1.
22 CHLAMYDIA
Hay tres especies responsables de enfermedad en el ser humano:
• Chlamydia trachomatis
– Infecciones genitales, tracoma, conjuntivitis, linfogranuloma venéreo.
• Chlamydia (Chlamydophila) psittaci
– Psitacosis (transmitida por aves).
• Chlamydia (Chlamydophila) pneumoniae
– Neumonía atípica.
Son parásitos intracelulares obligados, lo que significa que solo pueden vivir y replicarse
dentro de células eucariotas.
Fueron confundidas con virus porque: Son muy pequeñas (pasan filtros de 0.45 µm).
Pero en realidad son bacterias porque poseen:
1. Membrana interna y externa como bacterias gramnegativas.
2. ADN y ARN.
3. Ribosomas procariotas.
4. Capacidad para sintetizar sus propias proteínas, ácidos nucleicos y lípidos.
5. Sensibles a antibióticos antibacterianos (macrólidos, tetraciclinas).
Las clamidias presentan un ciclo vital peculiar: presenta dos formas morfológicas muy
específicas:
✓ Cuerpos elementales (CE)
• Infecciosos
• Metabólicamente inactivos
• Forma extracelular
• Función: entrar a la célula huésped
✓ Cuerpo reticulado (CR)
• No infeccioso
• Metabólicamente activo
• Se replica dentro del fagosoma modificado
• Función: multiplicarse dentro de la célula
FISIOLOGIA Y ESTRUCTURA
• Cuerpo elemental (CE): forma infecciosa pero no metabólica
Es pequeño (300–400 nm).
Es metabólicamente inactivo (no se replica).
Actúa como las esporas: resiste calor, desecación y estrés ambiental.
Está rodeado por:
o membrana citoplasmática
o membrana externa de doble capa
La pared contiene LPS, pero con actividad endotóxica débil.
La proteína principal de la membrana externa (MOMP) de la pared celular es un
componente estructural importante de la membrana externa y es única de cada especie.
Define serovariedades (18 en C. trachomatis).
OMP2 es compartida por todas las Chlamydia. → rica en cisteína, permite puentes
disulfuro que dan estabilidad a los CE.
Función:
✓ Se une a receptores de la célula huésped.
✓ Entra por endocitosis.
✓ Una vez dentro, se transforma en CR.
• Cuerpo reticulado (CR): forma metabólica y replicativa
No existen proteínas con extensos enlaces cruzados, esta forma resulta frágil a nivel
osmótico; sin embargo, se protegen por su localización intracelular.
Es más grande (800–1,000 nm).
Metabólicamente activo:
→ usa ATP del huésped (parásito energético).
→ depende del huésped para algunos aminoácidos.
Las clamidias se replican gracias a un ciclo de crecimiento único que se produce dentro de
las células huéspedes susceptibles.
• Adhesión del CE a microvellosidades de células sensibles.
• Endocitosis → CE queda dentro de un fagosoma. (Aquí tiene lugar el ciclo de replicación)
• Inhibición de la fusión con lisosomas (solo si el CE está intacto).
→ Evita su destrucción.
• A las 6-8 horas de entrar en la célula, los CE se reorganizan en CR más grandes.
• Replicación de CR mediante fusión binaria dentro del fagosoma → formando una
inclusión.
• Unas 18-24 horas después de la infección, los CR se empiezan a reorganizar en CE de
menor tamaño.
• Entre 48 y 72 horas después la célula se rompe y libera las bacterias infecciosas.
CHLAMYDIA TRACHOMATIS
C. trachomatis tiene un número limitado de huéspedes:
solo infecta humanos.
Se divide en dos biovariedades:
• Tracoma
• Linfogranuloma venéreo (LGV)
Cada biovariedad se subdivide en serovariedades según
diferencias antigénicas en la MOMP.
PATOGENIA E INMUNIDAD
El espectro de células que puede infectar C. trachomatis
es limitado.
Los cuerpos elementales (CE) se unen solo a células
epiteliales:
• Epitelio cilíndrico no ciliado
• Epitelio cuboidal
• Epitelio de transición
Localizadas en:
• Uretra
• Endocérvix
• Endometrio
• Trompas de Falopio
• Ano y recto
• Tracto respiratorio
• Conjuntiva
Las serovariedades LGV son más invasivas porque pueden replicarse en fagocitos
mononucleares del sistema linfático.
Las manifestaciones clínicas se deben a:
1. Destrucción directa de células infectadas durante la replicación intracelular.
2. Respuesta inflamatoria del huésped, mediada por citocinas proinflamatorias.
Las clamidias logran acceder al huésped a través de abrasiones o laceraciones diminutas.
Linfogranuloma venéreo (LGV)
Se forman lesiones en los ganglios linfáticos que drenan la infección primaria.
• Desarrollo de granulomas característicos.
• Las lesiones pueden necrosarse → atraer PMN → inflamación extensa.
• La rotura de ganglios puede generar abscesos y fístulas.
La infección no genera inmunidad duradera.
La reinfección provoca una respuesta inflamatoria mayor.
Esta inflamación repetida produce:
• Pérdida de visión en pacientes con infecciones oculares crónicas.
• Esterilidad y disfunción sexual en los aquejados de infecciones genitales.
EPIDEMIOLOGÍA
C. trachomatis tiene distribución universal.
Causa:
o Tracoma (queratoconjuntivitis crónica)
o Enfermedad oculogenital
o Neumonía del recién nacido
o Linfogranuloma venéreo (LGV)
El tracoma es endémico en el norte de África y el África subsahariana, Oriente Medio,
Sudeste Asiático y Sudamérica.
El tracoma es la principal causa de ceguera evitable.
Las infecciones afectan fundamentalmente a los niños, los cuales constituyen los
principales reservorios de C. trachomatis en las áreas endémicas.
En adolescentes y adultos disminuye la infección pero aumenta la probabilidad de ceguera
por progresión crónica.
El tracoma se transmite de un ojo a otro a través de gotitas, las manos, la ropa infectada y
las moscas, que transportan secreciones oculares de los ojos de los niños infectados a los de
los niños sanos.
También transmisión respiratoria y fecal debido a la gran colonización de vías respiratoria/GI
en niños de áreas endémicas.
El tracoma suele ser endémico en las comunidades donde existe hacinamiento y malas
condiciones sanitarias y la higiene individual es deficiente.
Conjuntivitis de inclusión de los adultos
Frecuente en edades 18–30 años.
Habitualmente precedida por infección genital.
Transmisión por autoinoculación o contacto oral-genital.
Conjuntivitis de inclusión del recién nacido
Adquirida en el canal de parto.
Afecta al 25% de los recién nacidos de madres con infección genital activa.
Infección pulmonar por C. trachomatis
Se produce en los recién nacidos.
El 10 al 20% de los niños expuestos a este patógeno durante el nacimiento desarrolla una
neumonía intersticial difusa.
C. trachomatis origina también la enfermedad bacteriana de transmisión sexual
Las serovariedades D a K originan casi todas las infecciones del aparato genital.
Linfogranuloma venéreo (LGV)
Es una enfermedad crónica de transmisión sexual producida por las serovariedades L1, L2,
L2a, L2b y L3 de C. trachomatis.
Mayor prevalencia en África, Asia y Sudamérica.
Se observa más a menudo en los hombres, principalmente debido a que la infección
sintomática es menos frecuente en las mujeres.
ENFERMEDADES CLÍNICAS
TRACOMA
Es una enfermedad crónica producida por las serovariedades A, B, Ba y C.
Inicialmente se presenta conjuntivitis folicular crónica con inflamación difusa que afecta a
toda la conjuntiva.
Cicatrización progresiva de la conjuntiva.
Las pestañas que crecen hacia dentro producen excoriaciones en la córnea y finalmente
ocasionan una ulceración corneal, cicatrización, formación de pannus (invasión de los
vasos de la córnea) y pérdida de visión.
CONJUNTIVITIS DE INCLUSIÓN EN LOS ADULTOS
En los adultos sexualmente activos se observa una conjuntivitis aguda folicular producida
por las cepas de C. trachomatis que se asocian a las infecciones genitales.
Serovariedades: A, B, Ba, D–K
La infección se caracteriza por la presencia de secreciones mucopurulentas, queratitis,
infiltrados corneales y, en algunos casos, un cierto grado de vascularización corneal.
CONJUNTIVITIS NEONATAL
Se produce en los niños expuestos a C. trachomatis durante el parto.
Incubación: 5–12 días.
Párpados edematosos, hiperemia y secreción purulenta abundante.
La infección puede durar hasta 12 meses si no se trata → riesgo de cicatrización y
vascularización.
Bebés no tratados tienen riesgo de desarrollar neumonía por C. trachomatis.
NEUMONÍA DEL LACTANTE
Inicio: 2–3 semanas después del nacimiento.
Comienza con rinitis, después tos en staccato típica.
El niño permanece afebril durante la enfermedad clínica, la cual se prolonga varias
semanas.
LINFOGRANULOMA VENÉREO OCULAR
Causado por serovariedades de LGV. Produce conjuntivitis oculoglandular de Parinaud:
Inflamación conjuntival con adenopatías preauriculares, submandibulares y cervicales.
INFECCIONES UROGENITALES
La mayoría de las infecciones del aparato genital en las mujeres son asintomáticas (hasta el
80%), pero se pueden volver sintomáticas; entre sus manifestaciones clínicas están la:
• Bartolinitis
• La cervicitis
• La endometritis
• La perihepatitis
• La salpingitis
• La uretritis
Los pacientes asintomáticos infectados por clamidias son un importante reservorio para la
diseminación de C. trachomatis.
En los pacientes con infecciones sintomáticas se ven secreciones mucopurulentas y sus
muestras suelen contener un número más elevado de microorganismos en los cultivos
que las muestras de las pacientes con infecciones asintomáticas.
La mayoría de las infecciones por C. trachomatis en los hombres son sintomáticas; sin
embargo, hasta el 25% de las infecciones pueden permanecer asintomáticas.
Infecciones mixtas con Neisseria gonorrhoeae son comunes.
Los síntomas de clamidia pueden persistir tras tratar la gonorrea, ya que:
• Incubación de clamidia es más larga
• β-lactámicos no sirven contra C. trachomatis
SÍNDROME DE REITER (Artritis reactiva)
Uretritis, conjuntivitis, poliartritis y lesiones mucocutáneas se inicia con la infección
genital por C. trachomatis.
Esta enfermedad suele presentarse en hombres blancos jóvenes.
LINFOGRANULOMA VENÉREO
Primera fase
Aparece una lesión en el lugar de infección (pene, uretra, glande, escroto, pared vaginal,
cérvix, vulva) tras 1–4 semanas de incubación.
Se presenta como una pápula o úlcera pequeña, indolora y de rápida resolución.
La lesión pasa inadvertida, porque es pequeña, indolora, no llama la atención y remite
rápidamente.
La ausencia de dolor diferencia estas úlceras de las que se observan en la sífilis o las
infecciones por herpes simple.
El paciente puede presentar fiebre, cefalea y mialgias mientras está presente la lesión.
Segunda fase
Caracterizada por inflamación y tumefacción de los ganglios linfáticos que drenan el lugar
de la infección inicial.
Los ganglios inguinales suelen estar afectados, y se tornan bubones fluctuantes
dolorosos que van aumentando de tamaño hasta romperse y formar fístulas de drenaje.
Las manifestaciones sistémicas son fiebre, escalofríos, anorexia, cefalea, meningismo,
mialgias y artralgias.
PROCTITIS
Es frecuente en las mujeres con LGV como consecuencia de la extensión linfática desde
el cérvix o desde la vagina.
La proctitis se produce en los hombres después del coito anal o como resultado de la
diseminación linfática desde la uretra.
Puede progresar a una fase crónica ulcerativa en la que se forman úlceras genitales,
fístulas, estenosis o elefantiasis genital.
DIAGNOSTICO DE LABORATORIO
Detección antigénica
Se han utilizado dos enfoques:
• La tinción de inmunofluorescencia directa con anticuerpos monoclonales conjugados
con fluoresceína.
• Análisis de inmunoadsorción ligada a enzimas.
En ambas pruebas se emplean anticuerpos que se han preparado contra las MOMP
clamidiales o contra el LPS de la pared celular.
Pruebas basadas en los ácidos nucleicos
Las NAAT son las pruebas de elección para el diagnóstico de las infecciones por clamidias.
Cultivo
El aislamiento de C. trachomatis en el cultivo celular continúa siendo el método más
específico para diagnosticar las infecciones por C. trachomatis.
TRATAMIENTO
Se recomienda que los pacientes con LGV se traten con doxiciclina durante 21 días.
En los niños menores de 9 años, en las embarazadas y en los pacientes que no toleran la
doxiciclina, se recomienda el uso de eritromicina.
Las lesiones oculares y genitales en los adultos se deben tratar con una dosis de
azitromicina o doxiciclina durante 7 días.
La conjuntivitis y la neumonía del recién nacido se deben tratar con eritromicina durante
10 a 14 días.
CHLAMYDIA PNEUMONIAE
La infección se transmite a través de las secreciones respiratorias; no se ha identificado
ningún reservorio animal.
C. pneumoniae es un patógeno del ser humano que causa sinusitis, faringitis, bronquitis y
neumonía.
Las infecciones se transmiten de una persona a otra mediante las secreciones
respiratorias.
La mayoría de las infecciones son asintomáticas o leves.
Síntomas más comunes:
• Tos persistente
• Malestar general
La mayoría de los pacientes no requieren hospitalización.
Las infecciones respiratorias más graves afectan generalmente a un único lóbulo
pulmonar.
C. pneumoniae también se ha relacionado con la patogenia de la aterosclerosis
C. pneumoniae puede infectar:
• Células del músculo liso vascular
• Endotelio de arterias coronarias
• Macrófagos
La asociación está clara, pero su papel en la patogénesis NO está definido.
Se cree que la enfermedad podría relacionarse con la inflamación crónica, pero no está
demostrado.
Los macrólidos (azitromicina, eritromicina, claritromicina), la doxiciclina o el levofloxacino
se recomiendan para el tratamiento de las infecciones por C. pneumoniae.
El control es difícil porque C. pneumoniae es ubicua y se transmite fácilmente entre
personas.
CHLAMYDIA PSITTACI
C. psittaci es la causa de la psitacosis (fiebre del loro), que se puede transmitir al ser
humano.
El reservorio natural de C. psittaci es casi cualquier especie de ave, y la enfermedad se ha
denominado más correctamente como ornitosis.
Descubierta inicialmente en loros, pero casi cualquier ave puede ser reservorio. También
pueden infectarse ovejas, vacas, cabras y humanos.
El microorganismo está presente en sangre, tejidos, heces y plumas de aves infectadas,
incluso si parecen sanas.
La infección penetra a través del aparato respiratorio, desde donde las bacterias se
diseminan a las células reticuloendoteliales del hígado y del bazo. Los microorganismos
se multiplican en estas localizaciones, produciendo una necrosis focal.
Los pulmones y otros órganos se ven afectados como consecuencia de la diseminación
hematógena, que produce fundamentalmente una respuesta inflamatoria linfocitaria en
los alvéolos y en los espacios intersticiales.
En estas localizaciones aparece edema, engrosamiento de la pared alveolar, infiltración de
macrófagos, necrosis y algunas veces hemorragia.
En los bronquiolos se forman tapones de mucosidad, que producen cianosis y anoxia.
La bacteria se suele transmitir al ser humano a través de la inhalación de los excrementos
secos, de la orina o de las secreciones respiratorias de las aves del orden de los
psitaciformes (p. ej., loros, periquitos, guacamayos, cacatúas).
La transmisión de una persona a otra es infrecuente.
Los veterinarios, los cuidadores de zoológicos, los trabajadores de las tiendas de
mascotas y los empleados de las plantas de procesamiento de las aves de corral presentan
un mayor riesgo de padecer esta infección.
La enfermedad se produce tras un período de incubación de 5 a 14 días y se suele
manifestar con cefalea, fiebre alta, escalofríos, malestar general y mialgias.
Los signos pulmonares son tos no productiva, crepitantes y consolidación.
Es frecuente la afectación del sistema nervioso central, que consiste generalmente en
cefalea, aunque puede producirse encefalitis, convulsiones, coma e incluso la muerte en
los casos graves que no se tratan.
Los pacientes presentan síntomas gastrointestinales como náuseas, vómitos y diarrea.
Otros síntomas sistémicos son carditis, hepatomegalia, esplenomegalia y
queratoconjuntivitis folicular.
Las infecciones se pueden tratar con éxito con doxiciclina o macrólidos.