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La Fantaisie elégiaque à la mort de Madame Beslay,
née Lavavasseur, Op. 59, es una pieza fúnebre (incluso
tiene un grabado de una urna funeraria en la portada)
compuesta para honrar el recuerdo de esta Madame
Beslay, de cuya vida no nos ha llegado ninguna noticia.
Bajo el punto de vista armónico es una de las obras más
interesantes entre las de Sor: ya Mitjana hace notar su
«inspiration pleine de noblesse». Después de una intro-
ducción (andante largo) sigue una marcha fúnebre (an-
dante moderato), en cuyos últimos compases, sobre un
motivo de tercera menor ascendente, el compositor es-
cribe las siguientes palabras: Charlotte! Adieu! ¿Conoce-
ría Sor el Muss es sein beethoveniano? No lo sabemos.
El 24 de abril de 1836 Sor ofreció un concierto a bene-
ficio propio: fue una de sus últimas apariciones en públi-
co. La audiencia, según hizo constar la Revue et Gazette
Musicale de Paris, estuvo formada principalmente por es-
pañoles. En ese concierto, entre otras cosas, Sor tocó su
Fantaisie villageoise, Op 52. Tocó, además, a dúo con
Aguado. La misma Revue et Gazette hace notar que Agua-
do tocó entonces con una postura innovadora: «en lugar
de sostener la guitarra sobre sus rodillas, la coloca en una
especie de pedestal que permite que las manos del ejecu-
tante queden libres, y le da más estabilidad al instrumen-
to.» Se trataba, claro está, del famoso «tripódison» inventa-
do por Aguado. Esta debió ser una de las primeras veces
que lo usó en público. En la Fantaisie villageoise no apa-
recen variaciones: consta de una primera parte en andan-
tino, seguida de «Appel», «Danse» (allegro) y «Prière».
Le calme, caprice, Op. 50, fue impreso por primera
vez hacia 1832 a expensas del autor. Estaba dedicada (al
igual que el Op. 47) a Mlle. Crabouillet, alumna de Sor.
Se trata de una obra de un solo movimiento, algo no
muy frecuente en Sor.
La Introducción y variaciones sobre un tema de «La
flauta mágica- de Mozart, Op. 9, es la obra más conocida
de Sor y, sin duda, una de sus mejores composiciones.
Fue publicada por primera vez en Londres en 1821 y de-
dicada a su hermano, el también guitarrista y compositor
Carlos Sor. En la portada se lee que la obra va impresa «tal
como fue interpretada por su autor en los Nobilities Con-
certs.» Después de una introducción lenta viene el tema,
Das klinget so hetrlich, del final del primer acto de la obra
de Mozart, también empleado por Sor en el Op. 19. Al te-
ma siguen cuatro variaciones, cada una de ellas con una
personalidad muy definida y muy diferente a las demás
variaciones, y una coda de gran virtuosismo.