Decamerón
El Decamerón (Decameron o Decamerone, en
italiano), subtitulado Príncipe Galeoto (Prencipe Decamerón
Galeotto en italiano antiguo), es un libro de Giovanni Boccaccio
constituido por cien cuentos, algunos de ellos
novelas cortas, escritos por el italiano Giovanni
Boccaccio entre 1351 y 1353. Desarrolla tres temas
principales: el amor, la inteligencia humana y la
fortuna. Los diversos cuentos de amor en el
Decamerón van de lo erótico a lo trágico. Son
relatos de ingenio, bromas y lecciones vitales.
La obra es a veces llamada «l'Umana commedia»
(«la Humana comedia»), en tanto fue Bocaccio
quien le puso a la Comedia de Dante Alighieri el
adjetivo de «Divina».
Para engarzar las cien historias, el libro está
construido como una narración enmarcada. La obra
comienza con una descripción de la peste bubónica
(la epidemia de peste negra que golpeó a Florencia
y otras ciudades europeas en 1348), lo que da
motivo a que un grupo de diez jóvenes (siete
mujeres y tres hombres) que huyen de la plaga se Ilustración de la edición de Il Decameron publicada en
refugien en una apartada casa de campo en Fiesole, Venecia h. 1492
en las afueras de Florencia. Cada miembro del Editor(es) Filippo y Bernardo Giunti
grupo gobierna un día y establece las estipulaciones Género Cuentos, narración enmarcada
para los cuentos diarios que contarán todos los Subgénero Novella
participantes, lo que da como resultado una Edición original en toscano
colección de 100 cuentos. Esta narración ocupa 10
Título original Decamerone
días de una quincena (el resto se reserva para el
País Italia
adorno personal o la devoción religiosa), de lo que
proviene el título del libro, Decamerón, o «[trabajo Fecha de 1353
de] diez días». Cada día termina con una canzone publicación
(canción), algunas de las cuales representan la Edición traducida al español
mejor poesía de Boccaccio. Título Decamerón
Contenido
Cada colección diaria de cuentos adopta un tono o
«Proemio»
tema diferente. El día 1 consiste en una ingeniosa
discusión sobre los vicios humanos. El día 2, la «Jornada primera»
fortuna triunfa sobre sus juguetes humanos, pero es «Jornada segunda»
derrotada por la voluntad humana el día 3. El día 4
«Jornada tercera»
está marcado por trágicas historias de amor. El día 5
trae finales felices a un amor que al principio no «Jornada cuarta»
transcurre con fluidez. El ingenio y la alegría «Jornada quinta»
vuelven a reinar el día 6. El engaño, la traición y, a
«Jornada sexta»
menudo, la licencia obscena campan a sus anchas
los días 7, 8 y 9. Para el día 10, los temas anteriores «Jornada séptima»
alcanzan un tono más intenso. El cuento «La «Jornada octava»
paciente Griselda», ampliamente tomado de otras
«Jornada novena»
fuentes, cierra el ciclo de relatos.
«Jornada décima»
Probablemente, Boccaccio concibió el Decamerón «Conclusión»
después de la epidemia de 1348, y lo terminó en
1353. Además de su valor literario y amplia
influencia (por ejemplo en Los cuentos de Canterbury de Chaucer), documenta la vida de la época.
Escrita en el vernáculo dialecto florentino, está considerada una obra maestra de la prosa temprana en
italiano.1
Título
El título principal del libro ejemplifica el cariño de Boccaccio por la filología griega: Decamerón
combina dos palabras griegas, δέκα, déka («diez») y ἡμέρα, hēméra («día»), para formar un término que
significa «[acontecimiento] de diez días».2 Diez días es el tiempo en el que los personajes de la narrativa
que enmarca relatan sus cuentos.
El título es una referencia al Hexamerón (los «seis días» de la Creación) de San Ambrosio, una
reformulación en verso del relato bíblico del Génesis. La intención de Boccaccio es construir una
analogía entre su propia obra y la de San Ambrosio: como el santo narra la creación del mundo y de la
humanidad, de la misma manera el Decamerón narra la recreación de la humanidad, que se produce
mediante los diez protagonistas y sus cuentos, tras la desolación que la peste ha producido en Florencia
en el año 1348.
El subtítulo de Boccaccio, Prencipe Galeotto (Príncipe Galeotto o Galehaut), se refiere a Galeotto, un rey
ficticio retratado en el Lanzarote-Grial a quien a veces se le denomina por el título de haut prince («alto
príncipe»). Galeotto fue amigo íntimo de Lanzarote del Lago y un enemigo del rey Arturo. Cuando
Galeotto supo que Lanzarote amaba a la reina Ginebra, esposa de Arturo, organizó un encuentro entre su
amigo y Ginebra. En este encuentro la reina primero besa a Lanzarote, y así comienza su affair.
En el Canto V del Infierno, Dante compara a estos dos amantes ficticios con los enamorados de la vida
real Francesca de Rímini y Paolo Malatesta, cuya relación él dramatiza. En el Infierno, Francesca y Paolo
leen sobre Lanzarote y Ginebra, y la historia los apasiona hasta el punto de ponerse a hacer el amor.
La descripción de Dante de la munificencia de Galeotto y su benevolencia en medio de la intriga
impresionó a Boccaccio. Al invocar el nombre Prencipe Galeotto en el título alternativo a Decamerón,
Boccaccio alude a un sentimiento que expresa en el texto: su compasión por las mujeres privadas de
libertad a la hora de hablar, y también social, confinadas en sus casas y, a veces, sufriendo mal de amores.
Contrasta su vida con la de los hombres, que disfrutan de entretenimientos como la caza, la pesca,
cabalgar y la cetrería.3
Argumento
Narración enmarcada
El Decamerón empieza con un breve proemio,4 preámbulo
en el que el autor habla en nombre propio. Por cuestiones de
amor decide consagrar un poco de su tiempo a los placeres de
un público lector principalmente femenino.
La primera jornada viene precedida de una descripción de la
peste y del relato de cómo se produjo el encuentro fortuito de
los narradores de estas historias. El Decamerón contiene así
una descripción de los efectos físicos, psicológicos y sociales
que la peste bubónica ejerció en esa parte de Europa.
¡Cuántos valerosos hombres, cuántas hermosas
mujeres, cuántos jóvenes gallardos a quienes no otros
que Galeno, Hipócrates o Esculapio hubiesen juzgado
sanísimos, desayunaron con sus parientes, compañeros
IV Jornada, "Apologo delle Papere", por
y amigos, y llegada la tarde cenaron con sus
Meli Valdés Sozzani. antepasados en el otro mundo!
5
Mientras Florencia sufre la muerte, siete jóvenes (amigas, parientes o vecinas) de la alta sociedad
florentina se encuentran por azar un martes por la mañana reunidas en la desierta iglesia de Santa María
Novella. Después de la misa, se ponen a charlar.
Evocando la situación sanitaria, Pampinea lanza la idea de retirarse de Florencia y marchar a una villa
abandonada en el campo de Fiesole durante dos semanas. Todas aprueban la idea, aunque Filomena
advierte del peligro de dejar la sociedad sin ningún hombre que las rija. Y la joven Elisa la apoya:
En verdad los hombres son cabeza de la mujer y sin su dirección raras veces llega alguna de
nuestras obras a un fin loable: pero ¿cómo podemos encontrar esos hombres? Todas sabemos
que de los nuestros están la mayoría muertos, y los otros que viven se han quedado uno aquí
otro allá en distinta compañía, sin que sepamos dónde, huyéndole a aquello de que nosotras
queremos huir, y el admitir a extraños no sería conveniente; por lo que, si queremos correr
tras la salud, nos conviene encontrar el modo de organizarnos de tal manera que de aquello en
lo que queremos encontrar deleite y reposo no se siga disgusto y escándalo. Boccaccio
Decamerón, Primera jornada.6
Entran entonces en la iglesia tres jóvenes, "que no lo eran tanto que no fuese de menos de veinticinco
años la edad del más joven": Pánfilo, Filostrato y Dioneo. Introducen a los jóvenes en su proyecto.
Pasado el primer instante de sorpresa, aceptan acompañarlas, como voluntarios y porque uno de ellos ama
a Neifila, según precisa Boccaccio. Pampinea es designada reina de la jornada y organiza la partida.
Al día siguiente, miércoles, abandonan Florencia y se refugian en una campiña idílica a unas dos millas.7
Boccaccio describe el lugar como un paraíso terrenal:
Estaba tal lugar sobre una pequeña montaña, por todas partes alejado algo de nuestros
caminos, [...]; en su cima había una villa con un grande y hermoso patio [...], con pradecillos
en torno y con jardines maravillosos y con pozos de agua fresquísima.8
La Naturaleza es omnipresente en la descripción y ocupa un lugar central para los personajes. En otros
momentos del relato menciona pájaros cantores, hierbas húmedas de rocío, una guirnalda de laurel y un
delicioso jardín.9
Para pasar las tardes, cada miembro del grupo narra una historia cada noche, excepto un día a la semana,
que hay que dedicarla a hacer labores, y los días sagrados en los que no se trabaja en absoluto, lo que da
lugar a diez noches de narración a lo largo de dos semanas. De esta manera, al terminar la quincena, han
contado cien cuentos. Aunque, en realidad, la obra comprende un total de 101 cuentos, pues en la
introducción a la cuarta jornada, Boccaccio introduce otra historia.
Personajes
Boccaccio indica que los nombres que dio a estos diez
personajes son de hecho seudónimos «elegidos
apropiadamente de acuerdo a las cualidades de cada uno».
Los nombres italianos de las siete mujeres, en el mismo orden
significativo según el texto original son: Pampinea,
Fiammetta, Filomena, Emilia, Laureta, Neifile y Elissa. Los
nombres de los varones son: Pánfilo, Filostrato y Dioneo.
... les daré un nombre apropiado, en todo o en parte, a A Tale from Decameron, por John William
su carácter y a sus cualidades.10 Waterhouse, 1916. Lady Lever Art
Gallery, Liverpool.
Sus nombres son:
Pampinea ("la exuberante"), reina de la primera jornada. Es la mayor de la brigada, con
veintisiete años. Toma siempre la iniciativa.
Filomena ("amante del canto" o quizá "aquella que es amada"), reina de la segunda
jornada, es optimista y vital.
Neifile ("nueva amante"), reina de la tercera jornada. Destaca por su belleza.
Filostrato ("vencido por el amor"), rey en la cuarta jornada. Es un joven profundamente
melancólico.
Fiammetta (la dama amada por Boccaccio), reina de la quinta jornada. Hay quien ve en ella
el retrato de una mujer real, María de Aquino. Inteligente, bella y decidida, según algunos
estudiosos, es una figura que se repite en Boccaccio y que equivaldría a la Beatriz de
Dante o la Laura de Petrarca.
Elisa (otro nombre de Dido, reina de Cartago en la Eneida de Virgilio), reina en la jornada
sexta. Docta y prudente, de una dignidad no exenta de aristocracia, considera que la mujer
necesita estar bajo el mando de un hombre para obrar correctamente.
Dioneo ("lujurioso", de Dione, madre de Venus, spurcissimus dyoneus se definía Boccaccio
a sí mismo en una carta juvenil), rey de la jornada séptima. Muchos autores han argüido
que Dioneo expresa las opiniones del propio Boccaccio.11 Resulta ser un personaje muy
transgresor. No se adapta al tema de cada jornada, sino que explica una historia
libremente, sin relación con los relatos de los otros.
Lauretta, reina de la jornada octava. Es paradigma de la justicia y la sumisión femenina al
hombre.
Emilia, reina la novena jornada, es muy narcisista. Da señales de un cierto egocentrismo y
tiene una peculiar relación con Dioneo, tan solo insinuada por el autor.
Pánfilo, el último rey. Su nombre en griego significa "el que lo ama todo" y efectivamente,
da señales de un gran "amor por el amor", de un cierto apasionamiento. Sus historias
acostumbran a tener un marcado mensaje y se prestan a múltiples interpretaciones.
Siguiendo una interpretación alegórica influida por la numerología medieval, las siete jóvenes
representarían las cuatro Virtudes cardinales y las tres Virtudes teológicas (Prudencia, Justicia, Templanza
y Fortaleza; Fe, Esperanza y Caridad). Los tres jóvenes representarían, por su parte, la división tripartita
griega tradicional del alma (Razón, Apetito Irascible y Apetito Concupiscible).
Los personajes principales se caracterizan normalmente a través de sus diálogos y las acciones que
ejecutan, de manera que para cuando la historia termina parecen verdaderos, y sus acciones lógicas dado
el contexto.
Temas de las jornadas
Cada uno de los diez personajes es nombrado Rey o
Reina del día. Este cargo implica elegir el tema de las
historias de ese día, y todos los días salvo dos tienen
un tema:
Jornada primera: Cada cual habla de lo que más
le agrada.
Jornada segunda: Se habla de aquellas
personas que, abrumadas por diversos
infortunios, consiguen llegar a dichoso término.
Jornada tercera: dedicada a quienes con gracia
e inteligencia lograron alguna cosa largamente
deseada, o recobraron lo que habían perdido.
Jornada cuarta: historias de amor con final
desgraciado.
Jornada quinta: historias de amor con final feliz.
Jornada sexta: sobre aquellos que se
defendieron con alguna respuesta aguda,
evitaron daños y afrentas e hicieron callar a los
Ilustración de una edición flamenca de 1432 necios.
Jornada séptima: burlas que por amor o por
miedo, hacen las mujeres a sus maridos, con o
sin el conocimiento de ellos.
Jornada octava: burlas que con frecuencia se hacen hombres y mujeres entre sí.
Jornada novena: tema libre.
Jornada décima: grandes hazañas.
Solo Dioneo, que normalmente cuenta el último cuento cada día, tiene el derecho a relatar una historia
sobre cualquier tema que quiera, debido a su ingenio.12 13
Cada día incluye también una corta introducción y una conclusión que continúa el marco de los cuentos
describiendo otras actividades diarias además del contar cuentos. Estos interludios a menudo incluyen
transcripciones de canciones folclóricas italianas.14 Las interacciones entre cuentos en un día, o a lo
largo de los días, como Boccaccio desarrolla variaciones e inversiones de material precedente, forma un
todo y no solo una colección de historias. Argumentos básicos de las historias incluyen burlas a la lujuria
y la avaricia de los clérigos; tensiones en la sociedad italiana entre la nueva y rica clase comercial y las
familias nobles; y los peligros y las aventuras de los mercaderes al viajar.
Estructura gótica
El especialista en literatura medieval Vittore Branca, en su obra Boccaccio y su época, considera que el
Decamerón tiene una estructura gótica. Según ésta, los cuentos se emplazan bajo una dinámica
ascendente donde San Chiappelletto (Jornada I) condensa los vicios y Griselda (Jornada X), la máxima
pureza. Se pondría en evidencia así al estilo arquitectónico gótico, una imagen de depuración a medida
que avanza la obra. También Branca se refiere al carácter bifronte del Decamerón destacando lo cómico
versus lo trágico, lo vulgar en oposición a lo cortés y lo vicioso-heroico del texto. También esta especie
de dualidad es evidente en los personajes citados (Ciappelletto-Griselda), los cuales podrían interpretarse
bajo la antítesis Judas-María.15
Temas y características
Los temas son casi siempre eróticos, a tono con la mentalidad burguesa que empezaba a fraguarse en
Florencia: la inteligencia humana, la fortuna y el amor. Cada día también incluye una breve introducción
y una conclusión, que describen otras actividades diarias del grupo, además del relato de historias. Estos
interludios del cuento incluyen con frecuencia las transcripciones de canciones populares italianas en
verso.
Se puede considerar el Decamerón como obra precursora del Renacimiento por la concepción profana del
hombre, la ausencia de rasgos fantásticos o míticos y la burla de los ideales medievales, lo que dota a la
obra de un carácter claramente antropocéntrico y humanista. Los jóvenes que llevan adelante las diez
jornadas instauran la idea del carpe diem en contraposición al tópico literario del ubi sunt. Puede
apreciarse una paulatina desmitificación de la idea de la tierra como simple tránsito hacia la vida eterna.
Cada historia pone en escena personajes tomados de
la realidad contemporánea (comerciantes, notarios,
banqueros, artesanos, gentes del pueblo, campesinos
instalados en la ciudad, etcétera, pero también hay
reyes, caballeros y personajes históricos) en medio de
registros variados (cómico, patético, trágico, heroico,
grotesco y picaresco). Boccaccio se concentra en el
ser humano, su comportamiento y sus capacidades,
las que le permiten adaptarse a la variable fortuna de
la vida y superar los obstáculos. La mayor parte de los
personajes hacen poco caso de los valores morales de
la Iglesia, prefiriendo su buen sentido y la iniciativa
personal para salir de situaciones difíciles. Son seres Ilustración de Jean Fouquet.
comunes, defectuosos y desprovistos de cualquier
valor noble, caballeresco o cortés, propio de una
sociedad feudal; por el contrario, destacan los ladrones, embusteros y adúlteros, y se enaltece su astucia,
que les permite salir airosos de las situaciones descritas, a diferencia de la antigua concepción medieval,
donde el protagonista o héroe de la historia poseía facultades inherentes a su ser, como la belleza o la
fuerza, y asociadas siempre a la nobleza y la divinidad. Finalmente, el fuerte sentido anticlerical de las
historias de Boccaccio le aleja de la concepción teocéntrica medieval. Con ello reflejaba la nueva
sociedad burguesa de la época, donde los valores prácticos se imponían por encima del orden antiguo,
caballeresco y aristocrático. El comportamiento de los diez cuentacuentos, con elegancia y cortesía
fundadas en la dignidad, el buen gusto y el respeto, da ocasión al autor para trazar un esquema ideal de
vida.
Se puede considerar que en estos relatos, considerados como las primeras novelas de la literatura europea,
se asiste al surgimiento de una nueva clase social: una burguesía comerciante e ilustrada.
En esta obra el dios del amor, Eros, rige el mundo. Los cuentos tratan principalmente del tema del amor,
tanto cortés como vulgar. Los dos sexos, tanto el varón como la mujer, son criaturas destinadas al amor,
que se entiende de una manera definidamente sensual y que, por consiguiente, debe ser experimentado
corporalmente.
El Decamerón se escribió cuando la Edad Media llegaba a su fin. Así, mientras la peste arrasaba,
provocando estragos alrededor, en el jardín de este libro florece todo un mundo de historias vitales y de
sobrecargada sensualidad.
Todas las historias eróticas de Boccaccio se
corresponden con la imagen medieval de la mujer,
proclive a caer en las tentaciones de la carne. Se la
considera como a una hija de la seductora Eva, muy
difícil de saciar. Se repite la idea de que si el marido
no satisface a la mujer, ésta se procurará el placer por
otros caminos.
La mayor parte del tiempo, Boccaccio aprovecha para
asumir la defensa de la mujer. Muestra que su mejor
defensa es la palabra, que ellas saben explotar Ilustración de una edición flamenca, 1432. París,
correctamente. Aquí, la cuestión de su lugar es Biblioteca Nacional.
crucial. En efecto, la mayor parte de los relatos
presentan en escena el mundo femenino. Sin embargo,
Boccaccio puede mostrar una visión despectiva; algunos cuentos son verdaderamente críticos con su
actitud. Por ejemplo, el séptimo cuento de la octava jornada narra la venganza de un escolar en una viuda
que le ha jugado una mala pasada. El colegial aprovecha para hacer una larga revisión del
comportamiento de ciertas mujeres.
El Decamerón pasa de modo decidido de la nouvelle al libro extenso escrito en lengua italiana. De hecho
es la primera obra en prosa escrita en este idioma romance.
Censura
La Iglesia católica, a través de la Inquisición, incluyó este libro entre los prohibidos. El Índice de libros
prohibidos fue instituido por el papa Paulo IV en el año 1559. El Decamerón apareció en el Índice bajo la
letra B, aludiendo a sus «errores intolerables».
En el año 1573 la Inquisición encargó a expertos florentinos, los Deputati, la tarea de revisar el texto
florentino. No se sabe con seguridad quiénes fueron los censores, ni su número, pero probablemente
fueron tres o cuatro. Entre los miembros del grupo destacaría Vincenzo Borghini, reconocido como el
verdadero promotor de la censura del Decamerón.
El 2 de mayo de 1572 volvió a Florencia la copia oficial autorizada por los inquisidores de Roma para
poder imprimirse, pero solo el 17 de agosto de 1573 fue impreso el texto. Al año siguiente, el texto de la
obra reducida fue acompañado por unos comentarios, Le Annotazioni di discorsi sopra alcuni luoghi del
Decameron, con consideraciones lingüísticas y filológicas que buscaban justificar los cambios. El
Decamerón de los Deputati se encontró poco después prohibido por la misma Inquisición y solo tuvo una
edición.
El Decamerón conoció en 1582 otra edición a cargo de Leonardo Salviati. Parece que fue el mismo
Salviati quien, a través de su protector Jacopo Buoncompagni, empujó a la curia romana a pedir una
nueva censura del Decamerón.
En realidad el Decamerón de Salviati, más que una verdadera y propia edición fundada en los resultados
de las investigaciones originales, parece una corrección de la edición precedente. Mientras que los
Deputati de Borghini se limitaron a cortar, Salviati modificó, o dicho con más precisión, que mientras los
primeros intervinieron en el texto, el segundo censuró también la lectura, recurriendo a glosas marginales
para desarrollar abiertamente una función de mediación entre el texto y el lector, para dar una
interpretación unívoca.
Fuentes literarias
Los argumentos básicos de las historias no son generalmente
invención de Boccaccio; de hecho, se basan en fuentes
italianas más antiguas, o en algunas ocasiones en fuentes
francesas o latinas. Lo mismo hicieron autores posteriores,
copiándolo a él. Aunque solo consultó fuentes francesas,
italianas y latinas, algunos de sus cuentos tienen su origen en
tierras tan lejanas como la India, Persia, España y otros
lugares. Algunos relatos tenían siglos de antigüedad. Por
El banquete en el pinar (1482/3) es la
tercera pintura en la serie de Sandro
ejemplo, parte del cuento de Andreuccio de Perugia (II, 5)
Botticelli La historia de Nastagio degli procede de Éfeso del siglo ii (en el Cuento de Éfeso). La
Onesti, que ilustra acontecimientos de la estructura del marco narrativo (aunque no los personajes o la
octava historia del quinto día. trama) procede del Panchatantra, que fue escrito en sánscrito
antes del año 500 y que le llegó a Boccaccio a través de una
cadena de traducciones que incluye idiomas como el persa
antiguo, árabe, hebreo y latín. Incluso la descripción del acontecimiento central, esto es, la peste negra
(de la que Boccaccio fue con toda seguridad testigo) no es original, sino que se basa en la Historia gentis
Langobardorum de Pablo el Diácono, que vivió en el siglo viii.
Algunos eruditos han sugerido que algunos de los cuentos de los que no se conoce fuente anterior puede
que no fueran inventados por Boccaccio, sino que circulasen en la tradición oral local, siendo Boccaccio
simplemente la primera persona que los documentó. El propio Boccaccio dice que oyó algunos de los
cuentos oralmente. En VII, 1, por ejemplo, afirma que escuchó la historia a una anciana que lo conoció de
niño.
El hecho de que Boccaccio tomara los argumentos que forman la mayor parte del Decamerón no significa
que los reprodujera mecánicamente. La mayor parte de las historias se ambientan en el siglo xiv y fueron
suficientemente modernizadas por el autor de manera que el lector podía no saber que habían sido escritas
siglos antes, o en una cultura extranjera. También Boccaccio a menudo combina dos o más cuentos sin
relación en uno solo (como hace en II, 2 y VII, 7).
Más aún, muchos de los personajes realmente existieron, como Giotto di Bondone, Guido Cavalcanti,
Saladino y el rey Guillermo II de Sicilia. Los eruditos incluso han sido capaces de verificar la existencia
de personajes menos famosos, como los bromistas Bruno y Buffalmacco y su víctima Calandrino. Otros
personajes ficticios se basan en personas reales, como la señora Fiordaliso del cuento II, 5, que deriva de
la señora Flora, que vivió en el barrio de las prostitutas en Nápoles. A menudo Boccaccio confunde
intencionadamente datos históricos (II, 3) y geográficos (V, 2) con propósitos narrativos.
Otra de las técnicas frecuentes de Boccaccio fue complicar cuentos ya existentes. Un claro ejemplo de
esto es el IX, 6, que también usó Chaucer en su «Cuento del administrador» (tercero de sus Cuentos de
Canterbury), que sigue más de cerca la fuente francesa original de lo que hace la versión de Boccaccio.
En la versión italiana, la esposa del huésped (además de los dos visitantes masculinos) ocupan tres camas
y ella también crea una explicación de los acontecimientos de la tarde. Ambos elementos son invención
de Boccaccio y supone una versión más compleja que la de Chaucer o la fuente francesa, un fabliau de
Jean de Boves.
Legado
En literatura
La importancia del Decamerón estriba en gran parte en su muy cuidada y elegante prosa, que estableció
un modelo a imitar para los futuros escritores del Renacimiento. También constituyó el molde genérico de
la futura novela cortesana, tanto en Italia —a través de los llamados novellieri (Franco Sacchetti, Mateo
Bandello, Giraldi Cinthio, etcétera)— como en el resto de Europa (El Patrañuelo de Juan de Timoneda,
las Novelas Ejemplares de Cervantes, etcétera).
La novela era un género literario inédito en la época del autor. Procedente del latín novellus la palabra
misma deriva de novus (nuevo). Así, el término mismo de «novela» se hace eco del carácter innovador
del género y reenvía hoy en día a una estructura compleja en la que los relatos del Decamerón
constituyen un modelo.
Debe resaltarse que las primeras novelas escritas no son ni maravillosas ni fantásticas, sino realistas. Sin
embargo, las características del género evolucionaron considerablemente en el curso de los siglos debido
a que numerosos autores se inspiraron en Boccaccio. El Heptamerón de Margarita de Navarra es la
elaboración más precisa en la literatura francesa. Por su parte, Cristina de Pizan a menudo reutiliza los
cuentos de Decamerón en su obra La ciudad de las damas.
Algunas de las historias que contiene el Decamerón aparecen más adelante en los Cuentos de Canterbury
(1380) de Chaucer. Otro ejemplo posterior serían las Cent nouvelles nouvelles (1461).
Moderata Fonte, en Il merito delle donne (1600), retoma también elementos del Decamerón, pero los
adapta: las siete mujeres están presentes, pero se excluye a los tres hombres y el lugar de la discusión, un
jardín veneciano, se inspira en los lugares de la campiña donde se desarrolla la acción del Decamerón.16
El Decamerón lanza una moda europea en el dominio literario, que conocerá su apogeo durante el
Renacimiento así como en el siglo xix. Les Cent Contes drolatiques de Honoré de Balzac (1832-1837)
son una reminiscencia que el autor reivindica,17 y con la cual varios estudiosos han hecho la conexión.18
En música
El Decamerón ha sido musicado por varios autores, sobre todo florentinos. Entre ellos, se distinguieron
Ser Gherardello, muerto en 1362 o 1364, Lorenzo Massii, llamado también Massini, muerto en 1397,
organista ciego de San Lorenzo. Practicaron esencialmente la Ballate monódica relevante del Ars Nova,
surgido de la canzone popular. Hacia finales del siglo xiv, la ballate se hizo polifónica, pero más a
menudo a dos voces, con la tradicional canción amorosa a la donna del poeta, o, de una manera más
realista, una historia como Io son un pellegrin, toda ella reveladora de lo que se llama poesia per musica.
Esther Lamandier grabó las ballates
monódicas extraídas del Decamerón
musicadas, acompañada de órgano
portátil, arpa, laúd y viola. La
grabación fue publicada por la casa
Astrée con el número E 57706 AD
O45. Está acompañada por una
introducción explicativa firmada por
Nanie Bridgman.
La compositora norteamericana Missy
Mazzoli (1980) estrenó su micro-
ópera (de una duración aproximada de Botticelli pintó una serie de cuatro cuadros sobre la historia de
cinco minutos) A Flourish of Green en Nastagio degli Onesti. He aquí el primero (1487, Museo del
Prado).
agosto de 2013. Compuesta para
soprano, tenor y piano, con libreto de
Mark Campbell, se concentra en la historia quinta del cuarto día.
En el cine
Boccaccio 70 (1962) se inspira en los cuentos de Boccaccio.
El Decamerón fue adaptado al cine por el director italiano Pier Paolo Pasolini en 1971.
Aprendiz de caballero (2008) adapta el Decamerón bajo la forma de una comedia
romántica.
Maraviglioso Boccaccio (2015), de los hermanos Paolo y Vittorio Taviani, relata cinco de los
cuentos del libro de Boccaccio.
El Decamerón (2024) es una serie de comedia negra de Netflix protagonizada, entre otros
actores, por Leila Farzad, Tanya Reynolds, Amar Chadha-Patel y Lou Gala.
En pintura
Sandro Botticelli ilustró el Decamerón con cuatro tablas dedicadas a la historia de Nastagio degli Onesti.
Tres de ellas se exponen en el Museo del Prado (Madrid), mientras que la cuarta está en el Palacio Pucci
de Florencia.
Véase también
Adulterio en la literatura
Referencias
(Claude et Pierre Laurens, 2006, p. 948)
1. «Giovanni Boccaccio: The Decameron.» (ht
tp://[Link]/EBchecked/topic/7 8. Introducción a la primera
0836/Giovanni-Boccaccio/755/The-Decam jornada:Boccaccio, 2006, p. 55.
eron). Encyclopædia Britannica. 9. Introducciones a las jornadas segunda y
Consultado el 18 de diciembre de 2013. quinta.
2. El título se translitera en griego como 10. Introducción.
δεκάμερον (τό) o, en forma clásica, 11. «The origin of the Griselda story» ([Link]
δεχήμερον. [Link]/books?id=qsPYAAAAMA
AJ), p. 7.
3. Ellos, si les aflige alguna 12. Lee Patterson Literary practice and social
tristeza o pensamiento change in Britain, 1380–1530 ([Link]
grave, tienen muchos [Link]/books?id=0kZds9X9UeEC&p
medios de aliviarse o de g=PA186), p. 186.
olvidarlo porque, si lo
quieren, nada les impide 13. Boccaccio, "Day the First".
pasear, oír y ver muchas 14. Context, Third Paragraph ([Link]
cosas, darse a la cetrería, [Link]/~cajsa/imaginingitaly/boccaccio_
cazar o pescar, jugar y [Link])
mercadear, por los cuales
modos todos encuentran 15. «'Decamerón', de Giovanni Boccaccio» (htt
la fuerza de recobrar el p://[Link]/[Link]?ID
ánimo, o en parte o en =4f02e0a5-22af-4f5d-b647-1cfabef4680a).
todo, y removerlo del [Link]. Consultado el 24 de
doloroso pensamiento al noviembre de 2018.
menos por algún espacio
de tiempo; después del
16. Klapisch-Zuber, Christiane (9 de diciembre
cual, de un modo o de de 2003). «Moderata FONTE [Modesta
otro, o sobreviene el Pozzo], Le Mérite des femmes» ([Link]
consuelo o el dolor [Link]/630). Clio. Histoire‚ femmes et
disminuye. sociétés [en línea] (18): 286-288.
Boccaccio, "Proemio" Consultado el 11 de agosto de 2015.
17. Anuncio en el prefacio de la primera
4. Boccace, 2006, p. 33. edición de 1832 de Les Cent Contes
5. Boccace, 2006, p. 47. drolatiques
6. Boccace, 2006, p. 53. 18. Stéphane Vachon, Honoré de Balzac,
7. La milla toscana equivalía a 1650 metros Presses Universitaires. Paris-Sorbonne,
1999, pág. 185. ISBN 2840501597
Enlaces externos
Traducción al español ([Link] con índice
electrónico.
El Decamerón en español ([Link]
ratura-italiana-233/cuentos-de-boccaccio-el-decameron-2625), traducción de Mariano
Blanch, en One More Library ([Link]
Ilustraciones sobre el Decamerón ([Link]
photos/112083280515258936412/albums/6001100331201483473)
Giovanni Boccaccio: texto completo del Decamerón ([Link]
accio/[Link]) (en italiano e inglés)
Cuento del palafrenero ([Link] (en
audio)
Cuento de Calandrino ([Link] (en audio)
Obtenido de «[Link]