El concepto de persona humana no está determinado en el nuevo ccyc, como si lo hacía el
Código Civil de Vélez en su artículo 30: “Son personas todos entes susceptibles de adquirir
derechos y contraer obligaciones”
Según el art. 19 CCyCN “La existencia de la persona humana comienza con la
concepción”, pero a esto hay que verlo más en detalle
● La concepción es el momento de unión entre un espermatozoide y un óvulo,
marcando el embarazo.
Un caso de la Corte IDH, de jurisprudencia obligatoria para la Argentina al hacer
parte del bloque de constitucionalidad federal, entiende a la concepción como
“Sinónimo de anidación". Es el momento de implantación del óvulo fecundado
en el útero
❖ El concepto de concepción por vías de Técnicas de Reproducción Humana
Asistida no está explicada por el nuevo CCyCn, pero la Corte IDH marco
jurisprudencia obligatoria sentado que “una ley especial deberá regular la
protección del embrión no implantado”. En el orden jurídico argentino,
esto se implementó a partir de la ley 26.862 con aprobación de la cámara
de diputados en el 2014.
Desde el nuevo código del 2015 se amplían las protecciones: en el Art. 19
CCyC “La existencia de la persona humana comienza desde la concepción”
sin discriminar donde se efectúa; en el Art. 21 CCyC se habla de “Los
derechos del concebido o implantado”
● La personalidad de la persona por nacer (nasciturus) desde la concepción se da bajo
la condición de que nazca con vida
● En razón de esto, el nasciturus cuenta con ciertos derechos bajo la condición de
nacer con vida: A adquirir bienes por donación o herencia; reclamar alimentos de
sus respectivos parientes o ser titular de la acción de daños y perjuicios; adquirir
bienes por vía de legados, entre otros.
● Acorde a la ley 26.743 no es relevante si la concepción ocurre dentro del seno
“materno” o fuera de este, teniendo en cuenta la posibilidad de la modificación
del genero: alguien nacido mujer puede cambiar su identidad al genero masculino y
quedar embarazo, por lo que no partiría del seno materno, sino de un padre por su
identidad autopercibida.
Nacimiento con vida: Art. 21 CCyCn “Los derechos y obligaciones del concebido o
implantado en la mujer quedan irrevocablemente adquiridos si nace con vida. Si no nace
con vida, se considera que la persona nunca existió.”
Los derechos y obligaciones se obtienen una vez nacido el niño, y se entiende que esto
sucede cuando es separado de la persona que dio a luz. Si no nace con vida, la ley
considera que la persona humana no existe: Esto quiere decir que el nacimiento con vida
se produce cuando acontece el alumbramiento y es separada de la persona que dio a
luz, osea, cuando se está ante dos personas de individualidad propia. Si fallece antes
de ese momento o muere durante el parto se considera que la persona nunca existió.
El nacimiento con vida se presume, pero esta presunción tiene carácter de juris tantum:
admite prueba de error
Duración del embarazo: Art. 20 CCyCn: “La época de la concepción es el lapso entre el
máximo y el mínimo fijados para la duración del embarazo. Se presume, excepto
prueba en contrario, que el máximo de tiempo del embarazo es de 300 días y el mínimo de
180” Sin embargo, también es iuris tantum (admite prueba de lo contrario) al poder la
ciencia demostrar que el nacimiento se diera antes de 180 días o después de los 300 días
de la concepción. Esto es importante porque determina a) los derechos que pueden ser
adquiridos por el concebido y b) fija el estado de la familia de este
Fin de la existencia humana: La muerte trae consigo el cese de la personalidad del
fallecido sea cual sea la causa de deceso y significa el fin de la persona humana y pasa a
ser un cadáver. El Art. 94 CCyCn aclara que la muerte de una persona queda sujeta a
estándares médicos que pueden ir variando con el tiempo y la extirpación de órganos
del cadáver es prevista por la legislación especializada. Esta solo se puede dar
después de la muerte.
La ley 24.193 en su art. 23 demuestra los signos necesarios para determinar la muerte
● Ausencia irreversible de respuesta cerebral, con pérdida absoluta de la
conciencia
● Ausencia de respiración espontánea
● Ausencia de reflejos cefálicos y constancias de pupilas fijas no reactivas
● Inactividad encefálica corroborada por medio técnicos y/o instrumentales adecuados
a las diversas situaciones clínicas, pero no será necesaria en caso de paro
cardiorrespiratorio irreversible
Conmoriencia: La teoría de la conmoriencia, expresada en el Art. 95 CCyCn, reza la
presunción de que las personas que mueren en un desastre común u otra situación
han muerto al mismo tiempo, pero también es Iuris Tantum. Esto es importante por
cuestiones relativas al derecho sucesorio: En el caso de que, por ejemplo, un hijo y un
padre mueren en un accidente de choque de avión, presumimos que murieron
simultáneamente. Por lo tanto, no establecemos el orden de fallecimiento y sus bienes
van a sus herederos vivos respectivos
Ausencia simple: Art. 79 CCyCn “Si una persona ha desaparecido de su domicilio, sin
tenerse noticia de ella, y sin haber dejado apoderado, puede designarse un curador de
sus bienes si el cuidado de estos lo exige. La misma regla debe aplicar si existe
apoderado, pero sus poderes son insuficientes”
La ausencia simple es cuando una persona se ausenta de su domicilio o lugar habitual de
residencia sin dar noticia alguna de su existencia y no pueda presumirse que la persona
haya fallecido, y el ordenamiento jurídico acude en su defensa para proteger las relaciones
jurídicas pendientes del ausentes cuando existan bienes que deben explotarse o
conservarse. Además de la ausencia, debe darse que no haya un apoderado, que el
apoderado no tenga el poder suficiente, o que haya dejado apoderado pero este no
desempeñe convenientemente el mandato.
Según el Art. 80 CCyCn, pueden pedir declaración de ausencia el ministerio público, en
defensa de los intereses de la sociedad en su conjunto y toda
persona que tenga interés legítimo de los bienes del ausente (Por parentesco o
interés comercial, como un socio)
El Art. 81 CCyCN establece que el juez competente para la causa será uno que
corresponda al domicilio del ausente. Si el ausente no tiene domicilio, será
competente el juez que corresponda a la ubicación de los bienes a proteger. Si hay
bienes en distintas jurisdicciones, el juez competente será el que haya tomado
primero la causa
El ausente debe ser citado por cinco días por edictos que se publicarán en el boletín
oficial para poder oficialmente declarar su ausencia y ahí nombrar un curador de sus
bienes y la intervención de un defensor oficial. Una vez que pase el plazo de 5 días de
publicados los edictos, el juez debe declarar la ausencia y nombrar un curador. Este
solo podrá realizar actos de conversación y administración de los bienes, como actos
tendientes a preservar el giro comercial de un negocio. Pero aquellos actos de
disposición, por ejemplo, la venta de un bien que integra el patrimonio del ausente, debe
ser autorizado por el juez de la causa. Dicha autorización solo puede ser otorgada en
caso de necesidad evidente e impostergable. Los frutos de los bienes administrativos
deben ser utilizados para el sostenimiento de los descendientes, cónyuges,
convivientes y ascendientes del causante; para resguardar el patrimonio familiar. La
curatela termina cuando el ausente se presenta, personalmente o por su apoderado;
su muerte o su presunto fallecimiento judicialmente declarado.
Ausencia con presunción de fallecimiento: La presunción de fallecimiento de la persona
se acrecienta a medida de que pasa el tiempo o por las circunstancias en que se dio su
desaparición. Por ello, cuando la ausencia toma tal envergadura el ordenamiento jurídico
contempla los supuestos en el que el ausente puede ser declarado presunto fallecido. El
juez debe ordenar la inscripción de la sentencia que declara la ausencia con presunción de
fallecimiento mediante oficio judicial en el correspondiente registro de estado civil y
capacidad de las personas, Los herederos y legatarios, en virtud de la muerte presunta,
pueden recibir los bienes del declarado presuntamente fallecido, previa formación de
inventario.
● Caso ordinario: La ausencia de una persona de su domicilio sin que se tenga
noticia de ella por el término de TRES AÑOS, causa la presunción de su
fallecimiento aunque haya dejado apoderado. El plazo debe contarse desde la
fecha de la última noticia del ausente. El día presuntivo desde el fallecimiento
se fija calculando el último día del primer año y medio
● Casos extraordinarios
❖ Si por última vez se encontró en el lugar de un incendio, terremoto, acción
de guerra u otro suceso semejante, susceptible de ocasionar la muerte,
o participó de una actividad que implique el mismo riesgo, y no se tiene
noticia de él por el término de DOS AÑOS, contados desde el día en que
el suceso ocurrió o pudo haber ocurrido. El día presuntivo del
fallecimiento es en el que sucedió el accidente.
❖ Si encontrándose en un buque o aeronave naufragados o perdidos, no
se tuviese noticia de su existencia por el término de SEIS MESES desde
el día en que el suceso ocurrió o pudo haber ocurrido. El día presuntivo
es el último día en que se tuvo noticia del buque o aeronave perdidos.
Los legitimados para pedir la declaración de fallecimiento presunto la tiene quienes tienen
derechos subordinados a la muerte del ausente, previa demostración de los extremos
legales y haber realizado diligencias tendientes a averiguar la existencia del ausente
El juez competente corresponde a la jurisdicción de domicilio del ausente
Procedimiento:
● El juez debe nombrar defensor al ausente o dar intervención al defensor
oficial, y citar a aquél por edictos UNA VEZ POR MES DURANTE SEIS MESES
en el boletín oficial
● En caso de no haber mandatario del ausente con poderes suficientes o en
caso de que este no desempeñe correctamente su mandato, el juez debe
designar un curador para sus bienes
La declaración de simple ausencia no se configura como presupuesto necesario para
la declaración de fallecimiento presunto.
● Luego de que pasen seis meses desde el inicio de la solicitud de presunción
de fallecimiento, plazo de vencimiento de la publicación de los edictos, el juez
debe declarar la ausencia de fallecimiento. El magistrado también debe
ordenar la inscripción de la sentencia en el Registro de Estado Civil y
Capacidad de las personas
● La sentencia debe fijar el día presuntivo de fallecimiento, produciéndose los
efectos personales y patrimoniales desde ese día.
Los herederos y legatarios deben recibir los bienes del declarado presunto fallecido previa
formación de inventario de estos. Pueden hacer la partición de bienes, y necesitan de
una autorización judicial para enajenarlos o grabarlos. Los herederos no van a
disponer completamente libremente de los bienes hasta que pase la prenotación, que
es de 5 años o en el momento de 80 años de nacimiento del ausente, pero aun asi, si
reaparece el presunto fallecido o hay noticia cierta de él, puede reclamar:
● a) la entrega de los bienes que existen en el estado en que se encuentran;
● b) los adquiridos con el valor de los que faltan;
● c) el precio adeudado de los enajenados;
● d) los frutos no consumidos.