Trombolisis con Alteplasa en el Accidente
Cerebrovascular Isquémico Agudo entre 4,5 y 24 horas
Ensayo Clínico Aleatorizado HOPE
JAMA, 2025; 334(9):788–797.
Autores: Ying Zhou, PhD; Yaode He, MD; Bruce C. V. Campbell, PhD; David S. Liebeskind,
MD; y col.
Para los investigadores del estudio HOPE.
Importancia
La seguridad y eficacia de los trombolíticos intravenosos más allá de las 4,5 horas del inicio
del accidente cerebrovascular isquémico (ACV) siguen siendo insuficientemente estudiadas.
Objetivo
Evaluar la seguridad y eficacia de la administración intravenosa de alteplasa entre 4,5 y 24
horas después del inicio del ACV isquémico en pacientes con tejido cerebral potencialmente
recuperable, independientemente de la presencia o no de oclusión de gran vaso.
Diseño, entorno y participantes
Ensayo clínico aleatorizado, abierto, con evaluación de desenlaces cegada, realizado en 26
centros de atención del ACV en China.
Se incluyeron 372 pacientes con ACV isquémico agudo y tejido cerebral viable
determinado por estudios de perfusión, entre el 21 de junio de 2021 y el 30 de junio de
2024 (seguimiento final: 2 de octubre de 2024).
Los criterios de inclusión exigían:
● inicio de síntomas (o punto medio entre el último momento conocido como “bien” y el
reconocimiento de síntomas, si era desconocido) de entre 4,5 y 24 horas antes de la
evaluación;
● sin indicación inicial de trombectomía endovascular.
El análisis de datos se realizó entre diciembre de 2024 y febrero de 2025.
Intervenciones
Los pacientes fueron asignados aleatoriamente (1:1) mediante algoritmo de minimización
para recibir:
● Alteplasa intravenosa (0,9 mg/kg, dosis máxima 90 mg), o
● Tratamiento médico estándar.
Medidas principales de resultado
El desenlace primario de eficacia fue la independencia funcional a los 90 días, definida
como una puntuación de 0 a 1 en la Escala de Rankin modificada (mRS).
Los desenlaces de seguridad incluyeron hemorragia intracraneal sintomática dentro de
las 36 horas y mortalidad por cualquier causa dentro de los 90 días.
Resultados
Se incluyeron 372 pacientes (mediana de edad 72 años [rango intercuartil 64–80]; 43 %
mujeres). Todos completaron el seguimiento.
● Independencia funcional (mRS 0–1 a 90 días):
○ Alteplasa: 40 % (75/186)
○ Tratamiento estándar: 26 % (49/186)
○ Riesgo relativo ajustado: 1,52 (IC 95 %, 1,14–2,02; p = 0,004)
○ Diferencia absoluta no ajustada: +13,98 % (IC 95 %, 4,5–23,5 %)
● Hemorragia intracraneal sintomática (en 36 h):
○ Alteplasa: 3,8 %
○ Control: 0,5 %
○ Riesgo relativo ajustado: 7,34 (IC 95 %, 1,54–34,84; p = 0,01)
● Mortalidad a 90 días:
11 % en ambos grupos (p = 0,76).
Conclusiones y relevancia
En pacientes con ACV isquémico agudo con tejido cerebral potencialmente recuperable
identificado por imagen de perfusión, y sin trombectomía inicial, la administración de
alteplasa intravenosa entre 4,5 y 24 horas del inicio del evento se asoció con mejor
recuperación funcional, aunque con mayor incidencia de hemorragia intracraneal
sintomática.
No se observó diferencia en la mortalidad global.
Registro del estudio: [Link], Identificador NCT04879615.
Publicación: JAMA, 7 de agosto de 2025.
Introducción
Durante las últimas décadas, la trombolisis intravenosa (TIV) se ha consolidado como el
pilar del tratamiento de reperfusión en el accidente cerebrovascular (ACV) isquémico
agudo.
El tratamiento estándar dentro de las 4,5 horas del inicio de los síntomas se basa en
criterios clínicos y en tomografía computada (TC) simple sin contraste para identificar a los
pacientes candidatos a TIV.
La extensión del tiempo terapéutico desde 3 a 4,5 horas aumentó la proporción de
pacientes elegibles en aproximadamente un 30 %. Sin embargo, la mayoría de los
pacientes con ACV llegan al hospital más allá de ese umbral, y ampliar la ventana
terapéutica hasta las 24 horas podría aumentar significativamente la elegibilidad, siempre
que la selección de pacientes sea adecuada.
Los avances en las técnicas de imagen por perfusión y en el procesamiento digital
estandarizado han permitido identificar con mayor precisión el tejido cerebral
potencialmente recuperable (“penumbra isquémica”).
El ensayo EXTEND y metaanálisis posteriores demostraron un beneficio neto significativo
de la trombolisis con alteplasa hasta 9 horas después del inicio, o en pacientes con ACV al
despertar (“wake-up stroke”), siempre que se documentara un mismatch de perfusión
(discordancia entre volumen de tejido hipoperfundido y núcleo isquémico).
Diversos estudios han sugerido que, en pacientes con circulación colateral robusta, la
penumbra isquémica puede persistir más de 24 horas, lo que plantea la posibilidad de
extender aún más la ventana terapéutica.
Más recientemente, los ensayos TIMELESS y TRACE-3 evaluaron la trombolisis con
tenecteplasa entre 4,5 y 24 horas del inicio de los síntomas en pacientes con oclusión de
gran vaso, confirmando la seguridad del tratamiento, pero con resultados inconsistentes en
eficacia.
Cabe destacar que, en el estudio TIMELESS, una gran proporción de pacientes fue
sometida rápidamente a trombectomía, lo cual podría haber interferido con el efecto real del
fármaco trombolítico.
Asimismo, los pacientes con oclusión de vasos distales no fueron incluidos en dichos
ensayos, aunque podrían beneficiarse del tratamiento trombolítico dentro de una ventana
extendida.
En muchos países de ingresos bajos y medianos, la trombectomía mecánica no está
disponible o su acceso es limitado.
Por ello, el ensayo HOPE (Treatment With Intravenous Alteplase in Ischemic Stroke
Patients With Onset Time Between 4.5 and 24 Hours) fue diseñado para evaluar si los
pacientes con tejido cerebral potencialmente recuperable —y sin plan inicial de
trombectomía— podían beneficiarse de la trombolisis intravenosa dentro de una ventana
extendida de 4,5 a 24 horas tras el inicio de los síntomas.
Dado que la TC de perfusión es una técnica ampliamente disponible en distintos entornos
hospitalarios, se utilizó este método para estimar el núcleo isquémico irreversible y la
penumbra potencialmente salvable.
La presencia o ausencia de oclusión de gran vaso no fue criterio de inclusión ni exclusión
en este ensayo.
Métodos
Diseño del estudio
Se trató de un ensayo clínico aleatorizado, abierto y con evaluación de desenlaces
cegada, realizado en 26 centros de ACV en China.
El diseño, la ejecución y el análisis fueron supervisados por un comité directivo, con
monitoreo de seguridad a cargo de un comité independiente de seguridad de datos
(DSMB).
El protocolo fue aprobado por los comités de ética de la Universidad de Zhejiang y de cada
centro participante.
Todos los pacientes o sus representantes legales firmaron consentimiento informado
escrito antes de su inclusión.
El ensayo se condujo conforme a la Declaración de Helsinki y a las Buenas Prácticas
Clínicas (ICH-GCP), siguiendo además las directrices CONSORT para reportes de ensayos
clínicos.
Participantes
Se incluyeron pacientes con ACV isquémico agudo y tejido potencialmente recuperable
en la TC de perfusión, que se presentaron entre 4,5 y 24 horas desde el inicio del evento.
En los casos de ACV al despertar o con hora de inicio desconocida, se utilizó el punto
medio entre el último momento conocido como “bien” y el reconocimiento de los síntomas.
Criterios de inclusión principales:
● Edad ≥ 18 años.
● Déficit neurológico compatible con ACV isquémico con un NIHSS entre 4 y 26 (0–
42; puntajes mayores indican mayor gravedad).
● Escala de Rankin modificada previa ≤ 1 (independencia funcional antes del
evento).
● Imagen de perfusión que mostrara núcleo isquémico ≤ 70 mL, relación
entre volumen hipoperfundido y núcleo ≥ 1,2, y una diferencia
absoluta de volumen ≥ 10 mL.
○ El núcleo isquémico se definió como regiones con flujo sanguíneo
cerebral < 30 % del tejido normal.
○ La zona hipoperfundida fue aquella con un tiempo al máximo del residuo
> 6 segundos.
Los pacientes con oclusión de gran vaso y elegibilidad para trombectomía fueron
informados de los beneficios y riesgos del procedimiento antes de la aleatorización.
Solo aquellos que rechazaron expresamente la trombectomía fueron evaluados para
ingreso al ensayo.
Esta decisión se tomó de manera independiente del estudio, para no influir en la atención
clínica.
Se excluyeron pacientes con plan de trombectomía al momento de la aleatorización o con
contraindicaciones estándar para alteplasa, excepto el límite temporal extendido.
Los criterios completos se detallan en el suplemento del estudio original.
Aleatorización y Enmascaramiento
Los participantes elegibles fueron asignados aleatoriamente (1:1) al grupo alteplasa o al
grupo de tratamiento médico estándar mediante un sistema centralizado, seguro y basado
en la web.
Se utilizó un algoritmo de minimización estocástico para equilibrar los grupos según tres
variables clave:
● edad (<70 o ≥70 años),
● tiempo desde el inicio de los síntomas hasta la aleatorización (<9 o ≥9
horas),
● puntuación NIHSS al momento de la aleatorización (<10 o ≥10).
Este método mantuvo la ocultación de la secuencia de asignación, incorporando
aleatoriedad para evitar predicciones de tratamiento.
Los investigadores locales accedieron al sistema web para completar la asignación del
tratamiento.
El ensayo fue abierto en cuanto al tratamiento (los médicos sabían qué intervención se
administraba), pero los evaluadores clínicos de los desenlaces y el comité de
adjudicación independiente, encargados de revisar los resultados primarios, secundarios
y los eventos hemorrágicos, permanecieron ciegos al grupo de asignación.
Intervenciones
Grupo alteplasa
Los pacientes asignados a este grupo recibieron alteplasa intravenosa a una dosis de 0,9
mg/kg (dosis máxima 90 mg).
El 10 % de la dosis se administró como bolo en 1 minuto, seguido por una infusión
continua de 60 minutos con el resto del fármaco.
Después de 24 horas, recibieron tratamiento estándar post-ACV, que incluía terapia
antiplaquetaria si estaba indicada, siguiendo las guías clínicas establecidas.
Grupo tratamiento estándar
Los pacientes de este grupo recibieron terapia antiplaquetaria y soporte médico general
conforme a las mismas guías clínicas, iniciadas desde el momento de la aleatorización.
Los pacientes en quienes se había planificado trombectomía endovascular durante el
cribado fueron excluidos, aunque se permitió realizar trombectomía de rescate luego de la
aleatorización si el cuadro clínico lo justificaba.
Durante la selección, se recopilaron datos demográficos, antecedentes médicos,
medicación previa, resultados de laboratorio, puntuaciones neurológicas (mRS y NIHSS) e
imágenes de perfusión.
La TC de perfusión basal confirmaba la elegibilidad y la posible transformación
hemorrágica se evaluaba entre 24 y 36 horas después mediante TC o resonancia
magnética (RMN).
Desenlaces
Eficacia
El desenlace primario fue la independencia funcional sin discapacidad a los 90 días,
definida como una puntuación de 0–1 en la escala de Rankin modificada (mRS).
Las evaluaciones fueron realizadas por personal certificado y ciego a la asignación.
En los seguimientos telefónicos, las entrevistas fueron grabadas y evaluadas centralmente
por evaluadores entrenados.
En los casos donde no había registro de audio, la mRS fue valorada presencialmente por
investigadores certificados también cegados al tratamiento.
Los desenlaces secundarios incluyeron:
● independencia funcional (mRS 0–2) y mRS 0–3 a los 90 días;
● análisis ordinal completo de la distribución de mRS a los 90 días;
● mejoría neurológica mayor, definida como una disminución ≥8 puntos en el
NIHSS comparado con el valor basal o alcanzar una puntuación NIHSS <1
a las 24 horas y a los 7 días.
Seguridad
Los eventos de seguridad incluyeron:
● hemorragia intracraneal sintomática dentro de las 36 horas (definida como
cualquier hemorragia intracraneal identificada como causa principal del
deterioro neurológico ≥4 puntos en el NIHSS o muerte);
● hematoma parenquimatoso dentro de las 36 horas;
● mortalidad por cualquier causa dentro de los 90 días.
Los eventos adversos se clasificaron conforme a los criterios del National Cancer Institute
(CTCAE v5.0).
Cálculo del tamaño muestral
El tamaño de muestra se estimó con base en una cohorte observacional previa del centro
coordinador, que incluyó 62 pacientes tratados dentro de 4,5–24 horas usando criterios de
inclusión idénticos.
En ese grupo, el 35 % de los tratados con alteplasa alcanzó mRS 0–1 frente al 21 % con
tratamiento estándar.
Asumiendo una tasa de abandono del 15 %, se calculó que 372 pacientes (186 por
grupo) proporcionarían un 80 % de poder para detectar una diferencia absoluta del 14 %
con un error tipo I bilateral de 0,05.
Análisis estadístico
El análisis principal incluyó a todos los pacientes aleatorizados, con datos disponibles de
mRS a los 90 días, incluyendo aquellos que fallecieron (asignados mRS = 6), y se realizó
según el principio de intención de tratar.
El análisis de seguridad incluyó a todos los pacientes aleatorizados con al menos una
evaluación de seguridad completada.
Los pacientes que no cumplían criterios tras la aleatorización o que recibieron
trombectomía de rescate fueron excluidos del análisis por protocolo, pero mantenidos
en el análisis principal para conservar la validez de la aleatorización.
Se utilizó una regresión de Poisson modificada con estimación robusta de errores
estándar, ajustando por edad, NIHSS y tiempo desde el inicio hasta la aleatorización, para
comparar los desenlaces primarios, secundarios y de seguridad entre grupos.
Los resultados se expresaron como riesgos relativos ajustados (RRa) con intervalos de
confianza del 95 %.
En una versión anterior del protocolo, se había previsto usar regresión logística (odds
ratio); por lo tanto, esos análisis se informaron como sensibilidad.
La distribución ordinal de mRS se analizó mediante regresión logística ordinal (modelo
de odds proporcionales), reportando la odds común de mejoría funcional.
Se combinaron las categorías mRS 5 y 6 para evitar interpretar una transición de muerte a
discapacidad severa como mejoría.
No fue necesario imputar datos faltantes, dado que los datos de eficacia estaban completos.
Además, se realizaron análisis de sensibilidad excluyendo pacientes cuyas imágenes de
perfusión reanalizadas centralmente no cumplían los umbrales predefinidos.
Subgrupos preespecificados
Los análisis de subgrupos incluyeron:
● edad (<80 vs ≥80 años),
● sexo,
● NIHSS inicial (<10 vs ≥10),
● categoría temporal (4,5–9 h, 9–24 h o inicio desconocido),
● localización de la oclusión (carótida interna, segmento M1 o M2 de ACM, u otros),
● clasificación etiológica del ACV.
Además, se realizaron dos análisis post hoc:
1. Comparación entre pacientes que cumplían o no los criterios de mismatch utilizados
en los ensayos EXTEND y TRACE-3.
2. Comparación entre los pacientes incluidos en el centro coordinador y los de los
demás sitios.
No se planificó análisis intermedio.
El comité independiente de seguridad revisaba periódicamente los eventos adversos.
Se consideró p < 0,05 (bilateral) como estadísticamente significativo.
Los análisis se realizaron con SAS v9.4.
Resultados
Características de los pacientes
Entre el 21 de junio de 2021 y el 30 de junio de 2024, se incluyeron 372 pacientes,
asignados en partes iguales a los grupos de alteplasa intravenosa (n=186) y tratamiento
médico estándar (n=186).
Las características demográficas y clínicas basales fueron similares entre ambos grupos.
● Edad mediana: 72 años (rango intercuartil 64–80).
● Sexo femenino: 43 %.
● Puntaje NIHSS mediano: 10 (rango intercuartil 6–15).
En cuanto al tiempo desde el inicio del ACV:
● 34,7 % (129 pacientes) fueron tratados dentro de las 4,5–9 horas,
● 13,7 % (51 pacientes) dentro de >9–24 horas,
● y el 51,6 % (192 pacientes) presentaron ACV al despertar o con hora de inicio
desconocida.
En total, 36,6 % de los pacientes presentaron oclusión distal más allá de los grandes
vasos (carótida interna, M1 o M2 proximal), afectando ramas distales de la arteria cerebral
media, cerebral anterior o posterior. En un 2,7 % no se detectó oclusión definida.
Hubo cruces entre grupos mínimos:
● 4 pacientes del grupo control recibieron alteplasa,
● 4 del grupo alteplasa recibieron tratamiento estándar.
Se realizaron trombectomías de rescate en 10 pacientes (3 del grupo alteplasa y 7
del control).
Resultado primario: independencia funcional (mRS 0–1 a 90 días)
● Grupo alteplasa: 40,3 % (75/186)
● Grupo control: 26,3 % (49/186)
Esto correspondió a un riesgo relativo ajustado (RRa) de 1,52 (IC 95 %, 1,14–2,02; p =
0,004), con una diferencia absoluta de 13,98 % (IC 95 %, 4,5–23,4 %).
Los resultados fueron similares en el análisis por protocolo.
Las evaluaciones de mRS se realizaron:
● mediante audio centralizado en 94,6 % de los casos,
● por investigadores locales cegados en 2,1 %,
● y por información de fallecimiento en 3,2 %.
Resultados secundarios
● mRS 0–2 a 90 días:
○ Alteplasa: 55,4 %
○ Control: 45,7 %
○ RRa: 1,20 (IC 95 %, 1,00–1,45; p = 0,052)
● mRS 0–3 a 90 días:
○ Alteplasa: 64,5 %
○ Control: 61,3 %
○ p = 0,47
● Distribución ordinal completa del mRS:
El análisis mostró mejor distribución funcional a favor de alteplasa
(odds ratio común ajustada: 1,51; IC 95 %, 1,04–2,18; p = 0,03).
● Mejoría neurológica mayor:
○ A las 24 h: 21 % con alteplasa vs 12,9 % con tratamiento estándar (p = 0,04).
○ A los 7 días: 35,5 % vs 27,2 % (p = 0,10).
Análisis de subgrupos
El beneficio del tratamiento con alteplasa fue consistente en la mayoría de los subgrupos
preespecificados:
● Edad (<80 vs ≥80 años)
● Sexo
● Severidad inicial (NIHSS <10 o ≥10)
● Tiempo desde inicio (4,5–9 h; 9–24 h; o inicio desconocido)
● Sitio de oclusión (carótida, M1, M2 o distal)
Solo se observó una interacción significativa con la clasificación etiológica del ACV (p
= 0,02):
● El efecto fue mayor en pacientes con ateroesclerosis intracraneal,
● y menor en los de origen aterotrombótico extracraneal.
En los análisis de sensibilidad (logísticos y ajustados por edad, NIHSS y tiempo), los
resultados se mantuvieron estables.
Excluyendo los 9 pacientes cuyas imágenes no cumplían los criterios de perfusión
predefinidos, los resultados no variaron (RRa 1,46; IC 95 %, 1,08–1,97; p = 0,01).
Eventos adversos
● Hemorragia intracraneal sintomática (≤36 h):
○ Alteplasa: 3,8 % (7/185)
○ Control: 0,5 % (1/182)
○ RRa ajustado: 7,34 (IC 95 %, 1,54–34,84; p = 0,01)
● Hematoma parenquimatoso (≤36 h):
○ Alteplasa: 7,6 %
○ Control: 3,3 %
○ RRa ajustado: 2,14 (IC 95 %, 0,87–5,26; p = 0,10)
● Mortalidad a 90 días:
○ Alteplasa: 10,8 %
○ Control: 10,8 %
○ RRa ajustado: 0,91 (IC 95 %, 0,52–1,62; p = 0,76)
La frecuencia de eventos adversos graves por sistema orgánico fue similar entre grupos,
sin diferencias significativas en causas de muerte ni complicaciones no hemorrágicas.
Resumen visual del resultado principal
El efecto del tratamiento se observó de forma clara en la distribución de mRS a 90 días:
● Mayor proporción de pacientes sin discapacidad (mRS 0–1) en el grupo alteplasa,
● sin aumento en mortalidad total,
● pero con un incremento en el riesgo de hemorragia intracraneal sintomática
comparable al observado en otros ensayos de ventana extendida (EXTEND,
TIMELESS, TRACE-3).
Discusión
Este ensayo demostró que, en pacientes con accidente cerebrovascular isquémico
agudo que presentaban tejido cerebral potencialmente recuperable y para quienes no
se planificó trombectomía endovascular inicial, la administración de alteplasa
intravenosa entre 4,5 y 24 horas después del inicio de los síntomas resultó en una mayor
proporción de pacientes con independencia funcional (mRS 0–1 a 90 días) en
comparación con el tratamiento médico estándar.
Los resultados secundarios (mRS 0–2, análisis ordinal de mRS y mejoría neurológica
temprana) respaldaron este beneficio funcional.
La tasa de hemorragia intracraneal sintomática fue mayor en el grupo alteplasa, pero la
mortalidad a 90 días fue idéntica en ambos grupos (10,8 %), lo que sugiere que el
aumento del riesgo hemorrágico no se tradujo en mayor letalidad.
Relación con estudios previos
Este ensayo amplía la evidencia sobre el uso de trombolisis intravenosa más allá de las
9 horas establecidas por el ensayo EXTEND, el cual demostró beneficio en pacientes
seleccionados por imagen de perfusión.
A diferencia de EXTEND, el estudio HOPE incluyó tanto oclusiones proximales como
distales, ampliando la aplicabilidad del tratamiento.
Si bien la alteplasa ha sido el trombolítico estándar durante décadas, estudios recientes
han evaluado tenecteplasa, una variante con vida media más prolongada que permite
administración en bolo.
El ensayo TRACE-3 mostró que la tenecteplasa intravenosa administrada entre 4,5 y 24
horas mejoró los desenlaces en pacientes con oclusión de gran vaso y sin acceso a
trombectomía.
Los autores de TRACE-3 destacaron la relevancia de este enfoque en pacientes que
inicialmente se presentan en hospitales sin capacidad de trombectomía y que pueden
quedar fuera de ventana al ser trasladados.
El ensayo TIMELESS, también con tenecteplasa y ventana extendida, no demostró
beneficio, probablemente porque la mayoría de los pacientes fueron sometidos a
trombectomía solo 15 minutos después de recibir el fármaco, reduciendo el tiempo
efectivo para que la trombolisis actuara.
El estudio HOPE difiere de ambos: incluyó pacientes con y sin oclusión de gran vaso, utilizó
criterios de imagen menos restrictivos y no dependió de software comercial
específico (como RAPID o iStroke), lo que refleja mejor las condiciones del mundo real y
mejora la factibilidad en hospitales con recursos limitados.
Relevancia clínica
El hallazgo central del ensayo HOPE es que la alteplasa intravenosa puede ser
beneficiosa incluso hasta 24 horas después del inicio del ACV, siempre que exista tejido
cerebral salvable confirmado por imagen de perfusión.
Esto es especialmente relevante para:
● Centros donde la trombectomía no está disponible o se retrasa,
● Pacientes con oclusión de vasos distales o sin oclusión visible,
● Sistemas de salud con recursos limitados o ubicaciones geográficas remotas.
A pesar del aumento en hemorragias sintomáticas (3,8 %), la incidencia fue comparable a la
observada en estudios previos con ventana extendida:
● TRACE-3: 3,0 %
● TIMELESS: 3,2 %
● EXTEND: 6,2 %
Estos datos refuerzan que, con una adecuada selección por imagen, el riesgo
hemorrágico es aceptable frente al potencial beneficio funcional.
Limitaciones
Los autores reconocen varias limitaciones:
1. Diseño abierto:
Los investigadores sabían qué tratamiento recibía cada paciente, lo que podría
introducir sesgo. Sin embargo, los evaluadores de desenlaces estuvieron cegados
y los cruces de tratamiento fueron mínimos.
2. Exclusión de candidatos a trombectomía planificada:
Los resultados no son extrapolables a pacientes que recibirán trombectomía con
puente trombolítico (“bridging therapy”) en ventana extendida.
3. Heterogeneidad etiológica:
El efecto del tratamiento fue mayor en pacientes con ateroesclerosis intracraneal,
lo que podría reflejar características anatómicas o de colaterales más favorables.
4. Amplio rango de severidad (NIHSS 4–26):
Aunque los subgrupos mostraron consistencia, las diferencias individuales en
pronóstico podrían influir en los resultados.
Además, los análisis de subgrupos no se ajustaron por multiplicidad, por lo que
deben interpretarse como exploratorios.
Conclusiones
En este ensayo clínico aleatorizado, la administración de alteplasa intravenosa entre 4,5
y 24 horas después del inicio de un ACV isquémico agudo, en pacientes con tejido
cerebral recuperable confirmado por imagen de perfusión y sin indicación inicial de
trombectomía, se asoció con:
● Mayor probabilidad de independencia funcional a los 90 días,
● Aumento de hemorragia intracraneal sintomática,
● Sin incremento en la mortalidad global.
Estos hallazgos respaldan la extensión de la ventana terapéutica para trombolisis
intravenosa en pacientes cuidadosamente seleccionados mediante imagen, especialmente
en contextos donde la trombectomía no es una opción inmediata.
Registro del ensayo: [Link] NCT04879615
Financiamiento: Fundación Nacional de Ciencias Naturales de China
Publicación: JAMA, 7 de agosto de 2025.