Universidad Central del Este
(UCE)
Facultad de Ciencias Jurídicas
Escuela de Derecho.
Asignatura:
Derecho Procesal I
Sección:
Der 441-70.
Docente:
Dra. Esther Eliza Agelan
Tema:
La extradición activa y pasiva en la República
Dominicana
Sustentante:
Dalmeri Martínez Pardilla
Matrícula:
2023-2105
La extradición activa y pasiva en la República Dominicana
La extradición constituye uno de los mecanismos más relevantes dentro del derecho penal
internacional y la cooperación judicial entre los Estados, al permitir que una persona
acusada o condenada por la comisión de un delito en un país pueda ser entregada a otro
Estado que la reclama para ser juzgada o para cumplir una pena. En la República
Dominicana, este procedimiento se encuentra regulado por la Constitución, la Ley 489
sobre extradición y la Ley 278-98 que modifica los artículos 4,5,8 y 17 de la misma, el
Código Procesal Penal, y los tratados internacionales suscritos por el Estado dominicano,
lo que garantiza su aplicación conforme a los principios del debido proceso y los derechos
humanos.
El estudio de la extradición en el ámbito dominicano requiere distinguir entre sus dos
modalidades fundamentales: la extradición activa, mediante la cual el Estado dominicano
solicita a otro país la entrega de un individuo, y la extradición pasiva, en la que un Estado
extranjero solicita a la República Dominicana la entrega de una persona que se encuentra
en su territorio. Ambas figuras implican una estrecha colaboración entre las autoridades
judiciales y diplomáticas, así como una cuidadosa observancia de los tratados bilaterales
y multilaterales vigentes.
¿Qué es la extradición? Concepto etimológico y general
La extradición es un procedimiento de cooperación jurídica internacional mediante el
cual un Estado entrega a una persona que se encuentra en su territorio a otro Estado que
la reclama para que sea sometida a un proceso penal o para que cumpla una pena ya
impuesta. Su fundamento principal es evitar la impunidad de los delitos y se basa en la
solidaridad entre Estados. Se trata en concreto, de un acto formal de gobierno a gobierno,
regulado por el derecho internacional público y los ordenamientos jurídicos internos de
cada país.
Etimologicamente la palabra “extradición” proviene del latín ex (fuera)
y traditio (entrega o traslado). Por lo tanto, su significado literal es "entrega hacia
afuera", que se refiere al acto de un estado que entrega a una persona a otro estado que
la reclama.
Características clave
Sujetos: Como sujetos siempre se verán involucrados dos Estados.
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- Estado requirente: El país que solicita la entrega de la persona, donde se
cometió el delito o donde debe cumplir la condena.
- Estado requerido: El país en cuyo territorio se encuentra la persona y al que se
le solicita la entrega.
Finalidad: Asegurar que las personas acusadas o condenadas por delitos graves sean
juzgadas o cumplan su castigo, impidiendo que evadan la justicia cruzando fronteras.
Principios que rigen el proceso:
- Doble incriminación: Esto significa que el hecho por el cual se solicita la
extradición debe estar tipificado como delito y ser punible en la legislación de
ambos Estados (requirente y requerido).
- Especialidad: La persona extraditada solo puede ser juzgada por el delito
especificado en la solicitud de extradición y que motivaron su entrega, a menos
que el Estado requerido dé su consentimiento para otros cargos.
- Non bis in ídem: No se concede la extradición si la persona ya ha sido juzgada y
absuelta o condenada por el mismo delito en el Estado requerido.
- Exclusión de delitos políticos: No se concede la extradición por delitos
considerados de naturaleza política. Sin embargo, esto suele excluir delitos graves
como el terrorismo o el genocidio.
Antecedentes historicos
Antes de la existencia de una ley de extradición interna codificada, la República
Dominicana manejaba estos asuntos mediante acuerdos puntuales y tratados
internacionales específicos. Uno de estos fue el Tratado con Estados Unidos (1910):
Este tratado rigió las relaciones de extradición entre ambos países durante más de un
siglo, hasta ser reemplazado por uno nuevo en 2016. Al nuevo tratado se le incluyeron
delitos como terrorismo, sicariato y alta tecnología.
El hito más importante internamente en cuanto a este procedimiento, fue la promulgación
de la Ley 489 sobre extradicción. Bajo esta ley, el proceso de extradición tenía un
carácter fundamentalmente administrativo; aunque se seguían ciertos procedimientos, la
decisión final de conceder o denegar la extradición recaía en la discrecionalidad del Poder
Ejecutivo (el Presidente de la República), actuando a través del Ministerio de Relaciones
Exteriores. Más adelante, esta ley fue objeto de modificaciones menores, como la Ley
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278-98 de 1998, que agregó disposiciones para reafirmar la primacía de los tratados
internacionales vigentes sobre la ley interna en caso de contradicción.
No obstante lo anterior, el cambio radical se produjó con la entrada en vigencia del
Código Procesal Penal (Ley 76-02). Este cambio transformó la extradición de un
proceso administrativo a uno estrictamente judicial, se estableció que la autoridad
competente para conocer y decidir sobre las solicitudes de extradición pasiva es
la Suprema Corte de Justicia a través de su Cámara Penal. De conformidad con este
mismo código, la extradición se rige por la Constitución, las normas de los tratados,
convenios y acuerdos internacionales adoptados por los poderes públicos y su ley especial
en aquello que no se oponga a este código (Art. 160 CPP).
Clasificación
Según nuestro código procesal penal, tenemos dos tipos de extradición:
- Extradición activa: Cuando se tiene noticias de que un imputado respecto del
cual se ha presentado la acusación y si se ha dictado una medida de coerción
privativa de libertad, se haya en un país extranjero, el juez o tribunal competente
tiene la facultad de ordenar el trámite de su extradición, a petición del Ministerio
Público o de las partes. El Ministerio de Relaciones Exteriores certifica y hace las
traducciones cuando corresponda, y presenta la solicitud ante el gobierno
extranjero en el plazo máximo de dos meses (Art. 161 CPP).
- Extradición pasiva. Es la solicitud de una persona que se encuentra en la
República Dominicana, y debe ser remitida por el Poder Ejecutivo a la Cámara
Penal y de la Suprema Corte de Justicia, para que esta decida lo que corresponda.
Es decir, se inicia la etapa de judicialización. Dentro de las facultades que tiene la
Cámara Penal de la Suprema Corte de Justicia, la misma puede ordenar la
aplicación de medidas de coerción, en relación a la persona solicitada en
extradición, siempre que se invoque la existencia de una sentencia o de una orden,
se determine con claridad la naturaleza del hecho punible y se trata de un caso en
el cual proceda la prisión preventiva (Art. 162 CPP).
Procedimiento
En cuanto al procedimiento tenemos la ley 489 sobre extradición y sus modificaciones
realizadas por la ley 278-98. En este aspecto, a través de la investigación pude notar que
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hay gran confusión en cuanto a si la ley 489 fue o no derogada por el Código Procesal
Penal, lo cierto es que este no la deroga; sin embargo, se hace constar que si la ley especial
contradice el código de procedimiento entonces será aplicable lo que dice el código, por
lo tanto para estudiar el procedimiento debemos ver tanto la ley 489 y sus modificaciones,
como el código procesal penal.
García Sánchez (2005) explica que la extradición debe entenderse como una figura de
cooperación judicial que, aunque responde a compromisos internacionales, no puede
desvincularse del control judicial interno que garantice los derechos fundamentales del
reclamado. (p. 57), motivo por el cual los procedimientos que veremos a continuación
toman muy en cuenta que la persona a extraditar sea tratada siguiendo el debido proceso
y sin aplicar leyes exageradas que sobrepasen en gran manera aquellas de su país o le
roben la dignidad que se le ha sido otorgada por el hecho de ser un ser humano.
- Medidas de coerción: Según el art. 163 del CPP, es admitida la imposición de
medidas de coerción en los casos de extradición. Como vimos anteriormente, el
código otorga a la cámara penal de la Suprema Corte de Justicia la competencia
para conocer de los asuntos de extradicción, por lo tanto es también competente
para la imposición de las medidad de coerción.
Esta disposición solo será posible cuando se invoque la existencia de una
sentencia o de una orden, se determine con claridad la naturaleza del hecho
punible y se trate de un caso en el cual proceda la prisión preventiva según este
código en concordancia con el derecho internacional vigente. Cómo podemos ver,
al nombrar los requisitos para que esto sea posible, no se individualizan, lo que
significa que deben cumplirse los 3 requisitos en conjunto para que esto sea
posible por el hecho de que no podemos hacer suposiciones de lo que dice la ley.
En caso de urgencia se puede ordenar una medida de coerción, incluyendo la
prisión preventiva, por un plazo máximo de un mes, aún cuando no se hayan
presentado todos los documentos exigidos para la procedencia de la extradición.
Presentada la documentación correspondiente, la medida puede extenderse hasta
dos meses, salvo cuando los tratados establezcan un plazo mayor. El pedido de
prisión preventiva se puede hacer por cualquier vía fehaciente y es comunicado
inmediatamente a la Secretaría de Estado de Relaciones Exteriores.
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- Del procedimiento en general:
En los casos en los que Rep. Dom. Es el Estado requerido:
1. Toda demanda de extradición se debe tramitar por conducto de la Secretaría
de Estado de Relaciones Exteriores (Art. 6 de la ley 489 sobre extradición) –
Esta es una disposición general para cuando seamos el Estado requerido
como también el requirente.
2. La demanda será tramitada por la vía diplomática y por intermedio del agente
diplomático acreditado ante el Gobierno Dominicano (Art. 14 de la ley 489
sobre extradición).
3. Toda solicitud de extradición dirigida al Estado dominicano, deberá estar
acompañada por los documentos que se enumeran a continuación, redactados
en idioma español o con la traducción a este idioma, certificados por
funcionarios competentes y legalizados por el cósul dominicano en el país
requeriente: a) Copia de las actuaciones del proceso intervenidas hasta el
momento de la demanda. b) Copia de los elementos que prueban o de los
indicios que puedan determinar la culpabilidad de la persona solicitada. c)
Copia de la sentencia condenatoria, si hubiere intervenido alguna, o del
mandamiento o autor de prisión o documento de igual fuerza jurídica que sirva
para traducir a la justicia represiva a la persona cuya extradición se solicita. d)
Copia de los documentos que puedan servir para determinar la identidad del
inculpado incluyendo fotografía o señas o circunstancias que cooperen con la
determinación de su identidad. e) Copia de los textos legales penales del
Estado requeriente y demás providencias que establezcan la calificación legal
del hecho que motiva la solicitud de entrega, definan la participación atribuida
en al inculpado y precisen las penas aplicables. f) Copia de las disposiciones
legales que establecen el plazo y las condiciones en las cuales se produce la
prescripción o caducidad de la acción de la infracción que motiva la solicitud
de entrega (Art. 7 de la ley 489 sobre extradición).
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4. El Secretario de Estado de Relaciones Exteriores referirá la solicitud al
Embajador Encargado de la División de Asuntos Jurídicos para que éste
verifique la regularidad de la demanda, quien podrá reenviarla al agente
diplomático si hubiera necesidad de completar el expediente (Art. 15 de la ley
489 sobre extradición).
5. Una vez completo el expediente lo devolverá para que el Secretario de Estado
de Relaciones Exteriores lo refiera al Procurador General de la República
(SCJ) quien examinará el fondo de la demanda. En caso de duda, este
funcionario podrá solicitar datos adicionales por intermedio del Secretario de
Estado de Relaciones Exteriores (Art. 16 de la ley 489 sobre extradición).
6. El Procurador General de la República (SCJ) hará citar al inculpado por el
ministerio de Alguacil, para fines de interrogatorio y con el propósito de oírlo
antes de formular su dictamen, debiendo consignar esta circunstancia en su
dictamen. El encausado al comparecer por ante el Procurador General de la
República tiene la facultad de hacerse acompañar de un Abogado para
asesoramiento o defensa, así como asistir solo a discutir el pedido de
extradición y probar la falta de cumplimiento de las disposiciones legales, si
lo cree conveniente (Art. 18 de la ley 489 sobre extradición).
7. Recibida la solicitud de extradición por la Cámara Penal de la Suprema Corte
de Justicia, se convoca a una audiencia oral dentro de los treinta días siguientes
a la notificación dirigida al solicitado. A esta audiencia concurren el imputado,
su defensor, el ministerio público y el representante del Estado requeriente,
quienes exponen sus alegatos. Concluida la audiencia, la Suprema Corte de
Justicia decide en un plazo de quince días. Los Estados extranjeros pueden
designar un abogado para que defienda sus intereses en este procedimiento
(Art. 164 y 165 CPP).
8. Apoderado del expediente, el Procurador General de la República (SCJ)
comprobará: a) Que el Estado requeriente tiene competencia para juzgar el
hecho delictuoso que se imputa. b) Que el hecho a que se refiere la demanda
está comprendido dentro de la enumeración del artículo 4 de esta ley, y que
está sancionado, tanto en la legislación del país requeriente como en la
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legislación dominicana, así como no caer dentro de las excepciones que
establece la presente ley. c) Que el hecho esté sancionado con más de un año
de prisión tanto en la legislación del país requeriente como en la legislación
dominicana. d) Que la acción no haya prescrito o caducado, ni al amparo de
la legislación del país requeriente, ni conforme a la legislación dominicana. e)
Que dicha persona tampoco haya sido absuelta o descargada por una sentencia
dictada por un tribunal dominicano, ni cumplido condena en la República
Dominicana por el delito que sirva de base a la demanda (Art. 17 de la ley 489,
modificado por la ley 278-98).
9. Si el individuo cuya extradición se persigue alega tener la nacionalidad
dominicana o haberla adquirido por naturalización antes de la comisión del
hecho que sirve de base a la demanda de extradición, o que la demanda de
extradición se refiere a otra persona; o alega un hecho de naturaleza a
establecerse su inocencia; o en fin solicita probar que la infracción que se le
imputa no entra dentro de los casos previstos en el tratado o en esta ley; o está
dentro de las excepciones que prohíben concederla, el Procurador General de
la República verificará por todos los medios a su disposición exactitud y
procedencia de estos alegatos y se pronunciará, en su dictamen, acerca de cada
uno de ellos (Art. 19 de la ley 489 sobre extradición).
10. En caso de que el inculpado reclame la ayuda de un intérprete o los consejos
de un Abogado, el Procurador General de la República le procurará las
facilidades necesarias y, si hubiera necesidad, le designará un Abogado de
Oficio y un intérprete (Art. 20 de la ley 489 sobre extradición).
11. El abogado que utilice el inculpado no podrá intervenir en los interrogatorios,
porque se trata de un informativo de oficio y no de un debate contradictorio;
pero puede presenciarlos, observarlos, o tener copia de los mismos y redactar
un escrito con sus alegatos que el Procurador General de la República referirá
a la Cancillería conjuntamente con los interrogatorios (Art. 21 de la ley 489
sobre extradición).
12. Cuando en el curso del procedimiento se juzgase necesario oír declaraciones
o informe de personas que se hayan en el país requeriente, o llevar a cabo
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cualquier acto o procedimientos de instrucción, se dirigirá a este efecto una
comisión rogatoria por la vía diplomática o consular, la que se cumplirá por
los funcionarios competentes de acuerdo con las leyes del país requeriente
(Art. 22 de la ley 489 sobre extradición).
13. Al terminar el interrogatorio, el Procurador General de la República
preguntará al inculpado si consiente o no, en ser entregado a las autoridades
del país requeriente, sin que se cumplan las demás formalidades de extradición
(Art. 23 de la ley 489 sobre extradición).
14. Si el inculpado consiente en ser entregado sin formalidades, el Procurador
General de la República enviará su informe y opinión a la Cancillería
conjuntamente con el proceso verbal de los interrogatorios y dispondrá el
arresto provisional del inculpado (Art. 24 de la ley 489 sobre extradición).
15. Si el extranjero rehúsa ser entregado antes de cumplir las formalidades, el
Procurador General de la República devolverá el expediente, con: a) Los
documentos que acompañan a la demanda de extradición; b) El proceso verbal
de interrogatorio; y c) Su dictamen motivado, que puede ser acogido o
estimado por el Poder Ejecutivo. (Art. 25 de la ley 489 sobre extradición).
16. Una vez devuelto el expediente por el Procurador General de la República, el
Secretario de Estado de Relaciones Exteriores lo referirá al Embajador
Encargado de la División de Asuntos Jurídicos para que compruebe si se han
cumplido con todas las tramitaciones legales y si la demanda se ajusta a los
tratados, principios de reciprocidad o práctica del Derecho entre los Estados y
retorne a dicho Secretario de Estado el Expediente, con su opinión. El
Secretario de Estado de Relaciones Exteriores, a su vez, lo enviará al Poder
Ejecutivo, con sus recomendaciones, para decisión de final. El Poder
Ejecutivo hará conocer su decisión a la Secretaría de Estado de Relaciones
Exteriores para que ésta lo comunique en la forma de estilo al Estado
requeriente (Art. 26 de la ley 489 sobre extradición).
17. El Poder Ejecutivo al conceder la extradición deberá consignar en el Decreto
una disposición expresa que sujete los efectos de la extradición a la condición
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de que el Estado requeriente se compromete de no hacer juzgar al extraditado
por una infracción diferente a la que motivó la extradición. Párrafo: Sin
embargo, la anterior condición dejará de aplicarse: 1 ero. Si el acusado, ya
libre expresamente consintiere en ser juzgado por otros hechos; 2do. si se
tratase de una infracción conexa fundada en las mismas pruebas de la
demanda; 3ero., si una vez puesto en libertad, permaneciere en territorio del
Estado por más de tres meses; y 4to. si se tratare de infracciones posteriores a
la extradición (Art. 27 de la ley 489 sobre extradición).
18. La entrega del encausado se hará al Estado requeriente con los objetos
encontrados en su poder, producto de la infracción o piezas que puedan servir
para su prueba, de acuerdo con las leyes dominicanas, pero respetando los
derechos de terceros ( Art. 28 de la ley 489 sobre extradición).
19. Si después de concedida la extradición y de su entrega al Estado requeriente,
el Extraditado logra sustraerse a la acción de la justicia y se refugia de nuevo
en territorio dominicano o pasa en tránsito por dicho territorio, podrá ser
detenido mediante simple requerimiento diplomático o consular y entregado
por segunda vez, sin más formalidades, al Estado a que si se hubiera concedido
la extradición ( Art. 29 de la ley 489 sobre extradición).
20. El Estado requeriente tendrá un plazo máximo de un mes, a contar de la fecha
de la notificación al agente diplomático, para disponer de la persona
reclamada, en caso de que se haya acogido favorablemente su demanda. Si no
lo hiciera en ese tiempo, la persona reclamada quedará en libertad y no volverá
a ser detenida por el mismo motivo de la extradición (Art. 30 de la ley 489
sobre extradición).
21. La extradición de un extranjero se concederá en los casos que proceda
solamente para personas acusadas o convictas de cualquiera de los delitos
siguientes, salvo lo que al respecto dispongan los tratados y convenciones (U
otro que se encuentre tipificado como delito en nuestra legislación nacional
con excepción de los casos dispuestos más adelante): a) Tráfico de drogas y
sustancias controladas y el lavado proveniente de esta actividad; b) Asesinato,
infanticidio, parricidio, homicidio intencional, envenenamiento y asociación
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de malhechores; c) Tentativa de los crímenes señalados en el acápite anterior,
d) Estupro y sustracción de menor o comercio carnal con menores de 12 años;
e) Bigamia; f) Incendio intencional; g) Robo con violencia; h) Terrorismo,
sabotaje y demás actos contra las bases de toda organización social; i)
Atentados contra la libertad individual j) Falsificación o alteración de
escrituras de documentos públicos u oficiales mercantiles o privados y uso de
tales documentos a sabiendas de que son falsos o alterados; k) Fabricación de
monedas, billetes, títulos u otros documentos de cambio falsos, o alteración
de la legitimidad, o ponerlos en circulación a sabiendas de que son falsos o
alterados. Párrafo.- No se concederá la extradición de un extranjero cuya
presencia en el territorio dominicano haya sido por gestiones del Estado
requeriente (Art. 8 de la ley 489, modificado por la ley 278-98).
22. En cuanto a la pena, cuando se realice la extradición de un nacional, no podrá
aplicarsele una pena mayor a la máxima establecida en el país (Párrafo II del
Art. 4 de la ley 489, modificado por la ley 278-98).
23. Toda persona arrestada en virtud de una demanda de extradición podrá
solicitar su libertad provisional bajo fianza en las mismas condiciones y con
el mismo procedimiento que si el delito imputado hubiera sido cometido en la
República (Art. 31 de la ley 489 de extradición).
24. Todos los gastos a partir del momento de la entrega quedarán a cargo del
Estado requeriente. El Estado requeriente no tendrá que pagar suma alguna
por los servicios que hayan prestado los funcionarios o empleados
dominicanos (Art. 32 de la ley 489 de extradición).
25. Si la extradición fuere denegada, no admitirá nueva solicitud por el mismo
delito, porque seria contraria a la regla non bis in Ídem (Art. 33 de la ley 489
de extradición).
26. Cuando la demanda de extradición fuera denegada por vicios de forma, los
documentos que la apoyen serán devueltos al Estado requeriente indicándose
el fundamento de la denegación. En este caso podrá renovar la demanda
debidamente instruida, correspondiendo al Estado Dominicano apreciar la
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conveniencia y oportunidad de la detención preventiva del inculpado durante
el nuevo proceso (Art. 34 de la ley 489 de extradición).
En los casos en los que Rep. Dom. Es el Estado requirente:
27. El Procurador Fiscal competente, por la vía del Procurador General de la
República, someterá a la Secretaria de Estado de Relaciones Exteriores una
solicitud motivada acompañada de la sentencia condenatoria o de un
mandamiento de prisión que deberá contener las indicaciones necesarias para
establecer la identidad del prevenido: Nombre, apellido, apodo, edad,
profesión, estado civil, indicación con todos los detalles de los hechos que
constituye la infracción, texto de la ley que sirve de base a la acusación y, de
ser posible, fotografía del inculpado (Art. 9 de la ley 489 sobre extradición).
28. La Secretaría de Estado de Relaciones Exteriores al recibir el expediente, lo
referirá al Embajador Encargado de la División de Asuntos Jurídicos para que
éste compruebe si los Tratados en vigor autorizan la extradición en la especie
y para los hechos a que se refiere la acusación, así como si se ajusta y han
cumplido los requisitos establecidos con esta ley (Art. 10 de la ley 489 sobre
extradición).
29. El Embajador Encargado de la División de Asuntos Jurídicos, después de
haber hecho las comprobaciones indicadas en el artículo anterior, lo devolverá
al Secretario de Estado de Relaciones Exteriores con su informe y opinión
(Art. 11 de la ley 489 sobre extradición).
30. El Secretario de Estado de Relaciones Exteriores, someterá el expediente al
Poder Ejecutivo, con sus recomendaciones, para que éste adopte la decisión
final (Art. 12 de la ley 489 sobre extradición) – En este caso, en lugar de
someter el expediente al poder ejecutivo, debido a los cambios realizados por
el código procesal penal, deberá ser cometido el expediente a la cámara penal
de la Suprema Corte de Justicia por ser el órgano competente.
31. Si el Poder Ejecutivo (SCJ) acoge favorablemente la solicitud de extradición,
devolverá el expediente al Secretario de Estado de Relaciones Exteriores para
que éste formule la demanda por intermedio del representante diplomático
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dominicano acreditado en el país requerido (Art. 13 de la ley 489 sobre
extradición).
- La extradición no aplica en los casos siguientes: delitos políticos, hechos no
punibles o no tipificados como delito por la ley nacional, infracciones militares,
por haberse acogido el derecho de asilo político, cuando la infracción realizada es
contra la religión o constituye delito de opinión (entendiendose que sería
contrario a nuestra constitución puesto que la misma admite la libertad de culto),
cuando la acción está prescrita ( De conformidad con el Art. 45 del CPP, la acción
penal prescribe al vencimiento de un plazo igual al máximo de la pena, en las
infracciones sancionadas con pena privativa de libertad, sin que en ningún caso
este plazo pueda exceder de diez años ni ser inferior a tres y/o al vencimiento del
plazo de un año cuando se trate de infracciones sancionadas con penas no
privativas de libertad o penas de arresto), cuando la infracción está sancionada
por la legislación nacional con una pena menor a un año de prisión, cuando el
Estado requirente no tiene competencia para juzgar el hecho imputable, cuando la
persona solicitada esté cumpliendo o haya cumplido condena por un hecho de la
misma naturaleza o uno de mayor gravedad al que sirve de fundamento al
requerimiento.
Opinión personal
A decir verdad no conocía mucho de la extradición hasta este momento y de lo visto,
ciertamente este modelo jurídico ha tenido una gran evolución. La extradición ha pasado
de ser un modelo esencialmente administrativo, dependiente de la discrecionalidad del
Poder Ejecutivo, hacia un proceso judicializado bajo el control de la Suprema Corte de
Justicia evidenciando un progreso institucional que prioriza la transparencia, la
objetividad y el respeto a los derechos fundamentales de las personas reclamadas.
Sin embargo, opino que igualmente debería promoverse la actualización permanente de
los tratados bilaterales y multilaterales que se toman en cuenta en estas relaciones
internacionales, de modo que respondan a las nuevas modalidades de criminalidad como
el ciberdelito, el lavado de activos o la trata de personas; todos estos, hechos punibles
tipificados de los cuales no encontré que se hiciera referencia en las leyes especiales ni
en los artículos dedicados a la extradición, de la normativa competente.
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Conclusión
En definitiva, el estudio de la extradición activa y pasiva en la República Dominicana
permite apreciar la importancia de este mecanismo dentro del marco del derecho penal
internacional y la cooperación judicial entre Estados. La normativa vigente, sustentada en
la Constitución, la Ley 489 sobre extradición, sus modificaciones y el Código Procesal
Penal, garantiza que este procedimiento se desarrolle conforme a los principios de
legalidad, doble incriminación, especialidad y respeto al debido proceso.
La evolución histórica de la extradición en el país demuestra un cambio significativo en
la administración de justicia, al pasar de un modelo predominantemente político-
administrativo a uno judicializado bajo la competencia de la Suprema Corte de Justicia.
Este avance fortalece la independencia judicial y asegura una mayor transparencia en las
decisiones sobre entrega de personas requeridas por otros Estados.
No obstante, aún existe la necesidad de continuar modernizando la legislación especial
en materia de extradición, de modo que incorpore las nuevas formas de criminalidad
como el ciberdelito, el lavado de activos y la trata de personas, que representan amenazas
reales a la seguridad y justicia global. Solo mediante una actualización constante del
marco jurídico y una cooperación internacional efectiva podrá garantizarse que este
instrumento siga cumpliendo su función esencial: combatir la impunidad y asegurar que
ninguna persona pueda sustraerse a la acción de la justicia, sin menoscabo de los derechos
humanos y las garantías fundamentales que protegen la dignidad de todo ser humano.
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Bibliografía
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