Artículo 128 C. Co.
: “La prueba de los testigos es admisible en negocios
mercantiles cualquiera que sea la cantidad que importe la obligación que se trate
de probar, salvo los casos en que la ley exija escritura pública.”
Artículo 129 [Link].: “Los juzgados de comercio podrán, atendidas las circunstancias
de la causa, admitir prueba testimonial aún cuando altere o adiciones el contenido
de escritura pública.”
Estas normas apuntan al hecho que los actos o contratos de carácter mercantil, cuando ellos debieron
celebrarse por escrito ad probationem, sin embargo pueden acreditarse por prueba testimonial; a
contrario sensu, cuando los actos o contratos mercantiles debieron celebrarse por escrito ad
solemnitatem no pueden acreditarse por prueba de testigos. El artículo 129 establece que sin embargo,
respecto de escrituras públicas, los juzgados pueden admitir prueba testimonial cuando adicione o altere
el contenido de dicha escritura; esto porque en el mundo mercantil rige el principio de la confianza, que
debe presidir las relaciones de los comerciantes.
Una cosa muy distinta ocurre en el mundo civil, donde lo normal es que actos o contratos de cierta
trascendencia no se celebren a cada instante, sino que son relativamente escasos, por lo que se exige su
escrituración.
c) Disposiciones particulares del Código Civil:
c.1) Artículo 2237: se refiere a lo que se denomina “depósito necesario”; el depósito es un contrato real
que se perfecciona por la entrega de la cosa, donde hay 2 partes: un depositante y un depositario, y este
último debe recibir del depositante las cosas del depósito, y se obliga a entregarlas en cierto momento.
Dentro del depósito existe el depósito necesario, que es el que se produce en ciertas circunstancias de
urgencia donde el depositante no es libre de elegir al depositario, por ejemplo en caso de incendio; en
este caso es aceptable toda especie de prueba.
c.2) Artículo 2241: es una situación que se produce entre el posadero y el huésped, en donde las
especies que introduce quien se aloja en una posada se entienden regidas por las reglas del depósito
común, en consecuencia ese depósito se puede probar por prueba testimonial cualquiera que sea la
cuantía de las cosas entregadas.
c.3) Artículo 2248: la norma del artículo 2241, es también aplicable a los administradores de fondas,
cafés, casas de billar y otros establecimientos semejantes.
4.5 Iniciativa de la prueba testimonial.
Como regla muy general, la iniciativa de la prueba testimonial corresponde exclusivamente a las partes
(en materia civil), sin embargo esta regla se encuentra morigerada por 2 disposiciones, que son los arts.
159 Nº 5 CPC (que se refiere a las medidas para mejor resolver) y 207 inc. 2º CPC (que se refiere a las
medidas para mejor resolver en segunda instancia).
El artículo 159 Nº 5 dispone que el juez, citada ya las partes o para oír sentencia y dentro del plazo que
tiene para dictar la sentencia, puede decretar como medida para mejor resolver la comparecencia de
testigos que hayan declarado en el juicio, para que expliquen o aclaren sus dichos.
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En materia laboral existe también una medida para mejor resolver similar a esta, pero mucho más
amplia, porque el juez laboral puede citar a testigos que hayan sido presentados pero que no hayan
declarado.
El artículo 207 inc. 2º permite como medida para mejor resolver disponer la recepción de prueba
testimonial sobre hechos que no figuren en la prueba testimonial rendida en autos, siempre que tales
hechos no haya sido posible rendirlos en primera instancia, y se estimen como estrictamente necesarios
para la acertada resolución del asunto.
En esta situación excepcional, el tribunal fija los hechos sobre los cuales debe recaer la prueba, y abre un
término probatorio especial de prueba hasta por 8 días, debiendo las partes presentar la lista de testigos
dentro de segundo día. Esta es una excepción muy calificada y restrictiva, puesto que se refiere a hechos
que no hayan sido objeto de prueba.
4.6 Oportunidad de la prueba testimonial.
En este caso nos estamos refiriendo en general a la oportunidad de la prueba testimonial durante el
juicio o como medida para mejor resolver, y no a la prueba testimonial que pudiese emanar de una
información para perpetua memoria, o sea, estamos hablando de la prueba testimonial en función de la
actividad jurisdiccional en un determinado proceso o causa.
La regla general es que la prueba testimonial sólo puede rendirse durante el término probatorio, o dicho
de otra manera, el término probatorio es fatal para los efectos de rendir la prueba testimonial; y cuando
hablamos de término probatorio, en este caso estamos hablando de término probatorio ordinario,
extraordinario o especial. Sin embargo esta regla tiene como calificada excepción el artículo 207 que
permite en circunstancias excepcionales rendir prueba testimonial en segunda instancia; y también
debemos citar como excepción al artículo 286 que permite como medida prejudicial probatoria producir
prueba testimonial en ciertas y determinadas circunstancias.
4.7 Los testigos.
4.7.1 Concepto de testigo
Testigo es un tercero extraño al juicio que depone sobre hechos de la causa; concepto que tiene dos
elementos que deben examinarse:
a) Se trata de un tercero extraño: esto tiene un doble significado: en primer lugar, no puede ser parte del
respectivo juicio, y en segundo lugar no debe tener compromiso o interés en la causa, lo que
precisamente constituye causal de inhabilidad. El concepto de interés ha sido entendido como interés
económico – patrimonial.
b) Depone sobre hechos de la causa: esto tiene importancia porque significa que el deponente debe
referirse a elementos o circunstancias de carácter objetivo, y no puede referirse a opiniones o
subjetivismos del respectivo deponente; naturalmente, no siempre es sencillo trazar una clara línea
divisoria entre ambos conceptos.
4.7.2 Clasificación de los testigos
a) Según la percepción de los hechos:
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a.1) PRESENCIALES: es aquel que declara respecto de hechos que ha captado con sus sentidos, o sea, es
testigo presencial tanto el que vio el hecho, como el que lo oyó; es decir, hay un fenómeno de
percepción directa del hecho, una relación sensorial directa entre el hecho y el testigo que lo capta.
a.2) DE OÍDAS: es el que sabe del hecho por el relato de terceros, o sea, el no captó el hecho
directamente con sus sentidos, sino que sabe del hecho por relato de tercero.
a.3) INSTRUMENTAL: es aquel que concurre al otorgamiento de un cierto acto o contrato, cuando la ley
exige o permite esta intervención. Por ejemplo, es testigo instrumental el testigo de un testamento.
b) Según su número y concordancia:
b.1) CONTESTES O MÚLTIPLES: son testigos contestes cuando concurren 2 o más testigos que coinciden
en el hechos y en sus circunstancias especiales; la declaración de estos es enteramente congruente,
compatible.
b.2) SINGULARES: el testigo singular es siempre uno solo, que declara sobre el hecho y sus
circunstancias, pero no hay otro que coincida con él en la descripción que realiza.
La diferencia entre los testigos contestes y el testigo singular, tiene una particular trascendencia respecto
de la fuerza probatoria de los testimonios.
c) Hábiles e inhábiles.
c.1) HÁBILES: son hábiles todos aquellos respecto de los cuales no concurre una causal de inhabilidad.
c.2) INHÁBILES: son aquellos respectos de los cuales si concurre una causal de inhabilidad, la que están
señaladas taxativamente por el legislador.
4.7.3 Habilidad o inhabilidad de los testigos.
La regla general es la habilidad del testigo, y por tanto se requiere de norma expresa para que el testigo
caiga en situación de inhabilidad.
Es importante tener presente que en el C.P.P. hay normas distintas de las del CPC
Genéricamente vistas, las causales de inhabilidad son:
a) Por falta de capacidad del testigo para percibir el hecho sobre el cual declara;
b) Por falta de probidad, y esto porque el testigo eso debe ser un hombre probo, que dice la verdad, que
en definitiva es un tercero que no tiene interés en el respectivo conflicto;
c) Por falta de imparcialidad, o sea, porque de alguna manera tenga interés en la respectiva causa, y en
consecuencia no sea este tercero extraño que es precisa garantía en cuanto a las afirmaciones que hace
en sus declaraciones.
Estas inhabilidades se clasifican a su vez en inhabilidades absolutas (artículo 357 CPC) e inhabilidades
relativas (artículo 358 CPC). la inhabilidad absoluta es aquella que impide que el testigo sea hábil para
cualquier tipo de causa civil; en cambio la inhabilidad relativa se refiere sólo a su falta de idoneidad para
declarar en una o varias causas determinadas, y dice relación con las partes en conflicto o con el
conflicto mismo.
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a) Inhabilidades absolutas (artículo 357)
1. “Los menores de catorce años. Podrán, sin embargo, aceptarse sus declaraciones sin previo
juramento y estimarse como base para una presunción judicial, cuando tengan discernimiento
suficiente.”
No obstante algunas discusiones que se han suscitado en torno al tema, el discernimiento significa una
capacidad intelectual determinada que permita al testigo percibir o captar los hechos con la necesaria
claridad. Este concepto, en un sentido ligeramente diverso, juega también en materia penal y en
materia procesal penal, ya que la responsabilidad penal está graduada en función de la capacidad.
El discernimiento es calificado por el propio juez civil de la causa, a diferencia de lo que ocurre en
materia penal donde el juez de menores es el llamado a determinar si el menor tiene el suficiente
discernimiento.
2. “Los que se hallen en interdicción por causa de demencia.”
La interdicción deriva de una resolución judicial en virtud de la cual la persona es declarada interdicta, y
las causales son dos: la demencia y la prodigalidad (es la situación en la que se encuentra el disipador).
Estas dos primeras causales, miran a la posibilidad de poder captar el respectivo hecho, así tanto el
menor de catorce años como el demente no están en la posibilidad de captar el respectivo hecho.
3. “Los que al tiempo de declarar, o al de verificarse los hechos sobre que declaran, se hallen privados
de la razón, por ebriedad u otra causa.”
Aquí nuevamente estamos frente a una causal que mira a la capacidad de poder captar el hecho, y se
refiere a 2 momentos:
a) se puede estar incapacitado para captar el hecho al momento que se está verificando,
b) se puede estar incapacitado al momento de declarar.
4. “Los que carezcan del sentido necesario para percibir los hechos declarados al tiempo de verificarse
éstos.”
La expresión “del sentido” significa que falta la vista, el tacto, el olfato, el oído, el gusto necesario para
captar el hecho. Nuevamente estamos frente a la causal de falta de capacidad para captar el hecho.
5. “Los sordos o sordomudos que no puedan darse a entender claramente”
Esta causal mira también a la falta de posibilidad de captar el hecho, y no sólo a la incapacidad de
comunicación, ya que el sordomudo puede comunicarse; y esto porque el sordomudo que no puede
darse a entender por escrito es considerado por nuestra ley civil como absolutamente incapaz.
6. “Los que en el mismo juicio hayan sido cohechados, o hayan cohechado o intentado cohechar a
otros, aun cuando no se les haya procesado criminalmente.”
Esto mira a la probidad del testigo. No es necesario que este cohecho sea declarado criminalmente,
basta que en el procedimiento civil respectivo, al momento de las tachas, se acredite el cohecho
respectivo.
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7. “Los vagos sin ocupación u oficio conocido.”
Hay un problema de fe y probidad.
8. “Los que en concepto del tribunal sean indignos de fe por haber sido condenados por delito.”
Los que han sido condenados por algún delito, en principio no son testigos inhábiles, sino que sólo lo
serán cuando en concepto del tribunal, dicha condena los convierta en indignos de fe; o sea, no por la
sola condena se produce la inhabilidad, sino que hay una calificación del tribunal.
9. “Los que hagan profesión de testificar en juicio.”
También mira hacia la probidad, y los “jureros” naturalmente que son inhábiles para declarar.
b) Inhabilidades relativas (artículo 358)
1. “El cónyuge y los parientes (legítimos) hasta el cuarto grado de consanguinidad y segundo de
afinidad de la parte que los presenta como testigos.”
La existencia de un vínculo de parentesco cercano, hace pensar en una falta de imparcialidad, lo que
naturalmente inhabilita al testigo para declarar.
2. “Los ascendientes, descendientes y hermanos (ilegítimos), cuando hay reconocimiento del
parentesco que produzca efectos civiles respecto de la parte que solicite la declaración.”
En este caso se esgrime el mismo argumento que en el numeral anterior.
3. “Los pupilos por sus guardadores y viceversa.”
En este caso estamos frente a la institución de las tutelas y las curatelas, donde el pupilo está sujeto a
tutela y/o curatela, y los guardadores son los tutores o curadores en su caso.
4. “Los criados domésticos o dependientes de la parte que los presente. Se entenderá por dependiente,
para los efectos de este artículo, el que preste habitualmente servicios retribuidos al que lo haya
presentado por testigo, aunque no viva en su casa.”
Aquí la norma se refiere al criado (el que presta servicios de carácter doméstico) y al dependiente, y el
artículo da la idea que este último también realiza ciertos servicios similares al criado doméstico, porque
la norma agrega “aunque no viva en su casa” es decir, en este caso se hace alusión a servicios de
carácter personalísimos en función de las necesidades de la persona.
5. “Los trabajadores y labradores dependientes de la persona que exige su testimonio.”
En este caso la norma se refiere a las personas que se encuentren vinculadas por una relación laboral, y
no a las personas que prestan esporádicamente servicios profesionales, ya que estas no son
dependientes, sino que hay una relación de paridad absoluta.
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