🔹 Sección 1: Alteraciones respiratorias
Diapositiva 3 – Taquipnea (Definición)
La taquipnea en el neonato se define como una frecuencia respiratoria
mayor o igual a 60 respiraciones por minuto. Se presenta como uno de los
primeros signos de dificultad respiratoria y puede acompañarse de
retracciones intercostales, tiraje xifoideo, aleteo nasal y gemidos
espiratorios. Es un signo de alarma porque refleja un esfuerzo excesivo del
aparato respiratorio para mantener una adecuada oxigenación.
Diapositiva 4 – Taquipnea (Causas y complicaciones)
Las causas más frecuentes son: síndrome de dificultad respiratoria
(especialmente en prematuros), taquipnea transitoria del recién nacido,
aspiración de meconio, neumonía congénita o sepsis. Si no se corrige
oportunamente, puede evolucionar a hipoxemia grave, fatiga muscular e
insuficiencia respiratoria que pone en riesgo la vida.
Diapositiva 5 – Taquipnea (Resolución clínica)
Ante un neonato con taquipnea, las acciones inmediatas incluyen: mantener
la vía aérea permeable, colocar al recién nacido en un ambiente térmico
adecuado, administrar oxígeno suplementario y monitorizar saturación de
oxígeno. Si la taquipnea se asocia a signos de dificultad respiratoria grave,
debe referirse inmediatamente a una Unidad de Cuidados Intensivos
Neonatales (UCIN) para soporte ventilatorio avanzado.
Diapositiva 6 – Retracciones o Tiraje (Definición)
Se define como el hundimiento visible de la pared torácica en zonas como el
epigastrio, los espacios intercostales, la región xifoidea, supraesternal o
subcostal durante la inspiración. Representa un aumento del trabajo
respiratorio y es un signo clínico de alarma que refleja dificultad para
expandir los pulmones.
Diapositiva 7 – Retracciones (Causas y complicaciones)
Las retracciones son consecuencia de obstrucción de la vía aérea, síndrome
de dificultad respiratoria, neumonía, aspiración de meconio o
malformaciones pulmonares. Su persistencia indica compromiso ventilatorio
significativo y riesgo de hipoxemia severa.
Diapositiva 8 – Retracciones (Resolución clínica)
Se recomienda colocar al neonato en posición semifowler, mantener la vía
aérea despejada, administrar oxígeno y observar el grado de tiraje (leve,
moderado, severo). Si se intensifica o se asocia a cianosis central, debe
transferirse de inmediato a un nivel superior para soporte ventilatorio.
Diapositiva 9 – Aleteo nasal (Definición y significado)
El aleteo nasal consiste en la dilatación repetitiva de las narinas durante la
inspiración. Es un signo precoz de dificultad respiratoria que refleja la
necesidad del neonato de vencer la resistencia de la vía aérea para ingresar
oxígeno. Su presencia indica un trabajo respiratorio aumentado y debe
vigilarse de forma continua.
Diapositiva 10 – Aleteo nasal (Resolución clínica)
El personal de salud debe garantizar permeabilidad de la vía aérea, aspirar
secreciones en caso necesario, proporcionar oxígeno suplementario y
mantener al recién nacido en ambiente térmico neutro. La persistencia de
este signo debe llevar a referencia hospitalaria.
Diapositiva 11 – Apnea (Definición y presentación)
La apnea neonatal se define como la ausencia de respiración por más de 20
segundos, o una pausa respiratoria más corta si se acompaña de
bradicardia (<100 lpm), cianosis, palidez o hipotonía. Es más frecuente en
neonatos prematuros, debido a la inmadurez de los centros respiratorios,
pero también puede presentarse en recién nacidos a término con patología.
Diapositiva 12 – Apnea (Causas y riesgos)
Las causas incluyen: inmadurez del control respiratorio, sepsis neonatal,
hemorragias intracraneales, hipoglucemia, hipocalcemia y enfermedad por
reflujo. Sus consecuencias pueden ser hipoxia cerebral, daño neurológico
permanente o paro cardiorrespiratorio.
Diapositiva 13 – Apnea (Resolución clínica)
El manejo inmediato incluye estimulación táctil suave. Si no hay respuesta,
se inicia ventilación con bolsa y mascarilla, aporte de oxígeno y
monitorización cardiorrespiratoria. En prematuros, se utiliza tratamiento
farmacológico con cafeína o teofilina. Todo caso requiere referencia a
hospital con UCIN.
Diapositiva 14 – Dificultad respiratoria (Definición y características)
Es la combinación de signos clínicos que incluyen taquipnea, tiraje, aleteo
nasal, cianosis y quejido espiratorio. Representa compromiso ventilatorio y
amenaza inmediata para la vida.
Diapositiva 15 – Dificultad respiratoria (Resolución clínica)
El manejo incluye: asegurar vía aérea, administrar oxígeno, mantener
temperatura, controlar glucemia, y, según severidad, indicar CPAP o
ventilación mecánica. Se trata de una condición de referencia inmediata.
🔹 Sección 2: Alteraciones cutáneas y circulatorias
Diapositiva 16 – Ictericia (Definición y características)
La ictericia neonatal se define como la coloración amarillenta de la piel y las
mucosas, ocasionada por el aumento de bilirrubina en sangre. Puede ser
fisiológica, apareciendo después de las 24 horas de vida y resolviéndose
espontáneamente en la primera semana; o patológica, cuando aparece en
las primeras 24 horas, progresa rápidamente o se acompaña de signos de
alarma.
Diapositiva 17 – Ictericia (Causas y riesgos)
Las causas incluyen: hemólisis por incompatibilidad Rh o ABO, deficiencia
enzimática (como déficit de G6PD), sepsis, hipotiroidismo congénito,
lactancia inadecuada o prematuridad. El principal riesgo es la encefalopatía
bilirrubínica (kernícterus), una condición grave que produce daño
neurológico irreversible.
Diapositiva 18 – Ictericia (Resolución clínica)
El manejo requiere evaluar los niveles séricos de bilirrubina y compararlos
con las curvas de riesgo. La fototerapia es el tratamiento inicial, mientras
que la exanguinotransfusión se indica en casos graves. Todo neonato con
ictericia de inicio precoz o con progresión rápida debe ser referido a un
hospital.
Diapositiva 19 – Palidez (Definición y presentación)
La palidez neonatal consiste en la disminución evidente del color habitual de
la piel y mucosas. Es un signo que refleja anemia o hipoperfusión tisular.
Puede presentarse acompañado de taquicardia, hipotensión, dificultad
respiratoria y letargia.
Diapositiva 20 – Palidez (Causas y riesgos)
Entre sus causas se encuentran: hemorragias internas o externas, sepsis
neonatal, anemia congénita o shock hipovolémico. Si no se trata
oportunamente, conduce a hipoxia tisular, falla multiorgánica e incluso
muerte neonatal.
Diapositiva 21 – Palidez (Resolución clínica)
Se debe evaluar hemoglobina y hematocrito, controlar signos vitales y
administrar líquidos intravenosos. En casos de anemia grave se requiere
transfusión de glóbulos rojos. La referencia hospitalaria es obligatoria en
casos de palidez acompañada de signos de shock.
Diapositiva 22 – Cianosis (Definición)
La cianosis es la coloración azulada de piel y mucosas por aumento de
hemoglobina reducida. Puede clasificarse en periférica (manos y pies) o
central (labios, lengua, tronco). La periférica es frecuente en neonatos
expuestos al frío, mientras que la central siempre constituye un signo de
alarma grave.
Diapositiva 23 – Cianosis (Causas y riesgos)
Las causas más importantes son: hipoxemia, cardiopatías congénitas,
sepsis, síndrome de dificultad respiratoria y neumonía. El riesgo principal es
la hipoxia grave con daño cerebral irreversible.
Diapositiva 24 – Cianosis (Resolución clínica)
Se debe medir saturación de oxígeno pre y postductal, administrar oxígeno
suplementario e iniciar soporte ventilatorio si es necesario. Si se trata de
cianosis central, se requiere referencia inmediata a hospital con UCIN.
Diapositiva 25 – Piel marmórea (Definición y características)
La piel marmórea es una apariencia moteada y pálida de la piel, con vasos
sanguíneos visibles en forma de red. Es un signo inespecífico pero indica
alteraciones en la perfusión tisular.
Diapositiva 26 – Piel marmórea (Causas y riesgos)
Las causas incluyen hipotermia, sepsis neonatal, cardiopatías congénitas y
alteraciones metabólicas. Su persistencia prolongada es signo de
hipoperfusión y shock.
Diapositiva 27 – Piel marmórea (Resolución clínica)
El manejo incluye: mantener la temperatura corporal del neonato, realizar
controles frecuentes de glucemia y signos vitales, y descartar infección
sistémica. Si se asocia a signos de shock o sepsis, el neonato debe ser
referido de inmediato.
Diapositiva 28 – Hipotermia (Definición y consecuencias)
La hipotermia se define como una temperatura corporal menor a 36.5 °C. Es
muy frecuente en neonatos, especialmente prematuros, debido a la
inmadurez de su sistema de termorregulación y la pérdida rápida de calor al
ambiente.
Diapositiva 29 – Hipotermia (Complicaciones y riesgos)
La hipotermia provoca alteraciones metabólicas graves: hipoglucemia,
acidosis metabólica, hipocalcemia, depresión respiratoria y coagulación
intravascular diseminada (CID). Se asocia a aumento de la mortalidad
neonatal.
Diapositiva 30 – Hipotermia (Resolución clínica)
El manejo inmediato incluye: contacto piel a piel con la madre, uso de
incubadora, gorro y mantas, además de vigilancia continua de la
temperatura. La prevención es fundamental: secar al neonato
inmediatamente al nacer, evitar corrientes de aire y mantener ambiente
térmico neutro.
Diapositiva 31 – Fiebre (Definición y relevancia)
La fiebre neonatal se define como temperatura corporal mayor o igual a 38
°C. Es considerada un signo de alarma porque generalmente está asociada
a infecciones sistémicas graves como sepsis neonatal, meningitis o
infecciones urinarias.
Diapositiva 32 – Fiebre (Resolución clínica)
Todo neonato febril debe recibir hemocultivo, punción lumbar y
administración inmediata de antibióticos empíricos. La fiebre neonatal
nunca debe ser subestimada y requiere referencia hospitalaria urgente.
Diapositiva 33 – Rubicundez o Pletora (Definición y causas)
La rubicundez o pletora es la coloración intensamente rojiza de la piel,
causada por policitemia neonatal. Esta condición se produce por aumento
del hematocrito, que incrementa la viscosidad sanguínea y dificulta la
perfusión tisular.
Diapositiva 34 – Rubicundez (Complicaciones y resolución)
La policitemia puede provocar hipoglucemia, insuficiencia cardíaca,
convulsiones y trombosis. El manejo incluye hidratación adecuada, control
del hematocrito y, en casos graves, flebotomía parcial.
Sección 3 — Signos y síntomas neurológicos (págs. 43–46 NTS)
Nota: definiciones tomadas de la Norma Técnica (págs.43–46).
Norma Técnica de salud para la …
1) Fontanela abombada
Definición (según NTS): fontanela abombada o tensa (anterior
preferentemente) que puede indicar aumento de la presión intracraneal por
infección, sangrado u otras causas.
Norma Técnica de salud para la …
Explicación fisiopatológica:
La fontanela es un área membranosa donde los huesos craneales aún no
han osificado; la tensión o abombamiento indica aumento de la presión
intracraneal (PIC). En neonatos la PIC puede aumentar por
meningitis/encefalitis (edema cerebral, exudado), hemorragia
intraventricular o intracerebral (más frecuente en prematuros), hidrocefalia
obstructiva o masas intracraneales. El cráneo del neonato es relativamente
complaciente, por eso la fontanela suele ser un indicador clínico útil precoz.
Manifestaciones clínicas / diagnóstico diferencial:
Además de la fontanela tensa puede verse llanto inconsolable, vómitos en
proyectil, somnolencia, mala succión, convulsiones, aumento del perímetro
cefálico (en horas-días) y alteración del tono. Diferenciar de: fontanela
fisiológicamente tónica por llanto/exceso de esfuerzo (temporal),
ingurgitación venosa por llanto, tumores raros congénitos o deformidades.
Pruebas complementarias recomendadas:
Ecografía transfontanelar (rápida y accesible en neonatos) para
buscar hemorragia, ventriculomegalia, colecciones.
TC o RM cerebral si la ecografía es inespecífica o para evaluar mejor
lesiones.
Hemocultivos, leucograma, punción lumbar (si no hay signos de
hipertensión intracraneal que contraindiquen punción) para investigar
meningitis.
Glucemia, electrolitos.
Resolución clínica / acciones de enfermería (inmediatas y en sala de
partos/UCIN):
Mantener vía aérea, controlar signos vitales y saturación.
Evitar maniobras que aumenten más la PIC (elevar cabecera según
indicación, evitar hiperventilación no controlada).
Registrar la apariencia de la fontanela (tensa/abombada, pulsatil),
perímetro cefálico y hora de detección.
Trasladar con urgencia a servicio de neonatología/UCIN con capacidad
de neuroimagen y manejo (si hay sospecha de hemorragia o
meningitis).
Preparar material para diagnóstico (sangre, gasometría) y antibióticos
empíricos si se sospecha infección del SNC, según protocolos locales.
Criterios de referencia/traslado: fontanela tensa persistente o
acompañada de signos neurológicos (convulsiones, letargia, vómitos
persistentes, alteración del tono), alteración hemodinámica o necesidad de
neuroimagen/terapia neurológica.
Complicaciones / pronóstico: Depende de la etiología: meningitis y
hemorragia pueden dejar secuelas neurológicas (parálisis, retraso del
desarrollo, hidrocefalia). El diagnóstico y tratamiento precoz mejoran el
pronóstico.
Consejería a la familia / documentación: explicar con calma el hallazgo,
que se requiere estudio urgente; documentar hora, hallazgo y todas las
acciones realizadas; registrar el consentimiento y la comunicación a la
familia.
2) Convulsiones neonatales
Definición (NTS): movimientos involuntarios que no ceden al sostener la
extremidad afectada; pueden ser sutiles (desviaciones oculares,
movimientos oro-buco-linguales, pedaleo) o manifiestas (tónicas, clónicas).
Norma Técnica de salud para la …
Explicación fisiopatológica:
En el neonato las convulsiones a menudo son manifestación de disfunción
cerebral aguda: hipoxia-isquemia peri-/postnatal (HIE), hemorragia
intracraneal, sepsis/meningitis, trastornos metabólicos (hipoglucemia,
hipocalcemia, hipomagnesemia), errores innatos del metabolismo o
malformaciones cerebrales. La neurofisiología neonatal hace que muchas
crisis sean “sutiles” y no siempre aparentes sin monitorización EEG.
Manifestaciones clínicas / diagnóstico diferencial:
Sutiles: desviación ocular sostenida, movimientos repetitivos de
lengua/labios, masticación, movimientos de “pedaleo” o natatorios.
Evidentes: sacudidas clónicas, posturas tónicas, mioclonías.
Diferenciar de movimientos mioclónicos fisiológicos, movimientos
arreflexivos por dolor, tremor por hipoglucemia o sacudidas
iatrogénicas.
Pruebas complementarias recomendadas:
Monitor EEG o amplitud-integrada (aEEG) si disponible, para
confirmar actividad ictal.
Glucemia capilar/venosa inmediata (hipoglucemia es causa
reversible).
Electrolitos (Ca, Mg, Na), gasometría arterial, hemocultivos, LCR (si se
sospecha infección) y neuroimagen (ecografía, TC, RM).
Resolución clínica / manejo inicial:
1. ABC y estabilización: asegurar vía aérea, oxígeno, ventilación si
necesario, monitor cardiaco.
2. Tratar causas reversibles: administrar de inmediato bolo de
glucosa si hipoglucemia, corregir ionias (Ca2+, Mg2+).
3. Control de convulsiones: fármacos de primera línea (según
protocolo local y disponibilidad) típicamente fenobarbital como
primera opción; si refractarias, agregar/farmacos de segunda línea
(levetiracetam, phenytoin). En centros especializados considerar
sedación/ventilación y monitoreo EEG continuo.
4. Evaluación etiológica: hemocultivos, tratamiento empírico con
antibióticos si se sospecha sepsis/meningitis.
Criterios de referencia/traslado: convulsiones recurrentes o status
convulsivo, necesidad de ventilación invasiva, evidencia de lesión
estructural o etiología infecciosa.
Complicaciones / pronóstico: las convulsiones neonatales aumentan
riesgo de daño neurológico y discapacidad; el pronóstico varía según la
causa (HIE grave → peor pronóstico).
Consejería / documentación: documentar tipo de crisis, duración,
respuesta a medicamentos, signos acompañantes; explicar a la familia la
necesidad de estudios (EEG, neuroimagen) y el posible seguimiento
neurológico a largo plazo.
3) Hipotonía
Definición (NTS): disminución de la resistencia muscular y articular a
movimientos pasivos; el neonato se muestra flácido.
Norma Técnica de salud para la …
Explicación fisiopatológica:
La hipotonía neonatal es un signo (no una enfermedad) que puede
originarse por lesiones del sistema nervioso central (HIE, hemorragia),
periférico (neuropatías, miopatías), trastornos metabólicos, infecciones
sistémicas o por secuelas de parto traumático. En neonatos, el tono refleja
integridad cortical, troncoencefálica y neuromuscular.
Manifestaciones clínicas / diagnóstico diferencial:
Bebé con pobre succión, pobre respuesta a estímulos, escaso
movimiento espontáneo, apneas frecuentes.
Diferenciar de hipotonía post-depresión por sedación, efecto de
medicamentos maternos (opiáceos), prematuridad fisiológica o
síndromes genéticos (prader-willi, miopatías).
Pruebas complementarias recomendadas:
Revisión de historia perinatal (apgar, reanimación), glucemia,
electrolitos, hemograma.
Neuroimagen (ecografía transfontanelar, RM) si se sospecha lesión
cerebral.
Estudios metabólicos y genéticos si la historia sugiere causas
hereditarias.
Resolución clínica / manejo de enfermería:
Soporte inmediato (ABC), mantener temperatura, evaluar
alimentación (sonda si la succión es pobre), monitorización
cardiorrespiratoria.
Remitir a neurología/neonatología; iniciar rehabilitación temprana
(estimulación, fisioterapia) lo antes posible para favorecer pronóstico
motor.
Tratar causas reversibles (hipoglucemia, sepsis).
Criterios de referencia/traslado: hipotonía que comprometa
alimentación, respiración o persista sin causa reversible; sospecha de lesión
neurológica.
Complicaciones / pronóstico: depende de la etiología; hipotonía
secundaria a HIE o hemorragia tiene mayor riesgo de secuelas motoras y
cognoscitivas.
Consejería / documentación: explicar a la familia la necesidad de
evaluaciones y seguimiento, documentar tono, reflejos, succión y respuesta
a estímulos, así como intervenciones realizadas.
Sección 4 — Signos y síntomas digestivo-abdominales (págs. 43–46
NTS)
Los siguientes hallazgos y definiciones están recogidos en la NTS y
ampliados clínicamente.
Norma Técnica de salud para la …
4) Onfalitis (omphalitis)
Definición (NTS): ombligo rojo con secreción purulenta y mal olor; si hay
signos inflamatorios en la base sin extensión y el RN luce saludable puede
manejarse en casa, pero la presencia de extensión o signos sistémicos
requiere atención.
Norma Técnica de salud para la …
Explicación fisiopatológica:
Onfalitis es la infección de los tejidos del muñón umbilical, que puede
progresar desde la piel superficial a tejidos profundos (celulitis, fasciitis), y
en casos graves evolucionar a peritonitis, septicemia o fascitis necrotizante.
Microorganismos habituales: Staphylococcus aureus, Streptococcus spp., E.
coli y otros bacilos gram-negativos.
Manifestaciones clínicas / diagnóstico diferencial:
Eritema, edema en la base del ombligo, secreción purulenta con mal
olor, calor local. Si hay compromiso sistémico: fiebre, letargia,
rechazo alimentario, taquicardia.
Diferenciar de irritación por manipulación o dermatitis de contacto,
granuloma umbilical benigno.
Pruebas complementarias:
Cultivo de la secreción umbilical.
Hemograma, PCR, hemocultivos si hay signos sistémicos.
Considerar imágenes (ecografía abdominal) si hay sospecha de
extensión profunda.
Resolución clínica / manejo de enfermería:
Si local y sin signos sistémicos: higiene local y vigilancia,
antibióticos tópicos si protocolo local lo indica; educación a la familia
sobre curación del muñón.
Si hay signos de infección profunda o sistémica: inicio
inmediato de antibióticos sistémicos de amplio espectro según guías;
hospitalización, cultivo y ajuste según resultado; cirugía si absceso o
necrosis.
Mantener curación del cordón con técnicas adecuadas (limpieza
según NTS) y no cubrir con vendajes oclusivos que favorezcan
infección.
Criterios de referencia: eritema en extensión a la pared abdominal,
secreción maloliente con signos sistémicos, fiebre, mala perfusión; en esos
casos traslado urgente.
Complicaciones / pronóstico: riesgo de sepsis neonatal, abscesos, e
incluso mortalidad si no tratado precozmente. La detección temprana y el
inicio de antibiótico mejora el pronóstico.
Consejería / documentación: enseñar técnica de curación del muñón,
signos de alarma (fiebre, irritabilidad, rechazo del alimento), documentar
aspecto del muñón y medidas tomadas.
5) Eritema tóxico neonatal
Definición (NTS): erupción cutánea benigna transitoria, pápulas de 1–3
mm que evolucionan a pústulas o lesiones costrosas, localizadas
principalmente en el tronco y típicamente aparecen a los 3–5 días de vida.
Norma Técnica de salud para la …
Explicación fisiopatológica:
Condición inflamatoria cutánea benigna del neonato a término, de causa
desconocida pero autolimitada; no está asociada a infección sistémica.
Manifestaciones clínicas / diagnóstico diferencial:
Pápulas eritematosas con pequeños pústulos, sin compromiso
sistémico.
Diferenciar de infecciones cutáneas (pústulas por S. aureus), miliaria,
candida, eritema infeccioso (más raro).
Resolución clínica / manejo:
No requiere tratamiento específico si el neonato está afebril y en
buen estado general.
Educación a la familia sobre carácter benigno.
Si hay dudas diagnósticas o signos sistémicos se deben realizar
cultivos y evaluación médica.
Complicaciones / pronóstico: ninguna cuando es la verdadera erupción
tóxica; evolución espontánea favorable.
6) Regurgitación y vómitos
Definiciones (NTS):
Regurgitación: paso pasivo de contenido gástrico hacia la
boca/supraesofágico sin esfuerzo ni malestar significativo del
neonato.
Vómitos: expulsión activa del contenido gástrico, que puede indicar
patología.
Norma Técnica de salud para la …
Explicación fisiopatológica y diferencia clínica:
La regurgitación es muy frecuente y suele ser fisiológica por inmadurez del
esfínter esofágico inferior y el estómago pequeño. El vómito persistente
(especialmente si es bilioso o con sangre), o asociado a pérdida de peso,
intolerancia alimentaria o distensión abdominal, sugiere patología orgánica
(estenosis hipertrófica de píloro, malrotación con obstrucción, enterocolitis).
Evaluación y pruebas complementarias:
Historia (inicio, cantidad, bilioso o no, sangre).
Revisión del crecimiento/peso.
Si bilioso → urgencia quirúrgica: solicitar radiografía de abdomen, eco
o contraste según protocolo.
Si vómitos repetidos → electrolitos, gasometría, ecografía abdominal y
valoración por neonatología/cirugía pediátrica.
Resolución clínica / manejo de enfermería:
Regurgitación fisiológica: educar a la madre sobre posiciones de
alimentación, fraccionar tomas, mantener eructo y posición
semierguida después de la toma. Vigilar ganancia ponderal.
Vómitos patológicos: ayuno, sonda nasogástrica descompresiva si
indicado, rehidratación IV, control de electrolitos, derivar a nivel
especializado para estudio quirúrgico si bilioso.
Criterios de referencia/traslado: vómitos biliosos, sangre en el vómito,
signos de deshidratación o compromiso hemodinámico, pérdida de peso
significativa, distensión abdominal progresiva.
7) Alteraciones en las deposiciones: diarrea / disentería / sangrado
Definición (NTS): deposiciones acuosas = diarrea; presencia de moco y
sangre = disentería; sangre en heces o melena sugiere sangrado intestinal.
La disentería en neonatos requiere tratamiento antibiótico.
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Explicación fisiopatológica:
Las deposiciones del RN varían con la alimentación
(calostro/meconio/transición). Heces acuosas y frecuentes pueden ser por
sobrealimentación, contaminación en la preparación de fórmulas o
infección. Disentería (moco/sangre) sugiere enteritis bacteriana invasiva o
colitis y en neonatos existe alto riesgo de sepsis asociada.
Evaluación y pruebas complementarias:
Inspección de la frecuencia y características (bilirrubinosa, verdosa,
con moco/sangre).
Valoración del estado de hidratación (pliegue, mucosas, capilar).
Coprocultivo, hemocultivo y hemograma si hay sospecha de
infección.
Panel de electrolitos y gasometría en casos moderados/severos.
Resolución clínica / manejo de enfermería:
Caso leve (sin deshidratación): mantener lactancia materna
(salvo indicación), vigilancia, educación en higiene y técnicas de
alimentación.
Caso con deshidratación o disentería: ingreso, rehidratación oral
o IV según grado, antibiótico empírico si indica, vigilancia estrecha de
signos de sepsis.
Criterios de referencia/traslado: deshidratación moderada/grave, signos
sistémicos, presencia de sangre o moco en heces persistente, fallo para
alimentarse.
8) Distensión abdominal
Definición (NTS): aumento del volumen abdominal; en neonatos es signo
de alarma que puede indicar patología digestiva grave (enterocolitis
necrotizante, obstrucción intestinal, perforación, o sepsis).
Norma Técnica de salud para la …
Explicación fisiopatológica:
La distensión puede originarse por gas atrapado (obstrucción proximal o
distal), ileo paralítico, inflamación o necrosis intestinal (NEC), u acumulación
de líquidos por inflamación peritoneal. En prematuros, la enterocolitis
necrotizante es una causa clave.
Manifestaciones clínicas / diagnóstico diferencial:
Abdomen tenso, distendido, progresivo, con intolerancia a la
alimentación, vómitos (a menudo biliosos), cambios en las
deposiciones (sangre), signos sistémicos (apnea, inestabilidad
térmica).
Diferenciar de reducción transitoria por gases o aerofagia por
alimentación.
Pruebas complementarias:
Radiografía simple de abdomen (buscar niveles hidroaéreos,
neumatosis intestinalis, neumo-peritoneo).
Ecografía abdominal para valorar presencia de líquido libre o
compromiso vascular.
Hemograma, PCR, electrolitos.
Resolución clínica / manejo de enfermería:
Ayuno (NPO), aspiración nasogástrica, líquidos IV y corrección de
electrolitos.
Inicio de antibióticos de amplio espectro si se sospecha NEC o
peritonitis.
Monitorización estrecha; si hay signos de perforación o fallo
hemodinámico → cirugía urgente.
Criterios de referencia/traslado: distensión progresiva con signos
radiológicos de neumatosis o perforación, sepsis asociada, inestabilidad
hemodinámica.
Sección final: Aspectos transversales de resolución y registro
(aplica a todos los signos)
Intervenciones de enfermería comunes y prioridades inmediatas
1. Evaluación rápida y continuada: medir signos vitales, saturación
de O₂, temperatura, glucemia, tono y nivel de conciencia; repetir y
documentar.
2. Soporte ABC: garantizar permeabilidad de vía aérea, administrar
oxígeno si indicado, asegurar perfusión (acceso IV/IO si necesario).
3. Manejo de causas reversibles: glucosa para hipoglucemia,
corrección de ionias, control térmico.
4. Iniciar medidas básicas mientras se organiza traslado:
posicionamiento, aspiración de vías si necesario, calor (incubadora,
piel a piel), sondaje gástrico en distensión, acceso venoso y
extracción de muestras.
5. Comunicación y trabajo en equipo: avisar pediatra/neonatólogo,
preparar documentación y equipamiento para traslado.
6. Educación a la familia: explicar el signo hallado con lenguaje claro,
describir los pasos inmediatos, documentar información entregada y
consentimiento si procede.
Documentación mínima (imprescindible)
Hora de detección del signo, descripción exacta (duración,
características), medidas realizadas (hora y dosis), respuesta a las
intervenciones, nombre y firma del profesional, comunicación con el
médico y con la familia, exigencia de traslado y medicación
administrada.
Referencias principales usadas (todas > 5 años)
(La Norma Técnica citada es la fuente primaria local para definiciones en las
págs. 43–46.)
Norma Técnica de Salud para la Atención Integral del Neonato —
Anexos (págs. 43–46).
Norma Técnica de salud para la …
Norma Técnica de salud para la …
Norma Técnica de salud para la …
World Health Organization. Pocket book of hospital care for children:
Guidelines for the management of common illnesses with limited
resources. 2nd ed., 2013.
Cloherty RJ, Eichenwald EC, Stark AR. Manual of Neonatal Care. 7th
ed., 2013.
Volpe JJ. Volpe’s Neurology of the Newborn. 6th ed., 2018.
American Academy of Pediatrics Subcommittee on
Hyperbilirubinemia. Management of hyperbilirubinemia in the
newborn infant ≥35 weeks of gestation. Pediatrics. 2004.
Chapman KE, et al. Neonatal seizures: Diagnosis and management.
Arch Dis Child Fetal Neonatal Ed. 2012.
Fraser N. Neonatal omphalitis: review of complications. Pediatric
Infectious Disease Journal. 2006.
WHO. Thermal Protection of the Newborn: A Practical Guide. 1997.