Leyenda de la Capilla en Badiraguato
Leyenda de la Capilla en Badiraguato
Al visitar el panteón municipal de Badiraguato Sinaloa, nos encontramos con uno de los
panteones más antiguos de Sinaloa. Se encuentra sobre una colina a una distancia
aproximada de menos de un kilómetro de la Iglesia ubicada en la plaza principal. Este tipo
de ubicación en lugares altos, como en casi todas las poblaciones que los españoles
fundaron a la orilla de un río, se debe a posibles desbordes de los ríos y que provocan graves
inundaciones. Hubo casos muy graves cómo lo fue en La Angostura, donde una inundación
sacó del panteón contigua a la iglesia (Que era la costumbre donde se ubicaba el
“camposanto”) los féretros de los cadáveres que estuvieron flotando por todo el pueblo.
Por lo que se determinó ubicar el panteón de Angostura en el poblado de Alhuey, que se
encuentra a 3 kilómetros.
No tenemos un registro de que algo parecido hubiera pasado en Badiraguato, Pero es muy
posible. Dada la gran cercanía que tiene la iglesia del cauce del rio. Además, el poblado de
Badiraguato fue fundado en 1605, Por el jesuita Hernando de Santarén, y aunque el panteón
en sí no tiene una fecha de fundación, la capilla si la tiene, y es que en su entrada sobre la
piedra Angular (La del centro del arco) hay un medallón con la fecha de 1841.
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La inscripción del medallón dice: “Año de 1841. A Costa de Domingo Uriarte”
La leyenda de su construcción
Sobre su construcción hace años me enteré de la leyenda de que fue edificada por don
Domingo Uriarte, padre de quién fue el VIII Obispo de la Diócesis de Sonora, don Jesús
Uriarte y Pérez, quién nació en Batopito Badiraguato, el 12 de diciembre de 1824, y quién a
la temprana edad de 14 años decidió seguir su vocación sacerdotal e ingresó en 1838, al
entonces Seminario Nacional y Tridentino de Sonora, (con sede en Culiacán, y cuyo edificio
lo ocupa actualmente el H. Ayuntamiento de esa ciudad).
Al morir su madre doña María Pérez. Su padre decidió casarse en segundas nupcias por lo
que consulto a su hijo que ya estaba en el seminario sobre sus planes de boda. Su hijo Jesús
consultó sobre éste hecho a su guía espiritual Pbro. J. Ignacio Trinidad de Olea quién estuvo
a cargo en la parroquia de Badiraguato de 1821 a 1847, Y quién bautizó y guio en la fe
católica al joven adolecente Jesús Uriarte y Pérez.
El sacerdote con la experiencia y sabiduría de los años aconsejo a Jesús Uriarte que dada la
relativa juventud de su padre merecía tener una segunda esposa, ya que eso era preferible
a vivir en el pecado de una unión sin la bendición de la iglesia y le propuso que le diera como
condición para su anuencia a la boda que quería que don Domingo Uriarte, construyera una
capilla al lado del panteón municipal de Badiraguato.
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Así es que el joven seminarista Jesús Uriarte, le puso esa condición a su padre para aceptar
sus segundas nupcias. Y así fue levantada dicha capilla, que por cierto también en ese año
fue inaugurada la nueva iglesia y no sería extraño suponer que el VI Obispo de la diócesis
de Sonora. El Dr. Lázaro de la Garza y Ballesteros fue quién inauguró dichos edificios
eclesiásticos, y muy posiblemente ofició la boda de don Domingo Uriarte, estando presente
su hijo quién en 1840 se ordenó sacerdote bajo la bendición del Dr. Lázaro de la Garza y
Ballesteros.
En 1857 por la aplicación de las leyes de la Reforma en Sinaloa y ante la huida del Obispo
Pedro de la Loza y Pardavé, se quedó a cargo de los asuntos de la Diócesis de Sonora (Que
abarcaba Sinaloa y Sonora) el padre Uriarte y Pérez, sufriendo también él una persecución
y acoso por parte de las autoridades quién queriendo aplicar Las leyes de Reforma, lo urgían
a entregar todas las escrituras de los bienes de la iglesia que no fueran dedicados
exclusivamente al culto religioso. El padre Uriarte y Pérez se opuso a ello entonces el
gobernador Placido Vega, lo mando aprehender y encarceló en Mazatlán. Eso fue en 1860,
gracias a una negociación donde se firmaron pagares por valor de diez mil pesos el obispo
quedó en libertad.
Posteriormente en 1870 don Jesús Uriarte y Pérez fue nombrado VIII obispo de la diócesis
de Sonora. En 1879 fue nombrado Marino Salazar como prefecto del distrito de Badiraguato
y fue nombrado administrador del camposanto el Sr. Sostenes Carrillo en sustitución de
Jesús Monjardín. Y desde entonces reportaron que la capilla del panteón ya se encontraba
en ruinas y así ha quedado hasta nuestros días.
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Don José de Jesús María Uriarte y Pérez
Sorteó grandes batallas y grandes adversidades. Le tocó ser el gobernador de la mitra en lo
más álgido del conflicto entre la iglesia y el estado en el marco de las Leyes de Reforma y
luego alcanzó a ser el octavo obispo de Sonora, pero a los años logró a dividir la diócesis y
en 1883 fue el primer obispo de Sinaloa. Entre sus logros podemos contar que fue el que
terminó los trabajos de culminación de la catedral de Culiacán, fue rector del seminario
Nacional y tridentino que englobaba los estados de sonora Sinaloa y la Baja California y fue
el constructor del primer hospital regional que se construyó en Culiacán que fue el hospital
del Carmen. Él fue un obispo educador y constructor muy comprometido y socialmente
entregado. Murió el 14 de mayo de 1887 a los 65 años de edad.
Lecturas recomendadas:
1.- De la colección Presagio; Badiraguato 18 encuentros con la historia. Badiraguato Tomo
I. Págs. 224 al 226. Coordinadores: José María Figueroa y Gilberto Javier López Alanís.
Edición del Gobierno del Estado 2002.
2.- José de Jesús María Uriarte y Pérez: vida y pasión de un prelado. Oscar Lara Salazar.
Universidad Autónoma de Sinaloa, 1997 - 127 páginas.
3.- Crónicas. Badiraguato, su panteón, su iglesia y sus archivos parroquiales. Luis Antonio
García Sepúlveda. Consejo Ciudadano para el Desarrollo Cultural Municipal de Badiraguato.
2012