Tema: La visión en el liderazgo cristiano
Todo líder necesita una visión clara para cumplir el propósito de Dios.
La visión no es una idea humana, sino una revelación de lo que Dios quiere que
hagamos, dónde hacerlo y con quién.
Sin visión no hay dirección, motivación ni fruto duradero.
“La visión es la base del liderazgo; guía a un objetivo específico, genera un deseo de
vivir y motiva a otros a comprometerse.”
2. ¿Qué es la visión según Dios?
Según la lectura:
La visión de Dios es salvar al hombre y restaurarlo a la imagen de Cristo.
Esta visión se expresa en la Gran Comisión (Mateo 28:18-20).
Jesús mismo discipuló para cumplir la visión del Padre.
Toda visión de un líder cristiano debe alinearse con la visión de Dios:
salvación, transformación y discipulado.
3. La visión debe entenderse, comunicarse y escribirse
Basado en Hechos 16:6-10 y Habacuc 2:2:
a. Entender la visión
Pablo sabía qué quería Dios: ir a Macedonia.
Entender la visión es saber el “qué” y el “dónde”.
b. Comunicar la visión
Pablo contó la visión a sus compañeros y todos la abrazaron.
Un líder que no comunica visión trabaja solo; el que la comunica forma un equipo.
c. Escribir la visión
Dios manda escribirla para que “corra el que la lea”.
Escribirla permite revisarla, corregirla, orarla y medir avances.
4. La visión territorial
Un líder también recibe visión para un sector o territorio:
Así como Dios dijo a Abraham: “Alza tus ojos y mira…”.
Implica ver el lugar con ojos espirituales, declararlo y caminarlo.
Conocer a la gente del sector, sus necesidades, y orar por ellos.
Declarar por fe: “Este sector es tierra del Señor”.
Aplicación práctica:
Cada célula o ministerio debe tener claridad de su territorio de influencia.
5. La visión para discipular
Jesús pasó noches enteras orando por sus discípulos y escogió a los 12 con propósito.
Jesús oró no solo por ellos, sino por los que creerían en Él por medio de ellos
(Juan 17:20).
La visión discipular está centrada en personas.
Esto implica:
Visualizar hijos espirituales que serán alcanzados.
Orar por nuevos creyentes y por estrategias.
Preparar recursos: lugares, sillas, material, instrumentos.
Liderar con amor y constancia.
6. Todo llamado trae una visión
Ejemplos del texto:
Moisés → sacar a Israel de Egipto.
Josué → entrar a la Tierra Prometida.
Nehemías → reconstruir los muros.
Zorobabel → restaurar el templo.
Pablo → ser apóstol a los gentiles.
Patricio Symes → evangelizar y fundar obra en Colombia.
Frase clave:
“Mueren los hombres, pero no las visiones.”
Dios sigue buscando hombres y mujeres que tomen Su visión.
7. Cómo desarrollar la visión
1. Pida a Dios que muestre Su visión.
La visión tiene origen divino.
2. Escríbala con claridad.
Objetiva, medible, sencilla de comunicar.
3. Comprométete con ella.
La visión genera pasión y acción.
4. Ora y visualiza el cumplimiento.
La visión se ora, se trabaja y se espera con fe.
8. Conclusión final La visión es lo que diferencia un líder común de un líder que
transforma.
Un líder con visión ve más allá del presente, ve como Dios ve.
Dios quiere darte una visión para tu vida, tu ministerio y tu territorio.
Tu responsabilidad es:
1. Buscarla,
2. Escribirla,
3. Compartirla,
Clase: Cómo debe finalizar un líder
1. Introducción
Un buen líder no solo debe comenzar bien su vida o su ministerio, sino terminarlo con
fidelidad, obediencia y paz.
Muchos pueden empezar con entusiasmo, pero lo más importante es cómo se termina.
A través de los ejemplos de Abraham e Isaac veremos qué características debe tener un
líder al final de su camino.
2. Lección 1: Abraham — Un final marcado por la fe
A. Abraham comenzó con errores…
Las imágenes y textos muestran que:
Mintió para proteger su vida.
No consultó a Dios al tomar decisiones (por ejemplo, con Agar).
Aun así, Dios siguió obrando en él.
B. Pero Abraham terminó su vida confiando plenamente en Dios
Obedeció incluso en lo más difícil (casi sacrificar a Isaac).
Intercedió por otros (Sodoma y Lot), mostrando un corazón compasivo.
Fue ejemplo de fe hasta el final.
Enseñanza:
Un líder no es perfecto, pero debe terminar con una fe madura, confiando en Dios y
dejando un legado de obediencia.
3. Lección 2: Isaac — Un final lleno de paz
A. Isaac también cometió errores
Mintió para proteger su vida frente a Abimelec, igual que su padre Abraham.
Mostró preferencias entre sus hijos, lo que generó conflicto entre Esaú y Jacob.
B. Pero Isaac aprendió a vivir en paz
Su vida se caracterizó por evitar pleitos y seguir adelante sin discutir.
Donde otros peleaban por pozos, él simplemente se movía y dejaba que Dios le
diera el lugar correcto.
Dios le dijo: “No temas, yo estoy contigo, te bendeciré”.
Enseñanza:
Un líder debe aprender a terminar su vida y su llamado siendo pacificador, confiando
en que Dios pelea por él.
4. Principios para un buen final
Basándonos en Abraham e Isaac, un líder debe terminar su recorrido así:
1. Con fe firme
Confiar que Dios cumplirá Sus promesas, aunque no vea todo realizado aún.
2. Con un corazón obediente
Terminar obedeciendo a Dios, aunque cueste.
3. Viviendo en paz
No pelear por lo que no importa; confiar en que Dios es quien abre puertas.
4. Dejando un legado
Más que logros, dejar enseñanzas, ejemplo, fe y carácter.
5. Reconociendo errores
Tanto Abraham como Isaac fallaron, pero no se quedaron ahí.
Un líder que termina bien reconoce, corrige y sigue.
5. Actividad final
Haz estas preguntas al grupo (o respóndelas si es clase personal):
1. ¿Qué error de Abraham o Isaac se parece a uno que tú hayas cometido?
2. ¿Qué cualidad de su final te gustaría desarrollar? (fe, paz, obediencia).
3. ¿Qué cambio deberías comenzar hoy para “terminar bien”?
6. Conclusión
Terminar bien no significa ser perfecto, sino ser constante, humilde y fiel a Dios hasta el
final.
Abraham terminó como “padre de la fe”.
Isaac terminó como un “hombre de paz”.
Así también un líder debe finalizar:
con fe, con paz, con obediencia y confiando en Dios.