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Definición y Tipos de eLearning

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¿Qué es el eLearning?

El concepto eLearning ha tenido diferentes definiciones según


distintos autores. Ello varía del ámbito al cual se le aplique,
incluso hasta de la idiosincrasia del país en donde se le defina.

Para algunos, el eLearning es, literalmente, "aprendizaje


electrónico". De hecho, esa es su traducción literal del inglés
(electronic learning). En este sentido, puede ser comprendido
como cualquier actividad educativa o formativa que emplee
medios electrónicos para efectuar parte o la totalidad de dicha
acción educativa o formativa.

La ASTD (American Society of Training and Development), reconocida entidad de la capacitación,


posee un glosario publicado en Internet, en el cual podemos leer la definición que dicha sociedad
da a la expresión eLearning (la definición ha sido traducida para entendimiento de los alumnos):

E-Learning (electronic learning): término que cubre el amplio rango de aplicaciones y procesos,
tales como el aprendizaje basado en la web (Web-based learning), el aprendizaje basado en
computador (computer-based learning), salones de clases virtuales (virtual classrooms) y la
colaboración digital (digital collaboration).

Éste incluye la entrega de contenido a través de Internet, intranet/extranet (LAN/WAN), cintas de


audio y video, broadcasting a través de satélites, TV interactiva, CD-ROM y más.

Una definición más estrecha


Sin embargo, hay profesionales y entidades que establecen que no se puede ser tan abierto y
literal para definir al eLearning. Ello porque, si lo
comprendemos como cualquier actividad educativa o
formativa que haga uso de medios electrónicos, bajo
dicho prisma un curso en donde el 100% de los
materiales es repartido a través del correo electrónico,
podría ser considerado eLearning.

Existe la sátira de un curso hipotético, el cual podría


ser considerado un aprendizaje electrónico si el
profesor se comunicara con sus alumnos a través de
un walkie-talkie. Es más, si el eLearning incluye al aprendizaje basado en computador, entonces,
¡siempre tuvimos eLearning! Sólo que lo llamábamos de otra forma.

Así, entonces, hay gente proponiendo una definición más acotada, que no sea tan abierta, para
que brinde al concepto eLearning un ámbito más reducido, pero definido.

Mirando a los ancestros


Algunos de los autores que podemos encontrar, al consultar bibliografía, aluden a los primos del
eLearning (los de la familia "e-": e-mail, e-commerce, etc.). A través de este análisis de expresiones
similares, se llega por analogía a definir eLearning.

Por ejemplo, nos podemos aferrar a algunos hechos históricos, como el acontecido el 21 de
noviembre de 1977, fecha en la que se estableció a través de un escrito lo que se entiende hasta
los días de hoy como e-mail (correo electrónico).

El documento "STANDARD FOR THE FORMAT OF ARPA NETWORK TEXT MESSAGES RFC
733"(*) -Estándar para el formato de mensajes de texto de la red ARPA-
establece que el "electronic email" se comprende como los mensajes
intercambiados entre computadoras conectadas a la red según un formato y
protocolo dado. De esta manera, y si bien se habla de "correo electrónico", el
adjetivo electrónico no brinda la libertad para definirlo como cualquier
mensaje enviado a través de cualquier medio electrónico (sea éste digital o
análogo), sino que sólo a través de computadoras conectadas a ARPA, que
como sabemos, ahora es Internet.

Tomando este antecedente del correo electrónico, existen autores definiendo eLearning como las
actividades formativas que se basan en la tecnología de redes y, específicamente, en la tecnología
Internet. Veamos, por ejemplo, a Marc J. Rosenberg, quien en su libro “E-Learning Strategies for
Delivering Knowledge in the Digital Age" define al eLearning como:

"(…) uso de tecnologías Internet para la entrega de un amplio rango de soluciones que mejoran el
conocimiento y el rendimiento. Está basado en tres criterios fundamentales:

1.- El eLearning trabaja en red, lo que lo hace capaz de ser instantáneamente actualizado,
almacenado, recuperado, distribuido y permite compartir instrucción o información (…)

2.- Es entregado al usuario final a través del uso de computadores utilizando tecnología estándar
de Internet (…)”.
Puro y combinado

El eLearning está pensado para ejercer una acción formativa, basando el proceso de aprendizaje
en una interacción completamente sostenida en tecnología, sin necesidad del contacto físico del
alumno con el profesor, ni tampoco la asistencia del alumno a un salón de clases. Sin embargo, el
eLearning ha evolucionado desde sus inicios. Hoy puede clasificarse según el grado en que difiera
de las estrategias tradicionales de aprendizaje.

Así, el eLearning descrito al inicio de esta página podríamos denominarlo un eLearning totalmente
on line o eLearning a secas. Sin embargo, el eLearning puede incluir algunos métodos o medios
tradicionales que lo apoyen, por ejemplo, libros, videos o sesiones presenciales. En estas
circunstancias, en las cuales se mezcla el eLearning con técnicas y metodologías tradicionales, se
le llama blended learning o b-learning.

El blended learning está presente en instituciones que hacen la transición desde un aprendizaje
tradicional hacia un mundo totalmente basado en Internet. También está presente en instituciones
que encuentran en este método un buen balance de combinación entre lo tradicional y lo
innovador.

Síncrono y asíncrono
Además, el eLearning puede ser clasificado en dos amplias categorías: síncrono y asíncrono. Los
estándares que cubriremos se aplicarán principalmente al eLearning asíncrono.

El eLearning síncrono utiliza un modelo de aprendizaje que desde cierto punto emula un curso al
interior de una sala de clases, pero ahora utilizando tecnologías de Internet. Se le dice síncrono
debido a que requiere que todos los participantes estén sincronizados en el tiempo o, dicho de otra
manera, que estén presentes al mismo tiempo (en vivo).
En el mercado podemos encontrar software especializado para este tipo de eLearning, por
ejemplo, los chats, las pizarras electrónicas y los sistemas de presentaciones en línea. Debido a
que este tipo de paquetes trabaja especialmente con la interacción de los participantes, es que se
le conocen de manera general como herramientas de colaboración .

Es interesante tener presente este tipo de eLearning y el tipo de herramientas diseñadas para él,
porque muchas de esas herramientas permiten que las sesiones o presentaciones -que en algún
momento fueron interactivas y en vivo- sean grabadas y registradas para ser vistas y accedidas
posteriormente. Por lo tanto, las herramientas sincrónicas pueden producir productos que se
transformen en asíncronos (definido más abajo). Por ejemplo, en algunas plataformas de
eLearning las sesiones de chat quedan registradas para que los alumnos que no pudieron asistir,
revisen los que sus compañeros o profesores discutieron. Son estos registros el resultado
asincrónico que deja la actividad de una herramienta sincrónica.

Algunos autores definen el eLearning asíncrono como la versión Internet del CBT, se basa sobre
una acción diferida en el tiempo por parte de los participantes. Es decir, a diferencia del eLearning
síncrono, en el asíncrono no existe la necesidad, ni tampoco la obligación de estar conectados al
mismo tiempo. En este caso, los participantes pueden acceder cuando los estimen conveniente y
acceder a los materiales, e incluso colaborar con los compañeros pero sin la restricción de tiempo.

Herramientas como foros de discusión, el correo electrónico, las páginas web mismas, entre otras
herramientas, pertenecen y son la base del eLearning asíncrono.

En el eLearning asíncrono, el contenido (o courseware) y las actividades están disponibles en un


servidor web y son accedidas bajo demanda de los propios usuarios. Así, quienes aprenden a
través del eLearning asíncrónico, realmente pueden aprender a su propio ritmo, porque los
materiales quedan disponibles 24/7 (24 horas al día, 7 días a la semana).

Estos cursos, generalmente, son accedidos a través de un LMS (Learning Management System) o
de un CMS (Course Management System). En estos sistemas, los
alumnos (o usuarios) encuentran un menú personalizado con sus
cursos y el sistema registra el progreso y avance del usuario en
dichos cursos.

Nueve formas de aplicar el eLearning

William Horton en su libro Leading eLearning identifica nueve formas de aplicar el eLearning.

Nuestro objetivo no es aprendernos estos nueve tipos (aunque revisaremos tres de ellos), sino
comenzar a concluir que el eLearning no consiste en una metodología única que se pueda aplicar
una y otra vez. Dependiendo de factores, como los objetivos que pretendemos alcanzar o el
público para el cual estará destinado el curso, podemos tener distintas formas de aplicar el
eLearning.

Los nueve tipos de aplicaciones que tiene el eLearning son:

1. Capacitación autodirigida basada en web.


2. Curso de salón de clases dirigido por web.
3. Capacitación facilitada basada en web.
4. Curso de correspondencia a través de correo electrónico.
5. Seminarios de grupo de discusión.
6. Tours guiados y workbooks.
7. Juegos de aprendizaje.
8. Telementor y eCoaching.
9. Ayudas al trabajo (Job Aids).

De estas nueves formas, revisaremos las tres primeras.

Capacitación autodirigida basada en web (autoaprendizaje)


La capacitación autodirigida basada en web (WBT, del inglés Web-based training) apunta a utilizar
Internet para entregar experiencias de aprendizaje de alta calidad a alumnos independientes. El
contenido consiste de páginas web, presentaciones multimedia y otras experiencias interactivas de
aprendizaje hospedadas y mantenidas en un servidor web. Los materiales son accedidos a través
de un navegador web.

Hasta ahora, la experiencia no es nada distinta de tomar una capacitación basada en computadora
(CBT, del Inglés computer-based training) desde un CD-ROM. Donde este método va más allá que
el CBT es en el potencial de seguir la pista de las acciones del alumno en una base de datos
central y la posibilidad de acceder a las riquezas de Internet.
Capacitación Facilitada Basada en Web
La capacitación facilitada basada en web mezcla las ventajas de la WBT autodirigida y la
capacitación de aula. Al igual que la WBT autodirigida, la capacitación facilitada basada en web
satisface las necesidades de los alumnos que pueden adaptarse a la planificación rígida de la
capacitación de aula. A la estructura de la WBT autodirigida, se agrega un facilitador.

El facilitador no es un instructor disfrazado. No dirige directamente los eventos de aprendizaje ni


trata de arrebatar el control de los alumnos. El facilitador responde preguntas de los alumnos y
ayuda a resolver problemas. Los alumnos pueden comunicarse con el facilitador a través del e-
mail, a través de sesiones programadas de chat o de llamadas telefónicas, y a través de mensajes
puestos en un foro de discusión del curso.
Curso de salón de clases dirigido por web
Una forma de eLearning utiliza las tecnologías web para abrir las inscripciones a cursos de
capacitación convencionales para incluir a alumnos a distancia. Tales cursos, normalmente, utilizan
una instalación de videoconferencia para realizar cátedras a través de Webcast, demostraciones y
otras actividades de sala en vivo, a través de un servidor de streaming de video.

Los cursos de salón de clases dirigidos por web, generalmente, proveen un canal de retorno de
manera que los alumnos puedan hacer preguntas. Tales canales pueden implementarse dejando a
los alumnos escribir sus preguntas en una ventana de chat o enviarlas por e-mail. Si todos los
alumnos tienen conexiones rápidas, el canal de retorno puede utilizar opciones de audio o video.
Otra opción es una línea telefónica. Las tareas son usualmente puestas a través de aportes a un
foro de discusión de la clase, donde los alumnos pueden también poner sus tareas terminadas.

Esta estructura parecerá familiar a los alumnos debido a que tiene los mismos artefactos y
expectativas como la forma de capacitación que han experimentado en la mayor parte de sus
vidas. Requiere del menor esfuerzo para convertir materiales. Los materiales pueden ser
simplemente puestos en frente de una cámara de video, o pueden ser escaneados. Sin embargo,
mucho material no funciona cuando es filtrado a través del medio de video en Internet y pocos
instructores tienen la experiencia de enseñar remotamente.

Características del eLearning


Los sistemas de enseñanza tradicional comienzan a mostrar sus carencias y falta de adaptación
frente a los numerosos cambios producidos en todos los ámbitos de nuestra sociedad. En
particular en el de las nuevas tecnologías. Las necesidades y exigencias de los alumnos
evolucionan y se hacen más complejas, por lo que la formación debe tratar de adecuarse a ellas.
Para afrontar estos retos, surgen nuevos sistemas de aprendizaje a través de la red, más flexibles
y abiertos, que conjugan el empleo de las nuevas tecnologías con la experiencia de los métodos de
aprendizaje tradicional.

La modalidad eLearning adquiere unas características propias en los procesos de formación, las
cuales la distinguen de la presencial y también de la de educación a distancia clásica. Sin
embargo, no existe una confrontación rígida entre el aprendizaje tradicional y el aprendizaje no
presencial, sino que ambos sistemas pueden ser complementarios. De hecho, la estructuración del
segundo se planifica sobre la base del otro, compartiendo diferentes características y presentando
numerosas particularidades.
La interacción en red comparte muchas características con la educación cara a cara: aportación de
ideas, discusiones en clase, debates y otras formas de producción de conocimientos mediante la
interacción y el intercambio. El temario se puede organizar por temas o módulos, de forma
secuencial, a lo largo del tiempo, y los estudiantes pueden trabajar conjuntamente con toda la
clase, en grupos pequeños, por parejas o de forma individual. Los profesores tienen acceso a las
diversas formas de discusión y actividades del curso y participan en ellas, teniendo un rol de
“activador” de la participación. Sin embargo, son muchas más las características que la distinguen
de la interacción cara a cara (dispersión geográfica, la asincronía combinada con las herramientas
sincrónicas, protagonismo del alumno, etc.).

En cualquier caso, no se puede afirmar con firmeza que un método es mejor que otro. La elección
estará condicionada por las necesidades formativas y circunstancias particulares del alumno. No
todas las destrezas, actitudes o conocimientos pueden ser transmitidos empleando cualquier
medio o método.

A continuación, se establece a modo de referencia una clasificación para saber en qué casos es
interesante utilizar un método u otro:

• El Aprendizaje más indicado usando las nuevas tecnologías será aquel cuyos objetivos sean:

 Enseñar al alumno a saber: la tecnología es una herramienta de gran utilidad para poner a
disposición del alumno, de forma instantánea, toda la información que necesita para
compartirla con un gran número de personas al mismo tiempo y desde lugares diferentes.
 Preparar al alumno para hacer: el empleo de las nuevas tecnologías sirve
fundamentalmente para preparar al alumno de forma práctica.
 Crear un gran impacto rápidamente: debido a su gran atractivo e impacto visual.
 Facilitar el trabajo en grupo y la construcción colaborativa de conocimientos, a través de la
negociación social

• El aprendizaje más indicado usando el método tradicional será aquel que busque:

 Enseñar al alumno a hacer: debido a que está basado en la teoría y en la transmisión de


conocimientos.
 Facilitar la construcción de relaciones entre individuos, debido al contacto personal diario y
continuo.

En cualquier caso se propone la adopción de un modelo híbrido que guarde las mejores
experiencias de un aula pero donde el espacio sea virtual, especialmente diseñado para agilizar al
máximo el proceso de formación del estudiante, contando con las herramientas de un aprendizaje
mediante el uso de las nuevas tecnologías pero con las ventajas y experiencia del método
tradicional. De esta manera:

• Los alumnos se sienten familiarizados con los procedimientos y ritmos de trabajo usados en una
clase.

• El profesor puede responder preguntas, atender dudas y dirigir la clase como si estuviera casi
“cara a cara” con el alumno;

• El profesor puede ajustar los contenidos y la presentación inmediatamente en respuesta al


feedback que recibe de los alumnos;

• La clase puede combinar lección, tiempo de preguntas y respuestas, actividades individuales y en


equipo, lectura y evaluación;

• Los alumnos pueden trabajar directamente con sus compañeros y aprender intercambiando
experiencias, pero sin necesidad de invertir tiempo en desplazamientos;

• La necesidad de realizar una serie de actividades ajustadas a un horario prefijado así como el
control continuo del instructor obliga a los alumnos a ser disciplinados y a organizarse el tiempo;

• Formar parte de un grupo visible de personas favorece el sentimiento de comunidad y repercute


en el rendimiento académico.

La garantía del éxito de la formación on line reside en aprovechar las posibilidades que las nuevas
tecnologías ofrecen, tanto en lo que se refiere a la aportación de contenidos adaptados, como a la
relación estudiante-profesor junto con la de los estudiantes entre sí, pero manteniendo la base de
la educación tradicional.

Se trata de una innovación educativa, porque introduce cambios sustanciales en la forma de


transmitir o enseñar conocimientos, competencias y actitudes con el fin de mejorar los resultados o,
simplemente, alcanzar determinados logros de aprendizaje, similares a los alcanzados por vía
tradicional, pero utilizando otro medio.

A pesar de todas las discusiones, se puede afirmar que el método de aprendizaje basado en la
web (también WBT o Web-based training) facilita una mejor experiencia de aprendizaje que los
métodos tradicionales y que los recientes métodos de CD-Rom Interactivo. Los entornos de redes
ofrecen unos resultados en cuanto a aprendizaje iguales o superiores a los que se producen en
situaciones cara a cara (R. Hiltz 1994; T. Wells 1990).
En una encuesta efectuada a 240 maestros y estudiantes por Internet, el 70% aseguraba que usar
redes informáticas había cambiado su perspectiva de la educación (L. Harasim y D. Yung, 1993) y
de 176, el 90% respondió que encontraban diferencias notables entre la formación convencional y
la educación no presencial. A continuación, se establecen los rasgos más notables que
destacaron:

• El papel del profesor se convierte en el de ayudante o mentor.

• Los estudiantes se convierten en participantes activos.

• Las discusiones se vuelven más profundas y detalladas.

• El acceso al material académico se amplia de forma significativa.

• Los alumnos se vuelven más independientes.

• El acceso a los profesores se vuelve igualitario y directo y la jerarquía entre profesor y alumno se
rompe y los profesores se vuelven alumnos y los alumnos profesores.

• La educación se centra en el estudiante. El aprendizaje se realiza al ritmo de cada uno.

• Las oportunidades de aprendizaje se igualan para todos los estudiantes.

• La interacción de grupo entre alumnos aumenta de forma significativa.

• La comunicación personal entre participantes aumenta.

• La enseñanza y el aprendizaje se efectúan en colaboración.

• Hay más tiempo para reflexionar sobre las ideas. Los estudiantes pueden explorar las redes. Se
amplía el intercambio de ideas y reflexiones y la clase se vuelve global.

A esto añadiríamos el enriquecimiento que proporciona la interacción entre alumnos de diferentes


culturas y nacionalidades.

Posibilidades comparativas de la enseñanza on line

La enseñanza on line presenta rasgos definitorios que aportan una ventaja competitiva sobre los
métodos tradicionales de enseñanza presencial y magistral. El siguiente cuadro refleja algunas de
las características más importantes de la formación a través de Internet, propuestas por Khan (B.
Khan, 1997):

Las características de la formación virtual pueden sintetizarse en las siguientes:

• Multidireccionalidad. Porque permite que los usuarios sean tanto receptores de mensajes como
emisores de los mismos. Es lo que se conoce como feedback o retroalimentación.

• Interactividad ilimitada. La calidad del aprendizaje viene determinada por la calidad de la


interacción que se establezca entre los alumnos, o el alumno y el tutor.

•Multiformatos. La digitalización permite transferir de forma más cómoda, fiable y fácil la


información y transferirla en diferentes tipologías y formatos: como texto, imagen fija, en
movimiento, etc.

• Flexibilidad temporal. Permite que las personas que no gocen de disponibilidad horaria total
puedan acceder a esta formación. Posibilidad de adaptar el horario a las necesidades de los
estudiantes.

• Flexibilidad de recepción de la información.


• Variedad de entornos. Es posible el acceso a la información por parte del usuario en entornos
abiertos, cerrados y semicerrados.

A partir de todas estas propuestas, se profundizará en aquellas ventajas que se consideran más
destacables de la formación on line frente a la tradicional:

1. Aprendizaje autoguiado y descubrimiento activo.


2. Interacción.
3. Relación abierta con el entorno.
4. Calidad del aprendizaje.
5. Nuevos roles.
6. Contenidos adaptados y actualizados.
7. Utilización de diversos códigos.
8. Ruptura de las variables espacio-temporales.
9. Ahorro de costos.
10. Motivación.
11. Multidireccionalidad de la información/comunicación.
12. Evaluación.
13. Trabajo colaborativo.

Aprendizaje Autoguiado y Descubrimiento Activo

Neil Mercer define eLearning como “el proceso guiado, social y comunicativo, cuya esencia
consiste en la creación de un conocimiento compartido y la participación activa de los estudiantes
como aprendices en los discursos disciplinares”.

Esta definición pretende destacar la nueva posición del estudiante en los entornos virtuales de
formación, donde se pasa de un modelo centrado en el profesor a otro centrado en el estudiante,
donde lo importante ya no es que el profesor enseñe, sino que el alumno llegue a aprender.

Desde esta perspectiva se crean entornos que posibilitan que el alumno seleccione su ruta de
aprendizaje y se ofrecen los medios y códigos que permitan la interacción mediática. Ello implica la
necesidad de que el estudiante desempeñe un rol más activo frente a la formación tradicional, en la
cual su papel tendía a ser exclusivamente el de repetidor o memorizador de los contenidos
ofrecidos.

El alumno debe poner en marcha por sí mismo -pero también con la ayuda de los profesores, los
programas y las herramientas disponibles en los cursos, etc.- su propia búsqueda y ampliación
personal de conocimientos sobre los temas tratados en el curso. A pesar de ser una característica
de la educación tradicional, en la formación on line ya no es opcional, sino que supone un requisito
exigido para el alumno.

De esta manera, parte del aprendizaje se concentra en la identificación de fuentes de información


que puedan responder preguntas ahora y en el futuro. Para ello, el alumno cuenta con una
diversidad de medios, como corresponde a una modalidad de enseñanza basada en recursos:
medios impresos, electrónicos, audiovisuales, multimedia, Internet como recurso y como medio de
comunicación.

Con estos medios, los alumnos pueden a ampliar y profundizar en los conocimientos sobre
cualquiera de las materias del curso. Las bibliotecas virtuales son espacios a los que se puede
acudir en cualquier momento. Esta capacidad que ofrece Internet para que cada alumno sea
protagonista de la ampliación de sus conocimientos sólo tiene el límite que cada cual quiera
ponerse, fundamentalmente por razones de tiempo. Además, se permite a los alumnos mejorar las
destrezas de análisis, porque pueden usar las nuevas tecnologías para discutir sobre los temas
tratados, investigar sobre las preguntas que se le proponen y resolver problemas.

Por otra parte, en ciertos modelos pedagógicos y programas formativos, el aprendizaje en redes
promueve que el alumno elija cuándo, cómo y dónde estudiar. Ello permite al estudiante aprender
a su propio ritmo y de acuerdo con sus propias circunstancias, necesidades e intereses. Así
definen su trayectoria de aprendizaje.

De esta manera, “se trata de responder progresivamente a las necesidades concretas de los
individuos, ofreciendo respuestas educativas directas a las solicitudes de formación realizadas
expresamente por los estudiantes”. (J.C. García Cabero, 1999).

La mayor involucración del alumno, la posibilidad de un cierto control sobre qué quiere estudiar, así
como el fomento de la interacción alumno-profesor -cuya situación es mucho más relajada y
cómoda- favorece una mayor atención a las necesidades de los alumnos. Además, la obligación de
cumplir ciertas tareas, supone un esfuerzo mayor y más continuo que en otros métodos de
enseñanza y, en general, un mayor aprovechamiento.

Interacción
El éxito de un curso de formación on line reside más en la interacción humana que en una
infraestructura tecnológica muy avanzada. Las relaciones que se establecen entre los distintos
participantes (ya sea profesor-alumno, como alumno-alumno) no son cara a cara como en el
modelo presencial. Sin embargo, la interactividad y los distintos instrumentos de comunicación,
tanto asincrónicos como sincrónicos, logran paliar parcialmente esta carencia. Así se logra, por lo
general, una relación más directa con profesores y compañeros de aprendizaje.

Según M. Pallof y M. Pratt (1999), “la clave del proceso de aprendizaje son las interacciones entre
los alumnos, las interacciones entre el profesor y los alumnos y la colaboración en el aprendizaje
resulta de esta interacción”.

Esta relevancia queda demostrada en los resultados de las evaluaciones realizadas a los alumnos
una vez terminado el curso. Uno de los aspectos que más valora el estudiante en la formación no
presencial es el trato cercano e igualitario con el profesor. Con frecuencia, los alumnos admiten
que el contacto con el tutor es más frecuente y efectivo del que podrían tener dentro de las aulas.

Por lo tanto, en un curso de eLearning es esencial fomentar la comunicación y cooperación entre


alumnos. Puesto que el entorno es limitado, el alumno necesita el doble de atención que en un
aula convencional. Es por ello que durante todo el desarrollo de los cursos, los alumnos mantienen
con los profesores una tutoría personal y un diálogo permanente.

En la formación on line, es posible identificar al menos tres categorías de interacciones:

• Interacción alumno-contenido: es la forma en que el alumno utiliza y trabaja los materiales para
efectuar su propio aprendizaje.

• Interacción alumno-alumno: incluye los intercambios entre estudiantes, los diálogos y las
resoluciones de problemas en conjunto, entre otros puntos.

• Interacción alumno-formador: es aquella que tiene lugar entre los alumnos y el formador, que
deberá ser lo más dinámica posible para mantener el interés del alumno.

Todas estas interacciones deben ser satisfactorias para todas las partes, porque la calidad del
curso estará determinada por la calidad de las interacciones que se establezcan, tanto en lo que
respecta al resto de compañeros, como a la establecida con los diversos materiales que tenga el
alumno a su disposición.

Relación abierta con el entorno

En las situaciones tradicionales de enseñanza, el trabajo de los alumnos normalmente se centra en


el aula, tendiendo por lo general la escuela a estar aislada de su entorno. En estos nuevos
procesos de formación, se pueden realizar proyectos educativos con otras escuelas, las que
permanecen abiertas al entorno cercano y lejano, convirtiéndose el aula en una virtual.
Por otra parte, en la formación tradicional el acceso se limitaba a entornos cerrados (aula,
documentos, bibliografía ofrecida por el profesor, etc.). En el eLearning, las posibilidades aumentan
con la presencia de Internet y sus posibilidades ilimitadas. Se pretende conseguir contextos y
situaciones variadas de aprendizaje, adaptadas a las necesidades de los estudiantes y a las
demandas del conocimiento científico.

Calidad del aprendizaje

En el modelo no presencial se tiende a romper la tradición unidireccional de la enseñanza. Éste


supone que el conocimiento está depositado en una persona, que es el profesor, y que la misión
del estudiante es procurar almacenarlo. De esta manera, la calidad de la enseñanza se asemeja a
la fidelidad con la que el alumno repite la información presentada por el experto. En el eLearning, el
éxito está en la satisfacción del estudiante y en el nivel de comprensión, asimilación y puesta en
práctica de lo aprendido.

El éxito de un curso de eLearning no se evalúa meramente por el número de alumnos inscritos o


por el rendimiento económico, sino por su satisfacción y su valoración en lo que respecta a calidad
de la enseñanza.

Nuevos roles
Aunque este aspecto será tratado de forma exhaustiva en el tema siguiente, es necesario al menos
mencionar los cambios que han sufrido los papeles que tradicionalmente han caracterizado a las
dos figuras principales de todo proceso de aprendizaje: el alumno y el profesor.

El profesor se acerca al estudiante, diluyéndose la separación jerárquica entre ambos. En el


eLearning se pretende que la relación entre ambos sea más cercana, en un ambiente de
colaboración e intercambio, donde “todos pueden aprender de todos”.

Al alumno se le exige más, pero también se le aporta más. Se le exige porque su papel es más
activo y se le aporta porque el alumno aprende a conocerse, a desarrollar su potencialidad y a
desarrollar unas habilidades que quizá nunca se le habían exigido. Aunque se pierda esa distancia
alumno-profesor, la relación debe seguir estando marcada por el respeto, la valoración mutua y el
“saber estar cada uno en su sitio”.

El intercambio de roles comunicativos entre los usuarios permite la discriminación de información


entre ellos, propiciando tanto una comunicación uno a uno, como uno a muchos y muchos a
muchos. Estas circunstancias son utilizadas por el profesor, tanto para favorecer el aprendizaje
cooperativo como el autoaprendizaje, para seguir una enseñanza individual y especialmente
tutelada de un alumno o grupos de ellos, así como para determinar grupos específicos de alumnos
con ritmos diferentes de aprendizaje en función de sus características y marcha en la actividad
formativa.

Contenidos adaptados y actualizados


El curso debe estar minuciosamente planificado y la documentación debe estar cuidadosamente
preparada, puesto que forma parte esencial del proceso pedagógico. Esto es también esencial en
los cursos presenciales, con la diferencia que las posibilidades de interacción y la posibilidad de
aprendizaje no lineal obligan a prestar mayor atención al respecto.

Los alumnos de un curso formativo no presencial cuentan con un amplio abanico de actividades de
apoyo (material didáctico complementario, acontecimientos virtuales, etc.). Se trabaja con datos y
experiencias del mundo real, para que el aprendizaje sea más concreto y pertinente.

El principal problema de algunos cursos de eLearning que se están implantando en la actualidad


es que actúan como una parodia de la formación en el aula, donde un profesor habla durante horas
sin establecer un diálogo con el alumno (mediante videoconferencias), sin permitirle ningún tipo de
participación y sin considerar las peculiaridades que ofrece este entorno tecnológico para la
flexibilidad, la interactividad, la colaboración y el autoaprendizaje. En estos casos el discurso
tecnológico se impone al discurso pedagógico.

Por otra parte, en la formación tradicional, los alumnos reciben la información sin pedirla ni elegirla:
los contenidos están prefijados. En la enseñanza on line, los alumnos pueden seleccionar los
cursos que le ofrezcan la formación que precisa y necesita, en un determinado momento acorde
con sus necesidades.

Utilización de diversos códigos


En la formación tradicional, se espera de los alumnos atención, silencio, respeto y estudio. En los
nuevos sistemas de formación se pretende que sean capaces de anticiparse creativamente, de
aprender por sí mismos y organizarse los tiempos, que propongan, discutan y lleguen a acuerdos,
intercambien información. En definitiva, que desarrollen habilidades cooperativas y sociales,
además de asimilar una serie de contenidos.

Para hacer posible estas interacciones, las nuevas tecnologías ofrecen oportunidades de
comunicación a través de una multiplicidad de canales (chat, foros, correo electrónico, listas de
distribución) y posibilita el acceso a la información también a través de múltiples recursos o
sistemas multimedia (texto escrito, audio, video, imágenes).

La utilización de diferentes códigos permite la adaptación de la formación a las necesidades y


características de los receptores. De esta forma se favorece una verdadera enseñanza multimedia
individualizada, en la que el alumno determinará no sólo la ruta de aprendizaje, sino los medios y
códigos con los que desea realizar dicho proceso.

En el diseño de los materiales se tendrá presente la construcción de un entorno visual y


tecnológico específico. Éste debe incorporar herramientas de comunicación sincrónicas como
asincrónicas, herramientas de navegación para la búsqueda y localización de información y que
presente capacidades específicas para el profesor, para el estudiante y para el administrador del
sistema. Todo ello respetando la multidireccionalidad de la información entre todos los que
interaccionan dentro del entorno virtual, junto con la flexibilización temporal y espacial en la
emisión y recepción.

Ruptura de las variables espacio ‐ temporales


Los entornos virtuales ofrecen la posibilidad de utilizar herramientas telemáticas para superar las
barreras espacio-temporales a las que tradicionalmente la enseñanza se ha visto sometida.
También permiten la alternancia de una comunicación sincrónica y asincrónica, tanto en un
contexto cercano como remoto, por medio de diferentes herramientas, como lo son: el chat, el
correo electrónico, además de las audio y videoconferencias. Ya no es necesario el
desplazamiento hasta el centro de estudios, ni son necesarios espacios físicos (aulas) para
reunirse.

Por otra parte, el alumno se convierte en el principal protagonista: puede publicar información,
crear espacios de comunicación (chats, foros de discusión, etc.). Además se facilita un acceso sin
limitación de tiempo, de forma que los alumnos no tienen necesidad de esperar a una determinada
hora para recibir las clases o aclarar dudas: cuando surge un problema, se puede acudir al
programa y resolverlo.

La flexibilidad de horario que permite la formación on line, es una de sus grandes ventajas, sobre
todo para personas con otras ocupaciones. Se supone que en Internet ningún alumno faltará a
clase, si dentro de la gran flexibilidad de que dispone para establecer sus propios horarios se
marca también una cierta disciplina por parte del estudiante (horario de clase, foro, etc.).

La enseñanza es continuada: el alumno puede planificar su tiempo conforme con sus necesidades,
su acceso es permanente, cualquier día de la semana, a cualquier hora, desde su casa y desde
cualquier parte del mundo. Excepto en el caso del chat (herramienta sincrónica), la conexión al
curso o la entrada en el aula virtual puede realizarse en cualquier momento del día y a intervalos
más o menos largos, según las posibilidades y disponibilidad de tiempo del alumno.

Además, las discusiones pueden prolongarse en el tiempo, de modo que si surge una duda fuera
del tiempo de clase, ésta puede resolverse en el foro sin necesidad de esperar el día siguiente. Por
otra parte, gracias a las nuevas tecnologías y al uso de correos electrónicos o grupos de discusión,
los alumnos cuentan con más tiempo para responder en cualquier momento. Además, pueden
añadir materiales propios, fuentes citadas y preparar gráficos.

A la hora de inscribirse en un curso, muchos estudiantes presentan problemas de horarios. Para


solventarlo, muchas empresas ofrecen clases los sábados por la mañana y los domingos. El
eLearning va más allá y presenta cursos disponibles todo el día y los siete días de la semana. Esta
flexibilidad permite que el tiempo que el profesor en la formación tradicional empleaba en aspectos
secundarios, pueda trasladarse a la preparación de materiales más completos y didácticos, la
profundización de conocimientos, el contacto personal con el alumno, etc.

Ahorro de costos
La reducción de los costos de acceso a los servicios de los cursos impartidos en formación on line
puede exceder el 60%, en relación con el costo de los mismos cursos presenciales en lo que
respecta a ahorro de costos económicos en electricidad, mantenimiento de salones de clase y
puestos laborales necesarios. Sin embargo, la cuestión no es tan clara, porque aunque se
disminuyen los costos indicados, suelen incrementarse otros, referidos a la producción de
materiales, a la tutorización, al soporte y desarrollo informático.
A pesar de estas matizaciones, es evidente que los costos del aprendizaje no presencial para el
usuario son mínimos, porque no es necesario realizar desplazamientos con todo lo que conlleva
(auto, gasolina, estacionamiento, transporte público, entre otros) ni adquirir ningún material.

Internet ofrece una solución de conectividad universal a bajo costo, gracias a la economía de
escala que supone compartir recursos y la cada vez mayor infinidad de aplicaciones disponibles.
Los alumnos que realizan los cursos pueden estar en cualquier parte del mundo: sólo precisan de
acceso libre a Internet.

Multidireccionalidad de la información/comunicación
El modelo de enseñanza tradicional, basado en la transmisión unidireccional del conocimiento, está
mostrando importantes carencias, al menos en lo que se refiere a la enseñanza para adultos. Ello
porque en ocasiones fomenta la pasividad del alumno, favorece el individualismo y la competencia
entre éstos. De paso, no suele potenciar otra serie de valores esenciales a la hora de formar parte
de una empresa o colectivo profesional.

La función tutorial de los nuevos sistemas de formación virtual trata de romper ese inmovilismo y
ese modelo exclusivamente transmisor, para ofrecer nuevas oportunidades al alumno. Asumiendo
que éste es suficientemente maduro como para participar de un sistema de difusión de información
y de comunicación más abierto y flexible que los tradicionales.

Evaluación
Evaluar consiste en valorar los conocimientos, aptitudes, capacidad y rendimiento de los
estudiantes. Los objetivos de toda evaluación son tres: objetivos de conocimiento, objetivos de
competencia y objetivos actitudinales. A partir de estos objetivos, la tipología evaluativa se basa en
dos acciones: la autoevaluación y la heteroevaluación.

• La autoevaluación, corresponde a las unidades mínimas de aprendizaje que se desarrollan en los


contenidos del curso, cuya responsabilidad en realizarlos y desarrollarlos corresponde al alumno.

• La heteroevaluación está concebida como un conjunto de unidades mínimas de aprendizaje que


constituyen una unidad didáctica y corresponde al profesorado certificar la consecución por parte
del alumno de los objetivos propuestos en esta unidad.

La evaluación del alumno en el eLearning, se desarrolla en tres fases:

• Inicial: al principio del curso, para conocer las necesidades educativas del alumno, sus
conocimientos previos, su adaptación al programa educativo, etc.

• Evaluación de proceso o formativa: a lo largo de las diferentes unidades que conforman el curso.
Todas las unidades didácticas cuentan con ejercicios de autoevaluación a lo largo de las unidades
mínimas de contenido, y con evaluaciones parciales remitidas al centro que forman parte de la
evolución del proceso y por tanto del expediente académico del alumno.

• Evaluación final o sumativa: como certificación de la consecución de los objetivos del curso.
Generalmente, el proceso de evaluación culmina con una prueba final habitualmente práctica
(proyecto fin de curso), que certifica el éxito del alumno en la asunción de los objetivos planteados
en el curso.

Como se observa, el modelo de evaluación on line es muy similar al realizado en la educación


tradicional, consistente en una prueba inicial para conocer la situación de partida del alumno,
pruebas periódicas para conocer su evolución y una prueba final para valorar los resultados del
aprendizaje. Con todo, presenta algunas diferencias importantes:

• La evaluación no presencial es más objetiva, porque el evaluador no está influido por aspectos
secundarios, como son la forma de vestir, las características físicas del alumno, etc. (efecto halo)
En este nuevo entorno, los alumnos son tratados con mayor ecuanimidad y el anonimato en cuanto
a apariencia, incluso a nacionalidad, raza y otras características. Facilita que se centralicen las
relaciones en otros aspectos y se evita cualquier tipo de distinción o discriminación.

• En un curso de formación on line, no sólo se evalúa al alumno en función de su nivel de retención


y aprendizaje, junto con el de sus conocimientos y resultados (evaluación cuantitativa), sino que
también se valoran sus habilidades sociales, su inteligencia emocional (evaluación cualitativa, etc.).

• En la formación no presencial, cada alumno establece sus objetivos personales concretos y


cuenta con la posibilidad de aprender a distinto ritmo. Unido a este factor, la evaluación es
individual y sus resultados sólo los conoce el propio sujeto implicado. De esta forma, puede
disminuir la competitividad entre los alumnos, o al menos se puede reducir al afán de destacar
frente a los demás.

Trabajo colaborativo
Por aprendizaje en colaboración se entiende cualquier actividad en la cual dos o más personas
trabajan de forma conjunta para definir un significado, explorar un tema o mejorar competencias. A
esta definición responde cualquier actividad que se realice empleando la interacción, la evaluación
y la cooperación por parte de los compañeros, con cierto componente de estructuración y
coordinación por parte del profesor o moderador.

En el entorno de los cursos tradicionales, la mayoría de ejercicios se realizan en forma de


comunicaciones privadas entre un alumno y el profesor. Hay una clara división de tareas y de
autoridad entre el profesor y el estudiante. El aprendizaje suele ser una actividad solitaria, dado
que la mayoría de las tareas se realizan fuera de clase y es difícil lograr que los alumnos trabajen
juntos.

De esta forma, tienden a potenciarse los valores competitivos, la sumisión a la autoridad, la


pasividad en la actividad formativa y el aprendizaje memorístico de la información presentada. En
cambio, en la enseñanza on line se tenderá a potenciar otros aspectos, como son: la colaboración
entre los participantes, el espíritu crítico, la autodisciplina, además del aprendizaje activo y creativo.

En el nuevo entorno se reserva un espacio importante para el trabajo personal, pero se fomenta el
trabajo cooperativo, para aprovechar sus sinergias y también para favorecer la creación de lazos
entre los compañeros. Las discusiones de clase no están dominadas por nadie (de ello dependerá
la actuación del profesor), todos participan por igual aportando sus ideas y reflexiones habiendo
con tiempo para meditarlas. Este tipo de discusión permite profundizar más en cada asunto. Los
alumnos pueden discutir, debatir y participar en una “lluvia de ideas” (brainstorming) con los
compañeros.

El alumno debe integrarse en el grupo participando de forma activa en el trabajo colectivo. Para
controlar que no haya alumnos que se aprovechen del trabajo de los compañeros, suele emplearse
el foro, donde todos aportan su visión del tema y de los trabajos, respondiendo a las cuestiones
planteadas por el profesor o los propios compañeros.

A continuación, se presenta una tabla donde se compara el aprendizaje tradicional y el centrado en


el trabajo colaborativo, analizando diferentes variables y aspectos como el papel del profesor, la
situación del alumno o el uso de los materiales:

 De esta forma, el aprendizaje colaborativo se genera a partir de la combinación de una


serie de principios como son: la articulación, el conflicto y la co-construcción, M. Crook
(1998).
 El principio de la articulación llama la atención, respecto que el valor educativo y cognitivo
de esta estrategia de aprendizaje se derivan de la necesidad que tiene el individuo de
organizar, justificar y declarar sus propias ideas al resto de compañeros, y de la necesidad
de su interpretación, es decir traducción cognitiva, para que sea comprendida por sus
iguales.
 En cuanto al del conflicto, se asume que los beneficios se producen en el contexto de los
desacuerdos y de sus esfuerzos para resolverlos. Este contexto de desacuerdo será de
extraordinaria importancia para estimular los movimientos discursivos de justificación y
negociación.
 La co-construcción hace referencia a la significación que tiene el hecho de compartir
objetivos cognitivos comunes, a la vez que el resultado alcanzado no sea la simple
yuxtaposición de información, sino su elaboración, reformulación y construcción conjunta
entre los participantes.

Para alcanzar una verdadera situación de aprendizaje colaborativo en situaciones de enseñanza


on line -que supere el simple reparto sumativo de trabajos individuales para su posterior
incorporación al grupo- deben adoptarse una serie de condiciones y precauciones por parte del
profesor. Éstas son la estructuración y planificación de la estrategia de formación, la búsqueda de
diseños específicos en los materiales utilizados, la especificación de los roles por desempeñar por
el tutor y los estudiantes, junto con la determinación de nuevos criterios y estrategias de
evaluación.

Sin embargo, el trabajo colaborativo no es un tipo de trabajo grupal, en el cual se parte de la


simple división de tareas para que sean realizadas de forma individual por los diferentes miembros
de los grupos y que después uniéndolas se llegue a la realización del trabajo conjunto. El resultado
no debe de ser una mera yuxtaposición de actividades individuales, sino la consecuencia de la
reflexión, discusión, análisis y toma de decisiones respecto al trabajo realizado por cada uno de los
miembros del grupo.

Bajo esta situación, las posibilidades educativas individuales se ven marcadas no sólo por el hecho
que cada alumno sea responsable de su trabajo, sino también de que lo sea del de sus
compañeros. Al mismo tiempo, debe realizar un esfuerzo para que el producto grupal que se
alcance sea reflejo del pensamiento y trabajo de cada uno de los miembros, de forma que se
obtenga un producto de calidad acorde a los requerimientos.

De acuerdo con M.F. Paulsen (1995), se pueden emplear diferentes técnicas para fomentar el
trabajo colaborativo: construcción de un equipo y discusión en común; grupo nominal (se aportan
diferentes ideas de forma anónima por todos los participantes y se elige la más significativa por
votación secreta); foro (discusión abierta, asincrónica, que puede estar supervisada por un profesor
por una o por más personas); juegos de rol; debate formal basado en el trabajo sobre materiales y
lecciones; grupos de revisión ; grupos-puzzles, entre otros.

Para este mismo autor, la utilización de una técnica concreta dependerá de diferentes factores
como son: los objetivos perseguidos, la naturaleza del tema con el cual se está trabajando, las
características de los estudiantes, el estilo docente del profesor y las herramientas de
comunicación disponibles.

Su puesta en marcha exigirá la reflexión por parte del profesor respecto de una serie de decisiones
que adoptará para su puesta en funcionamiento, en cuanto al tamaño del grupo (se considera
adecuado la composición de cuatro a cinco personas), la composición de éstos (donde deberá
adoptar decisiones respecto a la adscripción de los alumnos al grupo y a la posibilidad de
rehacerlos), orientación de los alumnos (reglas que dirigirán la actividad), organización de los
espacios y recursos, estrategia de evaluación que se seguirá, junto con los diferentes roles que
podrán ser desempeñados por los estudiantes (J. Rosales, 2000).

En la siguiente tabla se muestra un cuadro que recoge y resume las particularidades más
destacables de los dos métodos de aprendizaje, el tradicional y el no presencial.

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