Alan Alejandro Alonso Nava 2-A 23 de marzo del 2017
Capítulo 8: Tanto Gusto
La inmoralidad se ha visto más en base a cosas que la gente toma como
prejuicios a los actos de otras. El tema de este capítulo tiene en habla lo que son
el sexo, placer, satisfacción y la inmoralidad.
Los patrones de la gente que da a ver que las relaciones sexuales no son
inmorales son el hecho del placer y la satisfacción, ya que lo inmoral lo hacen ver
cuando es en los aspectos de ser para lastimar, cuando son públicos y hasta
ponen en duda lo que es para el humano ser la procreación, debido a tener más
de verse como animalización. El erotismo y los que se ha venido en los humanos
para estos actos, son los que nos separan de los animales, pues en el evolutivo
del ser humano ha dado un poco más de avance para que podamos tener más
variación en el momento de una relación sexual. Sin embargo, este lado
progresivo también tiene sus contradicciones que ponen en juego nuestra libertad.
Toda esa inmoralidad se ve a base de muchos con miedo al placer, dando a ver
que el ser humano llega a tener miedo como a si mismo porque le gusta
demasiado. Y Dando a una conformidad más centrada a dicho placer, siendo o
poniendo de segundo plano el resto de las actividades de la vida, esto dio debate,
pero en base a los tabúes enmarcados se dieron vistas mixtas de lo que llega a
ser lo visto como ´fuera de moral’ lo que nos dan de contexto también son los
‘calumniadores’ del placer, pues ellos son los que viven en las instancias de
preocupación si su placer se va a dar a más, si todo lo que hace es lo que lo va a
hacer feliz… Son cegados del verdadero placer y buscan más el mérito de sufrir,
dándose a verse como los moralmente correctos, toman sus ideas de manera muy
opresiva y cerrada ante los demás.
Muchos de los placeres se han dicho que son mejor no rechazarlos, pues muchos
de ellos se pierden la oportunidad de disfrutarlos, y que para uno (En conjunto a
más temas aparte de lo sexual) el vivir con placeres es mejor para vivir de la
manera más correcta y dándonos tiempo para conseguir y buscarlos. Pues el
buscar tener todo tampoco es lo que te hará disfrutar.
Trata de darte más placeres a lo que puedas disfrutar, y no a lo que realmente
buscas, pues para muchos casos te darán inconformidad o no lo disfrutaras como
realmente podrías o pensarías. La diferencia entre usar y abusar se va dando
cuando disfrutas tanto de ello que vas empobreciendo más tu vida por tu placer
sino como un refugio para escapar de la vida.
Para otros la verdadera satisfacción que enriquece a vida recabe en el ‘morir’ y
renacer con más emoción ante todo eso que nos va acabando, pero en otros
casos es lo que nos dan para tener miedo al gusto de disfrutar, pues muchos dan
los dudosos o también generan todo aquello que nos da como visión a un castigo
por disfrutar.