0% encontró este documento útil (0 votos)
3 vistas13 páginas

Consumo de Drogas en Adolescentes

ADICCIONES

Cargado por

jaegerhiraga
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
3 vistas13 páginas

Consumo de Drogas en Adolescentes

ADICCIONES

Cargado por

jaegerhiraga
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Universidad Nacional Autónoma de México

Facultad de Psicología

CONSUMO DE DROGAS EN ADOLESCENTES

Conocimiento de Frontera I

Integrantes:

• Arias Cabrera Kassandra Itzel


• González Maldonado Omar
• Hernández González Cinthya
• Mercado Lazcano Abril
• Mota Elizalde Elian Uriel
• Ramírez de la Cruz Tania
• Tlapale González Advaru
• Valenzuela Díaz Yessika Paola

Grupo: 5708

Profesora: Trejo Morales Martha Patricia

13/09/22
ANTECEDENTES

El uso de sustancias psicoactivas es tan antiguo casi como la humanidad misma.

Cactus, plantas y hongos alucinógenos se emplearon para provocar estados alterados en la

conciencia de quienes los consumían, principalmente con fines “mágicos”, terapéuticos o

religiosos. Incluso actualmente algunas culturas siguen utilizando este tipo de sustancias en

sus rituales o celebraciones (Carod-Artal, 2015).

Con la llegada de la modernidad a finales del siglo XVIII y principios del XIX, el

comercio global de sustancias psicoactivas como el opio, alcohol y tabaco comenzó a

desarrollarse en el mundo occidental y con ello, su accesibilidad a cualquiera que pueda

adquirirlo (Diamond, 1999 cp. Luna-Fabritius, 2015)

En la época actual, dominada por la pandemia del Coronavirus, la población

mundial ha tenido que recurrir a una serie de medidas preventivas para evitar el aumento de

contagios y muertes, sin embargo, estas medidas empleadas en su prevención, han llevado

con el tiempo a la ocurrencia y/o aumento de otros problemas. Por ejemplo, a nivel

individual o familiar se han incrementado problemas como la violencia en el hogar que se

incrementó en un 24 % con respecto a 2019, embarazos no deseados, muerte de seres

queridos, enfermedades adquiridas durante el COVID 19, suicidios, ansiedad, depresión,

así como el inicio o incremento en el consumo de drogas principalmente en población

adolescente, que es el tema a tratar en este trabajo (Carrascoza, 2022).

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (CONADIC, 2008), se define

como droga a toda sustancia que introducida en un organismo vivo puede modificar una o

varias de sus funciones y, de igual forma, es capaz de producir cambios en la percepción, el


estado de ánimo, la conciencia y el comportamiento. Algunos tipos de sustancias

psicoactivas se muestran a continuación en la Tabla 1.

Tabla 1
Sustancias psicoactivas estimulantes o depresoras del sistema nervioso central

Sustancia Efectos Repercusiones

Cocaína (se obtiene de una Euforia, ansiedad, Pérdida de peso, debilidad


planta llamada coca; tiene el dilatación de pupilas, física, perforación del tabique
aspecto de un polvo esponjoso aumento de la presión nasal, muerte por
blanco y sin olor) sanguínea, alucinaciones. insuficiencia cardiaca

Anfetaminas y metanfetaminas Excitación, Irritabilidad, fiebre,


(estimulantes fabricados en hiperactividad, agresividad, resequedad de
laboratorios) sudoración abundante, boca y nariz, vómito,
insomnio, angustia, convulsiones, trastornos del
nerviosismo, depresión pensamiento.

Éxtasis (fabricada en Sensación de armonía y Aceleración del ritmo


laboratorios derivado de las desinhibición, estado de cardíaco, deshidratación,
anfetaminas con propiedades alerta, intensa sed y altera la percepción del
alucinógenas) sensibilidad a las tiempo y la capacidad de
percepciones sensoriales. concentración y coordinación.

Derivados del opio (morfina, Contracción pupilar, Desnutrición, sudoración,


heroína y codeína). Se extraen euforias y posteriormente temblores, infecciones por el
de una planta llamada amapola, sensación de uso de jeringas no
calma dolor por lo que sobre “desconexión” respecto a esterilizadas, hepatitis,
todo la morfina se utiliza como dolor y las abscesos en hígado, cerebro y
analgésicos. preocupaciones sociales pulmones.
Marihuana (se obtiene de una Enrojecimiento de ojos, Trastornos de la memoria,
planta llamada cannabis) incremento en la sudoración, disminución de la
frecuencia cardiaca, motivación, apatía, daño de
exaltación a la fantasía, las relaciones interpersonales.
sueño y hambre

Hongos (psilocibina: sustancia Alteraciones de la Angustia, delirios de


que provoca efectos percepción, incapacidad persecución, dificultad para
alucinógenos) para distinguir la realidad resolver problemas simples y
de la fantasía, pánico. reacciones psicóticas.

Alcohol (producido de la Depresor del sistema Deterioro gradual en órganos


fermentación de los azúcares nervioso central, como estómago, hígado,
por la levadura) relajación, riñones y corazón, así como
posteriormente el sistema nervioso.
problemas de juicio,
agresividad o llanto etc.

Tabaco Aumento de presión Cáncer de pulmón y de otros


sanguínea, respiración y órganos, enfermedades
ritmo cardiaco, respiratorias y cerebro-
adrenalina. vasculares
Fuente: (CONADIC, 2008 pág. 20).

Por lo tanto, una adicción es considerada como la dependencia fisiológica y/o

psicológica originada por el abuso de una sustancia o también como el síndrome que se

caracteriza por alteraciones en la conducta y que puede verse reflejado como impulsos

difíciles de reprimir. Así mismo, actualmente el consumo de sustancias resulta más

importante que otras actividades de la vida cotidiana pero que trae consigo una serie de

problemas individuales, familiares, sociales y económicos (CONADIC, 2008).


Justificación

El consumo de sustancias entre jóvenes y adolescentes representa un importante

problema de salud pública que se relaciona con deserción y bajo rendimiento escolar o

laboral, violencia familiar, conducta antisocial, lesiones y accidentes graves, discapacidad,

trastornos por el consumo de sustancias, trastornos psiquiátricos, como ideación o conducta

suicida, además de conductas de riesgo que incrementan sus probabilidades de contagio

como el virus de inmunodeficiencia humana, virus de la hepatitis B y C, así como

diferentes tipos de cáncer y adolescentes embarazadas que pueden complicar su embarazo o

que desarrolle síndrome alcohólico fetal (Tena-Suck, et al., 2018).

Dentro de este panorama, los adolescentes son los que están más expuestos a la gran

diversidad de drogas y son el principal objetivo de la delincuencia organizada ya que están

en la edad en la que experimentan y quieren descubrir nuevas cosas, aceptando todo tipo de

cambios que puedan llegar a su vida, además de idealizar las drogas como un medio de

interaccion y adaptacion. Así pues, el índice de consumo es cada vez mayor y considerando

que la mayoría son estudiantes, su vida académica se ve afectada así como también su salud

física, social, emocional y mental.

De acuerdo al informe sobre la situación del consumo de drogas en México

publicado por la CONADIC (2019), la prevalencia del consumo de cualquier droga alguna

vez en la vida y en el último año en la población general fue de 10.3% y del 2.9%

respectivamente, esto representa un aumento significativo particularmente para los rangos

de edad más jóvenes. Esto quiere decir que cada vez adolescentes tienen su primer contacto

o empiezan a consumir drogas desde edades más tempranas. Por otra parte, se identificó
que quienes habían desarrollado dependencia a cualquier droga correspondía a un 0.6% de

la población, lo que representa un aproximado de 546 mil personas.

Habría entonces que preguntarse, ¿Qué hace a los adolescentes más vulnerables a este

problema?

De acuerdo con Terán (2022), la adolescencia es un momento de muchos cambios

en el proceso vital en el que la dependencia y protección del medio familiar (importante en

la infancia), se transforma en un deseo de independencia y la necesidad de interactuar con

el entorno. Los cambios madurativos biológicos, psicológicos y sociales marcan la

transformación progresiva del niño o niña en joven-adult@. Para empezar es importante

hacer un énfasis en que están en una etapa en donde se encuentran expuestos al desarrollo

de problemas psicológicos y emocionales. La adicción es una enfermedad bio-psico-social,

que se desarrolla en ciertos casos y bajo ciertas condiciones, el cerebro adolescente

atraviesa una serie de cambios, ya que todavía está en formación, y esto se manifiesta en su

capacidad limitada de analizar pros y contras de situaciones de potencial peligro, se enfocan

en lo que les produce placer inmediato y les cuesta establecerse metas y trabajar para

conseguirlas, se les dificulta inhibir impulsos, se enfrascan en debates por cuestionar reglas,

lo cual suele generar conflictos, generando en ellos sentimientos de molestia e

inadaptación, que suelen disminuir con el consumo de sustancias y la pertenencia a grupos

en donde se identifican y pueden incrementar dicho consumo.

Plan de trabajo
Las drogas se contemplan y pueden ser abordadas desde diferentes perspectivas,

áreas o ciencias y, por tanto, puede estudiarse desde una perspectiva transdisciplinaria. En

este trabajo contemplaremos tres de ellas: médica, psicológica, y jurídica

Medicina

El consumo de drogas ha sido abordado desde la medicina clínica como un

problema que genera trastornos mentales y enfermedades infecciosas, ya sea por las

prácticas sexuales de riesgo, o el uso de jeringas para el consumo intravenoso.

Trabajamos con una intervención, esta es un proceso cuidadosamente planeado que

puede realizar la familia , los amigos, con el consejo de un médico o un profesional como

un consejero certificado de drogas y alcohol, o dirigido por un profesional especialista en

intervenciones, un profesional especializado en adicciones tendrá en cuenta las

circunstancias específicas que atraviesa tu ser querido, te sugerirá el mejor enfoque, te

orientará sobre el tipo de tratamiento y plan de seguimiento que probablemente funcione

mejor.

En la medicina se trabaja con medicamentos, como la metadona, la buprenorfina y

la naltrexona, que se usan para tratar a personas adictas a las sustancias opioides, para los

adictos al tabaco existen preparados de nicotina (parches, chicles, pastillas y vaporizador

nasal) además de los medicamentos vareniclina y bupropión. El disulfiram, el acamprosato

y la naltrexona son medicamentos usados para tratar la dependencia al alcohol, la cual se

presenta comúnmente junto con otras drogas. De hecho, la mayoría de las personas con

adicción severa son consumidores de diversas drogas y requieren tratamiento para todas las

sustancias que abusan.


Psicología

Los pacientes pueden recibir tratamiento en muchos sitios diferentes con enfoques

variados. El psicólogo recaba toda la información necesaria acerca del sujeto y su adicción,

la historia del paciente, rasgos de personalidad, datos de su consumo (inicio, tolerancia,

recaídas…), variables ambientales, emocionales, pensamientos que envuelven a la conducta

problema y algo fundamental el compromiso del paciente por rehabilitarse. Un psicólogo

experto en adicciones necesita construir su perfil profesional sobre estas áreas:

Conocimiento exhaustivo de los diferentes tipos de drogas, sus efectos a nivel

neurobiológico/psicológico, de la Farmacología y la legislación. Psicología Clínica

(técnicas de evaluación e intervención), Psicopatología, Psicoterapia, habilidades del

terapeuta. Psicología Comunitaria, especialmente, en el diseño e implementación de

programas para el bienestar trabajariamos con las principales orientaciones de psicoterapia

que se han estudiado en pacientes con trastornos por consumo de sustancias, las cuales son

la terapia conductual.

La terapia cognitivo-conductual, ayuda a los pacientes a reconocer, evitar y afrontar

las situaciones en las que es más probable que consuman drogas, la terapia motivacional

que aprovechan al máximo la disposición del paciente para modificar su comportamiento e

iniciar el tratamiento y la terapia psicodinámica/interpersonal. También se ha evaluado la

efectividad de las terapias de grupo, la terapia familiar/conyugal desarrollada para

adolescentes con problemas de abuso de drogas y sus familias, esta técnica abarca una

variedad de influencias sobre las pautas de consumo de drogas del paciente, su propósito es

mejorar el funcionamiento general de la familia, y la asistencia a grupos de autoayuda. Los

datos empíricos existentes junto con la experiencia clínica, sugieren que los tratamientos
psicológicos son útiles si se adaptan a las necesidades especiales de este tipo de pacientes

social y de la salud.

Derecho

Una política explícita sobre salud y consumo de sustancias psicoactivas permite

desarrollar las respuestas necesarias para proteger y promover el derecho a la salud de la

población con relación a este problema complejo.

Se trabaja con técnicas y métodos de análisis de políticas, elaborada con el

propósito de facilitar la aplicación de los principios de la salud pública en la definición de

respuestas a los problemas asociados al consumo de sustancias psicoactivas, para formular,

implementar, evaluar las políticas, planes y programas encaminados a reducir las

consecuencias del consumo de sustancias sobre la salud colectiva, desde los organismos

gubernamentales de salud y otros sectores pertinentes hasta la sociedad civil.

Propuesta

La teoría de la desviación social sostiene que cualquier persona es capaz de realizar

actos de desviación social bajo ciertos contextos que a su vez se convierten en patrones de

comportamiento comunes entre grupos, dicha teoría fue la base utilizada para el Modelo

Islandés de la Prevención (MIP) su principal objetivo estaba basado en fortalecer los

factores protectores y disminuir los factores de riesgo a nivel sociedad dentro de cada una

de sus categorías: familia, escuela, grupos (Kristjansson, A. Mann, M. et al. 2020).

Tabla 2

Los cinco Principios Guía del Modelo Islandés de Prevención


Principio ¿Qué propone?

Guía 1 Aplicar enfoque de prevención primaria para mejorar el ambiente social.

Guía 2 Enfatizar la acción comunitaria y acoger a los colegios públicos como el

centro natural de los esfuerzos de barrio/área para apoyar el aprendizaje

y éxito de vida de los niños, niñas y adolescentes

Guía 3 Conectar con y empoderar miembros de la comunidad para tomar

decisiones prácticas usando datos y diagnósticos locales y accesibles, de

alta calidad

Guía 4 Integrar a los investigadores, los que diseñan políticas públicas, los

profesionales/practicantes, y los miembros de la comunidad en un equipo

unificado dedicado a resolver problemas complejos de la vida real

Guía 5 Emparejar la magnitud de la solución con la magnitud del problema, con

énfasis en intervención a largo-plazo y esfuerzos para reclutar recursos

comunitarios adecuados

Fuente: (Kristjansson, A. Mann, M. et al. 2020)

Nuestra propuesta de trabajo es implementar este modelo en México de la siguiente

manera:

• Hacer campañas comunitarias y escolares para la prevención hacia el consumo de

las sustancias psicoactivas.

• Crear zonas de socialización con actividades en las que los adolescentes puedan

compartir problemas e inquietudes que tengan en esta etapa de la vida, así como

para evitar que se sientan solos, destinados a charlas para crear vínculos de afecto.
• Dar información en escuelas sobre las causas y consecuencias de consumir este tipo

de sustancias y cómo prevenirlas.

• Tener psicólogos y psicólogas, así como expertos de la salud a disposición de los

adolescentes para tratar problemáticas que podrían desencadenar el consumo de

sustancias; así ellos y ellas podrán desahogarse y tener guías profesionales para

tratar problemas cotidianos y personales.

• Aumentar la seguridad local, académica y comunitaria para prevenir el posible

tráfico de sustancias.

• Dar oportunidades económicas como becas en la escuela para reforzar más el

conocimiento y la dedicación a las actividades sociales, así como oportunidades de

éxito académicas y personales.

• Incrementar en la familia el interés por la prevención y reducción del consumo de

sustancias.

• Dar seguimiento a las y a los adolescentes que viven en zonas proclives al consumo

de drogas o alcohol.

• Dar apertura a deportes donde participe la comunidad y la familia.


Bibliografía

Carrascoza, V. C. A. (2022). El consumo de drogas en México durante la pandemia del

Covid-19: Tratamiento y políticas de salud pública. Revista Electrónica de

Psicología Iztacala, 25 (1), pp. 103-124,

[Link]

[Link]

Carod-Artal, F.J. (2015). Alucinógenos en las culturas precolombinas mesoamericanas.

Neurología, 30(1), pp. 42-49, DOI: 10.1016/[Link].2011.07.003

CONADIC. (2008). Prevención de las adicciones y promoción de conductas saludables

para una nueva vida. Capítulo I: Conceptos básicos sobre adicciones.

[Link]

Kristjansson, A. Mann, M. Sigfusson, J. Thorisdotti,r E. Allegrante, J. Sigfusdottir, D.

(2020). Principios Directrices y Desarrollo del Modelo Islandés para la prevención

del Uso de Sustancias en Adolescentes. Sage Journals,

[Link]

Luna-Fabritius, A. (2015). Modernidad y drogas desde una perspectiva histórica. Revista

Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales. UNAM, (225), pp. 21-44,

[Link]

Tena-Suck, A., Castro-Martínez, G., Martín-Navarreta, R., Gómez-Romero, P., de la

Fuente-Martín, A., y Gómez-Martínez, R. (2018). Consumo de sustancias en

adolescentes: consideraciones para la práctica médica. Medicina Interna México,

34(2), pp. 264-277, [Link]


Terán, P. A. (25 de marzo de 2022). Adolescentes y consumo de drogas [Ponencia]. XVIII

Congreso de Actualización en Pediatría 2022. Madrid, 2022,

[Link]

176_adolescentes_y_drogas_libro_18_congreso_aepap_2022.pdf

Villatoro, J., Medina, M., Campo, R., Fregoso, D., Bustos, M., Resendiz., E., Mujica, R.,

Bretón, M.,Sayuri, I. y Cañas, V. (2016). El consumo de drogas en estudiantes de

México: Tendencias y magnitud del problema. Salud Mental, 39 (4), 193-203.

[Link]

33252016000400193

También podría gustarte