¡Ayúdanos a conocer mejor esta región, descubre datos nuevos y gana
insignias para tu perfil! ¡Únete!
Contenidos
Inicio
Descripción
Historia
Introducción
Etimología
Algunas definiciones de matemática
Epistemología y controversia sobre la matemática como ciencia
Aspectos formales, metodológicos y estéticos
La inspiración, las matemáticas puras, aplicadas y la estética
Notación, lenguaje y rigor
La matemática como ciencia
Ramas de estudio de las matemáticas
Matemática pura
Cantidad
Estructura
Espacio
Cambio
Matemática aplicada
Estadística y ciencias de la decisión
Matemática computacional
Véase también
Referencias
Bibliografía
Enlaces externos
Matemáticas
Artículo
Discusión
Leer
Editar
Ver historial
Herramientas
Apariencia
Texto
Pequeño
Estándar
Grande
Anchura
Estándar
Ancho
Color (beta)
Automático
Claro
Oscuro
El papiro egipcio de Ahmes
Margarita philosophica (literalmente,
«perla filosófica»): en este grabado de 1508 de Gregor Reisch, monje
cartujo, humanista y polígrafo alemán, se observa a Madame Aritmética
instruyendo a un algorista (especialista en algoritmos) y a un abascista
(especialista en el uso del ábaco), dos maneras de hacer los cálculos.
Euclides (matemático griego del siglo III
a. C.), representado sosteniendo un compás, según lo imaginado por
Rafael Sanzio en este detalle de La escuela de Atenas.[1]
Las matemáticas o, también, la matemática [2][3][4] (del latín
mathematĭca, y a la vez del griego μαθηματικά, transliterado como
mathēmatiká, derivado de μάθημα, tr. máthēma ‘lo que se comprende’)
es una ciencia formal que estudia los patrones, propiedades, estructuras
y relaciones presentes en sistemas lógicos y abstractos creados por los
humanos, conceptos tales como cantidad, forma, espacio y número se
podrían considerar como el objeto de estudio de la matemática. [5][6][7][8][9]
Descripción
Las ciencias naturales han hecho un uso extensivo de la matemática
para explicar diversos fenómenos observables, tal como lo expresó
Eugene Paul Wigner (Premio Nobel de Física en 1963):
«El primer punto es que la enorme utilidad de las matemáticas en las
ciencias naturales es algo que roza lo misterioso y que no tiene una
explicación racional. En segundo lugar, es precisamente esta extraña
utilidad de los conceptos matemáticos lo que plantea la cuestión de la
unicidad de nuestras teorías físicas.» [10]
«El milagro de la adecuación del lenguaje de las matemáticas para la
formulación de las leyes de la física es un don maravilloso que no
comprendemos ni merecemos.» [11]
Galileo Galilei, en la misma línea, lo había expresado así:
«La filosofía está escrita en este enorme libro, que está continuamente
abierto ante nuestros ojos (digo en el nuevo idioma), pero uno no puede
entenderlo primero, uno no aprende a entender el idioma y a conocer los
caracteres en que está escrito. Está escrito en lenguaje matemático, y
los caracteres son triángulos, círculos y otras figuras geométricas, sin las
cuales es imposible entender una palabra; sin éstos es un vano vagar
por un oscuro laberinto.» [12]
Mediante la abstracción y el uso de la lógica en el razonamiento, la
matemática ha evolucionado basándose en el cálculo y las mediciones,
junto con el estudio sistemático de la forma y el movimiento de los
objetos físicos.[13] Las matemáticas, desde sus comienzos, han tenido un
fin práctico.
Las explicaciones que se apoyaban en la lógica aparecieron por primera
vez con la matemática helénica, especialmente con los Elementos de
Euclides.[14] La matemática siguió desarrollándose, con continuas
interrupciones, hasta que en el Renacimiento las innovaciones
matemáticas interactuaron con los nuevos descubrimientos científicos.
Como consecuencia, hubo una aceleración en la investigación que
continúa hasta la actualidad.
Hoy día, la matemática se usa en todo el mundo como una herramienta
esencial en muchos campos, entre los que se encuentran las ciencias
naturales,[15] las ciencias aplicadas, las humanidades,[16][17][18] la
medicina[19] y las ciencias sociales,[20][21][22] e incluso disciplinas que,
aparentemente, no están vinculadas con ella, como la música[23] (por
ejemplo, en cuestiones de resonancia armónica, Cuerda vibrante,[24][25]
etc.) y la literatura.[26][27] Las matemáticas aplicadas, rama de la
matemática destinada a la aplicación del conocimiento matemático a
otros ámbitos, inspiran y hacen uso de los nuevos descubrimientos
matemáticos y, en ocasiones, conducen al desarrollo de nuevas
disciplinas. Los matemáticos[28] también participan en la matemática
pura, sin tener en cuenta sus aplicaciones, aunque estas suelen ser
descubiertas con el paso del tiempo.
Historia
Artículo principal: Historia de las matemáticas
Las matemáticas son una de las ciencias más antiguas. Floreció primero
antes de la antigüedad en Mesopotamia,[29] en cuanto a la geometría[30]
India y China, y más tarde en la antigüedad en Grecia y el helenismo. De
ahí data la orientación hacia la tarea de «demostración puramente
lógica» y la primera axiomatización, a saber, la geometría euclidiana.[30]
En la Edad Media sobrevivió de forma independiente en el primer
humanismo de las universidades y en el mundo árabe.
A principios de la era moderna, François Viète introdujo variables y René
Descartes inauguró un enfoque computacional de la geometría [31][32][33]
mediante el uso de coordenadas. La consideración de las tasas de
cambio (fluxión)[34] así como la descripción de las tangentes y la
determinación de los contenidos de las superficies (cuadratura)[35]
condujeron al cálculo infinitesimal[13] de Gottfried Wilhelm Leibniz e Isaac
Newton.[36] La mecánica de Newton y su ley de la gravitación fueron
también una fuente de orientación de problemas matemáticos como el
problema de los tres cuerpos[37][38][39] en los siglos siguientes.
Otro de los principales problemas de la primera época moderna fue la
solución de ecuaciones algebraicas cada vez más complicadas. Para
hacer frente a esto, Niels Henrik Abel y Évariste Galois desarrollaron el
concepto de grupo, que describe las relaciones entre las simetrías de un
objeto.[40][41] El álgebra más reciente y, en particular, la geometría
algebraica pueden considerarse como una profundización de estas
investigaciones.
Una idea entonces nueva en el intercambio de cartas entre Blaise Pascal
y Pierre de Fermat en 1654 acerca del problema de los juegos de azar, [42]
[43][44]
aunque existían otras soluciones discutibles como las de Cardano,
quien intentó matematizarlas. Pierre-Simon Laplace hace un recuento de
los diferentes logros hasta 1812 cuando publica su Ensayo filosófico
sobre las posibilidades.[45] Las nuevas ideas y métodos conquistaron
muchos campos. Pero durante siglos, la teoría clásica de la probabilidad
se dividió en escuelas separadas. Los intentos de definir explícitamente
el término «probabilidad» solo tuvieron éxito para casos especiales. Solo
la publicación del libro de texto de Andrei Kolmogorov en 1933 Los
fundamentos de la Teoría de la Probabilidad [46] completó el desarrollo de
los fundamentos de la teoría moderna de la probabilidad.
En el transcurso del siglo XIX, el cálculo infinitesimal[13] encontró su
forma actual de rigor gracias a los trabajos de Augustin-Louis Cauchy y
Karl Weierstrass. La teoría de conjuntos[47] desarrollada por Georg Cantor
hacia finales del siglo XIX es también indispensable en la matemática
actual, aunque las paradojas del concepto ingenuo de conjuntos dejaron
claro, en un primer momento, la incierta base sobre la que se asentaban
las matemáticas.[48]
El desarrollo de la primera mitad del siglo XX estuvo influenciado por la
publicación de los problemas de Hilbert. Uno de los problemas intentaba
axiomatizar completamente las matemáticas; al mismo tiempo, se
hicieron grandes esfuerzos de abstracción, es decir, el intento de reducir
los objetos a sus propiedades esenciales. Así, Emmy Noether desarrolló
los fundamentos del álgebra moderna,[49] Felix Hausdorff desarrolló la
topología general como el estudio de los espacios topológicos, Stefan
Banach desarrolló probablemente el concepto más importante del
análisis funcional, el espacio de Banach que lleva su nombre. Un nivel de
abstracción aún mayor, un marco común para la consideración de
construcciones similares de diferentes áreas de las matemáticas, fue
finalmente creado por la introducción de la teoría de categorías por
Samuel Eilenberg y Saunders Mac Lane.
Introducción
Etimología
La palabra «matemática» (del griego μαθηματικά mathēmatiká, «cosas
que se aprenden») viene del griego antiguo μάθημα (máthēma), que
quiere decir «campo de estudio o instrucción». Las matemáticas
requieren un esfuerzo de instrucción o aprendizaje, refiriéndose a áreas
del conocimiento que solo pueden entenderse tras haber sido instruido
en las mismas, como la astronomía. «El arte matemática» (μαθηματική
τέχνη, mathēmatikḗ tékhnē) se contrapondría en esto a la música, «el
arte de las musas» (μουσική τέχνη, mousikē téchnē), que sería un arte,
como la poesía, retórica[50][51] y similares, que se puede apreciar
directamente, «que se puede entender sin haber sido instruido». [52]
Aunque el término ya era usado por los pitagóricos (matematikoi) en el
siglo VI a. C., alcanzó su significado más técnico y reducido de «estudio
matemático» en los tiempos de Aristóteles (siglo IV a. C.). Su adjetivo es
μαθηματικός (mathēmatikós), «relacionado con el aprendizaje», lo cual,
de manera similar, vino a significar «matemático». En particular,
μαθηματική τέχνη (mathēmatikḗ tékhnē; en latín ars mathematica),
significa «el arte matemática».
La forma más usada es el plural matemáticas (cuyo acortamiento, en
algunos países, es «mates»[53][54]), que tiene el mismo significado que el
singular[2] y viene de la forma latina mathematica (Cicerón), basada en
el plural en griego τα μαθηματικά (ta mathēmatiká), usada por
Aristóteles y que significa, a grandes rasgos, «todas las cosas
matemáticas». Algunos autores, sin embargo, hacen uso de la forma
singular del término; tal es el caso de Bourbaki, en el tratado Elementos
de matemática (Élements de mathématique, 1940), destaca la
uniformidad de este campo aportada por la visión axiomática moderna,
aunque también hace uso de la forma plural como en Éléments
d'histoire des mathématiques (1969),[55] posiblemente sugiriendo que es
Bourbaki quien finalmente realiza la unificación de las matemáticas. [56]
Así mismo, en el escrito L'Architecture des mathématiques (1948)
plantea el tema en la sección «¿Matemáticas, singular o plural?» donde
defiende la unicidad conceptual de la matemática aunque hace uso de la
forma plural en dicho escrito.[57][58][3][4]
Algunas definiciones de matemática
Establecer definiciones claras y precisas es el fundamento de la
matemática, aunque encontrar una definición única para ella es
improbable.[59] Se muestran algunas reflexiones de reconocidos autores:
René Descartes:
«Y considerando esto más atentamente al cabo se nota que solamente
aquellas en las que se estudia cierto orden y medida hacen referencia a
la Mathesis,[60] y que no importa si tal medida ha de buscarse en los
números, en las figuras, en los astros, en los sonidos o en cualquier otro
objeto;» [61]
Carl Friedrich Gauss:
«El matemático se abstrae totalmente de la naturaleza de los objetos y
el contenido de sus relaciones; se preocupa únicamente por la
enumeración y la comparación de las relaciones entre ellos [...]» [62][63]
David Hilbert:
«[...] nos lleva a una concepción de las matemáticas que considera a
éstas como un inventario de fórmulas a las que corresponden, en primer
lugar, expresiones concretas de enunciados finitistas y a las que se
añaden, en segundo lugar, otras fórmulas que carecen de todo
significado y que constituyen los objetos ideales de nuestra teoría.» [64]
[63]
Benjamin Peirce:
«La matemática es la ciencia que extrae conclusiones necesarias.» [65]
Bertrand Russell: Trató de probar[66][67]
«que toda la Matemática pura trabaja exclusivamente con conceptos
definibles en función de un número muy pequeño de conceptos lógicos
fundamentales, y de que todas las proposiciones se pueden deducir de
un número muy pequeño de principios lógicos fundamentales.» [68]
John David Barrow:
«En el fondo, matemáticas es el nombre que le damos al conjunto de
todos los patrones e interrelaciones posibles. Algunos de esos patrones
están entre formas, otros están en secuencias de números, mientras que
otros son relaciones más abstractas entre estructuras. La esencia de las
matemáticas radica en las relaciones entre cantidades y cualidades. Por
lo tanto, son las relaciones entre los números, no los números en sí
mismos, las que constituyen el foco de interés de los matemáticos
modernos.» [5]
Epistemología y controversia sobre la matemática como ciencia
El carácter epistemológico y científico de la matemática ha sido
ampliamente discutido. En la práctica, la matemática se emplea para
estudiar relaciones cuantitativas, estructuras, relaciones geométricas y
las magnitudes variables. Los matemáticos buscan patrones,[6][7][9][69]
formulan nuevas conjeturas e intentan alcanzar la verdad matemática
mediante deducciones rigurosas. Estas les permiten establecer los
axiomas y las definiciones apropiados para dicho fin.[59][70] Algunas
definiciones clásicas restringen las matemáticas al razonamiento sobre
cantidades,[71] aunque solo una parte de la matemática actual usa
números,[72] predominando el análisis lógico de construcciones
abstractas no cuantitativas.
Existe cierta discusión acerca de si los objetos matemáticos, como los
números[73] y puntos, realmente existen o simplemente provienen de la
imaginación humana. El matemático Benjamin Peirce definió las
matemáticas como «la ciencia que señala las conclusiones necesarias».
[65]
Por otro lado:
«cuando las leyes de la matemática se refieren a la realidad, no son
exactas; cuando son exactas, no se refieren a la realidad». [74]