Buen dar y tomar en la familia
Buen dar y tomar en la familia
“El que está en su lugar correcto tiene fuerza y está centrado. Otros lo respetan porque se
queda en su lugar, no va más allá, ni hacia arriba ni hacia abajo, en su lugar correcto está
con todo al mismo nivel de respeto, y en ese lugar tiene amigos, trabajo y dinero, que
además gasta. Con el dinero que tiene puede hacer mucho porque el dinero tiene fuerza, así
que si en su lugar tiene dinero, ahí el dinero también se quiere quedar”. Bert Hellinger
¿Qué es más grande y más importante, el amor o el orden? ¿Qué viene primero?
Muchos piensan que si aman lo suficiente todo estará en orden. Muchos padres piensan que
si aman a sus hijos lo suficiente ellos se desarrollarán exactamente como ellos lo desean. La
mayoría de padres que así piensan son defraudados. Evidentemente el amor solo no alcanza.
El honrar a los padres o tomarlos es uno de los principios básicos de las constelaciones
familiares de Bert Hellinger. Es un vínculo que nos marca para toda la vida y si bien es cierto
no podemos regresar en el tiempo para percibir las experiencias que vivimos con ellos de otra
manera, si se puede a partir de hoy asumir la vida como adulto y desatar el nudo que impide
que el amor circule en nuestra relación con nuestros dadores de vida.
Cuando alguien se queda anclado en el dolor o el resentimiento por sus padres pierde
conexión con la vida, por lo tanto se le hace más difícil establecer relaciones armoniosas, por
el contrario empieza a proyectar en estas, su resentimiento infantil. Exigiéndole a su pareja,
amigos o hijos toda la atención y el amor que sintió que le negaron sus padres.
Reconocer que no existen fórmulas mágicas: por muy buenas que sean las técnicas
actuales de terapia si les otorgo el poder sanador, estoy dejando de asumir mi
responsabilidad interna que es la que realmente me lleva a hacerme consciente.
Comprender que hicieron lo que mejor sabían hacer: Cada uno de nuestros padres está
sometido a sus propios padres, con sus dinámicas de vinculación particulares. Con las
Asentir a ellos tal como son: Cuando yo como hijo quiero cambiar a mis padres estoy
asumiendo el papel de “padre” y me lleno de soberbia con ello, rompiendo una ley de
vida y por ello efectivamente fracaso. Algunos padres efectivamente abandonan o
maltratan…eso es real, pero esa aparente “imperfección” nos da un hermoso regalo,
porque nos otorga la oportunidad de amarlos tal y cual como son.
Avanzar hacia la vida: En lugar de quedarnos anclados en los reclamos y los juicios, que
lo que vivimos nos sirva de experiencia, para hacer algo bueno con ello…para vivir una
buena vida. Porque si me mantengo en el sufrimiento no habrá valido la pena nada de lo
que hicieron.
Aprender a cuidar de ti: Hacerte responsable de tus sueños y metas y dedicárselo a esos
dadores de vida, porque gracias a ellos puedes hacerlo…indiferentemente si los conociste
o no. Porque ellos viven dentro de ti, gracias al legado que te dieron están aquí y ahora.
Respetándolos como los grandes: Eso en ningún momento implica que te vas a quedar a
su lado y que se encarguen de ti o que tienes que hacer lo que te dicen. Es simplemente
comprender que lo que dicen está lleno de su visión de la vida y que es válido para ellos.
Tampoco procurar que hagan lo que deseas o creerte que sabes lo que es mejor o peor
para ellos.
Y sobre todo Agradeciendo lo que te dieron…porque gracias a eso estás aquí y puedes
pasar tu vida a otros.
Escrito por Luz Rodríguez. [Link]
[Link]
Asentir es el verbo para tener en cuenta; asentir es la acción necesaria. Es una clase
profunda de aceptación. Se diferencia de la resignación en que el asentimiento implica,
humildad, nos inclina frente a ese dolor que no comprendemos.
Tomar a los Padres es asentir desde lo profundo del propio ser al hecho de tener justo
este padre y esta madre que a uno le ha tocado, con sus luces y sus sombras. Que un hijo
Módulo 4- El buen dar y el buen tomar: de padres a hijos Página 2
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MILAGROS ORTEGA VÁSQUEZ Prohibida la reproducción parcial o total de este material
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existe, es el resultado obvio y definitivo del hecho de tener estos padres y no otros, nuestra
mera existencia se basa en ello. En este sentido, cualquier dificultad o conflicto interno para
poder asentir a sus padres, hace que uno mismo se tambalee, como si uno perdiera la tierra
bajo sus pies, cuestionando la propia existencia.
TOMAR significa entrar en contacto directo, tocarlo con las manos, permitir que lo
tomado esté dentro de la propia esfera; y finalmente integrarlo en el propio ser. Así que es un
profundo acto de asentir a la realidad tal como es y cómo fue. Puede tener un efecto sanador
inmenso en la persona que lo logra, incluso hasta el punto de conseguir encontrar la paz con
la vida misma y tomarla tal como es.
2. IMPORTANCIA DE LA MADRE
El que está en conexión con su madre brilla, tiene una expresión de alegría y es amado
por otros, eso se nota fácilmente, o cuando uno viene y dice que no está feliz, entonces
yo pregunto por su madre, por su relación con su madre.” Bert Helliger
La Mamá y el éxito
El éxito profesional, así como en el ámbito general, guarda una vinculación directa con
la relación que se tiene con la madre, pues es la madre quien da la vida. Por eso quien tiene
éxito laboral está al servicio de la vida, refiere Hellinger. Entonces, si el sujeto tiene una buena
relación con su madre es una manera de -a través del éxito laboral- decirle a la mamá que se
está al servicio de la vida al igual que ella lo estuvo al concebirlo y cuidar de él.
Cabe destacar que quien se conecta con la vida se conecta con el dinero, según este
análisis. Y por ende está receptivo a la prosperidad material que fluye. No así la persona
depresiva y malhumorada quien se queja o entristece por el estilo de vida que lleva.
Cuando se está bien con la madre, esto quiere decir que la persona le dice Sí a la vida.
Ello permitirá constantes ingresos monetarios, pero hay que resaltar que es importante y
clave dar dinero, porque ese dinero que se invierte en cosas que propician el bienestar para
una vida armónica -por ejemplo gastarlo en bienes y servicios, productos y oportunidades de
desarrollo- se traduce en decirle sí a la vida, llevando un estilo cómodo y agradable para
consigo. La madre da la vida. Como se trata a mamá, le tratará la vida.
Estudiarlo desde otro punto de vista y preguntarse cómo están las relaciones
interpersonales es una de las maneras para saber si se tiene o no una buena comunicación y
cercanía con la madre.
Cabe destacar que para que el dinero trabaje, rinda y se multiplique, hay que darlo, de
lo contrario se estancarán la profesión y en consecuencia el éxito. A través de este se puede
honrar también a los padres, proporcionándoles satisfacción, bienes y atenciones con el
dinero.
Mala Mamá
¿Cómo puede uno decir “mi mamá es mala”? Porque no está reconociendo lo
fundamental, lo esencial: de donde proviene su vida, eso es superioridad. Si se pone por
encima del origen de su vida, entonces ¿Cómo puede tener éxito si no reconoce su origen?
Cada madre como tal es perfecta, al servicio de la vida es perfecta y entonces. Cómo
agradecer a la Madre por la vida que nos dio; “Para darte las gracias mamá, lo que me falta
me lo busco yo. Para darte las gracias, me pongo al servicio de la vida”
Tomar a la Madre
Desde las Constelaciones Familiares lo que se trabaja es fortalecer el vínculo con ella
más allá de la relación que tengas o hayas tenido; por eso se llama el Camino hacia la Madre.
Cuando hablamos del vínculo con la madre, estamos hablando de niveles muy
profundos, de aquello que conecta de forma esencial con ella. Es deslizarse en dos niveles,
puesto que puedes tener una buena relación y tener el vínculo debilitado y sin fuerza o
puedes tener fortalecido el vínculo pero no tener la mejor relación. Es, por tanto, moverse en
dos dimensiones: el vínculo y la relación. Tomar a la madre es uno de los temas más
sustanciales que puedes encontrar dentro de los conocimientos que expuso Bert Hellinger en
las Constelaciones Familiares.
Observa esto: biológicamente tu madre es el medio por el cual llegaste a la vida; fuiste
gestado y tomaste nutrientes, agua, vitaminas, minerales y proteínas durante nueve meses
hasta que pudiste desarrollar tu cuerpo y conseguiste nacer sano y salvo a la vida. Además,
durante unos largos años te cuidó lo mejor que pudo y te dio lo que fue capaz de darte con los
recursos que tenía. Por eso este vínculo es el más importante, no existe otro igual, ni nunca
volverás a estar igual de cerca a otro ser humano que cuando estabas dentro de tu madre. Ni
siquiera con la pareja ni con la persona que sientas más cercana en tu día a día vas a estar tan
conectado como dentro del vientre de tu madre.
¿Qué ocurre cuando empiezas a trabajar el vínculo con ella? Cuando puedes empezar a
trabajar el vínculo con la madre, todo lo relacionado con lo femenino y con la línea materna
empieza a fluir: el estar nutrido o desnutrido, los recursos, y también las relaciones afectivas.
La forma en cómo nos vinculamos con la madre determina también cómo nos relacionamos
con la pareja y con los hijos.
Tomar a nuestra madre como la fuente de nuestra vida, con todo lo que fluye de ella
hacia nosotros. Tenemos que mamar para que su leche salga. Tenemos que llamarla para que
ella venga. Tenemos que alegrarnos por lo que ella nos da. A través de ella seremos ricos.
Quien logra tomar a su madre de esa forma será exitoso y feliz. Pues de la misma manera
como alguien se relaciona con su madre se relaciona con su vida y la salud.
Con la misma intensidad con la que yo rechazo a mi madre rechazo mi vida, mi trabajo
y mi profesión. De la misma manera y con la misma intensidad la vida, el trabajo y la salud
también me rechazan a mí.
El dinero representa a la madre, el que está unido con la madre está unido al dinero y
el dinero con él, aquel que desprecia el dinero, desprecia a su madre, por eso no lo tiene.
Con esto llegamos a una conclusión muy importante: la madre nos conecta con la
vida.
Asimismo, de una buena relación con el padre se adquiere la fuerza y la energía que se
necesitan para tener éxito profesional y así producir dinero, manteniéndose en el puesto de
empleo deseado y apresurándose en paralelo a nuevas oportunidades grandiosas para
fomentar aún más la realización laboral, propulsar emprendimientos y posicionarse
En este sentido, analizar las relaciones con padre y madre, así como trabajar para
mejorarlas o fortalecerlas, traerá éxito y prosperidad. Para Hellinger, la realización como
profesional y la obtención de riquezas materiales, no se alcanza o propicia desde lo externo,
sino desde el interior de cada ser.
Papá Malo
“Es que él no fue un buen padre... nunca se ocupó de él”, “es que mi papa era malo
con nosotros” son frases comunes en la forma de expresarse de algunas personas, sin tomar
en cuenta algunas consecuencias que pudiera traer el juicio que están haciendo. Sea cual
fuere la dinámica en la que el Padre haya estado envuelto para ejercer su rol, lo que tiene
fuerza para toda persona es el reconocimiento y agradecimiento eterno al padre biológico por
la vida que le dio, tomando la esencia celular, biológica del hombre que le dio la vida toma
fuerza.
¡Mi Papá es un mal padre¡ Una realidad construida por Mamá. Para que una persona
llegue a estar completa debe integrar al padre, y así consigue su identidad. Cuando se excluye
al padre, el hijo está a medias, sintiendo en su alma un vacío, que es la base de la depresión, la
cual se sana integrando al excluido.
Tomar al Padre
Bert Hellinger nos dice que “los padres siempre acompañan a los hijos, sin importar si
están presentes o ausentes”. Ellos siempre están en los corazones de los hijos. Cuando nos
hace esta afirmación no es desde una metáfora sino literalmente. ¿Para qué nos sirve ser
conscientes de esto?
Tal como la energía de la madre se relaciona con algunas cosas de la vida cotidiana, la
energía del padre se relaciona con otras: el padre y lo masculino te permiten reconocer los
límites de aquello que te ayuda a saber de dónde vienes, a dónde vas y hasta dónde llegar; te
permiten concretar proyectos, independizarte y avanzar hacia la madurez, (quizás hacia un
nuevo país, emigrar, viajar, nuevos trabajos, una nueva relación…).
Si lo piensas, cada ser que llega a este mundo viene de un padre que le dio la vida. Por
tanto, tu padre también formó parte de ti y te dio la vida. Sin la fecundación de ese óvulo la
vida no es posible, es decir, sin lo masculino la vida no puede pasar a la siguiente generación.
Después del proceso de la unión de tus padres, tú estás aquí. Esto significa que,
independientemente de lo que pasó con vuestra relación, más allá de si te acompañó toda la
vida, o si sigue presente, o nunca lo conociste, donde realmente le vas a encontrar y vas a
sanar el vínculo con él es en tu corazón.
Todo lo que no te gusta de tu papá (o tu madre) tiene, puede ser que también esté en
ti. Al asentirlo tal y como es, estás en paz con sus características y entonces puedes cambiar
en ti lo que no te gusta de él, ya que seguramente repites eso que no te gusta, pues de ahí
vienes y tú inconsciente tiene toda esa información.
Bert Helliger, ha sido claro al decir que al padre se le toma a través de la madre, es la
madre la que da el permiso para tomar al padre. La relación madre e hijo se da desde la
gestación y hasta los primeros 12 años de vida del hijo, él está contenido por su madre y lo
que implica la energía femenina que lo mantiene cerca del sistema familiar y sistémicamente
hablando, estar cerca del sistema familiar significa que está rodeado, protegido por todo lo
que ayuda a mantener la vida, es decir, se siente a salvo. Lo que se ve es que ese dar permiso
a veces puede ser traumático para la madre.
“Con el parto la mujer cumple con lo esencial. Otro parto es la entrada al mundo y este paso
lo realiza el padre. Y ahí una criatura puede desarrollarse completamente, si la madre se lo
confía al padre. Y en la fase temprana. Entonces el padre saca a esa criatura de la familia y
le muestra el mundo y a partir de entonces la criatura se hace hábil para la vida. Se hace
útil.”
Sophie Hellinger
El Padre, también fue hijo, también fue esposo, también fue empleado, o negociante...
y tal vez esto no deja disponibilidad para el hijo. Sus madres: viudas, solteras o abandonadas,
los han convertido en sus parejas y apoyo, no los han dejado partir hacia su ritual de iniciación
como hombres; y ellos se han quedado al lado de estas mujeres. Débiles, en una existencia
que parece no tener sentido, incapaces de elegir un oficio que les permita unirse a una mujer,
cuidar de ella y de su familia y sentirse dignos de su amor y respeto.
“La madre no puede entender la naturaleza física de los hombres, el humor, la audacia,
la intrepidez, los fracasos, las historias”. Ellos deben ir al padre, para encontrarse con la
esencia de su hombría.
“Si una madre menoscaba o hurta la figura del padre, incapacita a sus hijos para el éxito
social y siembra en sus hijos una rabia… que un día ellos le devolverán.”. Bert Hellinger.
“El amor ciego, sin conocimiento, ignora los órdenes y, en consecuencia, nos hace errar en
nuestro camino”. Bert Hellinger
Es necesario ver lo intenso del amor ciego de los hijos... que son capaces inclusive de
anclarse a la muerte, por amor a un padre o a una madre. “Yo por ti”. En ocasiones un hijo se
preocupa por su padre, y puede inclusive sufrir de alguna enfermedad que le impida lograr el
éxito que merece en su propia vida, porque en él actúa la fuerza invisible de sus vínculos
familiares, alguien se quedó excluido y no obtuvo aquello que deseaba, pueden ser sus padres
u otro miembro de la familia.
Nos damos cuenta que nos ocurre esto cuando hacemos algo que no es lo que
queríamos hacer, cuando hemos perdido la alegría o la fuerza sin razón, cuando sufrimos
ciertos síntomas incomprensibles… Un ejercicio que puedes hacer, es después de centrarte
Imaginas dos lugares, el tuyo y el de un ancestro al que inconscientemente estés diciendo “yo
por ti” (sin saber de quién ni de qué se trata). Primero te pones en el antepasado unos
minutos hasta sentir bien toda su carga. Luego te pones en ti, visualizando o pensando que
este ancestro está ante ti con toda esta carga. Inclinas la cabeza ante él. Luego con mucho
amor le dices “Tú por ti y yo por mí”, lo repites varias veces hasta que notes que el ancestro va
quedándose en paz, y tú tienes la fuerza de alejarte de él e ir hacia la vida.
Permite que la luz ilumine tu sistema familiar, ama en total claridad y esplendor con la
magia de llevar en tu corazón a todos tus ancestros, recoge con humildad TODO de aquellos
de tu sistema familiar que vinieron antes que tú, otórgales un lugar en tu corazón y transmite
lo recibido y multiplícalo… sólo de esta manera puedes pertenecer a la vida en libertad.
Tomar y dar es una poderosa fuente de energía, esta debe estar equilibrada, esto lo
logramos, permitiéndonos tomando lo más grande que tenemos: LA VIDA y esta nos viene a
través de Mamá. Así también tomamos la expansión, el reconocimiento, EL MUNDO y este
nos viene dado a través de nuestros padres:
"Tomo la Vida Mamá y la tomo al precio que a ti te costó",
"Tomo el mundo Papá y lo tomo al precio que a ti te costó".
Bert Hellinger, explica que en relación a nuestros padres, no es una relación de igual a
igual. Aquí lo más adecuado es que los padres, en una posición superior, jerárquica, asumen el
Los hijos e hijas no pueden ni podrán jamás devolverle a sus padres (Papá y Mamá) lo
que recibieron de ellos: la vida misma. Si los hijos (as) intentaran equilibrar la deuda con sus
padres, se desubicarían, pues ningún hijo (a) puede cambiar el destino de sus padres ni
devolverles algo que compense el más grande regalo que han recibido. Hellinger, señala que
esa deuda se alivia a través de lo que uno da a sus propios hijos (as), o a la comunidad donde
habita.
El que está en su lugar correcto tiene fuerza y está centrado. Otros lo respetan porque
se queda en su lugar, no va más allá, ni hacia arriba ni hacia abajo, en su lugar correcto está
con todo al mismo nivel de respeto, y en ese lugar tiene amigos, trabajo y dinero, que además
gasta. Con el dinero que tiene puede hacer mucho porque el dinero tiene fuerza, así que si en
su lugar tiene dinero, ahí el dinero también se quiere quedar.
De acuerdo con las Constelaciones Familiares, tenemos la madre perfecta y somos los
hijos perfectos. Y por muy mala que sea o haya sido tu relación con ella, por lo menos debes
agradecer la vida que te dio.
En el caso de que te hayan dado en adopción, con tu madre adoptiva puedes estar
agradecida por los cuidados recibidos, pero tu verdadera mamá es tu madre biológica, es
quien te dio la vida.
Los padres dan la vida y los hijos la reciben tal como viene dada, sin intención de
cambiar lo que es otorgado. Al darnos la vida, los padres dan todo lo que ellos mismos son y
no pueden quitar o añadir algo.
Si los padres desean solo dar lo mejor de sí mismos a los hijos, tienen que sanar en
ellos lo que no desean pasar a sus hijos. Tú, como madre o padre, tendrías que trabajar y
eliminar de ti esos patrones negativos e ideas limitantes que no quieres que tu hijo repita.
Eres tú quien debería cambiar, tus hijos lo harán cuando así lo decidan ellos. Todo lo que
trabajas y sanas en ti, deja de repetirse en generaciones futuras.
A los hijos, por su parte, corresponde tomar a sus padres tal y como son. No pueden
agregar, omitir, ni rechazar ninguna característica de lo que son ellos. Al resistirse a aceptar a
los padres completamente, se está rechazando la vida que ellos nos dan.
El que ama y honra la vida, ama y honra a sus padres. Quien menosprecia a sus padres,
por la razón que sea, también menosprecia la vida. Una persona que NO toma a sus padres, se
corta el flujo de vida hacia sí mismo. Permanece estancado, se siente vacío, tiene estados de
ánimo no saludables (enojo, depresión) o enfermedades.
“Un hijo solo puede sentirse en paz consigo mismo, si está en paz con sus padres”
Bert Hellinger.
Los méritos, logros y derechos que un padre se ha ganado con su propio esfuerzo o
trabajo. El hijo solo puede tomar los beneficios de esos logros y éxitos como un regalo, no
como derecho propio.
No puedes cubrir las necesidades emocionales de tus padres. No puedes “tomar” el lugar
de la pareja de tu mamá/papá para hacerte cargo emocionalmente de ellos, tampoco,
actuar como el padre o madre de alguno de ellos. Esto no quiere decir que cuides de ellos
cuando son mayores, significa que sus necesidades emocionales las deben cubrir tomando
a sus padres, con su pareja y/o amigos o grupos a los que pertenezca.
La solución para tener una buena vida, sintiéndote completo y satisfecho por lo lograr
lo que anhelas, es Tomar a tus padres, aceptarlos como son y sentirte satisfecho, conforme,
tranquilo con los padres que tienes o tuviste. Son los padres correctos para ti y tú, el /la hijo
(a) correct@ para ellos, mediante lo siguiente:
☑ Recibir todo lo que te pueden dar, sea mucho o poco. Ellos hicieron lo mejor que
pudieron de acuerdo a la forma en que ellos fueron educados, a sus creencias y a sus
conocimientos. Todo lo que hicieron, lo hicieron pensando que era lo mejor. Créeme que así
es.
Aceptar que lo que no te dieron es porque ellos tampoco lo tenían. De esta manera
dejas de exigir y de reprochar, los respetas como son y cómo viven su vida, además no
pretendas cambiarlos.
Ahora puedes hacer algo muy bueno con tu vida. Es cuando podrás separarte de ellos en
paz y poner tu mirada y energía hacia lo que te beneficia y te lleva a lograr lo que tu
deseas. En caso de que sean padres con problemas mentales, asentir es tu corazón esta
realidad.
La relación entre padres e hijos nunca podrá estar en equilibrio, ya que aparte de que nos
dieron la vida, nos cuidaron de pequeños. La manera de “compensar”, es tomar todo lo bueno
que dan y así tener suficiente para tú dar a tus hijos o la comunidad a través de tus actos.
El feto también percibe el mundo emocional de mamá, cómo se siente mamá. ¿Qué
sucede si la madre tiene miedo, está triste o está sufriendo por alguna razón? ¿Qué pasa si el
embarazo se presentó sin buscarlo, si la madre siente un cierto rechazo, si es motivo de
disgusto o si se plantea el aborto durante un tiempo? Son las primeras improntas(*), a un
nivel muy inconsciente, que se graban en el cerebro límbico de la criatura.
Y cumplido el periodo de gestación, la dulce espera, el niño sale a la vida por el canal
del parto y su mundo cambia. El líquido amniótico se va, desaparece esa protección y esa
fluidez, las paredes de la bolsa que lo cubren se le echan encima y le oprimen y por instinto
Una vez fuera, le cortan el cordón umbilical que le une a su madre, le inducen a que
respire por sí mismo con sus propios pulmones y se inicia la experiencia de la separación de
mama a nivel biológico, aunque emocionalmente el bebe no tiene conciencia de sí mismo
hasta los siete u ocho meses de vida. Y luego surge el pellizco del hambre, el primer mordisco
a la teta de mama para saciar su necesidad de alimento y los primeros retortijones, cuando el
sistema digestivo empieza a funcionar.
«¿Quieres parir de verdad? ¿O sólo que te extraigan al bebé sin enterarte?: Anestesia
y cesárea hurtan al niño su primera oportunidad de luchar y su gran ocasión de obtener una
victoria en esta vida. ¿Podrá una criatura con este comienzo imponerse luego en la vida y
triunfar? Difícil, difícil” - Bert Hellinger
El bebe necesita del contacto con la madre por supervivencia física y emocional. Si
todo va bien, la criatura se calma y se acostumbra a la nueva situación. Y también aparece la
figura de papá, muy importante para él. Recibir la protección, el alimento, la caricia, el afecto,
los cuidados y la higiene de sus progenitores son esenciales. En definitiva, al tomar de sus
padres, está tomando la vida. Es un tomar activo. La criatura ha de sorber para que la leche
fluya, ha de llamar para que vengan a atenderle y se alegra de todas las atenciones que le
regalan sus progenitores.
Cuando esta experiencia la vive de una forma muy traumática, tiene como
consecuencia un cambio profundo en la conducta que se conoce como el movimiento
amoroso interrumpido hacia la madre y/o hacia el padre. Surge un sentimiento de profundo
abandono, de desamparo, de no tener a mama o a papa cuando tanto se les necesita y surge
una decisión interior de “me quedo solo”, “renuncio, me retiro, me aparto de ella y/o de
el”…y de alguna manera se cierran a recibir el amor de mama y papa. Hay un sentimiento de
reserva, de rechazo, a nivel interno e incluso externo hacia los padres y este sentimiento,
también queda grabado, como impronta a un nivel profundo e inconsciente y tendrá
consecuencias para la vida posterior.
En la primera infancia, alrededor de los dos o tres años, surge además una atracción
irresistible y una fascinación por el progenitor del sexo contrario. De alguna manera, el niño
se “enamora” de mama y la niña se “enamora” de papa. Es lo que en psicología se denomina
el complejo de Edipo y forma parte del desarrollo evolutivo natural del individuo. Al
progenitor del sexo contrario se le coloca en un pedestal, se convierte en el centro de su
universo infantil y surge un sentimiento de admiración y de unión profunda con él o ella. Es la
primera experiencia de amor con el sexo contrario y que marcará la pauta de las posteriores
relaciones en la edad adulta.
Entonces sale al mundo a relacionarse con los demás y a establecer vínculos afectivos
como adulto autónomo y todas esas grabaciones internas, esas creencias y todos los
sentimientos que se generaron alrededor de ellas, condicionarán su propia autoimagen, su
autoestima y su visión del mundo y de las relaciones que establece.
El miedo más profundo, el impase fóbico de la primera infancia, de que las figuras
materna y paterna, desapareciesen de su vida, ese miedo al abandono absoluto, al primer
abandono, genera una herida que todavía está abierta, con un profundo dolor y que se
proyecta en las relaciones de su presente.
Cuántas veces nos damos cuenta de que alguien reacciona de forma exagerada ante
un desencuentro con otra persona. Perder el control es la primera manifestación de una
Un movimiento interrumpido hacia la madre se evidencia más tarde como una traba
decisiva para el éxito en nuestro trabajo, nuestra profesión y nuestra empresa. También aquí
es importante que no nos quedemos esperando que el éxito venga hacia nosotros en lugar de
ir hacia él. Por ejemplo, cuando esperamos por la recompensa sin haber realizado antes la
correspondiente tarea, cuando mandamos a otros en lugar de usar nuestras propias manos y
tendemos a retraernos en lugar de ir hacia una persona o hacia un trabajo con alegría. Todo
éxito tiene la cara de la madre.
Entonces primero vamos interiormente hacia nuestro éxito y hacia otras personas,
preparados para hacer algo por ellos, preparados para servirlos en lugar de dudar y quedarnos
parados esperando que sean ellos quienes se muevan.
Por lo tanto vamos hacia ellos, vamos hacia nuestro éxito, paso a paso, y en cada paso
sentimos a nuestra madre cariñosa detrás de nosotros. Unidos a ella estamos preparados para
nuestro éxito y lo alcanzamos, así como alcanzamos a nuestra madre. La alcanzamos primero
a ella y luego a él.
Algo parecido le puede ocurrir con sus propios hijos. A menudo también le cuesta
soportar su proximidad afectiva y en vez de dedicarse a ellos con amor, afectivamente se
apartan de ellos. Y esta situación se vuelve a repetir en la siguiente generación. Niños que se
crían con madres o padres emocionalmente ausentes, generan en su interior ese sentimiento
de profundo abandono, y este patrón, esta forma de estar y de sentir la vida va pasando de
padres a hijos, generación tras generación. Estas situaciones las vemos muchas veces en
terapia.
¿Esto cómo se para? ¿Cómo cortar la cadena? Cuando un miembro de la familia asume
su propio dolor y vuelve al origen de su propia historia, allí donde se originó su trauma, donde
quedó paralizado, dentro de un espacio terapéutico, que es un lugar seguro y protegido.
Las mayores heridas nos la producen, sin quererlo, personas que nos aman y que
amamos y que tampoco aquí debemos buscar culpables porque ellos, quienes nos hieren, han
sido víctimas también. En este proceso de volver hacia mama y papa, recuperamos al niño/ a
la niña interior que vive dentro de nosotros y que representa nuestra capacidad y talento
natural para amar y gozar de la vida.
Gracias a la terapia ampliamos la mirada, nos volvemos más compresivos con nosotros
mismos y nuestro sistema familiar. Cambiamos nosotros y las relaciones que establecemos,
cambian y el beneficio llega a todos los miembros del sistema.
Puede ocurrir por diversas razones que este movimiento amoroso se interrumpa en los
primeros años de vida del hijo. Las circunstancias típicas que causan un movimiento
interrumpido suelen ser:
Una pérdida sufrida por la madre durante o después del embarazo, por ejemplo la muerte
de su madre.
de su padre, que le absorbe emocionalmente por un tiempo
Un intento fallido de abortar el hijo
Un parto prematuro, que exige la permanencia del bebé en una
incubadora durante una temporada.
Un parto difícil o peligroso, en el que la madre y/o el hijo corren peligro de muerte.
Una hospitalización de la madre o del niño durante los primeros cuatro años de vida del
hijo
La muerte de otro hermano, hijo de los padres
La separación de los padres
La acogida temporal por otros familiares
“El parto, es una situación que supone, tanto para la madre como para el bebé,
esfuerzo, cansancio, tensión, dolor físico y en ocasiones peligro y miedo. Esa situación tensa
debe llegar a la polaridad contraria una vez que el niño está fuera del cuerpo de la madre;
debemos permitir a ambos sentir juntos la felicidad del primer encuentro, la relajación, el
contacto visual [...] conocerse y estar juntos para disfrutar del encuentro y el amor [...] genera
un vínculo profundo entre ambos” (Rincón, L. (2004) Así Fluye el Amor)
Cuando somos cuidados y/o criados en los dos primeros septenios por algún miembro
del sistema, por alguien cercano o por padres adoptivos, estaremos muy alejados de nuestros
padres, ya que al entrar a ese sistema llenamos un espacio vacío, que no nos corresponde.
Esto lo hacemos desde nuestro amor ciego.
En su fondo duda si sentirse querido y protegido por sus padres, y con el tiempo
desarrolla una falta de confianza en la vida misma. Entra en un movimiento circular de
acercarse a y alejarse de su madre, anhelándola y evitándola, sin llegar nunca a nada en
concreto. Ya no toma del todo a su madre o a su padre.
Cuando, en la vida adulta, estos hijos intentan ir hacia otra persona, su cuerpo
recuerda esta interrupción y el movimiento hacia el otro se interrumpe de nuevo. No pueden
caminar con su amor y a menudo vuelven sobre sus pasos. Cada vez que llegan al estado en el
que notan de nuevo las sensaciones dolorosas de su infancia, se detienen. En lugar de ir hacia
el otro, se dan la vuelta y se desvían iniciando un movimiento circular, alejándose de él y
acercándose aún más al estadio de la interrupción de antaño.
Con los años una persona así se aferra a su desconfianza, se vuelve autosuficiente o
dependiente. De adulto puede repetir este patrón en sus relaciones, sobre todo en su relación
de pareja. Se acerca al otro y, aunque lo anhela, no llega a entregarse, porque el miedo de
sentir de nuevo el dolor del abandono es demasiado grande.
Así que evita el compromiso, lo cual hace que sus relaciones de pareja sean distantes o
cambiantes. O se agarra a su pareja, como un niño pequeño, para evitar lo que le produce
temor. Aparentemente toda su felicidad depende del otro, lo que es agobiante para su pareja,
hasta el punto de que se puede romper la relación. También puede ser una causa de los celos.
“La neurosis nace en el punto en el que se interrumpió un movimiento hacia uno de los
padres, y el comportamiento neurótico no es más que un movimiento circular que, una y
otra vez, vuelve al mismo punto en vez de avanzar. Con el recuerdo del movimiento
interrumpido surge un sentimiento, una decisión, y así se da la vuelta, siguiendo el círculo,
en vez de seguir adelante, y al volver al punto de partida, nuevamente se inicia lo mismo. ”
Bert Hellinger
Veamos un ejemplo: una madre se preocupaba por su hija ya adulta. Pero la hija
evitaba el contacto con su madre y no iba más que raras veces a su casa. Le dije a la madre
que tenía que sostener a su hija una vez más entre sus brazos como una madre lo hace con su
hijo cuando está triste pero que era importante que no fuera ella la que emprendiera algo
sino que simplemente dejara actuar esta imagen en su alma, hasta que el contacto se
realizara por sí mismo.
Más tarde, me contó que su hija había ido a su casa. Sin decir nada se había
acurrucado contra su madre que la abrazó durante mucho tiempo. Después, la hija se levantó
y se fue. Ni ella ni su madre pronunciaron una sola palabra.
La reverencia
A veces el niño, ya adulto, interrumpe su movimiento hacia los padres porque los
desprecia o les hace reproches, porque tiene la impresión de ser mejor o de quererlo ser o
porque espera de ellos más de lo que pueden darle. En estos casos, el movimiento debe ir
precedido de una reverencia. Esta reverencia corresponde, en primer lugar, a una evolución
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interior. Pero da más fuerza si es visible y audible. Esto se puede hacer en un grupo
comprensivo en el que "el niño" sitúa a su familia de origen, se inclina ante los representantes
de sus padres hasta llegar al suelo con las palmas de las manos hacia arriba y se queda en esta
posición hasta el momento en que es capaz de decir a uno de ellos o a los dos: "Os honro". A
veces añade: "lo siento", "no lo sabía", "os he echado mucho de menos" o simplemente: "por
favor".
Sólo en ese momento, la persona puede levantarse, acercarse a sus padres con amor,
abrazarlos con ternura y decirles: "querida mamá", "querido papá" o simplemente "mamá",
"papá" o llamarlos por el nombre que utilizaba cuando era niño.
Es importante que los representantes de los padres no hablen durante todo el proceso
y, sobre todo, que no vayan hacia el hijo sino que acepten la reverencia en lugar de los padres,
hasta que se haya expresado suficientemente el respeto y haya desaparecido aquello que los
separaba. Únicamente pueden abrazar al "niño" cuando este haya acabado su proceso.
Si, en una constelación familiar, no se puede pedir a la persona interesada que realice
la reverencia y siga el movimiento, puede hacerlo el representante en su lugar, diciendo y
haciendo lo apropiado en ese momento. A veces incluso, esto es más eficaz que si interviniera
la persona interesada.
El movimiento hacia los padres y la reverencia dan sus frutos si van más allá de estos.
Entonces, nos sentimos en profunda armonía con nuestros orígenes y podemos asentir a
todas las consecuencias que resultan de ello. De este modo, la reverencia se convierte en un
símbolo para realizar nuestro destino.
La terapia de contención
Sé que puedo crear consternación cuando digo: "Todos los hijos son buenos – sus
padres también". ¿Cómo es posible? Afirmaciones de este estilo, van muy lejos, porque, en el
fondo, aseguran que nosotros también somos buenos, que lo éramos de hijos y que seguimos
siéndolo. Dicen que también nuestros padres son buenos puesto que también han sido hijos:
han sido buenos como hijos y son buenos como padres.
Me gustaría explicar algo en relación con esta frase, algo que va más lejos de
palabrerías superficiales. Cuando decimos: "pero este niño ha hecho tal o cual cosa que no
estaba bien, y los padres han hecho tal o cual cosa reprensible". De acuerdo, lo han hecho
pero ¿Por qué razón? Por amor.
Por supuesto, la conclusión es que todos somos buenos tal como somos y que esto es
así precisamente porque somos como somos. Por esto, no necesitamos preocuparnos por
nosotros mismos, por nuestros hijos o por nuestros padres, poco importa que sean o no
buenos. Pero, a veces, no tenemos una visión clara y no llegamos a percibir que somos
buenos, que los hijos son buenos y que sus padres también lo son.
Un hijo necesita de padre y madre ya que somos 50% mamá y 50% papá y cada uno de
ellos tiene el 50% de sus padres y así todas las generaciones hacia atrás, decir, somos 50%
energía masculina y 50% energía femenina. Cuando una madre excluye al padre de su hijo,
está borrando ese otro 50% que él tiene y lo que es peor, el inconsciente de ese hijo
interpreta que tiene un 50% que no sirve o que no es tan bueno y ese hijo lo va a vivir como
bloqueos en su vida profesional por dar un ejemplo. Recordemos una de las leyes de la
sistémica familiar es que toda persona tiene derecho a pertenecer.
“La relación con la madre es la más significativa de nuestra vida, la base sobre la que se
construyen todas las demás relaciones” Bert Hellinger
¿Qué es lo que aquí nos enseña a ser exitosos y preparados para éxitos posteriores en
nuestra vida y nuestra profesión? Poder tomar a nuestra madre como la fuente de nuestra
vida, con todo lo que fluye de ella hacia nosotros. Con ella nosotros tomamos nuestra vida. Y
la tomamos tanto como la tomamos a nuestra madre.
Ese tomar es activo. Tenemos que mamar para que su leche salga. Tenemos que
llamarla para que venga. Tenemos que alegrarnos por lo que ella nos da. A través de ella
seremos ricos.
Más tarde en la vida se demuestra: quien logró tomar a su madre de esa forma será
exitoso y feliz. Pues de la misma manera como alguien se relaciona con su madre se relaciona
con su vida y su profesión. Con la misma intensidad con la que él rechaza a su madre rechaza
la vida, su trabajo y su profesión. De la misma manera y con la misma intensidad la vida, su
trabajo y su profesión también lo rechazan a él.
El dinero representa a la madre, el que está unido con la madre está unido al dinero y
el dinero con él. ¿Lo tienes claro?
Como agradecer a la Madre por la vida que nos dio; “Para darte las gracias mamá, lo
que me falta me lo busco yo. Para darte las gracias me pongo al servicio de la vida”
Somos seres sexuados, hombres como papá o mujeres como mamá. Una madre no
puede ver la vida desde la perspectiva del Padre, ni un Padre desde la perspectiva de la
madre, porque sencillamente “no tenemos la perspectiva del otro”. Podemos reconocer que
somos diferentes y que, cómo en la reproducción, requerimos de lo que nos aporta el sexo
opuesto para sentirnos completos.
La abundancia nos viene como respuesta a nuestro amor hacia nuestra madre y padre.
Pero ¿Cuál amor hay en querer sólo lo amable de los padres y de sus familias? El amor
recompensado por el sistema familiar es el amor a todos como son, como fueron: la
compasión para con el tío abuelo soltero amargado y autoritario, el bisabuelo que arruinó a su
familia, la madre que abandonó el hogar, el abuelo alcohólico, etc. Y ¿Qué ocurre cuando
asentimos a todo, sin juicio? La carga negativa de la herencia desaparece, sólo se van a
transmitir fuerza y amor.
“Te tomo como mi madre, tal y como eres. Eres la única madre posible para mí. Eres la
mejor madre posible para mí.”
Desde que vivíamos en las cavernas a los hombres les correspondió salir a jugarse la
vida y así proveer lo necesario para la supervivencia. Lograrlo significó desarrollar la fortaleza
física y las habilidades necesarias para garantizar la comida, el abrigo y la seguridad; después
de la procreación esta era su función y su único propósito. En la actualidad los hombres siguen
cumpliendo este noble objetivo: aportar a la seguridad y la supervivencia de su familia; si los
dejamos.
Bert Hellinger, nos dice que somos nuestros padres, nuestros orígenes, nuestros
ancestros. El hombre se encontrará a sí mismo al “liberarse del ascendente de su madre y
reencontrarse con su padre”; soltarse de ella que le dio la vida para reencontrarse con su
propio género y su propia misión.
Los hombres de la actualidad son los hijos y esposos de estas mujeres de las que se
habló antes, en proceso de evolución, en búsqueda de autonomía, son sus colegas jefes o
subalternos, y sus potenciales parejas. Muchos de ellos han perdido su identidad y su valía a
fuerza de escuchar que no son necesarios, que sin ellos la mujer podría lograrlo todo.
Un hombre es capaz de dar la vida por su patria o por una causa que considera que le
dará un mejor futuro a los que se quedan. La Fuerza del Padre es un misterio que encarna el
poderío, la protección, la sabiduría dirigida al hacer, al enfrentarse al mundo y a lo práctico. La
invitación es a mirar al padre comenzando al que se tiene en casa y con ello recordar y
reconocer a cada hombre que ha pasado por nuestra vida y el aporte fundamental que ha
hecho a nuestro crecimiento y evolución. Cuando hacemos de esto un hábito cotidiano, la
vida se transforma ante nuestros ojos: sentimos más fuerza, los proyectos se hacen más claros
y alcanzables, podemos estudiar y aprender con mayor facilidad, las mujeres pueden
relacionarse más armónicamente con los hombres y principalmente con sus parejas, los
hombres pueden llevar a cabo su proyecto de vida con éxito y encontrar una mujer a la cual
amar por medio de sus cuidados y protección, y esta se quedará a su lado.
Con nuestro padre, tomamos toda aquella energía del mundo exterior, es la energía
que nos hace ir hacia afuera, hacía el logro de nuestras metas, hacía los objetivos que nos
trazamos en la vida; es esa energía que viene de nuestro padre la que nos ayuda a poner
límites en todos los ámbitos de nuestra vida. Cuando solo tomamos a nuestra madre, hay
soledad y aislamiento.
Cuando se Toma a Papá estamos tomando la energía masculina que debemos integrar
junto con la energía femenina que viene de nuestra madre y que hemos tomado de ella. En el
instante que hacemos la toma de ambos padres, estamos equilibrando la energía en nuestro
interior y a partir es más fácil poder fluir en la vida de manera adecuada y sintiéndonos bien
con nosotros mismos.
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Cuando una persona toma la vida como es, cuando entiende y comprende que la vida
es como es y honra la vida que vino a través de sus padres y que ellos son como son y
agradece lo que le toca, entonces está dando gracias desde lo profundo, que es estar vivo y se
permite estar al servicio de la vida, logrando con ello ser creativo e ir hacía la vida con la
fuerza necesaria.
Es importante tener conciencia que todos tenemos obstáculos en la vida pero que de
nosotros depende elegir algo diferente y con ello lograr abrirnos a la vida, esto solo lo puede
desde el hijo adulto y no desde el hijo niño.
Todos sabemos que los elefantes solamente pueden engendrar crías de elefante y las
jirafas crías de jirafa, los perros cachorros de perro y así sucesivamente en todos los seres
vivos. Pero ¿Por qué es esto así?
El ADN contiene los saberes que un organismo necesita para desarrollarse, sobrevivir y
reproducirse. Para realizar estas funciones, las secuencias de ADN deben ser transcritas a
mensajes que puedan traducirse para la fabricación proteínas, que son las moléculas
complejas que hacen la mayor parte del trabajo en nuestro cuerpo.
ADN Nuclear
ADN nuclear es la herencia de los padres que ocupan gran porcentaje de ambos
genes y son herencia de los hijos porque el ADN nuclear está ubicado dentro del núcleo y
se encuentra formado de una doble hélice y su célula es diploide tiene dos copias por
célula, la estructura de ADN nuclear es una molécula lineal con extremos abiertos y
compuesto por 46 cromosomas y 3 mil millones de nucleótidos
ADN Mitocondrial
Debemos de conocer a las mitocondrias; estos son unos orgánulos que autorizan pasar
energía para el funcionamiento de las mismas.
El ADN nuclear y el ADN mitocondrial son diferentes en muchos aspectos: por la ubicación,
función o forma de herencia y la estructura:
Esta herencia a través de las mujeres de una familia se denomina estudio de la línea
materna. Esto explica el estudio del ADN mitocondrial para la identificación del vínculo entre
abuela materna y nieto/a. El ADN mitocondrial presenta dos regiones llamadas D-Loops con
importantes diferencias en su secuencia entre personas no relacionadas. La identificación de
estas variaciones puntuales permite establecer un patrón de ADN mitocondrial capaz de
identificar a un individuo. Así, el ADN mitocondrial era la molécula ideal para la búsqueda de
las Abuelas.
Por medio de la herencia del cromosoma Y –“el Adán molecular”– todos los varones
de una familia comparten el mismo patrón genético característico. Esta secuencia
Este estudio, conocido como “de la línea paterna”, es muy útil para analizar el vínculo
biológico entre primos, tíos y abuelos, y en conjunto con los restantes sistemas de
identificación, pasó a formar parte de una sumatoria de sistemas con un grado de exactitud
irrefutable.
Por ejemplo, cuando se trata de elegir entre ADN nuclear y ADN mitocondrial, la
diferencia reside en una cuestión oportunística, si sirve más uno u otro. El nuclear se
transmite por ambas vías, paterna y materna; el mitocondrial se transmite solamente por vía
materna. Si tenemos una familia sin muestras del lado paterno, obviamente las mitocondrias
son el único camino.
Según la teoría de Jodorowsky, parece ser que desde que una mujer concibe un feto
hembra, ya contiene la cantidad de ovocitos que serán liberados en óvulos en la vida adulta,
de estos ovocitos, van a salir los dos millones de óvulos que tendrá tu mama durante su
vida. Uno de estos óvulos, lleva tu nombre. De aquí se transmiten valores genéticos de
generación en generación por el lado femenino, siendo siempre la abuela materna la que les
transmita a sus nietas su herencia biológica.
Debemos prestar mucha atención a la madre de nuestra madre porque en ella reside y
está la clave de muchos de nuestros comportamientos y sucesos vitales. En su comprensión
hallaremos sin duda muchas pistas para la liberación y comprensión de esos patrones
inconscientes.
Sin embargo, las abuelas paternas solo transmiten sus cromosomas X a sus nietas, pero
no a sus nietos. Entonces, mientras que las abuelas paternas tienen una relación del 50 por
ciento con sus nietas, tienen un 0% de relación con los nietos
Las abuelas paternas también tienen grandes valores que sin que te des cuenta
pueden pasar de generación en generación. Es la madre de tu padre y gracias a ella también
estás hoy aquí. Si ella no hubiera engendrado a tu padre, le hubiera cuidado y le hubiera
criado como lo ha hecho, hoy tú no estarías leyendo esto. Con tus hijos pasa lo mismo, si no te
hubieran criado como lo han hecho, quizá ellos no hubieran nacido. Solo por el hecho de que
tus hijos están hoy a vuestro lado, es importante honrar y respetar a los abuelos.
Los científicos han pensado durante mucho tiempo que los niños heredaban
mitocondrias exclusivamente de sus madres, ya que las mitocondrias del esperma del padre
generalmente se destruyen después de fertilizar el óvulo.
Sin embargo esta nueva investigación, publicada en noviembre del año 2018 en las
Actas de la Academia Nacional de Ciencias, sugiere que solo en casos raros y únicos, los papás
también pueden contribuir con la trasmisión de las mitocondrias. Por ahora, no se conocen las
consecuencias de heredar mitocondrias de ambos padres pero ciertamente los científicos se
encuentran estudiando estos curiosos hallazgos.
Estos resultados rompen con lo que se sabía respecto al ADN mitocondrial, pues
durante mucho tiempo se consideró a la madre como la única que era capaz de heredar sus
mitocondrias a su hijos. Si bien se han reportado casos en otros animales donde los productos
tienen los dos tipos de ADN mitocondrial, esta es la primera vez que se encuentra un caso en
humanos.
Por otra parte, el hallazgo abre nuevas posibilidades médicas. “Dada la implantación
cada vez más amplia de las metodologías de secuenciación genómica en el ámbito clínico, los
laboratorios clínicos que analicen ADN mitocondrial deben prestar atención a los datos de
secuenciación para detectar esta rara, aunque posible, herencia biparental”, dice Miguel
Ángel Martín, investigador clínico de enfermedades mitocondriales en el hospital 12 de
Octubre de Madrid.
Eva Mitocondrial
La Eva mitocondrial, según la genética humana, fue una mujer africana que, en la
evolución humana, correspondería al ancestro común más reciente femenino que poseía las
mitocondrias de las cuales descienden todas las mitocondrias de la población humana actual,
según pruebas de tasas de mutación de genoma mitocondrial. La Eva mitocondrial recibe su
nombre de la Eva que se relata en el libro del Génesis de la Biblia.
Una comparación del ADN mitocondrial de distintas razas y regiones sugieren que
todas las secuencias de este ADN tienen envoltura molecular en una secuencia ancestral
común. Bajo la asunción de que este se obtiene sólo de la madre, estos hallazgos implicarían
que todos los humanos vivos descienden de una mujer, posiblemente una mujer prehumana,
aunque existen informes que podría ser ocasionalmente trasferido por el padre (Schwartz and
Vissing, 2002).
Los abuelos y abuelas dejan una gran marca emocional en el corazón de los niños. Sin
embargo, una serie de estudios y las voces de varios especialistas pusieron contento a un
sector. Es que los niños cargan con la herencia genética de las abuelas más que de los abuelos.
Pues los pequeños no solo reciben un amor inexplicable e invaluable por parte de las
abuelas sino que además ellas pueden transmitir rasgos físicos y de carácter. Así, gestos,
forma de ser, gustos y temperamento vendrían también dados por estas heroínas de cabellos
canos de la infancia.
¿Sabías que la forma de dar amor a tu pareja, es el regalo más preciado que te dieron
tus abuelos? Los abuelos conforman el anclaje emocional y significativo que siempre hemos
experimentado. Cuando el abuelo cumple con el rol de abuelo, no tiene la obligación explícita
de educar o de poner reglas, sino que acompañan y estimulan al descubrimiento que la
mente de un niño está esperando a través de sus emociones.
Palabras de afirmación
No eres mejor que nadie, ni nadie es mejor que tú. Los abuelos nos regalan el ser
mediadores. Ser humiles de mente y de corazón. El amor es bondad. Por lo tanto, si vamos a
comunicar amor verbalmente, usemos palabras bondadosas. El amor hace peticiones, no
demandas.
“La necesidad más profunda del hombre es la de sentirse apreciado”. William James
La expresión: “Te quiero”, dicha con bondad y ternura puede ser una genuina
expresión de amor. Pero qué pasa si dices: “¿Te quiero?” Los signos de interrogación cambian
todo el sentido de estas dos palabras. A veces nuestras palabras dicen una cosa, pero el tono
de nuestra voz dice otra.
Tiempo de calidad
Heredarás la tierra, cuídala. Los abuelos nos enseñan a amar la siembra, la cosecha, a
los animales sin alterar su entorno. La tierra es un lugar de paso que hay que atender y
respetar, brindándole un tiempo de calidad. Un aspecto central es la unión. No me refiero
solamente a la proximidad. Unión tiene que ver con una atención completa entre los dos. El
tiempo se dedica al otro, sin distractores.
Los abuelos llevan de la mano de sus nietos, dedicándoles tiempo para que descubran
por primera vez la naturaleza, paseando por caminos de tierra o cubiertos por hojas,
enseñando que entre la siembra y la cosecha se necesitan lluvias, abonos y paciencia.
Nuestros abuelos nos enseñaron a amar a los animales, a mirarlos sin alterar sus
entornos y a comprender que este, es un mundo que no nos pertenece. La Tierra es solo un
lugar de paso al que atender y respetar como un ser vivo.
El tiempo de calidad es escuchar con atención y paciencia, ver a la pareja cuando están
conversando, dar paseos juntos, compartir un café o una comida o una película, escuchar
música, hacer algo juntos dedicando ese tiempo y toda la atención al otro en cuerpo y alma.
Recibir regalos
Los regalos son símbolos visuales del amor. La imaginación es un refugio maravilloso.
Los abuelos nos regalan la ilusión por medio de los cuentos. Nos enseñan que todo se puede
lograr.
Los regalos no tienen que ser costosos, son sencillos, detalles que expresan “estaba
pensando en ti”; una flor silvestre, una nota son elementos visuales simbólicos del amor por la
pareja.
Actos de servicio
Jesucristo dio una simple pero profunda ilustración de la expresión del amor por medio
de un acto de servicio, cuando lavó los pies de sus discípulos. Los abuelos nos enseñan a
comprender sin juzgar la emoción del otro. No pasa nada, y verás cómo el mundo brillará más
ahora.
Demostrarle amor a la pareja con actos de servicio es hacer algo por el otro, una
actividad que por lo general evitas realizar o que sabes que a tu pareja le gusta que hagas;
lavar el carro, preparar una comida con amor, llevar o buscar algo. Deben hacerse
voluntariamente, no por obligación.
Toque físico
Los niños que son tenidos en los brazos, abrazados y besados desarrollan una vida
emocional más saludable que los que son dejados solos por largo tiempo sin contacto físico.
En ese abrazo, tengo la fuerza para conseguir lo que me propongo, me siento seguro.
Las caricias, el contacto físico dan forma al amor. Los abrazos, estar con tomados de las
manos, los besos, tener relaciones sexuales, un masaje, tener contacto físico sin necesidad de
decir palabras, es una forma sencilla de comunicar amor a la pareja.
“Los abuelos nunca mueren se vuelven invisibles y duermen para siempre en lo más
hondo de nuestro corazón, como semillas de amor imperecedero”. Alejandro Jodorowsky.
Franke, U. (2011). El río nunca mira atrás. Bases históricas y prácticas de las
Constelaciones Familiares de Bert Hellinger. España: Gulaab.
Gulí, L. (2013). Constelaciones familiares. Nuevas dimensiones del arte de curar.
Buenos Aires: Kier.
Hellinger, B. (2001). Órdenes del amor. Cursos seleccionados de Bert Hellinger. España:
Herder.
___________. (2007). Viajes interiores. España: Rigden Institut Gestalt.
___________. (2007). El amor del espíritu. España: Rigden Institut Gestalt.