3.1.
Valor de la empresa Por definición: “El valor de una cosa es la cantidad de cualquier otra cosa por la que podrá cambiarse”. Esa otra es normalmente el dinero, tema también crucial en
la Teoría Económica. Contrariamente a lo que muchos piensan el precio no siempre indica el verdadero valor de algún bien o servicio. Tenemos que tomar en cuenta que el precio que un
cliente paga por un mismo bien o servicio es mucho mayor que el que paga como consumidor de dos productos similares, esto ocurre porque la información sobre precios de servicios es
generalmente insuficiente, difícil de comparar, porque los servicios son sustancialmente diferentes, como son de diferentes los profesionales que los brindan y porque el valor de un servicio
es mayor que el precio. Desde el punto de vista del marketing de servicios, precio y valor tienen poco que ver, lo que cobramos está remotamente relacionado con el valor o dicho de otra
manera, el precio no se basa en el valor. Los precios se basan en los costos y en un margen de utilidad. Para lo cual primero debemos saber cuánto cuesta nuestro servicio. El valor de una
empresa es el intento de encontrar un valor justificable para una entidad económica mediante la utilización de un modelo de valorización. El precio de una empresa es la cantidad en la que
el vendedor y el comprador acuerdan realizar una transacción de compraventa de un negocio y que no tiene que coincidir exactamente con el valor que se ha determinado en la
valorización, por lo tanto: A) La valoración es un instrumento de evaluación de los resultados de la empresa. B) El precio es el resultado de una negociación entre vendedores y
[Link] su parte, los valores obtenidos a través de un proceso de valorización son sesgados. No existe una valorización buena y exacta; esta dependerá de la información y de la
técnica metodológica utilizada para determinar el valor. La complejidad del modelo de valorización no garantiza la determinación de un valor exacto. Finalmente, es importante considerar
que los modelos simplificados, según la evidencia empírica, son los que mejores resultados han [Link] de valor en la empresa A) Valor en libros: Es el importe que con un renglón
contable aparece registrado en los libros de contabilidad, ya sea que represente el costo, inicial, el actualizado o el estimado. Representa el valor con que se registra en los libros de
contabilidad cualquier propiedad, derecho, bien, crédito u obligación. Refleja los valores económicos prevalecientes en el momento en que se efectuó la adquisición. En las sociedades por
acciones, el "valor en libros" de una acción común se calcula sumando el capital social exhibido, con el superávit y las utilidades no distribuidas, restando a la suma el importe de las
acciones preferentes, a su valor nominal o de liquidación, y dividiendo la diferencia entre el número de acciones comunes que formen parte del capital social. El valor en libros representa
únicamente "cifras en libros" y eso puede ser diferente del valor comercial, del valor en el mercado, del valor real, del valor de reposición, del valor de liquidación, etc. Es cualquier cifra en
los libros de contabilidad que no se haya ajustado. Figura 15. Proceso de Valoración de una empresa B) Valor de mercado: El valor del mercado representa el valor vigente de un bien o
servicio donde transan vendedores y comparadores. Valor que se obtendría por un determinado producto o servicio en un momento dado si éste fuera puesto a la venta, suponiendo unas
condiciones normales e información perfecta en el mercado. C) Valor de liquidación: Se origina cuando las empresas se liquidan. Este valor se produce porque las empresas pierden su
naturaleza de empresa en marcha y sus activos se venden por unidades. El valor de liquidación de una empresa es aquel que resulta de la realización o venta por separado en el mercado de
los diferentes elementos integrantes del patrimonio de la empresa, una vez pagadas todas las deudas y deducidos los gastos de liquidación necesarios. Se trata de un valor global, obtenido
mediante la suma algebraica de los anteriores conceptos, al que se llega cuando la empresa se extingue o disuelve, después de un período transitorio de liquidación, para ser repartido
entre sus socios o accionistas. D) Valor catastral: Emanado de las leyes, refleja las políticas gubernamentales de recaudación y de redistribución del ingreso. El valor que un tasador oficial
asigna a una propiedad a efectos de requerimiento fiscal. Los valores catastrales pueden diferir significativamente del valor real de mercado o del valor tasado y no se pretende que sea un
indicador del valor de mercado. Valor, generalmente inferior al de mercado, al que los bienes inmuebles rústicos y urbanos están registrados en el catastro o padrón municipal, y que está
integrado por los valores del suelo y de las construcciones, corregido por un factor en función de la relación entre el óptimo aprovechamiento del suelo y el tipo de edificación sobre él. Con
esta base se realiza el cálculo del Impuesto sobre Bienes Inmuebles. E) Valor de renovación o reposición: Se configura a través de los intentos para atribuir un valor de mercado a un activo
determinado en función del valor de otro activo capaz de reemplazarlo en condiciones productivas equivalentes. Precio de mercado que habría que pagar para sustituir determinado bien
por otro de iguales características. El valor de reposición, en la mayoría de las ocasiones, es superior al valor contable, debido al efecto que tiene la inflación sobre los precios. F) Valor de
apreciación: Se estima cuando el mercado no ofrece un valor específico atribuible al activo tangible que se desea comprar o vender. G) Valor potencial: Capacidad de un activo de generar
futuras utilidades esperadas. H) Valor en el Tiempo: Es muy importante tener en cuenta la diferencia del valor del dinero en el tiempo, una cantidad de dinero digamos 1000 pesos no valen
lo mismo el día de hoy que dentro de un año. Hay que conocer la diferencia entre el valor futuro y el valor presente y su [Link] para valorizar una empresa Los motivos
pueden ser internos, es decir la valoración está dirigida los gestores de la empresa y no para determinar su valor para una posterior venta los objetivos de esta valoración pueden ser: 1.
Conocer la situación del patrimonio 2. Verificar la gestión llevada a cabo por los directivos 3. Establecer las políticas de dividendos 4. Estudiar la capacidad de deuda 5. Reestructuración de
capital 6. Herencia, sucesión, etc. Las razones externas para valorizar la empresa están motivadas a comprobar y demostrar el valor de la empresa ante terceros, normalmente con la
finalidad de vender la empresa o parte de ella, para obtener un mejor precio por acción, para solicitar deuda o para fusiones y adquisiciones. Las empresas se enfrentan a procesos de
fusión, absorción y reestructuración en un ambiente de incertidumbre, en el que sus funcionarios deben tomar decisiones de acuerdo con criterios técnicos que garanticen la reducción de
los riesgos En el caso de que exista un interés de venta, los objetivos para la determinación del valor son los siguientes: • Si se trata de un grupo de corporativo, por la necesidad de financiar
otras unidades de negocio o de reducir las cargas financieras para obtener una mayor rentabilidad. • Por sobreendeudamiento de la empresa que impide obtener rentabilidad y convierte el
negocio en no viable. • Para ceder parte de la participación accionaria con la finalidad de obtener ingresos parciales de la inversión inicial realizada o impulsar una expansión del negocio. •
Por una severa descapitalización o subcapitalización patrimonial por las continuas pérdidas, muy de recuperar con futuras utilidades o de capitalizar la empresa con una inyección propia de
capital fresco. En el desarrollo de los procesos de valorización que satisfagan los objetivos señalados, el evaluador debe considerar los siguientes aspectos críticos: • Una valorización no es
de por sí un resultado final, sino un punto de partida para llegar a un conocimiento más profundo y globalizado de una negociación exitosa. • El precio que este dispuesto a pagar la parte
compradora será lo que constituya el fin de la transacción. • Es importante la diferenciación entre el valor constituido por los bienes e inversiones tangibles e intangibles es el momento de
la valorización y los valores basados en las futuras posibilidades de generar beneficios o pérdidas, lo cual afectará sustancialmente a los primeros. • El valor de una empresa tiene una
determinación de origen técnico, basado en una metodología concreta. De otro lado, las situaciones más frecuentes en que se hallan las empresas al momento de ejecutar una valorización
son: 1. Empresas en normal funcionamiento. 2. Empresas con resultados negativos. 3. Empresas de reciente implantación. 4. Empresas en fase de liquidación. En el proceso de valoración de
empresas se pueden utilizar muchos métodos, dependiendo del sujeto que valora y la finalidad con que lo hace. Con independencia de ello, en todo proceso de valoración, se han de
buscar las fuentes de información más objetivas posibles acerca del negocio, a fin de comparar el valor que la empresa pueda tener para cada sujeto decisor con un eventual precio de
mercado, ya sea organizado o negociado entre las partes. No es en la búsqueda y tratamiento de dicha información donde entra en juego la situación o interés de cada agente (comprador
potencial o vendedor), sino en la posterior formulación de métodos valorativos, donde se utilizará de un modo u otro las cantidades objetivamente obtenidas. Así pues, antes de aplicar
cualquier método de valoración hará falta cuantificar una serie de circunstancias referentes a la empresa, unas más cuantitativas que otras y muchas de ellas, además, en forma de
previsión. Sin el trascendental proceso de cuantificación, cualquiera de las pretenciosas fórmulas de valoración de empresas o de acciones no deja de ser algo irreal. La escasez y el costo de
la información es la principal causa de imperfección en los mercados y la consecuencia, a su vez, de imperfecciones en los mercados en que dicha información se adquiere. Para todos y
cada uno de los modelos formulados, sus detractores han objetado como principal inconveniente la dificultad de concretar las estimaciones o las mediciones de hechos cualitativos. Esas
dificultades se traducen en un costo. Éste es un elemento disuasorio, tanto para la compra como para la venta, ya que al comprador le supone un menor valor y al vendedor una mayor
inversión y reduce el excedente de ambos. Cálculo de la rentabilidad Concepto. Rentabilidad es una noción que se aplica a toda acción económica en la que se movilizan unos medios,
materiales, humanos y financieros con el fin de obtener unos resultados en sentido general se denomina rentabilidad a la medida del rendimiento que en un determinado periodo de
tiempo producen los capitales utilizados en el mismo. Esto supone la comparación entre la renta generada y los medios utilizados para obtenerla con el fin de permitir la elección entre
alternativas o juzgar la eficiencia de las acciones realizadas, según que el análisis realizado sea a priori o a posteriori. La importancia del análisis de la rentabilidad viene determinada porque,
aun partiendo de la multiplicidad de objetivos a que se enfrenta una empresa, basados unos en la rentabilidad o beneficio, otros en el crecimiento, la estabilidad e incluso en el servicio a la
colectividad, en todo análisis empresarial el centro de la discusión tiende a situarse en la polaridad entre rentabilidad y seguridad o solvencia como variables fundamentales de toda
actividad económica. Los límites económicos de toda actividad empresarial son la rentabilidad y la seguridad, normalmente objetivos contrapuestos, ya que la rentabilidad, en cierto modo,
es la retribución al riesgo y, consecuentemente, la inversión más segura no suele coincidir con la más rentable. Sin embargo, es necesario tener en cuenta que, por otra parte, el fin de
solvencia o estabilidad de la empresa está íntimamente ligado al de rentabilidad, en el sentido de que la rentabilidad es un condicionante decisivo de la solvencia, pues la obtención de
rentabilidad es un requisito necesario para la continuidad de la empresa. Existen diversos métodos para evaluar la rentabilidad de un proyecto de inversión en los cuales la norma es
comparar los beneficios esperados con la inversión económica del proyecto. Cada método ofrece ventajas y desventajas en su utilización, por lo que, a continuación se presentan cuatro de
los más conocidos en la literatura financiera. Una vez conocidas la inversión inicial y los flujos de efectivo periódicos que se espera genere el proyecto, es necesario compararlos y
determinar si conviene o se debe rechazar. Esta decisión, depende del método usado para el análisis y evaluación del proyecto: 1) Período de recuperación de capital; 2) Tasa promedio de
rendimiento (TPR); 3) Valor presente neto y 4) Tasa Interna de rendimiento (TIR). Período de recuperación de capital Este método calcula el número de años necesarios para recuperar la
inversión inicial su interés radica solamente en el tiempo de recuperación de la misma, por tanto su criterio de decisión se basa en elegir el proyecto que recupere la inversión inicial en el
menor tiempo. 2) Tasa promedio de retorno (TPR) El método de TPR, relaciona el flujo promedio anual de efectivo y la inversión inicial mostrando una tasa de rendimiento promedio del
proyecto. El criterio de elección en este caso, será de aquel proyecto con mayor tasa de rendimiento.