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Regeneración Urbana en Quiebra Hacha

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TITULO

PROBLEMA DE LA INVESTIGACION

OBJETIVO GENERAL

OBJETIVOS ESPECIFICOS

OBJETO DE INVESTIGACION

ALCANCE

APORTES

INDICE
1. Capitulo 1
1.1 Fundamentos de la Regeneración urbana
1.1.1 Principales posturas teóricas sobre regeneración urbana.

1.2. Tendencias contemporáneas de regeneración urbana.

1.2.1. Transición entre lo nuevo y lo viejo.


1.2.2. Reestructuración de la movilidad.
1.2.3. Sostenibilidad urbana.

1.3 Conceptos y definiciones.

1.3.1 Diferencias entre Regeneración , Rehabilitación y Renovación.

1.3.2. La regeneración urbana en asentamientos pequeños con zonas


de valor.

1.4. Referentes Internacionales.

1.5. Referentes nacionales.


Introducción

En la actualidad, uno de los problemas más significativos que enfrentan


las ciudades es el crecimiento urbano acelerado, desproporcionado,
desigual y carente de una visión estratégica a largo plazo. Este proceso
genera, como consecuencia, urbanizaciones con insuficiencia de
infraestructura, la proliferación de barrios con condiciones de
insalubridad y la consolidación de asentamientos informales, localizados
mayoritariamente en áreas periféricas. Ante este escenario, la
planificación y el diseño urbano se constituyen en instrumentos
esenciales para los organismos e instituciones responsables de la
gestión territorial, en aras de alcanzar un modelo de desarrollo
sostenible.

Las ciudades cubanas no se encuentran ajenas a esta problemática. Por


tal motivo, el país ha orientado el crecimiento urbano mediante la
implementación de planes de ordenamiento territorial y urbano, con el
propósito de garantizar un desarrollo armónico y equilibrado del
territorio. Resulta imprescindible, en este sentido, la adopción de un
enfoque estratégico, participativo, sostenible y gestionable, que priorice
la reutilización del suelo urbanizado dentro del tejido consolidado,
favoreciendo así un uso racional y eficiente del territorio.

El poblado de Quiebra Hacha, en la provincia de Artemisa, Cuba, es un


asentamiento, de carácter semiurbano, que se encuentra condicionado
por dinámicas de expansión que reproducen los patrones generales
antes mencionados. Estas dinámicas han provocado un deterioro
progresivo en la calidad del espacio urbano, manifestado en la falta de
servicios básicos adecuados, deficiencias en la conectividad y la
presencia de áreas residenciales en condiciones de precariedad. Quiebra
Hacha refleja, a escala local, los desafíos estructurales de la
urbanización cubana contemporánea. La tendencia a extender los
límites del asentamiento hacia zonas periféricas, en lugar de consolidar
y regenerar el tejido urbano existente, contribuye a la fragmentación
territorial y a un uso ineficiente del suelo. Lo expuesto evidencia la
necesidad de promover intervenciones de regeneración urbana a partir
de la identificación de problemáticas y de la necesidad de actuar sobre
los elementos que componen la estructura urbana de toda una ciudad.
Este trabajo pretende encaminar esfuerzos para regenerar el centro de
Quiebra Hacha histórico. La propuesta de regeneración urbana nos
permitirá enfrentar de forma distinta su planeamiento y diseño.
Capitulo 1

Principales posturas teóricas sobre el tema.

Desde finales de los años 70, surge en las ciudades europeas, resultado
de largos períodos de expansión urbana, la sobrepoblación de estas, y el
colapso de las antiguas infraestructuras, la tendencia a dejar a un lado
los grandes proyectos de nuevas urbanizaciones para en cambio
retomar el rescate de la ciudad construida. En este aspecto la
regeneración urbana ha sido una herramienta crucial en la revitalización
de áreas consolidadas en el núcleo urbano. Esta práctica busca revertir
las tendencias negativas en la economía, demografía y social de las
ciudades, frecuentemente con intervenciones que buscan la
participación del sector público, mediante un enfoque integral que tiene
como objetivo no solo mejorar la infraestructura física, sino también
promover la cohesión social, la sostenibilidad ambiental y el dinamismo
económico en los entornos urbanos. La regeneración urbana se enmarca
en un conjunto extenso de términos urbanísticos que han surgido en las
últimas décadas y comienzan con el prefijo “re” (revitalización,
reconversión, rehabilitación, recualificación, recomposición),
evidenciando la tendencia del urbanismo hacia la autotransformación,
reconfiguración y mejora continua de las ciudades. El concepto de
regeneración urbana se ha extendido a diversos campos profesionales
vinculados a temas urbanos, incluyendo la sociología y las ciencias
políticas. Sin embargo, tiene su origen en el ámbito del urbanismo; y a
pesar de que son muchos los profesionales de las diferentes esferas los
que han creado su propia definición, una de las principales
características de este proceso es que carece de una definición precisa
que delinee claramente sus límites [1]. Roberts y Sykes la definen como
“una actuación integrada y exhaustiva que conduzca a la resolución de
problemas urbanos, buscando una solución perdurable en ámbitos
económicos, físicos, sociales y ambientales” [2]; complementariamente,
Moya y Díez de Pablo destacan su carácter no expansivo y orientado a
mejorar tanto los aspectos físicos como espaciales de un área urbana
degradada [3]. Warren Couch y Charles Fraser la conciben como el
restablecimiento de funciones económicas y sociales allí donde se
habían perdido [4] pero de manera general, la ONU-Hábitat lo resume en
que “La regeneración urbana es una herramienta clave para transformar
zonas urbanas en declive en espacios más inclusivos, seguros y
sostenibles, mediante procesos integrados que combinen intervenciones
físicas, económicas, sociales y ambientales con participación
ciudadana.” [5]

Tendencias contemporáneas de Regeneración Urbana.

La transición entre lo nuevo y lo viejo

Esta práctica constituye uno de los retos más complejos y significativos


en los procesos contemporáneos de planificación y regeneración de
ciudad. Se refiere a la necesidad de articular de manera coherente,
funcional y respetuosa dos realidades urbanas distintas: por un lado, el
tejido consolidado o histórico, muchas veces con trazados irregulares,
valores patrimoniales, dinámicas sociales tradicionales y condiciones
físicas deterioradas; y por otro, los desarrollos recientes, caracterizados
por una lógica planificada, criterios de diseño contemporáneo,
infraestructuras modernas y mayor capacidad de absorción poblacional
[6]. Esta transición no debe entenderse como una simple superposición
de escalas o estilos, sino como un proceso urbano de adaptación mutua,
donde el nuevo desarrollo no impone una ruptura, sino que se adapta y
complementa lo existente, aportando conectividad, servicios, calidad
espacial y oportunidades sin anular la memoria, identidad o usos del
lugar preexistente. En términos de morfología urbana, esto implica
trabajar con estrategias intermedias que puedan mediar entre diferentes
tipos de trazado, alturas, densidades y funciones, generando espacios
de interfaz que sirvan como “zonas de amortiguación” o “bordes
activos” en lugar de fronteras rígidas [7]. Esta transición se logra
mediante la continuidad de las redes de movilidad, la integración de
sistemas de transporte, la conectividad peatonal, el acceso equitativo a
los servicios y la mezcla de usos que permita compartir flujos,
actividades y temporalidades entre ambos sectores. En muchas
ciudades, la falta de articulación entre lo nuevo y lo viejo ha generado
fragmentación socio espacial, donde los antiguos núcleos quedan
relegados como “poblados viejos” frente a las nuevas urbanizaciones,
generando desigualdad en el acceso a infraestructura, vivienda, espacio
público y oportunidades de desarrollo [8]. La planificación
contemporánea promueve entonces un enfoque de transición suave,
donde el diseño urbano, el paisaje, la movilidad y la infraestructura
actúan como mediadores entre escalas, tipologías y formas de vida
distintas [9]. Asimismo, el respeto por los ritmos temporales del lugar es
clave: lo viejo no solo representa una forma espacial, sino una manera
de habitar, un sistema de relaciones sociales y un valor simbólico que no
puede ser reemplazado mecánicamente por el modelo moderno [10].

Reestructuración de la movilidad

La movilidad es una variable herramienta que permite reconectar


fragmentos del tejido urbano, fomentar la inclusión social y reactivar
dinámicas económicas, sociales y ambientales en contextos degradados
o periféricos. [11]. Esta reconfiguración implica un enfoque integral que
articula la accesibilidad, la conectividad y la sostenibilidad del sistema
de transporte. Se promueve la implementación de infraestructuras
completas y jerarquizadas que consideren las necesidades de todos los
usuarios, especialmente los más vulnerables. [12]. A su vez, la
movilidad es abordada como herramienta de equidad territorial, al
vincular zonas marginalizadas con centros urbanos y ejes de actividad,
reduciendo las brechas espaciales y facilitando el acceso a
oportunidades [13]. Simultáneamente, dialoga con criterios de
sostenibilidad ambiental al promover una disminución en las emisiones
contaminantes, la reducción del consumo energético y la mejora de la
calidad del aire [14].

INSERTAR TEMA SOBRE CALLES VEHICULARMENTE RESTRINGIDAS Y


CALLES DE CONVIVENCIA.

Sostenibilidad urbana

En los procesos de regeneración urbana, la sostenibilidad actúa como un


marco estratégico que orienta la rehabilitación de áreas deterioradas
hacia modelos que promuevan la eficiencia en el uso del suelo, la
recuperación de la biodiversidad urbana, la inclusión social y la
resiliencia ante amenazas ambientales o económicas. Se refiere a la
capacidad de las ciudades para desarrollar procesos de crecimiento y
transformación que satisfagan las necesidades presentes sin
comprometer los recursos y condiciones para las futuras generaciones,
integrando dimensiones ambientales, sociales y económicas de manera
equilibrada. En este sentido, la regeneración sostenible implica no solo
la mejora física del entorno construido, sino también la revitalización
social y económica a través de intervenciones que fomenten la
participación comunitaria, la equidad y el acceso a servicios públicos de
calidad [15]

Conceptos y definiciones.

Diferencias entre rehabilitación, renovación y regeneración.

La rehabilitación urbana se refiere a intervenciones puntuales orientadas


a conservar, reparar o mejorar las condiciones físicas de edificaciones
existentes, sin alterar significativamente su estructura, uso ni
configuración urbana. Se aplica principalmente a inmuebles que
presentan deterioro funcional o técnico, pero que conservan su valor
constructivo y patrimonial. [16]

Por su parte, la renovación urbana implica transformaciones más


radicales, que pueden incluir la demolición de edificaciones y su
sustitución por nuevas construcciones, así como la reconfiguración del
trazado urbano y del uso del suelo. Esta estrategia se aplica en áreas
donde el nivel de deterioro impide la conservación de la estructura
urbana original o cuando se busca cambiar la funcionalidad del espacio.
Aunque puede mejorar las condiciones físicas del entorno, la renovación
ha sido criticada por generar procesos de desplazamiento forzado,
pérdida de identidad urbana y gentrificación, especialmente cuando no
se acompaña de políticas de protección social [17] [18]Tiene un enfoque
físico-funcional, y su ejecución puede alterar profundamente la dinámica
social de los barrios intervenidos.

En contraste, la regeneración urbana, a diferencia de la rehabilitación o


la renovación, no se limita a las edificaciones ni al espacio construido,
sino que aborda también las condiciones estructurales de exclusión,
pobreza o deterioro social que afectan al territorio. Este enfoque busca
promover la equidad territorial, la resiliencia urbana y la participación
ciudadana, a través de acciones coordinadas que pueden incluir mejora
de viviendas, generación de empleo, creación de espacios públicos,
incorporación de infraestructura verde y fortalecimiento comunitario.
[19] [20] La regeneración, por tanto, se caracteriza por su visión
sistémica, su enfoque participativo y su objetivo de transformación
sostenible.

¿Cómo se concibe la regeneración urbana en asentamientos pequeños


con zonas de valor?

La regeneración urbana en asentamientos pequeños con zonas de valor


se concibe como un proceso integral que combina conservación,
desarrollo socioeconómico y fortalecimiento identitario. No se limita a
restaurar edificios o espacios puntuales, sino que busca recuperar la
funcionalidad del conjunto urbano y del paisaje cultural en el que se
inserta. Este enfoque promueve una visión de largo plazo, donde el
equilibrio entre las dinámicas sociales, las necesidades de habitabilidad
y los valores patrimoniales constituye la base para garantizar un buen
funcionamiento de la ciudad [1]. La fase diagnóstica es un punto de
partida esencial, pues permite conocer en detalle la situación física,
social y ambiental del asentamiento. Incluye la identificación de valores
patrimoniales tangibles e intangibles, el análisis morfológico de la trama
urbana, la caracterización de actividades económicas y sociales, y la
evaluación de vulnerabilidades ambientales o de riesgos. [2]

El desarrollo económico asociado a la regeneración debe construirse


sobre las capacidades locales y sobre actividades productivas
compatibles con el patrimonio y el medio ambiente. Se recomienda
fomentar cadenas de valor locales, la diversificación económica y
modelos turísticos regulados, evitando dependencias unilaterales que
generen vulnerabilidad.

Variables arquitectónicas de estudio.

El estudio de la estructura urbana abarca el tamaño y la morfología del


asentamiento, que pueden presentarse en forma de trama irregular,
damero, lineal, compacto o disperso, lo que condiciona tanto la
accesibilidad como la capacidad de densificación.
La densidad urbana se expresa en habitantes por hectárea y permite
diferenciar entre tejidos de baja, media o alta ocupación, cada uno con
retos específicos para la gestión de servicios y movilidad.

Los usos de suelo predominantes determinan el grado de vitalidad del


asentamiento y la intensidad de actividades en distintas franjas horarias.
La centralidad, reflejada en la existencia y vitalidad de un centro
principal, constituye el núcleo articulador de la vida comunitaria,
mientras que la conectividad y accesibilidad dependen de la calidad de
las calles, caminos y la integración con redes regionales que facilitan los
flujos sociales y económicos. [12]

El espacio público es un componente estratégico en la regeneración


urbana porque actúa como soporte de la interacción social y de la
identidad colectiva. Su calidad y diseño abarcan plazas, parques, calles
peatonales y otros lugares de encuentro que deben responder a criterios
de habitabilidad, confort climático y atractivo estético. La infraestructura
verde y azul (riberas, áreas verdes, corredores ecológicos) cumple
funciones ecológicas esenciales como regulación hídrica, mitigación de
calor urbano y provisión de hábitat, además de mejorar la experiencia
de uso. La accesibilidad universal garantiza la inclusión de todas las
personas, independientemente de sus capacidades físicas, lo que
fortalece la cohesión social.

El análisis arquitectónico de los asentamientos considera las tipologías


predominantes, que pueden ser vernáculas (tradicionales), industriales o
modernas, cada una con diferentes valores de identidad, funcionalidad y
potencial de adaptación. El estado de conservación —bueno, deteriorado
o rehabilitado— permite establecer prioridades de intervención y costos
asociados a la regeneración. [13]

La sostenibilidad en la regeneración urbana se expresa en varias


dimensiones. La reutilización adaptativa de edificaciones patrimoniales
con nuevas funciones prolonga su vida útil y evita la obsolescencia. La
eficiencia energética y el bioclimatismo se logran mediante el uso de
materiales locales, la orientación adecuada de las construcciones y la
incorporación de estrategias pasivas como ventilación natural o
protección solar. Por último, la resiliencia ambiental implica integrar la
gestión del agua, la recuperación ecológica de áreas degradadas y la
adaptación al cambio climático, garantizando que los asentamientos
mantengan su valor cultural y ambiental en el tiempo. [15]

Referencias internacionales. Proyectos de Regeneración Urbana en

poblados pequeños.

Proyecto Distrito Tec.

Localización: Monterrey, Nuevo León, México.

Extensión territorial: 240 ha alrededor del campus del Tecnológico de


Monterrey.

Fecha: 2014, con plan a 20 años.

Contexto previo: deterioro urbano, inseguridad, fragmentación social.

DistritoTec (también llamado Distrito de Innovación Monterrey) es un


proyecto que surge a partir de la necesidad que encontró el Tecnológico
de Monterrey de tomar acción para combatir algunas problemáticas
urbanas que enfrentaba la comunidad vecina de su campus insignia al
sur de la ciudad de Monterrey. La iniciativa está proyectada a 15 años y
opera bajo tres grandes ejes: La evolución del campus Monterrey, la
integración de un clúster de investigación, y la conformación de un
mejor entorno urbano. [16]

Existía una fragmentación en el tejido urbano, por lo que se propone


reducir el mismo mediante la apertura/activación de espacios públicos.
Promover la densificación y el uso mixto alrededor del campus para
crear un ecosistema de innovación (vivienda + trabajo + servicios).
Además, mejorar la movilidad sostenible con peatonalización, con
estrategias de movilidad: rediseño de vías, ciclovías y transporte
público.

Como parte del objetivo de este proyecto se propone una generación de


espacios públicos y la reanimación de los ya existentes. Las
intervenciones en materia de espacio público desarrollados en esta
propuesta son: Parque Central y corredores verdes para conectar
campus y barrio. Activaciones rápidas: huertos comunitarios, plazas
temporales y eventos para recuperar la confianza en espacios públicos.
[17]

Rescata la memoria barrial e identidad urbana a través de proyectos de


arte urbano y de participación ciudadana

Proyecto Comunidad Arenli en China

Localización: Anren, distrito de Anren, ciudad de Chengdu, provincia de


Sichuan, China.

Extensión territorial: 69.874 m² (≈ 7 ha)

Fecha: 2022

Contexto previo: el sitio está en la intersección entre la expansión


urbana y tierras agrícolas, junto a la residencia histórica Liao Wei
Mansion (relicto patrimonial y centro turístico).

El proyecto está destinado a mejorar las condiciones de vida de una


población existente y crear espacio para nuevos residentes. Se estiman
nuevas viviendas, tanto por la rehabilitación de edificios antiguos como
la creación de nuevas construcciones. Con un enfoque en viviendas
accesibles, busca asegurar la inclusión social mediante la recuperación
de espacios habitacionales que, en su mayoría, estaban deteriorados. El
proyecto también tiene como objetivo aumentar la densidad poblacional
sin sobrecargar las infraestructuras, favoreciendo el equilibrio entre
edificación de viviendas y espacios públicos. Pone un fuerte énfasis en la
recreación y el bienestar social, ofreciendo amplias áreas públicas, como
parques, plazas, y caminos peatonales. Estos espacios no solo
proporcionan zonas de esparcimiento, sino que también fomentan la
integración social entre las distintas comunidades de la zona. Los
espacios comunes han sido diseñados con el objetivo de facilitar la
interacción comunitaria y el fortalecimiento de los lazos sociales.
Aunque la intervención es moderna y contemporánea, el proyecto busca
mantener la identidad cultural de la zona a través de la preservación de
estructuras tradicionales y la integración de elementos culturales
autóctonos en el diseño de los espacios públicos. Las plazas y áreas
recreativas incluyen elementos arquitectónicos que reflejan la cultura
local, como esculturas, murales o estructuras que celebran la historia de
la ciudad. La identidad cultural es un aspecto fundamental para que los
residentes se sientan parte del proyecto y mantengan su conexión
emocional con el lugar. Comunidad Arenli se enfoca en la sostenibilidad
mediante el uso de energías renovables en sus infraestructuras. El
proyecto integra paneles solares en áreas comunes y edificios, así como
sistemas de reciclaje de agua y otras tecnologías limpias. El diseño de
los edificios busca maximizar la eficiencia energética y reducir el
consumo de recursos, implementando materiales sostenibles en la
construcción. A través de estas medidas, el proyecto contribuye a la
reducción de la huella de carbono y a la promoción de un estilo de vida
ecológico para los residentes. [18]

Proyecto Distrito de Vauban

Localización: suroeste de la ciudad de Friburgo (Alemania)

Fecha: 1993 - 2006

Contexto previo: transformación de un terreno periférico aislado en un


tejido urbano denso, mixto y autosuficiente, sin repetir los errores de la
urbanización moderna dispersa.

El proyecto se desarrolló sobre los terrenos de una antigua base militar


francesa abandonada después de la Segunda Guerra Mundial,
integrando esta área degradada al tejido urbano de la ciudad. El
proyecto buscó crear un barrio ecológico modelo que combinara
vivienda asequible, eficiencia energética, movilidad sostenible y
participación ciudadana, todo ello dentro de una estrategia de expansión
controlada de Friburgo sin pérdida de identidad histórica ni cohesión
social.2

En su planificación, Vauban no se concibió como un enclave nuevo


separado del núcleo tradicional, sino como una extensión integrada al
sistema urbano existente, conectada al centro histórico mediante
transporte público (tranvía) y corredores verdes peatonales. Esta
relación entre la ciudad consolidada y la periferia regenerada constituye
una de sus mayores aportaciones teóricas y prácticas al urbanismo
contemporáneo. En la primera etapa (1993-1998), las acciones se
centraron en recuperar el territorio, generar cohesión social y establecer
la base estructural del barrio. . Las calles se diseñaron como “zonas de
convivencia” con prioridad para peatones y ciclistas e impacto inmediato
en la calidad de vida y en la reducción de emisiones. A partir del año
2000, cuando la urbanización alcanzó mayor madurez, se
implementaron estrategias enfocadas en consolidar la sostenibilidad
económica, ambiental y social del barrio y su relación con el conjunto
urbano de Friburgo. Se incentivó el desarrollo de pequeños comercios,
guarderías, escuelas, talleres y oficinas de proximidad. Su vinculación
con el centro histórico de Friburgo, tanto física como funcional, se
reforzó mediante redes de transporte y políticas urbanas que promueven
la ciudad compacta y verde.

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