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Influencias en el Pensamiento de Marx

Escrito para estudio sobre las teorías marxistas aprobado por profesor de ciencias políticas de nivel secundario

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2025

Karl Marx nació en 1818 en Tréveris, Prusia occidental, en el seno de una familia judía de clase media. Estudió en las universidades
de Bonn, Berlín y Jena, doctorándose en filosofía por esta última en 1841.

En su juventud Marx participará en los intensos debates de la tradición filosófica alemana, sin embargo, el contexto de
consolidación de la sociedad industrial moderna y su peculiar perspectiva crítica, lo llevará a plantearse nuevas preguntas y nuevos
métodos de análisis. Así, se alejará de esta perspectiva filosófica para sumergirse en la interpelación de la nueva sociedad y del
proceso histórico que la había hecho posible. Testigo de las injusticias del capitalismo y de la complejidad de esta particular forma
de sociedad, pero también atravesado por las características de la Modernidad (siendo él mismo un pensador moderno), es que
desarrollará un inmenso programa de investigación que abarcará las grandes dimensiones de la vida social, política, económica y
filosófica de la era industrial. Alejado ya de sus inicios académicos, pero aferrado a la idea de la ciencia moderna, es que asumirá
el compromiso político de desentrañar el
funcionamiento del nuevo orden social y desarrollar
pistas que permitan construir las condiciones para su
transformación.

Entabló una duradera amistad con Friedrich Engels,


que se plasmaría en la estrecha colaboración
intelectual y política de ambos. Fue expulsado de
Francia en 1845 y se refugió en Bruselas; por fin, tras
una breve estancia en Colonia para apoyar las
tendencias radicales presentes en la Revolución
alemana de 1848, pasó a llevar una vida más estable
en Londres, en donde desarrolló desde 1849 la mayor
parte de su obra escrita. Su dedicación a la causa del
socialismo le hizo sufrir grandes dificultades
materiales, superadas gracias a la ayuda económica
de Engels.

Como hemos dicho, la obra de Marx forma parte de un proyecto de investigación muy grande y complejo, que fue pasando por
distintas etapas y niveles de profundidad en su análisis. Es por ello que para hacer más fácil su abordaje, lo ordenaremos en función
de las grandes influencias que impregnaron su pensamiento y posibilitaron formular su perspectiva histórica y política del mundo.
Ellas son:

Influencia política Influencia filosófica Influencia económica

Economía política
Socialismo Utópico Filosofía hegeliana inglesa

Estas tres grandes influencias constituyen el mapa de referentes, de antecedentes, las lecturas obligatorias de época con las cuales
Marx discutió y confrontó, y que también alimentaron su posición, para así elaborar su perspectiva, su propia concepción del
mundo.

Influencia filosófica y concepción materialista de la Historia


Desde el punto de vista filosófico, su mayor influencia la recibirá de la filosofía hegeliana. Alemania tenía una gran tradición en
producción filosófica, de hecho Marx se doctoró en esa disciplina y toda su obra estará atravesada por la posición que construye
en base a ella y en la cual anclará toda su visión del mundo y de la historia. Existe una tendencia en cierta literatura a dividir la
producción de Marx en aquella que se denomina “el joven Marx o el Marx filosófico” y el “Marx adulto o el Marx del Capital”.
Pero, en realidad, esa división tiende a diluir la profundidad y la complejidad del análisis marxiano, quien jamás abandona, ni
siquiera en sus escritos más económicos, la perspectiva filosófica. De hecho, no es posible pensar la economía sin anclarla en una
concepción de sociedad, y por lo tanto en una dimensión radicalmente filosófica.

Ahora bien, Marx desarrolla su concepción filosófica discutiendo con Hegel, referente ineludible en la materia. Y con él discute
fundamentalmente la concepción acerca del desarrollo de la historia.
Hegel, en su posición idealista considera que son las ideas, la conciencia, las representaciones, las que conducen, las que
determinan la realidad. El punto de partida para pensar el desarrollo de la historia son las ideas que luego se cristalizan, se plasman,
producen formas organizativas en la vida social. Se concretan guiando las formas en las que los seres humanos organizan su vida.
Por lo tanto, desde esta perspectiva son las ideas las que determinan el ser, y es en la dimensión del ser donde surgen
contradicciones que hacen surgir nuevas ideas, que van a influir en la conciencia para luego modificar la realidad. Es un proceso
espiralado, de trasformaciones constantes y permanentes entre las ideas y el ser.

En contraste con lo que plantea la filosofía idealista, que considera que los cambios se producen en el plano de las ideas, Marx
afirmará que la filosofía debe ser plasmada en lo real, que haciendo críticas filosóficas no se cambia la realidad. Ésta se transforma
en la medida en que se producen en ella las modificaciones y los cambios concretos. Dirá entonces que son las condiciones
materiales las que requieren ser modificadas, que no alcanza, no es suficiente con la reflexión teórica y la crítica intelectual. El
punto de partida para pensar la historia es, entonces, el ser humano como ser social, las personas concretas, que crean su mundo
material y simbólico, y que en las relaciones que tejen con otros/as van construyendo las ideas.

Marx criticó el idealismo de Hegel, pero adoptó, aunque modificándolo,


su pensamiento dialéctico. Según Hegel, la historia podía estudiarse “Mi método dialéctico no sólo es
como una sucesión de épocas donde se establecían relaciones
intersubjetivas específicas. En base a la crítica y la negación de las ideas
en su base distinto del método de
de cada una, nacía una época nueva y más compleja. A diferencia de Hegel, sino que es directamente su
Hegel, Marx explica el conflicto, no abstractamente, sino en términos reverso. Para Hegel, el proceso del
de relaciones sociales concretas y específicas. Considera al sistema
capitalista en su totalidad como basado en principios y tendencias
pensamiento, al que él convierte
antagónicos: existen contradicciones entre el carácter social de la incluso, bajo el nombre de idea, en
producción y la institución de la propiedad privada, o entre el sujeto con vida propia, es el
crecimiento de las fuerzas productivas y las relaciones de producción
existentes; entre producción para uso y para beneficio; entre
demiurgo [principio creador] de lo
producción y consumo y más. Para él, estos principios antagónicos real, y lo real su simple apariencia.
tienen sus raíces en relaciones sociales concretas (objetivas), y su Para mí, por el contrario, lo ideal
razonamiento dialectico es, por lo tanto, opuesto al sistema de Hegel,
basado en las ideas. Por lo tanto, para Marx, además de material la
no es más que lo material
realidad es dialéctica, es decir, está en permanente cambio o devenir, transpuesto y traducido en la
y evoluciona por contradicciones (conflicto o enfrentamiento); esta cabeza del hombre”
idea, en términos de teoría política implica comprender que las
distintas construcciones sociales son consecuencia del conflicto entre (Marx, El Capital, Tomo I, 1873)
clases sociales antagónicas.

En síntesis, para Marx las premisas de toda historia humana son las acciones y las condiciones concretas con las que se encuentran
las personas. Para vivir y seguir viviendo, los individuos deben satisfacer determinadas necesidades básicas. Las acciones que las
personas realizan están condicionadas por el contexto natural, social, temporal y espacial en el que se desarrolla su existencia. Las
formas en que los hombres satisfacen sus necesidades, cómo producen y qué relaciones establecen entre sí y con su medio pueden
comprobarse directamente, mediante la investigación empírica. A lo largo de este proceso de satisfacción de sus necesidades, las
personas establecen relaciones sociales con otros hombres y con su entorno. Estas relaciones son independientes de las
voluntades individuales, son objetivas, no son elegidas por las personas, existen y son anteriores a ellas, son históricas, y a su vez
son el resultado de la actividad de otros hombres que los precedieron.

Tanto las relaciones jurídicas como las formas de Estado no pueden comprenderse por sí mismas ni por la evolución general del
espíritu humano, sino que tienen sus raíces en las condiciones materiales de existencia, esto es, en las fuerzas productivas (los
instrumentos tecnológicos del trabajo, las destrezas laborales), y en las relaciones sociales de producción (los vínculos sociales
que se establecían entre los seres humanos para producir y reproducir su vida material y cultural, y que, en el modo de producción
capitalista, expresaban la contradicción antagónica entre los propietarios de los medios de producción y los de fuerza de trabajo).

Así, las causas de todas las transformaciones históricas no se encuentran en los cambios de las ideas de los hombres, ni son
primeramente cambios políticos, sino que giran en torno a procesos socio-económicos y tecnológicos. Las fuerzas productivas y
las relaciones de producción determinan el modo de producción de una época dada, y se desenvuelven en lo que Marx denomina
estructura de la sociedad. Todas las demás cuestiones tanto ideológicas (cosmovisiones, cultura) como políticas (leyes,
instituciones de gobierno y poder coercitivo o “espada”), pertenecían al ámbito de la superestructura ideológico-política, la cual
era condicionada por y se encontraba al servicio de las necesidades de reproducción de la estructura material económica.
“En la producción social de su vida, los hombres entran en determinadas relaciones
necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción que
corresponden a una determinada fase de desarrollo de sus fuerzas productivas
materiales. El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura
económica de la sociedad, la base real sobre la que se levanta la superestructura
jurídica y política y a la que corresponden determinadas formas de la conciencia
social. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida
social, política e intelectual en general. No es la conciencia del hombre la que
determina su ser, sino, por el contrario, es su ser social el que determina su
conciencia”
(Marx, Contribución a la crítica de la economía política, 1859)

Influencia política
La primera expresión que será central en la construcción de la perspectiva marxista es el socialismo utópico. Esta teoría que se
desarrolla fundamentalmente en Francia, se expandió significativamente durante los primeros años del siglo XIX, siendo la primera
expresión teórica capaz de identificar las grandes tensiones y conflictos que atraviesan a la sociedad capitalista. Los utópicos
identifican en una sociedad capitalista recientemente consolidada lo que tempranamente queda en evidencia: las miserables
condiciones de vida del mundo del trabajo y sus primeras manifestaciones de descontento público, los paros, enfrentamientos,
tensiones en las fábricas. Sus referentes principales (Fourier, Owen, Proudhon, Saint-Simon) dan cuenta de una nueva
conflictividad, aquella que se producía entre el capital y el trabajo, como consecuencia de las indignas condiciones de trabajo y de
vida: salarios miserables, condiciones de subsistencia extrema, extensión de la jornada laboral. Estos pensadores serán
reivindicados por Marx y Engels como verdaderos analistas políticos de su tiempo, porque fueron capaces de dar cuenta de cuáles
eran las condiciones de funcionamiento de la sociedad moderna.

No obstante, a pesar de este reconocimiento, serán criticados por Marx y Engels, quienes les asignan el adjetivo de utópicos para
diferenciar este tipo de socialismo del propugnado por ellos mismos, denominado socialismo científico. La crítica a los utópicos se
basa en el tipo de solución que propusieron para superar el conflicto social: Se trataba de una respuesta de interpelación de orden
moral; ellos creían que humanizar las condiciones de trabajo, a través de la concientización, la educación y la propaganda eran
suficientes para producir las transformaciones necesarias que revirtiesen las condiciones de indignidad de los y las trabajadoras.

Serán Marx y Engels quienes consideren que el socialismo utópico no lograba enfocar con claridad el núcleo del conflicto entre el
capital y el trabajo, y por eso la respuesta era
equivocada. Para ellos, los utópicos proponían una
solución equivocada al conflicto entre capital y
trabajo porque habían sido incapaces de identificar
la raíz objetiva del conflicto, debido a que su estudio
“No voy a parar la rueda…
de la sociedad no tenía rigor científico. Muchos de
los referentes de esta corriente eran filántropos,
propietarios de fábricas, ellos mismos habían
introducido transformaciones interesantes a los
efectos de mitigar los padecimientos y hacer del
trabajo un ámbito más humano. Para el Socialismo
Científico, la propaganda, la concientización, la
reorganización individual de las lógicas de trabajo
en una fábrica no eran las respuestas definitivas, la
interpelación de orden moral tampoco, porque se
vinculaban fundamentalmente a respuestas … voy a romper la rueda”
individuales.

Entonces ¿cuál es la forma de resolver la tensión


capital- trabajo para el marxismo clásico? No se (Daenerys Targaryen, personaje de Game of Thrones)
trata de concientizar, de moralizar ni de persuadir,
sino que se trata de modificar estructuralmente las condiciones del capitalismo, porque no depende de la voluntad ética del sujeto,
sino de la lógica de funcionamiento del sistema social.

La influencia económica
Marx desarrollará su perspectiva económica discutiendo fundamentalmente con los referentes ineludibles de su época: Adam
Smith y David Ricardo, quienes a su vez eran los estandartes de la economía política inglesa, uno de los sustratos filosóficos
centrales sobre los que se erigía la sociedad moderna.

Para Smith y Ricardo el capitalismo era una forma de organizar la vida social. Estos pensadores entienden la sociedad como un
orden que se estructura sin que los individuos tengan conciencia de ello, o sea, que no es producto de un pacto voluntario, si no
que se configura en la medida en que los sujetos persiguen sus fines individuales. En esa búsqueda, los hombres y mujeres van
conformando a través del mercado una estructura en el que el bien individual configura el bien común, en otras palabras, el bien
común es el resultado de la sumatoria del bien individual.

Ese orden que se constituye es de carácter natural, se va formando a espaldas de los individuos, y tiene una legalidad propia de
carácter objetivo, que deriva de la naturaleza de su constitución. Esta legalidad natural es la que corresponde al libre juego de las
fuerzas del mercado, donde los individuos se vinculan como ciudadanos o propietarios que intercambian bienes y servicios, y
dónde la igualdad jurídica y política no se ven afectadas por las diferencias económicas. De esta forma, afirman que este modelo
de sociedad expresa o refleja las características naturales de los sujetos y que por ende es un espejo de la naturaleza humana.

Marx dirá entonces que lo primero que hay que señalar es el carácter histórico de la sociedad industrial, que es necesario
historizar, que la humanidad no siempre fue ni se organizó de esta manera, por lo tanto, es posible pensar en otras formas de
organización social y económica. O sea, que esta forma de organización social no es natural, no es espejo de la condición humana
universal. Con esto lo que hace Marx es afirmar contundentemente que son los hombres y mujeres los que construyen sus
condiciones de existencia pero que esas condiciones no vienen dadas, no son el resultado de un proceso natural, y mucho menos,
son válidas para todo tiempo y lugar. Y que si bien la economía clásica considera, como se dijo, que todos los elementos que le
dan fundamento al capitalismo constituyen los rasgos propios de la naturaleza humana, que es este tipo de sociedad el que refleja
más fielmente la naturaleza de los seres humanos, Marx dirá que así no somos los seres humanos, que así son los hombres y
mujeres formateados por los valores dominantes de la sociedad capitalista.

Así, el materialismo histórico y dialéctico desarrollará una concepción totalmente diferente de la sociedad y de la naturaleza
humana. El punto de partida para el análisis será la concepción del hombre y la mujer como ser social, es decir, como sujetos que
producen su vida material y simbólica a los efectos de satisfacer sus necesidades, que por supuesto, son históricas. La naturaleza
humana, es decir, el ser social -esto es la manera particular en que hombres y mujeres se asocian entre sí para trasformar el
mundo y satisfacer las necesidades - es la base de la crítica al liberalismo, ya que éste pretende convertir en relaciones naturales
aquello que es el resultado de la historia.

Todas las dimensiones que la economía clásica ha naturalizado: oferta, demanda, salario, dinero, mercado, etc. no tienen
existencia propia, sino que son el producto de unas relaciones sociales que las han creado. Existen trabajadores porque existen
sujetos desprovistos de otro recurso que nos sea su fuerza de trabajo, y eso es el resultado de un proceso histórico. Existe oferta
y demanda porque los sujetos organizaron las relaciones de intercambio de esa manera. Es decir, no son entidades con vida propia,
existen en un conjunto de relaciones históricas que las hicieron posibles.

No obstante, Marx toma de estos autores algunas ideas como la importancia de la división social del trabajo, la diferencia entre
el valor de uso y el valor de cambio o la importancia del trabajo como creador de valor y riqueza. Estos conceptos son retomados,
reorganizados y resignificados críticamente por Marx desde su matriz de pensamiento.

Como se mencionó más arriba, Marx interpreta la historia de la humanidad como un desarrollo a través de etapas que denomina
modos de producción. Éstos pueden definirse como el proceso por el cual los hombres interactúan simultáneamente con la
naturaleza y entre sí. En la producción social que llevan a cabo, los hombres entran en relaciones definidas que son independientes
de su voluntad (ver cuadro 1); estas relaciones de producción corresponden a una etapa determinada de desarrollo de sus fuerzas
productivas (Ver cuadro 2). La suma total de estas relaciones de producción constituye la estructura socio-económica de la
sociedad, el fundamento real sobre el cual se elevan las superestructuras jurídicas y políticas y al cual corresponden formas
definidas de conciencia social. Un modo de producción, entonces, explica las características principales de una sociedad histórica
determinada relacionando los aspectos sociales y económicos con los aspectos filosóficos, políticos, ideológicos y su expresión en
el Estado. Al interior de cada uno de estos modos de producción existen conflictos y contradicciones que en determinado
momento llevarán a su disolución y al surgimiento de otro sistema con una lógica diferente (Ver Tabla 1).
Tabla 1 Relaciones de producción [Cuadro 1]
Propiedad de
Modo de Sujeto de Apropiación Estratificación
producción
los medios de
trabajo del excedente social
Son aquellas que establecen los sujetos entre sí y
producción con su mundo natural con el objeto de producir lo
Medios de Trabajo Apropiación Sin clases que requieren para satisfacer sus necesidades.
Comunitario
producción comunitario comunitaria Implican relaciones de propiedad o de
(comunidad es
comunes/
primitivas) apropiación de recursos naturales.
comunitarios
Medios de Trabajo Apropiación Sectores Estas relaciones son históricas, lo que significa
producción Comunitario de entidad dominantes que cambian en el tiempo. A lo largo de la
Asiático
comunes/ superior (Gobierno)/
(Persia, China, historia hubo distintos tipos de relaciones de
comunitarios (emperador, comunidades
India, Incas,
rey, etc.) a
producción, por ejemplo, relaciones de
aztecas).
través del esclavitud, donde un sujeto es dueño de otro que
tributo produce y trabaja para él; relaciones de
Propiedad Miembros de Apropiación a Ciudadanos servidumbre- como en el feudalismo- donde el
privada en la comunidad través del (amos)/esclav siervo no es propiedad del señor feudal, pero
tanto (ciudadanos) servicio a la os tributa para producir y lo hace para el señor
miembro de la comunidad feudal y para sí mismo, en una tierra que no le
comunidad (trabajo, pertenece, pero con la posesión de los
(ciudadanos) servicio instrumentos de trabajo.
Antigua
guerrero)
(Grecia, Roma)
Esclavos Apropiación
del trabajo
esclavo por Fuerzas productivas [Cuadro 2]
parte de los
amos Se trata de la fuerza de trabajo real de los
(ciudadanos) hombres que trabajan. Es la fuerza social de estos
Germana y
Propiedad Siervos Apropiación Señores/ trabajadores vivos, mediante la cual producen los
feudal (Tribus
privada de (campo) y de los señores siervos medios para satisfacer las necesidades naturales
familias de la artesanos a través del y sociales de su existencia. Incluye a los
germanas,
nobleza (casas, (ciudades) tributo trabajadores, a los instrumentos de producción
Europa
clanes,
medieval) que emplean y a la forma definida de
señores)
cooperación condicionada por los instrumentos y
medios de producción. Todo lo que aumenta la
Pero el objetivo principal de Marx es analizar la sociedad de su tiempo, es
productividad de la potencia humana de trabajo
decir, la sociedad moderna capitalista. Para comenzar esta explicación nos
aumenta las fuerzas productivas de la sociedad.
preguntaremos primero ¿Qué es el capital? Según Marx, la producción y Este concepto denota el dominio de la naturaleza
circulación de mercancías son los supuestos históricos del capital, es decir, las por el hombre tal como se expresa en el avance
condiciones necesarias para su desarrollo. El resultado de la producción y de la técnica, la ciencia y los instrumentos de
circulación de mercancías es el dinero, primera manifestación del capital (es producción, pero también incluye la organización
decir, el capital se presenta primero como simple acumulación de dinero). social de la producción, esto es, la cooperación y
la división del trabajo entre los hombres.
Pero en su circulación, el dinero se diferencia del capital. El primero adopta la
forma de M-D-M (siendo M: mercancía y D: dinero) y el segundo, D-M-D’ En síntesis, incluye:
(siendo D’ mayor que D). Esto quiere decir que, en el primer caso, el dinero se
- Materia bruta (recursos naturales, p. ej.:
utiliza como mediador, como representante temporal, entre la venta de una un árbol) y prima (recursos primarios, p.
mercancía producida y la compra de la mercancía necesaria para vivir (vender ej.: madera)
para comprar). Inversamente, el capital actúa como comprador de mercancías - Medios de producción (maquinaria,
con el objetivo de consumirlas (hacerlas producir) y obtener con ello, más herramientas, fábricas, rutas, caminos,
dinero (comprar para vender). De esta forma, el fin del capital no es obtener etc.)
mercancías para su consumo, sino valorizar lo invertido. Al revalorizarse, el - Fuerza de trabajo (capacidades físicas y
dinero se convierte en capital. mentales de los trabajadores)
- Organización técnica y social de la
Veamos un ejemplo de cada caso: producción (p. ej.: fordismo o
taylorismo).
1) Un productor agropecuario vende parte de su cosecha de trigo. Por
ella obtiene dinero, y con él compra unos sacos de lana para abrigarse
durante el invierno. Aquí, el productor cambia una mercancía (trigo) por dinero, para luego cambiar ese dinero por otra
mercancía (sacos de lana). El objetivo de este intercambio es satisfacer una necesidad: estar abrigados durante la época
invernal;
2) El dueño de una fábrica de calzado invierte $800.000 en salarios y materia prima (cuero, goma, cordones, herramientas).
Al finalizar el proceso de producción, obtiene una cantidad de zapatos que vale $1.200.000 en total. El valor de la
mercancía elaborada es mayor a la cantidad de dinero invertido. El Tabla 2
empresario es más rico que antes, su objetivo era valorizar su inversión
inicial.

Pero Marx no considera al capital como una cosa, sino como una relación social.

Para que el capital exista como tal, es decir, para que el dinero se transforme en
capital, deben darse ciertas relaciones sociales determinadas. Como dijimos, el
capital es tal en cuanto se valoriza al ser invertido, y la forma de valorizarlo es
“comprando” fuerza de trabajo1, lo que implica que debe haber un capitalista y un
trabajador. Para que la fuerza de trabajo esté como mercancía disponible para su
compra y uso temporal, debe ocurrir que: su poseedor, el obrero, esté desprovisto
de instrumentos y objetos con los que y sobre los que aplicar su fuerza de trabajo
(que esté libre de medios de producción) de manera tal que deba ofrecerla como
mercancía para poder sobrevivir; y que además sea libre de disponer de esa fuerza de
trabajo como quiera (que sea un hombre libre, no un esclavo) para poder cederla a
cambio de un salario. Si la segunda es una libertad “positiva”, la primera es una libertad
negativa: al estar privado de toda otra propiedad, la única forma de reproducir su vida
que tiene el trabajador es mediante la venta de lo único que puede vender, que es su
fuerza de trabajo. En el ejemplo visto anteriormente, los asalariados transforman la
materia prima (goma y cuero) en zapatos, agregándole valor. Parte de ese valor generado Para profundizar esta cuestión,
no es retribuido a los trabajadores, sino que es apropiado por el capitalista y se denomina les recomiendo observar el video
al que pueden acceder con el
Plusvalía.
siguiente QR:
Por lo tanto, podemos decir que el dinero y el intercambio mercantil anteceden a la
producción capitalista, pero son transformados en capital debido a que el trabajador es
obligado a vender su propio trabajo como una mercancía al dueño de los medios de
producción. Esto quiere decir que como el trabajador no puede producir para satisfacer
sus necesidades, debe trabajar y percibir un salario para comprar alimento, ropa, etc. De
esta forma, se configuran dos clases sociales que determinan la relación de producción
capitalista: El burgués (dueño de los medios de producción) y el proletario (asalariado).

Según Marx, “el proceso que crea a la relación del capital, pues, no puede ser otro que el
proceso de escisión entre el obrero y la propiedad de sus condiciones de trabajo, proceso
que, por una parte, transforma en capital los medios de
producción y de subsistencia sociales, y por otra convierte a los [Link]
LvOwfRo7ro&list=PLwmyAE8r9z1iEIXI60HYZ
productores directos en asalariados”. En otras palabras, las W9Ww-B_zhCGd
relaciones sociales capitalistas se fundan en la separación del
trabajo de los medios de producción. Aquí, “Separación”
significa que las condiciones del trabajo se le presentan como
“capital ajeno”, porque están perdidas para el trabajador y han
asumido la forma de propiedad ajena. Al principio, en un
proceso que comienza en el siglo XIV en Inglaterra, esta
separación se produce mediante métodos violentos
(apropiación de tierras comunales, expulsión de campesinos de
sus tierras, represión), pero luego diversas leyes
institucionalizan estas relaciones y son finalmente aceptadas
por la sociedad.

Ahora debemos preguntarnos ¿Cuál es el proceso


histórico que genera el tipo de relación social capitalista?
Para Marx, este proceso es denominado acumulación
originaria (o acumulación primitiva). Durante los siglos
XVI y XVIII se dieron una serie de avances tecnológicos
que suelen relacionarse con la revolución industrial y el
surgimiento del capitalismo. Sin embargo, Marx
considera que esos avances son condición necesaria

1Por fuerza de trabajo se entiende las facultades o capacidades físicas y mentales que existen en el cuerpo y alma de un ser humano y que
éste pone en funcionamiento cuando produce.
pero no suficiente para el origen de un nuevo modo de producción. Debieron La acumulación
darse, además, otros cambios de carácter social y económico.
originaria en palabras de
Durante el período mencionado hubo una cantidad inédita de descubrimientos e
Marx
inventos pero las sociedades europeas no estaban preparadas para asimilarlos
de una forma que aumentara significativamente la capacidad productiva. El
“En la historia de la acumulación
campo era el corazón de la producción europea y la producción campesina no originaria […] masas de hombres son
podía absorber esas nuevas técnicas. Para que la sociedad asimilara los cambios despojadas repentina y
tecnológicos debían producirse varias transformaciones sociales. La producción violentamente de sus medios de
fabril masiva requería trabajadores y estos solo podían provenir del campo subsistencia y lanzadas al mercado de
porque en las ciudades de esa época vivía una ínfima minoría de la población. trabajo como proletarios libres y
Además, los trabajadores debían ser de tiempo completo porque la desheredados […] Los grandes
independencia que tenían las maquinas con respecto al clima implicaba que se señores feudales […] crearon un
trabajara todo el año, al contrario de lo que sucedía con las tareas agrícolas. Para proletariado incomparablemente
que esta mano de obra estuviera disponible era preciso que los campesinos mayor, al arrojar violentamente a los
tuvieran libertad de movimiento para abandonar el campo, cosa que el campesinos de las tierras que
feudalismo impedía. El desarrollo de relaciones de producción capitalistas fue cultivaban […] Las casas de los
posible porque estuvo precedida por grandes cambios sociales. campesinos y los cottages (chozas) de
los obreros fueron violentamente
En el siglo XIV se inició en algunas zonas de Europa –principalmente en arrasados o entregados a la ruina. […]
Inglaterra– un proceso de liberación de siervos que se deshacían de sus ataduras después de ser violentamente
feudales a la tierra y a sus señores. Este proceso de disolución del feudalismo no expropiados y expulsados de sus
dio lugar a una sociedad de pequeños campesinos libres que obtenían el tierras y convertidos en vagabundos,
producto de sus tierras con trabajo de sus familias; por el contrario, en Inglaterra se encajaba a los antiguos
los campesinos fueron despojados y sus tierras pasaron a manos de los campesinos, mediante leyes
terratenientes, lo que implicó que un gran número de campesinos desposeídos grotescamente terroristas a fuerza de
tuvieran que emplearse y trabajar para otros. Además, el Estado impuso leyes palos, de marcas a fuego y de
que castigaban la vagancia y el vagabundeo y eso llevó a que esta población tormentos, en la disciplina que exigía
emigrara a las ciudades en busca de trabajo. Por su parte, los terratenientes el sistema del trabajo asalariado.
comenzaron a dedicarse a una agricultura de tipo comercial para proveer granos
a las ciudades. Para alimentar a este número creciente de trabajadores que iban [La acumulación originaria
a vivir en la ciudad había que generar un gran incremento de la producción supuso] consumar el
agraria. Estos cambios fueron precedidos y acompañados por una revolución
proceso de divorcio entre
agrícola que permitió dar un gran salto en la productividad de la agricultura.
los obreros y las
Hasta ese entonces, los campesinos en general producían sus alimentos, tejían
sus vestimentas e incluso construían muchas de sus herramientas, por lo que su
condiciones de trabajo, el
separación de los medios de producción y su migración hacia las ciudades creó transformar, en uno de los
un nuevo mercado para esos productos que ya no podían producir. La producción polos, los medios sociales
artesanal y manufacturera desarrollada en Europa desde el siglo XII era de lujo,
para consumo de las cortes, de los nobles y de los burgueses más ricos. Se
de producción y de vida en
producía poco y se vendía caro, en un mercado que crecía muy lentamente. Con capital, y en el polo
la Revolución Industrial los términos se invirtieron porque los consumidores contrario la masa del
crecían continuamente y se trataba de producir más y vender mucho y barato.
pueblo en obreros
En conclusión, estos cambios sociales no solo dejaban disponible una masa de asalariados, en «pobres
nuevos trabajadores para la industria, sino que además creaban un mercado para
la nueva producción capitalista-industrial. En Inglaterra, este marco social trabajadores» libres, este
sumado a los capitales acumulados como producto del comercio colonial y a la producto artificial de la
demanda de los mercados abiertos en América y en algunas regiones de Europa historia moderna […] el
permitió el desarrollo del capitalismo industrial. Hacia fines del siglo XVIII, fue la
industria textil la gran protagonista de este desarrollo, para dar paso luego al capital viene al mundo
desarrollo de las industrias de transporte (ferrocarril) y siderúrgica. chorreando sangre y lodo
Por otro lado, si bien la Revolución Industrial representó un formidable salto por todos los poros, desde
productivo para la humanidad, para los trabajadores que la protagonizaron fue los pies hasta la cabeza.”
una época muy dura y muy difícil que se caracterizó por jornadas laborales de 15
o 16 horas de trabajo que transcurrían en fábricas ruidosas, sucias y oscuras en Marx, El Capital, Capítulo 24: La
condiciones que eran aún más difíciles de soportar para quienes habían llamada acumulación originaria
comenzado su vida en el campo. Los salarios eran muy bajos y las fábricas tenían severos
códigos de trabajo que penaban con multas faltas tan leves como abrir una ventana o
silbar mientras se trabajaba.

Con la industrialización las ciudades crecieron pero no estaban preparadas para ello. Los
barrios obreros que se desarrollaban en las cercanías de las fábricas carecían de una
mínima infraestructura de servicios. No había cloacas ni provisión de agua ni limpieza de Para profundizar sobre la
las calles. El humo proveniente de las industrias lo impregnaba y lo ensuciaba todo. Fuera acumulación originaria, les
de los establecimientos fabriles las casas ocupaban casi todo el espacio disponible, lo que recomiendo observar el siguiente
implicaba la falta de parques, plazas e incluso iglesias. Además de estas condiciones, los video:
trabajadores debían sufrir la actitud del Estado, que era claramente favorable a los
patrones.

Respecto de la cuestión del Estado, Marx lo entiende como un aparato represivo al


servicio de la clase dominante, la burguesía. El accionar de la represión no solo se refiere
a la violencia manifiesta a través de las fuerzas de seguridad (policía, ejército, etc.), sino
también a la violencia más sutil y cotidiana que se ejerce a través de la imposición de
hábitos, conductas y pensamientos mediante la educación, la legislación, la
comunicación, etc.

[Link]
“…implantada la gran industria y abiertos los cauces delLvOwfRo7ro&list=PLwmyAE8r9z1iEIXI60HYZ
mercado mundial, se
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conquista la hegemonía política y crea el moderno Estado representativo. Hoy, el
Poder público viene a ser, pura y simplemente, el Consejo de administración que rige
los intereses colectivos de la clase burguesa.”
(Marx y Engels, Manifiesto Comunista, 1848)

Como se dijo antes, Marx observa que la historia de la humanidad es una historia de enfrenamientos entre grupos antagónicos
(explotados-explotadores, amos-esclavos, siervos-señores feudales). Denomina a este enfrentamiento lucha de clases. En este
sentido, el conflicto social es el motor del cambio que permitirá superar, transitando por diferentes tipos de sociedades, el
antagonismo entre explotadores y explotados, hasta llegar a la sociedad que Marx denomina “comunista”, en la que no existirán
las clases sociales, no habría explotados ni explotadores.

La historia pone de manifiesto una sucesión de tipos diferentes de sociedades, de formas sociales y económicas, desde sociedades
recolectoras y cazadoras hasta sociedades más complejas con tecnología sofisticada. Todas ellas suelen cambiar de modo drástico,
radical, revolucionario. Uno de los factores de cambio es la tecnología, los instrumentos, las maquinarias, es decir, las innovaciones
tecnológicas. El otro factor básico, y el principal, son las relaciones sociales y económicas que se establecen entre las personas,
relaciones que no se adaptan a las nuevas condiciones tecnológicas y se convierten en freno para el desarrollo social y económico.
Entonces, dice Marx, se inicia un período de crisis y conflictos que pueden determinar cambios revolucionarios.

Marx definía a las clases como producto de un largo proceso histórico, fruto de una serie de transformaciones radicales operadas
en el régimen de cambio y de producción. Son grandes conjuntos de seres humanos que comparten un mismo modo de vida y
una misma condición de existencia. Se diferencian, se enfrentan entre sí, construyen su propia identidad social y se definen tanto
por su posesión o no posesión de los medios de producción como por sus intereses, su cultura política, su experiencia de lucha,
sus tradiciones y su conciencia de clase (de sí mismos y de sus enemigos). Las clases explotadoras viven a costillas de las explotadas,
las dominan y las oprimen, por eso están en lucha y conflicto permanente a lo largo de la historia. En palabras de Marx y Engels:

“Toda la historia de la sociedad humana, hasta la actualidad, es una historia de luchas de


clases.
Libres y esclavos, patricios y plebeyos, barones y siervos de la gleba, maestros y oficiales;
en una palabra, opresores y oprimidos, frente a frente siempre, empeñados en una lucha
ininterrumpida, velada unas veces, y otras franca y abierta, en una lucha que conduce en
cada etapa a la transformación revolucionaria de todo el régimen social o al exterminio
de ambas clases beligerantes.
En los tiempos históricos nos encontramos a la sociedad dividida casi por doquier en una
serie de estamentos, dentro de cada uno de los cuales reina, a su vez, una nueva jerarquía
social de grados y posiciones. En la Roma antigua son los patricios, los équites, los
plebeyos, los esclavos; en la Edad Media, los señores feudales, los vasallos, los maestros
y los oficiales de los gremios, los siervos de la gleba, y dentro de cada una de esas clases
todavía nos encontramos con nuevos matices y gradaciones.
La moderna sociedad burguesa que se alza sobre las ruinas de la sociedad feudal no ha
abolido los antagonismos de clase. Lo que ha hecho ha sido crear nuevas clases, nuevas
condiciones de opresión, nuevas modalidades de lucha, que han venido a sustituir a las
antiguas.
Sin embargo, nuestra época, la época de la burguesía, se caracteriza por haber
simplificado estos antagonismos de clase. Hoy, toda la sociedad tiende a separarse, cada
vez más abiertamente, en dos grandes campos enemigos, en dos grandes clases
antagónicas: la burguesía y el proletariado.”
(Manifiesto Comunista, 1848)
La sociedad burguesa moderna, surgida tras la caída del régimen feudal, no era la excepción a la regla. Por el contrario, subsistían
en ella tales antagonismos, pero, esta vez, enarbolados por clases nuevas, nacidas de novedosas condiciones de opresión y con
sus propias y distintas modalidades de lucha: la burguesía y el proletariado, propias y distintivas del modo de producción
capitalista. Para Marx, esta situación llevaría a la creación de las condiciones propicias para la revolución comunista en manos de
la clase obrera organizada, que originaría una nueva sociedad sin clases, en la que no existiera la explotación del hombre por el
hombre.

“Los comunistas no tienen por qué guardar encubiertas sus ideas e


intenciones. Abiertamente declaran que sus objetivos sólo pueden alcanzarse
derrocando por la violencia todo el orden social existente. Tiemblen, si quieren,
las clases gobernantes, ante la perspectiva de una revolución comunista. Los
proletarios, con ella, no tienen nada que perder, como no sea sus
cadenas. Tienen, en cambio, un mundo entero que ganar.
¡Proletarios de todos los Países, uníos!”
(Marx y Engels, Manifiesto Comunista, 1848)

El conflicto de clases, tal como Marx lo plantea, no es algo novedoso, ni propio del capitalismo. Sin embargo, en este tipo de
sociedad el trabajador ya no se encuentra sujeto de por vida a un amo, ni debe pagar un diezmo a su señor. El capitalista y el
obrero se encuentran en el mercado como propietarios: el capitalista, como propietario del capital y de los instrumentos de
trabajo, y el trabajador como dueño y propietario de su capacidad, de su energía para trabajar, es decir, de su fuerza de trabajo.
El capitalista y el obrero establecen un contrato por el cual el primero contrata al segundo por una determinada cantidad de horas
a cambio de una paga en dinero.

Marx considera que en el sistema capitalista el trabajo es forzado, no porque se establezcan relaciones de esclavitud y se utilice
la violencia, sino porque las condiciones hacen que el trabajador no tenga otra opción que vender su fuerza de trabajo para
conseguir su sustento, para sobrevivir, ya que no tiene acceso a los medios de producción y, por lo tanto, a su producto. El trabajo,
entonces, no es libre, ni creativo, ni elegido por cada trabajador para su desarrollo personal o para el bien de la comunidad. Se
transforma, de esta manera, en una simple mercancía (algo que se vende en el mercado). De estas condiciones deriva el concepto
de alienación o enajenación del trabajo. Para Marx, los trabajadores están alienados en cuatro sentidos o aspectos:

 Respecto de su actividad productiva;


 Respecto del producto de su trabajo;
 Respecto de sus compañeros de trabajo;
 Respecto de su propia naturaleza.
Para completar las definiciones:

Con motivo de comprender los cuatro aspectos de alienación según Marx se propone mirar
los siguientes videos:
Alejandro Néstor - Enajenación del TRABAJO y Dario Sztajnszrajber – El trabajo alienado
ALIENACIÓN en la sociología de Karl Marx

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Anónimo (2021). Clase 6: El pensamiento de Marx y el Materialismo Histórico y Dialéctico. Problemas sociológicos, Facultad de periodismo y
comunicación social, UNLP (Libros de Cátedra). Disponible en: [Link]

Anónimo (2021). Clase 7: El pensamiento de Marx y el Materialismo Histórico y Dialéctico (Parte II). Problemas sociológicos, Facultad de
periodismo y comunicación social, UNLP (Libros de Cátedra). Disponible en: [Link]

Falicov y Lifszyc (2002). Sociología. Ed. Aique, Buenos Aires.

Marx (1867). El capital. Disponible en: [Link]

Marx (1844). Manuscritos económicos y filosóficos, Disponible en. [Link]

Marx y Engels (1848). Manifiesto Comunista. Disponible en: [Link]

Paradeda, Pintos Andrade y Ríos (2007). Sociología. Ed. Maipue, Ituzaingó.

Solas, Oller, Ferrari (2013). Introducción a la filosofía: Argumentación filosófica, lectura académica. La Plata: EDULP. (Libros de Cátedra. Sociales).

Villanueva, Eberhardt y Nejamkis (2013). Introducción a la sociología. Universidad Nacional Arturo Jauretche, Florencio Varela.

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