Las emociones son reacciones psicofisiológicas que sentimos ante estímulos
del entorno, como la alegría, el miedo, la tristeza o el enfado. Cumplen
funciones importantes como ayudarnos a adaptarnos al entorno, comunicarnos
con los demás y motivarnos a actuar. Existen emociones positivas (generan
bienestar) y negativas (generan malestar), y es crucial aprender a identificarlas
y gestionarlas.
¿Qué son?
• Son estados de ánimo pasajeros que surgen por causas internas o
externas.
• Se manifiestan a través de pensamientos, sensaciones físicas y
conductas.
• Son universales y comunes a todas las culturas.
Funciones principales
• Adaptativa: Preparan al organismo para la acción y ayudan a la
supervivencia. Por ejemplo, el miedo puede alertarnos de un peligro,
según la teoría evolutiva de la emoción.
• Social: Permiten expresar nuestro estado de ánimo y facilitan la
interacción con otras personas a través de la comunicación verbal y no
verbal.
• Motivacional: Impulsan la conducta. Por ejemplo, la alegría de quedar
con un amigo puede motivarnos a repetir la experiencia.
Tipos de emociones
• Positivas: Generan bienestar, felicidad y motivación, como la alegría, la
gratitud o la satisfacción.
• Negativas: Causan malestar, como la tristeza, el miedo, la vergüenza o el
enfado. Es importante reconocerlas para poder gestionarlas de manera
saludable.
¿Cómo gestionarlas?
• Identificar la emoción: Reconocer lo que se siente es el primer paso para
manejarlo.
• No reprimirlas: Es importante permitirse sentir las emociones sin
avergonzarse.
• Controlar las reacciones: En lugar de dejar que la emoción lo domine, es
útil controlar la respuesta. Por ejemplo, ante el enfado, se puede intentar
respirar profundamente o contar hasta diez.