Espacios de Hilbert: Conceptos Clave
Espacios de Hilbert: Conceptos Clave
Espacios de Hilbert
1
Índice general
II Espacios de Hilbert 1
1. Producto escalar, identidad del paralelogramo 3
1.1. Formas sesquilineales y formas cuadráticas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3
1.2. Productos escalares y espacios de Hilbert . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4
1.3. La identidad del paralelogramo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 8
2
Bloque 1
Formas sesquilineales, formas cuadráticas,
producto escalar, espacios de Hilbert,
identidad del paralelogramo
Necesitamos algunas nociones básicas bien sencillas, que nos llevarán a la definición de los
espacios de Hilbert. En lo que sigue, para evitar repeticiones, fijamos un espacio vectorial X.
3
Tema II. Bloque 1. Producto escalar, identidad del paralelogramo 4
De esta forma, hemos obtenido una correspondencia biunívoca entre formas sesquilineales
hermíticas y formas cuadráticas. Usaremos solamente un tipo particular de formas cuadráticas,
que enseguida vamos a definir.
Está bien clara la condición que nos permite obtener una norma en X. Se dice que una forma
cuadrática Q es definida positiva, cuando Q(x) ∈ R+ para todo x ∈ X \ {0} . Como toda forma
cuadrática Q verifica que Q(0) = 0 , si Q es definida positiva, vemos que Q es positiva.
Pues bien, un producto escalar en X es una forma sesquilineal hermítica ϕ en X, cuya
forma cuadrática asociada
es definida positiva. Habitualmente,
un producto escalar se denota
por (x, y) 7→ x y , para x, y ∈ X , y se dice que x y es el producto escalar de x por y .
La anterior definición de producto escalar es redundante, pues al ser una forma lineal en la
primera variable, la condición para ser hermítica ya hace que sea conjugado-lineal en la segunda
variable. Vemos por tanto que una aplicación (x, y) 7→ x y , de X × X → K , es un producto
escalar en X si, y sólo si, verifica las tres condiciones siguientes:
(a) λ x + z y = λ x y + z y ∀ x, y, z ∈ X , ∀ λ ∈ K
(b) y x = x y ∀ x, y ∈ X
(c) x x ∈ R+ ∀ x ∈ X \ {0}
Así pues, un espacio pre-hilbertiano no es más que un espacio normado X, cuya norma procede
de un producto escalar, mediante la igualdad anterior. A su vez, el producto escalar de X viene
determinado por su norma, mediante la identidad de polarización, que toma la forma:
4 Re x y = ∥x + y∥ 2 − ∥x − y∥ 2 ∀ x, y ∈ X
En el caso complejo, basta observar que Im x y = Re x i y para cualesquiera x, y ∈ X .
Deducimos claramente que, si Y es otro espacio pre-hilbertiano, cuyos producto escalar y
norma denotamos como los de X, y T : X → Y es un operador lineal isométrico, entonces T
preserva el producto escalar, es decir, T (x) T (z) = x z para cualesquiera x, z ∈ X. En
particular, si T es un isomorfismo isométrico, entonces T identifica totalmente X con Y , no
sólo como espacios normados, sino también como espacios pre-hilbertianos.
En un espacio pre-hilbertiano X, la desigualdad de Cauchy-Schwartz toma la forma
x y ⩽ x y ∀ x, y ∈ X
Por otra parte, para cualquier espacio pre-hilbertiano, vamos a discutir la posibilidad de que
se tenga la igualdad en la desigualdad de Cauchy-Schwartz, o en la triangular.
(i) | ( x | y ) | = ∥ x ∥ ∥ y ∥ ⇐⇒ ∃ λ ∈ K : x = λy
(ii) ∥ x + y ∥ = ∥ x ∥ + ∥ y ∥ ⇐⇒ ∃ ρ ∈ R+
0 : x = ρy
∥ x + y ∥ 2 = ∥ x ∥ 2 + ∥ y ∥ 2 + 2 Re ( x | y ) ⩽ ∥ x ∥ 2 + ∥ y ∥ 2 + 2 ( x | y )
2
⩽ ∥ x ∥2 + ∥ y ∥2 + 2 ∥ x ∥ ∥ y ∥ = ∥ x ∥ + ∥ y ∥
Presentamos ya los espacios que más nos interesan. Un espacio de Hilbert es un espacio
pre-hilbertiano cuya norma es completa, o lo que es lo mismo, un espacio de Banach cuya norma
procede de un producto escalar. Seguidamente vamos a mostrar varios ejemplos concretos de
espacios de Hilbert. Para el primero, basta recordar el producto escalar usual en R N , cuya
versión en caso complejo es fácil de adivinar. Obtenemos claramente el siguiente resultado:
Para todo N ∈ N , se tiene que l2N es un espacio de Hilbert, cuyo producto escalar es:
N
x y = ∑ x(k) y(k) ∀ x, y ∈ l2N
k=1
Recordemos que el subespacio K (N) ⊂ l2 , formado por las sucesiones de soporte finito, es
denso en l2 pero no es cerrado, lo que nos da el primer ejemplo de un espacio pre-hilbertiano
que no es completo.
Como se puede ya adivinar, nuestro tercer ejemplo de espacio de Hilbert es el espacio de
Lebesgue L2 . Para f , g ∈ L2 , la desigualdad integral de Hölder nos dice que f g ∈ L1 , y esto
permite claramente definir un producto escalar en L2 que da lugar a su norma:
ϕ( x, y) + ϕ(y, y)El=espacio
ϕ( x de λy, x +
+Lebesgue λy) > 0,
L es un espacio de Hilbert, con el producto escalar dado por
2
Z 1
tiene f g =
0
f (t) g(t) dt ∀ f , g ∈ L2
dera canónicamente
Es naturalcomo espacio
buscar una normado
caracterización con lapre-hilbertianos
de los espacios norma entre los espacios
normados, o lo que es lo mismo, una caracterización de las normas que proceden de un producto
escalar. Entre las muchas respuestas que se conocen a esta pregunta, veremos la más clásica.
= ( x | x )1/2 X ). pre-hilbertiano, se tiene claramente
esxun∈espacio
Si X (
2 2 2
x+y = x+y x+y = x ∀ x, y ∈ X + y + 2 Re x y
rte en la desigualdad triangular y la de Cauchy-Schwarz toma
Hacemos desaparecer el producto escalar, sumando miembro a miembro esta igualdad con la
que se obtiene al sustituir y por −y , con lo que tenemos
)| 6 k x k kyk ( x, y ∈ X ).
2 2 2 2
x+y + x−y =2 x +2 y ∀ x, y ∈ X (5)
es continuo en X × X (considerando cualquiera de las normas
Esta propiedad recibe el nombre de identidad del paralelogramo, por su obvia interpretación
geométrica: en todo paralelogramo, la suma de los cuadrados de las diagonales coincide con
la suma de los cuadrados de los lados. Pero lo importante de la igualdad (5) es que en ella
oducto escalar,
:
( x, y ∈ X )
x-y
x+y
la identidad de y
:
x
∈ X ).
Figura 1.1: Identidad del paralelogramo
rior, si X, Y son Figura 2.1: Igualdad del paralelogramo
s una isometría
no aparece el producto escalar de X, sino solamente su norma. Podemos decir que un espacio
ducto escalar:
Departamento de Análisis Matemático, Universidad de Granada
Ty) = ( x | y) ( x, y ∈ X ).
Tema II. Bloque 1. Producto escalar, identidad del paralelogramo 9
normado X verifica la identidad del paralelogramo cuando se cumple (5) . Tenemos así una
condición necesaria para que una norma proceda de un producto escalar. Como la forma de
obtenerla ha sido tan sencilla, no parece que tal condición pueda ser suficiente, pero vamos a
probar que sí lo es.
pues en el caso real, el producto escalar que buscamos no puede ser otro que ϕ , mientras que
en el caso complejo, ϕ ha de ser la parte real de dicho producto escalar.
Dados u, v, y ∈ X la identidad del paralelogramo nos dice que
4 ϕ u + v , y = ∥u + v + y∥ 2 − ∥u + v − y∥ 2
= 2 ∥u + y∥ 2 + 2 ∥v∥ 2 − ∥u + y − v∥2 − 2 ∥u∥2 − 2 ∥v − y∥ 2 + ∥u − v + y∥ 2
= 2 ∥u + y∥ 2 + 2 ∥v∥ 2 − 2 ∥u∥ 2 − 2∥v − y∥ 2
La continuidad de la suma, el producto por escalares yla norma de X nos dicen que fx y es una
función continua, luego el conjunto Ex y = fx−1y {0} es cerrado en R . Ahora bien, E es la
intersección de todos los conjuntos de la forma Ex y con x, y ∈ X, luego E también es cerrado.
Como Q ⊂ E , concluimos que E = R . Esto significa que
ϕ αx, y = α ϕ x, y ∀ α ∈ R , ∀ x, y ∈ X (8)
Veamos entonces que ψ es lineal en la primera variable, sin olvidar que ahora K = C . Para
cualesquiera x, y, z ∈ X y α ∈ R , de (7) y (8) deducimos claramente que
ψ x+z, y = ψ x, y + ψ z, y y ψ αx, y = α ψ x, y
luego sólo queda comprobar que ψ i x , y = i ψ x , y , pero esto se deduce de (10) , ya que
ψ i x , y = ϕ i x , y + i ϕ i x , i y = − ϕ x , i y − i ϕ x , −y
= i i ϕ x, iy + ϕ x, y = i ψ x, y
Como ya teníamos linealidad en la primera variable, la última igualdad nos dice que ψ es
Finalmente,para x ∈ X, usando
una forma sesquilineal hermítica. (10) y el hecho
de que ϕ es
simétrica, obtenemos ϕ x , i x = − ϕ i x , x = − ϕ x , i x , luego ϕ x , i x = 0 , de donde
ψ x , x = ϕ x , x + i ϕ x , i x = ∥x∥ 2 ∀x ∈ X
Por tanto, la forma cuadrática asociada a ψ es definida positiva, luego ψ es el producto escalar
que buscábamos. ■
El teorema anterior tiene varias consecuencias inmediatas que conviene destacar. Para la
primera de ellas, dado un espacio normado X, usaremos el espacio real subyacente XR , que
obviamente es también un espacio normado, con la misma norma que X. Como la identidad del
paralelogramo no involucra el producto por escalares, se tiene:
Conviene aclarar que, cuando X y XR son espacios pre-hilbertianos, aunque ambos tienen la
misma norma, sus productos escalares no pueden coincidir. Esto puede verse en la demostración
del teorema anterior, pues el producto escalar de XR es la aplicación ϕ definida en (6) , mientras
que el de X es la aplicación ψ , dada por (9) . Por tanto, la relación entre ambos productos
escalares está bien clara: para cualesquiera x, y ∈ X se tiene
ψ x, y = ϕ x, y + i ϕ x, iy , o bien, ϕ x , y = Re ψ x , y
Por otra parte, como la identidad del paralelogramo sólo involucra dos vectores de nuestro
espacio normado, deducimos lo siguiente:
Un espacio normado es pre-hilbertiano si, y sólo si, lo son todos sus subespacios de
dimensión 2 .
∥ f + g ∥2 + ∥ f − g ∥2 = 5 ̸= 4 = 2 ∥ f ∥2 + 2 ∥ g ∥2
luego C[0, 1] no verifica la identidad del paralelogramo. De hecho, no es difícil comprobar que,
si K es un espacio topológico compacto y de Hausdorff, que no se reduce a un punto, entonces
el espacio de Banach C(K) no es un espacio de Hilbert.
La identidad del paralelogramo permite obtener muy fácilmente un resultado clave, sobre
existencia y unicidad de mejores aproximaciones en espacios de Hilbert, que nos llevará después
al teorema más importante referente a dichos espacios. A partir de ahora trabajaremos siempre
en un espacio de Hilbert, con lo que casi nunca se pierde generalidad, pues en el caso de un
espacio pre-hilbertiano no completo, siempre podemos considerar su completación.
13
Tema II. Bloque 2. Mejor aproximación, Teorema de la proyección ortogonal 14
Merece la pena discutir brevemente el papel que juegan las hipótesis del teorema anterior,
por una parte para la existencia, y por otra para la unicidad, de las mejores aproximaciones.
Empezando por la existencia, para que todo x ∈ H tenga al menos una mejor aproximación
en M, es decir, para que M sea proximinal en H, es necesario que M sea cerrado, luego esta
hipótesis no se puede suprimir.
Más importante es observar que la convexidad de M tampoco se puede suprimir. Así pues,
a diferencia de lo que ocurría en los espacios normados de dimensión finita, un subconjunto
cerrado A de un espacio de Hilbert H puede no ser proximinal en H , como veremos con el
siguiente ejemplo.
2.1. Ortogonalidad
Para llegar al principal resultado en la teoría de los espacios de Hilbert, sólo nos queda
obtener una caracterización de las mejores aproximaciones, que es independiente del teorema
anterior, y acorde con la intuición geométrica.
Sea M un subconjunto no vacío de un espacio de Hilbert H. Entonces y0 ∈ M es una mejor
aproximación de un x ∈ H en M si, y sólo si, verifica que
∥ x − y0 ∥ 2 ⩽ ∥ x − z ∥ 2 ∀z ∈ M (12)
Ahora bien, para todo z ∈ M se tiene
∥x − z∥ 2 = ∥(x − y0 ) − (z − y0 )∥ 2 = ∥x − y0 ∥ 2 + ∥z − y0 ∥ 2 − 2 Re x − y0 z − y0
Recíprocamente, de (14) se deduce (13) , o lo que es lo mismo (12) , sin más que tomar y = z .
La condición (14) se simplifica notablemente cuando M es un subespacio de H.
De hecho,
para todo z ∈ M , usando (14) con y = y0 ± z ∈ M , obtenemos que Re x − y0 z = 0 . En el
caso complejo, tenemos también Im x − y0 z = Re x − y0 i z = 0 para todo z ∈ M . Así
pues, en cualquier caso, de (14) hemos deducido que
x − y0 z = 0 ∀z ∈ M (15)
Por la linealidad y continuidad del producto escalar en la primera variable, vemos que E ⊥ es
un subespacio cerrado de H. Se dice que E ⊥ es el subespacio ortogonal a E . La notación
es la misma que usábamos para el anulador de un subconjunto de un espacio normado X, que
era un subespacio cerrado del espacio dual X ∗ . Pronto veremos que es perfectamente coherente
emplear la misma notación en ambas situaciones.
⊥
Iterando el paso de E a E ⊥ , es natural escribir E ⊥⊥ = E ⊥ . Es claro que E ⊂ E ⊥⊥ ,
pero E ⊥⊥ es un subespacio cerrado de H, luego Lin E ⊂ E ⊥⊥ .
Para entender geométricamente la ortogonalidad, basta pensar en el teorema de Pitágoras:
dos vectores x, y son perpendiculares cuando ∥x + y∥ 2 = ∥x∥ 2 + ∥y∥2 . Si H es un espacio de
Hilbert, para x, y ∈ H se tiene
∥x + y∥ 2 = ∥x∥ 2 + ∥y∥ 2 + 2 Re x y
luego x e y son perpendiculares si, y sólo si, Re x y = 0 , loque en caso real, equivale a
que x e y sean ortogonales. En caso complejo, tenemos Im x y = Re x i y , luego x e y
son ortogonales cuando x es perpendicular tanto a y como a i y , es decir, cuando el vector x es
perpendicular al plano (real) determinado por y e i y . Por tanto, la interpretación geométrica de
la ortogonalidad queda resumida en el enunciado que sigue.
luego PM es continua y ∥PM ∥ = 1 , a menos que M = {0} . Además, para cada x ∈ H, se tiene
que PM (x) es la única mejor aproximación de x en M . Finalmente, se verifica que M ⊥ ⊥ = M .
x − PM (x)
PM (x)
M
Ψ : X → X∗, Ψ (y) = ye ∀y ∈ X
Por tanto, si para y ∈ H escribimos ye(x) = ( x | y ) para todo x ∈ H, definiendo Ψ(y) = ye para
todo y ∈ H, se tiene que Ψ es una biyección conjugado-lineal e isométrica de H sobre H ∗ .
Vemos que todo espacio de Hilbert real H se identifica con su espacio dual H ∗ , pues Ψ
es un isomorfismo isométrico de H sobre H ∗ . En cambio, cuando H es complejo, Ψ no es
lineal, sino conjugado-lineal. Aunque no vamos a hacerlo, se puede probar que, también en
caso complejo, existe un isomorfismo isométrico Φ de H sobre H ∗ . Sin embargo, mientras
que la aplicación Ψ es canónica, porque su definición sólo involucra el producto escalar de H,
el isomorfismo Φ no puede serlo.
La existencia del isomorfismo isométrico Φ es fácil de comprobar en los casos particulares
que conocemos. En el caso H = l2N con N ∈ N , para todo y ∈ l2N se define Φ(y) = Ψ( y) ,
donde y (k) = y(k) para todo k ∈ {1, 2, . . . , N} . Análogamente, cuando H = l2 , para y ∈ l2 se
define Φ(y) = Ψ(y) donde y ∈ l2 viene dado por y(n) = y(n) para todo n ∈ N . Por último, en
el caso H = L2 , para toda g ∈ L2 se define Φ(g) = Ψ(g) donde g(t) = g(t) p.c.t. t ∈ [0, 1] .
En los tres casos vemos claramente que Φ es un isomorfismo isométrico de H sobre H ∗ , que
fue exactamente el que usamos en su momento para identificar estos dos espacios.
Conviene resaltar que, en el caso H = L2 , hemos probado que Ψ y Φ son sobreyectivas,
gracias al teorema anterior, sin usar ningún resultado de Teoría de la Medida.
Dado un subconjunto no vacío E de un espacio de Hilbert H, aclaremos ahora la cuestión
de notación planteada al definir el subespacio ortogonal E ⊥ . Cuando identificamos H con H ∗
mediante Ψ , vemos que E ⊥ se identifica con el subespacio cerrado de H ∗ dado por
Ψ E ⊥ = ye : y ∈ E ⊥ = f ∈ H ∗ : f (x) = 0 ∀ x ∈ E }
que es precisamente el anulador de E , tal y como se definió, para subconjuntos de cualquier
espacio normado, en el estudio de la dualidad. Así pues, al identificar H con H ∗ hacemos
coincidir las dos definiciones de E ⊥ , luego al usar la misma notación para ambas nociones, no
hay peligro de confusión.
Comentemos finalmente la consecuencia más clara del teorema de la proyección ortogonal.
Si M es un subespacio cerrado de un espacio de Hilbert H, entonces M ⊥ es un complemento
topológico canónico de M y, consecuentemente, el espacio cociente H/M carece de interés.
En particular, en cualquier espacio de Hilbert H, todo subespacio cerrado está complementado,
y es claro que esta propiedad de H se conserva por isomorfismos:
Iniciamos ahora el camino hacia una descripción de todos los espacios de Hilbert separables.
La clave para ello es la siguiente noción, que está claramente inspirada en lo que le ocurre a
cualquier conjunto formado por vectores unidad del espacio de Hilbert l2 .
Un sistema ortonormal en un espacio de Hilbert H es un conjunto no vacío E ⊂ H, que
está formado por vectores de norma 1 , dos a dos ortogonales, es decir,
∥u∥ = 1 ∀u ∈ E y u, v ∈ E , u ̸= v =⇒ u ⊥ v
La siguiente propiedad de los sistemas ortonormales finitos es la clave de los resultados que
vamos a obtener:
20
Tema II. Bloque 3. Sistemas y bases ortonormales 21
Fijado x ∈ H , denotamos por y al segundo miembro de (17) , para probar que PM (x) = y .
Es claro que y ∈ M y, para todo j ∈ {1, 2, . . . , n} tenemos
n
x−y uj = x uj − ∑ x uk uk u j = x u j − x u j ∥ u j ∥ 2 = 0
k=1
n n n 2
∥ PM (x) ∥ 2 = PM (x) PM (x) = ∑ ∑ x uk x uj uk u j = ∑ x uk
k=1 j=1 k=1
Basta ahora tener en cuenta que PM (x) ⊥ x − PM (x) para obtener
n 2
∥ x ∥ 2 = ∥ PM (x) ∥ 2 + ∥ x − PM (x) ∥ 2 = ∑ x uk + d(x, M)2
k=1
Las igualdades (18) serán especialmente útiles cuando d(x, M) = 0 para todo x ∈ H, es
decir, cuando M = H, con lo que E es una base algebraica de H. De manera más general, para
aprovecharlas también en dimensión infinita, introducimos la siguiente noción.
Una base ortonormal en un espacio de Hilbert H es un sistema ortonormal E ⊂ H que
genera un subespacio denso en H, es decir, tal que H = Lin E .
Si un espacio de Hilbert H tiene una base ortonormal numerable E , está claro que H ha
de ser separable, ya que Lin E tiene dimensión numerable y es denso en H. Nuestro objetivo
es probar que, recíprocamente, todo espacio de Hilbert separable admite una base ortonormal
numerable, lo que permitirá describir perfectamente el espacio. Empezamos por el caso más
sencillo.
Tomamos v = x − ∑ x u u , y usando que E es un sistema ortonormal, comprobamos
u∈E
que v ∈ E ⊥ , pues para todo z ∈ E , se tiene claramente
v z = x z − ∑ x u u z = x z − x z ∥ z ∥2 = 0
u∈E
Como x ∈
/ Lin E , tenemos v ̸= 0 , y comprobaremos que basta tomar w = v / ∥ v ∥ .
Por ser E es un sistema ortonormal y w ∈ E ⊥ , vemos claramente que E ∪ {w} también es
La definición de v nos dice que x ∈ Lin E ∪ {v} = Lin E ∪ {w}
un sistema ortonormal. ,
luego Lin E ∪ {x} ⊂ Lin E ∪ {w} . Pero por otra parte, es claro que w ∈ Lin E ∪ {x} , de
donde Lin E ∪ {w} ⊂ Lin E ∪ {x} . ■
La primera parte del enunciado se prueba por inducción sobre N , siendo obvia para N = 1 .
Fijado N ∈ N , supongamos demostrado que todo espacio de Hilbert de dimensión N tiene una
base ortonormal con N vectores, y sea X un espacio de Hilbert de dimensión N + 1 . Fijado
entonces x ∈ X \ {0} , podemos escribir X = H ⊕ K x , donde H es un espacio de Hilbert de
dimensión N , que tendrá una base ortonormal E con N vectores. Como x ∈ / H = Lin E , el
método de Gramm-Schmidt nos da un w ∈ X tal que F = E ∪ {w} es un sistema ortonormal
con Lin F = Lin E ∪ {x} = X, luego F es una base ortonormal de X, con N + 1 vectores.
Fijado N ∈ N , sea H un espacio de Hilbert de dimensión N y sea E = {u1 , u2 , . . . , uN }
una base ortonormal de H. Como E es un sistema ortonormal finito, podemos usar el resultado
probado previamente, pero teniendo en cuenta que Lin E = H. Las dos igualdades que aparecen
en (18) nos dan directamente (19) .
Esto prueba que la aplicación lineal
Φ : H → l2N , Φ(x) (k) = x uk ∀ k ∈ {1, 2 . . . , N} , ∀ x ∈ H
es isométrica, y en particular inyectiva, pero H y l2N tienen la misma dimensión, luego también
es sobreyectiva. Por tanto, Φ es un isomorfismo isométrico. ■
Ahora bien, dado ε < 0 , como Y es denso en H, podemos tomar y ∈ Y tal que ∥ x −y ∥ < ε ,
y existe m ∈ N tal que y ∈ Ym . Para n ∈ N con n ⩾ m se tiene entonces d(x,Y
n ) ⩽ ∥ x −y ∥ < ε ,
luego {d(x,Yn )} → 0 . De (21) deducimos entonces que la serie ∑ x un un es convergente,
n⩾1
y que se verifica (20) .
Podemos ahora considerar la aplicación
Φ : H → l2 , Φ(x) (n) = x un ∀n ∈ N, ∀x ∈ H
Está claro que Φ es lineal, y la segunda igualdad de (20) nos dice que Φ es isométrica. Por
tanto, Φ(H) es completo, luego es subespacio cerrado de l2 . Ahora bien, para cada n ∈ N , se
tiene que Φ(un ) = en es el n-ésimo vector unidad, luego Φ(H) contiene a todas las sucesiones
de soporte finito, que forman un subespacio denso de l2 , Por tanto, Φ(H) = l2 , luego Φ es un
isomorfismo isométrico de H sobre l2 . ■
Por otra parte, veamos la definición de los coeficientes de Fourier y las series de Fourier,
que hasta ahora sólo hemos manejado en el caso particular de una función continua. De manera
más general, los coeficientes de Fourier de f ∈ L1 (T) vienen dados por
1
Z π
fb(n) = f (t) e−i nt dt ∀n ∈ Z
2π −π
Teorema de unicidad para las series de Fourier. Si f ∈ L1 (T) verifica que fb(n) = 0
para todo n ∈ Z , entonces f (t) = 0 para casi todo t ∈ R .
será posible gracias a que L2 (T) es un espacio de Hilbert. La clave está en observar que, para
cada n ∈ Z , el coeficiente de Fourier fb(n) es el producto escalar de f por una función a la que
ahora vamos a prestar atención.
Para cada n ∈ Z consideramos la función un : R → C definida por
un (t) = e i nt ∀t ∈ R
mientras que
2
1
Z π
i (n−n)t 1
Z π
∥ un ∥ = un un = e dt = dt = 1
2π −π 2π −π
luego {un } es un sistema ortonormal en L2 (T) .
Denotando ahora por M al cierre del subespacio engendrado por el sistema trigonométrico,
se trata de probar que M = L2 (T) . Ahora bien, para f ∈ M ⊥ se tiene que fb(n) = f un = 0
para todo n ∈ Z , y el teorema de unicidad nos dice que f = 0 c.p.d. Por tanto M ⊥ = {0} , y
usando el teorema de la proyección ortogonal, obtenemos que L2 (T) = M como queríamos.
Podemos ahora repetir, en L2 (T) con la base ortonormal recién hallada, el razonamiento
que antes hemos hecho para cualquier base ortonormal numerable en un espacio de Hilbert. La
única diferencia estriba en que el sistema trigonométrico se numera usando Z en vez de N ,
pero salvo la notación, el razonamiento es exactamente el mismo, como se verá.
Fijado n ∈ N ∪ {0} , consideramos el sistema ortonormal finito {uk : k ∈ Z , | k | ⩽ n} ,
que genera un subespacio Yn ⊂ L2 (T) que tiene dimensión 2n + 1 . Denotando por Pn a la
proyección ortogonal de L2 (T) sobre Yn , sabemos que, para toda f ∈ L2 (T) , se tiene:
n n
Pn ( f ) = ∑ f uk uk = ∑ fb(k) uk = Sn ( f )
k=−n k=−n
que es precisamente el n-ésimo término de la serie de Fourier de f . Las igualdades (18) toman
por tanto la forma
n
2
d( f ,Yn ) = f − Sn ( f ) y ∥f∥ = 2
∑ fb(k) + d( f ,Yn )2 (22)
k=−n
∞
El subespacio engendrado por el sistema trigonométrico, que viene dado por Y =
S
Yn , es
n=0
denso en L2 (T) . Por tanto, dados f ∈ L1 (T) y ε > 0 , existe g ∈ Y con ∥ f − g ∥ < ε y m ∈ N
tal que g ∈ Ym . Para n ∈ N con n ⩾ m se tiene entonces que d( f ,Yn ) ⩽ d( f ,Ym ) < ε , y esto
prueba que d( f ,Yn ) → 0 . Usando la primera igualdad de (22) obtenemos que {Sn ( f )} → f ,
es decir, la serie de Fourier de f converge a f en L2 (T) , lo cual es válido para toda f ∈ L2 (T) .
( de (22) , )
Para expresar mejor lo que se obtiene de la segunda igualdad introducimos una
n
notación adecuada. Para toda función α : Z → R+
0 , la sucesión ∑ α(k) es creciente, lo
k=−n
que nos permite definir
+∞ n
∑ α(n) = lı́m ∑ α(k) ∈ R+
0 ∪ {+∞}
n=−∞ n→∞
k=−n
y esto nos permite dar una definición directa de l2 (Z) , que es enteramente análoga a la de l2 :
( )
+∞
2
l2 (Z) = x ∈ CZ : ∑ x(k) <∞
n=−∞
Así pues, con esta norma, l2 (Z) es un espacio de Hilbert y Φ nos da un isomorfismo isométrico
de l2 (Z) sobre l2 .
Para tener un subespacio denso de l2 (Z) , observemos ahora los elementos de l2 (Z) que se
corresponden con los vectores unidad {en : n ∈ N} ⊂ l2 . Para cada m ∈ Z sea χ m ∈ C Z la
función característica del conjunto {m} , es decir,
Es fácil comprobar
que, tomando n = τ−1 (m) ∈N , se tiene Φ(χ m ) = χ m ◦ τ = en . Por tanto,
tenemos χ m : m ∈ Z = Φ−1 {en : n ∈ N} , y deducimos que el subespacio engendrado
por el conjunto {χ m : m ∈ Z} es denso en l2 (Z) .
Pues bien, en la igualdad (23) vemos que la aplicación lineal f 7→ fb, de L2 (T) en l2 (Z) ,
es isométrica,
y concluiremos nuestra discusión probando que también es sobreyectiva. Sea
pues X = fb : f ∈ L2 (T) la imagen de dicha aplicación. Entonces X es completo, por ser
isométricamente isomorfo a L2 (T) , luego X es un subespacio cerrado de l2 (Z) . Pero como
el sistema trigonométrico es ortonormal, vemos que uc m = χ m para todo m ∈ Z , de donde
deducimos que {χ m : m ∈ Z} ⊂ X. Por tanto, X también es denso en l2 (Z) , luego X = l2 (Z) ,
como queríamos demostrar.
Agrupamos todos los resultados que hemos ido obteniendo en un sólo enunciado, que puede
considerarse como el teorema fundamental sobre las series de Fourier en L2 (T) .
Finalmente, para cada y ∈ l2 (Z) existe f ∈ L2 (T) tal que fb = y , luego la aplicación f 7→ fb
es un isomorfismo isométrico de L2 (T) sobre l2 (Z) .