CAPACIDADES FÍSICAS
1. ¿Qué son las capacidades físicas?
Las capacidades físicas son las facultades que posee una persona para realizar actividades
físicas o motrices; es decir, son condiciones internas del organismo que permiten movernos,
actuar y rendir físicamente.
Más concretamente:
Son elementos que conforman la “condición física” de una persona, y están
implicadas en la ejecución de habilidades motrices.
Aunque hay un componente genético (“lo que tenemos de nacimiento”), pueden
mejorarse mediante entrenamiento y práctica.
En el contexto de Educación Física, son fundamentales para el diseño de clases,
entrenamientos y la mejora del rendimiento físico.
2. Clasificación de las capacidades físicas
2.1 Capacidades condicionales vs coordinativas
Capacidades físicas condicionales: dependen en gran medida de los procesos
energéticos, musculares y metabólicos del cuerpo. Por ejemplo: fuerza, velocidad,
resistencia, flexibilidad.
Capacidades físicas coordinativas: tienen que ver con el sistema nervioso, la
percepción, el control de los movimientos, la coordinación motora, el equilibrio, etc.
2.2 Capacidades básicas, complementarias y derivadas
Según algunos autores:
Capacidades básicas: fuerza, velocidad, resistencia.
Capacidades complementarias: flexibilidad, coordinación, equilibrio, ritmo.
Capacidades derivadas: se generan a partir de la combinación de otras capacidades
(por ejemplo, potencia = fuerza + velocidad)
3. Las principales capacidades físicas
3.1 Fuerza
Definición: es la capacidad neuromuscular de vencer una resistencia mediante la
contracción muscular, ya sea de forma estática o dinámica. I
Importancia: es clave para movimientos como levantar, empujar, saltar, lanzar.
Ejemplo: hacer flexiones, saltos con peso, o levantar una resistencia ligera varias
veces.
3.2 Resistencia
Definición: capacidad de mantener un esfuerzo físico durante el mayor tiempo
posible o de recuperarse rápidamente tras el esfuerzo.
Importancia: determina cuánto tiempo podemos mantener una actividad física, como
correr, nadar, pedalear, etc.
Ejemplo: una carrera de 800 m, bici durante 20 min o subir escaleras repetidamente.
3.3 Velocidad
Definición: capacidad de realizar acciones motrices con la mayor intensidad en el
menor tiempo posible.
Importancia: muy usada en deportes, pero también en la vida diaria (por ejemplo:
reaccionar ante un peligro).
Ejemplo: sprint de 50 m, o reaccionar a una señal y salir corriendo.
3.4 Flexibilidad / Movilidad
Definición: capacidad de realizar movimientos articulares con la mayor amplitud
posible sin daño, o de mantener una postura o recorrido articular amplio.
Importancia: previene lesiones, permite realizar movimientos complejos, mejora la
calidad de movimiento.
Ejemplo: tocar los pies sin doblar las rodillas, realizar estiramientos de brazos y
piernas en gimnasia.
3.5 Capacidades coordinativas (equilibrio, coordinación, ritmo, orientación, reacción)
Aunque a veces no se habla de ellas como “las básicas”, son esenciales:
Equilibrio: mantener o recuperar la posición del cuerpo en movimiento o en reposo.
Coordinación: realizar movimientos precisos, ágiles, combinados; cuando intervienen
varios segmentos del cuerpo.
Ritmo: mover el cuerpo de forma regular, al compás de un estímulo externo o
interno.
Orientación: tener control de la posición corporal en el espacio, con relación a
objetos o entorno.
Reacción: responder rápida y adecuadamente ante un estímulo.
Estas capacidades ayudan a que los movimientos sean más eficientes, seguros y
adaptados al contexto.
4. ¿Por qué es importante trabajar las capacidades físicas?
Mejora de la salud general: mayor fuerza, resistencia, flexibilidad favorecen que el
cuerpo funcione mejor, se resista mejor al cansancio y al sedentarismo.
Prevención de lesiones: al tener buena flexibilidad, coordinación y equilibrio, se
reduce el riesgo de caídas, torceduras y problemas musculares.
Mejora del rendimiento: tanto en deportes como en actividades cotidianas (subir
escaleras, cargar mochila, correr para el bus) somos más eficientes.
Desarrollo global: trabajar las capacidades físicas favorece no solo el cuerpo, sino
también aspectos motores, cognitivos y sociales en el contexto escolar.
Adaptabilidad: como ya se dijo, aunque haya características genéticas, mediante
entrenamiento se pueden mejorar muchas capacidades, lo que es motivador y
democratizador. (Es decir: no está “todo escrito” desde el nacimiento).
5. Cómo se evalúan y cómo se entrenan
5.1 Evaluación
Existen pruebas específicas para cada capacidad (por ejemplo: pruebas de fuerza, test
de velocidad, resistencia, flexibilidad) que permiten medir el nivel de cada alumno.
En educación física, es importante adaptar las pruebas al nivel del alumno, su edad,
sexo, condición física.
También es importante hacer un calentamiento apropiado, y evaluar de forma
periódica para ver mejoras.
5.2 Entrenamiento
Para fuerza: utilizar cargas moderadas, ejercicios de resistencia muscular, pesas, o
trabajo con el propio peso corporal.
Para resistencia: ejercicios continuos o intermitentes de mayor duración, como
correr, nadar, bicicleta, circuitos de cardio.
Para velocidad: sprints, ejercicios de reacción, cambios de dirección, tareas de tiempo
reducido.
Para flexibilidad: estiramientos dinámicos y estáticos, movilidad articular, yoga o
actividades similares.
Para capacidades coordinativas: juegos motrices, circuitos con diferentes estímulos,
actividades que desafíen el equilibrio, la orientación, ritmo, reacción.
Es importante: progresión (aumentar poco a poco la intensidad), variedad (no hacer
siempre lo mismo), individualización (adaptar al alumno) y recuperación (descanso).
6. Conclusión
Las capacidades físicas son fundamentos esenciales tanto para el deporte como para la vida
diaria. Entender sus tipos, cómo se desarrollan y cómo evaluarlas permite a los estudiantes
aumentar su rendimiento físico, mejorar su salud y participar activamente en experiencias
motrices. En el contexto de la educación secundaria es clave que se trabajen con claridad,
planificación y motivación.