muchos azotes' un labrador de buen talle, y
cada azote le acompañaba con una reprehen-
sión y consejo, porque, decía:
-La lengua queda y los ojos listos'.
y el muchacho respondía :
-No lo haré otra vez, señor ITÚO: por la
pasión de Dios, que no lo haré otra vez, y yo
prometo de tener de aquí adelante más cuidado
con el hato'.
y viendo don Quijote lo que pasaba, con voz
airada" dijo:
-.Descortés caballero, mal parece tomaros
con" quien defender no se puede: subid sobre
vuestro caballo, y tomad vuestra lanza" (que
también tenía una lanza arrimada a la encina
33
adonde estaba arrendada 13 la yegua) que yo os
haré conocer ser de cobardes lo que estáis
haciendo.
El labrador, que vió sobre sí aquella figura
llena de armas, blandiendo la lanza sobre su
rostro, túvose por muerto, y con buenas pala-
bras respondió:
-Señor caballero, este muchacho que estoy
castigando es un mi criado" que me sirve de
guardar una manada" de ovejas que tengo en
estos contornos, el cual es tan descuidado" que
cada día me falta una, y porque castigo su des-
cuido o bellaqueria" dice que lo hago de mise-
rable" por no pagarle la soldada" que le debo,
y en Dios y en mi ánima que miente".
-¿ Miente delante de mí", ruin villano? dijo
don Quijote. Por el sol que nos alumbra, que
estoy por pasaros de parte a parte con esta
lanza: pagadle luego* sin más réplica, si no,
por el Dios que nos rige, que" os concluya y
aniquile" en este punto*: desatadlo luego*.
El labrador baJÓ la cabeza, y sin responder
palabra desató a su criado, al cual preguntó
don Quijote que cuánto" le debla su amo. Él
dijo que nueve meses a siete reales cada mes.
Hizo la cuenta don Quijote, y halló que mon-
taban sesenta y tres reales, y díjole al labrador
que al momento* los desembolsase si no quería
morir por ello".
-El daño está, señor caballero, en que"
no tengo aquí dineros: véngase Andrés conmigo
a mi casa, que yo se los pagaré un real sobre
otro ll7 •
-¿Irme yo con él, dijo el muchacho, más"?
34
i Mal año!" no señor, ni por pienso", porque en
viéndose" solo me desollará como a un San Bar-
tolomé.
-No hará tal", replicó don Quijote, basta
que yo se lo mande para que me tenga respeto,
y con que" él me lo Jure por la ley de caballería
que ha recebido, le dejaré ir libre y aseguraré la
paga.
-Mire vuestra merced, señor, lo que dice",
dijo el muchacho, que este mi amo no es caba-
llero, ni ha recebido orden de caballeria alguna,
que es Juan Haldudo" el rico, el vecino" de!
Quintanar.
-Importa poco eso, respondió don Quijote,
que Haldudos puede haber caballeros, cuanto*
más que cada uno es hijo de sus obras".
-Así es verdad, dijo Andrés; pero este mi
amo ¿de qué obras es hijo, pues me niega* mi
soldada y mi sudor y trabajo?
-No niego, hellnano Andrés, respondió el
labrador, y hacedme placer de veniros conmigo,
que yo juro por todas las órdenes que de caba-
llerías hay en e! mundo, de pagaros como tengo
dicho" un real sobre otro y aun sahumados".
-.De! sahumerio os hago gracia, dijo don
Quijote, dádselos en reales", que con eso me
contento; y mirad que lo cumpláis como lo
habéis jurado: si no, por el mismo juramento os
juro de volver a buscaros y a castigaros, y que
os tengo de hallar aunque os escondáis" más
que una lagartija. Y si queréis saber quién os
manda esto, para quedar con más veras" obli-
gado a cumplirlo, sabed que yo soy el valeroso
don Quijote de la Mancha, el desfacedor de
35
agravios y sinrazones", y a Dios quedad, y no
se os parta de las mientes" lo prometido y jurado,
so pena de" la pena pronunciada.
Yen diciendo esto, picó a su Rocinante, y en
breve espacio* se apartó dellos.
Siguióle el labrador con los ojos, y cuando
vió que había traspuesto del bosque" y que ya
no parecía, volvióse a su criado Andrés, ydijole:
-Venid acá, hijo mío, que os quiero pagar
lo que os debo, como aquel deshacedor de agra-
vios me dejó mandado.
-Eso juro yo", dijo Andrés, y cómo que
andará vuestra merced acertado" cn cumplir el
mandamiento de aquel buen caballero, que mil
años viva; que según es de valeroso y de buen
juez, vive Roque" que si no me paga, i que vuelva
y <'jecute lo que dijo!
-·También lo juro yo, dijo el labrador; pero
por lo mucho que os quiero", quiero acrecentar
la deuda por acrecentar la paga.
y asiéndole del brazo le tornó a atar a la
encina, donde le dió tantos azotes que le dejó
por muerto. «Llamad, señor Andrés, ahora,
decía el labrador, al desfacedor de agravios,
veréis cómo no desface aquéste, aunque creo
que no está acabado de hacer, porque me viene
gana de desollaros vivo, como vos temíades".»
Pero al fin le desató, y le dió licencia que fuese
a buscar a su juez, para que ejecutase la pro-
nunciada sentencia.
Andrés se partió* algo mohino" jurando de
ir a buscar al valeroso don Quijote de la Man-
cha, y contarle punto por punto lo que había
pasado, y que se lo había de pagar con las
setenas"; pero con* todo esto él se partió·
llorando, y su amo se quedó riendo: y desta
manera deshizo el agravio el valeroso don Qui-
jote, el cual contentisimo de lo sucedido iba
caminando hacia su aldea.
(Cap. IV)
NOTAS
l. Diestra mano = mano derecha. Cóté considéré de ban
a
augure; s'oppose siniestro.
2. Poner delante = ofrecer, presentar.
3. Cumplir con. S'acquitter de.
4. Menesteroso. Nécessiteux.
5. Que ha menester mifawr y ayuda. A qui sont nécessaires
mon appui et mon aide.
6. Harta de edad de. Ayant au plus.
7. Azote. Fouet; id : coup de fouet.
8. La lengua queda y los ojos listos. Tenez votre langue et
ouvrez les yeux.
9. Hato. Troupeau.
10. Airada. Irritée; racine : ira.
1 l. Mal parece tomaros con. Litt. : il est malséant de vous
en prendre a.
12. Lan~a. Certains paysans pouvaient ~tre porteurs de
lance.
13. Arrendada. Attachée; racine ; rienda.
14. Un mi criado = un criado mio.
J 5. Manada = hato. Troupeau.
16. Descuidado. Négligent.
17. Bellaquerla. Malhonneteté.
18. Lo hago de miserable. J'agis ainsi par avarice.
19. La soldada. Le salaire.
20. Que miente. Que: explétif qui renforee le sens : (juro)
qw miente.
37
21. ¿ Miente delante de mi? Mentir en présence de don Qui-
chotte serait lui manquer de respect; le démenti
du laboureur est done injurieux pour le chevalier.
22. Por el Dios que nos rige (juro) que...
Que os concluya y aniquile. Que je vous achevc et vous
anéantisse; remarquer l'emploi du subjonctifapres
une formule de serment.
Que cuánto. Le que est explétir, mais fréquent dans
l'anden espagnol devant une interrogatian indi-
recte.
25· Morir por ello. Mourír pour cela.
26. El daño está en que. Le malheur e'est que•.•
27· Un Teal sobre, otro. Un réal sur l'autre, en pieces bien
comptees.
Más. De nouveau, une autre rois.
¡Ma.l año! Au diable soit! Malheur!
Ni por pienso (piemo = pensamiento). Inutile méme d'y
penser; en aueune fa<;on.
31. En viindose. Des qu'il se yerra.
3 2 • No hará tal (cosa).
33· Con que + subj. = pourvu que.
34· Mire vuestra merced lo que dice. Que Votre Gráce fasse
attcntion a ce qu'elle dit.
35· Haldudo. Nom rustique.
36 . Vecino de. Habitant de.
37· Cada uno es hijo de sus obras. Conception démocratique
de la noblesse que chacun peut acquérir par ses
m¿rites, par ses reuvres, et non pM seulement par
la naissance.
38 . Como tengo dicho. Comme je l'ai dit et le maintiens;
expression plus forte que: como he dicho.
39· Sahumados. Parfum¿s; expression ironique; Juan
Haldudo indique qu''¡I est pret a payer de bon gré.
En reales. En bon argento
Aunque os escondáis. Meme si vous vous cachiez.
Con más veras. Avec plus de conviction.
43. Sinrazones. Ce qui est contrairc a la raison, a la jus.
tice : iniquités, injustices.
44. No se 01 parta de las mientes. Gardez bien présent a
l'esprit.
45. So pena de. Sous peine de; so (lat. sub.) se retrouve
aussi dans : so color de~ so pretexto de.
46. Trasponer del bosque. Disparaitre au détour du bois.
47. E.m juro yo. Je le jure bien.
48. r como que andará vuestra merced acertado en. Pour súr,
Votre Grace aura fort raison de.
49. Vive Roque. Par saint Roch.
50. Por lo mucho que os quiero. Je vous airnc tellcment que.
51. Temíades = temíais.
52. Algo mohino. Plutót chagrin.
53. Con las setenas. Au septuple.
v - CABALLERO y MERCADERES
Habiendo andado como' dos millas descubrió
don Quijote un grande tropel de gente, que
como después se supo eran unos mercaderes
toledanos que iban a comprar seda a Murcia'.
Eran seis, y venían con sus quitasoles', con otros
cuatro criados a caballo, y tres mozos de mulas
a pie. Apenas los divisó' don Quijote, cuando se
imaginó ser cosa de' nueva aventura, y por
imitar en todo cuanto a él le parecía posible los
pasos' que había leído en sus libros, le pareció
venir allí de molde' uno que pensaba hacer; y
así con gentil continente* y denuedo' se afirmó'
bien en los estribos, apretó la lanza, llegó* la
adarga al pecho, y puesto en la mitad del camino
39
estuvo esperando que aquellos caballeros an-
dantes llegasen (que ya él por tales los tenía y
juzgaba), y ~uando llegaron a trecho" que se
pudieron ver y oir levantó don Quijote la voz,
y con ademán arrogante" dijo:
-Todo el mundo se tenga", si todo el
mundo" no confiesa que no hay en el mundo
todo doncella" más hermosa que la emperatriz
de la Mancha, la sin par" Dulcinea del Toboso.
Paráronse los mercaderes al son destas
razones·, y a ver la extraña figura" del que las
decla; y por la figura y por las razones* , luego*
echaron de ver" la locura de su dueño; mas
quisieron ver despacio" en qué paraba" aquella
confesión que se les pedía; y uno de ellos, que era
un poco burlón y muy mucho" discreto * ; le dijo:
-Señor caballero, nosotros no conocemos
quién sea esa buena señora" que decís, mostrád-
nosla, que si ella fuere de tanta hermosura como
significáis", de buena gana y sin apremio"
alguno confesaremos la verdad que por parte
vuestra nos es pedida.
-Si os la mostrara, replicó don Quijote,
¿qué hiciérades" vosotros en confesar una ver-
dad tan notoria? La importancia" está en que
sin verla lo habéis de creer, confesar, afirmar,
jurar y defender; donde no", conmigo sois en
batalla", gente descomunal* y soberbia: que
ahora" vengáis uno a uno, como pide la orden
de caballería, ora" todos juntos, como es cos-
tumbre y mala usanza de los de vuestra ralea",
aquí os aguardo" y espero confiado" en la razón
que de mi parte tengo.
- Señor caballero, replicó el mercader,
suplico a vuestra merced en nombre de todos
• •
estos pnnclpes que aqm• estamos, que porque"
no encarguemos nuestras conciencias confesando
una cosa por nosotros jamás vista ni oída, y
más" siendo tan en peIjuicio de" las empera-
trices y reinas del Alcarria y Extremadura",
que vuestra merced sea servido de" mostrarnos
algún retrato de esa señora, aunque sea
tamaño" como un grano de trigo, que por el
hilo se sacará el ovillo", y quedaremos con esto
satisfechos y seguros, y vuestra merced quedará
contento y pagado; y aun creo que estamos ya
tan de su parte", que aunque su retrato nos
muestre" que es tuerta de un ojo y que del otro
le mana" bermellón y piedra azufre", con*
todo eso por complacer a vuestra merced dire-
mos en su favor todo lo que quisiere.
-.No le mana, canalla infame, respondió don
Quijote encendido en cólera, no le mana, digo,
eso que dec\s, sino ámbar" y algalia" entre
algodones", y no es tuerta" ni corcovada, sino
más derecha que un huso" de Guadarrama;
pero vosotros pagaréis la grande blasfemia que
habéis dicho contra tamaña beldad como" es
la de mi señora.
y en diciendo esto, arremetió * con la lanza
baja contra el que lo había dicho, con tanta
furia y enojo, que si la buena suerte" no hiciera
que en la mitad del camino tropezara y cayera
Rocinante, lo pasara mal el atrevido mercader.
Cayó Rocinante, y fué rodando su amo una
buena pieza" por el campo, y queriéndose
levantar, jamás pudo", tal embarazo le causa-
ban la lanza, adarga, espuelas y celada con el
peso de las antiguas armas. Y entretanto" que
pugnaba por levantarse, y no podía, estaba
diciendo:
-Non fuyáis, gente cobarde, gente cautiva";
atended": que" no por culpa mía, sino de mi
caballo estoy aquí tendido.
Un mozo de mulas de los que alli venían,
que no debía de ser mUy bien intencionado,
oyendo decir al pobre caído tantas arrogancias,
no lo pudo sufrir sin darle la respuesta en las
costillas. Y lIegándose* a él tomó la lanza, y
después de haberla hecho pedazos", con uno
dellos COmenzó a dar a nuestro don Quij ate
tantos palos, que a despecho" y pesar de sus
armas le molió* como cibera". Dábanle voces*
sus amos que no le diese tanto y que le dejase;
pero estaba ya el mozo picado", y acudiendo
por los demás trozos de la lanza, los acabó de
deshacer sobre el miserable caído, que con * toda
aquella tempestad de palos que sobre él vía"
no cerraba la boca, amenazando al cielo y a la
tierra y a los malandrines, que talle parecían.
Cansóse el mozo, y los mercaderes siguieron su
camino, llevando qué contar en todo él del
pobre apaleado".
(Cap. IV)
NOTAS
l. Como. Enviran.
2. Murcia. Important élevage de vers
•
a soie a eette
epoque.
3. Quitasoles. Parasol, pour se protéger du soIeil au eQurs
des longs voyages.
4. Divisar. Distinguer (confusément, au loin).
5. Cosa de. Sujet de, matiere a.
6. Los pasos. Les exploits, les pas d'armes.
7. a
Venir dt: molde. Venir point nornmé.
8. Con gentil continente J' denuedo. D'un air dégagé et
intrépide.
9. Se afirmd en. IJ s'affirma sur.
10. A trecho = a distancia.
11. Con ademán arrogante. Dans une attitude arrogante.
12. Se tenga = se detenga; s'arrete.
13· Todo el mundo. Répétition propre au style redondant
des livres de chevalerie.
14· Doncella. Damoiselle.
15. La sin par. La sans égale, l'incomparable.
16. La txtrafiajigura. L'étrange aspecto
17. Echar dt ver. Noter, comprendre.
18. Despacio. A loisir (de espacio).
19. En tJUé. paraba. A quoi aboutirait, OU il voulaÍt en
venIr avec.
20. Mu)' mucho discreto. Tout a fait avisé.
21. Esa buena. señora. Cette brave dame.
22. De tanta hermosura corrw significáis. Aussi belle que vous
le déclarez.
23. Apremio. Contrainte.
24. Hiciérades = hicihais.
25. La importancia. L'important, ce qui importe le plus.
26. Donde no. En cas contraire.
27. Conmigo sois en batalla. Vous voila en lutte avec moi.
28. Que ahora ... ora. Soit que... ou bien que ...
29. Ralea. Race, caste, espece (péjoratif).
30. Aguardar = esperar.
3" Confiado. Confían!.
32 • Porque. Afin que; 1'idée du but est donnée par le
subjonctif.
43
33· r más. Et surtout.
34· En perjuicio de. Au préjudice de, au détriment de.
35· Alcarria, Extremadura. Les provinces les plus pauvres,
les plus grossierement rustiques de ce temps-Ia.
36 . Ser servido de. Daigner, vouloir bien; forme réfléchie
dans la langue moderne : Sírvase Vd. decirme.
37· Tamaño como. Aussi grand, pas plus grand que
(tamaño: lat. tan magnus).
3 8 . Por el hilo se sacará el ovillo. Le til nDUS menera au
peloton; par }'échantillon onjugera toute la piece.
39· Estamos ya tan de su parte. Nous sornmes déja si pré-
venus en votre [aveur.
Aunque nos muestre. Meme s'il nous montre.
Atlanar. Couler abondarnment (er. manan/,ial).
Bermellón y piedra a;:."yre. Du vennillon et du soufre j
c'est-iJ.-dlre de la chassie et de l'humeur.
43· Ámbar. Ambrej c'était, avec le muse, un des parfums
les plus précieux et les plus recherchés.
Algalia. Muse.
Entre algodones. Les objets précieux étaient présentés
enveloppés d'ouate.
T UlJrta. Le marchand a employé le mot dans le sens
de borgnesse; don Quichotte I'emploie maintenant
dans le sens de tordue, bossue (corcovada).
47· Un huso. Un fuse.u.
.¡.S. Tamaña beldad como. Une aussi grande beauté que •
49· La buena suerte. La honne fortune.
50. Una buena piu.a. A bonne distance.
51. Jamás pudo. En aucune fa~on il ne put y parvenir.
52. r entretanto qw. Et cependant que.
53. Cautivo. Dans I'ancien espagnol cautivo pouvait avoir
le sens de l'italien caltivo : mauvais, méchant.
54. Atended. Attendez (esp. modo : faire attention).
55. Que. Caro
56. Hacer pedazos. Bruer.
57. A tkspecho de ~ a Pesar tk. En dépit de.
44
58. Moler a uno como cibera. Le battre comme plAtre; la
cibera était le blé déja engagé dans la trémie du
moulin.
59. Estaba el mozo Picado. Le valet avait pris gout au jeu.
60. Via = vela.
6,. Apaleado. Rossé.
VI - DON QUIJOTE Y SANCHO PANZA
Don Quijote logró, con ayuda de un vecino s'!)'o,
volver a la aldea. Decidió salir otra vez a probar
nuevas aventuras.
En este tiempo solicitó don Quijote a un
labrador vecino suyo, hombre de bien (si es
que este título se puede dar al que es pobre),
pero de muy poca sal en la mollera'. En reso-
lución*, tanto le dijo, tanto le persuadió y pro-
metió, que el pobre villano' se determinó de
salirse con él y servirle de escudero. DecÍale
entre otras cosas don Quijote, que se dispusiese
a ir con él de buena gana', porque tal vez le
podia suceder aventura que' ganase en quítame
allá esas pajas' alguna insula', y le dejase a él
por gobernador della. Con estas promesas y
otras tales, Sancho Panza' (que así se llamaba
el labrador) dejó su mujer y hijos y asentó por'
escudero de su vecino. Dió luego don Quijote
orden * en buscar dineros; y vendiendo una
cosa y empeñando' otra y malbaratándolas"
todas, llegó" una razonable cantidad. Avisó"
a su escudero Sancho del día y la hora que pen-
saba ponerse en camino, para que él se acomo-
dase" de lo que le era menester: sobre todo le
45
encargó" que llevase alforjas". Él dijo que sí
llevaría, y que asimesmo* pensaba llevar un
asno que tenía muy bueno, porque él no estaba
ducho" a andar mucho a pie. En lo del asno"
reparó" un poco don Quijote, imaginando si se
le acordaba si algún caballero" andante había
traído escudero caballero asnalmente", pero
nunca le vino alguno a la memoria; mas con
todo esto deteruúnó que le llevase, con presu-
puesto de" acomodarle de más honrada caba-
llería" en habiendo ocasión para ello, quitán-
dole el caballo al primer descortés caballero
que topase". Proveyóse de camisas y de las
demás cosas que él pudo, conforme al consejo
que el ventero le había dado. Todo lo cual
hecho y cumplido, sin despedirse Panza de sus
hijos y mujer, ni don Quijote de su ama y
sobrina, una noche se salieron del lugar sin que
persona" los viese, en la cual caminaron tanto
que al amanecer se tuvieron por seguros de que
no los hallarían aunque los buscasen.
Iba Sancho Panza sobre su jumento" como
un patriarca, con sus alforjas y su bota", y con
mucho deseo de verse ya gobernador de la ínsula
que su amo la había prometido. Dijo en esto a
su amo:
-Mire vuestra merced", señor caballero
andante, que no se le olvide lo que de la ínsula
me tiene prometido, que yo la sabré gobernar
por grande que sea.
A lo cual le respondió don Quijote:
-Has de saber, amigo Sancho Panza, que
fué costumbre muy usada de los caballeros
andantes antiguos, hacer gobernadores a sus
escuderos de las Ínsulas o reinos que ganaban,
y yo tengo determinado de que" por mí" no
falte tan agradecida usanza"; antes* pienso aven-
tajarme" en ella, porque ellos algunas veces, y
quizá las más, esperaban a que sus escuderos
fuesen viejos, y ya después de hartos de servir y
de llevar" malos días y peores noches les daban
algun título de conde, o por lo menos de mar-
qués de algún valle o provincia de poco más o
menos"; pero si tú vives, y yo vivo, bien podría
ser que antes de seis días ganase yo tal reino,
que tuviese otros a él adherentes" que viniesen
de molde" para coronarte por rey de uno dellos.
y no lo tengas a mucho", que cosas y casos
acontecen a los tales caballeros por modos tan
nunca vistos ni pensados", que con facilidad te
podría dar aún más de lo que te prometo.
-Desa manera, respondió Sancho Panza,
si yo fuese rey por algún milagro de los que
vuestra merced dice, por lo menos" Juana
Gutiérrez, mi oíslo", vendría a ser reina y mis
hijos infantes.
-.¿Pues quién lo duda?" respondió don Qui-
jote.
-Yo lo dudo, replicó Sancho Panza, porque
tengo para mí que aunque lloviese Dios reinos
sobre la tierra", ninguno asentaría* bien sobre
la cabeza de Mari Gutiérrez. Sepa, señor, que
no vale dos maravedís para reina; condesa le
caerá mejor"; y aun DIOs y ayuda."
-Encomiéndalo tú a Dios, Sancho, respon-
dió don Quijote, que él dará lo que más le
convenga.
(Cap. VII)
47
NOTAS
l. Hombre de poca ~al en la mollera. Sal .. esprit, intelligence;
la mollera : la cervelle.
2. Villano. Vilain, roturier.
3. De huena gana. De bonne volonté, volontiers (de mala
gana .' a contrecceur).
4. Tal vez le podla suceder aventura que. Il pouvait lui arri...
ver tout aussi bien une aventure oll.
5. En quitame allá esas pajas. En un tournemain, en moins
•
que nen.
6. [mula. Au lieu de isla; mot noble et savant (cr. penln-
sula), que l'écuyer ne comprenait sans doute paso
7. Sancho Panza. Sancho était un prénom rustiquej
pan;:,a : panse, bedaine.
8. Asentar por. Terme militaire : s'engager, s'enróler.
9. Empeñar. Mettre en gage, hypothéquer.
10. Malbaratar (mal + barato: bon marché). Vendre
a vil prix, gaspiller.
1 l. Llegar dineros. Réunir, amasser de l'argent (pour
allegar = juntar, reunir).
12. Avisar. Avertir, prévenir.
13· Acomodarse de. Se pourvoir de.
14· Le encarg6. Il lui recommanda de.
15· Alforja. Bissac, besace.
16. Ducho (anden parto passé de ducir .. enseñar, amaes·
tTar); expression populaire : fait a, habitué a.
En lo del asno. En ce qui concerne l'Ane; pour, quant
a l'ane.
18. Reparar en. S'ard:ter a, réfléchir a.
19· Imaginando si se le acordaba si algún caballero. Se mettant
a penser s'il lui souvenait que quelque chevalier.
20. Caballero asnalmente. A cheval sur un ane.
21. Con presupuesto de. Dans l'intention de.
22. Caballería. Monture.
23. Topar. Tomber sur, rencontrer inopinément.
24. Persona (alguna) = nadie.
25. Jumento. Bete de sornme j ici : ane.
26. Bota. Gourde de vino
27. Mire vuestra merced. Que Votre Grace prenne garcle.
28. ro tengo determinado de que. Je suis décidé a ce que.
29. Por mi, A cause de moi, par ma faute.
•
30. No falte tan agradecida usanza. Qu'une CQutume SI
aimable ne meure point.
31. Aventajarse. Se distinguer, faire mieux que les autres.
32. Ya después de hartos de servir y de llevar ... AJors qu'ils
étaient déja las de servir et de passer. ..
33. De poco más o menOJ', A l'avenant.
34. Que tuviese otros a él adherentes. Qui en cut d'autres
satiS sa dépendance.
35. De molde. Tout a point.
36. No lo tengas d mucho. Ne t'en étonne pas QutTe mesure j
n'en sois pas autrement étonnéj seTia mucho que :
il serait étonnant que.
37. Tan nunca vistos ni pmsados. Si rarement vus et ima-
• •
gmes.
38. Por lo menos. Porte sur : vendrla a ser reina.
39. Mi oislo. Ma moitié.
40 l Quién lo duda? Interrogation qui signifie : c'est eer·
tain, personne ne peut en douter; d'ou le comique
de la rél?onse inattendue de Sancho gui a campris
la questlon littéralement et répand : yo lo dudo.
41. Aunque lloviese Dios reinos :'iObre la tierra. Dieu ferait-il
pleuvoir des royaumes sur la terreo
4 2 • Le caerá mejor. Lui conviendra mieux.
43· Dios y ayuda. r est ici un adverbe (franyais y) con-
servé dans cette vieille formule qui exprime la
difficulté d'une chose : et encore, si Dieu s'en méle.
49
VII - AVENTURA DE LOS MOLINOS
En esto descubrieron treinta o cuarenta
molinos de viento que hay en aquel campo;
y así como' don Quijote los vió, dijo a su escu-
dero:
-La ventura' va guiando nuestras cosas
mejor de lo que acertáramos* a desear'; porque
ves allí, amigo Sancho Panza, donde se descu-
bren' treinta o pocos más desaforados* gigantes
con quien' pienso hacer batalla y quitarles a
todos las vidas, con cuyos despojos' comenza-
remos a enriquecer; que ésta es buena guerra, y
es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente'
de sobre la faz de la tierra.
-¿Qué gigantes? dijo Sancho Panza.
-Aquellos que allí ves, respondió su amo,
de los brazos largos, que' los suelen tener' algu-
nos de casi dos leguas".
-Mire vuestra merced", respondió Sancho,
que aquellos que allí se parecen" no son gigan-
tes sino molinos de viento, y lo que en ellos
parecen brazos son las aspas" que volteadas del
viento" hacen andar la piedra del molino.
-Bien parece", respondió don Quijote, que
no estás cursado" en esto de las aventuras: ellos
son gigantes, y si tienes miedo quítate de ahí"
y ponte en oración en el espacio* que yo voy a
entrar con ellos en fiera" y desigual batalla.
y diciendo esto, dió de espuelas" a su caballo
Rocinante sin atender" a las voces que su escu-
dero Sancho le daba, advirtiéndole qué sin
duda* alguna eran molinos de viento y no
gigantes aquellos que iba a acometer*. Pero
50
él iba tan puesto en" que eran gigantes, que ni
oía las voces de su escudero Sancho, ni echaba
de ver", aunque estaba ya bien cerca, lo que
eran, antes* iba diciendo en voces altas:
-Non fuyades", cobardes y viles criaturas,
que un solo caballero es el que os acomete*.
Levantóse en esto un poco de viento, y las
grandes aspas comenzaron a moverse; lo cual
visto por don Quijote dijo:
-Pues aunque mováis más brazos que los del
gigante Briareo" me lo habéis de pagar.
y en diciendo esto y encomendándose de todo
corazón a su señora Dulcinea, pidiéndole que
en tal trance* le socorriese, bien cubierto de su
rodela, con la lanza en el ristre", arremetió* a
todo el galope de Rocinante, y embistió* con el
primero molino que estaba delante; y dándole
una lanzada en el aspa, la volvió" el viento con
tanta furia, que hizo la lanza pedazos, lleván-
dose tras sí" al caballo y al caballero, que fué
rodando muy maltrecho* por el campo. Acudió
Sancho Panza a socorrerle a todo el correr de su
asno", y cuando llegó halló que no se podía
menear: tal fué el golpe que dió con él Roci-
nante lll •
-¡Válame Dios!" dijo Sancho, ¿no le dije
yo a vuestra merced que mirase bien lo que
hacía, que no eran sino molinos de viento, y no
lo podía ignorar sino quien llevase otros tales
en la cabeza?"
-Calla, amigo Sancho, respondió don Qui-
jote, que las cosas de la guerra más que otras,
están sujetas a continua mudanza"; cuanto más
que yo pienso, y es así verdad, que el sabio"
Frestón ha vuelto" estos gigantes en molinos
por quitarme la gloria de su vencimiento": tal
es la enemistad que me tiene; mas al cabo al
cabo" han de poder poco sus malas artes" contra
la bondad de mi espada.
-Dios lo haga como puede, respondió
Sancho Panza; y ayudándole a levantar, tornó
a subir sobre Rocinante" que medio despaldado
estaba" .
(Cap. VIII)
NOTAS
l. As! como. Des que.
2. La ventura. La bonne fortune (venturoso: heureux).
3. Mejor de lo que acertáramos a desear. Mieux que nous ne
réussirions a le désirer.
4. Ves allí donde Sf descuhren. Litt. : vaila DU ... ; voila qu'an
aperc;oit.
5. Con quien = con quienes.
6. Despojos. Dépouilles.
7. Mala simiente. Mauvaise graine, sale engeance.
8. [Link]. Caro
g. Los suelen tener = los timen. Soler indique seulement que
le fait n'est pas unique.
10. Legua. Licue (4.000 metres enviran).
1 l. Mire vuestra merced. el: n. 27, ch. VI.
12. Se parecerlo Se montrent, se découvrent.
13· Lar aspas. Les ailes; aspa s'applique a toute sarte de
pieces disposées en croix.
14· Volteadas del viento = volteadas por el viento. Tournées
par le vento
15. Bien parece. On voit bien, il paraít évident.
16. Estar cursado. Avoir re~u des lec;:ons (cursos); etre
expert, versé.
17. Quitate de ahi. Ote-toi de la.
18. Fiero. Sauvage, terrible.
19. Dar de espuelas. Piquer des deux, éperonner.
20. Atrnder a. Porter attention a.
21. Tan puesto en que. Si persuadé que.
22. Echar de ver. S'apercevoir.
23. No f/gades ~ no huyáis.
24. Briareo. Un titan quí avait cent bras.
25. La lanza en el ristre. La lance en arrét.
26. La volvió. La, mis pour aspa.
27. Llevándose tras si. Entrainant.
28. A todo el correr de su asno. De toute la vitesse de son ane.
29. Talfué el golpe que dió con él Rocinante. Tel avait été le
contrecoup qu'il re~ut de son cheval; cf. plus
haut : llevándose tras sí al caballo y al caballero.
go. Válame Dios. Popo pour : válgame Dios: que Dieu me
protege.
31 No lo podía ignorar sino quiin llevase otros tales en la cabeza·
Seul pouvait s'y tromper qui en avait de sem-
bla bIes en tete.
32 . A continua mudanza. A une perpétuelle inconstance, a
de continuelles chances.
33· Sabio. Les chevaliers errants avaient habituellement
un sage enchanteur pour ami ou ennemi.
34· Ha vuelto. A transformé.
35· De su vencimiento. De leur défaite.
36 . Al cabo al cabo. Tout au bout du compte.
37. Sus malas artes. Ses mauvais artifices.
38. Ayudándole (Saru:ho) a levantar, tornó a subir (don Qui-
Jote) sobre Rocinante.
39. Que 7TU!dio despaldado estaba. Qui avait l'épauIe a demi
brisée.
53
VIII - EL BÁLSAMO DE FIERABRÁS
Don Quijote venció en singular batalla a un escu-
dero vizcaino. A pesar de venir herido en una or'!la, no
pudo menos de ufanarse por tal victoria,y dijo a Sancho:
-Díme por tu vida ¿has visto más valeroso
caballero que yo en todo lo descubierto' de la
tierra? ¿has leído en historias otro que tenga ni
haya tenido más brío' en acometer*,. más
aliento' en el perseverar, más destreza en el
herir', ni más maña' en el derribar'?
-La verdad sea', respondió Sancho, que yo
no he leído ninguna historia jamás, porque ni
sé leer ni escrebir; mas lo que osaré apostar'
es que más atrevido' amo que vuestra merced,
yo no le he servido en todos los días de mi vida;
lo que le ruego a vuestra merced es <[Link] se cure*,
que le va mucha sangre" de esa oreja; que aquí
traigo hilas" y un poco de ungüento blanco en
las alforjas.
-Todo eso fuera bien excusado", respondió
don Quijote, si a mí se me acordara" de hacer
una redoma" de! bálsamo de Fierabrás, que con
sola una gota se ahorraran tiempo" y medi-
•
Clnas.
-,¿Qué redoma y qué bálsamo es ése? dijo
Sancho Panza.
-Es un bálsamo, respondió don Quijote, de
quien tengo la receta en la memoria, con e!
cual no hay que tener temor a la muerte, ni hay
pensar morir lO de ferida alguna: y ansí cuando
yo le haga" y te le dé, no tienes más que hacer
sino que, cuando vieres" que en alguna batalla
me han partido* por medio del cuerpo, como
54
muchas veces suele acontecer, bonitamente"
la parte de! cuerpo que hubiere caldo en el
suelo, y con mucha sotileza", antes que la sangre
se hiele", la pondrás sobre la otra mitad que
quedare en la silla", advirtiendo de encajallo"
igualmente y al justo; luego me darás a beber
solos dos tragos del bálsamo que he dicho, y
verásme quedar" más sano que Una manzana.
-Si eso hay", dijo Panza, yo renuncio desde
aquí" el gobierno de la prometida ínsula, y no
quiero otra cosa en pago de mis muchos y bue-
nos servicios, sino que vuestra merced me dé la
receta de ese extremado" licor, que para mi
tengo que" valdrá la onza adonde quiera" más
de a dos reales, y no he menester yo más para
pasar esta vida honrada y descansadamente;
pero es de saber ahora si" tiene mucha costa el
hacelle.
-'Con menos de tres reales se pueden hacer
tres azumbres", respondió don Quijote.
-Pecador de mí", replicó Sancho, ¿pues a
qué aguarda vuestra merced a" hacelle y a
enseñárme!e?
-Calla, amigo, respondió don Quijote,
.
que" mayores secretos pIenso ensenarte y -
mayores mercedes hacerte: y por ahora curé-
monos", que la oreja me duele más de lo que
• •
yo qUIsIera.
(Cap. X)
NOTAS
J. En lodo lo descubierto = en todo el mundo conocido.
2. Brlo. AlJant, ardeur.
55
3. Aliento. Courage, creur.
4. Herir. Frapper et blesser; (vx. fr. :férir.)
5. Maña. Adresse, habileté.
6. Derribar. Renverser aterre.
7. La verdad sea que. A ne point mentir, je dois dire que.
8. Apostar. Gager, parier.
9. Atrevido. Hardi, intrépide.
10. Le va mucha sangr~. Litt. : beaucoup de sang lui coule;
vous perdez beaucoup de sango
11. Hilas. De la charpie.
12. Excusado. Inutile.
Si a mi se me acordara = si a mi se me huhiera acordado.
Si je me fusse souvenu.
14· Redoma. Flacon.
15· Ahorrar tiempo. Épargner, gagner du temps.
16. Ni hay pensar morir. Il n'y a pas cisque de mourir.
17· Cuando yo le haga. Quand je l'aurai fait.
18. Cuando vieres. Si tu viens a volr.
I g. Bonitamente. Avec circonspection.
20. Con mucha sotileza. Avec beaucoup de soin.
2 l. Helarse. En parlant du sang : se coaguler.
22. Silla. Selle.
23. Advirtiendo de encajallo. Prenant garde a l'emboíter.
24· Quedar. Revenir, me retrouver.
25· Si eso hay. Si cela existe.
26. Desde aqut. Des maintenant.
27· Extremado. Excellent éminent.
28. Para mi tengo que. Pour ma part, je suis persuadé que.
2g. Adonde quiera. Oil que ce soit, partout.
3°· Es de saber ahora si. Reste a savoir maintenant si.
3 l. Azumóre. Mesure de capacité valant enviran deux
litres; trad. : pinte.
3 2 • l Pecador de m!! Interjection qui exprime ]'étonnement :
Est-il Dieu possible? cf. proven~al : pecaire!
33. A ~ para.
34. Que. Caro
35. Curémonos. Soignons~nous; que l'on me soigne.
IX - ORfGENES DE LA CABALLERfA ANDANTE
Don ~uiJote y Sancho toparon con unos cabreros y
luego con dos gentileshombres. Trataron éstos, por
abreviar el camino, de divertirse con la locura del
caballero.
Cesó esta plática, y comenzóse otra, pregun-
tando e! que se llamaba Vivaldo a don Quijote,
qué era la ocasión* quele movía' a andar armado
de aquella manera por tierra tan pacífica. A lo
cual respondió don Quijote:
-La profesión de mi ejercicio' no consiente
ni permite que yo ande de otra manera: el buen
paso', el regalo' y e! reposo* allá' se inventó
para los blandos .cortesanos'; mas e! trabajo*,
la inquietud y las armas sólo se inventaron e
hicieron para aquellos' que el mundo llama
caballeros andantes; de los cuale~ yo, aunque
indigno, soy el menor de todos.
Apenas le oyeron esto, cuando todos le
tuvieron por loco; y por averiguarlo más, y ver
qué género de locura era el suyo, le tornó a pre-
guntar Vivaldo que qué quería decir' caballeros
andantes.
-¿No han vuestras mercedes leído, respon-
dió don Quijote, los anales e historias de Ingla-
terra donde se tratan las famosas fazañas de!
rey Arturo, que continuamente en nuestro
57
romance castellano llamamos el rey Artús, de
quien es tradición antigua y común en todo
aquel reino de la Gran Bretaña, que este rey no
murió, sino que por arte de encantamento se
convirtió en cuervo, y que andando los tiempos
ha de volver a reinar y a cobrar su reino y cetro?
Pues en tiempo des te buen rey fué instituída
aquella famosa orden de caballería de los caba-
lleros de la Tabla Redonda. Desde entonces,
de mano en mano fué extendiéndose y dilatán-
dose por muchas y diversas partes del mundo;
y en ella fueron famosos y conocidos' por sus
fechos el valiente Amadís de Gaula con todos
sus hijos y nietos hasta la quinta generación, y
el valeroso Felixmarte de Hircania, y el nunca
como se debe alabado Tirante el Blanco, y casi
que 10 en nuestros días vimos y cornmunicarnGs ll
y oímos al invencible y valeroso caballero don
Belianís de Grecia". Esto pues, señores, es ser
caballero andante, y la que he dicho es la orden
de su caballería, en la cual, como otra vez he
dicho, yo, aunque pecador, he hecho profe-
sión", y lo mismo que profesaron* los caballeros
referidos profeso yo; y así me voy por estas sole-
dades y despoblados buscando las aventuras,
con ánimo deliberado de" ofrecer mi brazo y
mi persona a la más peligrosa" que la suerte me
deparare" en ayuda de los flacos" y menes-
terosos ...
-Yo tengo para mí, replicó el caminante,
que" no todos los caballeros andantes tienen
damas a quien encomendarse, porque no todos
son enamorados.
-Eso no puede ser, respondió don Quijote;
58
digo que no puede ser que haya caballero
andante sin dama, porque tan propio y tan
natural les es a los tales ser enamorados, como
al cielo tener estrellas, y a buen seguro que" no
se haya visto historia donde se halle caballero
andante sin amores, y por el mesmo caso que"
estuviese sin ellos no sería tenido por legítimo
caballero.
-Luego si es de esencia que todo caballero
andante haya de ser" enamorado, dijo el cami-
nante, bien se puede creer que" vuestra mer-
ced lo es, pues es de la profesión; y le suplico
nos diga el nombre, patria, calidad y hermo-
sura de su dama, que ella se tendría por dichosa
de que todo el mundo sepa que es querida y ser-
vida de un tal caballero como vuestra merced
parece.
Aquí dió un gran supiro don Quijote y dijo:
-Yo no podré afirmar si la dulce mi ene-
miga" gusta o no de que el mundo sepa que yo
la sirvo; sólo sé decir que su nombre es Dulci-
nea, su patria El Toboso, un lugar de la Man-
cha, su calidad por lo menos ha de ser de prin-
cesa, pues es reina y señora mía, su hermosura
sobrehumana, pues en ella se vienen a hacer
verdaderos" todos los imposibles y quiméricos
atributos de belleza que los poetas dan a sus
damas; que sus cabellos son oro, su frente
campos ellseos, su cejas arcos del cielo, sus ojos
soles, sus mejillas rosas, sus labios corales, per-
las sus dientes, alabastro su cuello, mármol su
pecho, marfil sus manos, su blancura nieve".
-El linaje, prosapia y alcurnia" querria-
mas: saber, replicó Vivaldo.
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