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Electroshock en Psiquiatría: Reflexiones

El electroshock, utilizado en el pasado para tratar trastornos mentales, refleja un enfoque inhumano en la medicina que causó sufrimiento a los pacientes. A través de la visita al museo, se destaca la evolución de la psiquiatría y la importancia de la empatía en la relación médico-paciente. La autora se siente inspirada a convertirse en una doctora que no solo cure el cuerpo, sino también el alma, promoviendo un tratamiento humano y motivador.

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Electroshock en Psiquiatría: Reflexiones

El electroshock, utilizado en el pasado para tratar trastornos mentales, refleja un enfoque inhumano en la medicina que causó sufrimiento a los pacientes. A través de la visita al museo, se destaca la evolución de la psiquiatría y la importancia de la empatía en la relación médico-paciente. La autora se siente inspirada a convertirse en una doctora que no solo cure el cuerpo, sino también el alma, promoviendo un tratamiento humano y motivador.

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El electroshock como terapia en la psiquiatría

En la visita al museo de Medicina del Hospital Eugenio Espejo de Quito, observe un


objeto que llamo mucho mi atención, pregunte a la señorita que nos guiaba de que se
trataba y me respondió que ese objeto es una máquina se llama electrochoque y que
era utilizada para aplicar descargas eléctricas a los pacientes con trastornos mentales,
dado que, en ese tiempo no trataban a este tipo de pacientes con medicamentos o
terapias, pues en los hospitales psiquiátricos se limitaban a encerrar a los enfermos,
ponerles camisas de fuerzas y si mostraban un comportamiento impulsivo-agresivo se
les generaba descargas eléctricas usando el electroshock.
Después de conocer lo que era y para que se usaba esta máquina, el asombro y la
extrañeza me inundó. Elegí este objeto porque el hecho de saber que no era un
instrumento para la sanación sino para flagelación y tortura me han llevado a pensar
en el sufrimiento de las personas que en ese tiempo padecían este tipo trastornos y
también me han llevado a pensar en cuantas personas aún seguirán pasando por lo
mismo, no porque existan aún este tipo de prácticas médicas, sino porque hay muchas
enfermedades que se generan en la mente y el desconocimiento provoca rechazo,
burlas o peor aún discriminación.

Este artefacto es una muestra de cómo la medicina ha ido cambiando a lo largo de los
años, pensar que las enfermedades mentales eran motivo para el aislamiento es
devastador, pero gracias a los avances científicos y a los deseos del ser humano por
comprenderse y comprender a los demás ha dado paso para investigar a profundidad
lo que genera salud o enfermedad en los hombres y mujeres de nuestro tiempo,
especialmente cuando la salud mental hoy se ha convertido en una prioridad para el
desarrollo integral de la sociedad.

Esta visita me ha permitido comprender que la medicina y quiénes la administran


tienen una gran responsabilidad ante los que buscan sanación. En mis clases de
introducción a la medicina nos ha hablado constantemente sobre la relación médico-
paciente y de la empatía como valor fundamental. Saber que sucede y porque sucede
marca la diferencia en la relación médico – paciente y esto es algo crucial. Desde niña
mi mayor sueño fue ser doctora porque veo en esta profesión una manera especial de
ayudar a los demás, mi objetivo es dar esperanza a las personas, especialmente a los
más vulnerables. Esta reflexión me impulsa a formarme de manera más humana y en
el futuro quiero ser una profesional capaz y sobre todo bondadosa con aquellos que
acudirán a mí con esperanza de una vida mejor, porque la medicina no solo cura el
cuerpo sino también el alma.

Haberme encontrado con esta máquina a mí me enseña que la técnica sin humanidad
no es salud, no es sanación. Ante todo, se debe buscar el mejor tratamiento que no
ponga en peligro al paciente, sino más bien que lo motive día a día y le muestre un
cambió hacia una vida plena, porque todos merecemos eso por el simple hecho de ser
humano.

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