INTRODUCCION
¿Qué es un conflicto laboral? Características y causas comunes
trabajadores. Se caracterizan por estar directamente relacionados con la función que
desarrollan dentro de una organización.
Saber qué es un conflicto laboral y cómo solucionarlo debe ser una prioridad dentro de
tu empresa. De lo contrario, te enfrentarás a un clima de trabajo negativo, que afectará la
productividad y el bienestar de tus colaboradores.
Conseguir un buen balance en el ambiente de trabajo es clave. En este sentido, como
organización, debes asegurarte de que tu equipo cuente con una buena salud física,
emocional, social y financiera. Lograr todo esto garantizará un espacio productivo, con
una buena comunicación y la retención de tus colaboradores.
Pero, ¿qué pasa cuando el conflicto laboral se presenta en tu negocio? Está
comprobado que las empresas que no brindan un buen ambiente laboral corren un gran
riesgo: el 59% de sus empleados podrían aceptar un rol similar en otra empresa por el
mismo pago y beneficios.
Ahora, ¿estás listo para saber qué es un conflicto laboral, cómo identificarlo y cómo
aumentar el número de casos de conflictos laborales resueltos en tu empresa? Sigue
leyendo y descubre:
¿Cómo reconocer qué es un conflicto laboral?;
Características de los conflictos laborales;
Causas más comunes de los conflictos laborales;
Tipos de conflictos laborales;
¿Cuáles son los conflictos más comunes? Ejemplos y solución de los conflictos
laborales;
¿Cómo impulsar las relaciones y evitar los conflictos laborales?
¿Cómo reconocer qué es un conflicto laboral?
Los conflictos laborales pueden reconocerse por la presencia de discusiones, falta de
confianza entre los miembros del equipo de trabajo o porque existen bandos enfrentados.
Lo principal es que siempre hay una o varias causas que lo provocan.
Si ves que en tu empresa se generan muchas discusiones, es necesario que pongas en
marcha una solución lo antes posible. No hacerlo supondrá problemas a largo plazo y la
convivencia en el entorno laboral se verá afectada.
Por otra parte, cuando se está ante un mal manejo de un conflicto laboral, este repercute
en la forma en la que se organiza la empresa, su productividad y en el rendimiento del
área donde está presente el problema.
Considera que cuando hay un buen control de estas situaciones problemáticas, los
empleados aumentan su sensación de bienestar. Lo que hace que el 27% de ellos pueda
desempeñarse con suma excelencia.
Características de los conflictos laborales
Se puede saber qué es un conflicto laboral y cuándo se está frente a uno si se observan
las siguientes características:
Son comunes y muchas veces inevitables: Generalmente, un conflicto laboral es
una respuesta a diferentes situaciones propias de la convivencia entre personas. Por
ello, es importante no centrarse siempre en las causas, sino en promover soluciones
eficientes y ágiles.
Son necesarios: Como sabes, los conflictos laborales pueden ser considerados como
una oportunidad de mejora, por lo tanto su aparición es necesaria para ajustar los
problemas del equipo de trabajo y darles una solución.
Son perjudiciales: El 80% de los colaboradores manifiesta que los conflictos
laborales producen dificultades en sus trabajos actuales Eso evidencia un gran
riesgo, especialmente si no se gestionan de la forma adecuada.
Contar con un buen liderazgo en la empresa ayuda a impulsar la cantidad de casos de
conflictos laborales resueltos. Según el estudio citado, el 14% de los encuestados destaca
que la falta de comunicación con su jefe/a fue el motivo del conflicto.
¿Quieres saber cómo garantizar la buena convivencia de tus equipos? ¡Comienza por los
jefes! Descubre qué 7 tipos de liderazgo empresarial existen.
Causas más comunes de los conflictos laborales
Además de conocer las características, es necesario identificar sus causas de los conflictos
laborales. Esto es muy importante cuando se quiere identificar qué es un conflicto laboral
a tiempo.
Falta de recursos y herramientas
Los colaboradores requieren de herramientas y recursos específicos para desempeñar
apropiadamente sus tareas diarias. Por ejemplo: computadoras, papelería, conexión a
internet, entre otros.
Cuando estos recursos son limitados o no distribuidos equitativamente en una empresa,
puede generar descontento entre los trabajadores. Esto origina situaciones de conflicto.
Diferencia entre las visiones
Es común que los colaboradores tengan diferentes puntos de vista o percepciones sobre
alguna situación específica. Si no se logra un acuerdo o no se promueve la tolerancia y el
respeto, esto puede generar discusiones improductivas en el equipo de trabajo.
Objetivos diferentes
Otra de las causas de los conflictos laborales se produce cuando no existen objetivos
claros y el equipo de trabajo maneja metas diferentes. Esto puede llevar a que los
trabajadores lleven adelante sus tareas con un propósito personal y no para el bien común
de la organización.
Para prevenir estos conflictos laborales, puedes promover e impulsar estas dinámicas de
integración grupal para tus equipos
Sobrecarga de tareas
La sobrecarga de tareas o responsabilidades también puede ser un punto de conflicto
dentro de una organización. Por eso, los empleados deben saber exactamente cuáles son
las tareas asignadas a ellos de acuerdo a su puesto de trabajo.
Evita el desgaste de tus colaboradores, lee: ¿Equipo de atención al cliente agotado?
Piensa en agilidad para prevenirlo
Mala comunicación en el equipo de trabajo
La comunicación deficiente provoca malos entendidos entre los grupos de colaboradores,
e incluso, con la gerencia. Esto ocasiona, a su vez, conflictos y obstáculos en el desarrollo
del trabajo.
Resuelve esta problemática con la tecnología. Descubre cómo en: Canales de
comunicación interna: 3 tips para elegir el mejor.
Presión extrema en el ambiente de trabajo
Este conflicto laboral puede darse cuando se le exige a los colaboradores la ejecución de
una tarea en un tiempo muy corto o con una presión elevada. Esto hace que estén
susceptibles a generar cualquier altercado.
Descubre cómo evitar este conflicto laboral en: Matriz de roles y responsabilidades: qué
es y qué ventajas tiene.
Tipos de conflictos laborales
Para solucionar un conflicto laboral, no solo hace falta saber qué es, también es
importante identificar qué tipos de conflictos laborales existen. Estos pueden
categorizarse según:
El impacto del conflicto;
Las partes que intervienen;
Las causas que los desencadenan.
A continuación, conoce cuáles son y de qué se tratan los distintos tipos de conflictos
laborales.
Según su impacto
Conflictos funcionales
Son los que, por medio de su resolución, generan una ventaja para las partes y, por lo
tanto, para la empresa. Por ejemplo, cuando a partir de un conflicto se debate cuál es la
mejor forma de completar un proceso y se acuerda un resultado beneficioso para todos.
Conflictos disfuncionales
Este tipo de conflicto laboral afecta negativamente a la empresa, ya que la desvía de
conseguir sus objetivos. Se da cuando existe un conflicto que obstaculiza la consecución
de metas y disminuye la productividad de los equipos.
Según los implicados en el conflicto
Conflictos intrapersonales
Se trata de problemas que puede tener un colaborador cuando está disconforme con las
tareas o actividades que debe hacer.
Conflictos interpersonales
Involucran a diferentes personas de la empresa y surgen a partir de la interacción social.
Por ejemplo, una persona se siente atacada porque su opinión no coincide con la de otro
compañero.
Conflictos intragrupales
En este caso, los conflictos se presentan cuando varios miembros de un grupo o equipo
están en desacuerdo.
Conflictos intergrupales
Aparecen cuando las disputas son entre miembros de distintos grupos o equipos de
trabajo.
Conflictos colectivos
En este caso, el conflicto involucra a un grupo de colaboradores que realiza el reclamo de
manera colectiva.
Según las causas de los conflictos laborales
Conflictos de relación
Estos se dan por el desgaste en la relación de las partes. Entre las causas más habituales
de este tipo de conflictos laborales se encuentra la mala comunicación.
Conflictos de valores
Este tipo de conflicto se da cuando se contraponen los valores y una de las partes intenta
imponer su criterio.
Conflictos de información
Estos conflictos derivan de los rumores o la información falsa. Generan malentendidos y
roces entre los colaboradores de una organización.
Conflictos de intereses
Esta clase de conflicto se desencadena cuando las personas entienden que se les perjudica
para favorecer los intereses de otros.
Conflictos estructurales
Estos conflictos laborales se desencadenan a partir de desigualdades entre roles y
responsabilidades en una empresa.
¿Cuáles son los conflictos más comunes? Ejemplos y solución de los conflictos laborales
Ahora que sabes qué son los conflictos laborales y qué tipos existen, descubre cuáles son
los conflictos más comunes que se presentan en las empresas y organizaciones y la forma
más adecuada de solucionarlos.
Problemas entre compañeros
Como sabes, los roces o problemas entre los empleados, jefes o gerentes son parte del
trabajo en equipo. Esto, sin duda, provoca conflictos que deben ser resueltos con
urgencia, ya que puede afectar la productividad, el desempeño, la confianza al mismo
tiempo que generan ansiedad y estrés.
Solución
En este caso, la solución de los conflictos laborales se basa en la promoción de la igualdad
y el trabajo en equipo. Será necesario garantizar espacios de feedback entre los
colaboradores y abordar las actitudes o comportamientos negativos.
Esto ayudará a que tus colaboradores se sientan más motivados y comprometidos con la
organización, porque esta se preocupa por reducir los problemas y alentar el bienestar.
No reconocer los problemas
Normalmente, los empleados tienden a enfrentar los problemas desde una misma
perspectiva, por eso, cuando se presentan nuevas dificultades es posible que no
reconozcan dónde está el error. Esto desencadena una serie de conflictos laborales
recurrentes.
Si no se puede reconocer cuál es el problema, es más difícil encontrar una solución
adecuada.
Solución
Para solucionar este tipo de conflicto laboral, las empresas deben estar abiertas a nuevas
perspectivas o visiones que permitan que sus colaboradores cambien su mentalidad.
Para hacer esto, puedes generar espacios de reflexión y colaboración a partir de los que se
pueda llegar a una solución superadora.
Por ejemplo, organizar una reunión de trabajo donde se aborden las dificultades que
están presentes y de cómo se puede alcanzar una resolución en conjunto.
Falta de integridad por parte del equipo
Otro escenario que puede ocurrir en una empresa es la falta de integridad. En ocasiones,
las personas persiguen el éxito en sus carreras a como dé lugar. Esto lleva a que omitan
información, mientan, tomen atajos o engañen a sus compañeros.
Ante este tipo de situación, la confianza entre los colaboradores se quiebra y aparecen los
conflictos laborales.
Solución
En este caso es importante promover la colaboración entre los miembros del equipo en
vez del trabajo individual. Esto no quiere decir que no se valore el esfuerzo que hace cada
colaborador, sino que el trabajo colectivo ayuda a tener objetivos en común y prevenir el
conflicto laboral.
Pocos programas de formación y desarrollo
La falta de formación y desarrollo de los miembros de tu equipo de trabajo, además de
crear un conflicto laboral, puede generar pérdidas y un menor rendimiento;lo que puede
generar el aumento de la tasa de rotación de personal.
Solución
Para solucionar este problema puedes ofrecer programas de capacitación para el
personal. Es importante que estos sean personalizados según el área en el que se
desempeñan los colaboradores. Esto hará que la fuerza laboral pueda mantener
actualizadas sus habilidades y permitirá el aumento de la satisfacción del empleado.
Implementar un plan de capacitación en las empresas es la mejor opción para aumentar
las habilidades y tratar las causas de los conflictos laborales. Entiende más en: Plan de
capacitación: organiza, idea y aplica en tu negocio.
Falta de reconocimiento e incentivos
Otra de las causas de los conflictos laborales más comunes es la falta de reconocimiento e
incentivos. Esto puede generar roces entre los equipos, disminución de la productividad,
así como el aumento de rotación y fuga de talentos, entre otras consecuencias.
Está demostrado que las organizaciones con incentivos para sus empleados experimentan
una tasa de éxito del 79%. Además, esto aumenta el compromiso de los colaboradores en
un 34% y su disposición a permanecer en su puesto en un 41%.
Solución
Para resolver esta problemática, necesitas implementar programas de reconocimiento
laboral. Entre los distintos tipos de incentivos que puedes brindar, se encuentran:
Comisiones de acuerdo al cumplimiento de objetivos;
Ascensos a puestos de mayor responsabilidad con salarios más competitivos;
Bonificaciones extra;
Recompensas por el rendimiento.
¿Quieres conocer qué otros tipos de reconocimiento puedes brindar a tus
colaboradores? Lee: 17 tipos de incentivos laborales para retener empleados.
Incertidumbre laboral
La incertidumbre laboral, económica y social puede generar diferentes conflictos
laborales que paralizan a las personas a tal punto, que no logran completar tareas en un
corto plazo. Esto pone en peligro el valor que aporta la empresa a sus clientes y a
su cultura empresarial.
Solución
Para superar este desafío es clave tomar en cuenta las necesidades que tienen los
empleados y velar por su bienestar general. Esto les ayudará a mejorar la confianza con el
negocio o la empresa a la que pertenecen.
Igualmente, una buena gestión de los canales de comunicación interna permite que los
colaboradores se mantengan informados de los cambios que se presentan en la
organización. Por ejemplo, podrán enterarse a tiempo de nuevos procesos o medidas de
manera directa sin la intermediación de terceros.
¿Quieres conocer más sobre casos de conflictos laborales resueltos?
Es natural que los conflictos surjan en ambientes donde personas con diferentes ideas y
temperamentos tienen que trabajar juntos. ¡Y esto no es algo malo! Por el contrario, hay
una riqueza en las diferencias, y cada conflicto puede presentarse como una oportunidad
de mejora.
¿Sabes cuál es tu estilo de manejo de conflictos? Si no lo tienes claro, ¡no te preocupes!
En este post veremos:
ventajas de adoptar un estilo de manejo de conflictos
5 estilos de manejo de conflicto
tipos de manejo de conflictos
técnicas de manejo de conflictos
¿Comenzamos?
Ventajas de adoptar un estilo de manejo de conflictos
Repasemos rápidamente qué es un conflicto. Un conflicto es un proceso que se desarrolla
cuando dos personas ven un problema desde diferentes perspectivas. Puede presentarse
de forma verbal, donde cada individuo expresa su punto de vista; de forma simbólica,
donde las ideas entre dos individuos son contradictorias; o de forma emotiva, cuando se
causan reacciones en el otro.
En las organizaciones, el estudio de los conflictos ha supuesto una área de interés
principal en temas relacionados con la organización y la gerencia. Si te interesa saber más
sobre el tema, aquí tienes un estudio de caso.
El estilo de manejo de conflictos que definas puede traer muchas ventajas para tu
organización, por ejemplo:
Mejora del ejercicio individual y de grupo;
Fomenta la innovación;
Incentiva la creatividad y desarrollo;
Mejora el ambiente de trabajo y la colaboración.
Quizás te interese leer: Liderazgo empresarial: 12 consejos para la gestión de personas.
Tipos de manejo de conflictos
En su estudio sobre manejo de conflictos, Thomas-Kilmann analiza el comportamiento de
las personas frente a la situación de conflicto. En él pueden darse dos situaciones:
afirmación, en la que una persona intenta satisfacer sus propios intereses;
cooperación, en la que una persona intenta satisfacer los intereses de la otra
persona.
A partir de estos comportamientos define cinco tipos de manejo de conflictos:
1. Competitivo: la persona pone sus propios intereses por delante sin dar
importancia a los de la otra persona. Se caracteriza por la presencia de poder, ya
que una de las personas utiliza lo que sea necesario para ganar.
2. Complaciente: la persona se olvida de sus propios intereses e intenta complacer al
otro aunque no sea lo que desea. Se caracteriza por ser una decisión de
generosidad desinteresada.
3. Evasivo: la persona no satisface sus propios intereses ni los de la otra persona, no
se enfrenta directamente a la situación por lo que acaba posponiendo o
retirándose del conflicto.
4. Colaborativo: ambas personas trabajan conjuntamente para encontrar una
solución que agrade a ambas partes. Se identifican los intereses de las dos
personas y se llega a un consenso común. Puede ser una manera de aprender de
las ideas del otro.
5. Transgresor: es una acción que encontramos entre la afirmación y la cooperación.
Se buscan soluciones que satisfagan a las dos partes y sean adecuadas. De esta
manera ambas partes dejan sus diferencias a un lado y se centran en una postura
intermedia.
Técnicas para el manejo de conflictos en grupo
Los conflictos en las organizaciones tienen una mayor complejidad, ya que el principal
problema es que interactúan muchas personas con una gran diversidad de opiniones,
intereses, puntos de vista y formación. El estilo de manejo de conflictos que adoptes te
ayudará a llegar a un acuerdo común.
Parte de la función de un líder empresarial es crear un clima propicio para las
negociaciones.
¿Quieres conocer más sobre prácticas que fomentan la colaboración entre profesionales
y crear una cultura organizacional más placentera y productiva? Conoce 7 dinámicas de
integración empresarial para equipos exitosos.
Cuando se produce la negociación, es esencial que se dedique tiempo suficiente al
intercambio de opiniones e información con un lenguaje común y que se permita la
resolución de dudas en el caso de malentendidos.
El estilo de manejo de conflictos debe tener una planificación conjunta y participativa de
tal forma que se cree una visión compartida.
Veamos ahora algunas técnicas de manejo de conflictos que puedes usar con tu equipo.
1. Facilitación: un agente imparcial facilita una conversación entre las partes para que
éstas tomen turnos para escucharse y expresar sus puntos de vista.
2. Mediación: si las partes tienen dificultad para alcanzar un acuerdo, puedes adoptar la
mediación como técnica de manejo de conflictos. El mediador permanece neutral y su
función es propiciar un clima ameno y donde se valoren ambas perspectivas;
3. Arbitraje: dentro de los estilos de manejo de conflictos, el arbitraje se usa para casos
graves y urgentes. Una tercera persona es la que toma el control de la situación y decide
cómo se resolverá el conflicto.
4. Indagación: esta técnica de manejo de conflictos involucra a más personas que aportan
su visión del problema de forma objetiva. Es una especie de panel que investiga a fondo la
situación y ayuda a resolver el conflicto.
5. Negociación: dentro de los estilos de manejo de conflictos, es el más común y el que se
utiliza para casos más leves. En él, los propios involucrados entablan una negociación
amistosa para resolver el conflicto sin involucrar a otras personas.
¿Cómo impulsar las relaciones y evitar los conflictos laborales?
Como puedes ver en los casos de conflictos laborales resueltos, existen múltiples
problemáticas y distintas maneras de prevenirlas y solucionarlas.
Una manera infalible de garantizar la buena relación en tus equipos es la incorporación de
recursos que optimicen los procesos, faciliten las tareas diarias y la comunicación.
En este punto, una solución clave para los conflictos laborales es la implementación
de Zendesk para el servicio de atención al cliente. Este completo software te ayudará a
garantizar la mejor atención a tus consumidores y a generar buenas experiencias para tus
empleados.
Entre las ventajas que Zendesk ofrece para la prevención de conflictos laborales, puedes
encontrar:
Herramientas de colaboración entre equipos;
Recursos para la comunicación fluida y simple;
Redirección de tickets con inteligencia artificial para los agentes mejor capacitados;
Automatización de procesos para facilitar la tarea de los empleados;
Monitoreo de desempeño para promover el reconocimiento e incentivos;
Bases de conocimiento para capacitar y compartir las experiencias