Título “Estereotipo de género y conducta adolescente”
Gómez Vazquez Alejandro Josue, López Pacheco Mariana Aimeé,
Rodríguez Salcedo Samantha Elizabeth, Rojas Alpízar Raymundo
Resumen
La adolescencia, definida convencionalmente por la Organización Mundial de la Salud
(OMS) como la etapa que transcurre entre los 10 y los 19 años, se considera un periodo de
profundas transformaciones biológicas, psicológicas y sociales, y es fundamental para la
formación de la identidad (Pineda-Pérez y Aliño-Santiago, 2002). Durante este tiempo, los
jóvenes estructuran su subjetividad, y temas cruciales como las relaciones afectivas y la
sexualidad cobran especial relevancia para la consolidación de la identidad personal
(Hernández-Montaño y González-Tovar, 2015).
En este proceso evolutivo, la sociedad y la cultura ejercen una influencia determinante a
través de la internalización de conceptos como el género y los elementos que lo conforman,
entre ellos los estereotipos (Villanueva y Grau-Alberola, 2019). En ese sentido, el género se
concibe como el conjunto de roles, actividades, comportamientos y atribuciones que una
sociedad específica construye socialmente como apropiados para hombres y mujeres,
basándose en la diferencia sexual (Furiati et al., 2021).
Estas construcciones se manifiestan mediante los estereotipos de género, que son creencias
generalizadas y prejuicios acerca de los atributos o características que se supone que cada
sexo posee o de las funciones sociales que debe desempeñar (García y Corbobell, 2022;
Cubillas et al., 2016). La asimilación de estas ideas estructuradas no ocurre a través de la
razón o la experiencia, sino que se graba de manera inconsciente durante la socialización,
siendo la familia y la escuela los principales agentes de transmisión (Stern, 2007).
Es importante destacar que los estereotipos actúan como herramientas cognitivas que
simplifican la percepción de la realidad, permitiendo a la mente completar información sin
poseer datos verídicos (González-Gijón et al., 2022). En este sentido, Stern (2007) menciona
que la principal preocupación en el ámbito académico y social radica en que estos
estereotipos, una vez asumidos, se naturalizan al olvidar que son construcciones sociales y
llegan a considerarse verdades absolutas.
Esta rigidez dificulta enormemente su cambio, incluso cuando las condiciones sociales que
los originaron se han modificado (González-Gijón et al., 2022). Los estereotipos tradicionales
sitúan a las mujeres en una posición de vulnerabilidad y subordinación, asociándose a
cualidades como la sensibilidad, la ternura, la debilidad y la pasividad. A la vez, se les
atribuyen mayores habilidades para el cuidado y las tareas domésticas, confinándolas
predominantemente al ámbito privado.
Por el contrario, a los varones se les asignan atributos como la razón, la fuerza, la autoridad,
la agresividad y la independencia, vinculándolos con el ámbito público y el rol de proveedor
y protector (D’Ovidio, 2020). En la etapa adolescente, la interiorización de estos patrones
binarios es particularmente intensa, y estudios indican que los varones tienden a mostrar
actitudes más sexistas y estereotipos más arraigados que las mujeres (Villanueva y
Garau-Alberola, 2019).
Las consecuencias de estas concepciones son profundas, ya que las expectativas rígidas
fomentan la desigualdad y la discriminación (González-Gavaldón, 1999). Respecto a la
conducta interpersonal y sexual, los estereotipos actúan como un filtro cultural que guía las
actitudes y reglas sobre la sexualidad (Hernández-Montaño y González-Tovar, 2015).
En diversos contextos socioculturales, se observa que la iniciación sexual masculina es vista
como una prueba de virilidad y experiencia, mientras que para las jóvenes, el sexo está
condicionado por la necesidad de demostrar “respetabilidad” para confirmar su valor y buscar
una pareja que asuma responsabilidades (Stern, 2007). La investigación ha evidenciado que el
apego a los roles tradicionales se vincula a la aparición de actitudes favorables hacia la
violencia de género, ya que estos roles legitiman relaciones de desigualdad.
De hecho, existe una relación directa entre el sexismo y la agresión física o verbal hacia las
mujeres (González-Gijón et al., 2022). Un hallazgo recurrente es que en los primeros
encuentros sexuales, en todos los sectores sociales, la protección suele omitirse, lo que se
atribuye a que la práctica del “sexo seguro” se opone a las ideas fundamentales de feminidad
y masculinidad tradicionales (Stern, 2007).
A pesar de que las nuevas generaciones de jóvenes universitarios, quienes tienen mayor
acceso a la información y conocimiento, se enfrentan a discursos modernos que promueven la
equidad y la igualdad, las creencias estereotipadas tradicionales aún persisten en este sector
(Hernández-Montaño; González-Tovar, 2015). Estudios realizados en México han encontrado
que el arraigo a posturas tradicionales es mayor en los varones y en algunas divisiones
académicas específicas, como ingeniería (Cubillas et al., 2016).
Los hombres que tienen más interiorizados estos roles son aquellos que otorgan mayor valor
a factores tradicionales en la división del trabajo, como el cuidado de los hijos asignado a las
mujeres y la percepción de que la mujer trabaja más en el hogar (Hernández-Herrera, 2019).
En consecuencia, el mantenimiento de los estereotipos de género y su impacto en la conducta
adolescente representan un obstáculo invisible para el desarrollo pleno y la igualdad de
oportunidades (Hernández-Herrera, 2019).
Resulta importante identificar y caracterizar la presencia de estos estereotipos para
comprender mejor los mecanismos que perpetúan la desigualdad y las conductas
problemáticas asociadas, como la violencia de género, el control en las relaciones afectivas y
las limitaciones en las trayectorias de vida (Villanueva y Grau-Alberola, 2019).
Por lo tanto, esta investigación busca analizar la influencia de los estereotipos de género en
las conductas de dos adolescentes, con el propósito de identificar las conductas que expresan
en los ámbitos familiar, escolar y social, así como clasificar dichas conductas según su
relación con los estereotipos de género. A partir de ello, se espera generar una comprensión
más clara sobre cómo estos adolescentes reconocen y describen comportamientos asociados a
estas creencias, con el fin de aportar un panorama descriptivo y contextualizado del papel que
los estereotipos desempeñan en su vida cotidiana.
Justificación
La investigación aborda una problemática social y académica relevante, ya que los
estereotipos y roles de género influyen de manera directa en el desarrollo personal, social y
emocional de las personas (García-Garza, 2022). Los estereotipos de género, entendidos
como creencias preconcebidas y socialmente compartidas sobre las características o
funciones que hombres y mujeres “deberían” cumplir (Cubillas et al., 2016; García y
Carbonell, 2022), se adquieren desde la infancia mediante procesos de socialización que
ocurren principalmente en la familia y la escuela. Estas ideas suelen quedar grabadas de
forma inconsciente y se convierten en reflejos de una cultura e historia que definen lo
masculino y lo femenino como categorías rígidas y normativas (Stern, 2007).
La adolescencia es un periodo especialmente significativo para estudiar este fenómeno, pues
se trata de una etapa caracterizada por profundos cambios biológicos, psicológicos y sociales,
en la que se consolida la identidad de género (Pineda-Pérez y Aliño-Santiago, 2002). Durante
estos años, los esquemas sexistas aprendidos previamente influyen en la manera en que los
adolescentes interactúan con sus pares, construyen relaciones afectivo-sexuales y elaboran
proyectos personales de futuro (Villanueva y Grau-Alberola, 2019). Esta influencia se
acentúa con el inicio de la vida sexual, etapa en la que los roles tradicionales tienden a
reforzarse (González-Gijón, 2022).
A pesar de los discursos actuales que promueven la equidad, los estereotipos de género
continúan presentes debido a que se han naturalizado a lo largo del tiempo. Su persistencia
dificulta la deconstrucción de los roles que los sostienen (Amurrio-Vélez et al., 2009) y
mantiene prácticas que legitiman la desigualdad, la discriminación y diversas formas de
injusticia social (D’Ovidio, 2020; González-Gavaldón, 1999). Estas ideas no solo definen
expectativas de comportamiento, sino que también establecen límites para la expresión
emocional y la participación social. En el caso de los hombres, el estereotipo tradicional
exige fortaleza, invulnerabilidad emocional y la obligación de ser proveedores, lo que asocia
la masculinidad con la racionalidad y el control (Stern, 2007). Como resultado, expresar
sentimientos o mostrarse vulnerable suele considerarse inapropiado para ellos (Cubillas et al.,
2016; D’Ovidio, 2020). En contraste, las mujeres son vinculadas con la sensibilidad, la
fragilidad y la responsabilidad del cuidado, lo que históricamente ha colocado su papel en
una posición subordinada (García-Garza, 2022).
El impacto de estos estereotipos se refleja de manera directa en las conductas adolescentes.
En el ámbito académico y profesional, influyen en las elecciones vocacionales y en la
valoración social del trabajo, de manera que las mujeres suelen ser impulsadas hacia áreas
asociadas al cuidado, lo que perpetúa desigualdades futuras (Cubillas et al., 2016). En el
plano afectivo-sexual, los estereotipos generan expectativas diferenciadas: a los hombres se
les atribuye un deseo sexual activo, mientras que a las mujeres se les exige control y respeto
hacia su propia sexualidad, lo que crea dinámicas contradictorias que dificultan la
comunicación y la prevención en los encuentros sexuales, especialmente los primeros (Stern,
2007; Hernández-Montaño y González-Tovar, 2015). En lo referente a la violencia, la
interiorización de los roles tradicionales se asocia con actitudes sexistas y con una mayor
tolerancia hacia conductas de control y agresión, incluso en contextos virtuales, donde estas
acciones pueden ser interpretadas como muestras de cariño o confianza debido a los mitos del
amor romántico (González-Gijón et al., 2022; Donoso-Vázquez et al., 2018). La
culpabilización de las mujeres frente a la violencia que enfrentan contribuye además a ocultar
el trasfondo estructural que sostiene el patriarcado (D’Ovidio, 2020).
Dado que estas creencias influyen en la forma en que los adolescentes actúan, interpretan sus
relaciones y se posicionan en el mundo, es necesario estudiar cómo las perciben y cómo las
expresan en su vida cotidiana. Su arraigo mantiene estructuras de poder que generan
desigualdad y conflicto (Serrano-Patten y Marín-Sarmiento, 2017), por lo que resulta
fundamental comprender las percepciones actuales de los jóvenes, quienes serán los futuros
adultos que participarán en la construcción de la vida social (Hernández-Herrera, 2019).
En este contexto, la investigación Estereotipos de género y conducta adolescente se justifica
por la necesidad de conocer de qué manera estos estereotipos influyen en las conductas
observables de los adolescentes y cómo se manifiestan en ámbitos como la sexualidad, las
relaciones interpersonales y la toma de decisiones. Este análisis contribuye a generar
conocimiento situado que permita evaluar si existen avances o retrocesos en torno a la
equidad de género (Hernández-Herrera, 2019) y proporciona información que puede orientar
a las instituciones educativas en la creación de estrategias pedagógicas e intervenciones con
perspectiva de género (García-Garza, 2022; Cubillas et al., 2016; González-Gijón et al.,
2022). Comprender estos procesos es indispensable para avanzar hacia comunidades más
igualitarias, en las que las oportunidades y el desarrollo de las personas no estén
condicionados por creencias sexistas (García-Garza, 2022).
Objetivos del proyecto
Objetivo general
Analizar la influencia de los estereotipos de género en las conductas de dos adolescentes.
Objetivos específicos
1. Identificar las conductas que presentan los adolescentes en los ámbitos familiar,
escolar y social.
2. Clasificar las conductas identificadas según su relación con los estereotipos de género.
Pregunta de investigación: ¿Cómo los estereotipos de género influyen en las conductas de
dos adolescentes?
Supuestos de investigación
Se espera que los adolescentes identifiquen y describan conductas que consideran asociadas a
los estereotipos de género.
Metodología
Diseño
El estudio tiene un diseño no experimental ya que no habrá manipulación de variables de
ningún tipo. El alcance del estudio es exploratorio dado que las variables serán estudiadas en
su ambiente natural.
Las variables a investigar en este estudio serán los estereotipos de género en adolescente y las
conductas que deriven de ello. En este sentido, entendemos como estereotipo de género a las
creencias que han sido socialmente compartidas sobre las características que hombres y
mujeres poseen, que se les asigna de manera indiscriminada a ambos grupos (González, Ruiz
y Ortiz, 2022). Asimismo las conductas y comportamientos se asignan de forma dicotómica
al género, basándose en estilos cognitivos, actitudinales y conductuales (Pérez, 2014; Walker
& Barton, 1983).
Método
Participantes
La muestra es de una mujer y un hombre adolescentes de 15 y 16 años de edad.
Criterios de inclusión
- Ser hombre o mujer cisgénero.
- Tener 15 o 16 años de edad.
- Ser estudiante.
- Haber aceptado y fir
- Haber firmado el asentimiento informado por parte de los adolescentes.
- Haber firmado y aceptado el consentimiento informado por parte de los padres.
Criterios de exclusión
- Identificarse con un género diferente al sexo biológico.
- No contar con el consentimiento informado de padres para menores de edad.
Muestreo
Se realizará un muestreo no probabilístico, dado que no se realizará la elección de manera
aleatoria, asimismo será por conveniencia ya que el acceso a los participantes resulta
inmediato y viable para la realización del estudio.
Escenario
Instrumentos
Para la recolección de información se utilizará una entrevista semiestructurada, diseñada
específicamente para explorar la manera en que los adolescentes comprenden, reproducen o
cuestionan los estereotipos de género, así como las conductas que consideran asociadas a
dichos estereotipos en su vida cotidiana.
La entrevista semiestructurada permitirá profundizar en las experiencias, percepciones y
significados que los participantes atribuyen a los roles y expectativas de género. Este tipo de
instrumento es adecuado debido a que permite seguir un conjunto de preguntas previamente
definidas, pero también da espacio para que los adolescentes expresen libremente situaciones
personales, ejemplos y opiniones que no podrían captarse con un instrumento estandarizado.
Materiales y aparatos
Procedimiento
Se llevará a cabo un estudio con un hombre y una mujer adolescentes de entre 15 a 20 años
de edad, con el propósito de determinar cuáles de sus conductas están relacionadas con los
estereotipos de género.
Previo a la entrevista, se le pedirá a cada participante menor de edad firmar el asentimiento
informado y se le dará un consentimiento informado para ser firmado por padres/madres o
tutores. En caso de ser mayor de edad, se le pedirá firmar el consentimiento informado. En
dichos documentos se explicará el propósito del estudio, la confidencialidad con la que será
tratada la información recabada, así como el carácter voluntario de su participación.
Una vez que los participantes hayan accedido a participar en el estudio firmado los
documentos, se dará paso a la entrevista.
Análisis de datos
El análisis de los resultados se llevará a cabo mediante un análisis temático, el cual servirá
para identificar patrones de significado en los discursos de los participantes. Este
procedimiento permitirá organizar y comprender cómo los adolescentes interpretan los
estereotipos de género y qué conductas reconocen como asociadas a dichos estereotipos en su
vida cotidiana.
Una vez transcritas las entrevistas, se realizará una lectura exhaustiva del material con el
propósito de familiarizarse con el contenido y obtener una visión general de los relatos.
Posteriormente, se procederá a una codificación inicial, en la cual se identificarán fragmentos
de texto relevantes para los objetivos del estudio; estos fragmentos se marcarán con códigos
que representen ideas, comportamientos, creencias o experiencias relacionadas con los
estereotipos de género.
Finalmente, los temas serán analizados e interpretados con base en la literatura revisada, lo
que permitirá contrastar los hallazgos del estudio con investigaciones previas y discutir su
relevancia en el contexto sociocultural de los participantes.
Referencias
Amurrio-Veléz, M., Larrinaga-Rentería, A., Usategui-Basozabal, E., y Del Valle-Loroño, A. I.
(2009). Los estereotipos de género en los/las jóvenes y adolescentes. XVII Congreso de
Estudios Vascos: Innovación para el progreso sostenible, 2027–248.
Cubillas-Rodríguez, M. J., Valdez, E. A., Dominguez-Ibañez, S. E., Román-Pérez, R.,
Hernández-Montaño, A., y Zapata-Salazar, J. (2016). Creencias sobre estereotipos de
género de jóvenes universitarios del norte de México. Diversitas: Perspectivas en
Psicología, 12(2), 217–230.
Donoso-Vázquez, T., Rubio-Hurtado, M. J., y Vilá-Baños, R. (2018). La adolescencia ante la
violencia de género 2.0: concepciones, conductas y experiencias. Educación XXI, 21(1),
109–134.
D’Ovidio, A. C. (2020). Roles y estereotipos de género: experiencias de socialización en
adolescentes. XII Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en
Psicología, XXVII Jornadas de Investigación, XVI Encuentro de Investigadores en
Psicología del MERCOSUR, II Encuentro de Investigación de Terapia Ocupacional, II
Encuentro de Musicoterapia. Facultad de Psicología - Universidad de Buenos Aires,
Buenos Aires.
García-Garza, G. (2022). Estereotipos y elementos que intervienen en la perspectiva de género
desde la perspectiva del alumnado. Revista de Investigación Educativa de la REDIECH,
13(e1574), 1–12.
García-Viamontes, D., y Carbonell-Vargas, M. S. (2022). Los estereotipos de género. Un estudio
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González-Gabaldón, B. (1999). Los estereotipos como factor de socialización en el género.
Comunicar, 12, 79–88.
González-Guijón, G., Ruiz-Garzón, F., y Ortiz-Gómez, M. M. (2022). Los estereotipos de
género en adolescentes: análisis en un contexto multicultural. Revista Colombiana de
Educación, 90, 164–184.
Hernández-Herrera, C. A. (2019). Los jóvenes mexicanos y sus construcciones relacionadas con
los roles de género. Acta Universitaria, 29(e2493), 1–16.
Hernández-Montaño, A., y González-Tovar, J. (2016). Los roles y estereotipos de género en los
comportamientos sexuales de jóvenes de Coahuila, México: aproximación desde la Teoría
Fundamentada. Revista de Ciencias Humanas de la Conducta, 23(2), 112–120.
Pineda Pérez, S., y Aliño Santiago, M. (2002). El concepto de adolescencia. En R. Márquez
Gálvez y E. F. Colás Pérez (Eds.), Manual de prácticas clínicas para la atención integral
a la salud en la adolescencia (2.ª ed., pp. 15–23). MINSAP.
Serrano-Patten, A. C., y Marín-Sarmiento, E. V. (2017). Estereotipos de género en adolescentes
de la unidad educativa “Chordeleg” periodo 2016-2017. Revista Electrónica de Psicología
Iztacala, 20(3), 105–129.
Stern, C. (2007). Estereotipos de género, relaciones sexuales y embarazo adolescente en las
vidas de los jóvenes de diferentes contextos socioculturales en México. Revista de
Estudios Sociológicos, XXV(73), 105–129.
Anexo 1. Consentimiento informado
UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO
FACULTAD DE ESTUDIOS SUPERIORES IZTACALA
Estado de México a de del 2026
Al firmar este consentimiento informado accede a que su hija/o participe en la investigación
“Estereotipo de género y conducta adolescente” Cuyo objetivo es: Analizar la influencia de
los estereotipos de género en las conductas de los adolescentes.
Esta investigación ha sido desarrollada por los estudiantes: Gómez Vázquez Alejandro Josué,
López Pacheco Mariana Aimée, Rodríguez Salcedo Samantha Elizabeth y Rojas Alpízar
Raymundo, pertenecientes a la Licenciatura en Psicología de la Facultad de Estudios
Superiores Iztacala de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Para que su hija/o pueda ser partícipe de esta investigación es necesario que tenga de 14 a 16
años y que sea hombre o mujer cisgenero. Asimismo, es necesario que el adolescente firme
una carta de asentimiento, en donde acepte participar voluntariamente en la investigación.
También accede a que mediante una entrevista semiestructurada se recabarán datos de su
hija/o relacionados con los ámbitos familiares, escolares y sociales. Asimismo, reconoce que
la entrevista se podría dividir en dos sesiones que tengan una duración aproximada de dos
horas cada una. Al finalizar la sesión(es), se le otorgará un folleto con información de
estereotipos de géneros.
Está plenamente informada(o) de que la confidencialidad de los datos personales y de los
aspectos relativos a los ámbitos familiares, escolares y sociales serán rigurosamente
respetados en cualquier informe de investigación o publicación derivada de este estudio. La
información presentada será exclusivamente de carácter grupal, y se tomarán las medidas
necesarias para modificar o anonimizar cualquier elemento que pudiera permitir la
identificación del participante.
Usted podrá contactar a la Dra. Laura Evelia Torres Velázquez al correo electrónico:
lauratv555@[Link], en caso de que tenga cualquier duda acerca de la investigación.
Usted tendrá total libertad de retirar del estudio en cualquier momento a su hija/o y por
cualquier motivo o circunstancia, sin tener que dar explicaciones. Entiende que cualquier
duda o queja sobre la ética del proyecto, podrá dirigirse a la Comisión de Ética de la FESI al
correo: [Link]@[Link].
Si está de acuerdo con el consentimiento informado, favor de poner su número de contacto,
nombre completo y firmar en la línea posterior, usted recibirá una copia de este
consentimiento firmado. En caso de no estar de acuerdo con el consentimiento informado,
favor de no firmar.
Número de contacto del padre o tutor:
Nombre del padre o tutor Nombre del testigo
Frima Firma
Anexo 2. Asentimiento informado
UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO
FACULTAD DE ESTUDIOS SUPERIORES IZTACALA
Estado de México a de del 2026
Yo: ________________________________________________________________ accedo a
participar en la investigación “Estereotipo de género y conducta adolescente”, dirigida a
adolescentes. Cuyo objetivo es: Analizar la influencia de los estereotipos de género en las
conductas de los adolescentes.
Esta investigación ha sido desarrollada por los estudiantes: Gómez Vázquez Alejandro Josué,
López Pacheco Mariana Aimée, Rodríguez Salcedo Samantha Elizabeth y Rojas Alpízar
Raymundo, pertenecientes a la Licenciatura en Psicología en la Facultad de Estudios
Superiores Iztacala de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Para poder ser partícipe de esta investigación es necesario que tengas de 14 a 16 años y que
seas hombre o mujer cisgenero. Asimismo, al firmar este asentimiento aceptas participar
voluntariamente en esta investigación.
También accedes a que mediante una entrevista semiestructurada se recabarán tus datos
relacionados con los ámbitos familiares, escolares y sociales. Asimismo, reconoces que la
entrevista se podría dividirse en dos sesiones que tengan una duración aproximada de dos
horas cada una. Al finalizar la sesión(es), se te otorgará un folleto con información de
estereotipos de géneros.
Estás plenamente informada(o) de que la confidencialidad de los datos personales y de los
aspectos relativos a los ámbitos familiares, escolares y sociales serán rigurosamente
respetados en cualquier informe de investigación o publicación derivada de este estudio. La
información presentada será exclusivamente de carácter grupal, y se tomarán las medidas
necesarias para modificar o anonimizar cualquier elemento que pudiera permitir la
identificación del participante.
Usted podrá contactar a la Dra. Laura Evelia Torres Velázquez al correo electrónico:
lauratv555@[Link], en caso de que tenga cualquier duda acerca de la investigación.
Usted tendrá total libertad de retirarse del estudio en cualquier momento por cualquier
motivo o circunstancia, sin tener que dar explicaciones. Entiende que cualquier duda o queja
sobre la ética del proyecto, podrá dirigirse a la Comisión de Ética de la FESI al correo:
[Link]@[Link].
Si está de acuerdo con el asentimiento, favor de poner su nombre completo y firmar en la
línea posterior, usted recibirá una copia de este consentimiento firmado. En caso de no estar
de acuerdo con el asentimiento informado, favor de no firmar.
Nombre de la/él participante Nombre del testigo
Frima Firma
Anexo 3. Instrumento