Armar PEI de una Institucion educativa
Fundamentación
LOS DERECHOS
LA EDUCACIÓN ES UN DERECHO HUMANO FUNDAMENTAL ESENCIAL PARA PODER
EJERCITAR TODOS LOS DEMÁS DERECHOS.
Eva Perón “donde hay una necesidad hay un derecho”.
La concepción de educación como un derecho social constituye una sustancial ampliación,
fruto de largas luchas políticas y sociales, de los alcances e implicancias que tiene el
concepto liberal de educación como derecho individual.
Los derechos sociales -trabajo, educación, salud, vivienda- apuntan a garantizar las
condiciones de existencia en todas y cada una de esas situaciones.
La educación es necesaria para que todo ciudadano participe soberanamente en la esfera
de lo público; transformada en derecho y efectivizada como derecho social es principio y
condición de igualdad y libertad.
La materialización del derecho social a la educación es continuidad y profundización
de las luchas históricas por el derecho a la educación de nuestros pueblos, y abarca la
simultánea pelea por:
El reconocimiento jurídico del derecho de todos y cada uno de disponer de las condiciones
materiales y simbólicas para educarse;
Con el despliegue de políticas públicas que posibiliten concretar esas condiciones;
La existencia de un conjunto de instituciones educativas públicas que garanticen un proceso
de educación de calidad y permanente a lo largo de toda la vida.
En múltiples escenarios: las aulas, las instituciones educativas, el sistema educativo, las
comunidades, los ámbitos académicos y culturales, y las políticas que definen el proyecto
de país.
Todos los sujetos, todos los conocimientos, toda la comunidad incluidos y participando
democráticamente en el proyecto educativo, cultural y social de la escuela: es condición
para el cumplimiento del derecho social a la educación.
Un proyecto que articule diversidad de conocimientos y experiencias culturales, busque el
desarrollo de todas las capacidades del sujeto, e integre todos los saberes que el alumno y
comunidad portan
El trabajo colectivo es condición imprescindible en la escuela para que ésta pueda avanzar
en efectivizar el derecho social a la educación.
Con un docente como productor no sólo porque produce conocimiento sobre el trabajo de
transmitir saberes –conocimiento pedagógico, conocimiento sobre la educación-, sino
también en relación a los saberes que transmite, en tanto esa transmisión no es un proceso
lineal ni mecánico sino re-construcción, re-significación, re-creación del saber elaborado en
las preguntas, problemas y desafíos del aquí y ahora de las nuevas generaciones.
Lograr las condiciones para el trabajo colectivo que permita a todos los sujetos que trabajan
en la escuela reconocerse como productores y advertir la dimensión política del trabajo de
producir la transmisión de conocimiento.
Es nuestro trabajo es la tarea de producir y distribuir conocimiento y esto sólo es posible
hacerlo como construcción colectiva.
El colectivo debe transformarse en la dirección consciente del trabajo de enseñar: definir
con claridad los objetivos político pedagógicos, realizar las articulaciones y alianzas con
otras agencias estatales y /u otras organizaciones sociales para llevar a cabo estos
objetivos, diseñar las tácticas (la didáctica en su sentido más amplio) y leer permanente y
sistemáticamente los desarrollos de la práctica para poder capturar los conocimientos que
se producen en esa práctica y proyectarlos en nuevas experiencias o en la modificación de
las que ya están en marcha.
El Proceso de producción, la transmisión del conocimiento implica una interacción de los
sujetos con un conocimiento históricamente construido, interacción que se da en procesos
de trabajo que "actualizan" -en el sentido de poner en acto- esos conocimientos en el
contexto y en la coyuntura histórica de los sujetos.
Esta puesta en acto, de lo que fue construido en otro contexto y condiciones, en el aquí y
ahora de la situación que está involucrando a unos particulares sujetos socio-histórico-
culturales inmersos en unas concretas condiciones, necesariamente enfrenta al
conocimiento con preguntas, contradicciones, perspectivas, precisiones, relaciones, etc.,
que producen modificaciones en eso que se transmite: el conocimiento no es transmitido
lineal ni mecánicamente, resulta re-construido, re-creado, re-significado
En la medida en que la escuela tenga condiciones para el trabajo colectivo entre todos los
sujetos -docentes pero también alumnos, no docentes, familias, otros actores del sistema
que interactúan con la escuela, organizaciones de la comunidad, etc.-; que se asuma como
objeto central del ese trabajo colectivo la producción de conocimientos; y que se advierta la
dimensión política de ese trabajo de producir transmisión de conocimiento.
El proceso de trabajo en el cual se enseña y se aprende es colectivo por definición. Es un
proceso de interacciones en las que intervienen experiencias, sugerencias, curiosidad,
crítica, dudas, indagación, placer, alegría, esfuerzo, pero siempre compartidos.
Se desarrolla en un espacio de encuentros, un espacio que comienza a ser aula cuando el
proceso de enseñar y aprender tiene lugar. En el aula cada tarea es un trabajo de más de
uno. En el aula el producto de cada actividad de enseñanza y aprendizaje es un producto
no individual.
La dimensión colectiva del trabajo escolar se va constituyendo en un proceso de
construcción dialéctica, en el cual variedad de acciones compartidas dan lugar a nuevos
significados que, a su vez, favorecen el desarrollo de nuevas experiencias que son de
grupo, deliberativas, solidarias, cooperativas.
Es imprescindible que los maestros y los profesores signifiquemos la construcción de la
acción colectiva en la escuela ligado a un proyecto de reconocimiento del valor social y
complejo de las formas escolares del construcción y de transmisión del conocimiento como
producto social e histórico.
Cuando la enseñanza se basa en una forma dinámica y participativa de trabajar, el
aprendizaje mismo se convierte en un proceso de construcción colectiva porque ha sido
construido conjuntamente entre el maestro que trabaja proponiendo estrategias para que el
alumno activamente se apropie del conocimiento construyendo los propios.
El alumno coopera en el proceso y en la toma de decisiones. Es partícipe que construye
aprendizaje.
Reconocer que en todos los espacios se puede construir colectivamente y es necesario
hacerlo y aceptar que estas construcciones colectivas valen
La afirmación de la educación como derecho social conlleva el reconocimiento de los
pueblos, de cada comunidad, como sujetos de derecho. Y este reconocimiento determina,
para cualquier proyecto educativo, un objetivo estratégico: la democratización de la
educación.
No importa la facilidad o dificultad para aprender de cada estudiante, la educación es para
todos. Todos podemos aprender.
El sistema escolar debe garantizar que las diferencias individuales no sean obstáculo, sino
por el contrario características que puedan enriquecer a la comunidad. Este es el verdadero
y profundo sentido de la educación inclusiva.
Debemos diseñar y pensar la educación de modo universal, para todos y con todos; para
esto los docentes deben conocer cuáles pueden ser estas diferencias, el conocimiento no
es estigmatización sino la posibilidad de mejorar la práctica para todos.
A nivel de institución educativa, el objetivo de la democratización se expresa en al menos
tres cuestiones:
1. Inclusión
● hacer accesible la educación a todos y cada uno de los sujetos a lo largo de todo el
trayecto del sujeto por la institución.
● reconocer la rica diversidad de conocimientos y experiencias que abarca el
patrimonio común de la cultura.
● favorecer el desarrollo de todas sus capacidades y potencias intelectuales,
corporales, emocionales, sensibles, imaginativas, intuitivas, creativas.
● reconocer todos los saberes adquiridos por el sujeto, tanto dentro como fuera de las
instituciones educativas y ponerlos en diálogo con lo que la escuela ofrece; saberes
● construidos en procesos no formales ni escolarizados sino conectados cada vez más
con las complejidades culturales, tecnológicas y laborales que atraviesan la vida
social.
2. Participación
● La transformación en espacios para el ejercicio de derechos.
● Los nuevos sujetos que se incorporan a la vida social aprendan el valor y el sentido
de los derechos desde su vivencia y reflexión a lo largo de su trayecto formativo.
● Se habiliten prácticas asentadas en valores como solidaridad, justicia, universalidad
de los derechos humanos, compromiso social, poder compartido, trabajo colectivo.
● Ofrecer a todos los alumnos oportunidades de acceder a la producción del
conocimiento,
● Concebir el conocimiento como un bien público y como una herramienta para mirar,
● comprender y transformar la realidad;
● Poner en circulación el más rico conjunto de conocimientos, perspectivas y
prácticas que permita, a nivel individual y comunitario, generar bases culturales
sistemáticas para la apropiación y re-creación de ese bien público;
● Ubica a los sujetos, a todos los sujetos involucrados en el hecho educativo, en una
posición de productores de conocimiento;
● Moviliza procesos de producción del conocimiento que involucran a los sujetos en el
● Planteamiento de metas, en la reflexión sobre los caminos para llegar a ellas, en la
● Realización de confrontaciones teóricas y prácticas con otros, en la elaboración de
propuestas y su confrontación con la realidad, en la sistematización de sus ideas;
● Diseña, organiza, conduce y evalúa los procesos de enseñanza y aprendizaje
considerando al sujeto productor de conocimiento como alguien que explora,
ensaya, corrige, deduce, argumenta, ejemplifica, analiza, escribe, propone ideas, y
asume la responsabilidad intelectual de sus intervenciones, de sus conjeturas, de
sus dudas, de sus interrogantes, de sus conclusiones;
● Prioriza los vínculos de cooperación, de solidaridad y de compromiso, como contexto
● imprescindible para que puedan gestarse vínculos de autonomía con el
conocimiento;
● Incorpora y potencia las nuevas tecnologías que posibilitan el despliegue de
habilidades y formas de construcción del conocimiento inéditas, como, por ejemplo,
la inteligencia colectiva, el trabajo en red, la interacción constante.
3. Apertura
La democratización de la escuela lleva a que la institución escuela deje de ocupar el centro
de las miradas sobre el hecho educativo; es necesario verla contextuada, y organizarla
como parte y en relación con el conjunto de las instituciones educativas y sociales de la
comunidad que integra.
La democratización de la escuela lleva a que la institución escuela deje de ocupar el centro
de las miradas sobre el hecho educativo; es necesario verla contextuada, y organizarla
como parte y en relación con el conjunto de las instituciones educativas y sociales de la
comunidad que integra.
Lograr trabajo colavorativo
●
● ¿Por qué determinada tarea es valiosa para realizarse entre pares?
● ¿Qué esperamos que los alumnos hagan en forma individual y qué en
colaboración con otros?
● ¿Cómo se vincula con el resto de la secuencia didáctica?
● ¿Cómo guiamos ese trabajo entre pares? ¿Les indicamos solo el producto
final a alcanzar o establecemos consignas de trabajo paso a paso?
● En relación a lo anterior, ¿proponemos un cronograma único para todos o
recorridos alternativos? ¿los tiempos están preestablecidos o son flexibles?
● ¿Con quiénes (y cuántos) esperamos que interactúen?
● ¿Cómo organizamos los grupos, los divide el docente o se organizan solos?
¿Sugerimos algún criterio de agrupamiento?
● ¿Qué recursos tecnológicos se pondrán a disposición para dar soportes a
los procesos de producción colectiva?
● ¿Qué espacios se brindarán para que la comunicación?