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INTRODUCCIÓN GENERAL
FERNANDO SOR
Y LA GUITARRA
Los años inmediatamente anteriores al nacimiento de
Fernando Sor coinciden con el declinar de la guitarra es-
pañola de cinco órdenes dobles, hoy llamada «barroca» y
entonces «española»; los de su niñez y aprendizaje musi-
cal, con la búsqueda que guitarristas y guitarreros efec-
tuaban para adecuar el sonido del instrumento al nuevo
estilo musical que ya se estaba gestando, y los de su
madurez artística, con el apogeo de la guitarra de seis
cuerdas simples. Son años de rápidos cambios aún no
estudiados suficientemente y, por lo tanto, sujetos a con-
tinua revisión. Así, hasta hace muy poco se tenía por
dogma de fe que la guitarra de seis cuerdas había nacido
en Francia y su técnica en Italia. En realidad aún no po-
demos saberlo a ciencia cierta, pero las últimas investi-
gaciones tienden a asignar un papel más relevante a las
músicas y a los instrumentos españoles.
En España encontramos la primera mención de gui-
tarras de seis órdenes dobles en 1760, así como el pri-
mer documento musical que contiene piezas para instru-
mentos de seis y siete órdenes: se trata de un método
manuscrito fechado en 1773, y su autor es Juan Antonio
de Vargas y Guzmán, vecino entonces de Cádiz. Según
el testimonio de este guitarrista, compositor y profesor,
por aquellos años las guitarras de seis órdenes eran las
más comunes en España, y se experimentaba con las de
siete órdenes. Del célebre Francisco Sanguino, guitarre-
ro sevillano, nos ha quedado un ejemplar de siete órde-
nes, conservado en el Museu de la Música de Barcelona.
Los pocos instrumentos españoles del último cuarto del
siglo XVIII que han sobrevivido a la incuria confirman
plenamente la aseveración de Vargas y Guzmán: predo-
minan las guitarras de seis órdenes entre las construidas
por Josef Benedid, Dionisio Guerra, Juan Pagés, Joseph