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"Análisis de L'architettura de Alberti"

El documento es una introducción y notas sobre 'L'architettura' de Leon Battista Alberti, que abarca temas fundamentales de la arquitectura, desde el diseño hasta la restauración de edificios. Alberti divide su obra en diez libros, abordando aspectos como los materiales, la ejecución y los ornamentos, enfatizando la importancia de la funcionalidad y la estética en la construcción. Además, se discuten principios como la adecuación, robustez y belleza, así como la relación entre el entorno y la arquitectura.

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"Análisis de L'architettura de Alberti"

El documento es una introducción y notas sobre 'L'architettura' de Leon Battista Alberti, que abarca temas fundamentales de la arquitectura, desde el diseño hasta la restauración de edificios. Alberti divide su obra en diez libros, abordando aspectos como los materiales, la ejecución y los ornamentos, enfatizando la importancia de la funcionalidad y la estética en la construcción. Además, se discuten principios como la adecuación, robustez y belleza, así como la relación entre el entorno y la arquitectura.

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* * * Notas de lectura * * *

1
Leon Battista Alberti,L’architettura, introduzione e note di Paolo Portoghesi, traduzione di Giovanni
Orlandi, Ediciones il Polifilo, Milán 1989

Primera edición: De re aedificatoria, Florencia, Niccolò di Lorenzo Alemanno, 1485 (Editio


principes, Curata por Bernardo Alberti, primo de Leon Battista. Lleva una dedicatoria dedicada
a Lorenzo il Magnifico y es precedida por la carta del Poliziano).
Libro primero - el diseño ....................................................................................................... 2
Libro II - los materiales ............................................................................................................. 7
Libro III - la ejecución de la obra ..................................................................................... 10
Libro IV - obras de carácter universal ............................................................................. 14
Libro V - obras de carácter particular.............................................................................. 18
Libro VI - Gli ornamenti.................................................................................................... 24
Libro VII - los ornamentos de los edificios de culto .................................................................. 30
Libro VIII - los ornamentos de los edificios públicos profanos ................................................... 36
Libro IX - LOS ornamentos de los edificios privados................................................................... 39
Libro X - la restauración de los edificios ....................................................................................... 46
Prólogo
p. 5 Son varias las "artes" "que contribuyen a hacer feliz la vida". Algunas "so-
no cultivan por su necesidad; otros se recomiendan por las ventajas que presentan; otros se
aprecian solo porque tratan de temas agradables para conocerse”. Pero “la arquitectura”
conciliar al mismo tiempo "la conveniencia práctica con el decoro", porque "es cuanto más vano
taggiosa a la comunidad como al privado, particularmente agradable al hombre en general y ciertamente
tra le prime per importanza
p. 5 ... el trabajo del carpintero [...] no es más que instrumental en relación con eso
del arquitecto. Arquitecto llamaré a aquel que con método seguro y perfecto sepa diseñar ra-
zionalmente y realizar prácticamente, a través del desplazamiento de los pesos y mediante la reunión
y la conjunción de los cuerpos, obras que se adapten de la mejor manera a las necesidades más importantes
del hombre. Para tal fin es necesaria la maestría de las más altas disciplinas. Por lo tanto, deberá ser
seré el arquitecto.
p. 6 ... considerando cuánto un techo y las paredes son convenientes, de hecho indispensables
sabili, nos convenceremos de que estas últimas causas tuvieron indudablemente mayor eficacia para unir
re y mantener juntos a los seres humanos.
Está aquí invertido - señala Choay - el orden tradicional, retomado también después de Alberti por muchos
autori, “por el cual el estado de sociedad es la condición preliminar que permite la arquitectura
di nascere e svilupparsi” (p. 95: Francçoise CHOAY, LA REGOLA E IL MODELLO - Sulla
teoría de la arquitectura y del urbanismo, a cargo de Ernesto d'Alfonso, Roma, Ediciones Officina,
1986, pp. 388 - primera edición París, 1980.
p. 9 “Nosotros, por lo tanto, al darnos cuenta de estas verdades, hemos comenzado [...] a en-
dagare de manera profunda sobre este arte y su objeto: de cuáles principios se deriva, en cuáles
la arquitectura "es verdaderamente la fuente de toda comodidad: [por] el prin-
cipe o i privati cittadini, la religione o la vita profana, il lavoro e il tempo libero, il singolo o
la humanidad en su conjunto [...]. Todos estos temas hemos decidido reunir aquí [...] y
tratarles dividiéndolos en diez libros.
p. 9-10 Ante todo [...] el edificio es un cuerpo, y, como todos los demás cuerpos, consiste en
signo y materia: el primer elemento es en este caso obra de la ingenio, el otro es producto de la
* * * Notas de lectura * * *
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Leon Battista Alberti,L’architettura, introduzione e note di Paolo Portoghesi, traduzione di Giovanni
Orlandi, Edizioni il Polifilo, Milán 1989

naturaleza; uno necesita de una mente razonadora, para el otro se plantea el problema de la obtención
y de la elección”. Pero para responder al propósito se requiere “la intervención de la mano experta
del artefacto que sea capaz de dar forma a la materia según el diseño”. “... siendo varias
las finalidades prácticas de los edificios [...] hemos dividido los edificios en diferentes géneros. Y dado que en ellos
se ha constatado que la conexión de las líneas en sus relaciones recíprocas es de gran importancia, que
es el principal factor de la belleza, nos hemos propuesto buscar en qué consiste la belleza y
cómo debe presentarse en cada uno de estos géneros. Dado que además en cada uno de ellos se encuentra
A veces se cometen errores, se ha investigado cómo se pueden corregir mediante la restauración.
p. 10 ... sigue así: Libro I: el diseño; II: los materiales; III: la construcción; IV: obras
de carácter universal; V: obras de carácter particular; VI: el ornamento; VII: el ornamento de
edificios sagrados; VIII: el ornamento de los edificios públicos profanos; IX: el ornamento de los edificios pri-
vati; X: la restauración. Libros añadidos: el barco; el erario; aritmética y geometría; qué bien sirve
al arquitecto en su trabajo.

Libro primero - el diseño

Capítulo I
p. 11-12 La arquitectura en su conjunto se compone del diseño y de la construcción
[...]. La función del diseño es [...] asignar a los edificios y a las partes que los componen una
posición apropiada, una proporción exacta, una disposición conveniente y un ordenamiento
armonioso, de modo que toda la forma de la construcción repose enteramente en el diseño mismo.
Dicho esto, el diseño será un trazado preciso y uniforme, concebido en la mente, ejecutado
a través de líneas y ángulos, y llevado a cabo por una persona dotada de ingenio y de cul-
tura.
p. 12 ... queriendo investigar qué es en sí el edificio y la manera de construir en su
El "complesso" de Alberti compone un mito de los orígenes de la construcción, escribe un relato ejemplar.

Capitolo II
El hombre, al principio, buscó un lugar para descansar en alguna zona sin peligros. Encontrado
una zona [...]. Sin embargo, no quiso que todas las tareas domésticas e individuales se resolvieran en el
mismo ambiente, sino que el lugar para dormir era diferente del de la chimenea [...]. Se
comenzó entonces a proyectar la colocación de un cubierto ...
p. 13-14 De esto se deduce que el objeto de la arquitectura se articula en su conjunto en seis
parte, es decir: el ambiente, el área, la subdivisión, la pared, la cobertura, la apertura [...]. Llamar-
el ambiente, la extensión y las características generales del terreno que rodea el lugar de
construcción; parte de ella será el área. Área se dirá una porción de espacio exactamente delimitada
e rodeada de muros con fines determinados. [...]. La subdivisión es el criterio con el que se reparte en
aree minori l’area totale della costruzione: sicché l’intero corpo dell’edificio risulta composto di
edificios menores, casi miembros reunidos para formar un único complejo.
Se dice muro toda estructura que se erige del terreno hacia arriba para sostener el peso de la cubierta.
tura, o surge dentro del edificio para dividir los espacios. Llamamos cubierta no solo a aquella
parte del edificio situada más arriba de todas para detener la lluvia, pero en general cualquier parte
si trovi estesa in larghezza e in lunghezza a sovrastare il capo di chi passa sotto: come, ad esem-
pio, techos de madera, cruceros, bóvedas, y similares. Se dirá apertura todo aquello que permita entrar o
de salir a hombres u objetos en cualquier parte del edificio.
* * * Apuntes de lectura * * *
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Leon Battista Alberti, L'architettura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Ediciones il Polifilo, Milán 1989

p. 14 Alberti establece tres principios válidos para cada parte que resuenan (dice la
nota del curatore) las categorías vitruvianas: firmitas, utilitas, venustas. “Ellos exigen que cada una
de estas partes debe ser: bien adecuada para el uso al que está destinada, y sobre todo perfectamente sana;
en cuanto a la robustez y la duración, compacta y sólida e indestructible; y en lo que respecta a la ligereza
del aspecto, elegante, armoniosa, adorna en cada una de sus partes.

Capítulo III
p. 14 Los antiguos hacían todo lo posible para poder disponer de un ambiente que presentara
taza, en la medida de lo posible, todas las ventajas y que esté libre de cualquier elemento nocivo. [...] si la na-
la estructura del terreno y de las aguas presenta alguna desventaja, se puede modificar con apropiados ac-
corgimenti; pero ni el ingenio ni el poder del hombre pueden cambiar el clima.” Por lo tanto, im-
importancia del aire.
p. 16 Se deberá elegir, por lo tanto, un ambiente que esté libre de formaciones de
neblina o de cualquier densificación de vapores.
p. 17 Por lo tanto, es una buena norma tener en cuenta la cantidad de sol que recibe el ambiente,
y cómo y cuándo lo reciba, con el fin de evitar un exceso tanto de luz como de sombra.

Capítulo IV
p. 19 En la elección del entorno, conviene tener en cuenta que este sea bien recibido por los
habitantes bajo cada aspecto, tanto por la conformación natural como por la índole de los hombres con
cuyos deben entrar en contacto.
p. 20 En cualquier caso, ningún edificio, sea cual sea, estará peor ubicado, en rap-
porto a la comodidad y al decoro, de cuando se oculta en el fondo del valle.
p. 21 Por lo tanto, la conformación del lugar deberá ser decorosa y alegre; nunca desproporcionada.
fondata en bajo, pero en una posición elevada sobre la zona circundante, y tal que sea continua-
mente allietada por buen aire. Además, habrá en abundancia todo lo que responda a las necesidades
prácticas y voluntarias en cualquier momento: agua, fuego, comida.
p. 22 ... será bueno llevar a cabo una investigación muy precisa para determinar qué géneros de
las aguas que hay en el entorno que hemos elegido para vivir.
El agua tendrá el mejor sabor cuando no tenga en absoluto, y el color más conveniente
cuando esté completamente desprovista.

p. 23 Sus tarantolados...

Capítulo V
p. 24 “En la elección de un ambiente, no basta solo tener en cuenta esas características.
aspectos que saltan rápidamente a la vista. Es necesario tener bien presentes todos los aspectos del problema, no-
tanto también los síntomas menos evidentes.

Capitolo VI
p. 27 Examinemos, por lo tanto, los síntomas más ocultos que presenta la naturaleza, hay que luego tener
re en consideración todo lo que pueda resultar útil.
p. 28 Se dice también que es un indicio de prudencia y sabiduría investigar sobre el destino
del ambiente mediante la observación del cielo y del vuelo de los pájaros. Estas artes me parecen
no son en absoluto despreciables, siempre que se lleven bien con la religión. Nadie, de hecho, podrá
* * * Notas de lectura * * *
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Leon Battista Alberti, La arquitectura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Edizioni il Polifilo, Milán 1989

negar que en los eventos humanos tenga una parte importante esa entidad - de cualquier naturaleza que sea
sia - que se llama 'suerte'.
p. 28-29 En conclusión, se debe tener claro que es propio del hombre sabio no dejar...
nada se ha intentado para que las fatigas y los gastos de la construcción no hayan sido inútiles y porque
la obra tenga que ser duradera y saludable [...]. De hecho, es una empresa de alto valor tanto para nosotros.
que para nuestros familiares, la que beneficia la salud, que sirve para vivir de manera digna y
placentero, que transmite la fama de nuestro nombre a la posteridad.

Capitolo VII
p. 29 En la elección del área vale todo lo que hemos observado al respecto
del ambiente. Ya que, como el ambiente es una parte determinada, elegida por nosotros, de un territorio.
más amplio, así el área es una porción exactamente definida del ambiente, que se destina
al edificio a construir.
Es decir, es necesario tener presente qué tipo de construcción estamos a punto de emprender: si una obra
pública o privada, sagrada o profana, y así sucesivamente; de los géneros individuales trataremos de manera particular a su
lugar. De hecho, la calidad y la cantidad del espacio destinado a un foro, un teatro, son muy diferentes.
una palestra, o un templo; por lo tanto, cada una de estas obras, en función de su naturaleza y función,
exige una forma y posición diversa para su área.
p. 30 Dado que de hecho tenemos que hablar sobre la forma de delimitar el área, es bueno describir
re los instrumentos con los que se lleva a cabo la operación.

Siguen nociones de geometría elemental.

Capitolo VIII
p. 31 Las áreas pueden ser poligonales o circulares.
En este campo, son notables aquellas cualidades cuya ausencia sería motivo de grave reproche.
mo e la cui presenza conferisce leggiadria e praticità all’edificio in ogni sua parte: mi riferisco a
esa cierta variedad con la que deben disponerse los ángulos, las líneas y las partes individuales. Ella no
debe usarse con demasiada generalidad y tampoco con demasiada frecuencia, sino dispuesta en función del-
la utilidad y la ligereza de tal manera que partes enteras correspondan a partes enteras y sean iguales
y iguales.
p. 32 Las líneas que constituyen los lados deben ser cada una igual a la correspondiente
te sitúa del lado opuesto: ni se deben nunca unir en un solo trazo, en toda la obra,
líneas muy largas con líneas muy cortas; debe haber, en cambio, una proporción justa y conveniente
tra di esse, da stabilirsi di volta in volta.
El área puede estar situada en un llano, o en una pendiente, o en la cima de un
alivio. Si la pones en llano, es necesario elevar el terreno de manera que constituya una especie de
zócalo: lo que, además de otorgar decoro a la construcción, evitará graves inconvenientes.
Enumera tales inconvenientes que consisten principalmente en el levantamiento del terreno para
la acumulación con el tiempo de desechos.

p. 33 De todos modos, cada área debe ser perfectamente sólida por su naturaleza o ser
resa tale artificialmente
Si en cambio el área se ubicará en la cima de una colina, deberá elevarse en algún lugar, es decir
nivelada alisando la sobresaliente del pico de la montaña. En estos casos hay que asegurarse
* * * Appunti di lettura * * *
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Leon Battista Alberti, L’architettura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Ediciones il Polifilo, Milán 1989

de emprender una obra tal que, sin descuidar el decoro, se pueda realizar evitando excedentes
gastos y esfuerzos.
p. 35 Por último, todas las áreas con cubierta deben estar perfectamente hechas.
Horizontales; aquellas que quedan descubiertas, deberán estar inclinadas del plano que ...
tanto que baste para hacer fluir el agua de lluvia.

Capítulo IX
p. 36 En la subdivisión se demuestra toda la agudeza de ingenio y la preparación técnica.
nica del arquitecto. La subdivisión en realidad está destinada a medir todo el edificio en sus
parti, la configuración completa de sus partes en sí, y la inserción de todas las líneas y de todos
los ángulos en un único complejo, teniendo en cuenta la funcionalidad, el decoro y la elegancia. Y si es
es cierto el dicho de los filósofos, que la ciudad es como una gran casa, y la casa a su vez una pequeña
ciudad, no se tendrá torto sosteniendo que las partes de una casa son ellas mismas pequeñas habitacio-
ni... ".
A tal fine rispondono adeguatamente tutti gli insegnamenti esposti in precedenza circa
el ambiente y el área: y así como en el organismo animal cada miembro se conecta con los otros, así
En el edificio, cada parte debe estar en armonía con las demás. De ahí la norma: los edificios más grandes de-
vono avere le membra più grandi [...]. Quindi ciascun miembro debe tener el lugar y las proporciones.
zioni más oportunos: no ocupará más espacio del que sea útil, ni menos del que exija el
decoro; ni será colocado en una posición impropia y deshonrosa, sino en aquella que precisa-
mente le pertenece, sí que no se pueda encontrar otra más conveniente. [...] Luego hay que
tener en cuenta las estaciones y conferir diferentes características a los ambientes estivales y a los invernales
nali.
p. 37 Es necesario que cada miembro del edificio se armonice con los demás para contribuir
a la buena realización de toda la obra y a su elegancia, de manera que no se agote en una
solo parte todo el impulso a la belleza, descuidando en absoluto las otras partes, sino que todas se ac-
cordino entre ellos de manera que parezca un solo cuerpo, entero y bien articulado, en lugar de fragmentos
extraños y dispares.
Además, al conformar las partes, la simplicidad de la naturaleza es el ejemplo a seguir.
este campo, como en todos los demás de hecho, no menos que la sobriedad es loable, es reprobable
Quiero la manía desmedida de construir. La membratura debe ser, por tanto, de proporciones moderadas, y no
esorbiti dalle precise funzioni che le sono assegnate. Giacché, a ben osservare, ogni forma archi-
la tectónica tuvo su origen en la necesidad, se desarrolló en función de la practicidad, fue embellecida
del uso; por último se tuvo en cuenta el placer; pero el placer mismo siempre escapa de toda ec-
cesso
No me gustaría que todas las partes estuvieran dibujadas con una conducta y definición idénticas.
líneas, sí que en nada se distinguieran entre sí.
p. 38 “En verdad, la variedad da un sabor agradable a todas las cosas, si se apoya en la unidad y
sobre la correspondencia recíproca entre elementos distantes entre sí; pero si tales elementos faltan por completo
de vínculos y no encuentran un acuerdo conveniente, este tipo de variedad constituye una grave
stonatura". [Sigue una similitud con la música].
Alberti luego recomienda seguir la tradición, lo que no significa ceñirse estrictamente a
los esquemas de los antiguos, pero considerarlos una enseñanza inicial a la que añadir soluciones
nuevas. Tema que se tratará parcialmente con respecto a la ciudad en el Libro IV: “Obras de
carácter universal.
* * * Notas de lectura * * *
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Leon Battista Alberti, La arquitectura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Edizioni il Polifilo, Milán 1989

Capítulo X
Ahora trataremos en términos generales cómo dibujar las paredes. Evitar, siguiendo así los anti-
chi, muros demasiado largos nunca interrumpidos por reentrancias y salientes, que sirven para reforzarlos.

p. 39 Lo que tiene mayor importancia es la columna. “... una fila de columnas no es otra cosa
che un muro attraversato da aperture”. La colonna “... è una parte salda e stabile del muro innal-
zata perpendiculamente desde el suelo hasta la cima del edificio para sostener la cobertura.
Creo que en origen la columna fue inventada para sostener la cobertura. Más tarde
damos paso en los hombres al deseo de alcanzar metas cada vez más altas, y de crear, ellos
mortales, obras que puedan vencer a la muerte. A tal fin construyeron columnas, dinteles, incluso
solai y techos de mármol. Al hacerlo, los arquitectos imitaron la naturaleza de las cosas mismas, de modo que no
aver la apariencia de alejarse de los modos normales de construir; además hicieron todo lo posible para que
l’opera loro riuscisse, oltre che conveniente e robusta, anche piacevolissima alla vista”.
p. 40 El muro debe ser construido con las mismas proporciones que las columnas.

Capítulo XI
La utilidad de la cobertura es mayor que la de todas las otras partes. [...]. La cobertura es ve-
rariamente un arma con la que el edificio se defiende del asalto del tiempo.
p. 41-42 Por lo tanto, bien a mi entender también en este campo se regularon los no-
stri antenati, los cuales quisieron conferir a la cobertura un lugar tan importante, que casi se agota,
en su ornamentación, todas las técnicas decorativas.
p. 42 Las cubiertas son de dos tipos: al aire libre y no. Las primeras de ellas no sirven
para caminar sobre ellos, pero solo para detener la lluvia. Las segundas son estantes intermedios a pal-
co o a volta, por modo de hacer resultar casi dos edificios superpuestos.
A continuación se presentan varios consejos y principios para las cubiertas, especialmente para protegerse de la lluvia.

Capítulo XII
p. 43 Ahora podemos hablar de las aperturas. Hay dos tipos: unas sirven para ilu-
minar y ventilar el interior, las otras a hacer entrar y salir personas y cosas. A la primera función
son adibidas las ventanas; al otro lado las puertas, las escaleras y los intercolumnios. También se deben incluir entre
las aperturas y conductos para el paso del agua y del humo: pozos, alcantarillas, chimeneas, las bocas de
los hornos y los respiraderos.
Se siguen los habituales principios y consejos.

Capítulo XIII
p. 48 La construcción de escaleras es un trabajo difícil, que debe abordarse solo con conocimiento de causa,
después de una reflexión madura. Esto se debe a que comprenden tres aperturas diferentes: la primera es la puerta
que ofrece acceso a las escaleras mismas, la segunda es la ventana que ilumina la rampa y la hace visible
la profundidad de cada escalón, la tercera es la abertura en el techo que da al piso superior.
Aquí es donde se dice que las escaleras dificultan el diseño de los edificios. Pero ¿quién no quiere que
la escala diano intralcio eviti de dar intralcio a las escaleras.
A continuación se presentan los principios y consejos habituales.
* * * Notas de lectura * * *
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Leon Battista Alberti, L'architettura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Edizioni il Polifilo, Milán 1989

Libro II - i materiali

Capítulo I

[Metodológico, como los dos siguientes, antes de tratar el tema verdadero de los mate-
riali .
p. 52 No me cansaré nunca de recomendar lo que solían hacer los mejores
los arquitectos: meditar y remeditar la obra a emprender en su conjunto y la medida de
canta partes individuales, utilizando no solo dibujos y bocetos, sino también modelos.
p. 54 Cuando finalmente cada aspecto de tu proyecto haya sido totalmente aprobado
a date y de los expertos, de modo que no quede el mínimo motivo de incertidumbre o de reconsideración.
a, bada a no dejarte dominar por la ansia de construir a toda costa, y a no iniciar
tu obra demolendo antiguas construcciones o arrojando desmesuradas fundaciones para la obra entera,
cómo actúan los locos y los imprudentes. Te aconsejo en cambio que dejes pasar un poco de tiempo...

Capítulo II
p. 54-55 En la revisión que harás de tu modelo, entre los varios elementos a meditar deberás
ten presente lo siguiente. Primero te preguntarás si lo que estás a punto de hacer no supera las
fuerzas humanas; [...]. La naturaleza de hecho tiene en sí tal fuerza que [...] siempre logra tener razón de
todo lo que se le opone como obstáculo.
p. 55 Por lo tanto, es necesario tener cuidado de no emprender nada que no se ajuste
completamente con el orden natural.
En segundo lugar, se evitará comprometerse en empresas en las que luego falte la fuerza para llevarlas a cabo.
término.
Además, es importante considerar no solo lo que es posible, sino también lo que se conviene.
ga”. Por ejemplo, no un “tumba real” para una meretriz, incluso cuando se lo pueda econo-
micamente permitir.
p. 56 En general, para los monumentos privados se requiere modestia y para los públicos
esplendor, sin embargo, a veces también estos últimos son elogiados por ser tan modestos como
aquellos
p. 56-57 Por último, será conveniente evitar embarcarse en una construcción que, aunque responda
los requisitos de utilidad, decoro, posibilidad de ejecución, y habiendo la oportunidad y medios en
qué momento, sin embargo, sea de tal naturaleza que en breve tiempo, o por descuido del suceso-
eso o porque no le gusta a quien vive allí, se arruine.

Capítulo III
p. 57 Después de haber verificado estos puntos, te quedan por ver los otros: si cada uno de
essi sia ben definito e abbia ricevuto la collocazione che gli spetta. [...] ... hacer obra tal que no
se puede encontrar otra más agradable a la vista y más loable, a igualdad de gastos y de ventajas.
gi. [...] ... asegurándose de que cada detalle concuerde con todos los demás para el decoro y la armonía
del conjunto: hasta el punto de que cualquier cambio, adición o deducción que se le haga, deberá ap-
parir como un empeoramiento.
Hacer siempre 'recurrir al juicio ponderado de los expertos'.
* * * Notas de lectura * * *
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Leon Battista Alberti, La arquitectura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Ediciones il Polifilo, Milán 1989

p. 58 Será útil pedir la opinión de todos: porque a veces incluso quienes no


Se entiende de esta materia hace observaciones que parecen a los mismos competentes todo lo contrario
che trascurabili

Capítulo IV
p. 59 Los materiales que se deben preparar son los siguientes: cal, arena, piedra, madera.
yo; además hierro, cobre, plomo, vidrio y similares. Y sobre todo en mi opinión hay que elegir ope-
rai expertos, serios, de confianza, a quienes confiar la ejecución precisa de trabajos exactamente definidos, reco-
mandando loro di essere onesti e solleciti nel condurli a termine”.
Alberti declara que quiere seguir en el tratamiento a los mejores autores antiguos.
p. 60 Iniciemos el tratamiento con el "... material que fue utilizado por primera vez por los
hombres para construir: es decir, si no me equivoco, la madera obtenida de los árboles de las selvas caducifolias.

... dicen que se deben cortar los árboles, y sobre todo el abeto, el abeto de Noruega y el pino, apenas
comienzan a germinar...
p. 61 Dicen además que es muy importante la fase lunar en correspondencia con
cual se procede al corte de los árboles.
... quien se corta el cabello con la luna en fase decreciente, en breve se queda calvo.
Pero todos los expertos coinciden en aconsejar que se corte la madera con la luna menguante:
de hecho, dicen que en ese período está prácticamente agotado ese tipo de humor denso que tiende a
impregnar y hacer pudrir pronto la madera; y se ha visto que el corte con esa luna preserva.
dai tarli
p. 62 Columella piensa que el mejor período para cortar leña es entre el quince
mo e il ventesimo giorno del ciclo, in luna calante; Vegezio preferisce il periodo tra il quindi-
cesimo y el vigésimo segundo día después de la luna nueva, de donde piensa que surgió el costume religioso
celebro solo en estos días esos ritos que se refieren a la eternidad, precisamente porque lo que
si taglia in questi giorni dura per sempre.

Capítulo V
p. 63 Una vez cortada la madera, debe guardarse en un lugar protegido de la acción violenta del sol.
y de los vientos.

Se adoptaban varios remedios contra el envejecimiento de la madera y sus posibles enfermedades.


Luego hay varios sistemas para endurecer ciertos tipos de madera y darles resistencia.
toda intemperie
p. 64 De todos modos, ya sea que sea enterrado, ya sea que sea ungido, o que se le coloque en
en ciertos lugares, todos los expertos coinciden en que no debe tocarse antes de tres
mesi

Capítulo VI
p. 64-65 Los árboles cuya madera se considera más adecuada para la construcción son estos: el cer-
ro, la encina, la roble, el fresno, el álamo, el tilo, el sauce, el aliso, el fresno, el pino, el ci-
presso, el olivo silvestre, el olivo doméstico, el castaño, el alerce, el boj, el cedro; así también
el ébano y la vid. Pero sus características naturales son muy variadas, y por lo tanto adecuadas a varios u-
sí.
* * * Notas de lectura * * *
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Leon Battista Alberti, L'architettura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Edizioni il Polifilo, Milán 1989

Capítulo VII
p. 70 Hagamos un resumen de lo que se ha dicho. Todos los autores testimonian que los al-
las ramas infecundas son más robustas que las ricas en frutos; así también, que las salvajes y no cuidadas
Los de los hombres son más resistentes que los domésticos.

Capítulo VIII
p. 72 También hay que conseguir la piedra que se necesita para la mampostería. Esto puede...
seré de dos especies: uno se usa para la preparación de las morteros, el otro para construir la estructura
del edificio. Comenzaremos por esta última.
No me detendré aquí a discutir sobre las teorías naturalistas sobre el origen de las rocas.
p. 73 Dice Catone: “extraerás la piedra en verano; la tendrás bajo el cielo abierto; no
l'adopererai prima de dos años.”.
De hecho, es cierto que dentro de cualquier especie se encuentran notables diferencias entre piedra y piedra.
renze: algunas se endurecen al contacto con el aire, otras se oxidan con la escarcha y se desmoronan
tumano, y así sucesivamente.

Capítulo IX
p. 75 de hecho, no está fuera de lugar tener una idea de cuán diversas y sorprendentes son las
calidad de las piedras, de modo que se puedan utilizar para los diferentes fines que a cada una de ellas les corresponden en
manera más apropiada.

Capítulo X
p. 78 Es bien sabido, sin embargo, que en lugar de la piedra los antiguos a menudo empleaban y...
lentamente los ladrillos. Creo que se indujeron la primera vez a construir edificios de ladrillos por
razones de necesidad [...]; y cuando, en consecuencia, se dieron cuenta de que esta otra forma de co-
la construcción era fácil de llevar a cabo, de gran practicidad, belleza, durabilidad, solidez, se dedicaron a construir
en ladrillos todo tipo de viviendas, incluso los palacios.
p. 80 ... en muchos monumentos de la antigüedad, y especialmente en los de la Vía Apia,
se encuentran diferentes tipos de ladrillos, de tamaños grandes y pequeños, utilizados de diversas maneras: y
no creo que tales variaciones se deban solo a conveniencia práctica, sino que reflejan la solicitud
diseño del arquitecto en la realización de todo lo que se pudiera concebir como estéticamente agradable
le e armonioso.
p. 81 Con esto concluimos el tratamiento de las piedras; ahora se hablará de la cal.

Capítulo XI
p. 81 Catón el censor desaconseja las cal que consiste de piedras diferentes; excluye
pues que pueda servir para algún trabajo la hecha de sílex.
p. 86 Ora, poiché nel fare gli edifici non occorre solo la calce, ma anche la sabbia, di
esta última debemos tratar.

Capitolo XII
p. 86 La arena puede ser de tres tipos: de cantera, de río, de mar. La mejor es la que
de cava, que a su vez puede ser de más especies: negra, blanca, roja, carbonosa, gravosa.
* * * Apuntes de lectura * * *
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Leon Battista Alberti, La arquitectura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Edizioni il Polifilo, Milán 1989

La menos buena es la blanca, ...


p. 88 “Ecco dunque come i vari popoli debbono adattarsi a costruire per sé diversi al-
inicia según las necesidades y las circunstancias.

Capítulo XIII
p. 88 Después de la preparación de los materiales mencionados, es decir, maderas, piedra, cal y arena,
resta ahora a tratar el método y el procedimiento que se debe adoptar para construir el edificio. De hecho, para
conseguir hierro, cobre, plomo, vidrio y similares no requiere más esfuerzo que comprarlos y
reunirlos al alcance de la mano, de modo que no te quedes sin ellos durante el trabajo. De todos modos
hablaremos a su tiempo de su elección y distribución, ...
p. 89 “... Frontino, l’architetto, ammoniva di eseguire la costruzione nel periodo
del año a lo más propicio, que va del primero de abril al primero de noviembre, con el intervalo
del verano.
Sin embargo, algunos quieren que la construcción comience de manera propicia, siendo de gran
importancia saber en qué momento cada cosa ha entrado en el número de las cosas existentes.
p. 90 En verdad, el tiempo, al interpretarlo bien, tiene una gran influencia en todas las cosas.
Da parte mía, aunque no le estoy dando a quien profesa la doctrina de observar los astros y las estaciones un
crédito tal que hace pensar que con tales artes ellos puedan establecer con certeza el destino de cada cosa,
sin embargo, no parecen ser culpables cuando sostienen, basándose en las pistas celestiales, la influencia notable-
vole che tali periodi fissati hanno, sia in bene che in male. Tutto sommato, comunque stiano le
cose, conviene obedecer sus consejos: si son verdaderos, nos serán de gran beneficio; si
serán falsos, no nos perjudicarán en absoluto.
Realmente hacen reír a aquellos que exigían comenzar con buenos deseos cualquier cosa,
también el diseño del área de un edificio.
Ridículo es también el hábito de pronunciar fórmulas y oraciones propiciatorias.
p. 91 Creo que lo mejor es dejar de lado todas las creencias supersticiosas.
ziose y contradictorias, y de comenzar nuestro trabajo con una disposición de ánimo piadosa y re-
religiosa: “En el nombre de Júpiter comenzamos el canto; todo está lleno de Júpiter”[Virgilio,Ecl., III,
60]. Con mente pura, entonces, adorando devotamente las ofrendas a la divinidad, será bueno dar primero
cipio a nuestra empresa; y rogeremos sobre todo a los dioses que nos den su ayuda en nuestro trabajo,
favorendolo desde su inicio, para que luego sea llevado a cabo de la manera más favorable
es satisfactorio, y que el constructor, sus familiares y sus huéspedes disfruten durante mucho tiempo de buena salud.
luz, de prosperidad económica, de serenidad del alma, de fortuna creciente, de trabajo fructífero, y de
gloria siempre mayor; y que sus bienes perduren y se transmitan a los descendientes. Tanto puede ba-
mirar.

Libro III - la ejecución de la obra

Capítulo I
p. 92 El modo de realizar una construcción consiste en extraer de diferentes mate-
riali, dispuestos en un cierto orden y unidos artísticamente (piedras cuadradas, morteros, ligantes, etc.), una
estructura compacta y - dentro de lo posible - integra y unitaria. Se dirá íntegro y unitario aquel
complejo que no contenga partes disociadas o separadas de las otras o fuera de su lugar, sino en todo
la extensión de sus líneas demuestra coherencia y necesidad.
* * * Notas de lectura * * *
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Leon Battista Alberti, L'architettura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Ediciones il Polifilo, Milán 1989

Por lo tanto, es necesario investigar en la estructura cuáles son las partes fundamentales, cuál es su orden
dinamento, cuales son las líneas de las que se componen.
Las fundaciones se hacen de una manera, los ligamentos y los marcos de otra, los ángulos y los márgenes
ni de las aperturas en uno, la superficie de las paredes en otro, y en otro más el relleno
del loro interno. Será nuestra tarea indicar qué es lo que corresponde a cada parte.
Nel hacer esto comenzaremos desde los cimientos.
p. 92-93 ... el fundamento [...] no es una parte de la construcción [...]. Si de hecho se encuentra
uno spiazzo absolutamente sólido e inquebrantable [...] no será necesario arrojar ningún fundamento-
a
Por lo tanto, la 'fundación', es decir, el ir en profundidad, y la obra de excavación, serán necesarias.
cuando será necesario buscar un terreno firme y estable mediante la preparación de una fosa; el
che succede quasi sempre e dappertutto”.
Para trazar los ángulos se debe usar una escuadra [...]. La escuadra era fabricada por los antiguos
con tres varas - unidas para formar un triángulo -, una de tres codos, la segunda de cuatro, la tercera
cinco Ya era conocido por los egipcios y es conocido como triángulo sagrado. Vitruvio (IX, prol.,
6)].
p. 93-94 Los incompetentes no son capaces de trazar los ángulos si antes no
se han retirado todos los objetos que obstruyen el área de la construcción y el terreno no ha sido
liberado y totalmente despejado. Así que se comportan peor que si estuvieran en los campos del ne-
mico: dato de entrada a los martillos, envían al lugar equipos de trabajadores desmanteladores a demoler y
hacer desaparecer todo. Este es un error que hay que corregir. De hecho, la adversidad de la suerte y de los
los tiempos o la necesidad de ciertas situaciones pueden a menudo llevarnos a abandonar la empresa en curso-
ta; y no es bueno al mismo tiempo no tener el mínimo respeto hacia la obra de los antiguos, ni se
pueden pasar por alto las comodidades que los ciudadanos obtienen de las casas tradicionales de sus antepasados.
A demoler, a aplanar, a destruir cualquier estructura en cualquier lugar siempre hay tiempo para
disposición. Por lo tanto, es preferible dejar intactas las antiguas construcciones mientras las nuevas
pueden ser levantadas sin demolerlas.

Capítulo II
p. 94-95 Cómo se trazan los cimientos: la geometría, las abscisas y las ordenadas. Conforma-
acción del subsuelo, geología.
p. 96 ... mucho menos fácil es remediar unas bases incorrectas, una culpa que
no admite excusas.
Noi crediamo che in ogni caso occorra chieder consiglio a tutti gli abitanti del luogo provvi-
sti di cognizioni in materia e agli architetti delle vicinanze, i quali, fondandosi sull’esempio de-
los antiguos edificios y sobre la experiencia cotidiana de construir nuevos, tendrán fácilmente ap-
preso las calidades exactas y las posibilidades en la zona en la que queremos construir.

Capítulo III
p. 97 El método para excavar los cimientos variará, por tanto, según la variación de
lugar y sus características.

Capítulo IV
p. 99 Resta por comenzar la construcción. Pero dado que el arte del constructor y el método
de la obra dependen en parte de la calidad, conformación y propiedades de las piedras, en parte de la ca-
* * * Notas de lectura * * *
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Leon Battista Alberti, L'architettura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Ediciones il Polifilo, Milán 1989

pacidad adhesiva de la cal y del material de relleno, lo trataremos muy brevemente para
cuánto puede servir a los fines presentes.

Capítulo V
p. 101 No encuentro en los antiguos ninguna indicación sobre la forma de construir los muros.
es decir, la coronación de los cimientos a nivel del terreno, salvo el consejo de emplear en las
fundamenta aquellas piedras que, después de haber estado expuestas al aire libre durante dos años (como se ha
dicho), han revelado defectos.
p. 102 “Pero al observar otras grandes obras de arquitectos antiguos muy expertos he notado en
es una gran variedad en cuanto a la manera de cimentar.

Capítulo VI
p. 103 Echa los cimientos, vienen las paredes.
p. 104 Entre el murete y el muro hay una diferencia, que uno, ayudado por los lados de la fosa-
sa, puede consistir solo en el material de relleno, el otro se compone de varias partes, como ahora
explicaré. Las partes principales del muro son: la parte baja, que se eleva inmediatamente por encima del
material que llena los cimientos, y que nos permitiremos llamar zócalo o podio; la par-
te mediana, que rodea toda la pared, y se llama ligamento; la parte alta, que ciñe la zo-
en la parte superior de la pared, y se llama marco.
p. 105 Los tipos de mampostería son los siguientes: ordinario reticulado, incierto.
Sigue su uso.

Capítulo VII
p. 106 Sin embargo, es muy importante saber en qué conexión, en qué vínculo
las piedras deben disponerse.
p. 107 Por lo tanto, no se debe colocar una veta recta en el costado de la pared, porque las
intemperie la scrosterebbero, bensì disposta orizzontalmente, sicché la pressione de todo cuanto
le está encima le impide defenderse.
p. 108 “In tutto l’edificio, inoltre, gli angoli, dovendo essere quanto più possibile resi-
stenti, irán reforzados con una estructura solidísima.

Capítulo VIII
p. 108 Las partes del impacto son las comunes [...] a toda la pared: envolturas y
rellenos. Los envoltorios se encuentran situados en el exterior y en el interior. Será recomendable fabricar
el revestimiento exterior con piedra más dura, para que todo el edificio tenga larga duración.

Capítulo IX
p. 111 Entre los aglutinantes se encuentran ciertos recursos, hechos de piedras más grandes, que
tienen envueltos envoltorios externos a envoltorios internos, y estructuras a estructuras: como es el caso de los
ricorsi da inserire, abbiamo detto, ogni cinque piedi d’altezza all’interno del muro.
p. 112 ... cuando una nueva piedra se coloca sobre las anteriores, para que se adhiera mejor
y combinarla con las ya colocadas se coloca a descansar con su punto medio correspondiente
diente en la articulación entre los dos postes de abajo, de manera que su extensión se distribuye con exactitud
tezza en igual medida de una parte y de la otra.
* * * Notas de lectura * * *
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Leon Battista Alberti,L’architettura, introduzione e note di Paolo Portoghesi, traduzione di Giovanni
Orlandi, Ediciones il Polifilo, Milán 1989

Capítulo X
p. 113 Dado que en la práctica al buen constructor le importa, más que elegir los materiales más
adapta, aprovechar de la manera más adecuada y rentable aquellos que están a disposición, en ese sentido
así que continuaremos nuestra conversación.

p. 115 Los expertos dicen que no es conveniente elevar aún más la muralla.
hasta que la parte construida hasta ahora esté completamente curada.
Se recomienda también, durante la construcción, insertar en el cuerpo del muro un arco en cada
punto donde puedan ser útiles o agradables para el edificio nuevas aperturas, de manera que proporcionen con
el arco en la pared, cuando posteriormente será perforado, una estructura de soporte segura y no aventurada
zia.

Capítulo XI
p. 116 Hemos hablado hasta ahora de la forma correcta de construir: con qué tipos de piedras
si erige un muro y como se refuerza con la cal. Sin embargo, hay otras formas de unir las piedras
de construcción: a veces, por ejemplo, no se aplica cal, sino barro; en otras ocasiones las piedras se acercan
no le une a las demás sin ningún tipo de masa que las sostenga; para omitir otros métodos constructivos, como
lo que consiste solo en el relleno, o lo que se limita a los envoltorios.
Un muro construido con ladrillos crudos es beneficioso para la salud de los habitantes del edificio,
resiste óptimamente a los incendios y no sufre un daño excesivo por los terremotos; pero no aguanta bien
no los andamios, a menos que no tenga un grosor adecuado. Por eso Catón decía que se levantara-
pilastri de piedra, con el fin de sostener las vigas.

Capítulo XII
p. 119 Entre las cubiertas, algunas son al aire libre, otras no; igualmente algunas
están constituidas por líneas rectas, otras curvas, otras más de estas y aquellas juntas. Se añade que
la cubierta se construye de madera o de piedra.
Elementos comunes: “... se debe pensar que en cualquier cubierta hay, como en la pared, huesos-
ture, nervios, rellenos, envolturas y costras.

Capítulo XIII
p. 123 Pasemos a las cubiertas curvilíneas. [...]. Una vez está constituida por arcos; y que
el arco no es más que una viga curvada, ya lo hemos demostrado.
Sobre los arcos.

Capítulo XIV
p. 127 “Vi sono diversi generi di volte, e bisognerà discorrere in che queste si distin-
guano tra loro y de qué líneas están constituidas.
Los géneros a veces son: a golpe, a cruz, esféricos; y otros que están constituidos por una parte
de estas.
* * * Notas de lectura * * *
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Leon Battista Alberti, L’architettura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Ediciones il Polifilo, Milán 1989

Capítulo XV
p. 132 Volvamos a hablar del envoltorio del techo. En verdad, si se examina atentamente
te la cosa, en todo el edificio no hay parte más antigua que la que permite escapar del calor
solares y a la intemperie.
p. 133 Finalmente, prueben las soluciones posibles, el ingenio y la diligencia humana nada aún...
han encontrado que es más conveniente que la teja de terracota.
Existen dos tipos de tejas: una plana, de un codo de larga y un pie de ancha, con bordes elevados
de un lado y del otro que miden un noveno del ancho; el otro curvo, parecido a los
schinieri que protegen las piernas. Uno y otro tienen más ancha la parte destinada a acoger.
hacer fluir el agua, más estrecha la que debe descargarla.

Capítulo XVI
p. 135 Ahora vamos a tratar sobre los suelos, ya que participan de las características-
Características de las cubiertas. Pueden ser al aire libre, con vigas, no con vigas.
p. 139 Terminada ahora la exposición de las características generales comunes a toda la
teria, pasaremos a considerar lo que queda por tratar particularmente: en primer lugar, los varios tipos de
edificios, y lo que a cada uno de ellos le corresponde; luego sus adornos; finalmente los métodos para colocar re-
medio ai defectos debido a errores del constructor o los daños del tiempo.

Libro IV - obras de carácter universal

Capítulo I
p. 140 Que los edificios hayan surgido para responder a las necesidades de los hombres, es manifiesto.
En origen, si vemos bien, ellos comenzaron a construir para prepararse a sí mismos y a sus propios co-
una defensa contra las inclemencias del tiempo. Posteriormente, no solo se preocuparon de implementar lo que era necesario
sario a su salud, pero no quisieron descuidar nada de lo que pudiera beneficiar en la entrega
guire agi e comodità. Más tarde, atraídos y motivados por la aparición de nuevas posibilidades, llegaron a
concebir, y procurarse con el andar del tiempo, los instrumentos para satisfacer sus placeres. Co-
así que, diciendo que el edificio puede ser construido ya sea por necesidades vitales, o por conveniencia práctica
ca, o por satisfacciones temporales, probablemente se haría el tiro.
Sin embargo, al observar cuántos y cuán diferentes edificios se pueden encontrar, se entiende fácilmente que
su ejecución no está tanto dirigida a los fines mencionados, ni a algunos de ellos más que a otros; la
la razón fundamental de esta infinita variedad radica en las diferenciaciones presentes en la na-
tura humana
p. 142 "Queriendo dividir la humanidad en partes, lo primero que resulta manifiesto por sí mismo
es este: la forma de clasificar no es la misma, cuando todos los habitantes de un lugar son considerados
rati un blocco, e quando li si distingue in gruppi diversi e separati. In secondo luogo, avendo
Con la mirada en su propia naturaleza, resultará obvia la oportunidad de tomar nota de las características.
fundamentales por las cuales se diferencian entre sí, para poder sobre la base de ellas formular la di-
visión
Los hombres se distinguen de los animales por "la razón y el conocimiento de las artes liberales; a
a quienes también se les puede añadir la prosperidad de la suerte. Aquellos que sobresalen en todas estas cualidades
contemporáneamente, son muy pocos en toda la humanidad. […] se elegirán pocos individuos en
la intera comunidad, algunos de los cuales se distinguen por cultura, sabiduría, ingenio, otros por espe-
* * * Notas de lectura * * *
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Leon Battista Alberti, L'architettura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
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rienza pratica delle cose, altri infine per ricchezza ed abbondanza nei beni di fortuna. A costoro
indudablemente deben reservarse los cargos más importantes en el estado
p. 143 Todos los demás ciudadanos deberán colaborar con los anteriores y obedecerles.
según lo que la oportunidad requiera.
Si todo esto corresponde a la verdad, resulta que hay otros tipos de edificios que reservar.
a toda la comunidad, algunos a los notables, otros al pueblo; y entre los notables, hay algunos que
alcuni riservati a coloro che sono preposti ai pubblici consigli, altri a chi cura
la ejecución de las decisiones, otros aún a quien tiene el encargo de acumular riquezas.
E [...] es lícito [...] atribuir un lugar conveniente también al deleite del alma. [...]
mo entonces de los edificios destinados a todos los ciudadanos, de aquellos destinados a los ciudadanos eminentes, y de
los destinados a los estratos inferiores.

Capítulo II
p. 144 Todos necesitan la ciudad y todos los servicios públicos que forman parte de ella.
Si, en base al parecer de los filósofos, decidiremos que la razón y el propósito de la existencia de la ciudad
están en que sus habitantes pueden vivir en tranquilidad, de la manera más cómoda posible y
sin molestias, indudablemente es necesario meditar más y más veces en qué lugar se debe construir
re, en qué posición, con qué perímetro.
Escribe Cesare que los germanos solían considerar motivo de gran orgullo el ser circuncidados.
datos de territorios constituidos por desiertos vastísimos; y esto porque consideraban tal condición una me...
es importante para impedir eventuales invasiones sorpresas por parte de los enemigos.
p. 145 Estas consideraciones inducirían a tener en cuenta, para fundamentar
ciudades, regiones del tipo mencionado, es decir, salvajes y poco acogedoras. Pero hay quienes tienen una opinión diferente,
prefiriendo aprovechar todas las ventajas y los dones naturales, para no renunciar a ninguna satisfacción-
acción voluntaria, así como se satisfacen las necesidades. Ya que - argumentan - un uso justo
de nuestras recursos se puede obtener haciendo respetar las leyes y los costumbres ancestrales; pero las comodidades
De la vida es ciertamente más placentero disfrutarla en casa que verse obligado a buscarla en otro lugar.
p. 146 Por lo tanto, los mejores autores de la antigüedad que escribieron sobre estos temas [...] están
bilirono que una ciudad debe estar situada de modo que tenga todo lo que necesita en su propio
escritorio [...] sin necesidad de recurrir a otro lado para nada; además, sus límites deberán tener
una conformación tal que el enemigo tenga dificultades para irrumpir y, por otro lado, esté pos-
se pueden enviar ejércitos a los países vecinos a pesar de la oposición del enemigo.
p. 147 Non diversamente da Platone “noi descriveremo, come modello esemplare, una
ciudad tal que sea considerada conveniente en todas partes por los hombres más doctos; en otro campo
nos adaptaremos a las necesidades de la situación concreta.
Estableceremos, por tanto, que una ciudad debe estar completamente libre de todas las desventajas.
nacidos en el primer libro; además debe estar provista de todos aquellos requisitos que exigen las necesidades
prima de la vida.
Es conveniente fundar la ciudad en el centro de su territorio, ...
Pero lo más importante es decidir si es mejor construirla en la llanura, en la montaña o...
para una playa: ya que cada una de estas soluciones tiene lados positivos y negativos.
... muchos fundaron ciudades en las montañas porque, probablemente, se daban cuenta de que
esa posición era más segura. Sin embargo, no proporciona suficiente agua; mientras que en llano se
encuentran ríos y otros medios para obtener agua cómodamente. Aquí, por otro lado, se ha op-
oprimidos por el peso de la atmósfera: en verano se quema, en invierno se congela en exceso; además
* * * Notas de lectura * * *
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Leon Battista Alberti, L'architettura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
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se quedan más expuestos a los ataques externos. Las playas, a su vez, son adecuadas para hacerles
afluir la gracias; dicen sin embargo que cada ciudad marítima nunca está segura, sino que continuamente at-
trata de perspectivas de subversión y siempre en la merced del poderío de los comerciantes, y además es
expuesta a muchos peligros, sobre todo por las incursiones de las flotas extranjeras.
A mi parecer, la mejor ubicación para fundar una ciudad debería ser una zona llana.
gigante situada en la montaña o un elevado en la llanura. Y si este deseo, dada la situación particular de...
características de los lugares, no puede hacerse realidad, para hacer frente a nuestras necesidades, usaremos
la advertencia, al construir en zona litoral, que la ciudad no resulte demasiado cerca de la playa,
si esta es plana, ni demasiado lejana si esta es montañosa”; porque el litoral con el tem-
po muta aspetto.
p. 149 Parcialmente la posición de una ciudad sobre la cresta eminente de una altura (como
si usa decir) resulta de gran ventaja para su decoro, su agradabilidad, y sobre todo para su
salubridad y seguridad. Ya que donde se levantan montañas cerca del mar, este último no
puede no ser profundo; además, la elevación impide que los vapores densos que suben del mar de
giungere fino alle case. Se poi qualche schiera nemica tentasse un improvviso colpo di mano, si
podría protegerse a tiempo y rechazarla mejor.
Dovendo infine fondare una città in mezzo alle montagne, in primo luogo occorre fare at-
ten cuidado de que no haya un inconveniente a menudo presente en lugares de tal naturaleza, especialmente si están cercados
alrededor de otras cimas más altas: el recogerse y permanecer de un denso manto de niebla, que o-
oscurece la luz del día y hace que el cielo siempre esté sombrío e inclemente. También hay que verificar que en el
lugar no imperversal de manera excesiva y molesta los vientos, ...
p. 151 Construyendo en cambio en la llanura, en el caso normal de que la ciudad esté ubicada a la orilla
a un curso de agua que atraviese las murallas, hay que tener mucho cuidado de que esto no provenga
da sud, né vi si diriga; poiché nel primo caso l’umidità nel secondo il freddo, accresciuti dalle
neblina fluvial, llegarán al lugar cada vez más violentas y perjudiciales. Si luego el curso de agua pasa
fuera de la muralla, es necesario examinar la zona circundante y elevar las murallas en esos
direcciones donde los vientos tienen más fácil acceso, mientras que el río debe mantenerse a la espalda...
p. 152 "Terminamos aquí la discusión sobre el ambiente y la posición donde fundar una"
ciudad.

Capítulo III
p. 152 Es fácil comprender que el perímetro de una ciudad y la distribución de sus
la parte variará en relación al variar de los lugares: [...] si se construye en las montañas no se tendrá la
possibilidad de dar al circuito de las murallas forma de círculo.
No hay, por lo tanto, un único método para rodear de muros las ciudades en todos los lugares.

p. 152-153 Además, los antiguos afirmaban que la ciudad es como un barco, que debe tener tales
dimensiones para no oscilar, si están vacías, ni ser insuficientes, si están llenas. Otros ...
p. 153 «Sin embargo, me atengo a la antigua máxima: en todo se evite el exceso; o si
Si me tocara elegir entre los dos errores opuestos, preferiría seguir el camino que me diera incluso
Actualmente el medio para acoger cómodamente en la ciudad a un mayor número de habitantes, en lugar de
sto che quella che me hiciera dar un asilo no decoroso a los ciudadanos ya presentes. Es necesario luego
tener presente que una ciudad no está destinada solo al uso de vivienda; debe ser tal que
en esa haya espacios muy agradables y ambientes tanto para las funciones cívicas como para las horas de
ocio en la plaza, en coche, en los jardines, paseando, en la piscina, etc.
Narran Varrón, Plutarco y otros autores antiguos que los más destacados de las ciudades al trazar el
el perímetro de las murallas seguía una ceremonia religiosa: [...]. Por tal motivo se consideraba sagrado.
* * * Apuntes de lectura * * *
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el circuito entero de las murallas y las murallas mismas, a excepción de las puertas que era lícito no considerar
tali raros
p. 154-155 Siguen varias citas de ritos y presagios sobre fundaciones de ciudades.
p. 155 De todos modos, estoy de acuerdo con Platón: cada ciudad, por naturaleza e intrínseca...
cualquier inclinación, en cualquier momento de su historia está en peligro de caer en cautiverio, ya que
- haya derivado esto de causas naturales o de costumbres humanas - nadie es capaz de establecer un li-
mite razonable a sus posesiones y a sus aspiraciones de poder, en el ámbito tanto público como
privado. Y esta es la origen fundamental de todas las agresiones armadas.
Ya hemos aclarado anteriormente que será más capaz de todas aquella ciudad que tenga planta
circular; la mejor defensa es aquella cuyas paredes presenten contornos sinuosos, como fue para Jerusalén.
Sin embargo, también se debe tener en cuenta cuánto conviene hacer en relación a las partes.
colare la naturaleza de la ciudad misma.

Capítulo IV
p. 157 Su cómo se construyen las murallas.

Capítulo V
p. 159 El criterio que se debe utilizar al ubicar las puertas debe tener en cuenta el número de calles
militares
p. 161 Por lo tanto, debe haber un camino militar fuera de la ciudad: fácil, recto, seguro
al máximo grado.
Cuando se llega a la ciudad, si esta es famosa y poderosa exigirá calles rectas y muy anchas,
confacenti a su decoro y a su dignidad. Si en cambio es una colonia o una simple plaza fuerte,
las vías de entrada más seguras no son las que conducen directamente a la puerta, sino aquellas que
svoltano a destra o a sinistra lungo le mura [...] e all’interno della città non dovran passare in li-
nea retta, pero doblar con amplias curvas [...]. Esto se debe a que, en primer lugar, al parecer más larga la
calle, se tendrá la impresión de que la ciudad es más grande: además porque el hecho es de gran júbilo
se dirige tanto a la belleza, como a la práctica conveniencia, como a las necesidades de determinados momentos.
E’ infatti cosa di non poco conto che chi vi cammini venga scoprendo a mano a mano, quasi ad
cada paso, nuevas perspectivas de edificios; que la entrada y la fachada de cada vivienda sean re-
gira in base a la amplitud media de la carretera: aquí la excesiva amplitud resulta desagradable y
incluso malsana, allí la misma vastedad puede ser apropiada.

Capitolo VI
p. 162 Una parte importantísima de la carretera es el puente.

Capítulo VII
p. 170 Las alcantarillas se clasifican dentro de los trabajos viales, ...
Siena, en Toscana, al carecer de alcantarillado, carece de limpieza; por lo que sucede que para toda la
duración de la noche, horas en las que se pueden vaciar por las ventanas los recipientes de basura, toda
la ciudad es un solo hedor, y también durante el día está muy sucia y contaminada en el aire.
* * * Notas de lectura * * *
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Capítulo VIII
p. 171 Si hay una parte de la ciudad a la que se ajusta el tema del presente tratado
esta es indudablemente el puerto.
p. 174 Con ello hemos completado el tratamiento de las obras públicas
de carácter universal. Solo añadimos que en la ciudad se deben distribuir grandes plazas: en
el tiempo de paz servirá para los mercados o para los ejercicios físicos de los jóvenes; en tiempo de guerra vi
si amontonarán las reservas de madera y forraje, y otros materiales útiles para sostener los asedios.
En cuanto a los templos, santuarios, basílicas, lugares para espectáculos, etc., ya que son bien-
sí obras destinadas a todos, pero que pertenecen propiamente a círculos reducidos, sacerdotes o magistrados, si
se hablará en sede aparte.

Libro V - obras de carácter particular

Capítulo I
p. 175 Hemos aclarado en el libro anterior cómo es necesario adaptar los diversos tipos de edificios.
a todas las diferentes categorías de ciudadanos y habitantes, tanto en la ciudad como en el campo; hemos an-
Se ha dicho que otros son los edificios destinados a toda la comunidad, otros son los reservados para los mayores.
renti, otros aún a la plebe.
Ahora, después de haber terminado el tratamiento de los comunes a todos, hablaremos en este quinto
hermano di ciò che risponde alle necessità o alla convenienza di particolari gruppi.
Comenzaremos desde arriba. La autoridad más alta pertenece a aquellos a quienes se les confía el poder político.
Co: pueden ser más personas, o solo una. El individuo que posee la máxima autoridad sabe-
rè, naturalmente, colui che detiene da solo il potere. Occorre dunque considerare che cosa si
debba fare per costui. Anzitutto è importante stabilire che genere di uomo egli sia; se cioè ras-
se parece más a aquel que gobierna de manera justa y santa, sin pisotear la voluntad ajena,
impulsado por el deseo de beneficiar a los ciudadanos en lugar de su propio interés personal, es decir, a
quien regula las relaciones con sus súbditos de manera que estos le deban obediencia incluso en contra
voglia. A segunda que el poder esté en manos de un tirano (como se le denomina) o de
quien lo adquiere y lo conserva como una magistratura concedida por otros, varían casi todos los
edificios y las mismas ciudades. Será propio de un rey una fortificada sobre todo donde sirva para rechazar el
enemigo externo; mientras que un tirano, siendo los conciudadanos sus enemigos de la misma manera que los
extranjeros, debe fortificar su ciudad tanto contra unos como contra otros, y de tal manera que pueda-
re perfino, all’occorrenza, servirsi degli stranieri come alleati contro i suoi concittadini, e magari
di una parte de la ciudadanía contra la otra.
p. 176 “Cómo se debe fortificar una ciudad contra el enemigo externo, se ha dicho en el libro
precedente; resta da vedere cosa convenga apprestare contro gli abitanti stessi.
p. 177 En conjunto, una ciudad de este tipo debe ser construida de manera que quien tiene el
poder tenga él solo todas las posiciones elevadas, y que sus fieles tengan libre el paso a
giraré por toda la ciudad sin que nadie pueda impedirlo. En este sentido,
Por lo tanto, la ciudad del tirano se diferencia de la del rey.
Quizás haya otra diferencia: que para una población libre es más conveniente la llanura,
mientras el tirano goza de mayor seguridad en la montaña.
p. 178 ... en las casas, así como en las ciudades, hay partes frecuentadas por todos, otras reservadas
vete a pocos, otras finalmente a las personas individuales.
* * * Notas de lectura * * *
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Capítulo II
p. 178 “Pórtico y vestíbulo [...] no están destinados solo al servicio [...], sino a todos los
ciudadanos
El pórtico y el vestíbulo deben obtener decoro de la entrada. Esto a su vez obtiene decoro
sia de la calle en la que da y de la importancia de su construcción. Dentro, las habitaciones
a la hora del almuerzo, los almacenes y el resto se distribuirán en los puntos que les corresponden, de modo que
cuánto vi está reservado puede conservarse de la mejor manera: deberán estar en buena posición
en relación con la atmósfera, el sol y los vientos, y organizados de manera que respondan a los fines requeridos;
serán además mantenidos separados, para evitar que la presencia continua de forasteros y de concurridos
ri habituales quitan a unos dignidad, comodidad y placer, y dan a otros insolencia.
p. 179 En la casa, el vestíbulo, la sala y los espacios similares deben hacerse de la misma
modo che en una ciudad el foro y las grandes avenidas: no ya, es decir, en posición marginal, recóndita y
angusta, pero en un lugar bien visible y tal que sea alcanzado de la manera más directa por las otras partes
del edificio. Hacia él deben dirigirse los huecos de las escaleras y de los pasillos así como los forasteros a
rendir homenaje y agradecer.
La casa no debe tener más entradas, sino una sola, a través de la cual nadie pueda entrar o
sacar algo afuera sin que se entere el portero. Es necesario evitar que puertas y ventanas sean accesos-
bili ai ladri, e anche allo sguardo dei vicini, che potrebbero infastidire osservando e venendo a
conocimiento de lo que se dice o se hace en el interior”. También, sin embargo, salidas secretas secundarias.

p. 179-180 “Los elementos recién aclarados son comunes a las viviendas de los príncipes y de los privados
ciudadanos. La diferencia fundamental entre los dos tipos de casas consiste en que cada uno es característico de
Rizzato por una propia intrínseca naturaleza: los palacios principescos, que deben servir a un gran
número de personas, se distinguirán por el número de habitaciones y la amplitud de los espacios;
mientras en las casas habitadas por pocos individuos o por personas solas contará más la calidad de la fabricación
que la grandeza. Otra diferencia: en las viviendas princípicas, destinadas a mucha gente, también
las partes reservadas para personas individuales deben respirar un aire de realeza, ya que siempre en las casas
en el rey hay gran multitud; en las casas privadas, incluso las partes frecuentadas por muchos será bueno que se co-
construyan de manera que, con ellas, el cabeza de familia no haya hecho otra cosa que proveer
a sus propias necesidades”. En las residencias reales, departamentos separados para la esposa y para el marido
a.
La sala de reuniones de los príncipes y los triclini se situarán en un lugar privilegiado. Tal premio-
la neva será determinada por la posición elevada y tal que permita la vista de un amplio panorama
ma all’intorno, sul mare o sulle colline”.

Capítulo III
p. 181 A mi juicio, debe haber un porche cubierto no solo reservado para los
personas, sí también como refugio para las bestias de carga, ...
Siguen más indicaciones sobre los ambientes necesarios para las casas principescas, su posición
ne en la ciudad, las diferencias con las del tirano, los palacios anexos a las fortalezas y la defensa militar.

Capítulo IV
p. 183 A continuación se indican las instrucciones sobre las rocas.

Capítulo V
p. 186 Ancora sobre las rocas.
* * * Notas de lectura * * *
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Leon Battista Alberti, L'architettura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Ediciones il Polifilo, Milán 1989

p. 187 Con esto hemos terminado el tratamiento de las obras a realizar para el jefe
de la comunidad, sean estos reyes o tiranos.

Capítulo VI
p. 187-188 “Resta da parlare de lo que pertenece a aquellos que poseen juntos, no indi-
individualmente, el poder. El gobierno se confía a estos todos juntos, como una única magistratura
tura, o bien divisada en partes. La vida pública se compone de una parte sagrada, de donde se honra a la divinidad.
nità, que supervise el clero, y de una profana, dirigida al bien de la sociedad, a la que están destinados en
tiempo de paz senadores y jueces, en guerra generales, almirantes, etc. A tales hombres les corresponden
dos tipos de domicilio: uno está equipado para el cargo ejercido, el otro está hecho para habitar.
seme con los familiares.
La vivienda de la familia deberá ser acorde al tipo de vida que el dueño tiene en mente.
conducir: como rey, como tirano, o como privado. Hay en particular ciertas características propias an-
zitutto de esta última categoría. [...] las viviendas de los magnates por respeto hacia ellos mismos
simi e verso i loro familiari dovevano tenersi ben discoste dal popolino ignobile e dal confuso
brusio de los artesanos; ...
p. 189 Los lugares en los que los poderosos ejercen las funciones que les corresponden son conocidos:
el senador trabaja en la curia, el juez en la basílica o en el tribunal de justicia, el jefe militar
en el campamento o en la flota, y así sucesivamente. En cuanto al religioso, no solo le pertenecen a él
a los templos, pero también esos lugares que son para él como campamentos de guerra, ya que tanto el
El pontífice y aquellos que bajo él administran los oficios religiosos también realizan un duro
el agotador servicio militar, es decir - como hemos escrito en la obra titulada el pontífice -
la lucha de la virtud contra el mal
Los templos principales probablemente estarán situados en la ubicación más conveniente en el centro
de la ciudad; pero más noble es una posición fuera de las zonas más concurridas; más decorosa si lo es
sobre una altura; más segura de los temblores si está en llano. En resumen, conviene construir el
tempio en un lugar que pueda conferírsele la máxima venerabilidad y majestuosidad.
p. 190 En general, el edificio dedicado al culto deberá ser ejecutado en cada una de sus partes.
de manera que aquellos que aún no lo han visto se sientan atraídos a visitarlo y los presentes estén agradablemente
presi e incantati dalla meraviglia per la rarità dell’opera”.

Capítulo VII
p. 190 La roccaforte del religioso è il monastero. [...] In alcuni di tali monasteri lavo-
rano los estudiosos que se dedican al aprofundamiento de las doctrinas humanas y divinas. [...] com-
pito del clero [è] guiar a la comunidad de fieles a llevar una existencia perfecta bajo cada re-
guardo [...] el medio mejor para alcanzar esta meta es la filosofía.
De hecho, son los medios que permiten a la naturaleza humana seguir tal fin: la virtud y la
verdad: una calma o hace desaparecer las perturbaciones del alma, la otra descubre y da a conocer los fenómenos
y las leyes naturales; donde el ingenio humano se libera de la ignorancia, y el alma de la impureza de la
materia. De esta manera, a través de la filosofía, llevamos una existencia plenamente feliz, casi
agguagliándonos a los celestiales.

p. 191 Además, es deber de los hombres virtuosos, como los eclesiásticos [...] dar alivio y
ayuda a los enfermos, a los débiles, a los desamparados, prestándoles servicios, beneficios, obras de misericordia.

Comencemos por los monasterios. Hay monasterios de clausura, [...] también se dividen en mona-
esteros masculinos y femeninos.
* * * Notas de lectura * * *
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Leon Battista Alberti, La arquitectura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Edizioni il Polifilo, Milán 1989

Cómo defender el clausura del monasterio, la castidad de las vírgenes que allí están recluidas, etc.
p. 192 Cuanto a esos monjes cuya misión religiosa se acompaña del estudio de los
disciplina liberali, para permitirles ocuparse más fácilmente de los problemas humanos, como es
su tarea, sus sedes no deben encontrarse en medio del ruido y la confusión de los brazos
giani, ma neppure essere interamente isolate dal consorzio dei cittadini. [...] Tali monasteri a-
vranno al sede adatta nei pressi di luoghi pubblici, come teatri, circhi, piazze, dove la gente si
reca a menudo y de buen grado a distraerse: ...

Capítulo VIII
p. 193 En la antigüedad, y especialmente en Grecia, se solía construir en el centro de la ciudad
certos edificios, llamados gimnasios, donde se pasaba el tiempo discutiendo de filosofía. Estaban provistos de amplias
ventanas que abrían vistas a los alrededores, de asientos dispuestos en filas agradables y decorosos a la vista,
porches que rodeaban espacios verdeantes y adornados de flores. Tales ambientes se ajustan muy bien
no a quel género de religiosos a los que ahora se ha hecho referencia.

Si luego se quieren establecer auditorios públicos y escuelas, donde sea posible reunirse con
luminarias y profesores, es necesario situarlos en zonas que no resulten molestas para quienes las frecuenten:
deberán estar lejos del estruendo de los artesanos, de exhalaciones y de pestilencias; no deberán ser
re turbados por gente ociosa; y respiren aire de soledad, que es congenial a quien está ocupado
da graves pensamientos sobre cuestiones importantes y difíciles; tienen finalmente un aspecto majestuoso más
tosto que agradable.
Para la asistencia a los miserables y desamparados, el clero debe disponer de edificios articulados en diferentes
parti, da apprestare con la massima cura”. Luoghi differenti per trovatelli ed ammalati.
p. 194 En Toscana, tierra de antiguas tradiciones de piedad religiosa, se encuentran espléndidas
casos de cuidado, preparados con gastos enormes, donde cualquier ciudadano o extranjero encuentra
cualquier cosa que pueda servir para la salud. Pero dado que hay enfermos incurables, como los leprosos,
los apestados, etc., que pueden infectar y contagiar a las personas sanas y enfermos curables, es necesario-
sario que sean mantenidos en departamentos separados.

captilo ix
p. 195 Hemos dicho que la vida del Estado se presenta bajo dos aspectos, lo sagrado y lo
profano. Del primo argomento abbiamo esaurito la trattazione, e toccato in qualche misura an-
che el segundo, precisamente cuando se ha hablado del senado y del lugar donde el príncipe administra
la justicia. Ahora queda hacer algunas breves adiciones, para pasar luego a los campamentos.
militares y a la flota, y finalmente a los edificios privados.
En la antigüedad, primero existía la costumbre de reunir al senado en un templo; luego
invalse el uso de reunirlo fuera de la ciudad; finalmente se prefirió construir edificios reservados especialmente para
esta función. [...] A tal fin, la curia senatorial estaba situada en el centro de la ciudad, y en sus a-
diacenze se pensó bien en colocar la curia judicial y el templo.
p. 196 “En estos lugares de reuniones públicas es necesario preparar todo lo que es necesario.
sario a fin de que una multitud de ciudadanos sea introducida fácilmente, acomodada decorosamente y hecha
salir de la manera más adecuada
Creo que vale la pena recordar que en los edificios destinados a la escucha de recitales, cantos o de-
spute le volte no son convenientes, porque hacen retumbar la voz; bien en cambio sirven los
soffitti a travature, che le conferiscono sonorità
* * * Notas de lectura * * *
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Leon Battista Alberti, L’architettura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Ediciones il Polifilo, Milán 1989

Capítulo X
p. 196 Para disponer bien un campamento es necesario recordar y meditar sobre lo que
se ha dicho en los libros anteriores acerca de los métodos que se deben usar en la construcción de las ciudades. Ya que un
el campamento es como un embrión de ciudad; y se puede constatar que varias ciudades se han desviado
Luppate es donde los expertos generales habían colocado el campo.

Capítulo XI
Continúa sobre los campamentos de tierra.

Capitolo XII
p. 204 Que la flota sea considerada un campamento marítimo, probablemente no se
querrá admitir de algunos ...
La función fundamental del barco es el transporte de hombres y materiales; se sigue inmediatamente
después de proporcionar ayuda en la guerra sin peligro.
p. 205 Para la fabricación de los barcos, los arquitectos antiguos se inspiraron en el diseño al
la forma de los peces: el lomo de estos corresponde a la quilla, la cabeza a la proa, la cola al timón,
branchie y aletas en los remos.

Capítulo XIII
p. 207 A este punto, ya que para llevar a cabo tales y tantos proyectos es necesario un
adecuado equipamiento, y conseguirlo cuesta, se hablará de los magistrados cuya tarea es ap-
punto quello de proporcionar a estas necesidades.
p. 208 Es suficientemente conocido que los graneros, las arcas públicas, los arsenales, van ...
stemati en medio de la ciudad, en la zona más concurrida, para que sean más seguros y estén a disposición de
todos; mientras que los astilleros deben ubicarse fuera de los aglomerados urbanos por el peligro
representado por los incendios.
p. 209 A este punto me parece que he tratado suficientemente las obras de interés púb-
bíblico. Solo añadiré que para los magistrados mencionados es importante disponer de lugares
ove imprigionare quei cittadini che sono stati giudicati colpevoli di resistenza alla pubblica au-
autoridad, fraude o deshonestidad.

“La prisión se configurará como ahora diremos. ...”

Capitolo XIV
p. 210 Pasemos ahora a los edificios privados. Ya hemos dicho en otro lugar que la casa es una
ciudad en miniatura
p. 210-211 "Es bien sabido que la casa debe estar construida para la familia, para que pueda...
siede con tutte las comodidades. [...] Hay un gran número de personas y objetos pertenecientes a
familia, que no pueden ser asignados con la misma libertad a la ciudad y al campo. En co-
construir una casa en la ciudad, de hecho, un muro cercano, un desagüe, un terreno público, una
la calle, y muchas otras cosas similares, obstaculizan la plena realización de nuestro proyecto. Esto
no sucede en el campo. Aquí todos los espacios están libres, allí están ocupados. Así que aquí está
una de las razones válidas para motivar la distinción de los edificios privados en urbanos y rústicos; además
en ambos géneros hay dos tipos diferentes de edificios según si los habitantes son pobres o ricos.
chi
* * * Notas de lectura * * *
23
Leon Battista Alberti, L’architettura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Edizioni il Polifilo, Milán 1989

p. 211 “Le abitazioni di campagna sono quelle che hanno minori difficoltà; inoltre i
los ricos tienen una mayor tendencia a invertir dinero en edificios rústicos.
La villa, a mi juicio, debe estar situada en esa parte del campo, que mejor se con-
frente a la posición de la vivienda urbana del mismo dueño.

Capítulo XV
p. 212 Diversas son las casas de campo habitadas por hombres libres y aquellas habitadas
de los campesinos. Estas se construyen esencialmente por motivos de interés, las otras más bien
por simple deleite. Ahora hablaremos de las que se dedican al trabajo de los campos. Las casas de los campesinos
no deben estar lejos de la villa del dueño, para que este pueda controlar en cualquier momento
ora lo que esos están haciendo, y constatar qué trabajos es necesario realizar. Función típica de
este tipo de edificios tiene que contener, disponer y conservar los productos recogidos en los campos.
Se preparará entonces una cocina amplia, bien iluminada, a salvo de incendios, provista de
forno, focolare, acqua, canali di scarico. A contatto con la cucina si colloca il locale dove dor-
mono y massari, y donde se encuentran la cesta del pan, la carne salada, el tocino, para uso cotidiano-
no. Todos los demás serán distribuidos de manera que tengan a mano lo que supervisan.
dono: el factor estará cerca de la puerta principal, para que nadie se acerque a su inse-
puta y resta algo; los guardianes del ganado estarán cerca de los establos, para intervenir con
prontezza cuando el caso lo requiera.
Ricos para los utensilios y para el bestiario de trabajo.

Capítulo XVI
Los establos, otros refugios y viveros para los animales de 'consumo', y los almacenes para los productos.

p. 218 Terminamos la presentación de las casas de los trabajadores rurales.

Capítulo XVII
p. 218 En cuanto a las villas señoriales, algunos establecen la distinción entre villas de verano y
invernali [...]. Sin embargo, nosotros creemos que las condiciones son muy diferentes de una zona a otra,
y por lo tanto hay que regularse de vez en cuando de manera que se equilibre el frío y el calor,
la humedad y la sequía.
Sugeriría situar la vivienda de los señores en un punto del campo no particular
mente fértil, pero notable por otros aspectos: ventilación, exposición al sol, panorama; como-
comunicaciones accesibles, bulevar de entrada decoroso; “disfrutará de la vista de una ciudad, de fortalezas, del mar, o
di una vasta pianura; o permitirà de volver la mirada sobre las notables cimas de colinas y montañas,
sus espléndidos jardines, sus agradables escenas de pesca y caza.
Para las pertinencias de todos "... se seguirán los criterios que inspiran las viviendas de los príncipes".
p. 219 La parte más importante del edificio es aquella que, aunque se pueda pensar en
llamándola patio o atrio, nosotros la llamaremos ‘corazón de la casa’ [...]. El mencionado ‘corazón de la casa’
será, por lo tanto, la parte fundamental, alrededor de la cual gravitarán todas las partes menores, como verso
una plaza pública dentro del edificio, y a la que se asomarán, además de las oportunas
entrate, de las convenientes aperturas para la luz.
Continúa con las indicaciones sobre los otros locales.
* * * Apuntes de lectura * * *
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Leon Battista Alberti, L'architettura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Ediciones il Polifilo, Milán 1989

Capítulo XVIII
p. 227 La vivienda de campo y la de ciudad difieren en que una cuesta
tuisce para estos un lugar de estancia de verano, la otra más ventajosamente está destinada para las
estaciones frías. Se deduce que en el primer caso se aprovechan todas las agradabilidades - luz, aire,
espacio, panorama - que la campaña ofrece. Por lo tanto, será difícil para las viviendas urbanas
disponer de lo necesario para la vida civil, es decir, vivir de manera decorosa y con buena
saludo; y, sin embargo, dentro de los límites permitidos por la escasez de espacio y de iluminación, será bueno dotar
las casas de la ciudad de todas las delicias de las villas de campo.
Por lo tanto, contarán con un amplio vestíbulo, un pórtico, espacio para pasear y los carruajes.
ze, di bei giardini, y así sucesivamente. Si a todo esto le faltara el espacio, construyendo más pisos sobre un
terreno bien nivelado se obtendrán las superficies adecuadas para las diferentes partes. Donde luego la formación del
terreno lo consenta, se excavarán cantinas ...
p. 228 Las viviendas de la gente menos acomodada serán inspiradas, dentro de los límites de la diferente
situación económica, a la elegancia de las residencias de las clases acomodadas; dicha vivienda será pe-
raltro temperada por la advertencia de no sacrificar la utilidad al deleite. Así que en la construcción
de la casa de campo se atenderán las necesidades de los bovinos y de los ovinos no mucho menos que
a quelle della propria moglie ...
Continúa indicaciones sobre la casa de la ciudad.

Libro VI - Los ornamentos

Capitolo I
p. 231 “Se ha hablado en los primeros cinco libros del diseño del edificio, de los materiales para co-
instrucción, del empleo de la mano de obra, de todo lo que nos ha parecido importante a efectos de la co-
construcción de obras públicas y privadas, sagradas y profanas, de manera que sean resistentes a los
temperie y adecuadas a las diversas funciones que la diversidad de lugares, tiempos, personas y cosas exige.
Segue una riflessione sulle difficoltà incontrate nel condurre a termine l’opera. Vedi quanto
escribe Choay (p. 123-124).
p. 233 De los tres criterios fundamentales que informan la técnica constructiva en cada campo
- que los edificios resulten adecuados a sus funciones, tengan la máxima solidez y durabilidad, y sean-
no elegantes y agradables en la forma - hemos terminado de tratar los primeros dos. Por lo tanto, queda el
tercero, que es el más noble de todos, además de indispensable.

Capítulo II
p. 233 Es una opinión generalizada que la impresión de ligereza y agradabilidad deriva exclusivamente
sivamente de la belleza y del ornamento.
p. 233-234 "La belleza es, por tanto, un factor de máxima importancia y debe ser buscada"
con gran esfuerzo, sobre todo de aquellos que desean hacer agradables sus cosas. El lugar premi-
nente que a ella atribuyeron nuestros antepasados, hombres sabios como eran, resulta entre otras cosas
de la increíble dedicación que pusieron para adornar ricamente las manifestaciones de los más va-
los campos de la vida pública: derecho, vida militar, religión, etc.; dando a entender, probablemente
mente, que estas actividades, sin las cuales la sociedad civil deja de existir sustancialmente, una
la vuelta privada de la magnificencia del ornamento se reduce a operaciones vacías e insulsas.
Mirando al cielo y sus maravillas, permanecemos encantados ante la obra de los dioses más por
la belleza que vemos en ustedes es por la utilidad que podemos percibir. por otro lado, es inútil extenderse.
* * * Notas de lectura * * *
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Leon Battista Alberti, La arquitectura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Ediciones il Polifilo, Milán 1989

en este punto. En cualquier lugar se puede constatar cómo día a día la naturaleza no
cessi mai dallo sbizzarrirsi in una fantasmagoria di bellezze: tra i molti esempi basti ricordare le
tinte de flores.
p. 234 Se dunque v’è cosa alcuna che esige queste qualità, l’edificio è certo tale da non
poterne de ninguna manera hacer sin, a menos que se ofenda la sensibilidad de los expertos como de los profanos. [...]
Cuando una obra peca en elegancia, el hecho de que responda a la necesidad es cosa de escasísimo pe-
así que, el cumplir con la comodidad no satisface lo suficiente.
Además, la belleza es una cualidad que contribuye de manera significativa a la comodidad e incluso
durante la duración del edificio. Ya que nadie podrá negar sentirse más a gusto viviendo entre pa-
reti ornate que entre paredes despojadas; ni el arte humano puede encontrar medio más seguro para proteger los
sus productos de las ofensas del hombre mismo, de hecho la belleza hace que la ira destructora del ne-
mico, si aquiete y la obra de arte sea respetada. Me atrevería a decir en resumen que ninguna cualidad, me-
glio del decoro y de la agradabilidad formal, es capaz de preservar intacto un edificio
del mal querer humano.
p. 235 ¿En qué consisten precisamente la belleza y el ornamento, y en qué difieren?
entre ellos, probablemente será más fácil comprenderse en el alma que expresarse con palabras.
De todos modos, sin extendernos, definiremos la belleza como la armonía entre todas las mem-
bra, en la unidad de la que forman parte, fundada sobre una ley precisa, de manera que no se pueda ag-
no añadir o quitar nada, salvo en peor. Resultado de gran valor y casi
divino, para obtener el cual es necesario emplear todo el ingenio y toda la habilidad técnica de la que
si è provvisti; e non accade di frequente che alcuno - nemmeno la natura - riesca a creare
una obra perfecta e impecable en cada una de sus partes. [...] Ahora, si no me equivoco, haciendo uso de or-
namenti, es decir, recurriendo a tintes, escondiendo las partes que chocaban a la vista, y alisando y po-
resaltando las partes más bellas, se habría logrado el efecto de hacer que en color fueran menos ostentosas
Dios le une y más agradables que las otras. Si esto es cierto, el adorno puede definirse como una especie de
belleza auxiliar o de complemento. De lo anterior, me parece que resulta que, mientras la bel-
La belleza verdadera y propia es una calidad intrínseca y casi natural que afecta toda la estructura.
del organismo que decimos 'hermoso', el ornamento tiene la apariencia de un atributo accesorio, añadiendo-
tivo, en lugar de natural.
p. 236 La belleza, según Alberti, se basa en un método exacto y constante, contra-
riamente a cuanto otros afirman.
... las artes habrían nacido del azar y de la observación, habrían tenido como alimento la pra-
tica y la experiencia, y se habrían desarrollado mediante el conocimiento y la razón.

Capítulo III
Relato de origen sobre la arquitectura y su belleza, metamitico, como lo
chiama Choay .
p. 237 La arquitectura "tuvo su exuberante juventud en Asia; luego se consolidó
en Grecia; por último encontró en Italia su espléndida madurez. [...] los reyes asiáticos, riquísimos
com’erano e con mucho tiempo a disposición” se convencieron “de la oportunidad de tener habitación-
ni más amplias y dignas [...]. Los resultados fueron, además de imponentes, agradables.
Luego, pensando que el objeto de las alabanzas era la vastedad de los edificios [...] comenzaron a disfrutar de
construcciones colosales, [...] llegando hasta la idea loca de elevar pirámides. Es mi opinión-
ni que la práctica misma de construir haya proporcionado la clave para descubrir qué diferencias nos hemos...
seré en ejecutar un edificio con cierta proporción, ordenamiento, posición, forma exterior,
en lugar de con otras; de igual manera habrán aprendido a apreciar las obras más agradables y a menospreciar
quitar las que carecen de armonía.
* * * Apuntes de lectura * * *
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Leon Battista Alberti, L’architettura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Ediciones il Polifilo, Milán 1989

p. 238 De este modo, los griegos decidieron que en tales empresas era precisamente su tarea intentar.
de superar a esos pueblos [asiáticos, egipcios, etc.], no ya en los dones de la fortuna, que no era posible, sino
en el poder del ingenio, en la medida en que les era posible. Así comenzaron a deducir los fundamentos-
mentes de la arquitectura, como de todas las demás artes, del seno mismo de la naturaleza, y a examinar,
meditar, sopesar cada elemento con la máxima diligencia y cuidado.
"Mescolando elementi di pari proporzioni, linee rette con linee curve, luci con ombre, cerca-"
rono di ricavare, come da una congiunzione tra elementi maschili e femminili, qualcosa di nuo-
vosotros respondierais a los fines por los cuales se habían movido. [...]. Se hizo así manifiesto que diversos do-
debían ser los criterios a emplearse en las construcciones duraderas, destinadas a resistir a lo largo de los años, y
en las que se realizaron sobre todo por amor a la belleza.
p. 238-239 "En Italia, al principio, el innato sentido del ahorro sugirió a los habitantes que estructur...
turare el edificio de la misma manera que un organismo animal.
p. 239 ... como por ejemplo en el caballo [...] la placidez de las formas nunca va de-
sgiunta dalla pratica che l’uso richiede. Ma, conquistato l'impero mondiale, arsero quanto i Gre-
ci dal deseo de embellecer el país y su capital.
Todo el país se llenó de innumerables talentos que se dedicaron a nuestra disciplina.
En un momento dado, sí preferí conciliar la parsimonia tradicional con la magnificencia de
reinos más poderosos, haciendo que la frugalidad no restara nada a la conveniencia práctica, ni
esta tuviera demasiados cuidados con las riquezas, pero añadiendo también a estas dos cualidades todo
lo que se pudiera encontrar tal que conferiera de alguna manera suntuosidad y placidez a las ope-
re.
p. 239-240 "El arte arquitectónico, de hecho, había encontrado en Italia refugio desde los tiempos más remotos."
ti, specialmente presso gli Etruschi, cui sono dovuti, oltre alle costruzioni meravigliose che leg-
giamo attuate dai loro sovrani, come il labirinto, e i monumenti sepolcrali, quegli antichissimi e
insigni preceptos, que nos fueron transmitidos por escrito, sobre la forma de construir los templos que se usaba en
Etruria.
p. 240-241 "Bien, del ejemplo de los antiguos, de los consejos de los expertos, y de una práctica
continúa, se ha obtenido un conocimiento exacto de las formas en que esas obras maravillosas eran
conductas, y de este conocimiento se han deducido unas reglas importantísimas. [...] Tales reglas se
se refieren en parte a la belleza y decoración de cada edificio en su conjunto, en parte
todas las singulares membranas de ello. Algunas se derivan de las doctrinas filosóficas y están dirigidas a
da valor a esta arte una dirección y unos límites precisos; las otras derivan de ese conocimiento de lo cual
Se ha dicho ahora y, corregido a tenor de filosofía -digamos así-, sostienen las riendas del arte. Ilustre-
removeré primero las de naturaleza más técnica, reservando para la conclusión las más generales.

Capitolo IV
p. 241 Las características que se aprecian en los objetos más bellos y mejor ornamentados, o
son fruto de hallazgos y cálculos del ingenio o del trabajo del artífice, o han sido confeccionados
rite directamente de la naturaleza a tales objetos. A la ingenio le corresponderá la elección, la distribución de las
parte, la disposición y similares, con el fin de dar decoro a la obra. Al trabajo del artesano le tocará
acumular el material, pegar, despegar, recortar, lijar y similares, para que la obra tenga éxito
agradable. Las cualidades deducidas de la naturaleza serán el peso o la ligereza, la densidad, la
pureza, la larga duración de los materiales, y similares, que hacen la obra admirable. Estas tres fun-
Las acciones deben aplicarse a las diversas partes del edificio, según el uso y el propósito de cada una.
scuna.
* * * Notas de lectura * * *
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Leon Battista Alberti, L’architettura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Ediciones el Polifilo, Milán 1989

Alberti repite y sigue en la exposición referente a la belleza la clasificación de las partes


del edificio ya hecha en el primer Libro, comenzando entonces por el ambiente (o "región" como lo
Choay).
p. 242 ¿Qué aporte puede proporcionar la inteligencia y el trabajo humano para conferir pia-
cevolezza y decoro al ambiente, no se ve con certeza; salvo que pueda resultar útil seguir
el ejemplo de aquellos que (se narra) concibieron proyectos de obras fabulosas, y que no son ciertamente
biasimati dalle persone di buon senso, se ciò che si accinsero a fare doveva avere un’utilità, ma
ni siquiera reciben elogios si no era necesario. Y bien por una razón. Nadie, de hecho, tendría el co-
rayo de alabar a aquel [...] que declaró que del monte Athos habría obtenido una estatua de
Alessandro, en cuya mano habría colocado una ciudad entera de la capacidad de diez mil habitantes.
No se deberá reprobar a la reina Nicotri, quien mediante grandes excavaciones obligó
El Éufrates se pliega tres veces con amplias curvas en dirección al mismo pueblo.
siro, rendiendo así la zona al mismo tiempo óptimamente defendida, dada la profundidad del canal, y
muy fértil por el abundante riego. Pero empresas de este tipo pueden permitírselo
sólo soberanos potentísimos; y podrán unificar mar con mar con la eliminación de tierras-
mo frapposto, allanar montañas a nivel de los valles, originar nuevas islas y luego volver a unirlas
alla terraferma, in modo da non lasciar possibilità che altri li emulino, e da tramandare così la
propia fama a los posteridad. En cualquier caso, tanto más dignas de aplauso serán sus obras, cuanto más
ad esse andrà congiunta la praticità.
p. 242-243 Los antiguos solían honrar con el culto no solo los lugares individuales, por ejemplo de
bosques, pero también zonas enteras. Así sabemos que Sicilia estaba completamente consagrada a Cerere. Pero sobre
Estas cosas no importan. Importará en cambio que el ambiente tenga alguna propiedad.
notable y rara, que esté provista de virtudes benéficas y excelentes en su género, [...] o el producir cosas
unicas en el mundo y muy buscadas por su utilidad [...], o la presencia de alguna potencia so-
prannaturale
p. 243 "El área, siendo una parte determinada del ambiente, será embellecida por todas las"
cualidades que adornan este último; sin embargo, el área dispone por su naturaleza de comodidades en
mayor número [...]. Hay sitios que de diversas maneras se ofrecen a la admiración, como los
promontorios, picos, elevaciones del terreno, hundimientos, grutas, fuentes y así sucesivamente: todos
lugares donde, mejor que en otros, se construirá para suscitar maravilla. Luego hay restos
de la antigüedad, en los cuales el recuerdo del tiempo que fue o de hechos y hombres memorables llena de asombro
por el ánimo de quien mira. No me detendré a recordar lugares famosos, como aquel donde se erguía
Troya, o los campos de batallas sanguinarias, como los de Leuttra, del Trasimeno, e infinitos
otros.
No es fácil ilustrar adecuadamente cuánto la invención y la obra del hombre pueden contribuir
buire a raggiungere tale scopo. No nos detendremos en los más obvios, como el transporte para
mare de plátanos hasta la isla de Diomede para adornar el terreno, ...
p. 244 Más que cualquier otra cosa, ayudará a ennoblecer un sitio alguna invención que de-
mostraron sagacidad y buen gusto: como el hecho de que los antiguos prohibieran a los hombres por ley cegar
dere al templo de Bona Dea, ...
p. 245 Por lo tanto, si decidiera seguir los ejemplos mencionados, será conveniente probar
bilmente bandire le donne dalle chiese dedicate ai martiri, e gli uomini da quelle dedicate alle
sante vergini. Elemento nobilitante al massimo grado sarà l’ottenere con ritrovati ingegnosi ri-
resultados asombrosos, tales que no se creerían al leerlos en el pasado, si no se encontraran
también hoy de similares en varios lugares. ...
* * * Notas de lectura * * *
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Leon Battista Alberti, L’architettura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Ediciones il Polifilo, Milán 1989

Se pueden leer muchos otros ejemplos de este tipo, y sería demasiado largo mencionarlos.
todos. Además, no es fácil decir si tales fenómenos ocurren por obra del hombre o de forma natural.
...”
p. 246 “Cerca otros medios para conferir en general decoro al área, cuales son la delimi-
tazione del perímetro, el levantamiento del podio, [...] etc.; no tengo nada más que agregar a lo que
ya dicho en el primer y tercer libro de esta obra ...
... es bueno tener presente lo que aconsejaba Platón: ser mayor la fama y la dignidad de
un lugar donde se le imponga un nombre importante.

Capítulo V
p. 147 Retomaremos aquí muy brevemente el tratamiento de la subdivisión, aunque lo hayamos
ya hecho en gran parte en el primer libro. En cualquier cosa, el adorno fundamental está
en el ser mundo de toda fealdad. Será por lo tanto elegante esa división que esté libre de
vacíos, no confusos o desordenados o desarticulados, ni contesta elementos que no se acuerdan entre
di loro; que consta de miembros en número no excesivo, ni demasiado estrechos ni demasiado amplios, ni
demasiado desarmoniosas o irregulares, ni dispersas de manera que parezcan ajenas al conjunto entero.
Todo en ella deberá estar dispuesto exactamente por orden, número, amplitud, disposición,
forma, teniendo en cuenta la naturaleza, la conveniencia práctica, las funciones específicas
del edificio; de modo que cada parte de este resulte para nosotros indispensable, plenamente funcional
en bella armonía con todas las demás. Ya que, si la subdivisión responderá exactamente a todos
estos requisitos, en el edificio la agradabilidad y la elegancia de la ornamentación encontrarán su
el lugar correcto y estarán situados en la mejor luz; si no resulta así, la construcción
perdería ciertamente todo su decoro. El complejo entero de las extremidades debe ser entonces confi-
garantizado y definido de manera que concilie necesidad y comodidad, de modo que no se apruebe tanto que-
ste o quelle parti, ma piuttosto ogni parte sia distribuita nel modo migliore nel punto esatto ove
se encuentra y en el orden, lugar, conexión, posición, configuración que le competen.
p. 248 Los elementos de la ornamentación deben estar todos proporcionados de manera que
partes iguales correspondan a partes iguales, a las de la derecha las de la izquierda, a las de arriba
cuál en bajo; y hay que tener cuidado de que no se introduzca algún elemento extraño en contraposición
con la calidad del material o con su distribución. Todo debe definirse con determinados
ángulos y líneas proporcionadas.
Luego trata sobre cómo adornar las paredes.

Capítulo VI
p. 249-253 Sobre el transporte de grandes piedras. Se extiende en consideraciones sobre los "graves" y los lo-
propriedades físicas en relación con las técnicas de movimiento y puesta en obra.

Capítulo VII
p. 253-258 Continúa tratando de las ruedas.

Capítulo VIII
p. 258-264 Siguen la polea y la palanca y otros instrumentos y máquinas para levantar y atraer
llevar los graves.
capítulo ix
* * * Apuntes de lectura * * *
29
Leon Battista Alberti, L'architettura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Ediciones il Polifilo, Milán 1989

p. 264 Para cualquier tipo de revestimiento se requiere la aplicación de tres capas de enlucido.
co”.
Técnicas y materiales para los estucos, los relieves y las pinturas sobre ellos.

Capítulo X
p. 268 En cuanto a los revestimientos de placas, ...
p. 269 Los revestimientos a tarsia y los de mosaico ...
p. 270 De lo que se ha dicho hasta ahora sobre los revestimientos, casi todo se puede
riferir otras veces igual de bien al trabajo de pavimentación [...] solo que en este último no se aplica-
cano revestimientos adornados con pinturas y relieves.

Capítulo XI
p. 271 También la ejecución de la cobertura, tanto en las vigas, como en las bóvedas, como en
revestimientos al aire libre, tiene sus elementos decorativos y de embellecimiento.

Capítulo XII
p. 272 Los ornamentos de las cubiertas tienen una gran importancia por la vaguedad y el
decoración de todo el edificio. Sin embargo, presentan inconvenientes graves y numerosos, a los que el constructor
puede hacer frente solo con un gran esfuerzo y con gastos no indiferentes.
p. 273 La apertura por definición ofrece un paso a través del muro; pero a veces se
addossa una parete a un’altra, come una pelliccia infilata sotto un vestito, e si foggia un tipo par-
ticolare de apertura, que no tiene función de paso, porque está bloqueada, por el interponerse de una pa-
rete, donde no impropiamente se podrá llamar falsa apertura. Un adorno de tal género,
como la mayoría de los demás, fue introducido originalmente por los carpinteros, con el fin de rin-
forzar las obras de ellos y ahorrar en los gastos; el uso fue luego imitado por los canteros, que lo rica-
varono risultati de gran elegancia.
p. 276 Hasta aquí se han tratado los adornos que se aplican a partes comunes a cada ge-
nere di edifici; que esos elementos que no son comunes constituirán el objeto del siguiente libro,
porque esto ya es lo suficientemente largo.

Capítulo XIII
p. 278 «En toda la arquitectura, el ornamento fundamental está constituido sin duda por las»
columnas. Por un lado, de hecho, adornan, reunidas en cierto número, pórticos y muros y
cada tipo de apertura; por otro lado, también tienen un efecto agradable cuando están aisladas, decorando cruces,
teatros, plazas, sosteniendo trofeos y monumentos conmemorativos. La columna confiere vaguedad y
decoro; y no es fácil dar una idea de las riquezas que los antiguos profundizaban en ella para con-
ferirle la máxima elegancia.
Es necesario que las columnas estén bien lisas y torneadas.
p. 279-281 Todo sobre la columna.
* * * Notas de lectura * * *
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Leon Battista Alberti, La arquitectura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Ediciones il Polifilo, Milán 1989

Libro VII - los adornos de los edificios de culto

Capítulo I
p. 282 Se ha dicho que la arquitectura se divide en más partes, de las cuales algunas son comú
ni a cualquier tipo de edificio - como es el caso del área, de la cubierta y similares -, otros
se diferencian de construcción y construcción. Hasta ahora se ha tratado del primero de los dos grupos sub-
detti [...]; resta ahora por hablar a aquellos que se aplican a este segundo grupo.
A este punto - con el permiso del lector - daremos inicio al nuevo tema, preámbulo
una nueva introducción. En ella se dividirán y describirán con la máxima exactitud las varias
partes de las que se compone toda nuestra materia [...]. Ahora preface a la discusión actual una
partizione atta a rispondere, assai più che alle esigenze di praticità e di solidità, a quelle di ele-
ganza y decoro en los edificios. Y sin embargo, las buenas cualidades se corresponden en todos los aspectos; así-
Si una construcción deja que desear en un aspecto, resultará insuficiente en cualquier otro.
p. 282-283 Los edificios, por lo tanto, pueden ser públicos o privados; a su vez, tanto los públicos
los privados pueden ser sagrados o profanos. Primero trataremos los públicos.
p. 283 Las murallas de las ciudades solían, entre los antiguos, ser levantadas con religiosa
solemnidad, y dedicadas a una deidad tutelar. Ellos consideraban con certeza que ni la razón humana
ni los esfuerzos de nadie podían evitar en esta tierra que entre los hombres se deslizaran
el ultraje y la perfidia; así que, ya sea por la negligencia de los ciudadanos, ya sea por el odio de los vecinos, ellos
reputaban que el destino de su ciudad estaba ligado a lo imprevisto y siempre en medio de peligros, como
una nave a merced de las olas. Aquí está el porqué - supongo - fantaseaban sobre Saturno, el cual un
tiempo, para ayudar a la humanidad, habría puesto al frente de las diversas ciudadanías héroes y semidioses que las
protegieran con su sabiduría; los hombres, de hecho, necesitan, para su propia defensa, no solo
tanto de las murallas, como también y mucho de la ayuda divina [...]. Las murallas eran, por tanto, consagradas
a la divinidad.
Cuando luego un ejército estaba a punto de apoderarse de una ciudad tras un asedio, para no
parecer faltar al respeto a la religión local recitaban una invocación particular en
versi ai numi tutelari de la ciudad, para que aceptaran de buen grado trasladarse.
p. 283-284 Que el templo merece veneración, es obvio; pues, entre muchas otras razones, antes que...
en eso se rinde ese piadoso tributo de reconocimiento y de adoración a los dioses benefactores
de la humanidad, que es el principal fundamento de la justicia. Y que la justicia misma esté en-
su esencia es un don divino, no se puede dudar [...] el perseguir el fin de dar paz y
tranquilidad a los hombres atribuyendo a cada uno lo que se merece. Por eso a la basílica, donde
Se debe administrar la justicia, se le dará carácter de sacralidad.
p. 284 En cuanto a los monumentos conmemorativos, que tienen la función de transmitir a los po-
esteri fatti que se quieren hacer eternos, ellos también, si no me equivoco, proceden de los principios de la justicia.
zia y de la religión. Hablaremos entonces de las murallas, de los templos, de la basílica, de los monumentos;
prima però no podemos esimirnos de tocar rapidísimamente algunos puntos que conciernen a los
caratteristiche della città.
El ambiente y el área de la ciudad recibirán gran decoro si muchos edificios están situados y de-
distribuidos en las posiciones más adecuadas. Según Platón, el campo y el área urbana debían ser
dividido en doce zonas, entre las cuales se habrían repartido equitativamente templos y capillas. Por parte no-
stra, añadiremos a los altares los cruceros, los asientos para jueces subalternos, las posiciones de defensa, las
pistas para las competiciones de carreras y las áreas reservadas para actividades recreativas, y finalmente, cualquier otra obra que tenga
funciones de este tipo, siempre que el espacio circundante aloje un gran número de viviendas.
* * * Apuntes de lectura * * *
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Leon Battista Alberti, L’architettura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Ediciones il Polifilo, Milán 1989

Hay ciudades grandes y ciudades pequeñas, como fortalezas y ciudadelas. En los autores de la antigüedad se re-
contra la opinión según la cual las ciudades situadas en llanura deben ser consideradas de menor valor,
porque serían las menos antiguas; según ellos, de hecho, fueron fundadas mucho tiempo después del
diluvio. De todos modos, está claro que la posición más atractiva y agradable es, para una ciudad,
la amplia llanura, y por una fortaleza, un lugar difícil y escarpado. Dicho esto, es aconsejable
sin embargo, un encuentro entre las características opuestas: es decir, que en la llanura se elija una zo-
na ligeramente elevada, por razones de higiene, y en las montañas un terreno llano y nivelado,
para facilitar la construcción de caminos y edificios.
p. 285 Es justo recordar aquí que una calidad altamente positiva para una ciudad es
el tener un gran número de habitantes.
Pero el principal adorno de una ciudad está constituido por las calles, el foro, por cada edificio y
desde su posición, construcción, forma, ubicación: todos estos elementos deberán ser de-
traslada y distribuye de manera que responda de la mejor manera a la función de cada obra y
todas las necesidades de practicidad y de decoro. Ya que donde falta el orden, también la comodidad, la agradable-
la voluntad y la dignidad desaparecen.
p. 286 En conclusión, todos aquellos que tienen experiencia están de acuerdo en contar...
mandaré de hacer la máxima atención a que la ciudadanía no se contamine con el acceso de ele-
mentes ajenas. Ni por otro lado me parece sensato imitar a quienes pretenden prohibir todo contacto
con cualquier tipo de extranjeros.
Por lo tanto, dividiremos el área de la ciudad de manera que no solo los forasteros tengan vivienda.
ni separadas, hechas a medida para ellos, y tales que no causen molestias a los ciudadanos, pero también estos ul-
timi pueden habitar en sus propios barrios con todas las comodidades que las funciones y el estatus de cada uno permiten
gono.
¿Logrará también un magnífico adorno para la ciudad el distribuir las diferentes tiendas?
de los artesanos en diversas zonas y barrios específicos: cerca del foro, los banqueros, los decoradores,
los orfebres; más allá las especierías, las sastrerías y en general los establecimientos considerados más respetables; en zo-
las periféricas finalmente se pertenecerán a los sucios o apestosos, especialmente los fetidísimos
concerie, da relegarsi en zona orientada al norte, porque por ese lado el viento rara vez sopla hacia la
ciudad, y cuando lo hace es tan robusto que barre los malos olores en lugar de llevarlos dentro. Prueba-
Billmente, taluno querría que los alrededores de las viviendas de los prominentes estuvieran completamente libres.
del contacto impuro de la plebe. Otros preferirían que todos los barrios de la ciudad estuvieran prov-
visti sin excepciones de todo aquello que pueda ser de utilidad a quien sea; por lo tanto no desdén-
rebbe che alle case degli ottimali si frammischiassero rivendite e altrettali botteghe. Ma basti di
Esto. Otros son los temas que se basan en la conveniencia práctica, otros aquellos que conciernen a...
no el decoro. Continuemos ahora con nuestro discurso.

Capítulo II
p. 287 “Para la construcción de las murallas, los antiguos - y más que otros, los habitantes
de Etruria - preferían un tipo de piedra cuadrada y de grandes dimensiones [...] se encuentran otras-
sí antiguas fortalezas construidas con piedras muy grandes, de formas irregulares, rústicas; es esto un
genere de mampostería que me parece muy recomendable, porque ofrece a la vista un cierto sen-
tore de arcaica y severa dureza que confiere belleza a la ciudad.
El muro adquirirá majestuosidad de aspecto al cavar a su alrededor una zanja muy ancha y pro-
fondo, dalle orillas a pico [...]. También contribuye a la majestuosidad la altura y el grosor del muro.
p. 288 Asimismo, recomendaría delimitar dentro del pomerio y delante de las murallas, a
escopo de culto, una calle ancha, que se consagrará a la libertad del estado; en ella nadie podrá im-
punemente excavar fosas, ni erigir muros, ni plantar cercas y tampoco árboles.
* * * Apuntes de lectura * * *
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Pasemos ahora a los templos.


p. 289 El templo en el Capitolio en Roma “también en el período de mayor esplendor
de la ciudad, siempre tuvo el techo de paja y cañas, porque de esta manera los romanos pretendían
honrar la antigua frugalidad que había hecho célebres a sus antepasados. Cuando en cambio la riqueza de
los monarcas y ciudadanos los indujeron a adornarse y a embellecer su ciudad con la construcción de grandes
edificios, pareció cosa vergonzosa que las viviendas de los dioses pudieran de alguna manera ser
superate en belleza a las de los hombres.

Capítulo III
p. 290 No existe obra arquitectónica que requiera mayor empeño, solicitude,
solerzia, precisión, de cuánto se necesita para construir y adornar el templo. Inútil recordar
un templo bien cuidado y ornamentado representa indudablemente el mayor y más noble orgullo que
pueda tener una ciudad. Ya que es bien cierto que el templo es la morada de los dioses; y si nos preocupamos-
piamo di rendere belle e accoglienti e sontuose le case destinate ai re e agli ospiti illustri, che
¿Qué cosa no deberíamos hacer por los dioses? por aquellos cuya presencia invocamos en los sacrificios y que
¿Queremos que nos escuchen benignamente nuestras oraciones? Ellos, aunque no le den importancia
Algunos de estos bienes pasajeros tan estimados por el hombre, no obstante, se dejarán persuadir.
de la pureza de ánimo y de la veneración de los fieles. No hay duda, por otra parte, de que para el
El culto religioso es de gran importancia tener disponibles templos de este tipo para entretener píos.
cevolmente el ánimo y llenarlo de alegre asombro. Y decían los antiguos: cuando los templos
de los dioses se llenan de multitud, entonces realmente se cultiva la piedad.
Por estas razones, recomendaremos que el templo sea de tal belleza, que nada sea posible
la imagen que tenga un aspecto más adornado; esté dispuesto en cada detalle de tal manera que
los visitantes al entrar son golpeados por el asombro y la maravilla al ver cosas tan dignas, y
provino deseo incontenible de exclamación: lo que vemos es realmente un lugar digno de
¡Dios!
p. 291 ... nos parece justo alabar esos templos que, compatible con las proporciones
de la ciudad en la que se encuentran, no se podrían desear más grandes.
Pero una cualidad sobre todas, en mi opinión, debe tener el templo. Todo lo que en él es visible-
le deberá resultar tal que haga difícil el juicio sobre si es más digno de alabanza el ingenio o la obra
de los artefactos o la solicitud de los ciudadanos al acoger y exponer allí los más preciosos y
maravillosas rarezas, y si sus características son más adecuadas para conferirle gracia y esplendor o a
hacerlo durar para siempre. Esta calidad, que debe perseguirse en todos los edificios públicos y privados,
debe ser cultivada de manera especial en la construcción de los templos, tanto como sea posible. Obras
que han costado tantos gastos merecen ser defendidas al máximo contra posibles catástrofes;
ya que a nuestro parecer la autoridad que al templo le da su antigüedad no es inferior al decoro
ro conferitogli dall’ornamento.
p. 291-292 Fundándose en los dictados de la disciplina etrusca, los antiguos consideraban que no
todos los lugares fueran adecuados para erigir templos a cualquier dios.
La disciplina etrusca "Es la aruspicina, arte de interpretar la voluntad de los dioses, introducida a
Roma de los adivinos etruscos” [nota 7].
p. 293 Finalmente, el lugar donde se edifica el templo deberá ser frecuentado, bien no-
a, e - ¿cómo se dice? prominente; además, que esté completamente libre de contactos con profanos. Por lo tanto,
nanzi a su fachada habrá una plaza digna en amplitud del templo; alrededor se tendrán
amplias calles pavimentadas o mejor aún, plazas majestuosas; de modo que la construcción esté bien en
vista desde cada lado.
* * * Notas de lectura * * *
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Capitolo IV
p. 294 El templo consta de dos partes: el pórtico y, en el interior, la celda [...]. Que en la naturaleza
prevalezca la forma circular, es manifiesto por todo lo que en el universo dura, se genera y se transfiere
sforma [...]. Pero veamos también cómo se complace en formas hexagonales ...
“Tales plantas [no rectangulares] deben ser todas inscribibles dentro de círculos. ...”
p. 295 "A los templos se les añaden ábsides, en número más o menos grande según los...
sí.
p. 295-298 Continua con varias reglas de geometría y proporciones de las varias partes de un tema
pio segundo la sua forma.

Capítulo V
p. 298 Hemos agotado así el tratamiento de los espacios inherentes. En cuanto al pórtico
...”.
p. 299 “A -------- si saliva al templo di ------ por una escalera de cien peldaños. Una antigua
la ley de los Hebreos decía: “Sea para ustedes una sola ciudad principal y sagrada, en un lugar conveniente y
confortable; construiréis en ella un único templo y un único altar, mediante piedras no ya
trabajadas a mano sino en el estado en que son recogidas, y serán blanquecinas y muy brillantes.
no se deberá acceder al templo por medio de escaleras; de hecho, un pueblo todo unido y con
corde en su religión, será protegido y salvado por el único Dios”. De nuestra parte, desaprobamos
e quelli e questi. Nel primo caso, infatti, si va contro la convenienza pratica e la comodità, so-
sobre todo para muchos fieles que asisten al templo, como los ancianos y los inválidos. Pero también la
la segunda solución debe ser rechazada, como gravemente dañina para la majestad del lugar sagrado.
A nuestro juicio, el espacio ocupado por el pórtico y por todo el templo debe estar en posi-
zione elevada y prominente sobre el suelo del resto de la ciudad, lo que confiere al edificio gran
importancia
p. 300 Así aprendemos que casi todos los mejores arquitectos de la antigüedad establecían
la altura del podio sobre el que edificar el templo en base al ancho que intentaban dar a
este último”. Es decir, la sexta parte del ancho.
p. 300 El pórtico.

Capítulo VI
p. 302-304 Columnas y capiteles.

Capitolo VII
p. 304 A este punto retomaremos lo que ya observamos en el libro anterior.
ca el diseño de las columnas, pero desde un punto de vista diferente y con otro fin ...

Capítulo VIII
p. 309 “Volvamos a hablar de la capital ...”
p. 316 Terminaremos el tratamiento de los capiteles ...
* * * Notas de lectura * * *
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Leon Battista Alberti, La arquitectura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Ediciones il Polifilo, Milán 1989

Capítulo IX
p. 316 Una vez que se instalan los capiteles, se coloca encima el arquitrabe, en
en esta última, luego, se colocan las vigas, las tablas y los otros materiales que componen la cubierta.

Capítulo X
p. 328 Algunos recomiendan hacer el piso del templo y los espacios interiores en
una posición elevada de algunos escalones, y sobre todo que el punto donde debe levantarse el altar
por los sacrificios en un lugar preeminente.
p. 329 Erra quien cree que, para obtener un efecto de solemnidad, los muros del templo deben
el baño debe ser muy espeso. De hecho, todos desaprueban un cuerpo con extremidades demasiado gruesas.
Además, cuanto mayor es el grosor de las paredes perimetrales, menos apropiado resulta.
la iluminación.
El grosor del muro debe ser determinado con el mismo criterio que las columnas.
p. 330 Cerca del modo de adornar las paredes de los edificios de culto, las opiniones son diversas.
se.
p. 331 En cuanto a mí, me parece que los dioses supremos aprecian mucho la pureza y la simpleza.
cità del colore allo stesso modo che quella della vita. Né es conveniente que en los templos se encuentren
objetos destinados a distraer la mente de los fieles de los pensamientos religiosos con las tentaciones y los halagos
de los sentidos. Estoy del aviso, por otra parte, que, así como en los edificios públicos, también en los lugares sa-
cri, a pacto de no desviarse nunca de la severidad, tiene razón quien sostiene que el techo, las paredes y el
el pavimento del templo debe ser ejecutado de manera artística y elegante, y sobre todo -
por cuanto nos sea posible - lograr duraderos.
Quiero también recomendar que, tanto en las paredes como en el suelo del templo, todo inspire
sabiduría filosófica
... l'Alberti piensa sobre todo en inscripciones parietales o en suelos con sentencias filosóficas
[nota 11].

Capítulo XI
p. 333 Para alcanzar la majestuosidad de las formas y la larga duración, en mi opinión la cubre-
La estructura del templo debe ser de bóveda. No sé por qué decreto del destino, casi no se puede encontrar.
re un solo templo famoso que no haya sufrido graves incendios.

Capitolo XII
p. 335 Las ventanas de los templos deben ser de dimensiones modestas y estar en una posición bien
elevada, de manera que a través de ellas no se pueda ver otra cosa que el cielo, ni los celebrantes y los o-
ranti siano en ningún modo desviados del pensamiento de la divinidad. El sentido de temor suscitados
de la oscuridad contribuye por su propia naturaleza a disponer la mente a la veneración, de esa manera
mismo donde la majestad se une en amplia medida la severidad. Tenga en cuenta además que las
llamas encendidas en los templos - las cuales representan el mobiliario de culto más divino que existe - expone-
demasiada luz los hace pálidos.
Las puertas. Continúa, como en las columnas y sus varias partes los órdenes: dórico, corintio, etc.
* * * Notas de lectura * * *
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Leon Battista Alberti,L’architettura, introduzione e note di Paolo Portoghesi, traduzione di Giovanni
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Capítulo XIII
p. 342 A este punto es hora de considerar, en la construcción del templo, la colo-
la ubicación del altar para los sacrificios. Deberá estar en una posición de máxima dignidad, por lo tanto
obviamente delante de la ábside.
... “Había entonces un solo altar alrededor del cual los fieles se reunían, y celebraban un solo
sacrificio al día.
Siguieron nuestros tiempos, que toda persona seria debería reprobar. [...] luego se agolparon
todas las iglesias de altares, hasta el punto que a veces... Pero es inútil seguir adelante.

p. 343-344 Los muebles para decorar el templo.

Capítulo XIV
p. 344 Resulta que la basílica era, en origen, un lugar cubierto donde los notables se
reunían para ejercer el poder judicial [...]. La basílica, por lo tanto, está compuesta por la nave y
de los loggiados.

p. 346 Dada su naturaleza análoga al templo, la basílica exige en gran medida los
ornamentos característicos de eso; sin embargo, los exige de tal manera que muestra más que imita el
templo que no se puede igualar. Por lo tanto, se construirá sobre un podio, como el templo; pero tal
el podio será más bajo de un octavo [...]. Además, entre basílica y templo hay esta diferencia: que
aquella, a causa del aflujo y del agitarse de las partes en litigio, y por la necesidad de leer y sot-
para escribir los documentos, debe tener pasos extremadamente accesibles y aperturas muy luminosas; y
será de alabar si su disposición hace que quienes entren allí para buscar sus propios av-
vocati o sus propios clientes vean dónde se encuentran a primera vista. Por lo tanto, se requieren
columnas algo distantes entre sí; se prefieren las cubiertas en arco, aunque no se rechazan
ni siquiera esas arquitrabes.

Capítulo XV
p. 351 Para los arcos se requieren columnas de planta cuadrada.
p. 352-354 Prosegue trattando le varie parti della basilica.

Capítulo XVI
p. 354 Pasemos ahora a los monumentos conmemorativos. Y aquí para mi deleite quiero sof-
detenerme en temas un poco más agradables que los tratados anteriormente, cuando todo
el discurso trataba sobre números y medidas.
p. 354-355 “Al tiempo en que nuestros antiguos se dedicaban a ampliar los límites de su imperio
con la fuerza de las armas, después de haber derrotado a los enemigos, establecían señales de frontera, con la
función de indicar una etapa del camino victorioso y de distinguirla de las limitrofes un ter-
reno conquistato en batalla. Esta es la origen de esos destinos, columnas y similares, cuyo propósito es
di conmemorar las hazañas. Luego se comenzó a agradecer a los dioses donándoles una
parte del botín por medio de sacrificios, y para expresar la alegría de la victoria por medio de velas
monie. Donde sorsero altari, tempietti, etc., eretti appunto a questo fine. Si pensò pure a traman-
os dare a los futuros los nombres de los vencedores, sus facciones, la memoria de su valor, ante todos los
hombres: así fueron inventados despojos enemigos, estatuas, inscripciones conmemorativas, trofeos, a cele-
brazione de su gloria. La misma cosa hicieron después para sí no solo aquellos que por
cualquier empresa había merecido bien de la patria, pero también poseedores de bienes de fortuna,
por cuanto les fue lícito demostrarlo con las sustancias de las que disponían.
* * * Notas de lectura * * *
36
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p. 356 El deseo de exaltarse a uno mismo con obras de este género llegó a tal punto
que se fundaron, para transmitir a la posteridad su propio nombre y el de sus acólitos, ciudades
intere. Alessandro (ometterò molti altri casi) fece costruire non solo varie ciudades con su propio no-
me, pero también una, Bucefala, en memoria de su caballo.
Continua con vari esempi di vari tipi di monumenti commemorativi.
p. 359 En el siguiente libro se tratará de los monumentos de los privados.

Capítulo XVII
p. 359 “Secondo alcuni, nei templi non bisogna collocare statue”.
p. 360 Otros piensan de manera diferente.
Sin embargo, lo que más importa aquí es saber - sobre todo en lo que respecta a los templos -
qué tipo de estatuas se deben colocar, en qué puntos se distribuyen normalmente, y de qué
materiales se hagan. No creo, por ejemplo, que deban moldearse de la manera ridícula de-
los espantapájaros que se ven en los huertos, y tampoco del tipo de los que se colocan en
porticos, y que representan figuras de guerreros y similares; tampoco se deben situar en un lugar angosto y
meschino”.
p. 362 Sui materiali, per le statue degli dei, secondo Alberti: “Se dará por lo tanto preferencia al
El cobre; y a mí me gusta mucho también el mármol purísimo y blanquísimo. Pero el cobre tiene cualidades tales
da farlo preferire a tutti gli altri quanto alla durata.

Libro VIII - los ornamentos de los edificios públicos profanos

Capítulo I
p. 364 Ya se ha dicho en otra ocasión cuánta importancia tienen para la arquitectura los ornamentos.
menti que se aplican a los edificios; que luego a los diferentes tipos de construcción no se deben los me-
Desimi ornamenti, es bien conocido. En cuanto a los edificios sagrados, de hecho, especialmente en aquellos públicos oc-
corre utilizar habilidades y diligencia para adornarlos tanto como sea posible: ya que ellos son
hechos para la divinidad, mientras que los profanos están destinados solo a los hombres. Por lo tanto, es justo
que los segundos, cuyo rango es inferior, sean menos cuidados que los primeros, de rango superior, aunque
siendo ellos también provistos de sus propias partes ornamentales.
Lo que más considero público es la calle; ya que se presta al uso tanto de los
ciudadanos así como de los extranjeros. Pero dado que los viajes se realizan de dos maneras, por vía terrestre o por vía
de agua, será necesario tratar tanto de una como de la otra. Recuerde en este punto lo que se ha dicho
altra volta: una strada può essere militare o non militare; altra distinzione è da istituirsi tra una
calle que atraviesa una ciudad y una que atraviesa los campos.
Una carretera militar rural encuentra un importante adorno en el campo mismo en la
cuál es esa corre, si esta está bien cuidada y cultivada, con frecuentes villas y posadas, abundante de
productos y bellezas; y si aparecen ahora el mar, ahora las montañas, ahora un lago, ahora un río o
una fuente, ahora una roca o una llanura sin vegetación, ahora un bosque o un valle. Será
puro di effetto ornamentale il non essere la strada in ripida discesa o salita, né sporca, bensì tale
da presentarsi (si consenta l’espressione) deleitable, uniforme y bien amplia.
p. 365 Otro ornamento de notable importancia se tendrá si la carretera ofrece a los viajeros
ri frecuentes ocasiones de discutir sobre este o aquel tema, mejor si es elevado”. Alberti
aconseja seguir el ejemplo de los antiguos que construían admirables sepulcros en el campo, fi-
nanco vietando las sepulturas en la ciudad.
* * * Notas de lectura * * *
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p. 366 Y he aquí, entre tantas reliquias de cosas memorables, presentarse infinitas ocasiones para
evocar las hazañas de hombres excepcionales, aliviando así la fatiga del viaje con
la conversación y honrando la grandeza de la ciudad.
p. 367 Por eso tenían razón los antiguos. Por otro lado, no me parecen ni siquiera
reprobables los modernos, quienes entierran a los muertos en los lugares más sagrados de la ciudad; siempre que sin embargo
no los depongan dentro del templo donde se reúnen los grandes y magistrados a orar
delante del altar. Ya que en tal caso puede suceder que la pureza del sacrificio sea contaminada
nata dalle esalazioni pestilenziali della putrefazione. Molto más conveniente la costumbre de cremar
los cadáveres
Memento de los cementerios y las sepulturas: mira lo que dice Romano; pero también Assunto, que cita la
Jacobs: “Ed en base a esta concepción cuantitativa de la moral podemos darnos cuenta de la
difusión, cada vez más rápida y cada vez más perentoria, que en las ciudades modernas ha tenido en el ul-
timi decenni un costume di cui la Jacobs credo sia stata la prima a occuparsi nel suo studio urba-
nistico dedicado a las “Grandes Ciudades Americanas”; el deber social y cívico de ocultar la muerte,
considerada algo indecente de lo que no se debe hablar, como no se deben llevar los
signos; ya que recordar la muerte y la condición mortal de cada uno de nosotros sería inapropiado
tu falta de respeto por los demás, cuya felicidad es obligación esforzarse
fione e la città di Prometeo, Milano, 1984; p. 204-205). (Jane Jacobs, Vita e morte delle grandi
ciudad, Turín, 1969; p. 216.

Capítulo II
p. 367 Quien vuelve a propósito a decir algo que nos parece importante sobre los criterios concern...
nenti i sepolcri. Questi infatti non sono lungi dal doversi reputare opere pubbliche, perché sono
legados a la religión. Dice una ley: “donde se entierra el cuerpo de un hombre muerto el lugar sea
sacro”. Del pari noi affermiamo che la regolamentazione dei sepolcri è cosa che riguarda la reli-
gione. Poiché dunque la religione sta al di sopra di tutto, mi sembra opportuno parlare dei se-
polcri - pur concerniendo ellos el derecho de los individuos - antes de pasar a tratar de los edificios públicos-
blici profani.
Casi ningún pueblo hubo, por salvaje que fuera, que no sintiera la necesidad de hacer
uso de los sepulcros ...
p. 368 Consagraron los sepulcros al culto religioso teniendo -si no me equivoco- este propósito:
que la memoria del difunto no fuera solo confiada a la solidez de la construcción del terreno,
pero también defensa del temor de los dioses y de la religión, de manera que la tumba fuera también en-
tocable por la mano del hombre.
En resumen, todos los pueblos civilizados respetaron las tumbas.
p. 369 "Todos, o casi, aquellos que se dedicaron a ordenar bien su estado con justas
leyeron, se preocuparon de evitar que los funerales y sepulcros se hicieran con excesivo lujo.
Una especie de relato histórico sobre los sepulcros desde sus orígenes.

Capítulo III
p. 372 Ahora, dado que se aprueban los sepulcros de la antigüedad, diré que en algunos
de ellos se notan capillas, en otros pirámides, en otros columnas, en otros aún masas,
etc.; de estas partes, por lo tanto, se hablará ahora ...
* * * Notas de lectura * * *
38
Leon Battista Alberti, L'architettura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Edizioni il Polifilo, Milán 1989

Capítulo IV
p. 380 Y pasamos a las inscripciones, cuyo uso en la antigüedad tuvo aspectos múltiples
y variados. Ya que no solo los había en los sepulcros, sino también en los edificios sagrados y en las casas.
zioni privadas.
p. 381 Los epitafios pueden ser escritos - y en tal caso se les llama epígrafes - o bien rap-
preséntate mediante relieves o figuras
p. 383 Ya hemos hablado de las vías terrestres. Las vías fluviales tendrán los mismos ornamentos.
mentiras de las de tierra; y dado que tanto unas como otras deben estar dotadas de torres de vigilancia,
de estas horas se tratará.
Ya ha hablado de los caminos de tierra en el sentido de que se ha extendido sobre los sepulcros.

Capítulo V
p. 383 Las torres de vigilancia constituyen un ornamento de primaria importancia donde sea
no disloquen en los puntos adecuados y construyan en la forma apropiada. Y si bien no serán mucho iso-
entre ellos, ofrecerán ciertamente desde lejos un espectáculo imponente. Sin embargo, no me parece que...
miraré la manía, inválida hace unos doscientos años, de construir torres por todas partes, incluso en los pic-
coli centri [...]. Taluni, a questo proposito, sono dell’opinione che i cervelli umani mutino per
influenza de los astros. Hace trescientos o cuatrocientos años, por ejemplo, hubo un fervor religioso que
parecía que los hombres no tenían otra cosa que hacer que construir edificios de culto [...]. Y, además, no
¿Constatamos acaso que en toda Italia hay casi una competencia por la renovación? Grandes ciudades, que desde
niños hemos conocido construidas completamente en madera, ahora se han convertido en mármol.

Capítulo VI
p. 389 Ahora nos queda entrar en la ciudad. Pero dado que ciertas calles son mucho más importantes...
ti, sia dentro che fuori ciudad, de lo que su naturaleza conlleva - como es el caso de aquellas que con-
conducen a los templos, a las basílicas, a los lugares de espectáculo -, de ellos hablaremos entonces siempre en
primo luogo
p. 389-340 “Que las calles estén fuera de la ciudad o que estén dentro, el extremo, diría más bien el
punto de llegada, está constituido para las de tierra por la puerta y para las de mar por el puerto, si no
y vamos errados.
p. 340 Las puertas tendrán los mismos ornamentos que los arcos triunfales ...
En cuanto a las calles de la ciudad, las adornaremos perfectamente, además de un buen pavimento.
es una perfecta limpieza, dos filas de porticados de igual diseño, y de casas todas de una misma altura.
Las partes de la carretera que requieren adornos de manera particular son: el puente, el cruce, el ...
ro, el lugar para los espectáculos.
p. 395 "La posición más adecuada para construir un arco es el punto donde el camino desemboca"
en una plaza o en un foro; sobre todo si es la vía 'regia', como yo llamo la vía más importante
entre esas ciudades.

Capitolo VII
p. 399 Y pasamos a los lugares de espectáculo.
p. 400-402 Se se difunde sobre el origen y el significado de los espectáculos y sobre los diferentes géneros.
* * * Notas de lectura * * *
39
Leon Battista Alberti, L'architettura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Ediciones il Polifilo, Milán 1989

p. 403-413 Cómo se hacen los teatros, según el orden habitual de las seis partes constitutivas
del edificio.

Capitolo VIII
p. 414 Con esto terminamos el tratamiento de los teatros; ha llegado el momento de hablar del
circo y del anfiteatro”. Todos derivados del teatro.
p. 416 "Entre las obras públicas se cuentan también lugares de paseo, donde los jóvenes
se ejercitan en lanzamientos, saltos y el uso de armas, y los ancianos se rejuvenecen paseando, o
andando en carroza se son infirmos
... para que pudieran practicar fácilmente también cubiertos, se les añadían troncos-
que rodeaban toda el área.
p. 418 Los edificios hasta ahora tratados son aquellos que me han parecido 'públicos' en mayor medida.
rito, ya que en él tenían acceso libre sin discriminación tanto los plebeyos como los patricios.
Pero hay también algunas obras públicas que están abiertas solo a los ciudadanos más destacados.
devoli y a aquellos que tienen cargos públicos: como es el caso de la sede de los comicios y de la curia
o sede del senato. De tales edificios hablaremos ahora.

Capítulo IX
p. 418-425 Trata el tema introducido al final del Capítulo anterior.
p. 425 Me parece que ya he llevado a cabo casi todo lo que se refería
todos los ornamentos de las obras públicas. Se han tratado las obras sagradas, las obras profanas, los templos,
basilicas, los monumentos, las calles, los puertos, los trivios, los foros, los puentes, los arcos, los teatros, las pistas para los
corsos, las curias, los locales de reunión, los lugares para pasear y mucho más; así que nada más nos re-
esta es la que debemos considerar, a excepción de los baños termales.

Capítulo X
p. 425 No estoy aún del todo seguro si las termas son más bien una obra privada o
pública; y, por supuesto, por lo que se puede constatar, se trata de un género mixto tanto del uno y
del otro. Ya que en ellos hay muchos elementos extraídos de edificios privados, y muchos otros de
los públicos.

Libro IX - GLI ornamenti degli edifici privati

Capítulo I
p. 431 Se recordará que los edificios privados pueden ser de ciudad o de campo, y
che, entre estos últimos, hay varios que utilizan los menos favorecidos y aquellos pertenecientes
a los ricos.
Aprendemos que los hombres más sabios y ponderados de la antigüedad recomendaban vivamente
tú, así como en general en la vida pública y privada, también en la práctica arquitectónica, la moda-
razón y el ahorro; y pensaban que toda forma de lujo debería ser eliminada o mantenida a
freno de los ciudadanos.
p. 432 Con moderación, esas buenas generaciones informaron su conducta, tanto
pública que privada, mientras esto fuera posible por la permanencia de las buenas costumbres. A seguir-
para, ampliándose el imperio ...”
* * * Notas de lectura * * *
40
Leon Battista Alberti, L'architettura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Edizioni il Polifilo, Milán 1989

p. 432-433 “He hecho estos ejemplos con el fin de aclarar, en su contra, lo que ya en
precedencia se ha dicho: es bueno todo lo que es proporcional a su propia importancia. De hecho, si se
quiere aceptar un consejo, diré que es preferible para los ricos que falte algún elemento o-
namentale en sus hogares privados, en lugar de ser tachados de alguna manera de despilfarro por los
personas más frugales y sabias. Por otro lado, dado que todos estamos de acuerdo en que es bueno transmitir
ai posteri una fama di saggezza e anche di potenza - e a tal fine, come diceva Tucidide, faccia-
no construcciones grandes para parecer nosotros mismos grandes a los futuros; y dado que estamos acostumbrados a adornar las
nuestras casas, tanto por honrar a la patria y la familia, como por amor a la magnificencia -, la cosa me-
sin duda será conveniente asegurarse de que sean lo más decorosas posible esas
partes del edificio que más están en contacto con el público o deben resultar agradables a los huéspedes: co-
me es el caso de la fachada del vestíbulo etc. Así que como declaro reprobables a aquellos que pasan-
no il segno, penso tuttavia che siano da riprovare più quelli che, profondendo molte risorse, edi-
fican de tal manera que no pueden adornar sus obras, que aquellos que deciden gastar
algo más para los adornos.
Deja claro esto, de todos modos: quien quiera saber con exactitud en qué consiste re-
almente el ornamento de los edificios, debe entender que se obtiene y depende no ya de las grandes
gastos, pero sobre todo por la fuerza del ingenio. Nadie que sea sabio - creo - tendrá ni siquiera el
deseo de distanciarse del uso general al preparar su propia casa privada; más bien se cuidará de
dal suscitare invidia con l’ostentazione del lusso. Ma desidererà bensì, chi abbia senno, non es-
seré superado en nada por nadie en lo que respecta a la precisión de la construcción, a la
sabiduría y perspicacia; factores, estos, que ilustran maravillosamente la subdivisión y
la armonía del diseño, es decir, el género más importante y esencial de ornamentación.
La nota 15 dice: “La convención de los lineamientos es en esencia la organicidad y unicidad del diseño.
gno, la conexión necesaria de las líneas y los ángulos que establecen la estructura formal
de la obra
Sobre el tema tratado en este largo período por Alberti, es decir, la estética y la belleza de la ca-
se privado como conciencia y moral común de los ciudadanos y en relación con el rango de cada uno, ver
Romano.
p. 434 La reggia, y la casa de quien en una ciudad libre ejerce cargo senatorial - sea él
pretore o console -, debe ser la primera entre aquellas a las que se quiera conferir el máximo decoro.
Ya se ha aclarado cómo deben adornarse aquellas partes que en tales edificios están abiertas al público.
Aquí, en cambio, comenzaremos a tratar los adornos de aquellos que se destinan solo a usos privados.
... se ha visto que, entre los edificios públicos, los profanos deben ser inferiores en lo correcto
medir a los sagrados en cuanto a decoro, igualmente en nuestro caso las construcciones privadas deben
adaptarse de buena gana a ser superado por lo público en todo lo que respecta a la elegancia y la
riqueza de los ornamentos
p. 434-435 "Sin embargo, no se debe evitar de ninguna manera cualquier adorno insigne; será necesario"
más bien hacerles un lugar con extrema parsimonia, en los lugares más dignos, como joyas de una corona.
Riassumendo: “gli edifici sacri devono esser sistemati in modo tale che nulla manchi in essi di
cuánto contribuyen a la majestuosidad, a la admiración, a la belleza; los edificios privados, en cambio, deben
ser hechos de tal manera que no se les pueda quitar nada, porque todo está ligado a todo con insignia
decoro. Para todo lo demás, como por ejemplo en las construcciones públicas profanas, pienso que oc-
corra tenersi en una posición intermedia entre las dos mencionadas.

Capítulo II
p. 436 Ahora, dado que las viviendas privadas pueden ser de ciudad o no de ciudad, se...
minerà qué tipo de adornos se ajusta a cada tipo. Entre las viviendas urbanas y la villa hay,
* * * Notas de lectura * * *
41
Leon Battista Alberti,L’architettura, introduzione e note di Paolo Portoghesi, traduzione di Giovanni
Orlandi, Ediciones il Polifilo, Milán 1989

además de lo que hemos destacado en los libros anteriores, esta diferencia: en los ornamentos del-
las casas de la ciudad deben respirar un aire de severidad mucho mayor que en las villas; mientras que en estas
están admitidas todas las seducciones de la ligereza y del deleite. Otra diferencia: en la casa de la ciudad
es necesario regular muchos detalles teniendo en cuenta la conformación de los edificios cercanos, mientras
en la villa se comportan con mayor libertad.
p. 438 Hay un tipo de edificio privado que requiere al mismo tiempo el decoro de la
casa ciudadana y la placidez de la villa. Lo hemos dejado de lado en la discusión de los libros pre-
cedenti para reservarlo en este punto. Se trata de los jardines suburbanos, que en mi opinión no son
para nada que descuidar.
Dicen los médicos que se debe disfrutar de un aire lo más puro posible; y esto - hay que volver a
conocerlo - puede ser proporcionado por una villa situada en una posición elevada y aislada. Por otro lado, el
el desahogo de los asuntos y los deberes cívicos imponen que el jefe de familia esté presente en el foro,
en la curia, en los templos. Para hacer frente fácilmente a tales compromisos se necesita una casa en la ciudad; si-
no obstante, esta es inapropiada para los trabajos, esta para la salud [...]. Teniendo en cuenta todo esto, de-
remo que entre todas las construcciones de práctica utilidad la primera y más saludable es un jardín tal que al
al mismo tiempo no obstaculice las actividades relacionadas con la ciudad y sea inmune a las impurezas atmosféricas
che”.
p. 439 Es sin duda agradable la cercanía de la ciudad, y una posición retirada y
fácilmente alcanzable, donde se pueda hacer a placer todo lo que se desea. Una ciudad que
cina, una calle transitada y una plaga sonriente son factores que contribuyen a hacer un lugar
frequentato. Quivi la costruzione riuscirà piacevole si, al primo uscire dalla città, essa si offrirà
interamente a la mirada en su belleza, casi inspirando en aquellos que se dirigen a su
vuelta deleite y atracción. Por lo tanto, yo recomendaría una posición ligeramente elevada; además, la
La carretera que conduce al lugar debería elevarse poco a poco con una pendiente mínima, sí que los
los transeúntes no se darán cuenta, hasta que se den cuenta de que han hecho una subida por el mero hecho de que
encontrarse en un lugar elevado que domina las campañas circundantes. Ni podrá faltar
alrededor, por motivos tanto de deleite como de utilidad, extensiones de prados florecidos, campos bien soleados
tú, bosques umbrales y frescos, manantiales y arroyos limpísimos, espejos de agua donde bañarse, y
otras cosas más, mencionadas anteriormente sobre las villas.

Capítulo III
p. 440 Ora, poiché las partes de los edificios difieren notablemente entre sí tanto por na-
tura que por aspecto, ha llegado el momento de examinar todas estas diferencias, cuya descripción
en otro lugar lo hemos dejado de lado reservándolo para este punto.

Capítulo IV
p. 445 Además, no se pueden omitir algunos adornos que pueden ser utilizados.
en las viviendas privadas.
p. 447 En los alrededores donde uno se une con la esposa recomiendan pintar y-
exclusivamente formas humanas noblísimas y bellísimas: eso - dicen - tiene gran importancia para la
bontad del concepto y de la belleza de la futura prole.

Capítulo V
p. 449 Ahora podemos tratar sobre lo que habíamos prometido: los elementos de los que consta-
no todos los géneros de belleza y de ornamento, o, mejor aún, los elementos que surgen de
cada tipo de belleza.
* * * Notas de lectura * * *
42
Leon Battista Alberti,L’architettura, introduzione e note di Paolo Portoghesi, traduzione di Giovanni
Orlandi, Edizioni il Polifilo, Milán 1989

p. 450 Los mejores autores de la antigüedad nos enseñan, y lo hemos dicho en otro lugar, que
el edificio es como un organismo animal, y que para delinearlo es necesario imitar a la naturaleza.
p. 451 A los juicios sobre la belleza no supervisa ya la opinión individual,
bensì una facultad cognitiva innata de la mente [...]. En la configuración y en el aspecto de los
edificio se encuentra ciertamente una excelencia o perfección de la naturaleza que estimula el espíritu y es
de inmediato advertida. En esto, a mi parecer, consisten la forma, el decoro, la ligereza, etc.: quitando
o disminuyendo aquellas, pronto empeoran y desaparecen estas. Una vez convencidos de esto, no
se tendrán que gastar demasiadas palabras para examinar lo que se puede quitar, añadir, cambiar,
principalmente en las formas y en las figuras.
p. 452 De lo anterior se puede deducir - sin detenerse mucho en otras consideraciones-
zioni de este tipo - que tres son las leyes fundamentales sobre las que se basa por completo el método
che estamos investigando: el número[numerus: “nel senso di suddivisione e misura, e più pro-
primamente, como se aclara a continuación, en el sentido de la elección del número adecuado para los diferentes
membrature” (nota 12) , lo que nosotros llamaremos delimitaciónl'Alberti traduce el
terminación, usado en la redacción latina del De Statua, con el 'poner los términos' [...] Se extendió
a la arquitectura, estas categorías deberían indicar las características geométricas y las otti-
che dell’opera. L’Alberti considera lafinitiosinonimo di ‘proporzione’, ma non come rapporto
de dimensiones abstractas, de puras cantidades, pero como relación de líneas, de elementos arquitectónicos de-
finiti” (nota 13)] , y la colocación Cfr. la definición “collocatio ad situm et se-
dem partium pertinet”(IX, 7). L’Alberti considera la collocazione como una categoría con-
trollabile solo empíricamente, estrictamente ligado a la afinidad y destinado a regular las relaciones de
posición de los elementos arquitectónicos y la relación del edificio con el entorno” (nota 14)] . Ma
hay también una calidad que resulta de la conexión y la unión de todos estos elementos: en ella
brilla maravillosamente toda la forma de la belleza; y nosotros la llamaremos concinnitas diremos
che esta es verdaderamente nutrida por toda gracia y esplendor. Es tarea y disposición de la cocina
nitasl’ordinare según leyes precisas las partes que de otro modo por su propia naturaleza serían bien de-
se entre sí, de modo que su aspecto presente una concordancia recíproca.
p. 452-453 Por eso, cualquier cosa que percibamos a través de la vista, el oído o de otra manera
genere, de inmediato advertimos lo que responde a la concinnitas. Por instinto natural, de hecho, nosotros aspiramos
riamo al meglio, y al mejor nos acercamos con placer ...”. La concinnitas “... yo la llamo
compañera del alma y de la razón; tiene espacios vastísimos en los cuales aplicarse y afirmarse.
Abrazar toda la vida del hombre y sus leyes; preside toda la naturaleza [...]. Pero un fin
sí hecho no habría sido nunca alcanzado sin la simetría, pues en tal caso se perdería ese
acuerdo superior entre las partes que es necesario para ello parece influenciado por el concepto
L'Alberti
greco della[kalogathìa]e dà allaconcinnitasil significato di armonia cosmica” (nota 16) [...].
Una vez que se hayan adquirido suficientemente estos conceptos, podremos establecer lo siguiente.
La belleza es acuerdo y armonía de las partes en relación a un todo al cual están vinculadas.
condo un determinado número, delimitación, colocación, así como exige la laconicidad, es decir
la ley fundamental y más exacta de la naturaleza. La cual concinnitas es seguida cuanto más pueda
la bile de la arquitectura; es el medio por el cual esta última obtiene honor, mérito, autoridad, valor.
Todo lo que se ha dicho hasta ahora, nuestros antepasados lo habían aprendido de la observación de la na-
tura medesima [...]. Ed osservando ciò che avviene in natura circa la strutturazione
del organismo en su conjunto y en sus partes individuales, se dieron cuenta de que, desde sus orígenes, las
las proporciones según las cuales estaban constituidos los cuerpos no siempre eran iguales, de ahí que algunos
sconos delgados, otros más robustos, otros medianos; y notando que los edificios resultan diferentes entre sí por fines
e funciones - como se ha dicho en los libros anteriores -, comprendieron que había que construir mediante
diferenciaciones Dado que en la naturaleza la belleza también es multiplicidad, la arquitectura, que imita las
estructuras naturales tratando de captar y replicar su conicidad, se basa también en la mol-
* * * Notas de lectura * * *
43
Leon Battista Alberti, La arquitectura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Ediciones il Polifilo, Milán 1989

teplicità; pero tal multiplicidad admite una investigación analítica y es ordenable según clases o-
mogenee” (nota 17)].
p. 453-454 Siguiendo por tanto la naturaleza, descubrieron tres estilos aptos para adornar la casa, y dieron lo-
ro dei nomi [...]. Uno era más robusto, más adecuado para los esfuerzos y más duradero; y fue llamado dórico.
Otro, sutil y muy ligero; y se le llamó corintio. Luego el intermedio, que reunía
casi los dos mencionados, tuvo nombre iónico.
p. 454 Los principios que regulan la aplicación de los tres elementos fundamentales: "Acerca de la
número, primero de todo constataron que hay números pares e impares. Se sirvieron de los
uni e degli altri, ma in occasioni diverse. Ad imitazione della natura , infatti, non fecero mai in
número impar las estructuras del edificio, es decir, columnas, ángulos, etc.; ya que no existe animal
que se regge o se mueve sobre un número de pies impar ...
p. 454-456 Continúa sulnumerus, siempre citando a los antiguos y las correlaciones tradicionales entre
números y naturaleza del mundo al cosmos.
p. 456 Llamaremos delimitación a la correspondencia recíproca entre las líneas que definen
señalo las dimensiones. Tales líneas son: la longitud, el ancho, la altura. Las leyes de la delimita-
las observaciones se obtienen de la manera más conveniente a partir de la observación de aquellos objetos en los que está
Manifiestamente noto que la naturaleza se muestra a nosotros digna de consideración y admiración [...] es
absolutamente cierto que la naturaleza nunca discrepa de sí misma.
Ahora, esos números que tienen el poder de dar a los sonidos la laconcinnitas, la cual logra tanto
agradable al oído, son los mismos que pueden llenar de alegría los ojos y el alma nuestra.
p. 457 De todos estos números [los de la música] hacen uso apropiadamente los ar-
chitetti

Capítulo VI
p. 458 De todo esto hablaremos ahora. En primer lugar, se tratará de las áreas, las cuales tienen
dos dimensiones. Pueden ser cortas, largas, medianas. La más corta de todas es el área cuadrada,
cuyos lados son todos iguales entre sí en longitud, y cuyos ángulos son todos igualmente rectos. A que-
esta sigue inmediatamente el área dettasesquialtera ('una y media'); y después de esto - siempre entre
las áreas cortas - se enumera aquella sesquitertía ('una y un tercio'). Estos tres tipos de proporción,
los llamamos 'simples', por lo tanto se aplican a las áreas cortas. También tres se ajustan a las áreas
media. La mejor de las cuales es la doble; le sigue un área que se obtiene rad-
doppiando lasesquilatera, y se construye de la siguiente manera ...
p. 459 Resumiendo, hemos hablado: de las áreas cortas, donde las medidas son iguales entre
loro, o están entre ellos como dos está a tres, o como tres está a cuatro; de las áreas medias, en las cuales
las proporciones son de uno a dos, o de cuatro a nueve, o de nueve a dieciséis; finalmente de las áreas lun-
ghe, en los que son de uno a tres, de uno a cuatro, o de tres a ocho.
Las dimensiones completas de un cuerpo - si puedo decirlo así - se conectan de tres en tres en función de de-
terminati rapports numériques, tels qu'ils soient naturellement 'harmoniques' ou conçus selon cri-
teri esatti e precisi di diversa provenienza ...
p. 460 “De estos números, sobre los que nos hemos detenido, hacen uso los arquitectos; sin embargo,
combinándolos al azar, aunque en proporciones armónicas recíprocas. Así, quien quiera a e-
siempre erigir muros en un área cuya longitud es el doble del ancho, en tal caso deberá
uso de proporciones tales que componen un área de dimensiones una doble
del otro, no ya de proporciones triples. De la misma manera se regulará para un área triple ...
* * * Notas de lectura * * *
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Leon Battista Alberti, L’architettura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Ediciones il Polifilo, Milán 1989

Para la determinación de tales dimensiones hay también proporciones naturales particulares, las
cuales no se pueden definir mediante números, sino que deben extraerse con raíces y potencias...
p. 460-463 Continua.

Capítulo VII
p. 463 A este punto será apropiado aclarar la forma y la medida adoptadas por los anti-
quien en construir las columnas ...”.
p. 464 Resta da trattare de la colocación. Esta concierne al ambiente y la posición.
de las partes; y es más fácil darse cuenta cuando ha salido mal que aclarar cuál es la forma correcta
para obtenerla. De hecho, depende en gran parte de una facultad de juicio innata en el ánimo de
mano; y también se basa en gran parte en los principios de la delimitación ...
p. 466 Terminaremos en este punto nuestra discusión sobre la naturaleza de la belleza, sobre
partes de las que se compone, sobre la delimitación y sobre las relaciones numéricas a las que nuestros antepasados la in-
formarono.

Capítulo VIII
p. 466 Ahora se reunirán brevemente algunas advertencias fundamentales, a las que hay que atender.
tenerse como a leyes tanto en adornar como en embellecer cualquier edificio, como en toda la práctica ar-
chitettonica [...]. Puesto que, ante todo, se ha dicho que se deben evitar con todo cuidado todos los defectos consi-
estigmas en deformidades, para tal fin pondremos de relieve los peores de ellos. Algunos defectos derivan
del intelecto y del sentido, como en el acto de juzgar o de elegir; otros de la mano, como
en los trabajos materiales.

Se le atribuirá principalmente la culpa por elegir una zona insalubre para la construcción,
tranquila, estéril, infeliz, desagradable, maldecida y atormentada por males tanto manifiestos como ocultos
...”.
p. 467 Del pari es desaconsejable construir de tal manera que, aunque el edificio no sea
mal conducido en cuanto a los fundamentos, sin embargo no solo se siente en él la falta de los adornos-
menti, pero ni siquiera hay la mínima posibilidad de enriquecerlo con tales adornos y hacerlo más
elegante.
p. 469 Un defecto en verdad grave es el que cometen algunos incompetentes. Estos,
la ópera recién comenzada, la cubren toda de pinturas y de relieves ornamentales; de ahí se deduce que
Estos elementos de corta duración se deterioran antes de que la obra esté terminada.
a
p. 470 Repite la recomendación de hacer siempre modelos antes de emprender.
la obra de estudiarlos atentamente y de someterlos al examen de los expertos.

Capítulo IX
p. 470 Así, por lo tanto, se regula el hombre sensato: emprenderá el trabajo con preparación-
zione e diligenza; se informará sobre las características y la solidez del terreno en el que quiere
costruire la casa; dedurrà sia dai vecchi edifici, sia dagli usi e costumi locali, quali materiali -
piedras, arena, cal, maderas - disponibles en el lugar o importadas de otras zonas, tengan las propias-
ta necesarias para resistir a las inclemencias características del clima en el que se pretende construir; stabi-
se leerá la amplitud, la altura y la ordenación inicial de los cimientos y de la base. ...
* * * Notas de lectura * * *
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Leon Battista Alberti, L'architettura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Edizioni il Polifilo, Milán 1989

p. 471 Todos estos detalles, aunque su objetivo principal sea la solidez y la...
ticidad, sin embargo, son de tal importancia que, cuando se desatienden, conllevan a la entrega-
guenza gravi difetti de forma.
Aquellos que conciernen sobre todo a la elegancia del ornamento son los siguientes. ...
El ordenamiento en su conjunto se dispondrá de tal manera que las partes individuales no solo contribuyan
buscando una forma de embellecer todo el edificio, pero ni siquiera pueden estar cada uno por su cuenta
prioridad separada de las demás, sin perder por lo tanto su propio valor
Laconcinnitasalbertiana
no es la unión de partes autosuficientes sino la conexión necesaria de miembros que solo en la
nueva unidad adquiere pleno valor" (nota 3)] ”.
p. 472 Cada orden tendrá asignadas sus propias partes, de manera que no resulte desordenado.
de forma discontinua o confusa, pero dispuesto en los lugares que le son propios y congeniales
Su aspecto deberá ser tal que la mirada fluya, como disfrutando libremente,
a lo largo de marcos y recovecos, abarcando toda la apariencia de la obra, tanto en el interior como en el exterior,
a cada impresión agradable añadiendo otras de cosas iguales o diferentes; y el espectador,
pues después de haber mirado todo más de una vez con admiración, ¿no se considerará aún satisfecho?
sfatto de lo que ha visto sin haber dado una última mirada al alejarse; y por mucho que
ricerchi, en toda la obra no encontrará un solo detalle que no sea igual o correspondiente a
otros, y en todas sus proporciones correspondiente a la ligereza.

Capítulo X
p. 473 Sin embargo, para que el arquitecto pueda regularse de manera correcta y conveniente
en la preparación, en el acondicionamiento y en la ejecución de su obra, no puede descuidar los se-
guenti punti. Debe examinar la naturaleza del encargo que asume, qué obligaciones toma, qué
reputación desea tener, cuál es la magnitud del trabajo que lo espera, cuánta gloria, ganancia,
reconocimiento, cuánta fama en el futuro se adquirirá si se ejecuta su obra de la manera debida; y,
por el contrario, en el caso de que se disponga a hacerlo de manera torpe, imprudente o temeraria, a cuántas ri-
pruebas, a cuánta aversión se enfrenta, ofreciendo a todos los hombres un testimonio
cuál más elocuente, obvio, manifiesto y duradero no podría ser, que el propio estulticia.
La arquitectura es una gran empresa, que no todos pueden afrontar, es necesario estar provistos de
grande ingenio, de celo perseverante, de excelente cultura y de una larga práctica, y sobre todo de
mucha ponderación y agudo juicio, para poder dedicarse a la profesión de arquitecto. Giac-
ché en arquitectura la mayor gloria entre todas está en evaluar con recto juicio lo que sea de-
gno. Construir, de hecho, es una necesidad; construir de manera conveniente responde tanto a la necesidad
che alla utilidad; pero construir de manera que se obtenga la aprobación de los hombres de costumbres espléndidas
Didi, sin ser, por otra parte, reprochado por los hombres frugales, solo puede provenir de la habilidad de un...
tista dotto, saggio e giudizioso
p. 474 Por lo tanto, será necesario que la obra que se va a comenzar esté concebida con ingenio, y-
saminata con la experiencia, seleccionada con el juicio, ordenada con el sentido, perfeccionada con el arte.
Además, es deseable que el arquitecto se guíe de la misma manera que quien se dedica a los estudios literarios.
ri. Dado que nadie, en este campo, pensará que ha hecho lo suficiente hasta que no lo haya hecho.
leído y profundizado a los autores [...]. Igualmente el arquitecto, dondequiera que se encuentren obras universales-
mente estimadas y admiradas, las examinará con el máximo cuidado, hará el dibujo, las medidas
rà le proporzioni ...”.
p. 477 Entre las disciplinas, aquellas que son útiles para el arquitecto, de hecho, estrictamente necesarias
ríe, soy la pintura y la matemática; en cuanto a las otras no tiene mucha importancia si se es docto o
no
* * * Notas de lectura * * *
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Leon Battista Alberti, L'architettura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Ediciones il Polifilo, Milán 1989

Capítulo XI
p. 478 No quiero pasar por alto aquí un consejo importante para un arquitecto: no debes
prometer de tu iniciativa tu obra a todos aquellos que quieren construir, como lo hacen en una competición los
superficiales y aquellos que se someten a un deseo desmedido de gloria.
p. 479 Es, por lo tanto, una conducta sabia conservar la propia dignidad; a quién lo solicite
es suficiente ofrecer consejos sinceros y buenos diseños.
p. 480 Las construcciones de proporciones más grandes, debido a la brevedad de la vida u-
mana e por la vastedad misma de las obras, casi nunca podrán ser llevadas a cabo por quien
le concepciona. Pero quien le sucede, a causa de la ambición, desea absolutamente innovarlas en
alguna parte, y hacerse así un mérito; de donde sucede que se estropeen y se envíen a la ruina
edificios que otros habían comenzado bien. Creo que es necesario mantenerse fiel a las intenciones de
los autores, los cuales han sido sin duda fruto de una reflexión madura.

Libro X - la restauración de los edificios

Capítulo I
p. 482 Dado que en las páginas siguientes se dirá cómo reparar los defectos de los edificios,
occorre chiarire quali siano, e di che tipo, quei difetti che la mano dell’uomo può correggere”.
Los defectos de los edificios, sean públicos o privados, pueden ser casi congénitos y connatos.
rati, y provienen del arquitecto, es decir, derivar de causas externas. Algunos, además, con
La ingenio y el oficio pueden ser corregidos; otros son totalmente irreparables.
p. 482-483 "Los defectos de origen externo se pueden - en mi opinión - revisar"
con dificultad, tales son el número y su variedad [...] todo es vencido por el tiempo [...]. Se siente bien
cuánta fuerza tienen el sol ardiente, la sombra helada, las heladas, los vientos. Bajo su acción nosotros
vemos desmoronarse y desmenuzarse incluso las más duras piedras [...]. Luego están los daños provocados por el
hombres... ¡Perdido! A veces no puedo evitar rebelarme al ver cómo, a causa de la negligencia
- para no usar una apreciación más cruda: podría haber dicho avaricia - de algunos, vayan en ro-
vina monumentos que por su excelencia y esplendor fueron incluso ahorrados por el enemigo
barbaro e sfrenato; o tali che anche il tempo, tenace distruttore, li avrebbe agevolmente lasciati
durar en eterno. Se añadan las desgracias repentinamente: incendios, relámpagos, terremotos, violentos i-
inundaciones, y los numerosos accidentes extraordinarios, imprevisibles, impensables, provocados por la fuerza
prodigiosa de la naturaleza, y capaz de arruinar y perturbar de un día para otro cualquier bien
ordenada concepción arquitectónica.
p. 484 “Passeremo invece a trattare di quegli edifici che si possono realmente migliora-
re con restauri; y comenzaremos por los públicos. En este campo, el problema más importante es
más amplio está constituido por la ciudad, o mejor dicho - si es correcta la idea - por el entorno en el que se inserta la
ciudad. Si el arquitecto ha fundado la ciudad en una cierta localidad sin la necesaria precaución, puede
darse que esta presente algunos defectos que eliminar”. Defensa del enemigo, del clima desfavorable,
de la escasez de bienes de primera necesidad.

Capítulo II
p. 488 Luego es necesario remediar la posible falta de elementos de utilidad entonces
responsable ...".
Sobre todo el agua.
* * * Notas de lectura * * *
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Leon Battista Alberti, L'architettura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Edizioni il Polifilo, Milán 1989

Capítulo III
p. 492 “En cuanto al agua ...”
p. 494 De todo esto se infiere que el conocimiento de la naturaleza es realmente algo difícil.
es extremadamente incierta.

Capítulo IV
p. 494 Regresemos a nuestro tema. Las aguas ocultas se podrán identificar me-
diante indizi. ...

Capítulo V
p. 498 La excavación puede ser de dos tipos: en profundidad (pozo) o a lo largo (galería).
...”.

Capítulo VI
p. 500 Una vez descubierta el agua, no es bueno que se deje indiscriminadamente al
consumo de la gente; ...”.

Capítulo VII
p. 508 “Una vez que se haya descubierto y encontrado buena el agua ...”

Capítulo VIII
p. 517 Y pasamos a los cisternas. ...

Capítulo IX
p. 520 Pasemos ahora a otros temas. Se ha dicho que los agricultores necesitan de ci-
bo e di abiti, ...”.
No me corresponde hablar sobre estas precauciones en esta sede; sin embargo, la arquitectura puede en ciertos
casi proporcionar una útil contribución al trabajo del agricultor ...
p. 522 "Se ha hablado, por lo tanto, de los casos en los que las aguas están en exceso, y también, en parte,
dei casi in cui sono dannose con il loro movimento. Se qualcosa è stato tralasciato su questo ar-
gomento, hablaremos de ello en breve, tratando del río y del mar.

Capítulo X
p. 522 Ahora toca hablar de los medios con los que, de la manera más conveniente posible, se
procura de otras zonas aquellos productos que un ambiente no puede ofrecer por sí mismo a sus hombres. A que-
esto fine responden las vías de comunicación, como las carreteras, ...”. De tierra, de agua.

Capítulo XI
p. 526 Pasemos a los canales. ...

Capítulo XII
p. 529 “También se puede fortificar la playa del mar mediante diques ...”. El puerto.
* * * Notas de lectura * * *
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Leon Battista Alberti, L’architettura, introducción y notas de Paolo Portoghesi, traducción de Giovanni
Orlandi, Ediciones el Polifilo, Milán 1989

Capítulo XIII
p. 536 Pasemos ahora a tratar, con la mayor concisión posible, de los otros defectos de
entidades menores que pueden ser reparadas. En algunos lugares, la entrada del agua ha hecho que la zona
más cálida; ... ”.

Capitolo XIV
p. 540 Si luego se debe construir en un lugar excesivamente frío, se recurrirá al fuego.
co”. Camini.

Capítulo XV
p. 541 “Y puesto que hemos entrado en este tema ...”. Varios, incluso sobre las chinches.

Capítulo XVI
p. Volvamos a nuestro tema. Es sorprendente el hecho de que, si se recubren las paredes
del atrio de tejidos de lana, el ambiente resultará templado; si en cambio estos son de lino, este será
bastante fresco...”. Y así..., otros inconvenientes, también estructurales, y sus remedios hasta el final de la
capítulo a p. 551 y así del volumen.

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