TEMA 1: ALIMENTACIÓN Y DESARROLLO
ECONÓMICO SOCIAL
I. DESARROLLO ECONÓMICO
El desarrollo económico es la capacidad de países, regiones o colectividades para crear riqueza,
para promover y mantener la prosperidad o bienestar económico y social de sus habitantes.
-La alimentación y el crecimiento económico están relacionados. A mayor crecimiento
económico, los alimentos son más accesibles, hay más seguridad alimentaria y más
variedad.
-El crecimiento económico es un factor clave del éxito en la reducción de la
subalimentación, pero tiene que ser inclusivo y ofrecer oportunidades para mejorar los
medios de vida de la población más vulnerable.
En los países en vías de desarrollo está muy presente la desnutrición, con carencias nutricionales
por falta de alimentos, generando inseguridad alimentaria por lo que sus habitantes pueden
padecer enfermedades infecciosas.
En los países desarrollados se padecen enfermedades crónicas debido al exceso calórico y la
ingesta de alimentos no saludables, así como la falta de actividad física. Se puede afirmar que en
estos países no existe la inseguridad alimentaria.
II. DESNUTRICIÓN.
Derecho a la alimentación
El derecho a la alimentación fue reconocido en 1948, en la Declaración Universal de los Derechos
Humanos (artículo 25) como parte del derecho a un nivel de vida adecuado, y consagrado en
1966 en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.
“El derecho a la alimentación adecuada se ejerce cuando todo hombre, mujer o niño, ya sea solo
o en común con otros, tiene acceso físico y económico, en todo momento, a una alimentación
adecuada o a medios para obtenerla”.
Las estimaciones acerca de la cantidad de personas que pasan hambre se han visto aumentadas
por el recuento final. En 2021, padecían hambre entre 702-828 millones de personas, la cifra ha
aumentado en unos 150 millones desde la irrupción de la pandemia de la COVID-19. Cerca de
670 millones de personas seguirán padeciendo hambre en 2030, es decir, el 8% de la población
mundial. Destaca sobre todo África y Sudamérica.
Casi 3.100 millones de personas no podrán permitirse una dieta saludable en 2020 (112 millones
más que en 2019), teniendo lugar:
-Inflación de precios de los alimentos al consumidor derivada de las repercusiones
económicas de la pandemia de la COVID-19.
-Medidas adoptadas para contenerla. El apoyo a la producción agrícola se concentra
principalmente en los alimentos básicos, los lácteos y otros productos ricos en proteínas de
origen animal, especialmente en los países de ingresos altos y medianos altos. El arroz,
azúcar y carnes son los que más incentivos reciben a nivel mundial, a diferencia de frutas y
hortalizas, que reciben menos apoyo, o a los que incluso se penaliza a algunos países de
ingresos bajos.
Características del derecho a la alimentación
•Disponible: a través de fuentes naturales y/o a la venta en mercados y tiendas.
•Accesible: acceso físico y económico a los alimentos.
•Adecuada: debe satisfacer las necesidades alimentarias de la persona, teniendo en cuenta su
edad, condiciones de vida, salud, ocupación, sexo… Hay hambre encubierta: puede que se
satisfagan los requerimientos energéticos, pero habiendo carencias nutricionales de nutrientes.
•Apta para el consumo humano, libre de sustancias adversas (seguridad alimentaria).
•Culturalmente aceptada.
III. SEGURIDAD ALIMENTARIA.
El acceso a alimentos inocuos y nutritivos en la cantidad suficiente, es fundamental para
mantener la vida y fomentar la buena salud.
Los alimentos insalubres causan más de 200 enfermedades, desde la diarrea hasta el cáncer.
600 millones de personas enferman al año (10%) por ingerir alimentos contaminados,
especialmente las personas susceptibles <5 años.
Existe un ciclo de alimentos insalubres-pobreza-enfermedad-malnutrición, donde los alimentos
insalubres producen enfermedad, que a la vez produce malnutrición y esta pobreza. Esta pobreza
hace que se produzcan alimentos insalubres entrando en un círculo vicioso.
La buena colaboración entre los gobiernos, los productores y los consumidores, contribuye a
garantizar la inocuidad de los alimentos.
IV. TRANSICIÓN EPIDEMIOLÓGICA EN PAÍSES EN VÍA DE DESARROLLO (PVD)
La globalización ha provocado que haya ventajas repartidas de manera desigual.
En los países en vía de desarrollo se ha visto aumentado el desarrollo económico (gracias al
desarrollo de tecnologías), lo que hace que disminuya el porcentaje del nivel de pobreza, pero un
aumento del número total de pobres debido al crecimiento demográfico provocando un número
mayor de muertes.
Esto ha provocado una transición epidemiológica acelerada, con la aparición de enfermedades
crónicas y la prevalencia en aumento, sin que hayan desaparecido las enfermedades infecciosas.
De esta manera, la desnutrición y la obesidad coexisten en una misma población y hogar.
Como consecuencia, se han generado estrategias de nutrición comunitaria actuales que abarcan
un enfoque más amplio. Las intervenciones se integran en un contexto de atención primaria de la
salud y de desarrollo social sostenible, y estableciendo relaciones entre los sectores de
agricultura, educación, higiene y nutrición. Pretenden llegar a un desarrollo efectivo y sostenible.
V. DESARROLLO SOSTENIBLE
El desarrollo económico se refiere a la capacidad de países, regiones o colectividades para crear
riqueza, a fin de promover y mantener la prosperidad o bienestar económico y social de sus
habitantes.
El desarrollo social se refiere al desarrollo del capital humano y capital social en una colectividad,
e implica una evolución o cambio positivo en las relaciones de individuos, grupos e instituciones
en una sociedad.
El desarrollo sostenible abarca un concepto más amplio de desarrollo, haciendo énfasis en la
reconciliación entre el bienestar económico, los recursos naturales y la sociedad, evitando
comprometer la posibilidad de vida en el planeta, ni la calidad de vida de la especie humana.
En 1987, Gro Harlem Brundtland, exministra de Noruega, describió el desarrollo sostenible como
“satisfacer necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las
generaciones del futuro para atender sus propias necesidades”.
Para lograr un desarrollo sostenible, es indispensable que existan cambios fundamentales en la
manera en que se producen, procesan, transportan y consumen los alimentos. Tanto la
producción como el consumo de alimentos como la agricultura deben ser sostenibles.
Esto se consigue implementando los patrones sostenibles de producción y consumo de
alimentos, respetando las capacidades de carga de los ecosistemas naturales.
Sistemas sostenibles de producción de alimentos.
En cuanto a la producción, es necesario afrontar el agotamiento de los suelos, el agua y los
nutrientes, las emisiones de gases de efecto invernadero, la contaminación y la degradación de
los ecosistemas naturales. La agricultura y la ganadería son una de las causas de estos
problemas, empleando hasta el 70% en ganadería de los recursos de agua dulce (sin tener en
cuenta todo lo empleado para generar el alimento de estos animales).
Es necesario proteger los beneficios que proporciona la naturaleza, como el aire y el agua limpios
(servicios del ecosistema) y aprovecharlos para lograr un crecimiento sostenible. La agroecología
consiste en aplicar conceptos y principios ecológicos a los sistemas agropecuarios.
Principios de la agroecología
•Conservación de recursos naturales y agrícolas, y uso mínimo de productos tóxicos.
•Uso de recursos renovables.
•Manejo adecuado de la biodiversidad.
•Apuesta solidaria con los seres humanos y con el planeta (movimiento social).
•Apuesta por productos de kilómetro cero (a diferencia de la agricultura ecológica).
Variedad de producción
Efectos sobre el medio ambiente, salud y territorio
Tipo de economía que beneficia
Sistemas sostenibles de consumo de alimentos.
Es necesario pasar a una alimentación nutritiva que deje menos huella en el medio ambiente y
reducir las pérdidas y el desperdicio de alimentos en todo el sistema alimentario. La FAO estima
que las pérdidas y el desperdicio de alimentos asciende a 1.300 millones de toneladas al año (1/3
de la producción mundial de alimentos para consumo humano).
-Aumenta la pérdida de alimentos postcosecha (25% granos, 50% frutas).
-Aumenta la pérdida de alimentos en casa (10%).
Una menor perdida y desperdicio de alimentos conduciría a un uso más eficiente de la tierra y
mejor gestión de los recursos hídricos.
-Perdida de alimentos: disminución en la cantidad o calidad de los alimentos como
resultado de las decisiones y acciones de los proveedores en la cadena alimentaria. (en
2021 perdida de alimentos en la cadena de suministro es del 13%, en 2022 sube).
-Desperdicio: disminución en la cantidad o calidad de los alimentos como resultado de las
decisiones y acciones de los minoristas, proveedores de servicios alimentarios y
consumidores.
Superproducción cárnica.
El impacto medioambiental de la producción de carne es muy grande e influye en tres
dimensiones:
-Consumo de recursos: supone el 8% del consumo mundial de agua y genera mucha
contaminación.
-Cambio climático: la carne contribuye entre 4,6-7,1 gigatoneladas de gases de efecto
invernadero al año a la atmósfera, lo que representa entre 15-24% de las emisiones de
estos gases inducidas por el ser humano.
-Biodiversidad: la deforestación pone en riesgo grave la biodiversidad, produciendo una
pérdida de cien especies por día. Se deforestan bosques para criar animales. Hasta el 22%
de las especies del mundo corren riesgo y el 8% ya se han extinguido.
Orden de producción de gases de efecto invernadero
Ganado vacuno de carne > Ganado vacuno de leche > Cerdos > Búfalos > Pollos
La ciencia dice que reducir el consumo de carne sería más sano y sostenible. La superproducción
afecta al cambio climático, necesitamos mucha agua y pasto para alimentar a los animales.
Soluciones
•Consumir menos: existe tendencia a consumir en exceso (obesidad).
•Reducir el consumo de carne: cambiando a dietas más saludables. Existen alternativas como
legumbres combinadas con cereales, insectos, y carne cultivada, por ejemplo. Elegir aves de
corral, pescado de origen sostenible, insectos, reducir el consumo de alimentos de origen animal
(carne, lácteos y huevos) e introducir alimentos vegetales (se relaciona con un menor riesgo de
hipertensión, accidente cerebrovascular, DM tipo 2 y ciertos tipos de cáncer).
•Minimizar el desperdicio de alimentos:
-Estrategias técnicas, como la reformulación de productos para prolongar su conservación,
y el uso de envasados funcionales para reducir la degradación y el desperdicio de
alimentos perecederos.
-Reducción de los residuos que se envían al vertedero (plantas de reciclado de alimentos),
donación del exceso de alimentos a organizaciones benéficas locales, utilización como
alimentos para animales.
•Tomar consciencia de lo que se compra, de dónde viene, …
•A la hora de planificar una dieta favorecer los productos de temporada y la región.
Sistemas sostenibles de producción y consumo de alimentos
La transformación a dietas saludables para el 2050 requerirá cambios sustanciales en la dieta. El
consumo mundial de frutas, vegetales, nueces, semillas y legumbres deberá duplicarse, y el
consumo de alimentos como la carne roja y el azúcar deberá reducirse en más del 50%. Una
dieta rica en alimentos de origen vegetal y con menos alimentos de origen animal confiere una
buena salud y beneficios ambientales.
Hay 17 objetivos de desarrollo sostenible con 169 metas a alcanzar. De estos objetivos, tres de
ellos están directamente relacionados con la alimentación:
-Hambre cero.
-Agua limpia y saneamiento.
-Producción y consumo responsables.