preimplantacional.
Estrategias con donantes: Donación de óvulos, donación de esperma, donación de
embriones.
Estrategias con subrogación: Subrogación tradicional o gestacional.
La elección de la estrategia dependerá del diagnóstico de infertilidad, las causas y
deseos de la pareja, así como de la experiencia y conocimientos de los profesionales de la
salud.
CAMBIOS EN LA MUJER DURANTE LA GESTACIÓN
Cardiovasculares
1. Aumento del volumen sanguíneo: puede incrementarse hasta en un 50%,
ayudando a satisfacer las necesidades del bebé y de la madre.
2. Incremento del gasto cardíaco: aumenta aproximadamente un 30-50%, debido
a la mayor cantidad de sangre que el corazón debe bombear.
3. Aumento de la frecuencia cardíaca: generalmente, la frecuencia cardíaca se
eleva en unos 10-15 latidos por minuto.
4. Disminución de la resistencia vascular periférica: lo que ayuda a reducir la
presión arterial en algunos casos.
5. Cambios en la presión arterial: típicamente, la presión arterial sistólica y
diastólica disminuyen en el primer y segundo trimestre, y luego vuelven a
niveles normales o ligeramente elevados en el tercer trimestre.
6. Aumento del volumen de plasma: contribuye a la expansión del volumen
sanguíneo total.
7. Cambios en la circulación uteroplacentaria: aumento del flujo sanguíneo hacia
la placenta para nutrir al bebé.
8. Alteraciones en la coagulación: tendencia a un estado de hipercoagulabilidad,
que ayuda a prevenir hemorragias durante el parto.
Respiratorios
a. Aumento de la demanda de oxígeno: debido al crecimiento del bebé y a los
cambios en el metabolismo materno, la necesidad de oxígeno aumenta.
b. Incremento de la ventilación pulmonar: la cantidad de aire que la madre
respira por minuto aumenta aproximadamente un 30-50%, principalmente
por un aumento en la frecuencia respiratoria y en la profundidad de la
respiración.
c. Disminución de la capacidad residual funcional: debido a la elevación del
diafragma por el útero en crecimiento, la capacidad residual funcional
disminuye ligeramente.
d. Elevación del diafragma: el útero en expansión eleva el diafragma unos 4-5
cm, lo que puede afectar la mecánica respiratoria.
e. Alteraciones en los gases en sangre: se observa una ligera disminución en la
presión de oxígeno arterial (hipoxemia leve) y una disminución en la presión
de dióxido de carbono (hipocapnia), que ayuda a facilitar el intercambio
gaseoso.
f. Cambios en la sensibilidad del centro respiratorio: aumenta la sensibilidad a
los niveles de dióxido de carbono, promoviendo una respiración más
profunda y rápida.
g. Aumento del volumen de ventilación: para satisfacer las mayores demandas
de oxígeno y eliminar el dióxido de carbono producido por el cuerpo en
crecimiento.
Estrógeno:
1. Estimulación del crecimiento uterino: el estrógeno promueve la proliferación
del miometrio y el aumento del tamaño del útero para acomodar al bebé en
desarrollo.
2. Aumento del flujo sanguíneo uterino: favorece la vasodilatación en los
vasos sanguíneos uterinos, facilitando un mayor suministro de sangre a la
placenta.
3. Desarrollo de las glándulas mamarias: estimula el crecimiento y la
proliferación de las glándulas mamarias preparándolas para la lactancia.
4. Incremento en la producción de proteínas y factores de crecimiento: ayuda
en la remodelación de tejidos y en la preparación del cuerpo para el parto y la
lactancia.
5. Alteraciones en el sistema cardiovascular: el estrógeno induce vasodilatación
y aumenta el volumen sanguíneo, contribuyendo a los cambios
cardiovasculares durante el embarazo.
6. Efectos en el sistema reproductor: promueve la proliferación del endometrio
y la vascularización del útero.
7. Modulación del sistema inmunológico: ayuda a mantener un equilibrio que
permita la tolerancia del feto, que es semialógico.
Renal
1. Aumento del flujo sanguíneo renal: el flujo sanguíneo a los riñones aumenta
aproximadamente un 50-80%, lo que mejora la filtración glomerular
2. Incremento de la tasa de filtración glomerular (TFG): la TFG aumenta en un
50% o más, ayudando a eliminar eficientemente los productos de desecho y
los metabolitos.
3. Disminución de la creatinina y la urea en sangre: debido a la mayor
filtración, los niveles de estas sustancias en sangre disminuyen.
4. Aumento en la diuresis: la cantidad de orina producida aumenta,
contribuyendo a la eliminación de desechos y regulación del volumen de
líquidos.
5. Alteraciones en la reabsorción renal: cambios en la reabsorción de sodio y
agua, que pueden afectar el equilibrio electrolítico y la presión arterial.
6. Cambios en la concentración de electrolitos: puede haber leves alteraciones
en los niveles de sodio, potasio y otros electrolitos debido a los cambios en la
función renal.
7. Mayor riesgo de infecciones urinarias: la dilatación del tracto urinario y
cambios en la inmunidad pueden predisponer a infecciones del aparato
urinario durante el embarazo.
Urinario
1. Aumento en la frecuencia urinaria: debido a la presión del útero en
crecimiento sobre la vejiga, especialmente en el primer y tercer trimestre, las
mujeres embarazadas suelen sentir la necesidad de orinar con más
frecuencia.
2. Incremento en la cantidad de orina producida (diuresis): como parte de los
cambios renales, la producción de orina aumenta para eliminar los productos
de desecho del metabolismo fetal y materno.
3. Cambios en la capacidad vesical: la capacidad de la vejiga puede disminuir
debido a la compresión uterina, lo que contribuye a la sensación de urgencia
urinaria.
4. Alteraciones en el pH urinario: puede haber cambios en la acidez de la orina,
lo que puede influir en la susceptibilidad a infecciones urinarias.
5. Mayor riesgo de infecciones del tracto urinario: la dilatación del tracto
urinario y cambios en la inmunidad aumentan la predisposición a infecciones
urinarias durante el embarazo.
6. Cambios en la concentración de electrolitos: pueden presentarse leves
alteraciones en los niveles de sodio, potasio y otros electrolitos en la orina.