Asignatura: Derecho Romano I
Identificar los principales procesos de conformación de las instituciones jurídicas de Roma.
Las instituciones jurídicas de Roma se desarrollaron a lo largo de más de mil años y se
consolidaron a través de diversos procesos históricos, sociales y políticos. A continuación,
se describen los principales procesos que marcaron su conformación:
1. Influencia del Derecho Consuetudinario (Época Monárquica)
En los primeros años de Roma, las normas jurídicas surgieron principalmente de la
costumbre (mos maiorum). Estas reglas no escritas reflejaban las tradiciones y prácticas
sociales de las comunidades romanas primitivas.
El rey tenía un papel fundamental como legislador y juez, basando sus decisiones en la
tradición.
2. Codificación del Derecho (Época Republicana Temprana)
El Derecho Quiritario, aplicado exclusivamente a los ciudadanos romanos, comenzó a
codificarse con la Ley de las XII Tablas (450 a.C.), considerada el primer cuerpo de leyes
escritas de Roma.
Este proceso marcó la transición de un derecho consuetudinario a un derecho positivo,
garantizando mayor claridad y acceso a las normas.
3. Expansión y Flexibilidad del Derecho
Con la expansión territorial, Roma enfrentó la necesidad de integrar a pueblos con
tradiciones jurídicas diferentes. Esto llevó al desarrollo del Derecho de Gentes (ius
gentium), un conjunto de normas aplicables a extranjeros y ciudadanos.
El pretor peregrino, una figura clave, contribuyó a adaptar el derecho romano a las
realidades multiculturales del imperio.
4. Formalización y Sistematización Jurídica
Durante la República, los jurisconsultos comenzaron a interpretar y sistematizar el
derecho. Esto dio lugar a un cuerpo doctrinal que influiría en la jurisprudencia.
Los edictos de los pretores también jugaron un papel crucial en la evolución del derecho al
permitir cierta flexibilidad y adaptación a nuevas situaciones.
5. Centralización y Universalización del Derecho (Época Imperial)
Con la instauración del Imperio, el derecho se centralizó
UNIDAD 1.
CONCEPTOS GENERALES.
1.1 Derecho Objetivo y Subjetivo (Ius).
En el sistema jurídico romano, los conceptos de derecho objetivo y derecho subjetivo
(ius) son fundamentales para comprender la estructura y aplicación del derecho.
Aunque los romanos no definieron explícitamente estas categorías, su derecho sentó
las bases para estas distinciones modernas.
1. Derecho Objetivo
El derecho objetivo se refiere al conjunto de normas y principios que regulan la
conducta de las personas dentro de una sociedad. En Roma, esto se expresaba en:
Ius Civile: Las normas aplicables exclusivamente a los ciudadanos romanos, derivadas
de las costumbres, leyes y decretos.
Ius Gentium: Un sistema de normas comunes para ciudadanos y extranjeros, adaptado
para facilitar las relaciones entre diversos pueblos.
Ius Naturale: Principios considerados universales y aplicables a todos los seres
humanos, basados en la razón y en la naturaleza.
El derecho objetivo constituye el marco normativo que establece los derechos y
obligaciones de las personas, independientemente de su voluntad individual.
2. Derecho Subjetivo
El derecho subjetivo hace referencia a la facultad o poder que tiene una persona para
exigir algo o realizar ciertos actos en virtud de las normas jurídicas. En el derecho
romano, esta idea se reflejaba en:
Ius Potestatis: Poder o autoridad legítima, como el poder del pater familias sobre sus
descendientes.
Ius in Rem: Derechos reales, como la propiedad (dominium) o el usufructo, que
permitían a una persona ejercer control sobre una cosa.
Ius in Personam: Derechos personales, como los derivados de un contrato, que
otorgaban a una persona la facultad de exigir a otra el cumplimiento de una
obligación.
Relación entre Derecho Objetivo y Subjetivo
En el derecho romano, el ius como derecho subjetivo existía en función del ius como
derecho objetivo. Es decir, los derechos individuales solo podían ejercerse dentro de
los límites establecidos por las normas jurídicas generales.
Ejemplo en el Derecho Romano:
El derecho objetivo reconocía la dominium (propiedad) como una institución jurídica.
El derecho subjetivo permitía al propietario (dominus) ejercer su facultad de usar,
disfrutar y disponer de una cosa según las leyes vigentes.
Este dualismo entre derecho objetivo y subjetivo evolucionó y sentó las bases para las
teorías jurídicas modernas, aunque en Roma el énfasis estaba más en el derecho
objetivo y en el orden normativo que en las facultades individuales.
1.2 Generalidades de las Fuentes de Derecho Escrito; el Sistema Jurídico Romano en la
Legislación de Justiniano, su proceso de formación.
El sistema jurídico romano alcanzó su máximo nivel de codificación durante el reinado del
emperador Justiniano I (527-565 d.C.), quien consolidó el cuerpo jurídico conocido como
el Corpus Iuris Civilis. Este proceso representó la culminación de siglos de desarrollo
jurídico romano y marcó una de las mayores influencias en los sistemas jurídicos
occidentales. A continuación, se aborda la naturaleza de las fuentes del derecho escrito y
el proceso de formación de la legislación justinianea.
Fuentes de Derecho Escrito en Roma
El derecho romano distingue varias fuentes de derecho escrito que se desarrollaron a lo
largo de su historia. Estas incluyen:
Leges (leyes):
Normas emanadas de los comicios, principalmente durante la República.
Ejemplo: Lex Aquilia (sobre daños a la propiedad).
Plebiscita (plebiscitos):
Decisiones de las asambleas de la plebe, que adquirieron fuerza de ley con la Lex
Hortensia en 287 a.C.
Senatus Consulta (consultas del Senado):
Recomendaciones del Senado, que en el Principado adquirieron valor normativo.
Constitutiones Principum (constituciones imperiales):
Normas dictadas por el emperador, como edictos, decretos, rescriptos y mandatos.
Edicta Magistratuum (edictos de los magistrados):
Principalmente los edictos de los pretores, que introdujeron flexibilidad al sistema
jurídico.
Jurisprudencia:
Opiniones y enseñanzas de los juristas, reconocidas oficialmente durante el Principado por
la Ley de Citas (426 d.C.).
El Sistema Jurídico Romano y el Corpus Iuris Civilis
El Corpus Iuris Civilis, promulgado por Justiniano, es una recopilación y reforma de todo el
derecho romano, con el objetivo de consolidar un sistema jurídico coherente y
perdurable.
Proceso de Formación del Corpus Iuris Civilis
Nombramiento de Tribunales y Comisiones:
Justiniano designó a juristas liderados por Triboniano, su principal asesor jurídico, para
llevar a cabo la compilación.
Etapas Principales de la Codificación:
Código Justiniano (Codex Iustinianus, 529 y 534):
Primera recopilación de constituciones imperiales anteriores, desde Adriano hasta
Justiniano. Fue revisada en 534.
Digesto o Pandectas (533):
Una antología de fragmentos de las obras de los juristas clásicos más influyentes (como
Gayo, Ulpiano y Papiniano).
Estructurado en 50 libros y diseñado para resolver problemas prácticos.
Instituciones (Institutiones, 533):
Un manual de enseñanza jurídica basado en las Instituciones de Gayo. Servía como texto
básico para estudiantes de derecho.
Novelas (Novellae Constitutiones):
Nuevas constituciones promulgadas por Justiniano después de la publicación del Código.
Objetivos de la Codificación:
Centralizar y unificar el sistema jurídico del Imperio Bizantino.
Eliminar normas obsoletas y contradicciones en el derecho.
Difundir una visión de justicia basada en los principios cristianos y la tradición romana.
Importancia del Corpus Iuris Civilis
Influencia en el Derecho Medieval y Moderno:
El Corpus Iuris Civilis se convirtió en la base del derecho común (ius commune) en Europa
durante la Edad Media y sirvió de modelo para los sistemas jurídicos modernos.
Conservación del Derecho Romano Clásico:
Permitió que las ideas y principios del derecho romano sobrevivieran tras la caída del
Imperio de Occidente.
Normatividad Universal:
Introdujo un sistema jurídico coherente que influyó tanto en el derecho civil como en el
canónico y, posteriormente, en los códigos civiles europeos, como el Código Napoleónico.
1.3 Iurisprudentia, Fas, Iustitia y Aequitas.
Estos conceptos son fundamentales en el derecho romano, ya que representan los
principios y valores que guiaron su desarrollo jurídico y filosófico. Cada uno tiene un
significado específico y un papel central en la organización y comprensión del sistema
jurídico romano.
1. Iurisprudentia (Ciencia del Derecho)
Definición:
La iurisprudentia es el conocimiento o ciencia del derecho. En palabras de Ulpiano, jurista
romano, es "el conocimiento de las cosas divinas y humanas, y la ciencia de lo justo y lo
injusto" (Digesto, 1.1.10).
Representa el saber jurídico que desarrollaron los juristas romanos a través de la
interpretación, sistematización y aplicación del derecho.
Características:
Se basaba en el análisis racional de los problemas legales.
Incluía la creación de soluciones prácticas adaptadas a las necesidades sociales y
económicas.
Estaba orientada tanto al ius civile (derecho de los ciudadanos) como al ius gentium
(derecho aplicable a todos).
Importancia:
La labor de los jurisconsultos romanos influyó en la evolución del derecho mediante
responsa (opiniones legales), comentarios y sistematizaciones que sentaron las bases del
derecho como ciencia.
2. Fas (Derecho Sagrado o Divino)
Definición:
El fas representa lo permitido por la voluntad de los dioses. Es el conjunto de normas
religiosas que regulaban las relaciones entre los hombres y los dioses, marcando qué actos
eran lícitos o ilícitos desde una perspectiva divina.
Características:
Regía principalmente los aspectos religiosos, como ritos, sacrificios y observancia de días
sagrados.
Los actos contrarios al fas eran considerados sacrilegios y atraían la ira divina.
Distinción con el Ius:
Mientras el ius regula las relaciones entre los hombres, el fas se centra en las relaciones
con los dioses.
Ejemplo:
La violación de un juramento sagrado era considerada un acto contrario al fas.
3. Iustitia (Justicia)
Definición:
La iustitia es el ideal supremo del derecho romano. Según Ulpiano:
"La justicia es la voluntad constante y perpetua de dar a cada uno lo suyo" (Digesto,
1.1.10).
Principios Fundamentales de la Justicia:
Honeste vivere: Vivir honestamente.
Alterum non laedere: No dañar a otro.
Suum cuique tribuere: Dar a cada quien lo que le corresponde.
Importancia:
La justicia era el objetivo del derecho, y el sistema legal debía reflejar este ideal,
garantizando la convivencia pacífica y el orden social.
4. Aequitas (Equidad)
Definición:
La aequitas es el principio de equidad o justicia natural. Representa la adaptación del
derecho a las circunstancias concretas para lograr un resultado justo.
Relación con el Derecho Romano:
La equidad complementaba al derecho estricto (ius strictum) al permitir interpretaciones
flexibles y justas.
Se vinculaba especialmente con el ius honorarium, donde los pretores introducían
remedios para corregir la rigidez del derecho civil.
Importancia:
Permitía adaptar el derecho a situaciones particulares y resolver conflictos donde la ley
escrita resultaba insuficiente.
Influenció el desarrollo del derecho moderno, donde sigue siendo un criterio clave en la
interpretación jurídica.
Relación entre los Conceptos
Iurisprudentia proporciona el conocimiento y la metodología para interpretar y aplicar las
normas.
Fas representa las normas sagradas que coexisten con el derecho humano.
Iustitia es el ideal hacia el cual tiende el derecho, buscando la armonía y la paz social.
Aequitas es el medio para flexibilizar el derecho y acercarlo al ideal de justicia en casos
concretos.
1.4 Los Preacepta Iuris y su evaluación.
En el derecho romano, los praecepta iuris son los principios fundamentales que guían el
comportamiento humano conforme al derecho. Estos preceptos fueron formulados por el
jurista Ulpiano en el Digesto (1.1.10) y representan la base ética y filosófica del derecho
romano. Su propósito era orientar la creación, interpretación y aplicación de las normas
jurídicas en busca de justicia y equilibrio social.
Praecepta Iuris (Preceptos del Derecho)
Ulpiano identifica tres principios básicos del derecho:
Honeste vivere (Vivir honestamente):
Este precepto implica un comportamiento íntegro, guiado por la moral y el respeto a las
normas éticas. No se refiere únicamente al cumplimiento de la ley, sino también a vivir de
acuerdo con los valores sociales aceptados en la comunidad.
Alterum non laedere (No dañar a otro):
Se refiere al deber de abstenerse de causar daño injustificado a otras personas, sus bienes
o sus derechos. Este principio protege la integridad física, moral y patrimonial de los
demás y es la base de las normas relacionadas con el delito, el daño y la responsabilidad.
Suum cuique tribuere (Dar a cada quien lo suyo):
Este precepto representa el ideal de justicia distributiva, es decir, otorgar a cada individuo
lo que le corresponde conforme a la ley, los acuerdos y las circunstancias particulares. Es
un principio central para la resolución de conflictos y la administración de justicia.
Evaluación de los Praecepta Iuris
Los praecepta iuris tienen una importancia crucial en el desarrollo del derecho romano y
en la evolución de los sistemas jurídicos occidentales. Su evaluación puede hacerse desde
varias perspectivas:
1. Dimensión Ética y Filosófica
Estos principios reflejan la influencia del pensamiento estoico y la idea de un orden
natural, donde el derecho es visto como un reflejo de la razón y la moral.
Constituyen valores universales aplicables en cualquier sociedad, lo que les otorga una
vigencia duradera más allá del contexto histórico romano.
2. Dimensión Jurídica
Los praecepta iuris proporcionaron un marco de referencia para interpretar y aplicar las
normas jurídicas, asegurando coherencia y equidad.
Guiaron la labor de los pretores y jurisconsultos, quienes utilizaban estos principios para
flexibilizar el derecho civil y adaptarlo a las necesidades sociales.
3. Dimensión Práctica
Aunque son ideales abstractos, su implementación dependía de la capacidad del sistema
jurídico romano para traducirlos en normas concretas y aplicables.
En la práctica, no siempre se lograba el equilibrio entre los principios éticos y las
realidades políticas y sociales.
4. Influencia en el Derecho Posterior
Los praecepta iuris sirvieron de inspiración para el desarrollo del derecho medieval y
moderno, especialmente en los sistemas basados en el derecho civil.
El principio de "dar a cada quien lo suyo" sigue siendo una máxima esencial en la teoría y
la práctica jurídicas contemporáneas.
1.5 Ius Civile, Ius Honorarium y Ius Gentium.
El derecho romano se caracteriza por su flexibilidad y evolución a lo largo del tiempo. Para
adaptarse a las necesidades de una sociedad cada vez más compleja y multicultural, se
desarrollaron diferentes sistemas y categorías jurídicas. Entre ellos, destacan el Ius Civile,
el Ius Honorarium y el Ius Gentium, cada uno con características y objetivos específicos.
1. Ius Civile (Derecho Civil)
Definición:
El Ius Civile es el conjunto de normas y principios jurídicos aplicables exclusivamente a los
ciudadanos romanos (cives). Se fundamentaba en las costumbres, leyes y tradiciones de
Roma.
Características:
Exclusividad: Solo los ciudadanos romanos tenían acceso a este sistema jurídico.
Formalismo: Requería procedimientos estrictos y formas específicas, como el uso de
fórmulas rituales en los contratos.
Fuentes principales:
Ley de las XII Tablas: Base del derecho civil.
Costumbre (mos maiorum): Las tradiciones romanas.
Leges y plebiscita: Leyes aprobadas por los comicios y plebiscitos.
Ejemplo:
Las acciones de propiedad, como la rei vindicatio, estaban reservadas a los ciudadanos
romanos.
2. Ius Honorarium (Derecho Honorario)
Definición:
El Ius Honorarium es el derecho desarrollado por los magistrados romanos, especialmente
los pretores, para complementar, corregir y, en algunos casos, suplir las deficiencias del
Ius Civile.
Características:
Flexibilidad: Introdujo remedios más accesibles y menos formales que los del Ius Civile.
Innovación: Permitió que el derecho evolucionara mediante la emisión de edictos por
parte de los pretores.
Carácter subsidiario: No anulaba el Ius Civile, pero lo adaptaba a las nuevas necesidades
sociales.
Función del Pretor:
Los pretores emitían edictos al asumir el cargo, estableciendo las normas que aplicarían
durante su mandato. Por ejemplo:
Introdujeron interdictos para proteger la posesión.
Reconocieron relaciones jurídicas no contempladas en el Ius Civile, como la protección de
extranjeros.
Ejemplo:
La acción in factum creada por el pretor permitía resolver casos no previstos en el Ius
Civile.
3. Ius Gentium (Derecho de Gentes)
Definición:
El Ius Gentium es el conjunto de normas aplicables tanto a los ciudadanos romanos como
a los extranjeros (peregrini). Se desarrolló para regular las relaciones comerciales y
jurídicas entre personas de diferentes culturas dentro del ámbito del imperio romano.
Características:
Carácter universal: Basado en principios comunes a todas las culturas, como la equidad y
la buena fe (bona fides).
Menos formalismo: Rechazaba las estrictas ritualidades del Ius Civile.
Creación del Pretor Peregrino: Encargado de aplicar este derecho a los casos que
involucraban extranjeros.
Importancia:
Permitió la integración jurídica de los territorios conquistados por Roma, facilitando el
comercio y las relaciones diplomáticas.
Ejemplo:
Los contratos de compraventa (emptio-venditio) y arrendamiento (locatio-conductio) que
no requerían la ciudadanía romana.
Relación entre Ius Civile, Ius Honorarium y Ius Gentium
Complementariedad:
El Ius Honorarium y el Ius Gentium actuaron como mecanismos para flexibilizar y ampliar
la aplicación del Ius Civile.
Mientras el Ius Civile era rígido y limitado a los ciudadanos romanos, el Ius Honorarium
introdujo procedimientos más adaptativos, y el Ius Gentium permitió integrar a los
extranjeros en el sistema jurídico.
Evolución Jurídica:
A medida que Roma creció, el Ius Gentium influyó en la universalización del derecho,
contribuyendo a la creación de normas más generales y menos formales.
En la época del Imperio, estos sistemas convergieron bajo la legislación imperial,
especialmente con la codificación de Justiniano.
Adaptación Social:
El desarrollo de estos sistemas muestra cómo Roma adaptó su derecho a las necesidades
de una sociedad diversa, facilitando la cohesión y el orden en un imperio multicultural.
Explicar la dimensión jurídica de la persona humana y la construcción del sujeto jurídico
comunitario.
La dimensión jurídica de la persona humana y la construcción del sujeto jurídico
comunitario están íntimamente vinculadas al reconocimiento de los individuos como
sujetos de derechos y deberes dentro de una sociedad organizada, regida por normas
jurídicas. Estas dimensiones se desarrollan en contextos históricos, sociales y culturales
específicos, y evolucionan en función de los valores y necesidades de las comunidades.
1. La Dimensión Jurídica de la Persona Humana
Definición de Persona en el Derecho
En el ámbito jurídico, una persona es cualquier ente capaz de ser titular de derechos y
obligaciones. La noción de persona tiene una dimensión abstracta y normativa que se
traduce en su reconocimiento como un "sujeto de derecho".
Elementos Fundamentales de la Dimensión Jurídica
Capacidad Jurídica:
Es la aptitud para ser titular de derechos y deberes.
En el derecho romano, la capacidad jurídica dependía del estatus del individuo,
determinado por:
Status libertatis: Libre o esclavo.
Status civitatis: Ciudadano romano o extranjero.
Status familiae: Posición dentro de la familia.
Capacidad de Obrar:
Es la facultad de ejercer los derechos por sí mismo. En Roma, estaba limitada por la edad,
género, o condiciones como la tutela o curatela.
Reconocimiento de la Dignidad Humana:
A lo largo de la historia, el concepto de persona se ha ampliado para incluir la noción de
dignidad humana, base del derecho contemporáneo, donde todas las personas son iguales
en derechos y dignidad.
Derecho Romano y la Persona
En el derecho romano, el concepto de persona tenía implicaciones prácticas más que
filosóficas. No todos los seres humanos eran considerados personas jurídicas:
Esclavos: No eran sujetos de derechos, sino objetos de propiedad.
Mujeres: Tenían capacidad limitada y estaban bajo la autoridad del pater familias.
Extranjeros: Inicialmente carecían de derechos civiles, aunque podían participar en el ius
gentium.
2. Construcción del Sujeto Jurídico Comunitario
El Sujeto Jurídico Comunitario
El sujeto jurídico comunitario es aquel que se define no solo por su individualidad, sino
también por su participación activa en la vida social, política y jurídica de una comunidad.
Este concepto refleja la interdependencia entre el individuo y la colectividad.
Elementos de la Construcción del Sujeto Jurídico Comunitario
Derechos Individuales y Colectivos:
El sujeto jurídico no solo tiene derechos individuales (como la propiedad o la libertad),
sino que también se integra en estructuras colectivas, como la familia, la comunidad o el
Estado.
Participación en el Orden Social:
En Roma, la pertenencia a la comunidad política (civitas) otorgaba derechos y deberes
específicos, como el derecho al voto y la obligación de pagar tributos o servir en el
ejército.
Reconocimiento Jurídico en Contextos Sociales:
El sujeto jurídico comunitario se construye mediante normas que regulan relaciones
interpersonales e institucionales, buscando armonizar los intereses individuales con los
colectivos.
Interacción entre la Persona y la Comunidad
La dimensión jurídica de la persona humana y la construcción del sujeto jurídico
comunitario están interrelacionadas:
Individuo como Base del Derecho:
La persona individual es el punto de partida del derecho, ya que sus necesidades y
relaciones impulsan la creación de normas.
Comunidad como Marco Jurídico:
Las comunidades (familias, ciudades, Estados) proporcionan el entorno donde los
derechos y deberes se ejercen, creando sujetos jurídicos capaces de interactuar bajo
reglas comunes.
La Evolución en el Derecho Contemporáneo
En el derecho actual, se consolida una visión integral del individuo como parte de una
comunidad, bajo principios como:
Universalidad de los Derechos Humanos:
Todas las personas tienen derechos fundamentales inalienables, sin distinción de raza,
género, religión o nacionalidad.
Ciudadanía Global:
El sujeto jurídico comunitario se extiende más allá de los Estados, integrando principios de
cooperación internacional.
Sostenibilidad y Bien Común:
Se refuerza la idea de que los derechos individuales deben equilibrarse con las
responsabilidades hacia la comunidad y el medio ambiente.
UNIDAD 2.
PERIODIZACIÓN POLÍTICO - JURÍDICA.
2.1 Monarquía.
La monarquía, en su concepción jurídica, es una forma de organización política y de
gobierno en la que el poder supremo del Estado reside en una única persona, el monarca,
quien lo ejerce generalmente de manera vitalicia y, en muchos casos, con carácter
hereditario. Este sistema se caracteriza por concentrar en la figura del monarca la
representación simbólica y jurídica de la unidad y continuidad del Estado.
2.1.1 Fondo Político.
El término fondo político en el ámbito jurídico hace referencia al conjunto de
fundamentos, principios y valores que subyacen a la organización, ejercicio y legitimidad
del poder político dentro de un sistema jurídico. Representa la base conceptual y
estructural que permite a un Estado garantizar la estabilidad, la autoridad y la relación
entre sus gobernantes y gobernados.
2.1.2 Fondo Social, Económico y Religioso.
En el contexto jurídico, los fondos social, económico y religioso hacen referencia a los
elementos fundamentales que sustentan la estructura de una sociedad. Estos fondos
representan las bases sobre las cuales se organiza el Estado y se regulan las relaciones
entre los individuos y las instituciones. Cada uno de estos fondos tiene una influencia
directa en la configuración de las normas, los derechos y los deberes que rigen la vida en
comunidad.
2.1.3 Fuentes Formales del Derecho en la Monarquía.
En el contexto de la monarquía, las fuentes formales del derecho son aquellos elementos
o procesos mediante los cuales se crea, modifica o interpreta el derecho dentro de un
sistema jurídico monárquico. Estas fuentes son esenciales para el establecimiento y la
perpetuación de las normas que regulan la vida de los súbditos y la administración del
poder en el Estado. En una monarquía, las fuentes formales del derecho pueden variar
dependiendo del tipo de monarquía (absoluta, constitucional, etc.), pero generalmente
incluyen una combinación de fuentes tradicionales y modernas.
2.2. República.
En el ámbito jurídico, la república se refiere a una forma de gobierno y organización
política en la que el poder soberano reside en el pueblo o en una estructura
representativa elegida por la ciudadanía, y no en una figura monárquica hereditaria. Este
concepto está vinculado al principio de representación y a la idea de que los líderes del
Estado son elegidos de manera democrática para ejercer el poder en nombre del pueblo.
2.2.1 Fondo Político.
El fondo político en el contexto jurídico hace referencia a los principios, valores, normas y
estructuras que subyacen y fundamentan la organización y ejercicio del poder en una
sociedad o Estado. En otras palabras, el fondo político es el conjunto de bases ideológicas
y jurídicas que sustentan la estructura del poder político, así como las relaciones entre los
órganos del Estado y entre el Estado y los ciudadanos.
Este concepto se refiere tanto a los aspectos normativos que regulan la vida política de un
país como a los elementos históricos, culturales y sociales que influyen en la configuración
de las instituciones políticas y su funcionamiento.
[Link] Magistraturas Ordinarias y Extraordinarias.
En el derecho romano, las magistraturas eran cargos públicos ocupados por magistrados
encargados de la administración del Estado y de la implementación de la ley. Estas
magistraturas se clasificaban principalmente en ordinarias y extraordinarias, dependiendo
de su naturaleza, duración y alcance de autoridad.
Magistraturas Ordinarias
Las magistraturas ordinarias eran las que formaban la estructura regular del gobierno
romano y que se ejercían en períodos normales de funcionamiento del Estado. Los
magistrados ordinarios eran elegidos de manera periódica, y su autoridad se limitaba por
la ley y por el sistema de controles y balances de la República.
Características:
Elección Regular y Periódica:
Los magistrados ordinarios eran elegidos en comicios populares (como los comicios
centuriados o comicios tribales). La duración de su mandato variaba, pero generalmente
era corta (un año).
Funciones Definidas:
Cada magistrado ordinario tenía competencias específicas, que podían incluir la
administración de justicia, el liderazgo militar o la gestión de la economía y la política
interna.
Principales Magistraturas Ordinarias:
Cónsules (Cossus):
Eran los magistrados más altos en la jerarquía de Roma, con poder ejecutivo, militar y
judicial. El cónsul era elegido por los comicios centuriados y ocupaba el cargo por un año.
El poder de los cónsules era colegiado, es decir, había dos cónsules que compartían el
poder.
Pretor (Praetor):
El pretor se encargaba principalmente de la administración de justicia. Había pretos
urbanos y peregrinos, con competencia para dictar sentencias y supervisar la ley en Roma
y en las provincias.
Cuestor (Quaestor):
Los cuestores se encargaban de las finanzas del Estado, gestionando los fondos públicos y
asistiendo a otros magistrados en el cumplimiento de sus tareas.
Edil (Aedile):
Los ediles se encargaban de la gestión de la infraestructura urbana, la vigilancia del
mercado, y la organización de los juegos públicos. Había ediles curules y ediles plebeyos.
Tribuno de la Plebe (Tribunus Plebis):
Representaban los intereses de los plebeyos frente a los patricios. Tenían el poder de veto
sobre las decisiones de otros magistrados y eran fundamentales en la lucha de clases en
Roma.
2. Magistraturas Extraordinarias
Las magistraturas extraordinarias eran cargos especiales que se creaban en situaciones
excepcionales, generalmente en momentos de crisis o guerra. Estas magistraturas tenían
mayor poder y autoridad que las ordinarias, y su nombramiento no seguía los
procedimientos habituales de elección. Su duración era limitada y solo se otorgaban por
una necesidad urgente.
Características:
Nombramiento Extraordinario:
Eran nombrados por el Senado o por los comicios, pero en circunstancias excepcionales,
como guerras, desastres o conflictos internos, que requerían una autoridad centralizada.
Poderes Ampliados:
Los magistrados extraordinarios poseían poderes más amplios que los magistrados
ordinarios y podían actuar sin las restricciones que normalmente se aplicaban a la
administración de justicia o a la toma de decisiones políticas.
[Link] Fondo Social y Económico.
2.2.2 Fuentes Formales del Derecho en la República.
[Link] Tablas de las fuentes formales por períodos.
2.3 Imperio.
2.3.1 Principado y Diarquía.
[Link] Fondo Político.
[Link] Fondo Económico y Social. [Link] Fuentes Formales del Derecho en este periodo.
2.3.2 Imperio Absoluto, Autocracia o Dominado.
[Link] Fondo Político.
[Link] Fondo Económico y Social. [Link] Fuentes Formales del Derecho en este periodo.
[Link] La labor del Pretor y las Escuelas Clásicas del Derecho (Dualismo del Derecho
Romano).