Introducción
Mi portafolio de biodiversidad consiste en comprender y evidenciar la
importancia de la variedad de vida en los ecosistemas y en la Tierra,
desarrollar habilidades y actitudes para su conservación, involucrándome en
acciones que fomenten la sostenibilidad ambiental. Se busca que como
alumnos seamos capaces de identificar la diversidad genética, de especies y
de ecosistemas, relacionarlos con la salud del planeta y nuestro propio
bienestar.
Objetivos
Comprender la importancia de la biodiversidad, Entendiendo cómo la
diversidad biológica es fundamental para el funcionamiento de los ecosistemas,
la estabilidad de las tierras y la supervivencia humana.
Promover la conservación, Fomentar en los estudiantes una conciencia y un
compromiso con la protección de la biodiversidad, buscando medidas que
conduzcan a un futuro sostenible.
Identificar y describir la diversidad: Capacitar a los alumnos para reconocer
y describir la variedad de seres vivos en diferentes ecosistemas, así como su
diversidad genética.
Relacionar con la sostenibilidad: Desarrollar la habilidad de vincular la
biodiversidad con la sostenibilidad y la importancia de la preservación del
medio ambiente para asegurar los recursos para el futuro.
Acciones sustentables: Motivarnos a los estudiantes a desarrollar y participar
en acciones concretas dentro de su escuela o comunidad para mantener y
mejorar la biodiversidad local.
Analizar el impacto humano: Explicar el estado actual de la biodiversidad a
partir de la evidencia científica, incluyendo los efectos de la intervención
humana y el cambio climático.
La biodiversidad, o la variedad de vida en la Tierra, es fundamental para el
funcionamiento de los ecosistemas y el bienestar humano, pero está
amenazada por la destrucción del hábitat (principalmente por agricultura y
ganadería), el cambio climático, la sobreexplotación de recursos, la
contaminación y la introducción de especies invasoras. Estas amenazas, en su
mayoría causadas por la actividad humana, alteran los ecosistemas,
disminuyen la capacidad de la Tierra para proporcionar servicios vitales y
ponen en peligro el futuro del planeta.
Importancia de la Biodiversidad
Proporciona bienes y servicios esenciales:
La biodiversidad nos brinda alimentos, agua, medicinas, materiales de
construcción y energía.
Mantiene la salud de los ecosistemas:
Los ecosistemas saludables dependen de la interacción entre especies para
funciones como la polinización, la dispersión de semillas y el reciclaje de
nutrientes.
Estabiliza el planeta:
Una mayor biodiversidad puede ayudar a que los ecosistemas sean más
resilientes a los cambios y funcionen de manera más estable.
Influye en la salud humana:
La diversidad del suelo, por ejemplo, puede afectar la respuesta inmune
humana, y un ambiente rico en biodiversidad puede reducir la incidencia de
alergias.
Tipos de biodiversidad
A partir de los diferentes niveles de organización de la materia viva, se pueden
distinguir tres grandes tipos de biodiversidad: de especies, genética y de
ecosistemas.
Biodiversidad de especies. Se refiere a la cantidad de especies
diferentes que habitan en una determinada región. Algunos ecosistemas,
como las selvas o las praderas, pueden alojar un gran número de
especies distintas, debido a las características favorables del ambiente.
En cambio, en entornos más hostiles, como los desiertos o las regiones
del ártico, son pocas las especies que logran sobrevivir.
Biodiversidad genética. Se refiere al conjunto de variantes posibles en
los genes de los individuos de una misma especie. Estas variantes
genéticas, conocidas como “alelos”, determinan características
ligeramente distintas entre los individuos. Por ejemplo, el tamaño o el
color de las plumas.
Biodiversidad de ecosistemas. Se refiere a los diferentes hábitats que
existen en una determinada región. Por ejemplo, México tiene una gran
diversidad de ecosistemas: matorrales, pastizales, selvas secas y
húmedas, bosques templados y bosques nublados.
Principales Amenazas a la Biodiversidad
Pérdida y fragmentación del hábitat:
La expansión de la agricultura, la ganadería, la minería y la urbanización
destruyen y dividen los hábitats naturales, dejando a las especies sin hogar y
sin capacidad de moverse y reproducirse.
Cambio climático:
El aumento de las temperaturas y la alteración de los patrones climáticos
afectan la distribución de las especies, los ciclos de vida y los ecosistemas,
llevando a la disminución de poblaciones.
Sobreexplotación de recursos:
La extracción excesiva de peces, árboles y otros recursos naturales a un ritmo
mayor que su capacidad de reproducción agota las poblaciones y puede llevar
a su extinción.
Contaminación:
Los productos químicos, los plásticos, los metales pesados y otros
contaminantes afectan el aire, el agua y el suelo, dañando la vida silvestre y los
ecosistemas.
Especies invasoras:
La introducción de especies foráneas en nuevos ecosistemas puede
desequilibrar las comunidades nativas al competir por recursos, depredar o
transmitir enfermedades, desplazando a las especies locales.
Amenazas a la biodiversidad
Las actividades humanas han generado una pérdida cada vez más rápida
de biodiversidad. La variedad de especies, genética y de ecosistemas ha ido
descendiendo a lo largo del tiempo a causa de la transformación y el deterioro
del medio ambiente.
Las principales amenazas a la biodiversidad son:
Agricultura y ganadería. El uso intensivo del suelo modifica y destruye
los hábitats naturales de numerosas especies. Además, la aplicación de
agrotóxicos impacta directamente sobre la fauna y flora local.
Sobreexplotación. Consiste en la extracción indiscriminada de árboles,
peces, animales de caza y otras especies de interés comercial, a una
velocidad mayor de lo que se reproduce la población. De este modo, el
número de individuos se reduce cada vez más y la especie puede entrar
en peligro de extinción.
Alteración de los flujos de agua. Las actividades de dragado,
canalización de los ríos, relleno de tierras húmedas y otras formas de
modificar los cursos de agua alteran significativamente el hábitat de las
especies nativas.
Contaminación. Muchas actividades humanas producen sustancias
químicas que acaban incorporándose al ambiente (ya sea el aire, el
agua o el suelo). Algunos contaminantes han afectado la capa de
ozono y, en consecuencia, contribuyen al calentamiento global. Por otro
lado, la contaminación del agua y los suelos afecta directamente el
desarrollo natural de especies animales y vegetales.
Minería. La destrucción de los suelos debido a la minería a cielo abierto
lleva a la contaminación de las aguas superficiales con
los metales extraídos o las sustancias utilizadas para extraerlos. Esta
actividad produce grandes transformaciones en los ecosistemas.
Especies invasoras. La introducción accidental de especies en
ecosistemas lejanos provoca que estas invadan nichos de especies
nativas, provocando un desbalance biológico.
Pérdida de biodiversidad
La pérdida de biodiversidad tiene un gran impacto en la naturaleza,
porque causa un desequilibrio en los ecosistemas. Las principales
consecuencias de la pérdida de biodiversidad son:
Cambio climático. El deterioro de los ecosistemas, junto con la
liberación de agentes contaminantes, causa una acumulación de gases
de efecto invernadero en la atmósfera. Esto provoca que el planeta
aumente su temperatura año a año. Como consecuencia, se producen
lluvias intensas, inundaciones, sequías prolongadas y temperaturas
extremas.
Propagación de enfermedades. La modificación de los ecosistemas a
causa de la introducción de especies invasoras (que compiten o
depredan a las especies nativas) puede impactar directamente en la
salud de las personas. Además de alterar las cadenas tróficas, a
menudo las especies invasoras transmiten enfermedades que afectan a
los seres humanos y a otros seres vivos locales.
Extinción de especies. La destrucción del hábitat puede llevar a la
extinción de algunas especies, debido a la reducción abrupta de las
poblaciones.
Cómo proteger la biodiversidad?
La protección de la biodiversidad es una tarea muy importante que implica
esfuerzos por preservar especies en peligro de extinción y evitar que otras se
vean amenazadas.
Las acciones más urgentes para proteger la biodiversidad son:
Medidas regulatorias. Utilizar leyes, regulaciones y procedimientos
administrativos para dosificar las actividades de explotación económica
que tienen un alto impacto ambiental (la deforestación, la minería,
la agricultura y la ganadería extensivas).
Consumo responsable. Fomentar la reutilización y el reciclaje como
parte de una forma de vida más amigable con el planeta. Promover la
conciencia social en evitar arrojar los residuos plásticos y químicos en el
hábitat de los demás seres vivos.
Energía sustentable. Invertir en formas de energía limpias y renovables
(como la energía solar) que tengan un menor costo ecológico y no
amenacen la biodiversidad.
Control de especies exóticas invasoras. Establecer regulaciones
firmes del traslado de especies animales y vegetales, para impedir la
introducción accidental de especies en hábitats en los que puedan
convertirse en una plaga.
Protección de fauna silvestre. Controlar actividades como la pesca y la
cacería indiscriminada de especies protegidas. Al mismo tiempo, invertir
en la labor proteccionista de las organizaciones que buscan criarlas y
reintroducirlas a su hábitat natural.
Relación entre biodiversidad y evolución
La biodiversidad de especies es el resultado de la evolución biológica. Es
decir, es el proceso de cambio y adaptación al entorno de los seres vivos. La
gran biodiversidad actual se originó a partir de especies que vivieron en el
pasado y que fueron modificándose, conforme cambiaban las condiciones
ambientales.
Charles Darwin, naturalista inglés, fue quien propuso la selección
natural como principal mecanismo de evolución de los organismos.
Según su teoría, las especies compiten entre sí por la supervivencia, de modo
que los individuos más exitosos son los que se reproducen más y, por lo tanto,
heredan las características que les permiten adaptarse mejor al ambiente.
En sus viajes por el continente americano, Darwin estudió en detalle algunas
especies de aves de las Islas Galápagos. Descubrió que los ejemplares que
vivían en las islas eran muy semejantes a los de tierra firme, pero con
modificaciones particulares en la forma de sus picos. Esto evidenciaba una
adaptación a distintos nichos de alimentación, por ejemplo, picos largos para
sacar gusanos de la madera y picos robustos y cortos para abrir semillas.
Sin embargo, todos tenían rasgos comunes que evidenciaban su origen
compartido. Esto le permitió llegar a la conclusión de que alguna vez habían
pertenecido a la misma especie, pero que con el pasar del tiempo, la
adaptación y la especialización de sus dietas, pasaron a ser dos especies
nuevas, aumentando así la biodiversidad de la región.
Ejemplos de biodiversidad
Algunos ecosistemas alojan una gran cantidad de especies y, por lo tanto, son
considerados hábitats con una gran biodiversidad. Algunos ejemplos son:
La Amazonía. Es considerada la región geográfica más biodiversa del
mundo. En ella residen cientos de especies de aves, anfibios, reptiles,
mamíferos, peces y plantas. Se estima que hay más de 390.000
millones de árboles en todo el Amazonas.
Arrecifes de coral. Son comunidades marinas cercanas a la costa, en
donde vive una gran diversidad de especies de algas, animales
invertebrados y peces. Son ecosistemas propios de las regiones
cercanas a los trópicos. Una de las barreras de coral más conocidas es
el Arrecife Mesoamericano, que se extiende a través de las aguas
territoriales de Belice, Guatemala, Honduras y México.
Humedales. Son áreas terrestres saturadas de agua de forma
permanente o casi permanente. Comprenden a las turberas, las
marimbas, los manglares, entre otros. Se consideran ricos reservorios
de biodiversidad, debido a que el 40 % de las especies animales y
vegetales viven en humedales.
Estos son 12 de los animales más amenazados de la Tierra y que podrían
desaparecer en los próximos años.
El Chimpancé
Los altos niveles de caza furtiva, las enfermedades infecciosas, el rápido
crecimiento de las poblaciones humanas en el África subsahariana, la llegada
de la agricultura industrial (que requiere la tala de bosques) y pérdida de hábitat
y su calidad causada por la expansión de las actividades humanas, ha
provocado una reducción significativa de la población en los últimos 20 a 30
años que se prevé continúe durante los próximos 40 años. La reducción
máxima de la población desde 1975 hasta 2050 superará el 50%, de ahí a que
se considere un animal en peligro de extinción. La fruta constituye
aproximadamente la mitad de la dieta de los chimpancés, generalmente
complementada con vegetación herbácea terrestre, hojas, tallos, semillas,
flores, corteza, médula, miel, hongos, resina, huevos y presas animales como
insectos y mamíferos de tamaño mediano. Son los más carnívoros de los
grandes simios.
El Tigre
Catalogado como en peligro de extinción, el tigre es una de las especies que
ha registrado una disminución en su población a lo largo del período de un
periodo de 30 años en al menos nueve de los 13 países que tenían
subpoblaciones de tigres existentes al comienzo del período de evaluación. Los
cerdos salvajes y los ciervos de varias especies son los dos tipos de presas
que constituyen la mayor parte de la dieta del tigre. Cuando se agotan las
grandes poblaciones de presas, optan por las aves, los peces, los roedores o
los insectos. Las subpoblaciones de tigres existentes se encuentran en los
bosques tropicales, subtropicales y templados del sur y sureste de Asia y en los
bosques templados de hoja perenne de Rusia y China. Los tigres son
generalistas del hábitat y se han adaptado a diversos hábitats, incluidos los
bosques lluviosos ecuatoriales y los manglares en la India y Sumatra.
La ballena azul
Esta especie ha registrado una reducción en los últimos años del 8% (pasando
del 89% al 97%), lo que supone que esté en peligro crítico de extinción. Hay
que destacar la reducción masiva de la antigua población antártica de ballenas
azules. Las ballenas azules se alimentan casi exclusivamente de pequeños
crustáceos. En cuanto a los patrones migratorios de las ballenas, algunas
especies pueden residir todo el año en hábitats de alta productividad, mientras
que otras emprenden largas migraciones desde aguas tropicales a áreas de
alimentación en latitudes altas.
El Lémur
En la actualidad, hay más de 80 especies de lémures en peligro crítico o en
peligro de extinción, y más de 30 en una situación vulnerable. Entre ellos el
lemur dorado o el de cola anillada. La principal causa de su extinción es la
pérdida de hábitat como consecuencia de la agricultura de tala y la quema de
bambú, que supone una importante fuente de alimento para estas especies. La
caza también es otro de los motivos de la disminución de estos animales.
La vaquita marina
Ubicada únicamente en el norte del Golfo de California, en México, esta
especie está en peligro crítico de extinción porque se estima, entre otras cosas,
que la población total es de alrededor de 10. La vaquita, que vive en un
ambiente marino de menos de 50 metros de profundidad, se alimenta de una
variedad de peces, calamares y crustáceos.
El rinoceronte de Sumatra
Esta especie está catalogada como en peligro crítico de extinción debido a la
disminuciones severas de más del 80% durante tres generaciones, además de
una disminución continua de al menos un 30% en 10 años y tan solo 250
rinocerontes adultos de este tipo. Se estima que en 60 años la probabilidad de
extinción del rinoceronte de Sumatra es del 90%. Entre las causas de su
desaparición está la caza furtiva y la pérdida de hábitat. Es una especie que
habita en el bosque tropical, suelen encontrarse principalmente en áreas
montañosas cercanas a las fuentes de agua y se mueven dependiendo de la
estación del año.
El gorila occidental
A pesar de su abundancia y su amplio rango geográfico, los gorilas
occidentales están en peligro crítico de extinción por una reducción de la
población de más del 80% en tres generaciones. Todo como consecuencia de
la caza ilegal, las enfermedades y la pérdida de hábitat. Se prevé que la
reducción en la población de gorilas occidentales supere el 80% en tres
generaciones hasta 2071 por, además, aumentará la escala de conversión de
hábitat a la agricultura industrial y los efectos del cambio climático. Los gorilas
occidentales son diurnos y semiterrestres. Construyen nidos para dormir todas
las noches, generalmente en el suelo, pero a veces en los árboles.
El pangolín
Existen distintos tipos de pangolín en peligro de extinción, como el de la India o
el de China. Las poblaciones de esta especie pueden disminuir en un 50 % en
el futuro durante un período de tres generaciones (desde 2019 a 2043) debido
a la sobreexplotación. Este animal está destinado al consumo local en la mayor
parte de su área de distribución y cada vez más dirigido al tráfico internacional,
principalmente sus escamas, a mercados extranjeros, principalmente China.
Parece haber habido un cambio en la atención del tráfico hacia esta especie.
Los cambios en la aplicación de la ley al nivel necesario para evitar la
sobreexplotación de la especie no ocurran dentro de tres generaciones, y
actualmente los esfuerzos de reducción de la demanda en países
consumidores clave de productos de pangolín asiático y los derivados están
siendo efectivos, lo que teóricamente podría conducir a una reducción en la
captura.
El mono tití
Este animal está en peligro crítico de extinción, ya que se estima que se ha
producido una reducción de la población de más del 80% en los últimos 25
años. Los motivos: la deforestación masiva del hábitat preferido de esta
especie como resultado del aumento de la presión demográfica humana, y la
intensificación de las actividades agrícolas. Se trata de una especie monógama
que vive en pequeños grupos familiares y que se alimenta, principalmente, de
frutas e insectos.
El elefante africano
Este animal está en peligro crítico de extinción. El análisis de las estimaciones
realizadas en 161 localidades en todo el rango de la especie indica una
reducción de más del 80% de la población continental en las últimas tres
generaciones (93 años), algo que se considera probablemente irreversible. Las
principales causas de la reducción de la población de este tipo de elefantes
están la pérdida de hábitat debido a la expansión de la población humana.
El lobo rojo
Aunque se extinguió en estado salvaje en 1980, fue reintroducido por el
Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos (USFWS) en 1987 en
el este de Carolina del Norte. A principios de la década de 2000, la población
total dentro del área de reintroducción incluía más de 150 animales. Para 2016,
el USFWS comenzó a restringir el esfuerzo de reintroducción a tierras públicas
federales en el condado continental de Dare, Carolina del Norte. Esta área no
puede soportar más de 20 a 30 lobos. Si se finaliza tal restricción, los lobos que
viven fuera de esta área probablemente recibirán poca o ninguna protección
federal o serán capturados y la mortalidad causada por humanos es una de las
principales amenazas para la persistencia de la especie en la naturaleza.
El hámster común
Esta especie está catalogada como en peligro crítico de extinción por,
principalmente, la disminución de un 50% anual de su tasa de reproducción. Un
descenso que se prevé que continúe, pudiendo hacer que este animal
desaparezca en los próximos 17 años. El rango del hámster común ha
disminuido en casi todos los países europeos y también en Rusia. Su hábitat
original es la estepa y los pastizales fértiles, pero se ha extendido con éxito a
una variedad de hábitats que incluyen prados, tierras de cultivo (especialmente
cereales) y bordes de los campos y de los caminos, además de áreas de
barbecho con matorrales en granjas. Se encuentran también con bastante
frecuencia en jardines y huertos. Su dieta consiste principalmente en las partes
verdes de plantas y semillas, complementada con invertebrados y,
ocasionalmente, pequeños vertebrados.
La biodiversidad impacta nuestra vida diaria porque nos provee de alimentos,
agua, medicinas, fibras y materias primas para construir y vestirnos. Además,
sustenta la salud del planeta a través de servicios ecosistémicos como la
regulación del aire, la calidad del agua, la polinización y la fertilidad del
suelo. Incluso, la riqueza natural de la biodiversidad impulsa el turismo y
genera oportunidades económicas, haciendo que nuestra vida en la Tierra sea
posible y próspera.
Las propuestas para conservar la biodiversidad incluyen establecer áreas
protegidas (como en la meta 30x30), restaurar ecosistemas (reforestación,
corredores verdes), promover prácticas sostenibles (agricultura, energía, agua),
y fomentar el consumo responsable (productos locales, reciclaje, reducción de
residuos). A nivel individual, acciones como evitar la basura, no liberar especies
exóticas, y apoyar a comunidades locales y ONGs son cruciales.
Propuestas a gran escala:
Meta 30x30:
Un compromiso mundial para proteger el 30% de las áreas terrestres y
acuáticas del planeta para 2030.
Infraestructura verde:
Invertir en infraestructura que favorezca la biodiversidad urbana, como
corredores ecológicos y la incorporación de vegetación nativa.
Restauración de hábitats:
Proyectos de reforestación, protección de humedales y restauración de
ecosistemas naturales para su recuperación.
Soporte a comunidades indígenas:
Apoyar a pueblos y comunidades que resguardan importantes focos de
biodiversidad.
Acciones prácticas para empresas y gobiernos:
Sistemas de producción sostenible:
Fomentar la producción de alimentos, materiales y energía de manera
sostenible y con menor impacto ambiental.
Gestión integrada del fuego:
Implementar estrategias para prevenir y combatir incendios forestales,
incluyendo la creación de barreras naturales y la formación de comunidades.
Legislación y fiscalización:
Exigir a los gobernantes que cumplan y mejoren las leyes y los sistemas de
conservación de la biodiversidad.
Acciones ciudadanas:
Reducción de residuos:
Evitar generar basura, reciclar materiales (plástico, papel, vidrio), y reutilizar
objetos.
Consumo responsable:
Adquirir solo lo necesario, elegir productos con empaques reciclables, y
consumir alimentos orgánicos y de temporada.
Ahorro de recursos:
Reducir el consumo de agua y energía, desenchufar aparatos electrónicos y
reparar fugas.
Manejo de impactos en la naturaleza:
No dejar basura, no hacer fogatas, evitar llevarse seres vivos, y no liberar
especies exóticas.
Participación y voluntariado:
Apoyar ONGs ambientales, participar en actividades de repoblación y limpieza,
e involucrarse en la creación de áreas verdes.