El Sol es la estrella central de nuestro sistema solar, una esfera gigante de plasma compuesto
principalmente de hidrógeno y helio que emite luz y calor. Su inmensa gravedad mantiene en
órbita a los planetas, mientras que su energía es fundamental para la vida en la Tierra,
proporcionando luz, calor y regulando las temperaturas.
Características principales
Composición: Aproximadamente un 70% de hidrógeno y un 25% de helio, además de una
pequeña cantidad de otros elementos.
Tamaño: Su diámetro es de aproximadamente 1.400.000 kilómetros, lo que lo hace 109
veces más ancho que la Tierra.
Masa: Concentra el 99,86% de la masa de todo el sistema solar, lo que explica su poderosa
gravedad.
Temperatura: Alcanza temperaturas de hasta 5.500 °C en su superficie (fotosfera) y 15
millones de °C en su núcleo.
Edad: Se formó hace unos 4.600 millones de años y se estima que puede durar otros 5.000
millones de años.
Importancia para la Tierra
Energía: Es la fuente principal de energía para el planeta, proporcionando calor y luz.
Vida: La luz solar permite la fotosíntesis, que es la base de la cadena alimenticia. Además,
ayuda a mantener temperaturas que no son ni demasiado cálidas ni demasiado frías.
Clima: La radiación solar influye en la densidad del aire, dando origen a los vientos y al
ciclo del agua.
Órbita: La Tierra orbita alrededor del Sol, completando un ciclo cada año.