ÉTICA PROFESIONAL
(AC-S05) Semana 5 - Tema 1: Caso 1 - Compra de vacunas para la COVID 19 por parte del sector
privado
INTEGRANTE
JEREMY ROMO
DOCENTE
ALDO SALOMON VILLA LOPEZ
Compra de vacunas para el COVID 19 Por parte del sector privado
1. Párrafo de introducción
1.1. Introducción o contexto:
Al inicio de la pandemia, la posibilidad de acceder a una vacuna se percibía como
un escenario remoto, aún más en el contexto nacional, considerando la limitada
capacidad organizativa del Estado peruano y las deficiencias de gestión previamente
evidenciadas. Posteriormente, con la implementación del confinamiento obligatorio
como medida estatal para contener el avance de la COVID-19, se registró un
impacto negativo en los niveles de bienestar subjetivo de la población, así como en
el ejercicio de sus libertades individuales. Uno de los temas que generó mayor
debate fue la eventual autorización para que el sector privado pudiera adquirir
vacunas de manera independiente. Esta propuesta suscitó diversas opiniones,
motivadas tanto por intereses particulares como por preocupaciones de carácter
público. Entre los argumentos más recurrentes se encontraba el temor de que el
acceso a las vacunas no fuera equitativo, lo que reforzó en la ciudadanía una
sensación de desprotección por parte del Estado. Esta percepción evidenció una vez
más la tendencia a priorizar intereses privados sobre el bien común, motivo por el
cual un amplio sector de la sociedad expresó su desacuerdo con la aprobación de
dicha normativa.
1.2. Postura o tesis:
Ante esta situación, surgen las siguientes interrogantes: ¿Consideramos que sea
ético que el sector privado sea autorizado a comprar y comercializar las vacunas? Y
a su vez, ¿esto traería felicidad y justicia a la sociedad? Desde esta perspectiva, se
argumenta que dicha autorización sí es ética, en tanto permitiría generar un mayor
nivel de bienestar en la población. Por ello, en los párrafos siguientes se presentarán
las razones que fundamentan esta postura.
2. Párrafo de desarrollo 1
2.1. Idea Principal:
Se considera que el Estado peruano posee una responsabilidad directa respecto a las
consecuencias económicas y sociales derivadas de la pandemia. Esto se hace aún
más evidente ante la posibilidad de que el sector privado sea autorizado a adquirir
vacunas contra la COVID-19, lo que implica responsabilidades adicionales como la
importación, el almacenamiento, la distribución y la aplicación de las dosis. Desde
esta perspectiva, se plantea que la planificación estratégica constituye una
herramienta metodológica fundamental para agilizar el proceso de vacunación, con
el fin de evitar una mayor contracción económica y proteger el sustento de millones
de peruanos.
2.2. Idea Secundaria
El presente trabajo sostiene que la adquisición y comercialización de vacunas por
parte del sector privado es una práctica ética. Esta afirmación se fundamenta en la
eficiencia y celeridad que caracteriza a dicho sector, en contraste con la gestión del
Estado peruano. La agilización del proceso de inmunización permitiría acelerar la
tan anhelada reactivación económica, lo cual contribuiría al bienestar y la
autorrealización de las personas, entendida esta última como una forma de felicidad.
Asimismo, desde la perspectiva del liberalismo, se reconoce el derecho de los
individuos a elegir dónde vacunarse, siempre que ello no afecte negativamente a
terceros. Este argumento resulta válido, pues la participación del sector privado no
obstaculizaría la labor del Estado, sino que podría desarrollarse de manera
complementaria.
2.2.1. Idea Terciaria 1:
Es fundamental garantizar un reparto equitativo de las vacunas. Un ejemplo de
ello se observa en Colombia, donde empresas como Farmalisto, con el respaldo
financiero de BID Invest, están colaborando activamente en el proceso de
vacunación, logrando acuerdos que permiten inmunizar a aproximadamente
29.000 personas al mes. En contraste con la situación peruana, se destaca la
participación de compañías convocadas por la Sociedad de Empresas Privadas
(SEP), entre ellas Backus, que se ha integrado a la iniciativa para asegurar el
transporte de las vacunas de Sinopharm desde China hacia el Perú. Este esfuerzo
se enmarca en el convenio firmado entre el Ministerio de Salud (MINSA) y la
SEP, el cual ha permitido establecer mecanismos de cooperación con el sector
privado para facilitar el traslado de las dosis desde la ciudad de Beijing hasta el
Centro Nacional de Abastecimiento de Recursos Estratégicos de Salud
(CENARES), ubicado en el Callao.
2.2.2. Idea Terciaria 2:
Finalmente, el sector privado puede desempeñar un rol importante en la
promoción y sensibilización respecto a la vacunación. En el marco de las
alianzas previamente mencionadas, este sector —particularmente el vinculado a
la salud— tiene la capacidad de aplicar sus estrategias de marketing para ampliar
los canales de comunicación y proporcionar información clara y accesible sobre
la vacuna contra la COVID-19. Esto contribuiría a aumentar la conciencia
pública y mejorar los niveles de aceptación de la vacunación. Como
consecuencia, se favorecería el bienestar colectivo y la equidad social, ya que en
una sociedad donde toda la población esté completamente vacunada, se podría
alcanzar una convivencia segura, pacífica y justa para todos.
3. Párrafo de desarrollo 2:
3.1. Idea principal:
Desde la perspectiva del liberalismo, y en concordancia con las éticas de la justicia y
de la felicidad, se retoman los planteamientos de Adela Cortina, quien representa
ambas corrientes. La autora propone una ética cívica basada en mínimos de justicia,
orientada a garantizar la convivencia en sociedades plurales, priorizando la armonía
social por encima de las diferencias. Paralelamente, vincula la idea de felicidad con
una ética de máximos, la cual aspira al desarrollo de una vida plena o buena.
3.2. Idea Secundaria:
En este análisis se sostiene que la compra y distribución de vacunas por parte del
sector privado es una práctica ética, dado que este sector se distingue por la
eficiencia y rapidez en sus procedimientos, en contraste con el Estado peruano. Esta
mayor agilidad en el proceso de inmunización contribuiría a la tan esperada
reactivación económica, favoreciendo así la autorrealización de las personas, la cual
puede interpretarse como una forma de felicidad. Asimismo, desde la perspectiva
del liberalismo, se reconoce el derecho de los individuos a elegir el lugar donde
vacunarse, siempre y cuando esta libertad no afecte negativamente a terceros. Este
argumento es válido, ya que la participación del sector privado en la compra y
comercialización de vacunas no obstaculizaría las funciones que el Estado continúa
desempeñando simultáneamente.
3.2.1. Idea Terciaria 1:
La ética sostiene que, dado que el Estado no está en posición de imponer un
ideal único de felicidad a la ciudadanía, cada individuo debería tener la libertad
de decidir dónde vacunarse conforme a su estilo de vida y capacidad económica.
En este sentido, el Estado peruano, en tanto una entidad liberal, debería respetar
el principio de no interferencia, que limita su intervención en los planes
personales de quienes desean y necesitan vacunarse. Por lo tanto, impedir que
las empresas privadas puedan adquirir y distribuir las vacunas resultaría
éticamente inapropiado.
3.2.2. Idea terciaria 2:
Finalmente, el sector privado podría desempeñar un papel fundamental en el
apoyo a la vacunación de trabajadores, familias y en la expansión de la
asistencia social, con el fin de acelerar el acceso de un mayor número de
peruanos a la inmunización. Depender únicamente de un cronograma oficial
podría generar demoras significativas. En este contexto, desde una perspectiva
ética basada en la deontología, la justicia implica garantizar la vacunación
universal. Además, al sentirse protegidas, las personas podrán desplazarse con
seguridad y disfrutar de la compañía de sus seres queridos, alcanzando así un
estado de bienestar.
4. Párrafo de cierre:
4.1. Conclusiones:
En síntesis, aunque el Estado tiene la responsabilidad de proteger a la población, los
ciudadanos deben contar con la libertad de decidir dónde y cuándo acceder a su
bienestar, felicidad o justicia. Es en este contexto que la opción de elegir el lugar
para vacunarse se vuelve relevante, sustentando la idea de que el sector privado
debería estar autorizado para comprar y comercializar las vacunas en paralelo con el
Estado. Por estas razones, se considera ético permitir la participación del sector
privado en la adquisición y distribución de las vacunas, ya que esto contribuiría al
bienestar social, la recuperación económica, la reanudación de las actividades
cotidianas y el retorno a la normalidad y la tranquilidad. Esta postura se alinea con
la ética de los máximos, al facilitar que las personas alcancen su bienestar, y
simultáneamente con la ética de los mínimos, al garantizar la libertad de vacunación
de manera más ágil. Desde mi perspectiva, esta medida aceleraría el proceso de
inmunización en todo el país, de manera más homogénea y menos concentrada.
4.2. Comentario Crítico y Aporte Personal:
Mi comentario crítico es que, ante la presencia de esta enfermedad global, la
población debe reforzar sus hábitos de higiene personal y en los lugares que
frecuenta, además de tomar la iniciativa de vacunarse voluntariamente para proteger
su salud.
5. Referencias de Información:
[Link]
permitan-comprar-vacunas-contra-el-covid-19/
H2BTPU2ZHZFTVHTZHSUAN4JI5E/