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Renacimiento en Italia: Arte y Humanismo

EL RENACIMIENTO EN ITALIA

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EL RENACIMIENTO EN ITALIA:

Por supuesto, es imposible comprender el arte de un momento concreto de la


historia, sin conocer su contexto histórico, y es que, todo movimiento artístico es reflejo
de la situación histórica en el que se desarrolla.
En torno a finales del siglo XIV y durante el siglo XV, se observa en el centro y
norte de Italia, un impulso artístico y cultural. Este impulso denominado Renacimiento,
se desarrollará en aquellos puntos urbanizados de la zona mencionada, como Florencia,
Padua, Milán, Venecia, Ferrara o Mantua, y posteriormente, se extenderá por toda
Europa.
Por estos momentos, la península itálica no era, ni mucho menos, un Estado
unificado, sino que se trataba de una zona fragmentada donde perviven repúblicas,
principados, y ciudades-estados, que ejercieron su dominio e influencia sobre los
territorios circundantes. Se trata de diferentes gobiernos autoritarios y aristocráticos que
rivalizan en lo comercial, en lo político y también, en lo artístico. Y es que por este
entonces, muchos de estos estados italianos vivían una prosperidad económica debido a la
actividad comercial en el Mediterráneo (ruta de la seda).
Como es natural, en esta zona, desde la Baja Edad Media, surgió un fecundo
sector burgués que basaba su economía en las actividades comerciales y que se convirtió
en una clase refinada, culta, cortesana y con un gusto exquisito a nivel artístico. Como
consecuencia de esto, surgieron familias de gobernantes que se convirtieron en
reconocidos mecenas (Ej. Medicis de Florencia).

1. EL TÉRMINO:
Re-nacimiento = nuevo nacimiento.
Puede definirse renacimiento como el fenómeno artístico y cultural que se
desarrolló a comienzos de la Edad Moderna y que se caracteriza principalmente por la
recuperación cultural de la Antigüedad clásica y la superación de los esquemas
medievales que supeditaban el arte a la religión y la finalidad didáctica.
En líneas generales el Renacimiento es resultado del impulso intelectual y
artístico del humanismo. El humanismo surge con diversos intelectuales (Petrarca) que
tratan de recuperar la cultura y el saber pagano de Grecia y Roma y que se inicia en los
siglo XII y XIII.

2. EL HUMANISMO:
En el siglo XIV, poetas italianos como Petrarca o Boccaccio (primeros
humanistas), sentaron las bases de una nueva actitud que conduce al humanismo. Estos
humanistas serán los culpables de la nueva configuración que se establecerá en la
mentalidad de los siglos venideros (Maquiavelo, Erasmo de Rótterdam, Copérnico,...).
Las principales características del humanismo será:
o Redescubrimiento del saber clásico. Este interés se expanderá por toda
Europa gracias al descubrimiento de la imprenta en el siglo XV
(Guttenberg). Esta cultura clásica se tomó como modelo moral y estético,
aunque con un espíritu nuevo.
o Superación del teocentrismo medieval. Se comienza a considerar al ser
humano como centro del universo
o Avances técnicos y científicos. Estos alimentarán un espíritu de progreso
de la humanidad por conocer todos los campos del saber. Avances como
nuevos instrumentos de navegación, avances en matemáticas, geometría,
etc.
o Visión científica de la historia. El conocimiento de la historia se aleja de
la fe.
o Mecenazgo a cargo de la nobleza, el clero, comerciantes ricos y los
papas que llamaron a los artistas a su corte.

1
3. TEMPORALIZACIÓN:
En el arte renacentista podemos distinguir varias etapas:
- Primer Renacimiento o Quattrocento. Se da en el siglo XV y
tiene como centro geográfico principal, Florencia. En esta
ciudad, los artistas se agrupan en torno a la familia mecena de
los Medicis.
- Alto Renacimiento o Cinquecento. Este se desarrolla en el
siglo XVI y tiene como centro artístico la ciudad de Roma. Será
ahora los papas, quienes someterán el arte a la religión, los
nuevos mecenas.
- Manierismo. A partir de 1525, comenzará esta etapa que
indica la decadencia del Renacimiento. Será un arte poco
homogéneo que no aportará novedades técnicas.

4. CARACTERÍSTICAS GENERALES DEL NUEVO ARTE:


Fue en esta época cuando surge la denominación o distinción entre artes mayores
(arquitectura, escultura y pintura) y artes menores (cerámica, tapiz, orfebrería, mosaico,
grabado,...). En líneas generales, podemos decir que el nuevo arte se caracteriza por:
o Recuperación del arte clásico: Se recuperan las órdenes arquitectónicas
clásicas, los modelos escultóricos del período griego clásico y algunos
temas mitológicos de la Antigüedad representados en la pintura.
o La figura humana, comenzará a ser centro de atención de las
representaciones artísticas, dejando de ser Dios el protagonista, aunque,
no se abandonan los temas religiosos.
o La perfección técnica y la belleza, se antepondrán al significado y la
espiritualidad de la obra.
o El arte se convierte en una actividad intelectual, deja de ser, por tanto,
una actividad meramente artesanal. Se aplica al arte los estudios
humanísticos de matemáticas, geometría, historia, lenguas, cultura clásica
y ciencias de la naturaleza. Los artistas firmarán, por primera vez, las
obras y serán considerados como genios.
o Se entenderá el arte como un todo unitario. Se supera así, el carácter
fragmentario del arte gótico.

2
1. LA ARQUITECTURA RENACENTISTA EN ITALIA:
1.1. QUATTROCENTO:
Al contrario de lo que pasó con el gótico, en el Renacimiento, el nuevo arte se
inició la arquitectura con cierto retraso con respecto a la pintura y a la escultura.
Florencia es en el siglo XV, la ciudad más floreciente de la península itálica. Es
en esta ciudad, donde los Medicis, grandes banqueros y dueños de la ciudad, se
convierten en los mecenas más importantes del momento. Quizás, la riqueza económica
de la ciudad y el gran desarrollo del humanismo, sean las causas del gran desarrollo
artístico que alcanzó Florencia en estos años.
Por otra parte, Roma comenzó a tomar importancia, desde estos momentos, desde
el punto de vista artístico, debido a la presencia de edificios o monumentos artísticos que
quedaban de la antigüedad. A Roma comienzan a llegar artistas para formarse.
En este sentido, y debido al interés que comienza a surgir por la arquitectura
clásica, se recuperan escritos de clásicos referidos a la arquitectura, es el caso de la obra
De architectura de Vitrubio. Se trata de un arquitecto romano que vivió en el siglo I a. C.
Y cuyo trabajo se convirtió en el punto de partida de los principales arquitectos
renacentistas. Se trata de un autor clásico admirado sobre todo por su teoría de la
proporción de la arquitectura. Creyó que la perfección se podía conseguir y creó reglas
para conseguir la proporción ideal. Creía que el círculo y el cuadrado eran dos formas
perfectas que tenían que servir de base a todo diseño aceptable. El hombre, como ejemplo
de proporciones perfectas, comenzó a ser el modelo de proporción de las edificaciones.
Basándose estos diez libros de Vitrubio, aparecieron diversas obras que teorizaban sobre
las proporciones como el libro De divina proportione de Paccioli.
Como consecuencia de esto, a partir de ahora, los edificios no sólo van a
responder a principios religiosos, sino que serán producto de un cálculo matemático,
elemento que deriva del cálculo matemático, de la armonía y del buen gusto. En este
sentido, comienza a imponerse la denominada proporción áurea (uno de alto por uno con
sesenta y uno de ancho) en algunos edificios. Además, frente a los edificios góticos,
habituados a recibir mosaicos y frescos, los nuevos edificios del Renacimiento aparecerán
con una pared limpia y luminosa, no sólo por el gusto a la pureza geométrica sino
también como respuesta o símbolo de la claridad divina. En este sentido, se entiende el
uso frecuente de las cúpulas circulares.
En lo que se refiere al espacio, debemos decir que desaparece la concepción
medieval basada en la tensión longitudinal hacia el altar mayor. A partir de ahora,
comienzan a proliferar los planes centrales por la influencia clásica. Incluso en los
longitudinales, se intenta obtener una unidad espacial con interiores anchos y claros.
Se comienzan a utilizar elementos propios de la arquitectura clásica. Por ejemplo,
se comienza a preferir las soluciones abovedadas (bóvedas de aristas y de medio cañón)
y las cúpulas, que se convierte en las protagonistas. Proliferarán los arcos de medio
punto apoyados en columnas con un ligero éntasis y no en pilares. También lo harán las
pilastras en las paredes, y serán estas últimas los verdaderos elementos sustentantes,
aunque las columnas se usarán mucho. El orden más utilizado en estos momentos será el
corintio.
Por último, y antes de empezar a analizar los diferentes artistas de esta época,
debemos decir que la arquitectura del Quattrocento se puede dividir en dos etapas. Una
primera etapa correspondiente a la primera mitad del siglo XV, donde se estudian sobre
todo las proporciones. Y una segunda etapa, correspondiente a la segunda mitad del siglo,
donde prolifera una arquitectura con un sentido más ornamental.

a) Filipo Bruneleschi (1377-1446):

Comenzó su carrera de artista siendo escultor, actividad que dejó de desempeñas


tras se derrota en el certamen de las puertas del Baptisterio en 1402. Se dice que marchó a
roma con Donatello, y allí estudió los monumentos arquitectónicos de la Antigüedad y

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parece haber sido el primero que realizó mediciones exactas de dichos edificios. Parece
que este empeño, Brunelleschi descubrió la perspectiva científica1.
Una de las obras arquitectónicas más importantes de este arquitecto es la
denominada Cúpula de Santa María de Florencia. El arquitecto, sólo tenía que realizar
una cúpula a una catedral gótica, sin embargo, esta construcción tenía una dificultad
añadida, ya que, la construcción poseía ya un tambor octogonal que le exigía la
utilización de nervios (solución nervada) y también, otra dificultad era, que debía levantar
dicha cúpula sin la ayuda de cimbras por sus dimensiones. Para ello imitó los
abovedamientos romanos y empleó dos cúpulas superpuestas pero sin fundir y muy
ligeras (cúpula ingrávida o hueca). La cúpula interior es de media naranja y la exterior es
ligeramente apuntada y servirá de contrapunto de fuerzas de la interior.
Otra importante obra de Filipo Brunelleschi es el llamado Hospital de Inocentes
de Florencia. Se trata de una obra enteramente renacentista. Está formado por un pórtico
ligero (loggia) de amplios vanos y esbeltas columnas. Sin embargo, el piso superior
contrasta con su gran opacidad (aparecen ventanas coronadas por un frontón). Se trata del
primer ejemplo renacentista.
Otra de las obras importantes de este arquitecto es el templo de San Lorenzo. Se
trata de un edificio religiosos que no se terminó hasta después de la muerte del
arquitecto. Se trata de una obra para la familia de loa Medicis. En principio y mirando su
planta, parece que no se aleja mucho de una construcción gótica, sin embargo, la nave
central y el transepto no son abovedados. Se le inserta un nuevo énfasis de simetría y
regularidad, ya que la totalidad del proyecto consta de unidades cuadradas: cuatro de
grandes dimensiones forman el santuario, el crucero y los brazos del transepto; y otras
cuatro se combinan para dar origen a la nave central; unas terceras, equivalentes a la
cuarta parte de las grandes, integran las naves laterales y las capillas anejas al transepto.
Es decir, que Brunelleschi, concibió San Lorenzo como una agrupación de espacios
cúbicos ideales. Su interior es estático y frío, sustituyéndose así el calor y el fluido
movimiento espacial del gótico. Desde su puerta, podemos abarcar con la mirada la
práctica totalidad del edificio, poniéndose en práctica la perspectiva lineal.
Tanto el templo de san Lorenzo, como el del Santo Espíritu, también de
Brunelleschi, son un ejemplo de proporción, de elegancia compositiva, de simplicidad
decorativa a las que se añade una luz homogénea que añade unidad al conjunto.
La Capilla Pazzi es también obra de veremos de Brunelleschi. La capilla fue
comenzada en torno a 1430 pero no fue terminado hasta su muerte. Posee una fachada
original formado por un atrio, reminiscencia del nártex de los templos paleocristianos,
dando a la fachada un aspecto de un cancel colocado delante del cuerpo principal del
edificio. Que armoniza bóvedas, arcos y elementos arquitrabados. El círculo (cúpula) y el
cuadrado (planta) son armonizados armoniosamente.
Brunelleschi también llevó a cabo obras civiles. Como ejemplo, el Palacio Pitti.
Está concebido como una masa cerrada que tiene pretensiones de muralla. Usa sillar de
tipo almohadillado, de tradición romana (opus quadratum). Pero en la base coloca una
variante, el sillar rústico, que ofrece la cara sin tallar, lo cual acentúa el efecto de robustez
y de no terminado.

b) Michelozzo (1396-1472):

Los Medicis, confiaron a un hombre joven, como era Michelozzo, el que sería el
Palazzo Medici-Riccardi en Florencia. La construcción se inició en 1444, y recuerda
todavía a los palacios-fortalezas florentinos, pero el tipo ha sido transformando según los
principios brunelleschianos. Está formado por tres pisos que componen una secuencia
gradual, constituyendo cada uno una unidad de por sí: el inferior está construido en

1
Perspectiva: Representación del espacio con profundidad sobre una superficie plana. Existen varios
tipos de perspectivas, la lineal o matemática inventada por Brunelleschi y la aérea que se generalizó con
Leonardo da Vinci.

4
almohadillado, en albañilería “rústica”; el segundo de los bloques es de superficie lisa con
junturas (dentadas); la superficie de la tercera es perfectamente lisa. Encima del conjunto
se encuentra, a modo de tapa, una cornisa muy saliente inspirada en la de los templos
romanos y que acentúa la finalidad de los tres pisos.

c) León Battista Alberti (1404-1472):

Se trata de un florentino que ha vivido y trabajado casi siempre fuera de


Florencia.
Alberti escribió diversos tratados sobre arquitectura. Crea una ciencia
arquitectónica basada en el número y en la proporción. Las armonías numéricas son
análogas a las musicales. Basándose en esto, el autor crea la fachada de Santa María la
Novella en Florencia.
Toda la fachada puede ser inscrito en en cuadro. El cuerpo principal se compone
de otros dos cuadrados, cuyo lado es la mitad del general. En otro cuadro como éstos
puede ser encerrado el cuerpo superior. La ventana de arriba tiene la proporción 1:1, y la
de abajo, 2:3. en este templo, Alberti inauguró un modelo de fachada, consistente en dos
cuerpos de tamaño distinto, unidos por volutas y coronadas por un frontón.
Otra gran obra de Alberti es San Andrea de Mantua, cuya fachada se asemeja a
un arco de triunfo romano. En esta fachada, el autor incluye pilastras poco salientes (de
orden colosal) que acentúan la primacía de la superficie mural. Su interior consta de una
única nave longitudinal con capillas laterales atravesadas por un crucero que se corona
con una cúpula. En este templo, el autor aplica elementos de la antigua arquitectura
romana como los arcos de medio punto, la elevación del templo sobre un podio y las
columnas corintias.
El templo de Malatesta en Rímini, es una obra donde se muestra lo mejor del
influjo de la arquitectura romana. La fachada se asemeja a un arco de triunfo con
superposición de órdenes, dando a arcos y columnas una misión decorativa, como la
tenían en el Coliseo. Se trata de un templo encargado hacia el 1450 por Segismondo
Malatesta, señor de la ciudad de Rimini, y destinado a convertirse en panteón de su él, su
esposa y su familia. A los lados del edificio podemos encontrar profunda y austeras
hornacinas coronadas con arcos y con sarcófagos de piedra en su interior. En la fachada
hay tres nichos similares, el mayor de los cuales enmarca la puerta principal, mientras los
otros dos (hoy cegados) estaban destinadas a contener los sepulcros principales. En la
fachada también, podemos encontrar cuatro pilastras como, cuerpos independientes, a las
cuales se les ha dispuesto unos elementos cuadrados que sobresalen para que se apoyen y
para que no llegue al entablamiento. Este último aspecto, hace que se proyecten
divisiones verticales en la fachada y le dé más relieve que a los aspectos horizontales y
nos da la impresión de que cada columna sostiene una parte importante de del piso
superior.
Por último, hacer mención al Palazzo Rucellai. Nos encontramos con una
robusta cornisa y la disposición en tres pisos, pero la articulación de los pisos es más
estricta y clásica. Consta de tres órdenes de pilastras superpuestas, separadas por anchos
intercolumnios, bajo arquitrabes, a imitación del Coliseo. Sin embargo, las pilastras
sobresalen poco del resto de la pared, dando la sensación de que toda la fachada parece
una superficie única. La horizontalidad de los pisos, se rompe con la verticalidad de las
pilastras.

1.2. CINQUECENTO O ALTO RENACIMIENTO:

El centro de la vida política y artística, se desplazará, en el siglo XVI, de


Florencia a Roma. En este nuevo centro artístico los mecenas no serán la rica burguesía
comercial, sino los Papas, sobre todo Julio II, León X y Sixto V.

5
Además, Venecia aumentará, por esta época también, su interés como centro
artístico.
Durante el siglo XVI también, podemos distinguir dos etapas artísticas
diferenciadas: una inicial donde predomina el sentimiento de la medida y del equilibrio;
en la segunda se inicia ya el dinamismo protobarroco en forma de manierismo.

1.2.1. Primera mitad del siglo XVI:

d) Donato Bramante (1444-1514):

La primera fase de su vida como artista, la desarrolla en Milán, y su arquitectura


posee un fuerte apego al Quattrocento. A partir de 1500, Bramante se dirige hacia Roma,
donde llevará a cabo su trabajo caracterizada por su simplicidad arquitectónica, muy
parecida a la realizada por Alberti.
De su arquitectura desaparece la decoración, y sólo se basará en el orden, medida,
proporción, masa. Concibe la arquitectura como un puro contraste de vacíos y llenos. Las
luces y sombras son manejadas con singular destreza, es decir, es un maestro de la
composición arquitectónica.
Un ejemplo de esto, lo encontramos en el templo San Pietro in Montorio en
Roma sufragado por los Reyes Católicos. Posee una planta circular y se encuentra
coronada por una cúpula, elemento utilizado en el Renacimiento continuamente. Este
templo señala el lugar donde murió San Pedro. Posee una triple grada con una columnata
de orden dórico-toscano. Además, Bramante aplica hornacinas hondamente resguardada y
excavadas en las potentes masa de albañilería. Estas cavidades están equilibradas por la
configuración convexa de la cúpula y las salientes molduras y cornisas. En líneas
generales, se trata de un pequeño templo de 5 m de diámetro y 12,5 m de altura, con un
pórtico circular de 16 columnas sobre el que descansa el entablamiento circular, rematado
en el piso superior una balaustrada.
El templo de San Pedro, encargado a Bramante en 1452 por el papa Julio II, es
otra de sus más destacadas obras. En 1502, comienza la construcción del templo, al cual
aplica una planta en forma de cruz griega con cúpula. Se trata de un plan bizantino,
basado en la acción de los empujes laterales y en la ligereza de la fábrica. La cúpula,
elemento clave de la construcción, debía elevarse sobre cuatro grandes pilares. Sin
embargo, la obra no fue terminada por el artista ya que falleció antes, con lo cual, la obra
fue continuada y modificada por otros artistas posteriores, aunque la idea original
pertenece a Bramante. La gran cúpula fue terminada por Miguel Ángel, aunque la
voluntad de Bramante fue la de que Rafael de Sanzio, el gran pintor, la terminara aunque
este quería modificar la planta comentada por una en cruz latina. Sin embargo, será
Miguel Ángel quien realizara la cúpula y respetara la creación de Bramante.
Posteriormente, diversos artistas añadieron elemento a la idea de Bramante. Tras la
muerte de Bramante, Antonio de Sangallo sucedió a Rafael en San Pedro, respetando la
idea de Bramante, pero tras su muerte en 1546, le sucederá en los trabajos, Miguel Ángel.

b) Miguel Ángel (1475-1564):

Se trata de un verdadero humanista que sobresale en las tres artes mayores. Es,
sin duda alguna, uno de los artistas o genios más sobresalientes y con más personalidad
del Renacimiento.
Miguel Ángel, ante todo, era un escultor, sin embargo, llevó a cabo diferentes
proyectos arquitectónicos que no tienen el menor desperdicio. Entre esas obras sobresale
es la cúpula de la iglesia de San Pedro.
En este sentido, si Bramante deseaba una cúpula, para su obra, ancha y redonda,
Miguel Ángel se fijó en la maravillosa cúpula de la catedral de Florencia, eso sí,
prescindiendo de la ligereza de este. Realizó, por tanto, una cúpula pesada, maciza y
esbelta. Ello le obligo a reforzar los pilares. El resultado es una cúpula de 42 m de ancha,

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cuya cúspide está a unos 132 m del suelo. Su plan es circular, pero, dispone una serie de
nervios que rompen con la monotonía. La cúpula se asiente en un robusto tambor,
rematado con un ático, decorado con columnas emparejadas, ventanas y guirnaldas.
En este sentido, Miguel Ángel, retoma el proyecto de Bramante, y perfecciona la
planta en cruz griega diseñada por este y la mejora.
Miguel Ángel, también realizó obras arquitectónicas en Florencia, su ciudad
natal. Entre otras, nombrar la sacristía de San Lorenzo, sepulcro de los Médicis. Sin
embargo una obra destacada es la Biblioteca Laurenciana. Edificio realizado por Vasari
pero con asesoramiento de Miguel Ángel. En este edificio podemos encontrar elementos
barrocos que se generalizarán en el siglo XVII.
La Biblioteca Laurenciana, se trata de un edificio cuya función es la de guardar
para el público la numerosa colección de libros y manuscritos de la familia Medici. En su
entrada, Miguel Ángel rompe con los ideales clásicos de la arquitectura del momento: el
tímpano de la puerta de la entrada está rota, las pilastras de la hornacinas se adelgazan
hacia abajo, las columnas no pertenecen a ningún orden definido, los modillones con
volutas no sostienen nada. Otra innovación que Miguel Ángel introduce en esta sala, es el
aplicar a la construcción columnas retraidas cuya función es la de recoger el esfuerzo de
las vigas del techo. Hasta ahora, tanto las columnas o pilastras como el dintel debían de
sobresalir del conjunto presentándose como entidades autónomas, sin embargo, Miguel
Ángel desafía este principio y esconde las columnas en la pared. Por otra parte, dota a la
entrada de una escalinata de un movimiento hacia abajo y hacia el exterior, como si se
derritiera.
Miguel Ángel, también intervino en la realización de una villa o palacio en
Roma. Hablamos del Palacio Farnesio. Se trata de una obra iniciada por Sangallo pero
continuado por Miguel Ángel. Se trata de un palacio cuya fachada se organiza a base de
ventanas superpuestas. Una serie de cornisas separa los tres pisos y una mayor corona el
edificio. Las ventanas se envuelven con columnas y frontones. Posee un gran equilibrio
macizo- vano.
Por último, nombrar la Plaza del Capitolio en Roma, en torno al cual realizó tres
edificios dispuestos con perfecta regularidad y donde dio perfectos conocimientos de
urbanismo y donde empleó el orden colosal.

1.2.2. Segunda mitad del siglo XVI:

En la segunda mitad del siglo XVI, se observa un acontecimiento que tendrá, sin
duda alguna, una gran repercusión en la arquitectura del momento. Se trata de la
Contrarreforma de la Iglesia Católica. Tras este acontecimiento, la iglesia o templo
tendrá dos funciones: por una parte, es el lugar del sacrificio, que se realizará en el altar
que se traslada a la cabecera, y por otra parte, el púlpito avanzará, en cambio, hasta la
nave, para que los fieles puedan comodamente entender.
En este sentido, será la ciudad de Roma, cuna del arte contrarreformista, y será en
esta ciudad, donde trabajará un artista destacado como es Viñola.

a) Jacobo Barozzi o Viñola (1507-1573):

Viñola no sólo colaboró y fue culpable de la realización de obras arquitectónicas,


sino también, fue un destacado tratadista y teórico como indica su libro Reglas de los
cinco órdenes de la arquitectura civil. En este sentido, apuntar que el orden toscano con
fuste liso se convirtió en el orden favorito del momento.
Viñola realizó varias villas importantes como la Villa Farnesio en Caprarola
(construcción pentagonal donde se renuncia al ornamento) o la Villa Giulia, palacio del
Papa Julio III en Roma.
Sin embargo, su obra más importante es la iglesia del Gesú de Roma. Se trata del
ideal de arquitectura contrarreformista. Se trata de un templo con planta de cruz latina con
una sola nave con bóveda de cañón, capillas laterales y cúpula en el crucero. Las capillas

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se mantienen en sombra, mientras que la cabecera atrae por la luminosidad que desprende
la cúpula. Se trata de un templo funcional, donde se impone la única nave debido a la
mejora acústica que trae consigo. Las capillas, con comunicaciones independientes,
permiten realizar varias misas sincrónicas, pero sin estorbar la principal que tiene lugar en
el altar mayor.
La fachada que Viñola tenía pensado para este templo no fue aceptado, y estaba
formado por dos cuerpos, unidos por aletas terminadas en volutas, prodigando las
divisiones y las alternancias de nichos y columnas. Se trataba de un conjunto de fuertes
claroscuros. Sin embargo, la fachada final realizado por Giacomo della Porta (1539-
1602), mantiene el esquema de Viñola de dos cuerpos unidos por aletas con volutas
inspirado en la obra de Alberti, pero simplificando los elementos.

b) Andrea Paladio (1508-1580):

Fue uno de los artistas más importantes y reconocidos de la segunda mitad del
siglo XVI en la ciudad de Venecia. Conoce y estudia las obras de Bramante, Sangallo y
Miguel Ángel. Su primer oficio fue el de cantero. La obra arquitectónica de Paladio se
caracteriza por la construcción de palacios y villas en Vicenza.
Paladio compartí con Alberti, la concepción de las proporciones numéricas en la
arquitectura. Las características más importantes de la obra de Paladio es la asociación de
elementos que se denomina: tramo rítmico. Esto lo consigue al realizar las siguientes
asociaciones: arco-arquitrabe, columnas de dos tamaños (para provocar tensión), y vano-
macizo. El contraste de luces es muy fuerte, ya que, se perforan óculos. Paladio también,
emplea en algunas de sus obras el orden gigante.
Palladio no sólo se conoce por su actuación práctica en la arquitectura en la
segunda mitad de siglo, sino que también, llevó a cabo obras teóricas sobre dicho arte
mayor. Su obra teórica sobre arquitectura se tituló Tratado de Arquitectura y a esta teoría
vincula su puesta en práctica.
Su obra más destacada es la denominada Villa Capra o Rotonda de Vicenza.
Se trata de una obra cuya planta es cuadrangular, que está coronado por una cúpula y
rematado en los cuatro costados por pórticos idénticos en forma de atrios de templo y
precedidos por una escalinata. Es decir, se trata de una casa de campo con una planta
centralizada y simétrica. La fachada nos recuerda mucho a los templos romanos.
Otra obra importante de Palladio fue la Iglesia de San Giorgio Maggior. Se trata
de una iglesia de planta basilical. La fachada de esta iglesia es muy innovadora, ya que, el
autor buscó un resultado clasicista para esta. Finalmente, Palladio superpuso una fachada
de templo alta y estrecha a otra baja y ancha, para resaltar la altura diferente de las naves
central y laterales (elemento manierista). En esta fachada, y como elemento de relación
entre los dos cuerpos, el autor aplica pilastras de orden gigante.

2. LA ESCULTURA RENACENTISTA EN ITALIA:

2.1. EL QUATTROCENTO:

Como hemos visto ya, el escaso arraigo del arte gótico en Italia, junto a la gran
presencia de arte clásico en la zona y la conciliación del hombre con la naturaleza
(propugnada por San Francisco de Asís), fueron elementos importantes para que
comenzara el Renacimiento.
Como ya hemos estudiado, el arte seguirá siendo eminentemente cristiano, pero
los artistas no se centrarán en el expresionismo de la obra, sino en la belleza de sus
formas. En el medievo, el feligrés ante la escultura y el arte en general, comprendía los
misterios de la religión, pero, sin embargo, en estos momentos, el feligrés, disfrutará
fundamentalmente, de la belleza y las formas de la obra.
En el Renacimiento, el artista abandona el anonimato que le perseguía en el
medievo y comienza a tener conciencia de creador, ya que, aunque el cliente le imponga

8
los temas, el artista se ve libre para dar a la obra un sentido personal. Los artistas
comienzan a formarse, en universidades, en el estudio científico de la anatomía, vedado
durante mucho tiempo por la Iglesia. En este sentido, los artistas comienzan a estudiar y
diseccionar cadáveres. Por otra parte, en este primer período florentino, los artistas,
formados en orfebrería, llegan a una gran perfección en el manejo de materiales como el
bronce.
Se observa en la escultura del quattrocento italiano, una vuelta a las
concepciones clásicas. Por ejemplo, se comienza a tener un gran interés por representar
la desnudez, y es que como Leonardo da Vinci decía, no hay cosa tan bella como pintar
un cuerpo humano desnudo. Otro elemento que nos indica esto, es la proliferación de
temas paganos, mitológicos y alegorías, pero eso sí, esto no significa que se aprecie una
paganización de la vida. Es decir, se mira la naturaleza como obra del Creador. Y es que
en este sentido, hay que decir, que los temas cristianos seguirán predominando sobre
cualquier otra temática.
Otra característica de la escultura del Quattrocento italiano (Florencia), es que,
toma forma en multitud de géneros: puertas monumentales, de bronce y mármol, altares,
tumbas, fuentes públicas, púlpitos, estatuaria urbanística, etc. En esta época, la escultura
intenta exaltar los valores del catolicismo, del Estado y del individuo.
Por último, otra característica, es que en esta primera mitad de siglo, triunfa el
realismo idealizado (influencia clásica), y además, reaparece el retrato (bustos, ecuestre,
funerario, etc.). Y renace el arte de la medalla.
Entre los escultores más sobresalientes del Quattrocento italiano afincados en
Florencia, sobresale entre otros Lorenzo Ghiberti, Jacopo della Quercia, Donatello,
Lucca della Robbia o Verrocchio.

a) Lorenzo Ghiberti (1378-1455):

Se trata de un broncista, formado en orfebrería, que posee tendencia a crear obras


de efectos pictóricos.
Ghiberti participó, junto a otros artistas como Jacopo della Quercia y
Brunelleschi, en un certamen para realizar una de las tres puertas del bautisterio de
Florencia (una de ellas realizado por Andrea Pisano). Como tema principal se fijó el tema
del Sacrificio de Isaac. El certamen fue ganado por Ghiberti por fundir todas las figuras
en un bloque y dar al conjunto una ambientación paisajística y pictórico con ricos
claroscuro. Sin embargo, este primer modelo poseía, todavía elementos góticos, como por
ejemplo, los marcos lobulados y grandes espacios vacíos, aunque también observamos
elementos clásicos como el movimiento del torso de Isaac..
Tras el triunfo que obtiene en el certamen, se le encarga a Ghiberti la realización
de la tercera puerta del Baptisterio. Dicha puerta la finaliza en 1452, y el resultado fue
muy exitoso, tanto que Miguel Ángel la llamó, la Puerta del Paraíso. Ghiberti reduce el
número de escenas a diez en dos columnas verticales de cinco escenas y aumenta su
tamaño. Adoptó, finalmente, un marco cuadrado para cada escena, elemento que
contribuyó a conseguir un efecto pictórico. Para conseguir este efecto, Ghiberti hace que
el modelado vaya decreciendo según se alejan las figuras hacia el fondo, donde se coloca
árboles y arquitectura clásica.

b) Donatello (1386-1466):

La mayoría de los autores coinciden en la opinión de que estamos ante,


posiblemente, el mejor escultor del siglo XV.
Se trata de un artista inteligente que supo combinar con maestría lo ideal, tan
característico en la escultura clásica, con lo real. No sólo aplicó el idealismo como único
elemento que recupera del pasado clásico, sino que también utiliza frecuentemente la
desnudez y el retrato ecuestre. Pero, sin embargo, mantiene como elemento medieval la

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utilización casi constante de lo realista. En este sentido, no tuvo reparos en representar
estados de ánimo, la alegría y la tristeza; el curso completo de la vida, desde la infancia a
la vejez; y por supuesto, no se detiene ante lo feo ni ante lo macabro.
Donatello poseía un total dominio de materiales como la piedra, el mármol, la
madera y el bronce. Además, también dominaba tanto la escultura en relieve como la
exenta o bulto redondo. De igual modo, trabajo diversos géneros como el ecuestre, las
imágenes religiosas, etc.
Sus primeras obras están llenas de belleza clásica como la Anunciación de la
iglesia florentina de Santa Croce, o el David de mármol.
A partir de 1412, la obra de Donatello se vuelve más serena y abandona la dulce
incurvación. En estos momentos, Donatello realiza las estatuas de Or san Michele y los
profetas de Campanile de Florencia. La serenidad de los profetas es evidente (San
Marcos Evangelista; el Marzocco, León símbolo de Florencia; el viejo calvo denominado
Zuccomne; y San Jorge). De las obras podemos destacar la autonomía con respecto a la
hornacina, su autoridad y la reaparición de un elemento tan clásico como el contrapposto
del San Marcos; la juventud y la energía reprimida del San Jorge; pero de todas, destaca
el realismo del Zuccomne, viejo profeta al que no se le dota, como era tradicional, de
barba y cabello largo, sino de una inesperada calvicie.
Otra de sus obras más importantes es la Cantoría o el púlpito de la catedral de
Florencia, donde se representa el modelo helenístico de los niños desnudos danzando
orgiásticamente impulsados por un frenesí baquico.
Otra obra destacado es el David de bronce que nos ofrece una postura praxiteliana
(contrapposto). Se trata del primer desnudo de bulto redondo en el Renacimiento. Se
muestra un David débil y joven en contraste con la gran y barbuda cabeza de Goliat.
También se observa un contraste entre el gorro decorado con guirnaldas de David con el
elaborado yelmo de Goliat. Es el triunfo de la inteligencia sobre la fuerza. Sin embargo,
este David no cuenta con un cuerpo totalmente desarrollado, al contrario de los atletas
elaborados en la edad clásica.
El David contrasta con la obra María Magdalena, realizada de madera, se aleja
mucho de los ideales clásico y nos recuerda a la escultura patética del medievo.
Por último destacar la escultura ecuestre del Gattamelata. Se trata de un caudillo
de armas famoso en la zona, al cual se esculpe acudiendo a Marco Aurelio como modelo.
Nadie hasta ahora había intentado esto, surge así el retrato ecuestre. Se trata de una obra
clasicista por la robustez y el equilibrio de proporciones (el jinete guarda la fuerza del
caballo). Mantiene un esquema compositivo cerrado, de ahí que el caballo apoye la pata
delantera en la bola, para garantizar el equilibrio y cerrar el contorno.

c) Lucca della Robbia (1400-1482):

En la segunda mitad del siglo, el acento realista decae para dejar sitio a la gracia,
al primor del ornato, a la delicadeza.
En este sentido, Lucca della Robia destaca con la introducción de un nuevo
material como es el barro cocido esmaltado, un material frágil pero inalterable.
Este autor, realizó en este material una Cantoría en la catedral de Florencia que
acompaña a la de Donatello. Se trata de dos obras que contrastan destacadamente. Por
una parte, la obra donisiaca y desenfrenado de Donatello, y por otro, la obra de alegría
contenida de Lucca de la Robbia. El romanticismo frente al clasicismo.
Lucca de la Robbia también realiza unas puertas de bronce para la sacristía de
Florencia, pero esta carece del efecto pictórico de la obra de Ghiberti, ya que, está
realizada de forma simétrica y monótona.

d) Verrocchio (1436-1488):
Se trata de un escultor que debe mucho a la obra de Donatello.
Su obra maestra es el retrato ecuestre del Condottiero Colleoni en Venecia. Fue
comenzado en 1483 y se terminó después de su muerte.

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Se trata, esta obra, de una réplica del Gattamelata. Sin embargo, si el Gattamelata
refleja firmeza y nobleza, el Colleoni irradia prepotencia, pasión y movimiento que lanza
al jinete hacia delante.

2.2. EL CINQUECENTO:

El siglo XVI, se caracteriza porque Roma toma el relevo de Florencia como


centro urbano importante debido a la influencia del Papado.
A nivel artístico, podemos distinguir tres momento:
- En sus inicios, encontramos una escultura donde predomina el
rigor del clasicismo.
- En su plenitud, se caracteriza por la aparición de la
expresividad y el movimiento.
- A finales de siglo, aparece el Manierismo.
Después de las genialidades de Donatello y Verrocchio, obras llenas de belleza y
perfección técnica, parecía que no podría existir ningún artista que llegara a este nivel.
Sin embargo, en el siglo XVI, aparecieron verdaderos artistas polifacéticos que
destacaron tanto en la pintura como en la escultura, como era los casos de Rafael o
Leonardo da Vinci.
Entre estos artistas, destaca Miguel Ángel (1475-1564). Se trata de un artista
muy polifacético, con una fuerte carácter que le llevó a reflejar sus estados de ánimo en
sus obras. Quizás, como resultado de esto, podemos destacar el gran dramatismo que
imprime a su escultura y que conoceremos como terrebilitá. Esta característica no es
exclusivo de este artista, sino que lo podíamos encontrar en otros escultores anteriores
como Donatello.
Miguel Ángel, a diferencia de Leonardo da Vinci, ve la escultura como una
simple “plasmación de hombres”, análoga a la creación divina. Entre los elementos que le
preocupaba, estaban los problemas del movimiento y de la composición.
Se trata de un artista que era capaz de esculpir grandes bloques de mármol, sin
necesidad a dividirlos. Adivina la figura que la piedra esconde y dicha figura sale limpia
y sin imperfecciones.
Aspiraba a la perfección absoluta, y cuando esta no la podía alcanzar, paraba el
trabajo, dejando finalmente la obra sin terminar deliberadamente (non finito).
Los inicios de Miguel Ángel se desarrollaron en Florencia bajo el mecenazgo de
Lorenzo el Magnífico de la familia Medici. En estos primeros momentos, Donatello, pero
sobre todo Jacopo della Quercchia tuvieron una gran influencia sobre su obra.
Una de sus obras iniciales fue la Piedad del Vaticano (1498-1499). Estas
primeras obras poseían una gran influencia grecolatina. En esta obra, la Virgen,
representada por una niña, sostiene el cuerpo del Hijo muerto. En esta obra, se representa
una belleza idealizada y la virginidad que tiene paralelos en la Grecia clásica. La
composición es piramidal.
Entre 1501 y 1503, elabora el David. Lo realiza de vuelta a Florencia. Se le
adjudicó a Miguel Ángel, un gran bloque de mármol que estaba situado en la Plaza de la
Señoría de Florencia. De este bloque, el artista extrajo una enorme figura enteriza que
representaba a David. Se trata de un joven de aspecto desafiante que está analizando al
rival y se dispone para la lucha. Se trata de una obra clásica en cuanto se dispone a ejercer
una actividad.
Diferentes críticos, comenta que la obra posee una desproporción en el excesivo
desarrollo de la cabeza, manos y pies, y un alargamiento inusual de los brazos. Sin
embargo, puede que el escultor intentara esculpir un joven que no está totalmente
desarrollado. La anatomía de la obra es perfecta y en su brazo derecho podemos observa
la tensión al que está expuesto el joven.
Otra de sus obras más importantes es el sepulcro de Julio II. Se trataba de un
ambicioso proyecto que el propio Julio II tenía en mente, pero que por su muerte

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prematura no se pudo realizar. En lugar de este sepulcro, Miguel Ángel realiza el Moisés
y los esclavos (moribundo e indómito).
El Moisés , que se encuentra en la Iglesia de San Pietro in Vincoli (Roma),
observamos de forma clara lo que hemos llamado terribilitá. Hay que tener en cuenta,
que es por estos momentos cuando se descubre el Laoconte, obra que influyó mucho en la
obra posterior de Miguel Ángel. Se observa una gran ira en el rostro del Moisés. Posee
barbas largas y elegantes que enreda con su mano derecha. El artista, recoge el momento
en el que Moisés observa la infidelidad de su pueblo. Los músculos se hinchan, las barbas
se encrespan como serpientes irritadas y la mirada lanza llamaradas de ira. El autor no
demuetra la tensión con movimientos violentos, sino que la sugiere estando en reposo.
Los esclavos poseen una gran expresividad corporal. Una de ellas se ríe con sus
manos encadenadas y otro lucha por liberarse.
Otra obra destacada es el Mausoleo de los Medicis de la capilla funeraria
medicea de San Lorenzo de Florencia. Sólo se realizó los mausoleos de Julián y Lorenzo
de Médicis. Las figuras sepulcrales se ofrecen sentadas. Lorenzo posee el empaque de un
general romano, y sienta en la mano derecha la cabeza en una actitud pensativa. Giuliano
parece también sentado con armadura clásica. Aparecen cuatro figuras desnudas que
simbolizan los cuatro momentos del día (la Aurora: mujer desperezándose. El Día: joven
vigoroso. La Tarde: viejo. Noche: mujer pletórica). Algunas figuras se quedaron
inacabadas.
Después de 1547, un Miguel Ángel viejo y desilusionado, las figuras del artista
tomas formas secas y de espíritu desgarrado. Se trata de obras consumidas sin acabar.
Llegamos al Manierismo. Como ejemplo de estas obras, mencionar las Piedades de
Rondanini. Estas obras no poseen ningún rasgo característico del Alto Renacimiento.

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3. LA PINTURA RENACENTISTA EN ITALIA:

3.1. CARACTERÍSTICAS GENERALES:

La pintura del Renacimiento italiano lo podemos dividir en cuatro fases bien


diferenciadas:
- El Trecento (s. XIV).
- El Quattrocento (s. XV).
- El Cinquecento (s. XVI).
- Pintura veneciana.
La pintura del Renacimiento en Italia, es heterogénea, pero podemos observar
características comunes:
- Técnica: es variada, ya que, puede darse tanto la pintura mural
al fresco como la pintura de caballete sobre madera o lienzo a
mediados del siglo XV, momento en el que se introduce el
óleo.
- Factura o textura: según autor.
- Línea: se observa, en un primer momento, una dependencia a la
línea, es decir, predomina los efectos plásticos. A partir del
siglo XVI, en Venecia pierde interés frente a la luz y el color
(efectos pictóricos). En este sentido, se intentará modelar las
figuras con la luz y las sobras.
- La luz: Es intensa en primeros planos y disminuye en los
fondos, ayudando a los efectos de perspectiva. El color es real
y poco simbólico.
- Espacio: Se basa en la perspectiva lineal. Se crea de forma
artificial un espacio pictórico tridimensional en el que se sitúa
los objetos de forma rigurosa según la proporción y que se
desarrolla ante el espacio. Responde a una visión monocular y
de inmovilidad, por poseer un punto de vista fijo. También
aparece la perspectiva aérea, basada en la difuminación de los
contornos y colores como efecto e la distancia , aunque este se
utilizará más en el Barroco.. También se utilizarán otro tipo de
engaños ópticos como escorzos violentos.
- La composición: Se organiza de acuerdo con esquemas
geométricos elementales: triángulos, círculos, pentágonos, etc.
Se ajusta a las proporciones. En el Quattrocento y cinquecento
se prefiere la simetría y la compensación de grupos, pero el
manierismo se inclinará por composiciones más inestables y
asimétricas.
- Formas de expresión: figurativa, naturalista e idealizada, con
gran importancia de la figura humana bella y proporcionada ( a
menudo aparece desnuda con gran perfección técnica).
- Contenido: religioso o profano.

3.2. EL TRECENTO:

Llamamos Trecento al arte italiano del siglo XIV. En este siglo, la pintura
comienza a tener un carácter prerrenacentista dentro de un marcado goticismo. Por tanto,
es en el Trecento, donde observamos que la pintura quiere desmarcarse de las pautas
medievales propugnado por Bizancio. Y es que, si en la pintura bizantina predomina un
ideal de la belleza abstracta, casi teológica, un afán decorativo y casi planista, de apurado
dibujo, los pintores italianos propugnan, por su parte, un ideal de belleza naturalista,
inspirada en la verdad, una síntesis de color y dibujo y una valoración de los volúmenes.
Sin embargo, quedan elementos bizantinos como el amor a lo pintoresco y al paisaje

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montañoso. Por tanto, no se trata de una ruptura radical con la pintura bizantina, pero
comienzan a observarse cambios.
En este período comienzan a observarse preocupación por la perspectiva
artificial. Para ello toman diversos recursos como introducir techos o suelo a las
habitaciones, la figuras se disponen delante y el espacio detrás. La novedad, será
introducir espacio delante y detrás de las figuras. La convergencia de las vigas del techo
indicará la profundidad.
Todas estas innovaciones en la pintura, las podemos apreciar en un florentino,
Giotto.
Giotto (1266-1337): Gozó de gran popularidad y de una alta situación social. Él
intenta dotar a las figuras de masa, darles una noción de volumen, por eso, es capaza de
colocar las figuras de espaldas.
Esto se observa ya en su obra, Lamentación sobre Cristo muerto,. Sus figuras
son sólidas y parecen achaparradas y pesadas y los rostros aparecen achatados. Intuye, en
la obra, el sentido de la profundidad, aunque en el fondo aparezca un gran telón o cielo
plano azul, escalonando las figuras. En la obra se valora el paisaje y se muestra
montañosos y con algunos árboles con en la pintura bizantina, aunque el paisaje aparece
empequeñecido, dándole la importancia a la figura.
Estudia la luz como elemento nuevo y esta dará unidad al cuadro, dejando de ser
vaga y difusa. Además, valora los espacios, dejando libertad a la figura y obviando así a
las largas series medievales.
Suele introducir animales en sus obras, dándole naturalismo. Además, es capaz de
darle unión psicológica al cuadro. Generalmente, y desde el punto de vista de la
composición, suele servirse de la asimetría. Además, emplea colores simples encajados
en un dibujo claro. Prefiere el efecto estético de la pintura que la composición jerárquica
de los personajes.
Otras de sus obras más importantes, son los frescos de la Capilla della Arena en
Padua, donde se narra los episodios de la vida de Cristo y la Virgen y del juicio
Universal. Se trata de una obra con gran dramatismo.
En líneas generales, el mérito de Giotto es haber constituido un credo pictórico
nuevo, en color, línea, luz, composición, paisaje, perspectivas y temas, que tuvo una gran
difusión en los posteriores autores. Además, su personalidad y el hecho de que firme sus
obras, se contradice con la impersonalidad de la autores medievales.
Opiniones:

Cambió de griego en latino el arte de pintar, para hacerlo


moderno; y alcanzó el arte más acabado que jamás lograría nadie.
Cennini. 1350.

Llegó a ser tan buen imitador de la naturaleza que desterró la


ruda manera bizantina y resucitó el moderno y buen arte de la
pintura, introduciendo el retratar exactamente del natural a personas
vivas; lo cual hacía más de doscientos años que no se estilaba.
Vasari, 1568.

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3.2. QUATTROCENTO:

3.2.1. CARACTERÍSTICAS GENERALES:


Los inicios del Renacimiento en la pintura fueron más tardíos. Quizás se puede
deber a que los pintores del siglo XV, no tuvieran modelos claros en la antigüedad para
imitar.
- En el siglo XV podemos observar como difiera la pintura de
principios de siglo con respecto a la realizada a finales de dicho
siglo. En un principio, la pintura seguía la tendencia medieval
e influenciada por Giotto. Según transcurre el siglo, la pintura
adquirirá un sentido científico, al cual se le incluirá elementos
grecorromanos con una nueva interpretación, y sobre todo, la
aplicación de la perspectiva. Ahora, el arte descansará sobre la
ciencia, como la geometría y las matemáticas.

- La perspectiva, junto a las ciencias numéricas, serán una


verdadera obsesión para autores o artistas como Luca Çpacioli,
que buscará, en “De divina proportione” , en el número, el
misterio del arte, al igual que lo hizo Policleto o Vitrubio.

- Otro elemento o característica formal es el paulatino abandono


del arte excesivamente lineal del gótico, donde el color es un
elemento ornamental.

- Resurge la tradición clásica del bulto pleno, es decir, se


intentan obtener formas fuertemente tridimensionales y
situarlas en un espacio posible.

- La obra comienza a tener un valor estético. Se comienza a


separar la temática y el arte en la obra.

- Búsqueda de soluciones a problemas pictóricos con efectos


diversos: perspectiva, paisaje, luz, proporciones, etc.

- La perspectiva es el problema principal. Los autores intentan


usar la perspectiva natural en que seguimos la línea del
horizonte, lo común es que se sitúe arriba o abajo.

3.2.2. AUTORES:

• Masaccio (1401-1428):

Nace en San Valdarno y muere con veintisiete años. En este corto período de
tiempo de actividad, lleva a cabo una revolución que no tiene precedentes en la historia
de la pintura, con la excepción de Giotto.
Una de sus obras más importantes y conocidas, es la Santísima Trinidad
acompañada de San Juan Evangelista y la Virgen en Santa María de la Novella. Se trata
de un fresco, donde en la parte inferior se representa un esqueleto sobre un sarcófago con
la inscripción “lo que eres, lo fui; lo que soy, lo serás”. Este fresco no nos recuerda al
estilo pasado, sino al arte de Giotto. Masaccio fue más allá y dota a las figuras de su obra
de ropajes con personalidad propia, que son independientes a los cuerpos y que caen
como si fueran reales.
Como podemos observar, el escenario donde se encuadra las figuras principales
(una bóveda de cañón con casetones), no es ya un simple nicho donde colocar los

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personajes, sino que revela el dominio que tiene Masaccio de la perspectiva lineal que
Bruneleschi utilizó. La bóveda es un espacio profundo en el que las figuras pueden
moverse libremente si quisieran.
En esta obra, podemos ser capaces, por primera vez, de medir la profundidad de
la obra. Y es que, las figuras situadas en el interior de la bóveda miden 1,5 m de alto, algo
menos que el tamaño real, que sin embargo, aparece en los donantes arrodillados que se
sitúan más cerca del espectador y fuera del recinto. Aplicando la medida de la distancia
entre las pilastras, más la circunferencia del tramo y las medidas de los casetones, se
concluye con una profundidad de 2,75 m.
Otra obra importante de Masaccio es La moneda del tributo. Se trata de un
fresco situado en la capilla Brancacci. En él se ilustra el episodio del Evangelio de San
Mateo. En el centro, Cristo explica a Pedro la manera de pescar un pez cuya boca
encontraría la moneda con la que pagar el tributo al recaudador de contribuciones; en el
extremo izquierdo, a lo lejos. Pedro coge la moneda del pez (a la derecha) y luego se la
entrega al recaudador. A esto se le llama narración continua.
La obra basa su perspectiva (lineal), en un punto de fuga central situado tras la
cabeza de Jesucristo. Se trata de algo de difícil localización.
En el cuadro domina la corriente lumínica que llega de la derecha (ventana de la
capilla) y utiliza la perspectiva aérea en los tonos sutilmente cambiantes.
Las figuras de esta obra, combinan peso y volumen. Todas están en posición de
contrapposto y equilibrados. Sin embargo, las figuras son algo estáticas y la mirada y los
gestos son los elementos que narran.

• Paolo Ucello (1397-1475):

Se trata de un artista que poseía una gran obsesión por la perspectiva. Trata de
crear volúmenes, aunque usa tintas planas.
Su obra más importante es la Batalla de San Romano. En esta obra podemos
observar como el artista usa todo tipo de recursos para acentuar la perspectiva, como
soldados muertos y lanzas en escorzos. Intenta resolver geométricamente, el problema de
la composición.

• Sandro Boticelli (1445-1510):

Se trata de un pintor de sensibilidad exquisita que no le importan las conquistas


técnicas y se deja llevar por la inspiración. En su obra dominan las líneas vacilantes y
deliciosas que se desvanecen. Pintó escenas religiosas, pero sintió una gran afición por
los temas mitológicos. Es el intérprete de la belleza ideal.
Una de sus obras más importantes es La Primavera. Este tema trae el tema
clásico de las Tres Gracias, pero formando un grupo danza, de bellísimas curvas, de
sutiles transparencias, en un espacio o bosque salpicado de delicadas flores. Venus se
sitúa en el centro del jardín, donde siempre es primavera. A su derecha, las Tres Gracias
danzan mientras el ciego de Cupido se dispone a lanzar su flecha y Mercurio aparta las
nubes que puede amenazar el soleado escenario. A su izquierda Céfiro, el viento de
inicios de marzo, pretende alcanzar a la ninfa Cloris que grita y huye, pero de su boca
sólo surgen flores, a su lado aparece la imagen en la que se ha transformado gracias a la
Primavera: Cloris es Flora.

Otra de sus obras más importantes es el Nacimiento de Venus. No se trata de


una exaltación de la figura pagana, sino que es una correspondencia entre el nacimiento
de Venus de las aguas del mar y el nacimiento del alma cristiana del bautismo. Es decir,
no se exalta una belleza física, sino espiritual. También se representa la naturaleza a
través del agua, tierra y aire. También puede interpretarse desde el punto de vista del
neoplatonismo y simbolizaría la unión de la materia y el espíritu.

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• Piero della Francesca (1420-1492):
Se interesa, sobre todo, por la representación de la luz. Se trata de un luz
blanquecina, metalizada, donde las figuras aparecen como paralizadas.
Una de sus obras más importantes, es la Pala Brera, llamada también, Madonna
con Niño y Santos y Federico Montefeltros. La obra se divide en dos espacios
diferenciados, una zona con luz y otra sumida en la oscuridad. En esta obra se representa
la belleza atemporal inmutable con una cara geométrica, con un niño que no lo coge y
con unos santos. En la parte baja de la obra podemos identificar al donante, el Duque de
Urbino. E n la zona superior de la obra aparece una arquitectura que nos recuerda a
Alberti. En la obra se puede apreciar la luz, la inmutabilidad, la profundidad y la
arquitectura.
Otra importante obra es el Sueño de Constantino.

3.3. CINQUECENTO:

3.3.1. CARACTERÍSTICAS GENERALES:

Hasta el momento, hemos observado que no existe, en el Quattrocento, un


Renacimiento homogéneo En este sentido, fueron tan clásicos Masaccio como Boticelli,
aunque, cada uno es muy diferente al otro. Quizás, la única coincidencia entre todos los
autores del Quattrocento italiano es el interés por la antigüedad como superación de lo
gótico.
Por otra parte, en el siglo XVI, momento al que llamaremos Alto Renacimiento o
Cinquecento, observamos una mayor homogeneidad, y es que se va dejando atrás la
experimentación de la pintura del Quattrocento o florentina.
Una de las características más importantes de la pintura de estos momentos, es la
búsqueda de una belleza atemporal e inmutable. Para ello, se aplicaron normas científicas
que fueron iguales para todos.
En el Alto Renacimiento, ya no importa el proceso de elaboración, sino el
resultado final de la obra de arte. Importa la idea, el proyecto. Se trata de que el arte sea
universal, armónico, normativo y aislado de toda connotación temporal o local, pero no se
legró del todo. Sólo algunos como Leonardo da Vinci o Rafael y Miguel Ángel lo
consiguieron.
Desde el punto de vista formal, se puede afirmar que:
- El color comienza a manejarse de forma suelta, perdiendo su
imperio el dibujo y el contorno.
- Las figuras adquieren formas redondeadas y pierden su
planitud.
- La luz adquiere una importancia nueva y con ella las sombras
que estaban casi ausentes en el Quattrocento.
- Ya no hay obsesión por la profundidad, ya que, se había
conseguido y se manejaba con soltura.
- El paisaje se enriquece con vibraciones lumínicas.
- La composición es clara y con frecuencias en forma triangular.
- Las figuras se relacionan entre sí con miradas o con las manos.
- Se unifica el tema, con frecuencia de grandes proporciones,
mediante la eliminación de escenas secundarias.

• Leonardo da Vinci (1452-1519):

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Se trata de un verdadero humanista que lleva al máximo la experimentación en el
intento de llegar a la belleza suprema. Para él, la pintura como ciencia está sobre todas las
representaciones artísticas.
Decimos que fue un verdadero Humanista porque no sólo realizó incursiones en
la pintura, sino que fue ingeniero. Diseñó cañones, aparatos para volar, ingenios de
guerra, etc. Además, estudió anatomía humana y geometría.
A Leonardo le preocupa captar las particularidades físicas del rostro y la
expresión, el movimiento y la luz.
En lo que se refiere al movimiento, Leonardo desarrolló una capacidad para
dibujar con una gran rapidez y aplicó un importante sentido del ritmo en la composición
al utilizar mucho las formas triangulares.
En lo que se refiere a la luz, Leonardo no la concibe como una gradación de
colores, sino como una paulatina fusión del blanco y el negro (claroscuro) al que luego se
recubre con colores transparentes. Es decir, no emplea las tonalidades para conseguir
volumen. A esto se le denomina esfumato. Con el esfumato Leonardo consigue llegar a la
perspectiva atmosférica. Este efecto funde las figuras en el ambiente y crea un gran
sentido del misterio.
Leonardo se forma en el taller del Verrocchio en Florencia y entre sus
primeras obras destaca la Adoración de los Reyes Magos o la Virgen de las Rocas.
Pero quizás sea la Última Cena una de sus obras más importantes.
Este fresco, se halla pésimamente conservada. En ella se observa un instante
de dicha cena, en el que Cristo dice que alguien le traicionará y los apóstoles se
horrorizan. La composición de las figuras es innovadora, ya que, Leonardo coloca a
los apóstoles en triadas y a Cristo en el centro formando también un triángulo,
formando una obra simétrica y cerrada. La arquitectura intenta emular la real que se
encuentra en su entorno (reflectorio). Se observa claramente la aplicación de una
perspectiva lineal. Por último, nombrar que el grupo principal pertenece al de Pedro,
Juan y judas y que el rostro menos visible es el de Judas.
Otra importante y conocida obra es la Gioconda. Lo más famoso de esta
obra es su sonrisa y su rostro. Se trata de un retrato que une la perfecta
representación del individuo y la belleza estética. Y es que los retratos anteriores
eran en perfil y fríos. Se trata de un retrato en tres cuartos, ladeado para dar idea de
profundidad realista y bella a la vez. Tras de sí, encontramos un paisaje misterioso
con distintas tonalidades de luces y colores y con sfumatto. Además, la figura es se
encuentra relajada y posee en la realización de su cabello y vestido un gran
refinamiento. No posee cejas.

• Miguel Ángel (1475-1564):

Va a suponer unos planteamientos diferentes al resto de los artistas. Planteará la


importancia de la tensión frente a la norma en todas sus manifestaciones.
Se inicia en 1488 en el taller de Domenico Ghirlandaio. Su formación es en un
taller de pintura, pero pronto se decanta por la escultura.
Una de sus obras de pinturas más conocidas es el que realiza en 1504, el llamado
Tondo Doni o Sagrada Familia (. Se trata de un cuadro redondo y en él distorsiona las
formas. Por una parte la Virgen tiene una forma en “S” y es la clásica matrona romana. El
Niño posee un gran tamaño y una postura forzada e irregular que lo acentúa con un
encuadre circular. Los colores predominantes son los ácidos. Y en el fondo aparecen
figuras desnudas que lo relaciona con temas sacros y junto al muro, San Juan Bautista
niño.
Sin embargo, quizás las obra pictórica más famosa de Miguel Ángel es la
decoración de la bóveda de la Capilla Sixtina, que le fue impuesta al pintor. Este
encargo tiene dos momentos:
1. Decoración de la Bóveda.
2. La pared del fondo o Juicio Final.

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La decoración de la bóveda la realiza en un tiempo corto (1508-1512). En esta
obra, Miguel Ángel es capaz de involucrar la arquitectura en la pintura. Finge una
arquitectura que se superpone a la real, más concretamente, finge pilastras, arcos y
medallones, para no mezclar las escenas y para aunar la pintura y la arquitectura.
En la parte central de la bóveda dispuso diversas escenas del Génesis: jóvenes
desnudos, Profetas y Sibilas, sentados en las más forzadas posiciones, toman posesión del
espacio con gran energía. Predominan movimientos y escorzos violentos, y es muy
importante la fugocidad, nada es estable y fijo. Los colores son ácidos y desleídos. En
medio de este gran contingente de individuos (350 figuras) del Antiguo Testamento,
destaca la Creación del Hombre. En esta escena se representa a un hombre
semirrecostado al que Dios le entregará la vida (unión de los dedos).
Existe en esta obra, una gran importancia del dibujo.
En 1533, Miguel Ángel recibió el encargo de pintar el Juicio Final. En esta obra,
es donde mejor podemos apreciar la terrebilitá del maestro. Cristo levanta con energía el
brazo para descargar el peso de su justicia. Más que Cristo misericordioso, nos recuerda
a un Zeus lleno de ira, y es que, hasta su madre, la Virgen, parece acobardada ante tal
acción. Cataratas de desnudos acompañan a la acción de Jesús. En realidad, no se trata de
una obra desordenada, ya que, aparece estructurado en varias franjas. Se trata de una obra
trágica y dramática que denota el cansancio de Miguel Ángel y que contrasta con la
elegancia de la bóveda. En esta obra, podemos observar elementos ya barrocos como la
inclinación de las figuras buscando posiciones diagonales.
Miguel Ángel inclinó, hacia el suelo, la pared para que esta no fuera atacada por
el polvo. Sin embargo, el escándalo de sus desnudos hizo que posteriormente se
interviniera vistiéndolos, lo cual, unido al humo de las velas ha tenido consecuencias
irreparables para su color original.

• Rafael (1483-1521):

Se trata de un artista que tuvo la misma fama de Miguel Ángel, aunque, su


carácter era totalmente diferente. Y es que su obra está llena de gracia conseguida sin
esfuerzo que contrasta con el heroísmo trágico del Miguel Ángel. De los tres artistas que
hasta ahora hemos visto, la fama de Rafael es la que más descansa sobre su obra. Dicha
obra es una síntesis de la pintura de los grandes maestros y es el que más mantiene una
tradición clásica.
El aprendizaje de Rafael fue cosa de Perugino, en un primer momento. De esta
etapa destaca Los Desposorios de la Virgen. En esta obra se adopta el lenguaje del
Quattrocento, ya que, es muy descriptiva, se interesa por la perspectiva, posee una
composición muy ordenada y posee una arquitectura como elemento aglutinador. La
arquitectura nos recuerda a San Pietro in Montorio de Bramante. Por otra parte, los
rostros de las figuaras son dulces, suaves y representa a la historia de los desposorios.
Pronto se traslada a Florencia, donde abandona las descripciones quattrocentistas
de Peruggino y adopta el clasicismo leonardesco. Se interesa sobre todo, por la tipología
de retratos de Leonardo (estética, paisaje en el fondo, ¾, etc).
Se interesa también, por las Madonnas de Leonardo, sobre todo, por su
composición geométrica triangular o piramidal. En este sentido, Rafael, realiza
numerosas Madonnas con el Niño y San Juan al cual le aplica sentimiento y gracia,
además de aplicarle el sfumatto.
Posteriormente, se traslada a Roma (1509-17), donde realizará diversos trabajos
entre los que sobresalen la Escuela de Atenas. En esta obra representará la verdad
científica y la verdad filosófica. Como eje principal de la obra y bajo una arquitectura
bramantesca, Aristóteles y Platón (rostro de Leonardo da Vinci) con sus obras en la
mano, y a su alrededor famosos filósofos de la época de la antigua Atenas. Aristóteles
señala a la tierra y Platón al cielo como símbolo de su pensamiento. En la parte superior a
la izquierda se encuentra Sócrates que discute los principios filosóficos con un grupo de
jóvenes, y en la parte inferior a la izquierda, se encuentra Pitágoras que delinea el sistema

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proporcional ante sus discípulos. En la parte inferior, sentado y en postura de reflexión, se
encuentra Heráclito (rostro de Miguel Ángel). En la parte inferior de la derecha, se
encuentra Tolomeo con un globo del mundo y representado con el rostro el propio Rafael.
En la arquitectura, cuya función es la de marcar claramente la profundidad (perspectiva
lineal) de la obra, se encuentran diversas hornacinas con las estatuas de Apolo y Minerva.

3.4. LA PINTURA VENECIANA:

Los pintores venecianos del siglo XVI, comenzarán a explotar posibilidades en la


pintura, que posteriormente, en el Barroco se generalizarán.
Entre estas posibilidades comunes a todos los pintores destacan:
- Comienza a reflejarse la “alegría de vivir”, en contraposición a
al serio y rígido carácter de las obras típicas del Cinquecento.
En este sentido, es común, plasmar a los sectores más pudientes
de la sociedad veneciana.
- Aplicación de perspectiva aérea o atmosférica. En las pinturas
venecianas, los contornos se difuminan normalmente.
- Final y definitivamente, la pincelada larga y suelta rompe con
la línea. En este sentido, los colores o el cromatismo preferido
serán los cálidos, que vibrarán de manera muy acusada.
- Se comienza a dar importancia a los temas secundarios. Se le
concede importancia a la anécdota, al detalle, al elemento
trivial de igual forma que al tema central.
- Se comenzará a dar una gran importancia a los paisajes.

• Giorgione (1478-1510):

Giorgione fue el primero que utilizó las tonalidades de los colores para expresar
el claroscuro, es decir, no es el blanco y el negro lo que forma el claroscuro, sino los
mismos colores (elemento que marca el carácter pictórico). Por esta razón, las sombras
parecen más transparentes y en ellas hay colorido. Además, recalca, perfectamente, la
armonía y la relación naturaleza y humanidad.
Una de sus obras más importantes es La Tempestad. En esta obra, Giorgione
recoge un instante determinado en el que se produce una incidencia en la naturaleza: un
rayo. En este cuadro, observamos la inversión de los papeles de lo protagonista. La
naturaleza se muestra como la protagonista, mientras los personajes son secundarios.
Otra obra destacada de Giorgione, es Concierto Campestre.

• Ticiano (1488-1576):

Se forma en el taller de Bellini con Giorgione. Con el tiempo, crea un estilo


propio basado en la suntuosidad del color. Con el tiempo, su obra está realizado con
restregones, inventando la pintura barroca, casi impresionista.
Una de sus obras más importantes es La Bacanal. Se trata de una obra pagana
con aspectos clásicos, que se inspira en una orgía que describe un autor antiguo. E
paisaje es rico en contrastes de tonalidades frías y cálidas, en este sentido, posee la poesía
de Giorgione, pero, las figuras son activas y musculosas. Este pasaje de la antigüedad, no
es concebido como algo mitológico, sino como una escena y unas figuras cercanas a la
realidad, que sólo están idealizadas lo justo.
Muerto Rafael, Ticiano pasó a ser el retratista más solicitado del momento. Ricas
damas venecianas acudía a él para retratarse. También retrata al emperador Carlos V en
varias ocasiones. En este sentido cabe destacar el retrato de Carlos V en la batalla de
Mülberg (1547). Se trata de un retrato ecuestre. Ticiano no pinta a Carlos V como en un
desfile de Marco Aurelio, sino como si se dirigiera a un lugar de la batalla peligroso.

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Pintó, también, Tiziano diversas Venus recostadas, recreándose en el esplendor
dorado de las carnes. Ej. La Venus de Urbino.

3.5. EL MANIERISMO:

No es un estilo, ya que, no tiene un determinado lenguaje artístico, es un


momento en la historia del arte unido, es una derivación que supone una ruptura respecto
a la única norma que suponía el clasicismo.
Lo que introduce, es una independencia con respecto a la realidad, se aparta de la
norma. Como características podemos decir que se observa una gran independencia, una
falta de perspectiva en la pintura, falta de interés por las proporciones armónicas,
independencia del color (colores ácidos, desleídos y poco convencionales).
En el Manierismo, se agrupan autores independientes y diversificados.
• Tintoretto (1518-1594):
Pintor veneciano, por tanto, poseerá características, en su obra, de la escuela
veneciana. Debe a Miguel Ángel su pasión por lo colosal, el movimiento y el dibujo
sombreado y las perspectivas. Su movimiento es instantáneo. Dibuja escorzos y es el gran
perspectivista de la escuela. Posee esa terribilitá sus figuras. Estudia los efectos de la luz
y sus cuadros están llenos de chispazos de luz, que se observan en los salientes de los
ropajes.
Una de sus obras más importantes es El Lavatorio. En esta obra, observamos
como Tintoretto introduce contrastas de luces y sombras, escorzos, movimiento tenso e
inestable, zonas de diferente intensidad lumínica, etc. En la obra vemos como introduce
un gran número de personajes y la escena principal la desplaza hacia un lado, dejando en
el centro de la composición, algo secundario (la mesa con los apóstoles). Rompe, no sólo
con las normas del Cinquecento, sino con la de la pintura sosegada de Giorgione y
Ticiano. Sin embargo, posee todavía elementos localista como es el paisaje de fondo
donde se ilumina la lejanía (perspectiva aerea).

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