DIDDACTICA DE LAS PRACTICAS DEPORTIVAS I.
MODULO DE ESTUDIO: HANDBALL.
PROFESOR: JUAN ANTONIO BONAVETTI.
Un punto de partida para la propuesta didáctica: La clasificación de los deportes.
En la bibliografía contemporánea referida a los deportes se encuentran diversas
clasificaciones, y en este material abordaremos algunas con la intención de explicitar sus
características e identificar elementos comunes y no comunes entre ellas. En este sentido
una de las clasificaciones más arraigadas y extendidas organiza los deportes en colectivos
e individuales.
Deportes colectivos Deportes individuales
Cooperación-Oposición Cooperación Sin oposición Con oposición
Fútbol Gimnasia por equipos Atletismo Tenis (single)
Vóleibol Atletismo (relevos) Natación Judo
Sóftbol/Béisbol Ciclismo por equipos Gimnasia artística Esgrima
Handball Escalada por equipos Ciclismo Tenis de mesa
Deportes de equipo Especialidades dentro de Deportes individuales
Los deportes individuales son aquellos que se desarrollan en situaciones donde el individuo
se encuentra solo ante la toma de decisiones que le requiere la competencia. Puede existir
en los mismos la oposición de una adversaria o un adversario (directa o indirecta),
encontrarse simplemente ante la necesidad de superar el escollo que el medio le presenta o
solamente tener que superarse a sí mismo.
En relación con los deportes colectivos podríamos acordar que son “aquellos en que priman
las acciones de colaboración y oposición y tienen como componentes internos la aplicación
de la técnica y la táctica” (Ruiz Juan, 2001). Esta primera definición nos permite identificar
estos dos componentes primarios en la organización y desarrollo de estos deportes, y
aunque resulte muy simple en las ideas planteadas es un punto de partida que nos invita a
profundizar aún más en la concepción de este tipo de deportes.
No obstante, para profundizar un poco más dentro de los deportes colectivos podemos
identificar a los denominados deportes de equipo como aquellos que presentan situaciones
motrices de cooperación-oposición y los que presentan solamente cooperación, reconocidos
estos también como especialidades grupales dentro de algunos deportes individuales.
Según Blázquez Sánchez (1992) los equipos que se enfrentan en estos deportes
representan mucho más que la suma de las jugadoras y/o los jugadores que los integran,
que no son meros ejecutantes de planes de acción diseñados externamente, y que los
planteos tácticos y estratégicos se encontrarán mediados por la capacidad de decisión
individual y colectiva que manifiesten las jugadoras y/o jugadores en el desarrollo del juego.
En este documento se considerarán los deportes colectivos y dentro de ellos aquellos que
presentan situaciones motrices de cooperación-oposición como son los deportes de equipo.
Para plantear el tratamiento didáctico de los mismos y el análisis de su enseñanza se
tomará como referencia la clasificación de Devís, J. y Peiró, C (1992) que agrupa los
deportes en:
● Juegos deportivos y deportes de blanco o diana
● Juegos deportivos y deportes de bate y campo
● Juegos deportivos y deportes de campo dividido o red y muro
● Juegos deportivos y deportes de invasión
Los deportes de invasión: Ambos equipos comparten en su totalidad el mismo espacio y las
metas a alcanzar se encuentran sobre o próximas a la línea final del campo contrario, sobre
esta línea, por delante o trasponiéndola.
La situación de ataque se encuentra determinada por la posesión del móvil y con este se
conquista el tanto.
Para profundizar en los procesos de enseñanza de estos deportes colectivos se presenta,
desarrolla y analiza la estructura lógica de los mismos considerando sus elementos
constitutivos como orientadores para su tratamiento didáctico. Se hace foco en sus lógicas
internas, los principios tácticos que los organizan y las fases que se suceden en su
desarrollo.
La estructura lógica de los deportes colectivos y su incidencia en la enseñanza.
Aspectos a tener en cuenta desde su lógica interna.
Conocer el deporte y saber a qué se juega conlleva el conocimiento de su lógica interna.
Pero saber cómo jugar el deporte implica utilizar el conocimiento de esa lógica con un
sentido táctico y estratégico. No todos los juegos deportivos y deportes presentan las
mismas lógicas internas y éstas pueden diferenciarse por su estructura, espacio, tiempo,
reglas y organización interna. Por lo tanto, saber a qué se juega y saber cómo jugar son dos
instancias en el proceso de aprender a jugar.
Al finalizar la secuencia de la enseñanza del deporte, se debe propiciar que los alumnos se
encuentren en condiciones de practicar diversos deportes, conocer y aplicar sus
reglamentos, proponer planteos estratégicos, asumir roles cooperativamente, aplicar
sistemas ofensivos y defensivos, disponer de técnicas específicas y resolver situaciones de
juego. (DEF, 2014, p. 12)
Para alcanzar esta meta de aprendizaje es necesario que las siguientes instancias de
apropiación de saberes se vayan integrando progresivamente:
I. Conocer la finalidad del juego y la lógica interna que lo constituye para operar con ellas
II. Conocer y aplicar formas de resolver las situaciones de juego con sentido táctico
III. Elaborar y llevar a la práctica estrategias de juego que contemplen diferentes
organizaciones tácticas
IV. Desempeñarse eficazmente en el deporte aplicando algún sistema de juego con sentido
táctico/estratégico en las diferentes fases del juego
Este recorrido sintetiza el proceso de construcción del juego al deporte, llegando a la
posibilidad de desempeñarse en la práctica deportiva con un nivel apropiado de resolución
estratégica.
Los elementos constitutivos de la lógica interna de los deportes colectivos en relación con
su abordaje didáctico.
La enseñanza de la lógica interna de los deportes colectivos posibilita que jugadoras y
jugadores identifiquen las particularidades que diferencian y asemejan los distintos tipos de
deportes y reconozcan los componentes que los integran para desempeñarse en los
mismos.
En este proceso de aprendizaje quienes juegan estos deportes podrán analizar junto a sus
docentes el desempeño de cada participante en el juego en relación con los componentes
de dicha lógica y como se han llevado adelante las estrategias que se plantearon.
Enseñar los deportes colectivos desde sus lógicas internas posibilita que las y los
participantes identifiquen sus componentes y reconozcan semejanzas y diferencias,
entendiendo que estos aprendizajes favorecerán sus desempeños en la práctica deportiva.
Este planteo didáctico propicia que las jugadoras y los jugadores cuenten con herramientas
adecuadas para analizar los desempeños, tanto propios como de otras y otros, en relación
con los componentes de la lógica interna del deporte practicado, así como los modos en
que se llevaron adelante las estrategias planteadas.
Entre los elementos constitutivos de la lógica interna de los deportes colectivos,
consideramos los siguientes:
➢ El reglamento o reglas de juego
➢ El espacio de juego
➢ El tiempo deportivo
➢ La técnica o modelos de ejecución
➢ La comunicación motriz
➢ La estrategia
➢ La táctica
La forma en que estos elementos constitutivos se plantean determina su definición y
configuración de acuerdo al tipo juego deportivo o deporte de que se trate:
El Reglamento o reglas de juego: en su organización se distinguen dos dimensiones: una
perteneciente a la lógica interna (condiciones del espacio, del tiempo, de la gestualidad y de
la comunicación) y la otra a la lógica externa (equipaje, arbitraje, etc.). Establece con
claridad las posibilidades de desempeño de cada jugador en cada momento del juego con
relación al uso y ocupación de los espacios, el manejo del o de los implementos y móviles, y
la interacción y contactos con compañeros y oponentes.
El espacio de juego: está representado por el terreno delimitado en el cual jugadoras y
jugadores llevan adelante sus acciones. La acción del juego se desarrolla en el interior de
un espacio con fronteras delimitadas fuera de las cuales el juego no tiene sentidos. El
espacio de juego está comúnmente dividido en sub-espacios y/o zonas que condicionan el
comportamiento motor de las y los participantes. En todos los casos el espacio se
constituye como uno de los componentes que integran y determinan el objetivo a ser
alcanzado, el cual implica evolucionar en un espacio y/o alcanzar una meta. En estos tipos
de deporte la gran mayoría de los espacios de juego son de forma rectangular, variando las
dimensiones de unos a otros de acuerdo a la necesidad de control de los elementos y el
contacto con los rivales. Además de la forma que el espacio presenta, se ubican en su
interior diferentes líneas que delimitan sectores, zonas o áreas, las cuales tienen incidencia
en la regulación de su uso por parte del reglamento deportivo correspondiente a cada
deporte.
Las metas, como espacios a ser alcanzados para la conquista del gol o tanto, se ubican al
final de cada medio campo de juego defendido por el equipo correspondiente. Estas metas
podrán ser arcos, aros o zonas, y se encontrarán sobre la línea final del campo de juego
(casos del fútbol, handball y hockey sobre césped),
El tiempo deportivo: En los deportes de invasión el tiempo de juego se encuentra por lo
general previamente estipulado por el reglamento, el mismo se divide en dos o cuatro
tiempos, lo que permite atacar en cada uno hacia una u otra meta. La determinación previa
del tiempo de juego posibilita ciertas estrategias de dilación que pueden ser consideradas
por cada equipo en el planteo que se establezca. Dichas estrategias son parte del juego,
pero asimismo cada reglamento establece normas y pautas para limitarlas. En algunos
deportes como el Básquetbol el tiempo de juego es neto, es decir que el reloj se detiene
cuando la pelota no está en juego, además cada jugador tiene un tiempo para jugar el balón
(lanzarlo, pasarlo o driblar) siendo penado el juego pasivo, además cada equipo tiene un
tiempo limitado para mantener la posesión de la pelota y una vez traspuesta la línea de
mitad de cancha hacia el campo rival no puedo regresar a su medio campo. En el caso de
fútbol el control del tiempo del juego lo lleva el árbitro, y el con sus asistentes determina el
tiempo de descuento que se agrega a cada medio tiempo de juego ante posibles
detenciones de cierta duración o demoras en el juego total.
Toda acción de juego, en general se da en un espacio y tiempo determinado. La duración
del juego se determina de diferentes formas. Además, cualquier acción deportiva se
desarrolla conforme a un ritmo temporal que puede ser observado y analizado.
La técnica o modelos de ejecución: se considera como tal a las distintas formas de
desempeño motriz en cuanto al control corporal y la utilización y manejo de objetos que
configuran las acciones en los diferentes deportes. La técnica en los deportes toma sentido
fundamentalmente en función de la situación estratégica y táctica, y sólo rara vez como
acción aislada.
La comunicación motriz: Se encuentra directamente relacionada con la interacción o
relaciones entre las y los participantes, las cuales pueden ser de colaboración, de oposición
o de colaboración/oposición. La comunicación motriz, junto a la verbal y gestual, resulta
fundamental en todo juego y deporte colectivo. Durante el desarrollo de los juegos
deportivos y los deportes colectivos los tres tipos de comunicación interjuegan
permanentemente. La comunicación motriz, además de la verbal y gestual, resulta
fundamental en todo juego y deporte colectivo. En los deportes colectivos de invasión la
posibilidad de compartir el campo de juego con el rival, superponiéndose en el uso de los
espacios y encontrándose la posibilidad del contacto físico otorga otra característica y
complejidad a la comunicación con los compañeros y rivales. En este sentido la
comunicación motriz positiva (con los compañeros) y la contra comunicación motriz o
comunicación negativa (con los rivales) interjuegan permanentemente, y son parte de las
distintas acciones de juego que se suceden, determinando el tipo de habilidad motriz a
seleccionar y la forma de ponerla en juego.
La estrategia: Se entiende por estrategia a los tipos de conducta que, teniendo en cuenta
todas las eventualidades posibles y sus consecuencias, pueden utilizar las/os jugadoras/es
y les indican lo que deben hacer en diferentes situaciones de juego. Las estrategias en los
deportes de invasión se orientan a resolver la intención de lograr el gol o el tanto cuando el
equipo se encuentra en situación de ataque y a evitar la conversión del rival cuando el
equipo se encuentra defendiendo. En el diseño y planteo de estas estrategias se tendrán en
cuenta las características de estos deportes en cuanto a compartir el campo de juego, así
como las limitaciones y posibilidades que otorga cada reglamento deportivo, en cuanto al
contacto con el rival, el uso de los espacios de juego, el control y conservación del móvil
entre otros.
La táctica: es la realización de medios de acción aplicados a determinadas situaciones en
base a un objetivo, generalmente preestablecido de antemano.
Se asume que la táctica puede definirse como “el proceso en que se conjugan todas las
posibilidades físicas, técnicas, teóricas, psicológicas y demás del jugador, para dar una
solución inmediata a las disímiles situaciones imprevistas y cambiantes que se crean en
condiciones de oposición” (Alvarez Bedoya, 2003).
Las decisiones tácticas que se lleven adelante tendrán en cuenta el planteo estratégico
establecido y se basarán en los principios tácticos propios de los deportes de campo
dividido. Los principios tácticos del ataque (conservación del móvil, progresión hacia la meta
rival y conquista de esa meta) así como los de la defensa (recuperación del móvil,
obstaculización de la progresión hacia la propia meta y la evitación de la conquista del tanto
por parte del rival) guiarán y organizarán las acciones individuales y colectivas. En el mismo
proceso de aprendizaje resulta imprescindible que quienes juegan reconozcan estos
principios y puedan aplicarlos criteriosamente en los diferentes juegos deportivos
La táctica está compuesta por decisiones y ejecuciones en función de la situación motriz
que se sucede en el desarrollo del juego. Se la considera el aspecto más relevante en
cuanto al papel que la jugadora o el jugador debe o puede asumir en el transcurso del
juego. Las decisiones tácticas que se lleven adelante tanto individual como grupalmente,
tendrán en cuenta el planteo estratégico establecido previamente y se basarán en los
principios y criterios propios de las tácticas de cada tipo de deporte.
Las fases del juego en los deportes de invasión.
Los juegos deportivos y deportes de invasión presentan en su desarrollo una determinada
organización de las fases del juego. Las fases del juego deportivo son el ataque y la
defensa. Cada una de ellas se divide en:
Fase de ataque: 1) contraataque y 2) ataque propiamente dicho.
Fase de defensa: 1) repliegue defensivo y 2) defensa propiamente dicha.
En todos estos momentos del juego se encuentran los principios tácticos para la defensa
(que incluye el repliegue) y los principios tácticos para el ataque (que incluye el
contraataque).
La fase de ataque se inicia cuando uno de los equipos recupera el móvil (pelota, balón,
disco, bocha, etc.); a partir de ese momento se inicia el contraataque si la recuperación se
realiza durante el juego o se pone en juego prontamente el móvil luego de una infracción o
reposición de pelota afuera. El contraataque es considerado el pronto acceso a situaciones
de definición o conversión luego de la recuperación del balón.
Mientras esto sucede en un equipo, el otro, que ha perdido el control del móvil, pasa de la
situación o fase de ataque a la fase de defensa, originándose lo que se denomina repliegue
defensivo. Replegarse implica volver a posiciones defensivas evitando la concreción del
contraataque contrario.
Cuando el contraataque no logra concretar la conversión y el equipo en ataque continúa en
posesión del balón (es decir que el repliegue logró su propósito) comienza la fase de
ataque.
El ataque puede iniciarse sin necesidad de pasar por la fase de contrata ataque a partir de
la puesta en juego de la pelota o móvil después de una infracción, de la reposición luego de
un fuera de juego, de la conquista del tanto, del inicio del partido o de un tiempo de juego.
En cada una de estas situaciones el equipo rival se encontrará en la fase de defensa
propiamente dicha. Tanto en el repliegue como en la defensa se deben tener en cuenta
ciertos criterios tácticos: ubicarse entre el atacante rival y la propia meta “no dejarse ganar
la espalda”, evitar superar la línea de la pelota, posicionarse para “cortar” u obstruir la línea
de pase cuando la pelota es poseída por un compañero del jugador marcado, etc.
En la construcción del pensamiento táctico se hace necesario considerar el conocimiento y
puesta en práctica de algunos sistemas de juego, que permitan organizar las acciones del
equipo en su conjunto en las diferentes fases en las que dicho juego se desarrolla. Será
esperable entonces que avanzado el proceso de enseñanza de los deportes colectivos se
hayan construido ciertos aprendizajes al respecto, es decir que quienes los practican
puedan dar cuenta de sistemas de juego para cada una de las fases. Encontraremos así un
sistema de ataque, un sistema de defensa, un sistema de contraataque y una cierta
organización para el repliegue.
Los sistemas de defensa, ataque, contraataque y repliegue mostrarán ciertas diferencias, a
veces sutiles, entre un deporte y otro, y dependen entre otras cuestiones de las
dimensiones de los campos de juego, las zonas que lo integran o componen, las reglas que
se establecen con respecto a estos espacios y a la forma y posibilidad de manejar el móvil,
el número de jugadores por equipo. Merece tenerse en cuenta la particular manera que
cada reglamento posibilite el control del móvil y la relación de contacto con el rival en cada
juego deportivo.
El planteo de la enseñanza desde el juego hacia la técnica. Concepciones didácticas.
Independientemente de las edades en las cuales se lleve adelante la introducción a las
prácticas deportivas es necesario considerar un recorrido didáctico que sigue el recorrido
desde la enseñanza del juego hacia la enseñanza de la técnica para enriquecer el juego.
Podríamos decir que es un proceso que se dirige de lo táctico a lo técnico para volver a lo
táctico.
Las propuestas didácticas que se inscriben en esta línea adhieren a los criterios que se
sostienen en los lineamientos curriculares de la escuela y el CEF. Los cuales expresan un
recorrido que comienza en el juego o en las situaciones globales, para pasar a la tarea (o
situaciones analíticas) y luego volver al juego.
En esta línea el juego se constituye en un recurso fundamental a la hora de ubicar a los
practicantes frente al problema de resolver las situaciones que se presentan en el mismo, y
el juego en términos de aprendizaje atiende tanto a la grupalidad como a la comprensión en
dichas situaciones que se les plantean a los que aprenden.
En los juegos que se plantean con este sentido no se prioriza tanto la forma de la respuesta
motriz que quienes juegan ofrecen como la capacidad de analizar la situación, de realizar
una lectura táctica y estratégica de la misma, y de seleccionar aquellas respuestas que se
consideren más adecuadas para atender a la resolución del juego.
Podemos encontrar dos recorridos, que admiten ser incluso interdependientes, integrando
en un tercer aspecto de ambos:
• Del juego modificado y reducido al deporte formal
• Del juego global al deporte formal.
Los juegos modificados son aquellos que varían algunos de los elementos constitutivos de
la lógica interna de los deportes manteniendo su esencia en cuanto a la finalidad, pero con
la intención de tratar algunos aspectos particulares de dichos deportes y favorecer su
aprendizaje.
Los juegos reducidos son juegos adaptados que se desarrollan con menos participantes
que el deporte formal, por lo general no superan los cuatro integrantes por equipo.
Favorecen una mayor participación al posibilitar que el contacto con el móvil sea más
frecuente, al mismo tiempo que al encontrarse menos jugadores es menor la cantidad de
información que debe procesar cada uno de los participantes.
El juego global, entendido como juego deportivo en condiciones similares al juego formal en
cuanto a estructura, organización espacial y cantidad de jugadores, facilita la comprensión
del deporte al simplificar aspectos reglamentarios y táctico - estratégicos.
Para ambos recorridos resulta necesario detenerse en una segunda etapa en la cual se
“extraen” del juego ciertos componentes técnicos que requieren un tratamiento aparte y
particularizado para ser “devueltos” al juego. En esta etapa el ajuste técnico se logrará a
partir de una práctica claramente orientada hacia la precisión y estabilización del gesto. Su
presencia puede surgir muchas veces por el pedido formal de los mismos participantes,
quienes pueden dar cuenta de una necesidad de mejora en su desempeño.