Renacimiento en Italia: Arte y Humanismo
Renacimiento en Italia: Arte y Humanismo
1. EL TÉRMINO:
Re-nacimiento = nuevo nacimiento.
Puede definirse renacimiento como el fenómeno artístico y cultural que se
desarrolló a comienzos de la Edad Moderna y que se caracteriza principalmente por la
recuperación cultural de la Antigüedad clásica y la superación de los esquemas
medievales que supeditaban el arte a la religión y la finalidad didáctica.
En líneas generales el Renacimiento es resultado del impulso intelectual y
artístico del humanismo. El humanismo surge con diversos intelectuales (Petrarca) que
tratan de recuperar la cultura y el saber pagano de Grecia y Roma y que se inicia en los
siglo XII y XIII.
2. EL HUMANISMO:
En el siglo XIV, poetas italianos como Petrarca o Boccaccio (primeros
humanistas), sentaron las bases de una nueva actitud que conduce al humanismo. Estos
humanistas serán los culpables de la nueva configuración que se establecerá en la
mentalidad de los siglos venideros (Maquiavelo, Erasmo de Rótterdam, Copérnico,...).
Las principales características del humanismo será:
o Redescubrimiento del saber clásico. Este interés se expanderá por toda
Europa gracias al descubrimiento de la imprenta en el siglo XV
(Guttenberg). Esta cultura clásica se tomó como modelo moral y estético,
aunque con un espíritu nuevo.
o Superación del teocentrismo medieval. Se comienza a considerar al ser
humano como centro del universo
o Avances técnicos y científicos. Estos alimentarán un espíritu de progreso
de la humanidad por conocer todos los campos del saber. Avances como
nuevos instrumentos de navegación, avances en matemáticas, geometría,
etc.
o Visión científica de la historia. El conocimiento de la historia se aleja de
la fe.
o Mecenazgo a cargo de la nobleza, el clero, comerciantes ricos y los
papas que llamaron a los artistas a su corte.
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3. TEMPORALIZACIÓN:
En el arte renacentista podemos distinguir varias etapas:
- Primer Renacimiento o Quattrocento. Se da en el siglo XV y
tiene como centro geográfico principal, Florencia. En esta
ciudad, los artistas se agrupan en torno a la familia mecena de
los Medicis.
- Alto Renacimiento o Cinquecento. Este se desarrolla en el
siglo XVI y tiene como centro artístico la ciudad de Roma. Será
ahora los papas, quienes someterán el arte a la religión, los
nuevos mecenas.
- Manierismo. A partir de 1525, comenzará esta etapa que
indica la decadencia del Renacimiento. Será un arte poco
homogéneo que no aportará novedades técnicas.
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1. LA ARQUITECTURA RENACENTISTA EN ITALIA:
1.1. QUATTROCENTO:
Al contrario de lo que pasó con el gótico, en el Renacimiento, el nuevo arte se
inició la arquitectura con cierto retraso con respecto a la pintura y a la escultura.
Florencia es en el siglo XV, la ciudad más floreciente de la península itálica. Es
en esta ciudad, donde los Medicis, grandes banqueros y dueños de la ciudad, se
convierten en los mecenas más importantes del momento. Quizás, la riqueza económica
de la ciudad y el gran desarrollo del humanismo, sean las causas del gran desarrollo
artístico que alcanzó Florencia en estos años.
Por otra parte, Roma comenzó a tomar importancia, desde estos momentos, desde
el punto de vista artístico, debido a la presencia de edificios o monumentos artísticos que
quedaban de la antigüedad. A Roma comienzan a llegar artistas para formarse.
En este sentido, y debido al interés que comienza a surgir por la arquitectura
clásica, se recuperan escritos de clásicos referidos a la arquitectura, es el caso de la obra
De architectura de Vitrubio. Se trata de un arquitecto romano que vivió en el siglo I a. C.
Y cuyo trabajo se convirtió en el punto de partida de los principales arquitectos
renacentistas. Se trata de un autor clásico admirado sobre todo por su teoría de la
proporción de la arquitectura. Creyó que la perfección se podía conseguir y creó reglas
para conseguir la proporción ideal. Creía que el círculo y el cuadrado eran dos formas
perfectas que tenían que servir de base a todo diseño aceptable. El hombre, como ejemplo
de proporciones perfectas, comenzó a ser el modelo de proporción de las edificaciones.
Basándose estos diez libros de Vitrubio, aparecieron diversas obras que teorizaban sobre
las proporciones como el libro De divina proportione de Paccioli.
Como consecuencia de esto, a partir de ahora, los edificios no sólo van a
responder a principios religiosos, sino que serán producto de un cálculo matemático,
elemento que deriva del cálculo matemático, de la armonía y del buen gusto. En este
sentido, comienza a imponerse la denominada proporción áurea (uno de alto por uno con
sesenta y uno de ancho) en algunos edificios. Además, frente a los edificios góticos,
habituados a recibir mosaicos y frescos, los nuevos edificios del Renacimiento aparecerán
con una pared limpia y luminosa, no sólo por el gusto a la pureza geométrica sino
también como respuesta o símbolo de la claridad divina. En este sentido, se entiende el
uso frecuente de las cúpulas circulares.
En lo que se refiere al espacio, debemos decir que desaparece la concepción
medieval basada en la tensión longitudinal hacia el altar mayor. A partir de ahora,
comienzan a proliferar los planes centrales por la influencia clásica. Incluso en los
longitudinales, se intenta obtener una unidad espacial con interiores anchos y claros.
Se comienzan a utilizar elementos propios de la arquitectura clásica. Por ejemplo,
se comienza a preferir las soluciones abovedadas (bóvedas de aristas y de medio cañón)
y las cúpulas, que se convierte en las protagonistas. Proliferarán los arcos de medio
punto apoyados en columnas con un ligero éntasis y no en pilares. También lo harán las
pilastras en las paredes, y serán estas últimas los verdaderos elementos sustentantes,
aunque las columnas se usarán mucho. El orden más utilizado en estos momentos será el
corintio.
Por último, y antes de empezar a analizar los diferentes artistas de esta época,
debemos decir que la arquitectura del Quattrocento se puede dividir en dos etapas. Una
primera etapa correspondiente a la primera mitad del siglo XV, donde se estudian sobre
todo las proporciones. Y una segunda etapa, correspondiente a la segunda mitad del siglo,
donde prolifera una arquitectura con un sentido más ornamental.
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parece haber sido el primero que realizó mediciones exactas de dichos edificios. Parece
que este empeño, Brunelleschi descubrió la perspectiva científica1.
Una de las obras arquitectónicas más importantes de este arquitecto es la
denominada Cúpula de Santa María de Florencia. El arquitecto, sólo tenía que realizar
una cúpula a una catedral gótica, sin embargo, esta construcción tenía una dificultad
añadida, ya que, la construcción poseía ya un tambor octogonal que le exigía la
utilización de nervios (solución nervada) y también, otra dificultad era, que debía levantar
dicha cúpula sin la ayuda de cimbras por sus dimensiones. Para ello imitó los
abovedamientos romanos y empleó dos cúpulas superpuestas pero sin fundir y muy
ligeras (cúpula ingrávida o hueca). La cúpula interior es de media naranja y la exterior es
ligeramente apuntada y servirá de contrapunto de fuerzas de la interior.
Otra importante obra de Filipo Brunelleschi es el llamado Hospital de Inocentes
de Florencia. Se trata de una obra enteramente renacentista. Está formado por un pórtico
ligero (loggia) de amplios vanos y esbeltas columnas. Sin embargo, el piso superior
contrasta con su gran opacidad (aparecen ventanas coronadas por un frontón). Se trata del
primer ejemplo renacentista.
Otra de las obras importantes de este arquitecto es el templo de San Lorenzo. Se
trata de un edificio religiosos que no se terminó hasta después de la muerte del
arquitecto. Se trata de una obra para la familia de loa Medicis. En principio y mirando su
planta, parece que no se aleja mucho de una construcción gótica, sin embargo, la nave
central y el transepto no son abovedados. Se le inserta un nuevo énfasis de simetría y
regularidad, ya que la totalidad del proyecto consta de unidades cuadradas: cuatro de
grandes dimensiones forman el santuario, el crucero y los brazos del transepto; y otras
cuatro se combinan para dar origen a la nave central; unas terceras, equivalentes a la
cuarta parte de las grandes, integran las naves laterales y las capillas anejas al transepto.
Es decir, que Brunelleschi, concibió San Lorenzo como una agrupación de espacios
cúbicos ideales. Su interior es estático y frío, sustituyéndose así el calor y el fluido
movimiento espacial del gótico. Desde su puerta, podemos abarcar con la mirada la
práctica totalidad del edificio, poniéndose en práctica la perspectiva lineal.
Tanto el templo de san Lorenzo, como el del Santo Espíritu, también de
Brunelleschi, son un ejemplo de proporción, de elegancia compositiva, de simplicidad
decorativa a las que se añade una luz homogénea que añade unidad al conjunto.
La Capilla Pazzi es también obra de veremos de Brunelleschi. La capilla fue
comenzada en torno a 1430 pero no fue terminado hasta su muerte. Posee una fachada
original formado por un atrio, reminiscencia del nártex de los templos paleocristianos,
dando a la fachada un aspecto de un cancel colocado delante del cuerpo principal del
edificio. Que armoniza bóvedas, arcos y elementos arquitrabados. El círculo (cúpula) y el
cuadrado (planta) son armonizados armoniosamente.
Brunelleschi también llevó a cabo obras civiles. Como ejemplo, el Palacio Pitti.
Está concebido como una masa cerrada que tiene pretensiones de muralla. Usa sillar de
tipo almohadillado, de tradición romana (opus quadratum). Pero en la base coloca una
variante, el sillar rústico, que ofrece la cara sin tallar, lo cual acentúa el efecto de robustez
y de no terminado.
b) Michelozzo (1396-1472):
Los Medicis, confiaron a un hombre joven, como era Michelozzo, el que sería el
Palazzo Medici-Riccardi en Florencia. La construcción se inició en 1444, y recuerda
todavía a los palacios-fortalezas florentinos, pero el tipo ha sido transformando según los
principios brunelleschianos. Está formado por tres pisos que componen una secuencia
gradual, constituyendo cada uno una unidad de por sí: el inferior está construido en
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Perspectiva: Representación del espacio con profundidad sobre una superficie plana. Existen varios
tipos de perspectivas, la lineal o matemática inventada por Brunelleschi y la aérea que se generalizó con
Leonardo da Vinci.
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almohadillado, en albañilería “rústica”; el segundo de los bloques es de superficie lisa con
junturas (dentadas); la superficie de la tercera es perfectamente lisa. Encima del conjunto
se encuentra, a modo de tapa, una cornisa muy saliente inspirada en la de los templos
romanos y que acentúa la finalidad de los tres pisos.
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Además, Venecia aumentará, por esta época también, su interés como centro
artístico.
Durante el siglo XVI también, podemos distinguir dos etapas artísticas
diferenciadas: una inicial donde predomina el sentimiento de la medida y del equilibrio;
en la segunda se inicia ya el dinamismo protobarroco en forma de manierismo.
Se trata de un verdadero humanista que sobresale en las tres artes mayores. Es,
sin duda alguna, uno de los artistas o genios más sobresalientes y con más personalidad
del Renacimiento.
Miguel Ángel, ante todo, era un escultor, sin embargo, llevó a cabo diferentes
proyectos arquitectónicos que no tienen el menor desperdicio. Entre esas obras sobresale
es la cúpula de la iglesia de San Pedro.
En este sentido, si Bramante deseaba una cúpula, para su obra, ancha y redonda,
Miguel Ángel se fijó en la maravillosa cúpula de la catedral de Florencia, eso sí,
prescindiendo de la ligereza de este. Realizó, por tanto, una cúpula pesada, maciza y
esbelta. Ello le obligo a reforzar los pilares. El resultado es una cúpula de 42 m de ancha,
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cuya cúspide está a unos 132 m del suelo. Su plan es circular, pero, dispone una serie de
nervios que rompen con la monotonía. La cúpula se asiente en un robusto tambor,
rematado con un ático, decorado con columnas emparejadas, ventanas y guirnaldas.
En este sentido, Miguel Ángel, retoma el proyecto de Bramante, y perfecciona la
planta en cruz griega diseñada por este y la mejora.
Miguel Ángel, también realizó obras arquitectónicas en Florencia, su ciudad
natal. Entre otras, nombrar la sacristía de San Lorenzo, sepulcro de los Médicis. Sin
embargo una obra destacada es la Biblioteca Laurenciana. Edificio realizado por Vasari
pero con asesoramiento de Miguel Ángel. En este edificio podemos encontrar elementos
barrocos que se generalizarán en el siglo XVII.
La Biblioteca Laurenciana, se trata de un edificio cuya función es la de guardar
para el público la numerosa colección de libros y manuscritos de la familia Medici. En su
entrada, Miguel Ángel rompe con los ideales clásicos de la arquitectura del momento: el
tímpano de la puerta de la entrada está rota, las pilastras de la hornacinas se adelgazan
hacia abajo, las columnas no pertenecen a ningún orden definido, los modillones con
volutas no sostienen nada. Otra innovación que Miguel Ángel introduce en esta sala, es el
aplicar a la construcción columnas retraidas cuya función es la de recoger el esfuerzo de
las vigas del techo. Hasta ahora, tanto las columnas o pilastras como el dintel debían de
sobresalir del conjunto presentándose como entidades autónomas, sin embargo, Miguel
Ángel desafía este principio y esconde las columnas en la pared. Por otra parte, dota a la
entrada de una escalinata de un movimiento hacia abajo y hacia el exterior, como si se
derritiera.
Miguel Ángel, también intervino en la realización de una villa o palacio en
Roma. Hablamos del Palacio Farnesio. Se trata de una obra iniciada por Sangallo pero
continuado por Miguel Ángel. Se trata de un palacio cuya fachada se organiza a base de
ventanas superpuestas. Una serie de cornisas separa los tres pisos y una mayor corona el
edificio. Las ventanas se envuelven con columnas y frontones. Posee un gran equilibrio
macizo- vano.
Por último, nombrar la Plaza del Capitolio en Roma, en torno al cual realizó tres
edificios dispuestos con perfecta regularidad y donde dio perfectos conocimientos de
urbanismo y donde empleó el orden colosal.
En la segunda mitad del siglo XVI, se observa un acontecimiento que tendrá, sin
duda alguna, una gran repercusión en la arquitectura del momento. Se trata de la
Contrarreforma de la Iglesia Católica. Tras este acontecimiento, la iglesia o templo
tendrá dos funciones: por una parte, es el lugar del sacrificio, que se realizará en el altar
que se traslada a la cabecera, y por otra parte, el púlpito avanzará, en cambio, hasta la
nave, para que los fieles puedan comodamente entender.
En este sentido, será la ciudad de Roma, cuna del arte contrarreformista, y será en
esta ciudad, donde trabajará un artista destacado como es Viñola.
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se mantienen en sombra, mientras que la cabecera atrae por la luminosidad que desprende
la cúpula. Se trata de un templo funcional, donde se impone la única nave debido a la
mejora acústica que trae consigo. Las capillas, con comunicaciones independientes,
permiten realizar varias misas sincrónicas, pero sin estorbar la principal que tiene lugar en
el altar mayor.
La fachada que Viñola tenía pensado para este templo no fue aceptado, y estaba
formado por dos cuerpos, unidos por aletas terminadas en volutas, prodigando las
divisiones y las alternancias de nichos y columnas. Se trataba de un conjunto de fuertes
claroscuros. Sin embargo, la fachada final realizado por Giacomo della Porta (1539-
1602), mantiene el esquema de Viñola de dos cuerpos unidos por aletas con volutas
inspirado en la obra de Alberti, pero simplificando los elementos.
Fue uno de los artistas más importantes y reconocidos de la segunda mitad del
siglo XVI en la ciudad de Venecia. Conoce y estudia las obras de Bramante, Sangallo y
Miguel Ángel. Su primer oficio fue el de cantero. La obra arquitectónica de Paladio se
caracteriza por la construcción de palacios y villas en Vicenza.
Paladio compartí con Alberti, la concepción de las proporciones numéricas en la
arquitectura. Las características más importantes de la obra de Paladio es la asociación de
elementos que se denomina: tramo rítmico. Esto lo consigue al realizar las siguientes
asociaciones: arco-arquitrabe, columnas de dos tamaños (para provocar tensión), y vano-
macizo. El contraste de luces es muy fuerte, ya que, se perforan óculos. Paladio también,
emplea en algunas de sus obras el orden gigante.
Palladio no sólo se conoce por su actuación práctica en la arquitectura en la
segunda mitad de siglo, sino que también, llevó a cabo obras teóricas sobre dicho arte
mayor. Su obra teórica sobre arquitectura se tituló Tratado de Arquitectura y a esta teoría
vincula su puesta en práctica.
Su obra más destacada es la denominada Villa Capra o Rotonda de Vicenza.
Se trata de una obra cuya planta es cuadrangular, que está coronado por una cúpula y
rematado en los cuatro costados por pórticos idénticos en forma de atrios de templo y
precedidos por una escalinata. Es decir, se trata de una casa de campo con una planta
centralizada y simétrica. La fachada nos recuerda mucho a los templos romanos.
Otra obra importante de Palladio fue la Iglesia de San Giorgio Maggior. Se trata
de una iglesia de planta basilical. La fachada de esta iglesia es muy innovadora, ya que, el
autor buscó un resultado clasicista para esta. Finalmente, Palladio superpuso una fachada
de templo alta y estrecha a otra baja y ancha, para resaltar la altura diferente de las naves
central y laterales (elemento manierista). En esta fachada, y como elemento de relación
entre los dos cuerpos, el autor aplica pilastras de orden gigante.
2.1. EL QUATTROCENTO:
Como hemos visto ya, el escaso arraigo del arte gótico en Italia, junto a la gran
presencia de arte clásico en la zona y la conciliación del hombre con la naturaleza
(propugnada por San Francisco de Asís), fueron elementos importantes para que
comenzara el Renacimiento.
Como ya hemos estudiado, el arte seguirá siendo eminentemente cristiano, pero
los artistas no se centrarán en el expresionismo de la obra, sino en la belleza de sus
formas. En el medievo, el feligrés ante la escultura y el arte en general, comprendía los
misterios de la religión, pero, sin embargo, en estos momentos, el feligrés, disfrutará
fundamentalmente, de la belleza y las formas de la obra.
En el Renacimiento, el artista abandona el anonimato que le perseguía en el
medievo y comienza a tener conciencia de creador, ya que, aunque el cliente le imponga
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los temas, el artista se ve libre para dar a la obra un sentido personal. Los artistas
comienzan a formarse, en universidades, en el estudio científico de la anatomía, vedado
durante mucho tiempo por la Iglesia. En este sentido, los artistas comienzan a estudiar y
diseccionar cadáveres. Por otra parte, en este primer período florentino, los artistas,
formados en orfebrería, llegan a una gran perfección en el manejo de materiales como el
bronce.
Se observa en la escultura del quattrocento italiano, una vuelta a las
concepciones clásicas. Por ejemplo, se comienza a tener un gran interés por representar
la desnudez, y es que como Leonardo da Vinci decía, no hay cosa tan bella como pintar
un cuerpo humano desnudo. Otro elemento que nos indica esto, es la proliferación de
temas paganos, mitológicos y alegorías, pero eso sí, esto no significa que se aprecie una
paganización de la vida. Es decir, se mira la naturaleza como obra del Creador. Y es que
en este sentido, hay que decir, que los temas cristianos seguirán predominando sobre
cualquier otra temática.
Otra característica de la escultura del Quattrocento italiano (Florencia), es que,
toma forma en multitud de géneros: puertas monumentales, de bronce y mármol, altares,
tumbas, fuentes públicas, púlpitos, estatuaria urbanística, etc. En esta época, la escultura
intenta exaltar los valores del catolicismo, del Estado y del individuo.
Por último, otra característica, es que en esta primera mitad de siglo, triunfa el
realismo idealizado (influencia clásica), y además, reaparece el retrato (bustos, ecuestre,
funerario, etc.). Y renace el arte de la medalla.
Entre los escultores más sobresalientes del Quattrocento italiano afincados en
Florencia, sobresale entre otros Lorenzo Ghiberti, Jacopo della Quercia, Donatello,
Lucca della Robbia o Verrocchio.
b) Donatello (1386-1466):
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utilización casi constante de lo realista. En este sentido, no tuvo reparos en representar
estados de ánimo, la alegría y la tristeza; el curso completo de la vida, desde la infancia a
la vejez; y por supuesto, no se detiene ante lo feo ni ante lo macabro.
Donatello poseía un total dominio de materiales como la piedra, el mármol, la
madera y el bronce. Además, también dominaba tanto la escultura en relieve como la
exenta o bulto redondo. De igual modo, trabajo diversos géneros como el ecuestre, las
imágenes religiosas, etc.
Sus primeras obras están llenas de belleza clásica como la Anunciación de la
iglesia florentina de Santa Croce, o el David de mármol.
A partir de 1412, la obra de Donatello se vuelve más serena y abandona la dulce
incurvación. En estos momentos, Donatello realiza las estatuas de Or san Michele y los
profetas de Campanile de Florencia. La serenidad de los profetas es evidente (San
Marcos Evangelista; el Marzocco, León símbolo de Florencia; el viejo calvo denominado
Zuccomne; y San Jorge). De las obras podemos destacar la autonomía con respecto a la
hornacina, su autoridad y la reaparición de un elemento tan clásico como el contrapposto
del San Marcos; la juventud y la energía reprimida del San Jorge; pero de todas, destaca
el realismo del Zuccomne, viejo profeta al que no se le dota, como era tradicional, de
barba y cabello largo, sino de una inesperada calvicie.
Otra de sus obras más importantes es la Cantoría o el púlpito de la catedral de
Florencia, donde se representa el modelo helenístico de los niños desnudos danzando
orgiásticamente impulsados por un frenesí baquico.
Otra obra destacado es el David de bronce que nos ofrece una postura praxiteliana
(contrapposto). Se trata del primer desnudo de bulto redondo en el Renacimiento. Se
muestra un David débil y joven en contraste con la gran y barbuda cabeza de Goliat.
También se observa un contraste entre el gorro decorado con guirnaldas de David con el
elaborado yelmo de Goliat. Es el triunfo de la inteligencia sobre la fuerza. Sin embargo,
este David no cuenta con un cuerpo totalmente desarrollado, al contrario de los atletas
elaborados en la edad clásica.
El David contrasta con la obra María Magdalena, realizada de madera, se aleja
mucho de los ideales clásico y nos recuerda a la escultura patética del medievo.
Por último destacar la escultura ecuestre del Gattamelata. Se trata de un caudillo
de armas famoso en la zona, al cual se esculpe acudiendo a Marco Aurelio como modelo.
Nadie hasta ahora había intentado esto, surge así el retrato ecuestre. Se trata de una obra
clasicista por la robustez y el equilibrio de proporciones (el jinete guarda la fuerza del
caballo). Mantiene un esquema compositivo cerrado, de ahí que el caballo apoye la pata
delantera en la bola, para garantizar el equilibrio y cerrar el contorno.
En la segunda mitad del siglo, el acento realista decae para dejar sitio a la gracia,
al primor del ornato, a la delicadeza.
En este sentido, Lucca della Robia destaca con la introducción de un nuevo
material como es el barro cocido esmaltado, un material frágil pero inalterable.
Este autor, realizó en este material una Cantoría en la catedral de Florencia que
acompaña a la de Donatello. Se trata de dos obras que contrastan destacadamente. Por
una parte, la obra donisiaca y desenfrenado de Donatello, y por otro, la obra de alegría
contenida de Lucca de la Robbia. El romanticismo frente al clasicismo.
Lucca de la Robbia también realiza unas puertas de bronce para la sacristía de
Florencia, pero esta carece del efecto pictórico de la obra de Ghiberti, ya que, está
realizada de forma simétrica y monótona.
d) Verrocchio (1436-1488):
Se trata de un escultor que debe mucho a la obra de Donatello.
Su obra maestra es el retrato ecuestre del Condottiero Colleoni en Venecia. Fue
comenzado en 1483 y se terminó después de su muerte.
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Se trata, esta obra, de una réplica del Gattamelata. Sin embargo, si el Gattamelata
refleja firmeza y nobleza, el Colleoni irradia prepotencia, pasión y movimiento que lanza
al jinete hacia delante.
2.2. EL CINQUECENTO:
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prematura no se pudo realizar. En lugar de este sepulcro, Miguel Ángel realiza el Moisés
y los esclavos (moribundo e indómito).
El Moisés , que se encuentra en la Iglesia de San Pietro in Vincoli (Roma),
observamos de forma clara lo que hemos llamado terribilitá. Hay que tener en cuenta,
que es por estos momentos cuando se descubre el Laoconte, obra que influyó mucho en la
obra posterior de Miguel Ángel. Se observa una gran ira en el rostro del Moisés. Posee
barbas largas y elegantes que enreda con su mano derecha. El artista, recoge el momento
en el que Moisés observa la infidelidad de su pueblo. Los músculos se hinchan, las barbas
se encrespan como serpientes irritadas y la mirada lanza llamaradas de ira. El autor no
demuetra la tensión con movimientos violentos, sino que la sugiere estando en reposo.
Los esclavos poseen una gran expresividad corporal. Una de ellas se ríe con sus
manos encadenadas y otro lucha por liberarse.
Otra obra destacada es el Mausoleo de los Medicis de la capilla funeraria
medicea de San Lorenzo de Florencia. Sólo se realizó los mausoleos de Julián y Lorenzo
de Médicis. Las figuras sepulcrales se ofrecen sentadas. Lorenzo posee el empaque de un
general romano, y sienta en la mano derecha la cabeza en una actitud pensativa. Giuliano
parece también sentado con armadura clásica. Aparecen cuatro figuras desnudas que
simbolizan los cuatro momentos del día (la Aurora: mujer desperezándose. El Día: joven
vigoroso. La Tarde: viejo. Noche: mujer pletórica). Algunas figuras se quedaron
inacabadas.
Después de 1547, un Miguel Ángel viejo y desilusionado, las figuras del artista
tomas formas secas y de espíritu desgarrado. Se trata de obras consumidas sin acabar.
Llegamos al Manierismo. Como ejemplo de estas obras, mencionar las Piedades de
Rondanini. Estas obras no poseen ningún rasgo característico del Alto Renacimiento.
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3. LA PINTURA RENACENTISTA EN ITALIA:
3.2. EL TRECENTO:
Llamamos Trecento al arte italiano del siglo XIV. En este siglo, la pintura
comienza a tener un carácter prerrenacentista dentro de un marcado goticismo. Por tanto,
es en el Trecento, donde observamos que la pintura quiere desmarcarse de las pautas
medievales propugnado por Bizancio. Y es que, si en la pintura bizantina predomina un
ideal de la belleza abstracta, casi teológica, un afán decorativo y casi planista, de apurado
dibujo, los pintores italianos propugnan, por su parte, un ideal de belleza naturalista,
inspirada en la verdad, una síntesis de color y dibujo y una valoración de los volúmenes.
Sin embargo, quedan elementos bizantinos como el amor a lo pintoresco y al paisaje
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montañoso. Por tanto, no se trata de una ruptura radical con la pintura bizantina, pero
comienzan a observarse cambios.
En este período comienzan a observarse preocupación por la perspectiva
artificial. Para ello toman diversos recursos como introducir techos o suelo a las
habitaciones, la figuras se disponen delante y el espacio detrás. La novedad, será
introducir espacio delante y detrás de las figuras. La convergencia de las vigas del techo
indicará la profundidad.
Todas estas innovaciones en la pintura, las podemos apreciar en un florentino,
Giotto.
Giotto (1266-1337): Gozó de gran popularidad y de una alta situación social. Él
intenta dotar a las figuras de masa, darles una noción de volumen, por eso, es capaza de
colocar las figuras de espaldas.
Esto se observa ya en su obra, Lamentación sobre Cristo muerto,. Sus figuras
son sólidas y parecen achaparradas y pesadas y los rostros aparecen achatados. Intuye, en
la obra, el sentido de la profundidad, aunque en el fondo aparezca un gran telón o cielo
plano azul, escalonando las figuras. En la obra se valora el paisaje y se muestra
montañosos y con algunos árboles con en la pintura bizantina, aunque el paisaje aparece
empequeñecido, dándole la importancia a la figura.
Estudia la luz como elemento nuevo y esta dará unidad al cuadro, dejando de ser
vaga y difusa. Además, valora los espacios, dejando libertad a la figura y obviando así a
las largas series medievales.
Suele introducir animales en sus obras, dándole naturalismo. Además, es capaz de
darle unión psicológica al cuadro. Generalmente, y desde el punto de vista de la
composición, suele servirse de la asimetría. Además, emplea colores simples encajados
en un dibujo claro. Prefiere el efecto estético de la pintura que la composición jerárquica
de los personajes.
Otras de sus obras más importantes, son los frescos de la Capilla della Arena en
Padua, donde se narra los episodios de la vida de Cristo y la Virgen y del juicio
Universal. Se trata de una obra con gran dramatismo.
En líneas generales, el mérito de Giotto es haber constituido un credo pictórico
nuevo, en color, línea, luz, composición, paisaje, perspectivas y temas, que tuvo una gran
difusión en los posteriores autores. Además, su personalidad y el hecho de que firme sus
obras, se contradice con la impersonalidad de la autores medievales.
Opiniones:
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3.2. QUATTROCENTO:
3.2.2. AUTORES:
• Masaccio (1401-1428):
Nace en San Valdarno y muere con veintisiete años. En este corto período de
tiempo de actividad, lleva a cabo una revolución que no tiene precedentes en la historia
de la pintura, con la excepción de Giotto.
Una de sus obras más importantes y conocidas, es la Santísima Trinidad
acompañada de San Juan Evangelista y la Virgen en Santa María de la Novella. Se trata
de un fresco, donde en la parte inferior se representa un esqueleto sobre un sarcófago con
la inscripción “lo que eres, lo fui; lo que soy, lo serás”. Este fresco no nos recuerda al
estilo pasado, sino al arte de Giotto. Masaccio fue más allá y dota a las figuras de su obra
de ropajes con personalidad propia, que son independientes a los cuerpos y que caen
como si fueran reales.
Como podemos observar, el escenario donde se encuadra las figuras principales
(una bóveda de cañón con casetones), no es ya un simple nicho donde colocar los
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personajes, sino que revela el dominio que tiene Masaccio de la perspectiva lineal que
Bruneleschi utilizó. La bóveda es un espacio profundo en el que las figuras pueden
moverse libremente si quisieran.
En esta obra, podemos ser capaces, por primera vez, de medir la profundidad de
la obra. Y es que, las figuras situadas en el interior de la bóveda miden 1,5 m de alto, algo
menos que el tamaño real, que sin embargo, aparece en los donantes arrodillados que se
sitúan más cerca del espectador y fuera del recinto. Aplicando la medida de la distancia
entre las pilastras, más la circunferencia del tramo y las medidas de los casetones, se
concluye con una profundidad de 2,75 m.
Otra obra importante de Masaccio es La moneda del tributo. Se trata de un
fresco situado en la capilla Brancacci. En él se ilustra el episodio del Evangelio de San
Mateo. En el centro, Cristo explica a Pedro la manera de pescar un pez cuya boca
encontraría la moneda con la que pagar el tributo al recaudador de contribuciones; en el
extremo izquierdo, a lo lejos. Pedro coge la moneda del pez (a la derecha) y luego se la
entrega al recaudador. A esto se le llama narración continua.
La obra basa su perspectiva (lineal), en un punto de fuga central situado tras la
cabeza de Jesucristo. Se trata de algo de difícil localización.
En el cuadro domina la corriente lumínica que llega de la derecha (ventana de la
capilla) y utiliza la perspectiva aérea en los tonos sutilmente cambiantes.
Las figuras de esta obra, combinan peso y volumen. Todas están en posición de
contrapposto y equilibrados. Sin embargo, las figuras son algo estáticas y la mirada y los
gestos son los elementos que narran.
Se trata de un artista que poseía una gran obsesión por la perspectiva. Trata de
crear volúmenes, aunque usa tintas planas.
Su obra más importante es la Batalla de San Romano. En esta obra podemos
observar como el artista usa todo tipo de recursos para acentuar la perspectiva, como
soldados muertos y lanzas en escorzos. Intenta resolver geométricamente, el problema de
la composición.
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• Piero della Francesca (1420-1492):
Se interesa, sobre todo, por la representación de la luz. Se trata de un luz
blanquecina, metalizada, donde las figuras aparecen como paralizadas.
Una de sus obras más importantes, es la Pala Brera, llamada también, Madonna
con Niño y Santos y Federico Montefeltros. La obra se divide en dos espacios
diferenciados, una zona con luz y otra sumida en la oscuridad. En esta obra se representa
la belleza atemporal inmutable con una cara geométrica, con un niño que no lo coge y
con unos santos. En la parte baja de la obra podemos identificar al donante, el Duque de
Urbino. E n la zona superior de la obra aparece una arquitectura que nos recuerda a
Alberti. En la obra se puede apreciar la luz, la inmutabilidad, la profundidad y la
arquitectura.
Otra importante obra es el Sueño de Constantino.
3.3. CINQUECENTO:
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Se trata de un verdadero humanista que lleva al máximo la experimentación en el
intento de llegar a la belleza suprema. Para él, la pintura como ciencia está sobre todas las
representaciones artísticas.
Decimos que fue un verdadero Humanista porque no sólo realizó incursiones en
la pintura, sino que fue ingeniero. Diseñó cañones, aparatos para volar, ingenios de
guerra, etc. Además, estudió anatomía humana y geometría.
A Leonardo le preocupa captar las particularidades físicas del rostro y la
expresión, el movimiento y la luz.
En lo que se refiere al movimiento, Leonardo desarrolló una capacidad para
dibujar con una gran rapidez y aplicó un importante sentido del ritmo en la composición
al utilizar mucho las formas triangulares.
En lo que se refiere a la luz, Leonardo no la concibe como una gradación de
colores, sino como una paulatina fusión del blanco y el negro (claroscuro) al que luego se
recubre con colores transparentes. Es decir, no emplea las tonalidades para conseguir
volumen. A esto se le denomina esfumato. Con el esfumato Leonardo consigue llegar a la
perspectiva atmosférica. Este efecto funde las figuras en el ambiente y crea un gran
sentido del misterio.
Leonardo se forma en el taller del Verrocchio en Florencia y entre sus
primeras obras destaca la Adoración de los Reyes Magos o la Virgen de las Rocas.
Pero quizás sea la Última Cena una de sus obras más importantes.
Este fresco, se halla pésimamente conservada. En ella se observa un instante
de dicha cena, en el que Cristo dice que alguien le traicionará y los apóstoles se
horrorizan. La composición de las figuras es innovadora, ya que, Leonardo coloca a
los apóstoles en triadas y a Cristo en el centro formando también un triángulo,
formando una obra simétrica y cerrada. La arquitectura intenta emular la real que se
encuentra en su entorno (reflectorio). Se observa claramente la aplicación de una
perspectiva lineal. Por último, nombrar que el grupo principal pertenece al de Pedro,
Juan y judas y que el rostro menos visible es el de Judas.
Otra importante y conocida obra es la Gioconda. Lo más famoso de esta
obra es su sonrisa y su rostro. Se trata de un retrato que une la perfecta
representación del individuo y la belleza estética. Y es que los retratos anteriores
eran en perfil y fríos. Se trata de un retrato en tres cuartos, ladeado para dar idea de
profundidad realista y bella a la vez. Tras de sí, encontramos un paisaje misterioso
con distintas tonalidades de luces y colores y con sfumatto. Además, la figura es se
encuentra relajada y posee en la realización de su cabello y vestido un gran
refinamiento. No posee cejas.
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La decoración de la bóveda la realiza en un tiempo corto (1508-1512). En esta
obra, Miguel Ángel es capaz de involucrar la arquitectura en la pintura. Finge una
arquitectura que se superpone a la real, más concretamente, finge pilastras, arcos y
medallones, para no mezclar las escenas y para aunar la pintura y la arquitectura.
En la parte central de la bóveda dispuso diversas escenas del Génesis: jóvenes
desnudos, Profetas y Sibilas, sentados en las más forzadas posiciones, toman posesión del
espacio con gran energía. Predominan movimientos y escorzos violentos, y es muy
importante la fugocidad, nada es estable y fijo. Los colores son ácidos y desleídos. En
medio de este gran contingente de individuos (350 figuras) del Antiguo Testamento,
destaca la Creación del Hombre. En esta escena se representa a un hombre
semirrecostado al que Dios le entregará la vida (unión de los dedos).
Existe en esta obra, una gran importancia del dibujo.
En 1533, Miguel Ángel recibió el encargo de pintar el Juicio Final. En esta obra,
es donde mejor podemos apreciar la terrebilitá del maestro. Cristo levanta con energía el
brazo para descargar el peso de su justicia. Más que Cristo misericordioso, nos recuerda
a un Zeus lleno de ira, y es que, hasta su madre, la Virgen, parece acobardada ante tal
acción. Cataratas de desnudos acompañan a la acción de Jesús. En realidad, no se trata de
una obra desordenada, ya que, aparece estructurado en varias franjas. Se trata de una obra
trágica y dramática que denota el cansancio de Miguel Ángel y que contrasta con la
elegancia de la bóveda. En esta obra, podemos observar elementos ya barrocos como la
inclinación de las figuras buscando posiciones diagonales.
Miguel Ángel inclinó, hacia el suelo, la pared para que esta no fuera atacada por
el polvo. Sin embargo, el escándalo de sus desnudos hizo que posteriormente se
interviniera vistiéndolos, lo cual, unido al humo de las velas ha tenido consecuencias
irreparables para su color original.
• Rafael (1483-1521):
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proporcional ante sus discípulos. En la parte inferior, sentado y en postura de reflexión, se
encuentra Heráclito (rostro de Miguel Ángel). En la parte inferior de la derecha, se
encuentra Tolomeo con un globo del mundo y representado con el rostro el propio Rafael.
En la arquitectura, cuya función es la de marcar claramente la profundidad (perspectiva
lineal) de la obra, se encuentran diversas hornacinas con las estatuas de Apolo y Minerva.
• Giorgione (1478-1510):
Giorgione fue el primero que utilizó las tonalidades de los colores para expresar
el claroscuro, es decir, no es el blanco y el negro lo que forma el claroscuro, sino los
mismos colores (elemento que marca el carácter pictórico). Por esta razón, las sombras
parecen más transparentes y en ellas hay colorido. Además, recalca, perfectamente, la
armonía y la relación naturaleza y humanidad.
Una de sus obras más importantes es La Tempestad. En esta obra, Giorgione
recoge un instante determinado en el que se produce una incidencia en la naturaleza: un
rayo. En este cuadro, observamos la inversión de los papeles de lo protagonista. La
naturaleza se muestra como la protagonista, mientras los personajes son secundarios.
Otra obra destacada de Giorgione, es Concierto Campestre.
• Ticiano (1488-1576):
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Pintó, también, Tiziano diversas Venus recostadas, recreándose en el esplendor
dorado de las carnes. Ej. La Venus de Urbino.
3.5. EL MANIERISMO:
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