Estructura del Poder Judicial en Argentina
Estructura del Poder Judicial en Argentina
PODER JUDICIAL
- JUZGADOS. - FISCALÍA
- MINISTERIO PÚBLICO. ---------------------I
- CONSEJO DE LA MAGISTRATURA. - DEFENSORÍA
A. Composición: el artículo 108 CN establece que “El Poder Judicial de la Nación será ejercido por una Corte
Suprema de Justicia, y por los demás tribunales inferiores que el Congreso estableciera en el territorio de la
Nación”. La Constitución establece una división estructural entre la Corte Suprema y el resto de los tribunales,
mientras que la composición particular ha quedado definida con posterioridad por el Congreso de la Nación. Se
trata de una estructura vertical, integrada por jueces y tribunales de distintas instancias y en cuyo vértice más
alto se sitúa la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que es el Tribunal de mayor jerarquía en el país. Luego
de la reforma constitucional de 1994, la estructura se completa con el Consejo de la Magistratura.
1. Corte Suprema de Justicia de la Nación: es creada por la Constitución Nacional de forma expresa. Si
bien su composición no es tratada en el texto constitucional, sí se fijan los requisitos que deben reunir
sus miembros: ser abogado de la nación con ocho años de ejercicio y tener las calidades exigidas para
ser senador (artículo 111 CN). Según su propia jurisprudencia, la Corte Suprema es la intérprete final de
la Constitución y custodia última del sistema de derechos y garantías. Así, entre sus funciones pueden
resaltarse:
Fueros nacionales
a. Justicia Nacional en lo Comercial
b. Justicia Nacional del Trabajo
c. Justicia Nacional en lo Civil
d. Justicia Nacional en lo Criminal y Correccional
Fueros federales
a. Justicia Nacional en lo Penal Económico
b. Justicia en lo Civil y Comercial Federal
c. Justicia en lo Contencioso Administrativo Federal
d. Justicia en lo Criminal y Correccional Federal
En cuanto al Jurado de Enjuiciamiento, el artículo 115 CN establece que “Los jueces de los tribunales
inferiores de la Nación serán removidos por las causales expresadas en el Artículo 53, por un jurado de
enjuiciamiento integrado por legisladores, magistrados y abogados de la matrícula federal”. La
integración particular de este organismo también ha quedado reservada al Congreso de la Nación.
1. Características del cargo:
2. Nombramiento: según el art. 99 inc. 4 CN el Presidente es quien “nombra los magistrados de la
Corte Suprema con acuerdo del Senado por dos tercios de sus miembros presentes, en sesión pública
convocada al efecto”. Con respecto al resto de los jueces integrantes de los tribunales inferiores, la
reforma constitucional de 1994 instauró el sistema de concurso para acceder al cargo de magistrado, en
el ámbito del Consejo de la Magistratura. Una vez celebrado el concurso, el trámite sigue los carriles
estipulados en el artículo 99 inc. 3 párrafo 2, donde se indica que los jueces inferiores a la Corte
Suprema son nombrados por el Presidente “en base a una propuesta vinculante en terna del Consejo de
la Magistratura, con acuerdo del Senado, en sesión pública, en la que se tendrá en cuenta la idoneidad
de los candidatos”.
ii. Inamovilidad e intangibilidad de la remuneración: el artículo 110 CN establece que “Los jueces de la
Corte Suprema y de los tribunales inferiores de la Nación conservarán sus empleos mientras dure su
buena conducta, y recibirán por sus servicios una compensación que determinará la ley, y que no podrá
ser disminuida en manera alguna, mientras permaneciesen en sus funciones”.
4. El Ministerio Público
Se trata de un órgano extra poder creado por la reforma constitucional de 1994. Incluye tanto al
Ministerio Público Fiscal como al Ministerio Público tutelar. Las funciones del primero se identifican con
el resguardo de la recta administración de justicia, el control del cumplimiento de la legalidad y ejercer la
acción penal, cuando corresponde. Por su parte, el Ministerio Público tutelar se encarga de representar
y tutelar a menores, pobres e incapaces en general.
Sus características y funciones principales se encuentran establecidas en el artículo 120 CN: “El
Ministerio Público es un órgano independiente con autonomía funcional y autarquía financiera que tiene
por función promover la actuación de la justicia en defensa de la legalidad de los intereses generales de
la sociedad en coordinación con las demás autoridades de la República”. En esta fórmula se encuentra
implícita la tarea de ejercer la acción penal y velar por una recta administración de justicia.
En cuanto a su composición, el texto constitucional estipula que “está integrado por un procurador
general de la Nación y un defensor general de la Nación y los demás miembros que la ley establezca”.
La Convención Constituyente de 1994 estableció, con la introducción del artículo 120, que "el Ministerio
Público es un órgano independiente con autonomía funcional y autarquía financiera". Lo hizo, además,
colocándolo en un Capítulo aparte, fuera de los que comprenden a los otros poderes del estado.
A partir de la sanción de esta norma no quedan dudas de que este órgano no integra ni el Poder
Ejecutivo ni el Poder Judicial. En consecuencia, hay posiciones doctrinarias que intentan explicar su
ubicación institucional.
De acuerdo a la primera cláusula del artículo 120 de la Constitución Nacional el Ministerio Público tiene
por función "promover la actuación de la justicia en defensa de la legalidad" y "de los intereses
generales de la sociedad”.
Según Quiroga Lavié la primera función implica la legitimación procesal para actuar en juicio cuando lo
establezca en forma expresa la ley o cuando los derechos públicos de la sociedad se encuentren
desconocidos. La segunda se vincula con los derechos de incidencia colectiva contemplados en el
artículo 43 de la Constitución Nacional, lo que implica que no solo el Defensor del Pueblo puede
interponer dicha acción, sino también los fiscales. La expresión "derechos de incidencia colectiva"
apunta, según Bidart Campos, a los intereses difusos en cualquiera de los aspectos posibles: el medio
ambiente, la competencia, los servicios públicos y el consumo.
En una más detallada enunciación de las funciones, la ley orgánica del Ministerio Público establece en el
artículo 25 que corresponde al Ministerio Público:
a) Promover la actuación de la justicia en defensa de la legalidad y de los intereses generales de la
sociedad.
b) Representar y defender el interés público en todas las causas y asuntos que conforme a la ley se
requiera.
c) Promover y ejercer la acción pública en las causas criminales y correccionales, salvo cuando para
intentarla o proseguirla fuere necesario instancia o requerimiento de parte conforme las leyes penales.
d) Promover la acción civil en los casos previstos por la ley.
e) Intervenir en los procesos de nulidad de matrimonio y divorcio, de filiación y en todos los relativos al
estado civil y nombre de las personas, venias supletorias, declaraciones de pobreza.
f) En los que se alegue privación de justicia.
g) Velar por la observancia de la Constitución Nacional y las leyes de la República.
h) Velar por el efectivo cumplimiento del debido proceso legal.
i) Promover o intervenir en cualesquiera causas o asuntos y requerir todas las medidas conducentes a la
protección de la persona y bienes de los menores, incapaces e inhabilitados, de conformidad con las
leyes respectivas, cuando carecieren de asistencia o representación legal; fuere necesario suplir la
inacción de sus asistentes y representantes legales, parientes o personas que los tuvieren a su cargo; o
hubiere que controlar la gestión de estos últimos.
j) Defender la jurisdicción y competencia de los tribunales.
k) Ejercer la defensa de la persona y los derechos de los justiciables toda vez que sea requerida en las
causas penales, y en otros fueros cuando aquellos fueren pobres o estuvieren ausentes. l) Velar por la
defensa de los derechos humanos en los establecimientos carcelarios, judiciales, de policía y de
internación psiquiátrica, a fin de que los reclusos e internados sean tratados con el respeto debido a su
persona, no sean sometidos a torturas, tratos crueles, inhumanos o degradantes y tengan oportuna
asistencia jurídica, médica, hospitalaria y las demás que resulten necesarias para el cumplimiento de
dicho objeto, promoviendo las acciones correspondientes cuando se verifique violación.
ll) Intervenir en todos los procesos judiciales en que se solicite la ciudadanía argentina.
CLASE 13 24/09/24
TEMAS: Frenos y contrapesos entre el Poder Judicial, el Poder Ejecutivo y el Poder
Legislativo.
AULA:
Régimen representativo:
Esta característica esencial de nuestro régimen de gobierno se
encuentra definida en el artículo 22 de la Constitución, donde se indica
que (el pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus
representantes y autoridades creadas por esta Constitución). De acuerdo
a este postulado, los gobernantes son elegidos por el pueblo para que
ejerzan las funciones de gobierno en su representación.
Régimen republicano:
La República es una forma organizativa de gobierno que se
identifica habitualmente con la soberanía popular, a la que se reconoce
como base de todo gobierno.
Como tal, la forma republicana se suele definir a partir de la reunión o el cumplimiento de
ciertos principios, tales como:
a) la división de poderes, que debe estar asegurada en todo
momento tanto en la Nación como en el ámbito provincial y municipal.
Esto significa que siempre deberá existir un poder Legislativo, un poder
Ejecutivo y un Poder Judicial, cada uno con funciones propias y
vinculados entre sí a través de un sistema de pesos y contrapesos, tal
como enuncia Montesquieu en su teoría de la separación de poderes.
b) la elección popular de los gobernantes, que otorga a quienes
han sido elegidos mediante el sufragio la llamada legitimidad de origen
para ejercer su cargo.
c) la temporalidad del ejercicio del poder o renovación
periódica de los gobernantes, que se materializa en la duración
determinada de los cargos públicos a los que se llega a través del voto
popular.
d) la publicidad de los actos de gobierno, que se ve reflejada
principalmente en la publicación de las leyes y decretos.
e) la responsabilidad de los gobernantes por los actos realizados
en el ejercicio de sus funciones, que puede ser evaluada a través del juicio
político al presidente, vicepresidente, ministros y jueces de la Corte
Suprema de Justicia de la Nación (arts. 53, 59 y 60 CN) y la coerción o
remoción de legisladores por decisión de cada Cámara, prevista en el
Artículo 66 CN.
f) igualdad ante la ley, a partir de la cual se enfatiza la forma
republicana, principalmente con la disposición del artículo 16 que
recogiendo la tradición iniciada con la Asamblea de 1813, declara
inadmisibles las prerrogativas de sangre y nacimiento, los títulos de
nobleza y los fueros personales.
Régimen federal:
A pesar de estar enunciado como forma de gobierno, el
federalismo es en realidad una forma del Estado. Se trata de un modo
específico de relación entre el poder y el territorio, que en este caso
supone la descentralización de este poder en relación al territorio.
*¿Cómo se sancionan?
*Cámara de origen y cámara revisora.
Si en 10 días el Poder Judicial, no presenta una respuesta ante el proyecto de Ley; la Ley
se aprueba.
CLASE 14 27/09/24
CLASE 15 (1/10/2024)
TEMAS: La internacionalización del Derecho. Derecho Internacional Público y protección del
individuo frente al Estado: la evolución y consagración de los Derechos Humanos.
AULA:
Derechos Humanos ------------ Visión Occidental.
-
LECTURA :
1. INTRODUCCIÓN: Si bien cuando consideramos al ser humano como parte integrante del conjunto de la
humanidad -identificado con otros por poseer una misma naturaleza o condición humana- se le reconoce una
capacidad intrínseca para ejercer y disfrutar lo que hoy se denomina “derechos humanos”, lo cierto es que esta
capacidad sólo recientemente ha sido establecida como derecho al nivel normativo.
En el camino de la historia humana podemos encontrar distintos pensadores que fijaron ciertas potestades inherentes a
la naturaleza humana, más allá de su reconocimiento en la instancia política. Sin embargo, estos rastros constituyen
ideas aisladas que no se vieron plasmadas en la realidad de aquellos tiempos, y que por ello sólo pueden nombrarse
como parte del bagaje necesario para que con los siglos floreciera una coyuntura en la que sí podrían tener significado
práctico.
Así, los derechos humanos son una invención de la modernidad, de una época revolucionaria en la que se mezclan
otras invenciones tales como el Estado, la historia de los Antiguos opuesta a una historia presente y ya clásica de los
Modernos, la división de las funciones del trabajo y los límites sin frontera de la acción humana.
Desde esta perspectiva que incluye la inscripción histórica de los derechos humanos, dedicaremos este capítulo a
intentar abordar la noción de derechos humanos, partiendo de su creación puesta en contexto hasta las implicaciones
de su reconocimiento a nivel internacional, pasando por la instauración de los mecanismos de vigilancia.
En efecto, el gran desconcierto en el que se sumió la comunidad internacional luego del genocidio llevado a
cabo por el régimen nazi, terminó por convertirse en la base fundamental para el nacimiento y el reconocimiento
internacional de los derechos humanos.
Desde años tan oscuros, marcados por la más cruda evidencia del accionar de un Estado moderno cuyo
objetivo estaba cifrado en el exterminio de un pueblo, surgió como contrapunto la toma de conciencia acerca de
la dignidad inherente a la vida humana.
Creemos que esos sucesos, el despertar de una cierta conciencia luego de los horrores de la Segunda Guerra
Mundial, fueron decisivos para la sedimentación en la conciencia internacional de la necesidad de implementar
sistemas legales supranacionales que consagraran en primer lugar el respeto a la dignidad de la vida humana,
pero que también reconocieran el complejo integral, interdependiente e indivisible de los derechos humanos,
comprendido tanto por los derechos civiles y políticos como por los derechos económicos, sociales y culturales.
Así, la construcción de un universo en el que la premisa axiomática fuese el respeto de los derechos
universales comenzó a gestarse durante las hostilidades de la Segunda Guerra, y se puso en funcionamiento
inmediatamente después: la Declaración Universal de Derechos Humanos, adoptada en 1948, es el primer
resultado de este 150 proceso. Al parecer, hizo falta la terrible experiencia de la Segunda Guerra para que la
conciencia universal se despertara.
En gran medida, esto se explica a través de la necesidad de hacer algo frente a los horrores del nazismo, para
atemperar la sensación de latente impunidad, que nacía del estremecimiento al salir a la luz –con el poder de
las imágenes de esa época- los horrores de la implementación del plan genocida nacionalsocialista.
Fue entonces evidente que la protección que –al menos en toda teoría política moderna- el Estado debe
brindar a sus ciudadanos, había podido trocarse en amenaza a la humanidad, y esto suponía la necesidad de
que el hasta entonces férreo principio de autodeterminación de los pueblos y no intervención, típico del jus
publicum europaeum, debiera ceder en pos del resguardo de valores fundamentales.
Entonces, era necesario reconocer como interés supremo ciertos derechos que por fuerza se mantendrían
incólumes, sin importar la gravedad de la situación o los objetivos de tal o cual finalidad política. De ese modo,
se inicia el camino de la construcción del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, como un derecho
de protección contra el poder arbitrario que reemplaza las concesiones de la reciprocidad y el voluntarismo
egoísta por las consideraciones de ordre public.
Por otro lado, de modo subsidiario y ante el eventual fracaso de estos mecanismos de resguardo, la comunidad
internacional debía contar con la posibilidad tanto de asignar responsabilidad internacional al Estado por la
violación no reparada, como de ejercer una acción coercitiva de castigo a los culpables de transgredir las
normas fundamentales.
A partir de esos enunciados, inmediatamente comenzaron a disponerse las condiciones para la instauración de
sistemas de vigilancia comunitarios, capaces de brindar protección al libre goce y ejercicio de esos derechos
fundamentales. Por primera vez, la comunidad internacional reconoció que desde el propio Estado se llevan a
cabo crímenes aberrantes, y que además son generalmente los de mayor trascendencia, puesto que cuentan
con la sistematización y la estructura burocrática del poder.
Ello explica que en el proceso de protección de los derechos humanos se haya hecho hincapié en la obligación
de los Estados de asegurar la protección de los derechos fundamentales de los individuos, y de modo
consecuente, su responsabilidad en caso de violaciones a estos principios. Así, en los años siguientes a la
finalización de la Segunda Guerra, la instauración de sistemas legales supranacionales se ubicó como prioridad
en la agenda política de la comunidad internacional.
Se puso claramente en evidencia el vínculo existente entre el Estado democrático de derecho y la necesidad de
respeto por las garantías individuales de las personas, que durante el nazismo habían sido atrozmente
quebrantadas. Como dijimos antes, lo más significativo de esta puesta en evidencia fue la toma de conciencia
de que la protección de los derechos humanos no es sólo un problema interno de cada nación, sino que
conmueve las relaciones internacionales y la paz mundial, lo que generó la internacionalización de los derechos
humanos, concepto que intentaremos desarrollar en este apartado.
3. La creación de la Organización de las Naciones Unidas
En el año 1945 “los pueblos de las Naciones Unidas” suscriben la Carta de las Naciones Unidas
constituyéndose la Organización de las Naciones Unidas (ONU.). A partir de la adopción de la Carta de
Naciones Unidas todos los convenios que atañen a derechos humanos se fundan en la aplicación de los
enunciados contenidos en ella. De allí que pueda 152 decirse que con el nacimiento de la Carta y de la
Organización de las Naciones Unidas, la sociedad internacional se vuelve comunidad.
A partir de la firma de la Declaración Universal todos los Estados se comprometen con lo que suceda en el
resto de los países, porque las violaciones a los derechos humanos en cualquier parte del mundo, como ya se
ha dicho, atañen a la paz que se encontraba tan endeble después de dos conflictos bélicos de índole mundial.
La Declaración Universal de Derechos Humanos y más tarde el resto de los Tratados Internacionales que
hacen a la materia, se convirtieron en los instrumentos jurídicos de referencia en esta cuestión. En definitiva, las
garantías fundamentales se internacionalizaron y pasaron a estar reconocidas por un instrumento de carácter
universal.
Sin embargo, si analizamos la sociedad actual y echamos mano a las estadísticas e informes que refieren a la
efectiva vigencia de los derechos humanos, seguramente nos quedaremos con un sabor amargo y un
sentimiento de involución. No obstante, es necesario señalar que la firma de la Declaración ha significado un
gran avance y progreso en la cuestión. El hombre pasa a ser reconocido como sujeto de derecho internacional.
De alguna manera, el conjunto de las naciones es garante de la vigencia de los derechos consagrados en la
Declaración, lo que también los vuelve internacionales y universales.
El propio título de la Declaración indica la universalidad de la misma, es decir que se extiende a todo el planeta
y no sólo a los miembros de la O.N.U. Asimismo, como el contenido de la misma son los derechos humanos,
debe tenerse presente que los mismos pertenecen a todos los hombres y mujeres del mundo. Es decir, son
inherentes a la persona como tal, independientemente de la nacionalidad o el territorio en el que se encuentren.
El surgimiento de la Carta implica concebir a los derechos humanos de una forma diferente a como se venía
sosteniendo antes de la misma. Los elementos que hacen la diferencia se pueden enumerar como: a) la
titularidad excluyente de la persona física, b) universalidad, c) igualdad, d) la sugerencia de orden público que
adquiere la Carta en razón de su supremacía por sobre cualquier otro Tratado.
Sin perjuicio de ello, y al sólo objeto de dar un marco más acabado en lo que atañe al surgimiento de la
Declaración Universal de los Derechos Humanos y por ende del hombre como sujeto de derecho internacional,
se intentará abordar las tres corrientes principales.
El enfoque iusnaturalista concibe a los derechos humanos como pertenecientes al hombre en virtud de que los
posee de forma inherente incluso en el estado de naturaleza. Esta corriente ha sido criticada por entender que
el concepto de naturaleza humana es ambiguo y carece de justificación científica.
Otra de las teorías de la fundamentación de los derechos humanos es la ética, que entiende el nacimiento de
los derechos humanos como previo a lo jurídico. Es decir, el derecho positivo no ha sido el 154 mentor de los
derechos humanos, sino que su misión es la del reconocimiento, hacerlos norma y protegerlos legalmente.
Quienes adhieren a la fundamentación ética de los derechos humanos entienden que el nacimiento de ellos se
sitúa anteriormente al derecho, en un plano moral y no jurídico. Si así no fuera carecerían de sentido tanto la
necesidad de defensa para su incorporación a un plexo normativo/positivo como las críticas a aquellos
ordenamientos jurídicos que no los registren.
Se ha criticado el enfoque ético de la fundamentación de los derechos humanos por entender que sólo se
puede hablar de derechos morales dentro de un sistema normativo moral, con obligaciones morales, las
naturales y positivas incumben a sistemas normativos distintos.
Otra de las fundamentaciones es la historicista, que entiende que los derechos obedecen a las necesidades
humanas que surgen en las sociedades en cuanto evolucionan. Es decir, que los derechos humanos se
cimientan en necesidades humanas.
Ya hemos adelantado que la Carta, el nacimiento de la Organización de las Naciones Unidas y la Declaración
Universal son la respuesta a la barbarie del Holocausto. Por ello, creemos acertado pensar que los derechos
humanos como universales e internacionales son el fruto de la reflexión y evolución de la sociedad mundial.
Las relaciones entre los antiguos Aliados y la separación del mundo en bloques antagónicos significaron la
configuración de una nueva realidad. Las buenas intenciones de la Declaración quedaban opacadas por esta
división del mundo. El capitalismo representado por Estados Unidos y el comunismo ruso se enfrentarían a
partir de estos momentos, en lo que se llamó la
“Guerra Fría”.El panorama esperanzador del principio se tornaba más oscuro.
En esta perspectiva mundial fue difícil para el resto de los países permanecer al margen de la contienda. Las
organizaciones internacionales no lograron permanecer indemnes en sus debates respecto de lo que sucedía
entre los dos bloques enfrentados, lo que impidió y retrasó el avance en la protección de los derechos
fundamentales.
Con el discurrir del tiempo, se han incrementado los tratados internacionales y las declaraciones meramente
programáticas dieron paso a otros convenios que establecen el deber de respeto de los derechos contenidos en
las mismas. Dicha cuestión será tratada en el apartado siguiente.
Cuando la Segunda Guerra Mundial estaba a punto de terminar en 1945, las naciones estaban en ruinas y el mundo
quería la paz. Representantes de 50 países se reunieron en San Francisco en la Conferencia de las Naciones Unidas
sobre Organización Internacional del 25 de abril al 26 de junio de 1945. Durante los siguientes dos meses, procedieron
a redactar y luego firmar la Carta de la ONU, que creó una nueva organización internacional, las Naciones Unidas, que,
se esperaba, evitaría otra guerra mundial como la que acababan de vivir.
Cuatro meses después de la finalización de la Conferencia de San Francisco, las Naciones Unidas empezaron a existir
oficialmente el 24 de octubre de 1945, después de que la Carta fuera ratificada por China, Francia, la Unión Soviética,
el Reino Unido, los Estados Unidos y la mayoría de los demás signatarios.
Ahora, más de 75 años más tarde, las Naciones Unidas siguen trabajando para mantener la paz y la seguridad
internacionales, brindar asistencia humanitaria a quienes la necesitan, proteger los derechos humanos y defender el
derecho internacional.
Al mismo tiempo, las Naciones Unidas están desempeñando una nueva labor que sus fundadores no habían previsto
en 1945. La Organización se ha fijado objetivos de desarrollo sostenible para 2030, con el fin de lograr un futuro mejor
y más sostenible para todos nosotros. Los Estados Miembros de la ONU también han acordado acciones climáticas
para limitar el calentamiento global.
CLASE 16 (4/10/2024)
TEMAS: Tipos de obligaciones en Derechos Humanos. Derechos Civiles y Políticos y
Derechos económicos, sociales y culturales.
AULA:
Tratados internacionales
Tipos de tratados:
● Cantidad de participación.
- Unilateral.
- Multilaterales.
● Grado de apertura.
- Tratados Abiertos: permiten que cualquier Estado se una sin necesidad de haber
participado en su creación.
Un ejemplo es la Convención sobre el Derecho del Mar
- Tratados Cerrados: Solo los Estados que participaron en la creación del tratado
pueden unirse a él.
Si un nuevo Estado quiere unirse, se debe negociar un nuevo acuerdo
LECTURA:
TRATADOS INTERNACIONALES
TIPOS DE TRATADOS INTERNACIONALES
TIPOS DE TRATADOS (CANTIDAD DE PARTICIPANTES, POR APERTURA, POR
OBLIGATORIEDAD)
EJERCICIOS DE DOS PACTOS, ESTABLECIDOS EN CUAL SE ENCUADRAN.
DERECHOS INTERNACIONALES
CLASE 17 (8/10/24)
TEMAS: Convención contra la tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes.
AULA:
Los derechos humanos son violados por el Estado, no por las personas.
Declaración Universal de Derechos Humanos.
El 18 de diciembre de 2002 la Asamblea General de las Naciones Unidas mediante Resolución 77/199 adopta el
Protocolo Facultativo que entrará en vigor el 22 de junio de 2006. En primer término, corresponde examinar las
características que posee un Protocolo como instrumento jurídico. Se trata de un texto adicional a un tratado, en este caso la
Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes. El Protocolo es adoptado en forma
simultánea o posteriormente al Tratado e introduce disposiciones que no fueron contempladas al momento de la suscripción
de la Convención. Es facultativo porque no resulta obligatorio para aquellos Estados que han ratificado la Convención, sino
que se encuentra sujeto a la decisión de los países de ratificarlo o no.
El Protocolo establece un procedimiento de entrada en vigor independiente del Tratado que viene a integrar. Se ha
definido “…un protocolo facultativo u opcional viene a ser ante todo una técnica jurídica mediante la cual los Estados
actualizan las disposiciones de un tratado original, o bien extienden su alcance, o bien buscan consolidar los mecanismos
establecidos. Pero ello conservando intacto el tratado original, evitando revisarlo o reabrir la discusión en cuanto a su
contenido.” (Boeglin 2009: 34 y ss.)
En el Preámbulo del OPCAT se advierte la necesidad de adoptar nuevas medidas para alcanzar los objetivos de la
Convención y se recuerda la obligación de adoptar medidas para prevenir la tortura.
El OPCAT es innovador en cuanto establece un sistema preventivo de visitas. Tal como está regulado en el artículo
1º del OPCAT: “El objetivo del presente Protocolo es establecer un sistema de visitas periódicas a cargo de órganos
internacionales y nacionales independientes a los lugares en que se encuentren personas privadas de su libertad, con el fin
de prevenir la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.” (el destacado me pertenece). La noción de
prevención supone, al menos, implícitamente el anticipo a los hechos ya consumados. Es decir que el trabajo de denuncia o
reacción ante acontecimientos ya sucedidos, propio de los derechos humanos incluye la prevención de los hechos y por
ende la reducción de riesgos.
Otra de las características que hacen innovador el OPCAT es la combinación entre un procedimiento internacional de
supervisión (SPT) y uno nacional (MNP). El artículo 3º del Protocolo regula la obligación de los Estados Partes de designar a
nivel nacional el o los órganos para la prevención de la tortura en un plazo máximo de un año desde la entrada en vigor del
mismo.
El “Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura” [1](MNPT) que se ocupará de verificar la correcta aplicación de
la norma internacional ya que el artículo 4º del Protocolo regula la obligación por parte del Estado de permitir las visitas a los
centros en los que se encuentren personas privadas de libertad, con el fin de fortalecer y proteger a las personas detenidas
de torturas y tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
La otra pata del equilibro de esta mesa es el Subcomité para la prevención de la tortura (SPT) [2]. Se trata de la pieza
internacional con facultades para visitar periódicamente los lugares de detención y elaborar recomendaciones en aras de
mejorar la protección de las personas privadas de libertad[3].
El MNPT tiene el compromiso de publicar y difundir en informes anuales los datos recogidos a través de su trabajo.
Para que el MNPT funcione con eficacia, deberán cumplirse algunos requisitos indispensables. El primero de ellos es
la independencia de sus miembros y del personal que está prevista en el mismo OPCAT [4]. En este sentido, es preciso
mencionar que el artículo 18.4 del Protocolo Facultativo se remite a los Principios de París [5].
Teniendo en cuenta la independencia necesaria de los miembros y el personal del MNPT, la APT recomienda que
éstos no ocupen simultáneamente un cargo en el poder judicial o lo hayan desempeñado recientemente [6]. Elementalmente,
los miembros deben ser emancipados del Poder Ejecutivo, es decir no deben tener vínculo personal, político o profesional
con el Gobierno ni con fuerzas de seguridad. Por otra parte, el MNP debe contar con la libertad y autoridad para seleccionar
al personal tomando en cuenta también la independencia de éstos y otros criterios determinados por el mismo
mecanismo[7].
El mismo Protocolo Facultativo les reconoce a sus miembros las prerrogativas e inmunidades necesarias para el
ejercicio de su labor[8]. Durante el mandato los miembros del mecanismo gozarán de inmunidad contra arresto y detención,
contra embargo del equipaje personal, inmunidad contra incautación y control de materiales o documentos y no interferencia
en sus comunicaciones. Durante el mandato y una vez concluido éste, gozarán de inmunidad contra toda acción judicial por
cualquier acto realizado en cumplimiento de sus funciones.
Otra cuestión importante y que hace al eficaz y libre desarrollo del mecanismo es la independencia financiera, que
está prevista en el OPCAT[9]. En este sentido, deberá establecerse en la ley de implementación del Protocolo la fuente y
naturaleza de los recursos financieros del mecanismo. En esta norma deberá especificarse el proceso de asignación de
fondos anuales al MNP el que no deberá ser controlado por el Poder Ejecutivo para no afectar su independencia.
En otro orden de ideas, es preciso señalar que el Protocolo Facultativo no establece una única forma de organización
para los mecanismos nacionales de prevención. En este sentido señala la APT: “Cumpliéndose las garantías de
independencia, la diversidad y los requisitos para los expertos y asegurándoles los poderes necesarios, cada Estado parte
podrá elegir la estructura que mejor convenga a su contexto político y geográfico. (…). En cualquier caso, es importante
recordar que, sea cual sea la estructura formal, el MNP sólo será efectivo si sus miembros son personas independientes,
comprometidos y a su vez eficaces al realizar las visitas de carácter preventivo.” (2007: 88).
El MNP puede ser un órgano existente o uno de nueva creación. Al decir de la APT, uno u otro mecanismo tienen
ventajas y desventajas. Respecto de las ventajas de crear un nuevo mecanismo, señala la APT que creándolo se pueden
establecer sus garantías de independencia, sus facultades, su mandato, de forma precisa y expresa, también se llenarían los
vacíos que no pueden cubrir por diversas razones los organismos existentes. Por otro lado, en algunos casos, un
mecanismo de nueva creación podría gozar de mayor credibilidad que uno ya existente. En el nacimiento de un nuevo
mecanismo podría tener injerencia la sociedad civil a través de las ONG que desarrollan su labor en el ámbito de la privación
de la libertad y la tortura. Por último puede conformarse el mecanismo nuevo con un equipo multidisciplinario requerido para
un MNP[10].
Los Estados Partes pueden establecer varios mecanismos. Una división interesante podría ser la temática, ya que no
debemos olvidar que el OPCAT se refiere a centros de detención, y en este concepto quedan abarcados varios y múltiples
lugares, desde un centro penitenciario hasta un hospital psiquiátrico.
En virtud de ser un país federal, Argentina ya cuenta con algunos mecanismos locales y varios proyectos de
mecanismo para diferentes provincias.
Respecto del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura el 28 de noviembre de 2012 se sancionó la Ley Nº
26.827 que da por cumplida la obligación internacional asumida por nuestro país de crear un MNPT. Sin perjuicio de algunas
modificaciones menores que se realizaron respecto del proyecto original, cabe poner de resalto que el Artículo 11 fue
modificado casi íntegramente. Mientras que el Proyecto original establecía que el Comité Nacional para la Prevención de la
Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes estaba integrado por 9 miembros, el proyecto aprobado
por ambas Cámaras establece que su integración será de 13 miembros.
En cuanto a los 9 miembros del Proyecto original hubiera estado integrado por: 6 personas surgidas del proceso de
selección previsto en el art. 18, dos representantes de Mecanismos Locales elegidos por el Consejo Federal de Mecanismos
Locales y el Procurador Penitenciario. Los 13 miembros del Proyecto aprobado son: 6 representantes parlamentarios, dos
por la mayoría y uno por la primera minoría de cada Cámara del Congreso de la Nación, el Procurador Penitenciario de la
Nación y dos representantes de los Mecanismos Locales elegidos por el Consejo Federal de Mecanismos Locales para la
Prevención de la Tortura, Tres representantes de las Organizaciones no gubernamentales que desarrollan actividad en
defensa de los derechos de las personas privadas de libertad y de prevención de la tortura surgidas del proceso de selección
del art. 18, un representante de la Secretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la
Nación.
Resulta obvio que estas modificaciones atacan el requisito de la independencia que debe tener el MNPT para que
funcione eficazmente. En este sentido, es preciso mencionar que el artículo 18.4 del Protocolo Facultativo se remite a los
Principios de París[11]. Asimismo, cabe poner de resalto que la APT ha recomendado que los miembros que integren el
mecanismo deben ser emancipados del Poder Ejecutivo, es decir no deben tener vínculo personal, político o profesional con
el Gobierno ni con fuerzas de seguridad. Por otra parte, el MNP debe contar con la libertad y autoridad para seleccionar al
personal tomando en cuenta también la independencia de éstos y otros criterios determinados por el mismo mecanismo [12].
A mayor abundamiento, es preciso señalar que el propio Protocolo Facultativo establece como requisito la independencia de
sus miembros y del personal que se desempeñe en el MNPT[13].
Sin perjuicio de todo lo expuesto, hasta el momento, no se han designado los miembros del MNPT y por ende no se
encuentra en funcionamiento.
El Subcomité cuenta con facultades para recurrir a cualquier norma internacional que haga a su labor. Es decir, que
la tarea del Subcomité no se limita únicamente a lo dispuesto por la Convención contra la Tortura y el OPCAT.
Como en el caso del MNP, para que la tarea encomendada, es decir la prevención de la tortura, sea eficaz, el SPT
también deberá contar con independencia funcional.
Desde una óptica personal, creo que el SPT le da más fuerza a cualquier mecanismo nacional que se implemente.
Aunque no siempre, las opiniones de organizaciones internacionales como la ONU o la OEA han sido relevantes para
algunos gobiernos autoritarios, el temor a las críticas internacionales de la amenaza que representa hacer público a nivel
internacional los porcentajes y hechos de tortura de un Estado, operaría en favor de la prevención de la tortura y le otorgaría
más ímpetu a la labor desarrollada por el MNP. Una característica importante del SPT es que luego de realizada una visita,
éste tiene la facultad de hacer recomendaciones y/u observaciones al Estado Parte visitado, el que a su vez tiene la
obligación de examinar estas observaciones y entablar un diálogo con el Subcomité [14]. Esta característica resulta útil a los
fines de la efectividad de las recomendaciones realizadas.
Conforme lo establecido por el artículo 16 del OPCAT [15] las recomendaciones y/u observaciones que efectúe el
SPT serán transmitidas al país visitado en carácter confidencial y en caso de ser necesario al MNP. En este punto,
encuentro una discordancia que quiero destacar. El SPT y MNP trabajan conjuntamente y el Subcomité debe tomar en
cuenta las informaciones que le proporciona el mecanismo por estar permanentemente visitando lugares de detención y en
contacto continúo con los detenidos alojados en éstos.
Dos situaciones ameritan la publicidad del informe del SPT. La primera de ellas, en caso que el Estado parte haga
público parcialmente una parte del informe, el Subcomité puede decidir informar sobre la totalidad del mismo [16]. Así se
evita que el principio de confidencialidad sea utilizado por el Estado parte para propia conveniencia. El segundo caso es
cuando el SPT entiende que el Estado Parte se ha negado a cooperar[17].
No obstante, cabe destacar que la potestad de hacer público un informe es del Comité contra la Tortura de las
Naciones Unidas.
El SPT, está inspirado en gran parte, en la experiencia del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y Comité
Europeo para la Prevención de la Tortura y de las Penas o Tratos Inhumanos o Degradantes (CPT) que realizan visitas a
personas privadas de libertad. A partir del trabajo de estos organismos, se ha demostrado que estas visitas pueden mejorar
las condiciones de detención de los reclusos ya que el contacto con el mundo exterior es una eficiente manera de
protegerlos. No debe olvidarse que Jean Jacques Gautier, en 1977 creó el Comité Suizo contra la Tortura, hoy Asociación
para la Prevención de la Tortura, basándose en la experiencia del CICR. Que el OPCAT hoy sea una realidad, obedece en
gran parte a la lucha y el trabajo que por más de treinta años ha venido realizando la APT.
El SPT inicial se compone de diez miembros y aumentará a veinticinco una vez que esté depositado el 50º
instrumento de ratificación conforme lo establece el OPCAT [18]. Actualmente ya son 25 los miembros, uno de los cuales es
argentino.
Los miembros del SPT serán elegidos por los Estados Partes entre profesionales con experiencia en materia de
personas privadas de libertad[19].
Sin perjuicio de lo expresamente regulado en el mismo Protocolo [20], en lo que incumbe al primer punto, la
Asociación recomienda[21] que a la hora de la nominación y elección de los miembros del SPT también considere la
experiencia en el ámbito legal relacionada con los derechos humanos y el derecho penal; experiencia en monitoreo de
lugares de detención, experiencia de trato con las autoridades y de negociación, experiencia en el ámbito médico (medicina
forense y psiquiatría); experiencia directa en el manejo de situaciones policiales, gestión de cárceles, instituciones
psiquiátricas, centros de detención administrativos y otros relevantes. En otro orden de ideas, también la APT entiende que
es importante la disponibilidad temporal de los miembros del Subcomité así como la independencia e imparcialidad. En
cuanto a las habilidades personales, la Asociación estima que los miembros del órgano de control internacional deben: a)
contar con capacidad de análisis, redacción y edición, b) manejo de por lo menos dos idiomas de las Naciones Unidas, c)
Empatía con la cuestión, d) Sensibilidad cultural, e) Capacidad para trabajar en equipo y f) Ser física y mentalmente estable
para enfrentar visitas sumamente exigentes y potencialmente estresantes.
Sin perjuicio de la labor conjunta que llevan adelante el Subcomité y el MNP, también es importante señalar que el
primero puede cooperar significativamente con el mecanismo brindando asesoría técnica a los Estados Partes en lo que
atañe al buen funcionamiento de los organismos nacionales[22].
Según expresa la APT las visitas tienen cuatro funciones fundamentales: “(…) función preventiva: El simple hecho de que
alguien del exterior entre regularmente al lugar de detención, en sí mismo, contribuye a la protección de quienes se
encuentran detenidos en dicho lugar. protección directa: Las visitas in situ posibilitan reaccionar de forma inmediata a los
problemas que afectan a los detenidos y que no están siendo atendidos por los funcionarios encargados del lugar de
detención. documentación: Durante las visitas, se pueden examinar los diferentes aspectos de las condiciones de detención
y evaluar si son apropiados; la información recogida proporciona una base para formarse juicio y documentarlo y para
justificar cualquier medida coercitiva que se proponga. bases para el diálogo con las autoridades responsables de la
detención: Las visitas hacen posible establecer un diálogo directo con las autoridades y funcionarios encargados de las
instalaciones de detención.” (2004: 26 y ss).
Es importante que quienes lleven adelante la actividad de monitorear lo hagan con los recaudos necesarios y el
cuidado suficiente en aras de la protección de la integridad física y moral así como de la vida de los reclusos.
Se trata de una forma de protección, ya que con el control que esta clase de visitas implica, de alguna manera, se limita el
riesgo de tortura y malos tratos para las personas privadas de libertad.
Otra cuestión trascendente a tener en cuenta es la periodicidad de las visitas, las que deberán desarrollarse
regularmente para que sean verdaderamente efectivas en su finalidad preventiva. Siempre priorizando la integridad de las
personas, por lo que en lugares donde haya posibilidad de represalias, es necesario que se realice un seguimiento sin
dilación en el tiempo.
El monitoreo debe hacerse sin aviso previo y configura sólo el principio de un largo y complejo proceso destinado a
mejorar las condiciones de detención de los detenidos. Es decir, que la visita no se acaba una vez terminada. No olvidemos
que el mecanismo nacional debe producir un informe anual que debe ser publicado por el Estado.
Conforme lo expresa la APT, la visita a un centro de detención se implementa en tres etapas: Preparación de la
visita, la visita en sí misma y el seguimiento de ésta. En cuanto a la primera etapa está destinada a la recolección de la
información disponible, la definición de los objetivos y a organizar el trabajo del equipo que llevará a cabo la mentada visita.
Para la segunda parte del trabajo, la Asociación para la Prevención de la Tortura recomienda mantener una conversación
inicial con el director del establecimiento, visitar las instalaciones, consultar los registros y documentación, entrevistar en
privado a los detenidos, conversar con el personal a cargo y finalmente mantener una nueva entrevista con el director. La
última etapa es la que atañe al seguimiento de la visita e implica la redacción de las notas para el seguimiento interno, la
elaboración del informe de la visita, planificación de visitas de seguimiento, redacción de un informe global, las acciones de
seguimiento y por último el informe anual. (2004: 60).
· Condiciones materiales: Alimentación, iluminación y ventilación, higiene personal, servicios sanitarios, ropa y cama,
sobrepoblación y alojamiento.
· Régimen y actividades: Contactos con la familia y amigos, contacto con el mundo exterior; ejercicio al aire libre,
educación, actividades de recreación, religión y trabajo.
· Servicios médicos: Acceso a la atención médica, cuidado de la salud para las mujeres y bebés, cuidado de la salud
para enfermos mentales, enfermedades transmisibles, personal médico.
“El órgano de visita debe también estar completamente seguro de que los detalles personales de los detenidos sólo se
mencionan con su consentimiento expreso, y que el contenido de los informes no pongan en peligro a las personas
visitadas.” (2004:89)[24].
Por otra parte, en esta concluyente etapa es importante monitorear las reacciones de quienes reciben los informes y
recomendaciones, con el objetivo de evitar represalias contra las personas privadas de libertad y para vigilar que se
efectivicen las cuestiones mencionadas.
CLASE 18 15/10/24
TEMAS: El sistema universal de protección de los Derechos Humanos. La Carta de
Naciones Unidas como fundamento de derechos y obligaciones. Las declaraciones de
DDHH.
AULA:
ONU ---- CARTA DE LAS NACIONES UNIDAS * 1945
DUDH ---- DECLARACIÓN DE DERECHOS HUMANOS
1) Derecho Internacional.
2) Dictadura.
3) Recuperación de la Democracia en Argentina.
4) Derechos Humanos en el Art 75.22.
ÓRGANOS:
● ASAMBLEA GENERAL:
● CONSEJO DE SEGURIDAD:
● CORTE INTERNACIONAL DE JUSTICIA:
● CONSEJO ECONÓMICO Y SOCIAL:
● CONSEJO DE ADMINISTRACIÓN FIDUCIARIA:
● SECRETARIA:
LECTURA:
La Carta se firmó el 26 de junio de 1945 en San Francisco, al terminar la Conferencia de las Naciones Unidas sobre
Organización Internacional, y entró en vigor el 24 de octubre del mismo año. El Estatuto de la Corte Internacional de
Justicia es parte integrante de la Carta.
Debido a su singular carácter internacional, y las competencias de su Carta fundacional, las Naciones Unidas puede
adoptar decisiones sobre la amplia variedad de problemas que enfrenta la humanidad en el siglo XXI. Como tal, La
Carta de las Naciones Unidas, considerada un tratado internacional, le otorga estos poderes. Como tal, es un
instrumento de derecho internacional y es vinculante para los Estados Miembros de la ONU. La Carta de las Naciones
Unidas recoge los principios de las relaciones internacionales, desde la igualdad soberana de los Estados, hasta la
prohibición del uso de la fuerza en las relaciones internacionales.
Desde la fundación de la ONU en 1945, la misión y el trabajo de la Organización se han guiado por los propósitos y
principios contenidos en su Carta fundacional, que ha sido enmendada tres veces en 1963, 1965 y 1973.
La Corte Internacional de Justicia, el principal órgano judicial de las Naciones Unidas, funciona de acuerdo con el
Estatuto de la Corte Internacional de Justicia, que se adjunta a la Carta de las Naciones Unidas y forma parte
integrante de ella. (Ver Capítulo XIV, Artículo 92).
Preámbulo:
Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad
intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana;
Considerando que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie
ultrajantes para la conciencia de la humanidad, y que se ha proclamado, como la aspiración más elevada del hombre,
el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de
palabra y de la libertad de creencias;
Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre
no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión;
Considerando también esencial promover el desarrollo de relaciones amistosas entre las naciones;
Considerando que los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en la Carta su fe en los derechos fundamentales
del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana y en la igualdad de derechos de hombres y mujeres, y se
han declarado resueltos a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de
la libertad;
Considerando que los Estados Miembros se han comprometido a asegurar, en cooperación con la Organización de las
Naciones Unidas, el respeto universal y efectivo a los derechos y libertades fundamentales del hombre, y
Considerando que una concepción común de estos derechos y libertades es de la mayor importancia para el pleno
cumplimiento de dicho compromiso;
Ahora, por tanto,
La Asamblea General,
Proclama la presente Declaración Universal de los Derechos Humanos como ideal común por el que todos los pueblos
y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en
ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por
medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto
entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción.
Artículo 1
Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia,
deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.
Artículo 2
Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza,
color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica,
nacimiento o cualquier otra condición. Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o
internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente,
como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía.
Artículo 3
Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.
Artículo 4
Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre, la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus
formas.
Artículo 5
Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.
Artículo 6
Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad jurídica.
Artículo 8
Toda persona tiene derecho a un recurso efectivo ante los tribunales nacionales competentes, que la ampare contra
actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la constitución o por la ley.
Artículo 9
Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado.
Artículo 10
Toda persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser oída públicamente y con justicia por un tribunal
independiente e imparcial, para la determinación de sus derechos y obligaciones o para el examen de cualquier
acusación contra ella en materia penal.
Artículo 11
1. Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su
culpabilidad, conforme a la ley y en juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias para
su defensa.
2. Nadie será condenado por actos u omisiones que en el momento de cometerse no fueron delictivos según el
Derecho nacional o internacional. Tampoco se impondrá pena más grave que la aplicable en el momento de la
comisión del delito.
Artículo 12
Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de
ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o
ataques.
Artículo 13
1. Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado.
2. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país.
Artículo 14
1. En caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a disfrutar de él, en cualquier país.
2. Este derecho no podrá ser invocado contra una acción judicial realmente originada por delitos comunes o por actos
opuestos a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.
Artículo 15
1. Toda persona tiene derecho a una nacionalidad.
2. A nadie se privará arbitrariamente de su nacionalidad ni del derecho a cambiar de nacionalidad.
Artículo 16
1. Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por motivos de raza,
nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia, y disfrutarán de iguales derechos en cuanto al matrimonio,
durante el matrimonio y en caso de disolución del matrimonio.
2. Sólo mediante libre y pleno consentimiento de los futuros esposos podrá contraerse el matrimonio.
3. La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del
Estado.
Artículo 17
1. Toda persona tiene derecho a la propiedad, individual y colectivamente.
2. Nadie será privado arbitrariamente de su propiedad.
Artículo 18
Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad
de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y
colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.
Artículo 19
Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a
causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de
fronteras, por cualquier medio de expresión.
Artículo 20
1. Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas.
2. Nadie podrá ser obligado a pertenecer a una asociación.
Artículo 21
1. Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes
libremente escogidos.
2. Toda persona tiene el derecho de acceso, en condiciones de igualdad, a las funciones públicas de su país.
3. La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; esta voluntad se expresará mediante elecciones
auténticas que habrán de celebrarse periódicamente, por sufragio universal e igual y por voto secreto u otro
procedimiento equivalente que garantice la libertad del voto.
Artículo 22
Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a obtener, mediante el esfuerzo
nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción
de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su
personalidad.
Artículo 23
1. Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de
trabajo y a la protección contra el desempleo.
2. Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual.
3. Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su
familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera
otros medios de protección social.
4. Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses.
Artículo 24
Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del
trabajo y a vacaciones periódicas pagadas.
Artículo 25
1. Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el
bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios;
tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de
pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad.
2. La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los niños, nacidos de
matrimonio o fuera de matrimonio, tienen derecho a igual protección social.
Artículo 26
1. Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la
instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria. La instrucción técnica y profesional
habrá de ser generalizada; el acceso a los estudios superiores será igual para todos, en función de los méritos
respectivos.
2. La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los
derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas
las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos, y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones
Unidas para el mantenimiento de la paz.
3. Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos.
Artículo 27
1. Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a
participar en e
Artículo 7
Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual
protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación.
Artículo 28
Toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e internacional en el que los derechos y libertades
proclamados en esta Declaración se hagan plenamente efectivos.
Artículo 29
1. Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, puesto que sólo en ella puede desarrollar libre y plenamente
su personalidad.
2. En el ejercicio de sus derechos y en el disfrute de sus libertades, toda persona estará solamente sujeta a las
limitaciones establecidas por la ley con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y
libertades de los demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en
una sociedad democrática.
3. Estos derechos y libertades no podrán, en ningún caso, ser ejercidos en oposición a los propósitos y principios de
las Naciones Unidas.
Artículo 30
Nada en esta Declaración podrá interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a
una persona, para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los
derechos y libertades proclamados en esta Declaración.